-¿Un….asesino?-

-Exactamente, éste era uno de mis puntos de control, tengo varios en diferentes países, aquí en Caelum hay dos, tres en Fiore, dos en Bosco, uno en Bellum, ocho en Pergrande. No solo son escondrijos, hay armas y equipo de entrenamiento, estos puntos los usaba cuando tenía que hacer un trabajo en cualquiera de esos países, pero después de que conocí a Frigga, dejé de lado mi antiguo oficio. No quería transmitir estos conocimientos tan horribles a alguien, y menos a un niño….pero tu mirada me convenció, sé que no eres un mal chico, por eso…quiero saber que estás preparado, quiero saber si quieres aceptar mis técnicas y si puedes aceptar la carga que eso conlleva-

Ichigo se mantuvo en silencio, le costaba entenderlo ¿un asesino? Era algo un poco difícil de asimilar, y más aún porque Rybak no aparentaba serlo, solo parecía ser un simple pescador.

-…..-

-Sí estás en desacuerdo, o si no quieres nada que ver con aprender esas horribles técnicas, no hay problema, solo nos iremos de aquí como si nunca hubiese sucedido nada-

-¿Eso….eso me ayudará a ser más fuerte?-

-Yo solo te enseñaré, todo depende de tu talento para el combate y de tu capacidad para aprender-

-¿Por qué yo?-

-No fui totalmente sincero contigo hace un momento, los asesinos como yo deben transmitir su aprendizaje antes de morir, no es una regla absoluta, de hecho, muchos de mis compañeros, murieron sin tener ni un solo discípulo. Eso era lo que tenía planeado hacer, pero cuando te vi, cuando vi esa mirada llena de determinación, ese deseo de proteger a esas personas que son importantes para ti, supe que tú eres perfecto para recibir mi legado. En ninguna forma intento convertirte en un matón a sueldo, solo quiero transmitirte lo que sé, y que pueda ser útil para ti…ya después de que tengas mi conocimiento, tú decidirás qué hacer con él-

-¿Debería aceptar?- repreguntó Ichigo al rey Quincy.

-No puedo decir que me agrade que recibas el entrenamiento de un burdo asesino, pero tampoco puedo impedírtelo, es tú decisión. Independientemente de si eliges ser entrenado por él o no, mi entrenamiento seguirá como siempre, es mi trabajo impartirte las enseñanzas Quincy-

-SÍ, quiero que me ayudes a volverme más fuerte-

-Está bien, pero bajo dos condiciones-

-¿Cuáles?-

-La primera es que no le digas a nadie sobre esto, ni Frigga ni los niños deben saber que fui un asesino y menos que te voy a entrenar. Segundo, debes usar este conocimiento sólo en beneficio de lo que quieras proteger, sean tus amigos o sea alguna ambición personal, solo debes usarlo para ello. La valía de un hombre no se define por su virtud o por lo que tenga, incluso no es relevante cosas como su estatus social, lo que verdaderamente mide la valía de un hombre es lo que está dispuesto a sacrificar por lo que desea proteger. Sea codicia, una ambición personal, deseos o sueños, e incluso familia y amigos, no importa lo que quieras proteger, lo que importa es lo que estás dispuesto a hacer para protegerlo, ¿Qué es lo que quieres proteger tú, Ichigo?-

El Quincy bajó su cabeza e hizo silencio unos segundos, antes de volver a levantarla y dar su respuesta.

-Una ambición personal-

-¿Cuál?-

-Protegeré a los que son importantes para mí, no dejaré que nadie vuelva a morir… mi nombre significa "aquel que protege" por eso, los protegeré a todos, a los que estuvieron conmigo en la torre, a ustedes, y a cualquiera que sea importante para mí-

Rybak sonrió enérgicamente al escuchar la respuesta de su protegido, era exactamente lo que quería escuchar, sabía que Ichigo era un buen chico, y que no usaría ese conocimiento de una mala manera.

-Está bien. Usa los conocimientos que te daré solo para proteger tu ambición, nunca te desvíes de esa resolución, pero debo preguntarte también… ¿Qué estarías dispuesto a hacer para proteger a los que son importantes para ti?-

-Lo que sea- respondió sin dudar ni por un segundo.

-¿Lo que sea? ¿Incluso si significa matar a otras personas?-

Esa pregunta era como recibir un golpe de la realidad. En la torre del paraíso estuvo a punto de matar a sangre fría a uno de los sacerdotes, pero, ¿por qué? ¿Venganza por lo que le hicieron a Erza? ¿Por cómo lo torturaron junto a Jellal? O…. ¿Por qué simplemente se lo merecía? Ni Siquiera él podía responder el por qué, cuando tuvo esa flecha preparada para acabar con la vida del sujeto, entró en razón, se dio cuenta que verdaderamente no quería hacerlo… ¿O tal vez sí? Era algo que no se podía responder así mismo, pero, si llegara a repetirse esa situación ¿mataría para proteger a los que sean importantes para él?

