Los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Stephanie Meyer.

Capitulo Siete

No supe que paso, pero el recuerdo o lo que fue eso, me impulso a querer besar a Tanya y así lo hice, pretendía sentir algo…no se, algo que me motivara hacer a Tanya mi novia, pero no. Nada me ocurrió, y así como la bese, la deje.

—No puedo. —Solo dije levantándome del suelo. —No se que me pasa. —

«Tal vez no es la indicada» Dijo una vocecita en mi cabeza.

—Cállate…—Le dije.

—¿Perdón? —Exclamo Tanya.

—No, no a ti. Sabes… se que somos primos y todo eso, pero… ¿Quieres ser mi novia? —Me atreví a preguntar aunque aquella vocecita en mi cabeza me gritara que estaba equivocado.

—Obvio que si. ¡Ay, Carlie, no sabes cuanto he esperado! —Chillo saltando. Sonreí, ¿Qué podría estar mal?

—Que bien, pero no se lo digas a nadie. —Dije. Ella dejo de sonreír y puso una mueca de tristeza. —¿Qué, que paso? No pongas esa carita…—Dije acunando su rostro hermoso entre mis manos, ya me había acostumbrado a su temperatura tan baja, al contrario de molestarme me reconfortaba, me hacia feliz el sentirla cerca.

—Pero como quieres que haga, si MI Novio no quiere que nadie sepa que esta junto a mi. ¿Es por las otras? ¿Tienes a alguien ya? —Exclamo histérica.

¡Dios, y eso que solo le había preguntado hace unos segundos!

—No, Tanya, no es por eso. Yo solo te quiero a ti, no se, tienes algo especial. —Conteste sonriendo de lado. Ella suspiro rodeando mi cuello.

—Eso quería oír. — Susurro antes de besarme. Sonreí y me separe.

—Vamos, si tanto te molesta el que no lo sepan, bien, lo diremos. —Dije decidido. Total, ¿Qué podrían hacernos?


—¡¿Que son que?! —Grito Rosalie junto a Alice.

—Novios, chicas, ya lo dijo dos veces. —Habló Tanya entrelazando nuestros dedos.

—Así como escuchan, al fin me atreví a pedírselo y desearía con toda mi alma su apoyo. — Pedí sonriendo sincero. Eran mi familia, ¿Qué les costaba apoyar mi decisión?

—Por mi, esta bien. —Hablo desde las escaleras Irina.

—Que mas da, los apoyare. Felicidades, hermana —La siguió Kate con menos animo que Irina que vino hacia nosotros y abrazo a Tanya.

—Gracias, hermanita. —Las tres se abrazaron y así estuvieron unos cuantos minutos.

—Y ustedes ¿no me felicitaran? —Pregunte hacia Emmett, Jasper, Edward y Alex. Los cuatro me miraban sin ninguna emoción en sus rostros.

—Lo siento, Carlisle, pero no podría ser hipócrita felicitándote por algo que no me hace feliz. Y se que dentro de poco a ti tampoco. — Contesto Edward subiendo las escaleras junto a Jasper y Emmett, quienes me dieron a entender que pensaban lo mismo.

—No te preocupes, chiquito, ellos después lo aceptaran—. Abrace a Tanya con fuerza, me habían dolido las palabras de Edward, ¡eran mis hermanos! Debían aceptarme, era mi felicidad no la de ellos…

—Ni pienses que ese día llegara. —Comunico Alice siguiéndoles los paso a los chicos junto a Rose, Bella y Angelique.

—¿Qué pasa con ustedes? — Exclame. Como respuesta escuche un puertazo en el piso de arriba. —¿Eso se hace llamar mi familia? — Exclame enojado.

—Tranquilo, todavía falta Alex y Esme, sabes que ellos son mas razonables. Por mis papas no te preocupes. —

—Lo siento, Carl, pero conmigo no cuentes. Te quiero, pero esto es un error, no has sabido mirar hacia el lado correcto y te darás fuerte, muy fuerte cuando la verdad te pegue, pero como quiera…Felicidades a ambos. — Susurro corriendo escaleras arriba.

¿Qué les pasaba? Algo me ocultaban…

Tercera Persona POV

—¡Es que esto no puede estar pasando, no puede! —Chillaba fuera de si Rosalie.

—Pues esta pasando, bebe. — Dijo Emmett inocente.

