-Mamá, mamá…déjame y escapa por favor, no quiero que mueras otra vez- Gritó Ichigo viendo a su madre recibiendo el ataque de Grand Fisher.
El pobre niño Quincy estaba reviviendo ese trágico momento, incapaz de hacer algo, incapaz de moverse o interactuar con su madre. Sólo podía limitarse a ver cómo ocurría la terrible tragedia una y otra, y otra vez. Si había alguna forma de llamar a lo que le estaba ocurriendo, eso sería tortura psicológica, el ver a su madre protegerlo con su cuerpo y ser asesinada, ver su mirada contrastando con la sonrisa malévola del Hollow, era algo que estaba fracturando su mente. Estaba viviendo algo que nadie merecía tener que soportar.
/Mundo real/
Mientras que la mente de Ichigo recorría ese momento, las cosas afuera eran muy distintas, su cuerpo estaba convulsionando descontroladamente de ésta manera atrayendo la atención de los guardias.
Inconscientemente comenzó a recolectar Reishi y seguidamente expulsar pequeños estallidos de Reiryoku de la cruz de su madre, tal vez esto era causado por el repentino despertar de sus poderes, después de todo, la forma que usó Yhwach para despertar su poder era algo anti-natural en los Qunicy y era usado sólo para devolver el poder perdido a un Quincy veterano, no para despertar el poder de alguien que ni si quiera había recibido un entrenamiento adecuado. Las personas que estaban en la celda entraron en pánico al ver lo que estaba haciendo el "extraño" niño.
-Tío Rob ¿Qué le sucede a Ichigo? ¿Eso que sale de su muñeca es magia?- Preguntó la pequeña Erza, en su voz se notaba mucha preocupación.
-No lo sé, nunca he visto algo así- Respondió el anciano tratando de que Ichigo no se hiciera daño mientras convulsionaba.
-Tenemos que hacer algo, sí sigue así puede morir- Exclamó Jellal también con mucha preocupación por su nuevo "hermano menor".
-Hey, ¿Qué le sucede a ese mocoso?- gritó airadamente uno de los guardias que se habían reunido en la puerta de la celda.
-Por favor ayúdenlo, se encuentra grave- rogó el anciano Rob a los guardias.
Uno de los guardias intentó sujetar a Ichigo pero fue lastimado por las extrañas explosiones de Reiryoku que salían de su muñeca.
-Gaagh- exclamó el hombre a causa de la quemadura que se estaba formando en su mano.
-¿Qué es eso? ¿¡Magia!?-
-No lo sé, llevémoslo con los sacerdotes, tal vez ellos puedan hacer algo- dijo otro de los guardias mientras tomaba a Ichigo del cabello y lo arrastraba fuera de la celda.
-Cuidado con esa cosa en su muñeca-
-Ya lo sé-
-Tio Rob ¿crees que….-
-No te preocupes Erza, él estará bien, tú misma lo has visto, es un chico fuerte-
/Mundo interno/
-Debes resistir Ichigo, no sé qué estará pasando por tu cabeza en este momento, pero debes soportarlo o sí no….- pensó Yhwach viendo el cuerpo del niño retorciéndose de dolor en su mundo interno.
-...La lluvia cada vez se hace más fuerte...no es un buen augurio…-
/Lugar desconocido…/
-No, no, no quiero seguir viendo esto por favor…..Yhwach, mamá….alguien ayúdeme….por favor que alguien me….- gritó Ichigo entre sollozos, trató de cerrar los ojos pero tampoco podía hacerlo, solo podía observar la macabra escena incapaz de hacer algo.
Después de un par de minutos más de la horrenda tortura que estaba sufriendo, sintió cómo su pecho le ardía, al bajar la mirada observó que algo estaba brillando dentro de su ropa y repentinamente todo cesó, la escena, el ardor, el sonido de la garra de la salvaje bestia desgarrando la piel de su madre, todo, simplemente es cómo si alguien hubiera detenido la tortuosa película. Al abrir los ojos pudo ver que ya no estaba en su mundo interno ni en la celda, ahora se encontraba en el lugar al que lo habían llevado cuando recién llegó a la infernal torre.