-….-

-…..-

-No me gusta la idea de matar a otras personas…pero….si es necesario lo haré-

-¿Alguna vez has matado a alguien?-

-En la torre del paraíso, dos miembros de las tropas mágicas y tres guardias….-

-Así que lo has hecho pero solo en defensa propia. Le has arrebatado la vida a cinco personas… ¿cómo te sientes al respecto?-

-No lo he pensado…en ese momento no podía dudar, si hubiese dudado, habrían herido a Jellal o a Erza…-

-Podías dejarlos fuera de combate sin matarlos-

-….-

-Escucha, Ichigo. No te digo esto para que te sientas mal, lo digo porque aunque decidas no aprender el estilo del asesino, llegará un momento en tú vida en el que estarás frente a frente de un enemigo, al que solo quedará la opción de matar, sea por defensa propia, por proteger a alguien, o por que sea demasiado peligroso para dejarle vivir. Un guerrero debe luchar para matar, una espada es un arma para matar, destruir, consumir vidas, no para inmovilizar ni para derrotar. Claro, puedes derrotar a un enemigo y dejarlo con vida…pero mientras más fuerte seas, mientras más poderoso te vuelvas, notarás lo complicado que te será el no matar a tus enemigos, notarás como la lujuria del combate, la alegría de la guerra, te fuerza a matar a tus oponentes, a veces cosas más simples como el odio, la ira o los instintos jugarán en tu contra, te harán perder el control, lo suficiente como para matar accidentalmente a tu oponente….solo quiero que tengas eso en cuenta, no todas las batallas se ganan con armas, así como no en todas las batallas podrás llevar prisioneros de guerra, de vez en cuando te será necesario hacer sacrificios, sacrificar una vida para salvar otras, matar a alguien por el bien de muchos. Así nos enseñaron a pensar, si no pensara así, habría perdido la cordura hace mucho tiempo-

-Pero….matar es malo ¿no es así?-

-¡Já! Que inocente eres, Ichigo, ciertamente el acto de arrebatarle la vida a alguien no es bueno, no lo es en lo absoluto, PERO, no existe algo como "malo y bueno" solo estás tratando de decir que una persona que se gana la vida arrebatándole la suya a otras, es malo, no, no lo es, su forma de laburar es ilegal y moralmente mal vista, matar no es bueno, pero que lo hagas no necesariamente te convierte en alguien "malo"-

-Entonces si mato a alguien para proteger a otro ¿no es malo?-

-¿Por qué habría de serlo? ¿Qué te hace diferente de la persona que te intenta matar? Escucha esto, te contaré una de mis experiencias- dijo el sujeto sentándose en el suelo e invitando al niño a que también lo hiciera.

-Una vez me contrataron para matar a un mago, pero no cualquier mago, éste era el maestro de un gremio, fue hace mucho, mucho tiempo, tanto que ni siquiera recuerdo el nombre de ese gremio, sé que tenía que ver con tigres…colmillo de tigre…o león…no, jaguar…bueno, el nombre tenía algo que ver con felinos y colmillos, ni siquiera lo recuerdo ya. En fin, el sujeto tenía una pésima fama, su gremio no era muy importante que digamos, era un gremio de segunda, pero la fama del sujeto no se debía a la poca reputación de su gremio, se debía a qué era un grandísimo hijo de perra, y un maldito malnacido, perdona las malas palabras, pero no hay otra forma de definirlo. Él disfrutaba de torturar física y psicológicamente a los miembros de su gremio, si hacían mal un trabajo, los expulsaba de su gremio, era un elitista de porquería, creía que la forma de que su gremio algún día fuera reconocido sería teniendo solo magos poderosos entre sus filas, no tenía idea de lo equivocado que estaba. Un ex-miembro me contrató, quería venganza contra el hombre que lo hizo quedar paralítico. Siempre antes de tomar un trabajo me gustaba saber las razones del cliente para querer ver muerto o muerta a cierta persona, éste hombre me explicó que el maestro de su gremio lo torturó por "ser un insolente" por dios, el tipo solo quería saber si algún día podría llegar a ser un mago de clase S, no lo ofendió en ningún sentido, pero para ese maestro no fue así, él se sintió ofendido por alguna razón y decidió "enseñarle modales" lo torturó tanto que terminó atrofiando su columna vertebral, lo dejó parapléjico de manera irreversible, el daño fue tal que no había forma de repararlo, ni con magia ni con medicina convencional. Después de causarle ese daño, le dijo que "ya no era útil para el gremio" y decidió expulsarlo, obligándolo a borrarse a sí mismo la marca de su propio gremio….no solo eso, también le impartió una buena ración de tortura emocional a ese hombre que creció en ese gremio, acepté el trabajo inmediatamente, era algo que debía hacer, debía ajusticiar a ese hombre que sería incapaz de unirse a cualquier otro gremio por el resto de su vida. Por eso viajé a Fiore, por suerte ya tenía una base preparada allí, pero el gremio quedaba demasiado lejos así que tuve que viajar constantemente entre un hotel y mi base, primero hice trabajo de investigación, sabía que mi objetivo era un mago en extremo poderoso, no podría liquidarlo sin una estrategia, así que usando toda la información que me dio ese mago, y toda la que pude recolectar por mi parte, tracé un plan. Duré un año llevando a cabo ese plan, todos los días investigué e investigué, aprendí los patrones del sujeto, su manera de pensar, incluso su manera de caminar y respirar, todo, absolutamente todo, llegó un día en el que ya todo estaba listo, era hora de ejecutar la operación, viajé por última vez a mi base para retocar algunos detalles a la operación, recogí mí equipo y luego sellé la entrada. El resto del día me lo pasé vigilando al sujeto, cuando llegó la noche, me escabullí en su gremio, no había nadie, al parecer no se podían costear habitaciones dentro del lugar, así que solo estaba el maestro de ese gremio, solo él, durmiendo plácidamente en su habitación, cuando entré al lugar, me moví entre las sombras hasta que llegué al lugar de descanso del infame sujeto, entré sin que me notara, podría haber estado corriendo por todo el lugar y no me habría notado, sus ronquidos eran tan fuertes que por un minuto dejé de pensar que era un humano, finalmente me paré en su cama, tampoco me sintió, cuando estaba cara a cara con el sujeto, hundí mi espada en su pelvis, pero lo hice precisamente para destruir el hueso sacro de su columna, dejándolo discapacitado, quería que sintiera lo que sintió ese sujeto, luego saqué un cuchillo y con el pomo de la empuñadura destruí su tráquea, para que no pudiera gritar ni pedir ayuda, también le corté las articulaciones de ambos brazos, para que no pudiera arrastrarse, no lo terminé, en cambio le introduje una droga a su sistema que actuaba como un semi-coagulante pero a la vez no permitía que la sangre se coagulara correctamente, después me marché, yo no lo mataría, lo haría su suerte y el destino, dejé que fueran ellos dos los que finalizaran la vida del tipo. Sí merecía seguir viviendo o si tenía buena suerte, alguien lo encontraría y le salvaría la vida, si no pasaba, se desangraría muy, muy lentamente, tan lentamente que podría pensar en todo el daño que había causado durante su vida. ¿Quién crees que fue el malo en esa historia? ¿El maestro del gremio, el que me contrató o yo?