—No ayudes, Emmett. —Grito Alice en el mismo estado que Rosalie.

—Chicas, deben calmarse. Encontraremos alguna forma de abrirle los ojos. El no es de estar tras una sola mujer, lo pude ver en su forma de ser en Londres. — Comento Alex. —A el definitivamente lo cambiaron completamente…—Alex se quedo pensando unos segundos, Edward lo miro con broma al escuchar su plan.

—No, ¿tu crees que Esme seria así? —Pregunto Edward sarcástico.

—Por Dios, Eddie, Esme haría lo que fuera por recuperar a Carlisle. —Dijo Alex como si fuese lo obvio.

—Les recuerdo que no todos leen mentes. — Hablo Alice.

—Bien, Alex dice que Esme podría cambiar…un poco en su forma de actuar y vestir, ya que a este nuevo Carlisle le gustan medio…liberales, facilitas. — Comunico Edward causando las risas de los demás.

—¿Esme? ¡No creo! — Dijo Emmett riendo.

—Es la única forma que veo. —Bufo Alexander.

—Bueno, no es tan malo tu plan, Hermanito, ¡así por fin podría cambiar el estilo de Esme! —Chillo dando brinquitos Alice.

—Pero ¿aceptará? —Pregunto Jasper aguantando a Alice.

—Obvio o eso intentaremos, si no…tendremos que pensar mas. —Hablo Alex.

—De verdad que…— Empezó a hablar Rose, pero la voz de Tanya la callo.

—¿Qué te pasa, Esme? ¿Te molesta? —Pregunto con voz venenosa. Los chicos salieron y fueron a escuchar la conversación.

—Graba esto. — Pensó Alice. Edward saco su celular y encendió la grabadora de este.

—Tanya, fue su decisión, no me molesta en absoluto. —Contesto indiferente Esme.

—¿Ah si? ¿No te molesta el que Carlisle sea todo mío? ¿De verdad? —

—Tanya, me alegra el que Carlisle sea feliz, no podría molestarme. Me iré, tengo cosas que hacer. — Esme intento irse, pero la mano de Tanya la detuvo.

—No, ¿Cómo no te puede molestar? ¡Es tu esposo! Y ahora es todo mío —Chillo fuera de si Tanya. —No dejare que te vuelva a mirar de la forma en que lo hacia, tu Carlisle va a desaparecer, el será totalmente mío por la eternidad, lo convertiré y me largare con el. Ya vera, tú y tu bola de niñatos infantiles lamentaran todo lo que me han hecho. Sobretodo Edward, ya veras… ¿que será de ustedes sin su líder? —

—Tanya, no lo hagas mas difícil, si quieres aléjalo de mi todo lo que quieras, pero de los chicos no. Ellos sufrirán el doble, Carlisle, mayor o menor, recordando o sin recordar, sigue siendo ese Carlisle que les enseño tantas cosas, ese padre que todos adoran y tú, no puedes alejarlo de nosotros. Eso seria…—Tanya no la dejo terminar golpeando el rostro de Esme.

—¿Seria que? ¡Eh! —Grito sonriendo maliciosamente. — Lamentablemente, Esme, el no les recuerda para nada y yo me encargare de que eso sigua así. Adiós, querida. —Dijo saliendo. —En cuanto a ustedes, ya verán…— Siguió su camino ignorando las miradas de los Cullen quienes fuero a socorrer su decaída madre.

—Mama, encontramos el plan perfecto para que Carlisle caiga rendido a tus pies. —Dijo Angelique sonriendo al igual que todos sus hermanos.

—Ustedes hablen. —Dijo Esme con un tono de voz decidido.

Esta seria la última vez que Tanya le hablaría así, ella era la Sra. Cullen, no Tanya y así seguiría siendo. Carlisle la volvería amar, de eso se encargaría ella, y mas con la ayuda de sus adorados retoños.

—Ven, será mejor demostrártelo. Ya tengo todo. —Habló emocionada Alice, quien había sacado muchos conjuntos de ropas sexy para Esme. —Esto te encantara. —

—Espero. —Susurró Esme sonriendo dudosa.

Llegaron a la habitación de Alice y Jasper donde todos se acomodaron en el suelo en posición indio, todos atentos a Alice que junto a Alex harían el plan perfecto para recuperar a Carlisle.