-Así que ya despertaste….-
Ichigo no respondió, sólo observó a sus alrededores, estaba rodeado de guardias y bestias que eran usadas para intimidar y perseguir a los esclavos, intentó moverse pero no pudo ya que estaba atado con grilletes a un pilar.
-Te hablé mocoso, responde- bramó el regordete sacerdote de Zeref antes de abofetear al joven Quincy.
A pesar del golpe Ichigo no le respondió nada al hombre, cosa que solo logró que éste se enardeciera aún más y aunque no le respondió con palabras, sí le dirigió una intensa mirada llena de rabia, ira, odio y resentimiento, una respuesta bastante clara.
-No me gusta tú mirada, parece la de un animal salvaje- comentó el otro sacerdote acercándose.
-Tendremos que darte un castigo propio por estar causando problemas-
-Sí, tendremos que enseñarte el propósito de ésta torre-
Ichigo intentó decir algo pero no pudo siquiera formar las palabras. Un extraño rayo salió disparado del cristal que estaba en el centro de la cámara y golpeó directamente al niño.
Ichigo sólo pudo soltar un largo grito de dolor ante las descargas que venían de la lacrima.
-Es un justo castigo para alguien que no respeta nuestra autoridad y la de nuestro señor Zeref-
-Ichigo…resiste un poco, no puedo hacer mucho desde aquí…pero trataré de aumentar tú tolerancia al dolor con el Blut, también te traeré a tu mundo interno-
Lentamente el joven Quincy perdió la conciencia y cayó desmayado.
/Mundo interno/
-¿Cómo te sientes?-
-Eso fue…-
-Sé que fue duro pero valió la pena esos minutos de dolor, mira tú pecho-
El pequeño Kurosaki miró hacia abajo y levantó su camisa, en ese momento vio que ahora tenía una cicatriz en su pecho, era el mismo símbolo de la cruz de su madre.
-¿Qué es esto?-
-Es la marca de que has aceptado tú legado Quincy-
-¿Eso significa que ya puedo…?
-No, tienes los poderes pero ahora debes aprender a usarlos-
-¿Seré cómo mi madre?-
Yhwach extrañamente soltó una leve sonrisa ante la pregunta del niño.
-Sí, serás un poderoso Quincy y te prometo que tus enemigos temblarán de terror al verte-
-¿Podré salvar a Rob, Erza a Jellal y a todos los demás?- Preguntó Ichigo algo impaciente por la respuesta del rey Quincy.
-Todo depende de cómo desarrolles tú poder, sí entrenas duro podrás hacer cualquier cosa….pero no nubles tu juicio ante los deseos de guardar a los demás, no me mal interpretes Ichigo, es algo muy noble el querer cuidar a tus amigos, pero el camino del poder es un camino muy solitario-
-¿Qué quieres decir?-
-Quiero decir que lo más importante ahora es tú entrenamiento-
-¿Cuándo empezaremos?-
-Pronto-
-¿Por qué no empezamos ya?
-Debes descansar, tu mente y cuerpo están a su límite, será mejor que descanses y en un par de días empezará el entrenamiento…-
-¿Por qué no ahora?- Dijo Ichigo impacientemente.
-Tú primera lección será la paciencia, sé paciente y espera…..pronto comenzaremos-
-Pero-
-Sé paciente…..ya es hora de que vuelvas…-
Ichigo asintió aunque se sentía algo frustrado por no poder empezar de una vez. Lentamente fue sintiendo cómo se separaba de su mundo interno y despertaba en la realidad.
-Despierta mocoso-
-Creo que fue demasiado, que patético ni siquiera pudo soportar un poco de "adiestramiento"-
-Oh pero mira, sí acaba de despertar-
-Parece que te perdiste toda la lección…..debería hacerlo todo nuevamente pero es probable que vuelvas a perder la consciencia. Llévenlo a la celda, aunque me gustaría seguir, no creo que lo soporte, sería un desperdicio perder mano de obra para nuestro sagrado proyecto-
-¿Señor no va a hacer nada respecto a su magia?-
-¿magia?- el sacerdote soltó una sonrisa burlesca ante lo que había dicho el guardia.