-El maestro del gremio-

-No, la respuesta correcta es, ninguno, en realidad ninguno es o era mejor dicho, malo, ninguno de los tres era explícitamente malo, yo solo estaba ejecutando los deseos de venganza del mago, él quería vengarse de su maestro, y el maestro a la vez pensaba en el futuro y el bienestar de su gremio, de una manera egoísta y errada pero a final de cuentas pensaba en el bien de su gremio. Lo que te quiero enseñar, Ichigo, es qué no existe gente mala o buena, hay quienes tienen ambiciones y motivos más retorcidos que los de otros, pero eso no los convierte en seres malignos. Por ejemplo, en una guerra, hay un país invasor y hay un país defendiéndose, ¿Cuál es el malo? Ninguno, hay un país que busca su expansión para darle más terreno a sus ciudadanos, y así una mejor calidad de vida, el país que está siendo invadido por otro lado, busca salva guardar los intereses de su gente, busca proteger el ritmo de vida de sus ciudadanos. Cada bando busca proteger sus ambiciones, en un plano más personal, en la guerra en sí, tampoco hay malos, los soldados no son malvados, solo son hombres con armas que siguen órdenes de gente que, a su vez también reciben órdenes. Quitando una vida, puedes salvar muchas, a veces es menos dañino matar a tu oponente que dejarlo vivo-

-Eso quiere decir que….debo matar a Jellal….-

-Es tú decisión, yo puedo enseñarte formas de dejarlo incapacitado, formas de quebrantar su voluntad, de destruir sus deseos de luchar, pero serás tú el que decida si es prudente dejarlo vivir o no…-

-….-

-Ya es hora-

-¿De qué?-

-De que empieces tu entrenamiento, ya pasaste las dos primeras pruebas, ahora te toca aprender. Empecemos por algo básico, has trescientas flexiones y luego doscientas cincuenta sentadillas, eso sería perfecto para empezar-

-¿¡QUE!?-

-Lo que oíste, ah, y no te dejaré salir de aquí hasta que las hagas todas, si es posible tendrás que pasar la noche aquí hasta que puedas completar el calentamiento-

-¡Son demasiadas! Eso no es un calentamiento-

-Por cierto, ven, no has conocido mi base- dijo el hombre levantándose y caminando hacia lo que parecía un pasillo.

Ichigo se levantó y lo siguió, al principio se le hacía difícil ver el lugar como una "base" al ser una simple y húmeda caverna. Pero al adentrarse más notó la gran diferencia, el sitio estaba mejor iluminado, había literas, cajas con suministros, armas de diferente tipo en las paredes, espadas diversas, cuchillos, lanzas, arcos e incluso ballestas, armas un tanto rudimentarias pero al parecer eficaces. También había muñecos de práctica junto con equipo de entrenamiento, esparcidos en un gran espacio en el centro de la cueva, y lo que más le llamó la atención a Ichigo, dianas de práctica para mejorar su puntería, que no era mala, pero podía mejorar mucho más.

-Bueno, ¿Qué te parece mi base?-

-¡Genial!-

-Esta es tu tercera prueba, cuando puedas hacer los calentamientos sin quedar totalmente agotado, empezará el verdadero entrenamiento-

El peli-naranja se resignó a hacer lo que le dijo el hombre, se acostó boca abajo en el suelo y comenzó a hacer los ejercicios, sin siquiera hacer un previo calentamiento muscular, no tenía tiempo que perder, quería hacer las cosas rápidamente, su impaciencia y juventud estaban jugando en su contra.

-Uno…dos….tres….cuatro….cinco…..seis….siete…-

-Hey, vuelve a empezar de nuevo, no seas tramposo, no las estás haciendo bien-

-Sí las estoy haciendo bien-

-No, solo estás moviéndote un poco y contando, has flexiones de verdad-

El Kurosaki soltó un gemido de molestia antes de empezar nuevamente la tediosa tarea.