—Bueno, empezaremos con… —La puerta abriéndose interrumpió a Alice, todos sabían de quien se trataba, los latidos acelerados del corazón lo delataron. —Pasa, Carlisle. — El chico entro entre tímido y enojado, todos lo miraban atentos, todos menos Esme.

—¿Cabe uno mas? —Emmett se carcajeo y siendo el mas cerca de la puerta, le hizo un espacio a Carlisle a su lado. —Gracias. —

—¿Eres bipolar? —Exclamo Emmett fuera de broma alguna.

—No, solo quería hablar con ustedes…—Se levanto y paro, junto a Alice y Alex. —Se que no soy nadie como para obligarlos a aceptar a Tanya como mi novia, pero solo desearía un poco de comprensión de su parte. Son mi familia y no me haría mas feliz el que me apoyaran. —Hablo sin respirar. Todos lo miraron fijo sin pronunciar palabra, Rosalie le dio un empujón a Esme que la hizo levantarse y caminar hacia Carlisle, que la miraba confundido.

—¿Sabes? No creo que alguien como Tanya te merezca. ¿Tanto te gusta? — Susurro acariciando el mentón del rubio, quien se ponía nervioso ante el repentino cambio de Esme.

—No…Digo si, si me gusta, no… si ¡Ah! —Se alejo un paso de Esme. — Solo quería… ¡Esme, detente! —Alzo la voz al ver como Esme tenia intención de volverle acariciar el abdomen, muy cerca de su pantalón, demasiado cerca...

—Carlisle, ya te dijimos nuestro pensar abajo. Hermano, no hagas esto. Todos sabemos que te gusta, si, pero es por que no has sabido mirar hacia otro lado. — Rodeo su cuello Alex.

—Si, pero entiendan… No es que me muera al lado de Tanya, solo será una relación pasajera. ¡Tampoco es que me muera por ella! Hay muchas mejores. —Dijo guiñándole un ojo a Esme y eso todos en la habitación lo notaron.

—Es bueno saber eso. —Contesto Esme saliendo sin más de la habitación seguida por las chicas Cullen, se les había ocurrido un perfecto plan, incluyendo el de Alex, ¡Seria perfecto!

Carlisle POV.

¡Wow! ¿Alguien me podría avisar de que me perdí? ¿A que venia el cambio de Esme? Digo, no me quejo, pero… ¡Rayos!

—Carl, ¿Estas bien? —Pregunto Jasper. Asentí como pude, acostándome en la cama, cerrando mis ojos normalizando mi respiración y mi corazón, que misteriosamente se había vuelto loco con la cercanía de Esme.

—¿Qué hace un perro en la sala? —Se escucho la voz de Eleazar. Alex salio corriendo gritando que no lo tocaran.

—Carlisle, ¿Por qué no vamos a la sala de juegos? — Emmett prácticamente me obligo a ir.

—No, estoy bien. Estoy cansado, me iré a despedir y luego a dormir. — Dije saliendo del salón de juegos, bajando las escaleras despacio, no tenía prisa por nada.

—¡Pero no pueden, no puedes, Eleazar! ¡Es mi perro, lo cuidare! ¡Lo prometo! —Escuche la voz de Alex. Baje más despacio, escondiéndome tras una columna. —Papa no me hubiera negado nada, Carlisle me hubiera apoyado. ¿Qué les cuesta? Es solo un perrito indefenso. ¿Mama? —

¿Yo, Papa?

—Cariño, no se… No es lo mismo, el no hablara cuando tenga sed o quiera algo—.Justifico ¿Esme?

— ¿Alex llamo a Esme, mama? — Susurre.

—Es de mala educación escuchar tras las puertas. — Apareció tras de mi, Carmen con una sonrisa cómplice. —Ven. — Me guío hasta los demás quienes me miraban sonriendo. Raro… ¿Cómo podían cambiar de un estado a otro en segundos?

—¿Ya te vas a dormir? —Pregunto Tanya mirándome de una manera diferente.

—Ermmm…Eso creo. —Conteste fingiendo un bostezo.

—Espérame, te acompaño—. Sonreí de lado y entrelace nuestros dedos, era reconfortante sentir la piel helada de mi novia cerca.

Si, soy raro, pero razones desconocidas, hasta para mi, tendré.

—Buenas Noches. — Dije mirando a cada uno de los presentes, faltaban las chicas y Edward y Jasper. Subimos las escaleras rápido, no se que le pasaba a Tanya, estaba algo…extraña, por decirlo así.