-¿En serio crees que este mocoso pueda tener magia? Llévalo a su celda, por su propio bien es mejor que no la tenga o la próxima lección la recibirá de parte de las tropas mágicas-
(Un par de minutos después…)
/Bloque de celdas/
Cómo ya era costumbre arrojaron al niño dentro de la celda, ésta vez no se tomaron la molestia de vendar sus heridas.
-Todos a trabajar-
-¿Ichigo te encuentras bien? ¿Qué te sucedió?- pregunto la pequeña peli-roja.
-Estoy bien- respondió con una falsa sonrisa tratando de calmar a sus compañeros.
-¿Qué te hicieron?- preguntó también la pequeña Milianna.
-No recuerdo, perdí la conciencia-
-Todos a trabajar ¿no escuchan?- gritó uno de los guardias amenazadoramente.
-Vamos, tratemos de no causar más problemas- dijo Rob con una sonrisa llena de amabilidad.
Pronto todos tomaron picos y palas y comenzaron con su rutina de trabajo forzado, Ichigo como de costumbre se fue al lugar más alejado a trabajar solo, aunque no tardaron en seguirlo Wally, Milianna, Sho y Simon.
A pesar de la compañía Ichigo no habló mucho, solo respondía preguntas ocasionalmente.
-Oye Ichigo….- dijo Simon acercándose un poco a su compañero para no ser escuchado por los demás.
-¿Qué?-
-¿Qué piensas de Erza?-
El inexperto Quincy detuvo su trabajo al escuchar la pregunta y seguidamente le dirigió una mirada de confusión a Simon.
-¿A qué te refieres?-
-Me refiero a que sí te parece linda- dijo el Mikazuchi con un ligero rubor en su rostro mientras observaba a Erza trabajar.
Ichigo también se giró y observó a su compañera.
-No lo sé, creo que sí supongo- respondió encogiéndose de hombros.
-¿Por qué lo preguntas?-
-Bueno….Erza….ella….yo…creo que ella….-
-¿Qué?-
-B-bu-bueno, cambiemos de tema. ¿Tenías familia en tu pueblo?-
-Sí, mi padre, mi madre y dos hermanas pequeñas-
-¿En serio? Yo también tengo una hermana, su nombre es Kagura…espero algún día volver a verla-
-Lo harás, yo nos sacaré de este lugar- dijo Ichigo con una mirada llena de seguridad.
-Gracias, cuento contigo- respondió Simon con una sonrisa también llena de mucha confianza.
-Oye…hablando de eso… ¿eres un mago?-
-¿Mago? No…soy un Quincy, aunque aún no sé muy bien lo que signifique eso-
-¿Quincy?-
-Si un Quincy es…bueno un Quincy es…es….ah sí, un Quincy es alguien que caza hollows-
-¿Hollows?-
Al parecer el intento de explicación de Ichigo sólo estaba causándole más confusión a su compañero.
-Bueno un hollow es algo cómo….así y tiene garras, y dientes y…y…..- decía mientras hacía muecas tratando de asemejarse a un "monstruo".
-¿Seguro que sabes qué es un Quincy?-
-Bueno…sé que soy un Quincy…pero no sé muy bien lo que hacen los Quincy-
-Jé…entonces tendremos primero hacer que aprendas a usar tu magia antes de poder intentar salir de aquí, ¿Crees que de verdad haya forma de intentar salir de aquí?-
-Si me vuelvo fuerte podremos lograrlo...-
-Entonces yo te apoyaré, juntos, todos lograremos escapar de aquí- exclamó el Mikazuchi con una sonrisa de emoción.
-Sí-
-Por cierto, no me dijiste el nombre de tus hermanas ¿Cómo se llaman?-
-Karin y Yuzu, son gemelas aunque no se parecen. Karin se parece más a papá, y Yuzu se parece más a mamá y a mi-
-Así que nos parecemos en eso ¿no crees?, ambos somos hermanos mayores que quieren volver a ver a sus hermanitas-
La mirada del kurosaki decayó un poco al escuchar lo último que mencionó Simon.
-Sí...me gustaría volver a verlas...- susurró para si mismo.