(Un rato después…)

Después de lograr hacer cuarenta y ocho flexiones, Ichigo se encontraba tirado en el suelo, con la respiración sumamente agitada, y con el cuerpo adolorido. Mientras que él estuvo haciendo los ejercicios, el ex-asesino estuvo buscando entre las docenas de cajas que había en el lugar, sacó varios libros y pergaminos, posiblemente contenían técnicas e información varia, también sacó un extraño chaleco negro junto a unas muñequeras y algo parecido a grilletes para los pies.

-¿Cuántas hiciste?- preguntó Rybak aun revisando entre las cajas.

-Cincuenta-

-No mientas-

-Está bien, cuarenta y ocho-

-Solo porque es el primer día, te dejaré que vuelvas a casa, no volveremos hasta dentro de dos días, tienes que descansar o terminarás atrofiándote los músculos. Como sé que estás impaciente por aprender rápido, te daré esto para que leas, son cosas que te serán útiles pero solo lo pondremos en práctica mucho más adelante-

El rubio le lanzó un saco lleno de los libros y pergaminos, Ichigo los tomó, y sacó un libro, comenzó a hojearlo pero se le hacía imposible entender lo que decía.

-Uh…no entiendo lo que dice aquí-

-Diablos, olvidé que no sabes leer-

-Sí, sé leer, solo no entiendo lo que dice aquí-

-Bueno, bueno….esa es otra cosa que debo enseñarte, pero por ahora volvamos a casa, veré si puedo capturar unos peces de rió para la cena-


(Cuatro meses después….)

Después de varias semanas recibiendo entrenamiento físico y acondicionando su cuerpo, Ichigo ya estaba empezando a prepararse para el verdadero entrenamiento. Rybak lo obligó a colocarse una vestimenta especial, un chaleco junto a unas muñequeras, este equipo mágico tenía un encantamiento especial, a medida que el entrenamiento avanzaba, el equipo se volvía más y más pesado, también llevaba unos grilletes en los pies, estos también tenían la misma cualidad, la gran diferencia era que estaban hechas para restringir sus movimientos en lugar de simplemente ralentizarlos, los grilletes estaban conectados a unos pilares, la idea era restringir su movilidad y la única forma para recuperarla era aumentando su fortaleza física, a medida que se hacía más fuerte, se le hacía más fácil alejarse de los pilares y las cadenas se extendían más, pero a cambio el resto del equipo se hacía aún más pesado. Solo había dos formas para liberar a Ichigo, la primera era usando una llave especial que tenía Rybak, la segunda era logrando alejarse diez metros de los pilares y que estos automáticamente liberaran los grilletes, desactivando el resto del conjunto en el proceso, pero para poder hacerlo, debía ser capaz de cargar los sesenta kilos del equipo. Además del entrenamiento para mejorar su resistencia y fuerza física, cada día practicaba técnicas marciales que le enseñaba el ex-asesino, no eran técnicas muy vistosas, ni excesivamente elegantes, pero estaban diseñadas para cumplir su labor a la perfección, incapacitar oponentes, romper huesos, desgarrar músculos, cortar arterias usando puntos de presión, causar grandes cantidades de dolor, o simplemente matar al oponente, ciertamente no eran técnicas bonitas, pero Ichigo estaba comprometido en aprenderlas.

A pesar del intensivo entrenamiento que llevaba con el pescador, Yhwach tampoco le dio reposo, cada noche repasaba y pulía en su mundo interno las cosas que había aprendido en el día, a veces el Quincy también le enseñaba movimientos marciales o le daba alguno que otro consejo para facilitarle el entrenamiento de asesino, pero su prioridad era ayudarlo a mejorar sus poderes, cosa que no dejaba atrás en cuanto a avances respecta. La mejora de sus aptitudes físicas repercutieron directamente en sus habilidades espirituales, las flechas eran más potentes, más rápidas, cada vez podía disparar más flechas al mismo tiempo. Yhwach no podía evitar sorprenderse ante la velocidad de aprendizaje y mejora de Ichigo, Rybak por su parte estaba aterrorizado por como Ichigo estaba destruyendo sus records de cuando tenía su edad, no podía evitar ver en Ichigo una versión mejorada de sí mismo, y aunque escapaba de su conocimiento el hecho de que Ichigo fuera un Quincy, quería enseñarle todo lo que pudiera, apenas lograra liberarse de los pilares, tenía pensado enseñarle esgrima, y el uso de diferentes armas de corto y largo alcance.


/Entrenamiento físico/

El Quincy como rutinariamente hacía después haber hecho sus calentamientos, se encontraba practicando algunos movimientos que le había enseñado el ex-asesino, aunque ya se encontraba en una parte bastante avanzada del entrenamiento, deseaba aprender más, su impaciencia lo hacía desear volverse más fuerte, más aceleradamente de lo que debería, pero esto tampoco era totalmente malo, de hecho, lo hacía mejorar aún más rápido.

-Recuerda golpear directamente con los nudillos no con los dorsales de los dedos, si usas los nudillos causaras daño interno, siempre recuerda golpear zonas blandas con esto, nunca lo hagas contra huesos o terminarás fracturándote las falanges de tus propios dedos. Cuando intentas quebrar huesos, puedes usar las palmas abiertas o simplemente dar puñetazos normales. Relaja el brazo antes de golpear, ténsalo sólo cuando estés a punto de conectar el golpe, nunca, nunca tenses el brazo antes de que estés lo suficientemente cerca de golpear a tu oponente, sí tu brazo está tenso antes de dar el golpe, puedes terminar con la muñeca fracturada- aconsejó el sujeto, mientras veía a Ichigo golpear un pilar de madera recubierto de sogas.

