Capitulo II.
Al terminar el beso kagome estaba más sonrojada que antes… e inuyasha estaba deseando ya besarla de nuevo…
¡Bravo! –Se escucho junto con unos aplausos de parte del abuelo de inuyasha-
El eco de sus aplausos provoco que todos los demás invitados empezaran a aplaudir de igual manera.
Inuyasha le ofreció su brazo a kagome, el cual ella tomo con las manos temblorosas. Al verlos salir ya de la catedral todos tomaron un puñado de arroz, el cual estuvo en el piso cuando los dos muchachos ya bajaban el último peldaño de la catedral llenos de arroz. Los esperaba la misma limusina en la cual llego la novia.
— ¡Directo a la recepción! –Grito el abuelo-. ¡Nada de paraditas por hay! Jajaja –rió con ganas-.
Ya en la limusina, sentados en la parte trasera de la limusina, esta se puso en marcha lentamente, mientras los invitados subían a sus propios autos y se dirigieron rápidamente a la recepción para recibirlos.
Dentro de la limusina se provoco un silencio desgarrador, el cual es interrumpido por una vos un poco ronca proveniente de inuyasha.
— Para serte sincero… no creí volver a verte después del verano… -dijo con una media sonrisa-.
— La… la verdad es que yo tampoco…
— ¡Ni siquiera me dijiste tu nombre! Solo dijiste que podía llamarte kag… –dijo mientras se aflojaba la corbata
— Pues ahora ya lo sabes… -dijo sin atreverse a mirarlo-
— ¿Por qué no me miras? –pregunto al tomar su barbilla para que lo mirara- en la fiesta no parabas de hacerlo…
— Porque las cosas cambiaron… estamos casados y ni siquiera nos conocemos… -le dijo mirándolo intensamente a los ojos-
— ¿Y eso que? Una cosa es estar casados y otra es que no seas la misma a la que conocí en el verano…
— Lo que pasa… es que yo no me quería casar… -le dijo mientras pequeñas lágrimas salían de sus ojos-
— Yo tampoco… y no estoy llorando por eso –dijo mientras limpiaba las lágrimas que salían de sus ojos-
—… -no dijo nada-
— Mira… mejor pasémoslo igual como la pasamos en la fiesta ¿de cuerdo? –dijo tratando de besarla-
— ¿Es que no ves la gravedad del asunto? –Le dijo desviando el rostro-
— ¿Es que acaso no te puede dejar llevar igual que en la fiesta? –le dijo tratando de besarla de nuevo-
— Por mucho que quisiera, no puedo… a si que déjame tranquila… ¡Mantén las manos quietas! –Dijo pegándole en las manos que se encontraban meterse por debajo de su falda-
—Eres mis esposa… tengo todo el derecho de tocarte… -dijo mientras se acomodaba en su asiento completamente frustrado- En la fiesta estabas tan diferente… -dijo recordando como la pasaron esa noche…-
Flash back…
En una fiesta en la playa miles de muchacho universitarios se encontraban bailando alrededor de una fogata, ya que esa era la última semana de vacaciones para empezar con el que seria su último año. Dos muchachas llegaban a la fiesta ya que el novio de una de ellas las invito.
— ¡Hola cariño! –Dijo mientras besaba a su novia- Hola kag… miera… este es mi mejor amigo inuyasha… -le dijo mientras lo llamaba- que se diviertan… yo me llevo a sango…
— ¡lo siento kag! –dijo sango mientras desaparecía entre la gente junto con su novio-
— No puedo creer que miroku me haga esto… -dijo al estar junto a kag- Hola… -le dijo sonriente al ver lo linda que era-
— Hola –le dijo de igual manera-
— ¿Cuántos años tienes? –Le pregunto ya que parecía una niña-
— En primavera cumpliré los diecisiete –respondió-
— Te vez mas joven… yo diría que unos 15 años… -le dijo mirando su rostro-
— Jajaja… Gracias –le sonrió- ¿Y tu? ¿Cuántos años tienes?
— Dime tú… ¿Cuántos crees que tengo?
— Pues… ¿unos 19? –le dijo al ver lo joven que parecía-
— Frío, frío… -dijo divertido-
Kagome se quedo pensando un momento para acertar en su pregunta… hasta que al fin hablo.
— ¿21? –dijo dudosa-
— Tibio, casi ardiendo… Jajaja –rió-
— 22 –dijo segura-
— Estoy ardiendo pero lo raro es que no me estoy quemando… –dijo divertido mientras se pasaba una mano por el cabello para despeinarse un poco- tengo 22 y en invierno cumplo 23.
— A si que eres 6 años mayor que yo… eres muy viejo… -le dijo burlona-
— Seré mayor que tu pero no un anciano… y el ser mas grande no me prohíbe bailar con una muchacha… -le dijo tendiendo su mano- ¿Quieres bailas?
— A eso vine hombre… jajajajja… -dijo para finalmente irse con el a bailar alrededor de la fogata-
Ambos estaban bailando muy sensualmente alrededor de la fogata, pero de repente inuyasha toma a kagome de la cintura y la apega a su cuerpo…
— Eres muy bonita ¿sabías? –le dijo al oído-
— Me lo habían mencionado… -le dijo coqueteando-
— dime algo… ¿te gustaría un romance de verano? –le propuso mientras se acercaba a sus labios.
— No me aria mal… -respondió para después dejar que el la besara-
Ese beso comenzó como cualquier caricia para luego convertirse en uno apasionado, el la insito a entreabrir sus labios para luego, sin que ella se diera cuenta, su lengua pudiera entrar en su boca y profundizar mas el beso… los cual no demoro mucho ya que en el momento que lo izo ella respondió de igual forma.
End flash back.
— Después de eso nos seguimos viendo por unas 3 semanas mas… -le dijo inuyasha-
— Si... fue muy divertido... Ahora que recuerdo… me debes una salida… -le dijo mirándolo con una sonrisa- y ahora que nos casamos es tu obligación sacarme a pasear…
— Esa es la chiquilla que yo conocí en el verano… -le dijo con una sonrisa- no tienes miedo de decir lo que quieres…
— oyes… supongo que mi padre te hablo sobre eso… de… de cuando cundo consumaremos el matrimonio… ¿cierto? –le pregunto un poco sonrojada-
— Si… y no te preocupes… que no te voy a tocar a menos que me dejes… pero yo supongo que podemos tener la misma intimidad que tuvimos en verano… ¿verdad? –le pregunto con una sonrisa picara-
— Después de la recepción te diré mi respuesta… -le dijo burlona-
— Mira… te preguntare lo mismo que le pregunte a mi padre… -le dijo seriamente- ¿Qué hacemos en el caso de que mi abuelo quiera un biznieto?
Continuaraaa.