-Oye, Ichigo. iré hacia donde está trabajando Erza, la ayudaré un poco-
-Sí, ve-
El Kurosaki continuó trabajando el resto de la tarde, solo, para su agrado. Mientras trabajaba cargando rocas en una carreta, hubo algo que llamó su atención, un niño de su edad que no estaba trabajando, en cambio, estaba escondido debajo de unos escombros, parecía estar riendo, aunque eso no fue lo que captó su atención. Al enfocar más su vista y tratar de ver con quién estaba hablando, Ichigo abrió ampliamente los ojos en horror y corrió hacia el jovencito, quién estaba jugueteando y riendo con una serpiente.
-¡Hey, suelta esa cosa, puede ser peligroso!- exclamó el Quincy tomando una pala para golpear a la serpiente.
El niño cubrió a la serpiente violeta con sus brazos y la pegó contra su pecho. Su reacción sorprendió sobremanera a Ichigo.
-Por favor, no le hagas daño a Cubellios...él no es peligroso...es mi único amigo...por favor-
El peli-naranja bajó lentamente la pala, su mirada se suavizó un poco al ver al temeroso niño cubriendo al reptil.
-¿Eres amigo de...una serpiente?-
El niño que tenía los ojos cerrados, simplemente asintió repetidas veces en respuesta. Ichigo soltó la pala y entró en el "refugio" hecho con escombros, para luego sentarse al lado de su compañero esclavo.
El niño que aún seguía cubriendo a la serpiente, abrió los ojos y observó extrañado al Quincy.
-Ichigo...-
-...-
No hubo respuesta, el chico simplemente continuó observándolo lleno de confusión.
-Mi nombre. Ichigo, así me llamo-
-Y-yo soy Erik...él es Cubellios...-
Ichigo extendió su mano y acarició levemente la cabeza de la serpiente con su dedo indice, notando como el reptil era receptivo a las caricias y no era hostil ni peligroso como en un principio pensó.
-Lo siento, Cubellios, pensé que podías ser peligroso-
-No es peligroso, es mi mejor amigo-
-¿Es tu único amigo?-
-Si...-
-¿Cuanto tiempo tienes aquí?-
-Ya perdí la cuenta... ¿y tú?-
-Unas semanas...-
-... ¿Tenías amigos antes de venir aquí?-
Erik hizo un gesto de negación con su cabeza.
-Tal vez...yo podría ser tu amigo...cuando llegué aquí, estaba solo...y triste...no tenía a nadie...pero conocí a otros como yo, e hice buenos amigos, como Erza, Jellal, Simon y el abuelo Rob...Cubellios no tiene que ser tu único amigo-
-¿Lo dices enserio?- preguntó sumamente impresionado.
-Sí-
-Cubellios, tenemos un nuevo amigo- exclamó alegremente Erik.
-Oigan, malditos mocosos. Sigan trabajando- gritó un guardia al notar a Erik e Ichigo hablando.
El Kurosaki frunció el ceño y salió del lugar. Al salir, giró su cuerpo y extendió su mano derecha hacia Erik para ayudarlo a salir.
-Esconde a Cubellios, sí lo ven, no sé que puedan hacerle-
Erik asintió y ocultó a la serpiente en su ropa. Ichigo tomó la carreta y siguió trabajando, no sin antes despedirse de su nuevo amigo, quién por desgracia estaba en otro bloque de celdas opuesto a donde el Kurosaki estaba, aunque eso no significaba que no pudieran verse cuando salieran a trabajar en al patio.
(Una semana después…)
Ichigo duró una semana sin recibir ningún tipo de contacto por parte de Yhwach, nada, él había dicho que debía aprender a tener paciencia pero esperar tanto tiempo ya lo estaba comenzando a exasperar, sobretodo porque, al ver las injusticias que sucedían en esa torre, como aterrorizaban, torturaban y jugaban con las vidas de las personas, hacía que su sangre hirviera de la ira, ira causada por no poder hacer nada, por no tener el poder para proteger a sus amigos. cada noche iba a dormir esperando que Yhwach lo contactara pero no sucedía nada, hasta hoy.