-Sí, sí, ya lo sé- respondió el Kurosaki en un tono un tanto burlón.

-No te hagas el listillo conmigo-

Ichigo dio un giro de trescientos sesenta grados para seguidamente conectar un rodillazo al pilar, los grilletes restringieron gran parte de la fuerza del ataque, pero fue lo suficientemente potente como para hacer que dicho pilar se sacudiera. Medio segundo después lanzo un codazo lateral con su brazo izquierdo, y lo complementó con una incesante lluvia de golpes.

-Buena potencia, y buen tiempo de recuperación, una persona media que doble tu edad se habría tardado por lo menos un minuto en recuperarse de un rodillazo tan fuerte, diría que una persona normal se habría destrozado la rodilla con ese ataque-

Ichigo no respondió a la observación, simplemente continuó con sus salvajes ataques. Aunque después de unos cuantos minutos, se detuvo, su respiración estaba sumamente agitada y no sería una exageración decir que literalmente estaba bañado en sudor.

-Siempre recuerda que un combate no se define por quien es mejor luchador, se define por quién es más astuto, nunca veas las batallas como simples intercambios de golpes, una batalla es como una danza o un baile, debes mantenerte a la par de tu pareja de baile, pero nunca debes revelar tus mejores pasos hasta el final, solo cuando sientas que tu pareja de baile es demasiado hábil o sí sabes que la pieza musical está a punto de finalizar, y no tienes certeza total de la victoria, allí puedes darte permiso de usar tus mejores pasos. Un combate es un intercambio de análisis, el que pueda entender más rápidamente a su oponente gana, siempre debes estar relajado y mostrar serenidad, aunque estés nervioso o intranquilo, siempre debes demostrar lo contrario, así podrás analizar a tu oponente mientras que éste pierde la calma-

-Una batalla debe ser definida por el que sea más poderoso, quien sea capaz de doblegar al oponente más rápidamente es el ganador- respondió Ichigo, citando una frase que había escuchado de Yhwach.

-No sé dónde oíste eso, pero es la mentalidad de un soldado…no digo que estés equivocado, de hecho, aliento a que tengas tu propia filosofía, PERO, siempre debes estar consciente de si puedes ganar o no, jugar sobre seguro, sí no crees que puedes ganar un combate y "doblegar" a tu oponente, lo mejor es que te retires e intentes ganar en una próxima oportunidad, a que mueras en vano y sin poder lograr nada-

-Solo los cobardes se retiran de un combate-

-No. Solo los sabios saben cuándo es la hora de retirarse y saben cuándo pueden seguir luchando, un tonto temerario, en cambio, se quedaría a luchar y morir-

-….-

-Muy bien, tienes razón en algunas cosas pero una huida estratégica no te convierte en un cobarde, o te hace menos guerrero que otros… que raro…por alguna razón, pareces…aburrido-

-Quiero aprender más cosas, ya estas técnicas las sé-

Rybak soltó un suspiro y se masajeó un poco las sienes, realmente era un chico talentoso, pero demasiado impaciente.

-Aprenderás con el tiempo, sólo sigue practicando, la práctica te ayudará a mejorar. De nada sirve que aprendas muy rápido, pero no retengas lo que aprendiste, si practicas lo suficiente, no será necesario si quiera pensar lo que vas a hacer, en un combate, tu propio cuerpo actuara instintivamente-

-Lo sé, pero tengo casi un mes practicando solo estos movimientos, además, este equipo es demasiado molesto, no me deja practicar bien-

-¡Eres demasiado impaciente! ¿Crees que en tres días te volverás fuerte? Yo tardé años en perfeccionar mi estilo, ciertamente has avanzado un poco más rápido que yo, pero eso no significa que hayas sentado bien tus bases. Hagamos algo, sí logras alejarte los cuatro metros que te restan del pilar, y logras quitarte los grilletes….puede que considere enseñarte esgrima… ¿es una apuesta?- preguntó Rybak seguro de que Ichigo no podría hacerlo.

Para su horror, en lugar del niño asustarse, sus ojos se encendieron como dos calderas de fuego, la determinación ardía tras su mirada.

-¿Qué pasa si no lo logro?-

-Estarás dos meses más practicando solo patadas bajas, y golpes rectos-

-¿Cuánto tiempo?-

-¿El límite? Hasta esta tarde, ésta será tú única oportunidad-

El Quincy sonrió y dio dos pasos hacia adelante, al intentar dar el tercero, sintió como el equipo se hizo más pesado, pero solo contuvo la respiración y siguió intentando avanzar, forzándose con todo lo que tenía.

-¡Já! Todavía te falta un largo camino, Ichigo, yo logré terminar el entrenamiento de peso cuanto tenía catorce años, tú todavía estas demasiado joven par….- Rybak hizo silencio al ver como Ichigo ya estaba a solo dos metros del límite.

-Hgn…ngh….grrr…ghaaaw- gemía y gritaba el peli-naranja poniendo todo su empeño en la tarea, definitivamente iba a lograrlo, si no era capaz de terminar un simple entrenamiento ¿Cómo pensaba salvar a los esclavos de la torre?

-Impo….imposible….- pensó Rybak observando la escena, sus ojos estando como platos.