—Bien, ven. —Me empujo hacia la ventana haciéndome caer.

—¡Tanya! —Grite al ver el suelo tan cerca, me tape el rostro esperando el impacto, impacto que nunca llego.

—No te haría daño, amor, iremos a un lugar donde nadie nos escuche. —Me subió a su espalda y corrió a una velocidad inhumana, no veía nada, todo a mí alrededor era borrones solamente.

—¿Qué eres? —Pregunte al mis pies tocar el suelo.

—Prométeme que no huirás ni me temerás—. Intente no hacer una mueca de miedo al ver sus ojos negros llenos de oscuridad y de algo más. —Promételo. — Gruño demostrando sus dientes afilados y amenazantes. Asentí como pude, di un paso atrás, pero ella me atrajo hacia ella de un jalon. —¿Crees en los seres sobrenaturales? —Quise reírme de esa barbaridad, pero el temblor de su pecho me detuvo. —¿Crees, Carlisle? —

—Eso creo. —Mentí tragando gordo. Ella zarandeo mis brazos fuerte, una fuerza que no pensé que alguien tan frágil como Tanya llegar a tener.

—¡No mientas! —Gemí de dolor al mi hombro comenzar a dolerme. —Lo siento. Solo escúchame, di la verdad, no te haré nada. —Asentí intentando no temerle, o por lo menos no demostrárselo. —Bien, comenzare por el principio no pues… —Intente sonreír, pero mas bien fue una mueca lo que salio. —Soy una vampira. — Soltó así no más.

—¿Qué? Tanya, te dije que no vieras la saga esa de vampiros vegetarianos. —Dije tranquilizándome. Todo era la obsesión de Tanya por el vampiro raro ese de una películas que habían salido hace poco.

—No estoy jugando, Carlisle. Habló en serio, ¿te lo demuestro? — Asentí con burla cruzándome de brazos. —Bien. —Desapareció de mi vista, para segundos después aparecer con un venado medio muerto en sus brazos. Enterró sus afilados dientes en el cuello del animal y succiono su sangre. Ya cuando dejo al animal sin alguna sangre en su cuerpo lo lanzo lejos. —¿Te quedo claro? —Pregunto limpiando su mejilla llena de sangre.

—Tanya…tu…—Susurre comenzando a retroceder. Me voltee y corrí lo mas rápido que me permitieron mis piernas, pero no fue mucho ya que Tanya me detuvo en un santiamén. —Suéltame, por favor, no me comas…— Pedí cubriendo mi rostro.

—No te haría daño, ¡te lo dije! — Grito empujándome contra un árbol, que mínimo lastimo mis costillas, pero el dolor desapareció en segundos. —Prometiste no temerme… —Susurro amenazante acorralándome contra el árbol.

—No temo, menos a ti, Tanya, yo te quiero, se que no me harías daño. — Algo en lo que dije la enfureció, ya que rodeo mi cuello con una de sus níveas manos y fue ajustando el agarre con el pasar de los segundos. —Tanya…— Susurre. —No puedo…respirar. —Murmure, la vista se me nublaba al no recibir oxigeno, pero me alcanzo a ver como alguien llegaba empujando a Tanya lejos de mi. —Gracias—. Susurre al caer en unos brazos helados, pero calidos a la vez.

—No fue nada, amigo. Llévenla con Eleazar, yo lo revisare si no le lastimo nada. — Identifique la voz como la de Alex, pero se oía diferente, un poco mas profesional o hasta llena de furia. —Angelique, ve, yo lo cuidare. — Escuché unos pasos alejarse y la respiración de Alex, porque era el, lo sabia.

—Hermano, no esta inconciente. —Susurro Emmett.

—Lo se, Emm, y el también lo sabe. ¿O no, Carlisle? — Abrí mis ojos avergonzado. —Veo que no llego a dañar nada, estas como nuevo—. Bromeo bajándome de sus brazos.

—Ya lo sabes ¿no? —Pregunto Emmett, Iba a contestar cuando Jasper me callo.

—Lo hablaremos en la casa, descansa, estas exhausto—. Quise negarme, pero el cansancio me llego por arte de magia.

—Todo volverá a la normalidad ¿Verdad? — Escuché la voz de Emmett antes de caer en el sueño mas profundo.