-Ichigo….disculpa la tardanza…tuve que "sellar" algo antes de poder empezar a entrenarte, pero fuiste paciente, eso es bueno-
-¿Sellar? ¿Qué sellaste?-
-No es importante, ahora sí empezaremos-
-¿Ya me vas a empezar a entrenar?-
-Parece que estás ansioso por volverte fuerte-
Ichigo apretó sus dientes y observó las palmas de sus manos.
-Quiero ayudar a mis amigos a escapar de este lugar y no quiero…que vuelva a pasar lo que sucedió con mamá. Todos los días tengo que ver como le hacen daño a personas...como esos sujetos se burlan del sufrimiento de los demás...quiero detenerlos-
-Entonces siempre recuerda eso, hay un proverbio antiguo que dice "hay muchos caminos hacia la cima de la montaña, pero la vista siempre será la misma"-
-¿Qué significa eso?-
-Significa que debes recordar siempre el por qué quieres hacerte fuerte y nunca te desvíes de esa resolución, al final serás muy fuerte pero lo que importa es lo que habrá sucedido en el trayecto de esa búsqueda por poder-
Ichigo se mantuvo pensativo un par de segundos tratando de comprender a lo que se refería el rey Quincy.
-¿Listo? Después tendrás mucho tiempo para pensar en lo que te dije-
-Sí, estoy listo-
-Muy bien, lo primero es enseñarte a manipular el reishi del ambiente, desgraciadamente te será un poco difícil en éste mundo, aquí no hay tanta abundancia de partículas espirituales cómo en nuestro mundo, pero sí hay suficiente como para que puedas usar tus poderes-
-¿Reishi?-
-Sí, los Quincy luchamos con arcos y flechas, nuestras armas son formadas a partir de una combinación del "Reishi" del ambiente y de nuestro propio "Reiryoku". Los espiritrones son partículas espirituales, es muy parecido a los átomos, los átomos componen toda la materia física ¿cierto? Pues los espiritrones componen toda la materia espiritual, cuando hay una conglomeración de espiritrones se le llama "reishi", esa es la base del poder de un Quincy y nuestra forma de luchar, incluso cuando un Quincy llega a cierto nivel es capaz de robar el reishi de su oponente y de todo ser vivo-
-No sé si entiendo pero ¿Es cómo lo que nos enseñaba nuestro sensei en karate? ¿Algo así cómo usar la fuerza del oponente en su contra?-
-Exacto, aprendes rápido, una vez que reúnes suficiente Reishi, lo combinas con tu propio reiryoku y lo conviertes en tu arma-
-No soy bueno usando la fuerza del oponente en su contra, Tatsuki siempre me derrotó fácilmente-
-Entonces usa tú propia fuerza y doblega a la de tu oponente hasta que puedas robarle la suya-
-¿Cómo?-
-Coloca la cruz de Masaki en tu mano izquierda-
Ichigo hizo cómo le ordenó el sujeto y cambió la cruz de su mano diestra a la zurda.
-Perfecto, ahora imagina que el aire es poder y que estás concentrando ese poder en la cruz-
El pequeño Quincy levantó su mano izquierda y cerró los ojos imaginando lo que le había dicho el hombre, pero nada sucedía, no sentía nada diferente.
-No sucede nada- dijo Ichigo después de unos infructuosos minutos de intentar reunir Reishi.
-Recuerda la primera lección, paciencia, debes seguir intentándolo-
Pasaron los minutos y finalmente horas, seguía sin haber un cambió. Ichigo comenzó a frustrarse e impacientarse pensando que dicho entrenamiento era inútil y que no llegaría a nada.
-No pasa nada, éste entrenamiento es tonto, no puedo hacer nada- pensó el peli-naranja en voz alta mientras apretaba sus pequeños puños en señal de rabia.
-No puedes hacer nada porque eso es lo que piensas, te dije que seas paciente-
-La paciencia no me lleva a nada, esperé una semana a que me entrenaras y no he logrado nada, ni siquiera sé cuáles son mis poderes o sí me servirán para escapar de aquí, ese poder del que hablas tampoco pudo salvar a mamá y ahora estoy
-Sólo hemos tenido tres horas de entrenamiento, no te vas a hacer poderoso en un día, la paciencia es una virtud pero parece que tú no la tienes. Está bien, sí tanto quieres ver de lo que es capaz un Quincy mira bien- dijo Yhwach dejando escapar reiatsu de su cuerpo.