Ichigo seguía haciendo sonidos a causa del sobreesfuerzo, su rostro estaba rojo, tenía una gran vena brotando de su frente, el chico estaba apretando sus dientes con tanta fuerza que le estaba causando dolor, sus puños también estaban siendo puestos a esta presión, con tanta fuerza estaba apretándolos que de la palma de sus manos estaba goteando sangre.

-Tonto, detente, sí continuas, terminarás reventándote-

El determinado niño hizo caso omiso a esto y continuó esforzándose aún más.

-Está bien, está bien. Te enseñaré esgrima, pero detente, solo lograrás hacerte daño-

Esta vez, Rybak se acercó hacia Ichigo para intentar detenerlo, pero éste movió su cabeza de lado a lado en señal de negación, y continuó sin importarle las advertencias ni ruegos del sujeto para que se detuviera. Aunque su aún no desarrollado cuerpo, estaba sufriendo un duro castigo por su esfuerzo, no quería detenerse, su determinación era demasiado fuerte para rendirse, o tal vez era demasiado testarudo como para hacerlo. Llegado un momento, las muñequeras y grilletes emitieron un sonido metálico, como cuando dos piezas de metal chocan. Al emitir ese sonido, todo el conjunto comenzó a destellar y finalmente las cadenas desaparecieron, los grilletes se soltaron, y el resto del equipo se desajustó, cayendo del cuerpo del chico.

-Lo….hice…lo log….logré-

La respiración del Kurosaki estaba extremadamente agitada, su cuerpo estaba adolorido, y el cansancio lo estaba inundando, pero no podía evitar sonreír al haber ganado la apuesta, tenía una sensación de logro al haber hecho eso.

-Sí, si lo hiciste- respondió el sujeto con otra sonrisa, era casi imposible evitar llenarse de orgullo.

Ichigo caminó un poco más, pero la sensación de agotamiento era demasiado grande y terminó desmayándose, para su suerte, su segundo mentor lo tomó, evitando que cayera al suelo.

-Fantástico, realmente eres un pequeño genio…tal vez en seis….no, cinco….tal vez en cinco años, logres superarme en términos de habilidad, pero te hace falta demasiada experiencia y paciencia, sobre todo paciencia- pensó Rybak, cargando al joven en sus brazos.

-Creo que ya terminamos el entrenamiento por hoy…es hora de que vayamos a casa, creo que hoy pueda ir a pescar al mar, así comeremos algo decente hoy…ahora que lo pienso, ¿Cómo rayos te voy a llevar a casa si estás inconsciente? Eres un pequeño problemático…-


(Cuatro horas después…)

/Hogar de la familia Aesir/

El pescador y el Quincy llegaron a la humilde pero cálida morada. Rybak aprovechó que el entrenamiento terminó más temprano y pescó la cena, Ichigo por su parte estaba sumamente agotado, apenas podía mantenerse en pie, pero la sonrisa de satisfacción no desapareció de su rostro.

-¡Ya llegamos!- dijo el sujeto entrando en su papel de padre excéntrico e hiperactivo.

-Bienvenidos- respondió Frigga con otra sonrisa.

-¡PAPA!- gritaron en conjunto los hijos de la pareja.

Los niños corrieron en dirección de los recién llegados, Rybak cargó a Hrogar y a Elysa, Ichigo por su parte solo se dirigió a su habitación en silencio.

-¿Cómo les fue?- preguntó Frigga sonriendo hacia el peli-naranja.

-Bien, no habían muchos peces hoy- respondió el chico.

-Oh, ya veo….-

-Iré a mi habitación-

-¿No vas a esperar? Voy a preparar la cena-

El Kurosaki solo movió la cabeza de lado a lado en negativa.

-Estoy bien así-

-¿Qué estuvieron haciendo?- preguntó Frigga a su marido, cosa que lo hizo palidecerse.

-Hmm….ehhh…je je…ya sabes….pescando…además de esto y aquello…-

-Nunca has sido bueno mintiendo Rybak, sea lo que sea que estén haciendo durante todo el día, tengan cuidado-

-¡Claro, querida! ¿¡Me crees un hombre irresponsable!?-

El agotado chico se dirigió a su habitación y cerró la puerta tras de sí, para luego dejarse caer en la cama, ni siquiera tenía fuerzas para darse un baño, solo quería dormir plácidamente. Desgraciadamente esto no figuraba en la agenda del rey Quincy.

-¿Qué crees que haces?- preguntó Yhwach desde la mente de Ichigo.

-Intento dormir….estoy cansado-

-Ven aquí, aun debes entrenar tus poderes Quincy-

-¡Estoy agotado! Déjame descansar, anciano-

-No-

-Pero…-

-Para mí es más importante que mejores tus poderes Quincy a que estés golpeando muñecos de práctica todo el día-

El pequeño Quincy soltó un quejido de molestia antes de descender a su mundo interno.


/Entrenamiento espiritual/

Su mundo interno seguía igual, era un lugar lleno de rascacielos bañados en una constante llovizna con el cielo nublado. Ichigo descendió al lugar, aunque su cuerpo físico estuviera agotado, en su mundo interno no estaba tan cansado, aunque eso no significa que el intenso esfuerzo que hizo hace unas horas atrás no hubiera tenido sus repercusiones.