Ichigo pudo sentir cómo el lugar comenzaba a temblar y cómo el ambiente se tornaba más frio, incluso comenzó a costarle respirar. Yhwach reunió una pequeña cantidad de Reishi en sus manos y formó un arco de unos dos metros de altura, el arco era bastante delgado pero el grosor lo compensaba con su tamaño, inmediatamente tensó el arco y se formó una flecha de color azul igual que dicha arma, el rey Quincy en su intento de demostración de poder disparó la flecha, el proyectil tuvo tanta potencia que quebró todas las ventanas de los edificios contiguos y al impactar en uno lo derrumbó por completo. El lugar entero retumbó ante la demostración de poder.
Ichigo no podía creer lo que había visto, era cómo una película o las series que veía en la televisión, era algo totalmente increíble e incluso sonrió de emoción ante el espectáculo de destrucción de su mentor.
-Ese es el poder de un Quincy-
-¿Yo puedo llegar a ser tan fuerte como tú algún día?-
-Sí entrenas y eres paciente puedes llegar a ser más poderoso que cualquiera-
¿Mamá era fuerte?-
-Sí, era una echt Quincy, una Quincy pura, algo muy particularmente fuerte en ella era su blut que era altamente resistente-
-Pero….sí mi mamá era tan fuerte ¿cómo esa cosa la derrotó tan fácilmente?-
-Esa es….una historia para otro día, por los momentos vamos, debes aprender a formar tu arco para enseñarte a que tengas buena puntería-
-Sí- exclamó enérgicamente el niño.
(Tres meses después….)
-Vamos, dispara una más-
-No puedo, mi mano me duele y no puedo crear más flechas-
-Sé que puedes disparar una más-
-Ya dije que no puedo- gritó Ichigo mientras sollozaba un poco.
-Debemos hacer algo con ese limitante tuyo, después de tres meses entrenado sólo puedes disparar seis heilig pfeil por día…es muy poco, sí sigues así tendremos problemas para que obtengas tu arco Ginrei kojaku-
-Mi mano me duele-
-Es normal, cuando un Quincy empieza a usar flechas por primera vez siempre le causaran daño en las manos, eso hasta que seas más fuerte, después no sufrirás de efectos colaterales al disparar tus heilig pfeil-
Ichigo deshizo su arco y se sentó en el suelo a descansar, a pesar de ser solo seis flechas era bastante agotador dispararlas-
-Está bien, descansa…..de todas maneras ya está amaneciendo-
(Varias horas después…)
/Mundo real/
-¿Qué te sucede Ichigo? Te ves cansado y apenas hemos empezado a trabajar- dijo Jellal mientras rompía rocas con un pico.
-No es nada, tuve un mal sueño anoche-
-¿Qué soñaste?-
-Nada importante-
-Sabes que puedes contarme cualquier cosa, Ichigo-
-No, no es importante en serio-
-Hay algo que he querido preguntarte desde hace varios meses-
-¿Qué?-
-¿Puedes usar magia?-
-No, no puedo-
-Cuando sufriste ese ataque de epilepsia hace varios meses atrás, había una extraña magia saliendo de tu pulsera-
-Debió haber sido otra cosa, no sé usar magia, creo que ni siquiera he visto magia alguna vez-
Ichigo estaba tratando de ocultar su poder Quincy de los demás a pedido de su mentor, el único que lo sabía hasta ahora era Simon quién prometió que no le diría a nadie. Según Yhwach, sí los demás se enteraban de que él tenía poderes especiales pronto más y más personas lo sabrían hasta que finalmente llegaría a oídos de los sacerdotes, y tendrían que torturarlo nuevamente para sacarle la información referente a sus habilidades Quincy.
-Oh, entonces no importa, pero sí pudieras usar magia sería muy genial, tendríamos a un compañero mago- dijo sonrientemente el niño Fernandes.
-Ichigo, Jellal- exclamó Sho corriendo en dirección de ellos.
-Tengo algo que decirles….encontré una forma de escapar-