-He estado pensando en que sería bueno empezar a buscar la manera de construir tus herramientas Quincy, y también tu uniforme-

-¿Herramientas?-

-En el arsenal Quincy hay diversas herramientas que complementan tus habilidades, las flechas Seele Schneider, los Gintō y principalmente el guante Sanrei. Te enseñaré a construirlas, aunque no creo que en éste mundo existan los materiales exactos para hacerlo, puede que haya sustitutos, aunque eso será ya una vez que te hayas vuelto lo suficientemente fuerte como para obtener tú arco Ginnrei kojaku-

-¿Y para qué un uniforme?-

-La vestimenta es muy importante para los Quincy, dentro de nuestro folclore, la vestimenta representa el orgullo Quincy y nos distingue de los demás, el color predominante en un uniforme siempre debe ser el blanco, ya que es el color que representa la justicia. El estilo del uniforme siempre debe ser el mismo, pero puedes personalizarlo a tu gusto, quizás el uniforme de un soldat te siente bien, o el estilo de uniforme de un Stern Ritter-

-Stern Ritter… esos eran los Quincy de élite ¿verdad?-

-Aún lo son, los Stern Ritter o "caballeros de las estrellas" son los Quincy más poderosos dentro del Wandenreich, si todavía estuviéramos en nuestro mundo, quizás algún día tú podrías haber sido uno-

El Quincy mayor creo un sable de Reishi en su mano derecha y tomo una posición defensiva.

-Ya es hora de empezar, ataca-

Ichigo también creó su arco espiritual, pero éste era ligeramente diferente, era un poco más delgado y las partículas estaban más refinadas, también era un poco más corto para que fuera más cómodo de usar por el pequeño. El Kurosaki disparó dos flechas y empezó a correr en círculos disparando hacia su mentor, éste simplemente paraba los proyectiles con su sable, sin mostrar el menor esfuerzo. Durante unos minutos, Ichigo se mantuvo apegado a esa estrategia, hasta que creyó ver una apertura en la defensa del rey Quincy. El peli-naranja tensó su arco y disparó una flecha al aire, sin razón aparente, luego se preparó para atacar cuerpo a cuerpo, engaño a su oponente para que creyera que se mantendría atacando desde lejos, pero con cada disparo se aproximaba más al sujeto, hasta que finalmente estuvieron frente a frente.

-Te tengo- dijo el niño.

Ichigo lanzó un puñetazo directo al abdomen de Juha Bach, pero el golpe fue detenido por el susodicho, con su mano libre atrapó el golpe, Ichigo usó la pierna ligeramente flexionada del rey sellado como plataforma, saltando para colocarse a su altura, aun sin poder liberar su puño, arremetió lanzando una patada lateral en el aire, Yhwach inclinó su cabeza hacia atrás para evitar el ataque, pero sucedió algo que no esperaba, la heilig pfeil que presuntamente disparó como distracción y hacia ningún lugar específico, cayó justamente a un lado del Kurosaki, éste tomó la flecha y la usó como arma punzo cortante, pero el ataque fue repelido por el sable espiritual de Yhwach, destruyéndose la flecha en el proceso. El puño del chico, aún rodeado por la mano del sujeto, comenzó a brillar, señal de que su cruz estaba recolectando Reishi, el arco se formó y forzó al hombre a que liberara su puño, al hacerlo, Ichigo creó y disparó una flecha casi instantáneamente, a la cortísima distancia que estaban, no debería haber posibilidad alguna de que fuera esquivada, pero Ichigo no tuvo en cuenta los monstruosos reflejos del espíritu, quien deshizo su espada para tener acceso a su mano dominante y con ayuda de su hirenkyaku atrapó la flecha con su mano desnuda.

-¿Cómo hiciste eso?- preguntó Ichigo asombrado por la técnica de velocidad que mostró Juha Bach.

-Hirenkyaku, "paso de dios". Es una técnica de alta velocidad Quincy, hace que el usuario se mueva de manera instantánea-

-¿Por qué no me has enseñado eso?-

-Porque todavía no estás listo, es una técnica bastante avanzada. Cuando mejores tu manipulación de partículas espirituales y crea que estás listo, entonces te la enseñaré- respondió Yhwach, mientras apretaba la heilig pfeil en su mano, tal fue la fuerza del apretón que el proyectil espiritual se destruyó.

-Muy astuta la estrategia que demostraste, usaste diferentes tipos de distracción para que no pudiera darme cuenta de tu verdadera intención. Sigamos-

Ichigo asintió y volvió a cargar su arco para preparase para el ataque.


(Al día siguiente…)

/A las afueras del pueblo/

-¿A dónde vamos?- preguntó Ichigo, confundido al ver que no estaban yendo por el camino que daba con la antigua base del ex-asesino.

-Hoy no habrá entrenamiento. Descansar es una parte esencial de hacerse más fuerte, si solo entrenas y no descansas, tu cuerpo se dañará de manera irreversible, hoy iremos a pescar. Te servirá para relajarte y descansar tu mente…..además de que ¡no he ido en una pesca importante desde hace meses! Si sigo así, Frigga me regañara…créeme, Ichigo, no hay nada más temible que una mujer molesta, y más si es tú esposa-

-Entonces volveré a casa, si no vamos a entrenar, entonces iré a descansar- dijo el peli-naranja en un tono de aburrimiento.

-Espera, ¡hey, yo soy tu maestro, deberías hacerme caso!-

-Igual me iré-

El peli-naranja se dio la vuelta y comenzó a marcharse, ignorando al adulto.

-Pero que…. Oye, ¿¡te dije que pescar es parte del entrenamiento!?-

Esas palabras hicieron que el Quincy se detuviera inmediatamente y girara su cabeza hacia el pescador.

-¿Qué tiene que ver pescar con el entrenamiento?- preguntó en un tono de desconfianza.

-Técnicas de supervivencia, ¡pescar te puede salvar la vida!-

-Está bien, ¿Qué tan malo puede ser?- comentó encogiéndose de hombros.

-¡Hey! A que te refieren con "¿Qué tan malo puede ser?" yo me gano la vida de eso-

Ambos llegaron a los muelles del pequeño pueblo, al llegar, Ichigo notó la gran cantidad de botes con pescadores, todos estaban preparándose, había por lo menos siete hombres por bote, algunos cantando extrañas canciones de mar, otros estaban preparando sus redes en silencio, pero la energía que había entre los pescadores era inmensa, no sería exagerado decir que parecían guerreros preparándose para ir al campo de batalla.

-¿Ves? Ellos no son muy diferentes a ti cuando entrenas, por eso me convertí en pescador, muchos creen que ser pescador es algo fácil, pero la verdad es que es una manera de vivir muy parecida a la de un guerrero- explicó Rybak con una sonrisa de orgullo en su rostro.

Pronto, el dúo se embarcó a alta mar, en el bote solo iba Ichigo y Rybak, ya que su bote no tenía capacidad para muchas personas, el llevar múltiples personas significaría que no tendría capacidad para cargar lo pescado y viceversa.

La marea estaba baja y sumamente tranquila, los botes se balanceaban sobre el sereno mar, las gaviotas revoloteaban por los despejados cielos, era un día un poco caluroso pero no lo suficiente como para distraer a los hombres de mar, los peces nadaban bajo los botes tratando de escapar de las peligrosas redes, los marinos daban voces de guerra mientras recogían las redes, entre gritos y aullidos salvajes, los hombres recogían sus presas, parecía más un campo de batalla que cualquier otra cosa, Ichigo solo podía contemplar y maravillarse por cómo se tomaban tan en serio su profesión, eran pescadores con espíritu de guerreros, salvajes hombres de mar que en otra época o en otro mundo pudieron haber sido piratas o guerreros de alta mar. Rybak también estaba en la misma sintonía, y aunque no estaba gritando ni cantando canciones de mar como los demás, sí tenía una inmensa sonrisa de oreja a oreja, el aura que despedía parecía la que despedía antaño en sus tiempos de asesino, finalmente Ichigo aprendió la lección que el hombre quería enseñarle, hay otras formas de combatir más allá de las que creía, ellos libraban una batalla muy diferente a los conceptos que Ichigo tenía sobre los combates, su resolución se fortaleció al ver eso, la pasión de esos hombres por la pesca hizo que Ichigo se contagiara con esas energías, quería estar tan apasionado como ellos, pero no por la pesca, sino por guardar a los demás, por honrar su legado Quincy, quería tener una pasión tan fuerte como la de ellos. Finalmente terminó ayudando voluntariamente a su tutor, el sujeto le enseñó las formas de usar la red de pesca y terminó contándole la filosofía de esos pescadores, le contó que muchas décadas atrás, era un pueblo de guerreros que se embarcaban en los mares a combatir por proteger la nación de Caelum, aunque en una batalla fueron totalmente derrotados y obligados a abandonar los caminos de la guerra, sus descendientes heredaron esa pasión por la batalla y la canalizaron hacia la pesca, por eso su pasión por pescar era tan fuerte, eran otra forma de guerreros de mar.

Después de unas horas terminaron su tarea, ya solo estaban reposando en el calmado mar, era un ritual que muchos hacía después de una pesca abundante, solo se sentaban en sus botes a celebrar, a charlar y algunos a zambullirse al agua en un loco intento de atrapar más peces con sus propios dientes. Ichigo solo estaba sentado en un costado del bote, prestando suma atención a lo que decía el hombre, estaba contándole leyendas de ese pueblo e historias de sus tiempos como asesino, la mayoría de historias siempre terminaban teniendo una moraleja o una lección que quería impartirle al joven Quincy.

-Ichigo, ¿Qué edad tienes?-

-Nueve-

-Oh ya veo…aún eres algo joven, pero no te hará daño aprender un poco. Verás, te quería enseñar algo que tiene que ver con la pesca, algún día serás un joven adulto y te comenzará a interesar el sexo opuesto, "si sabes a lo que me refiero"- dijo el sujeto haciendo un guiño mientras decía la última parte.

Kurosaki solo lo observó con una mirada de perplejidad, no entendía muy bien a lo que se refería, pero tal vez era algo que le podría servir contarle a Simon cuando lo volviera a ver, sobre todo por los comentarios que solía hacer sobre Erza.

-Las mujeres son como los peces, sí eres muy precipitado terminarás ahuyentándola, pero si eres demasiado precavido, terminarás haciendo que se vaya, debes esperar el momento justo-

-¿El momento justo para qué?-

-¡Para atraparla con tu arpón! Frigga era una mujer muy dulce pero demasiado desconfiada, créeme, me costó muchísimo conquistarla, fue la misión más difícil que jamás haya completado, sobre todo porque tenía demasiados pretendientes, pero ¿sabes? Ahora lo recuerdo y me alegra haber llegado por accidente a éste pueblo, si no la hubiera conocido, no sería tan feliz como lo soy en éste momento. Ella fue un pez difícil de atrapar, pero fue el mejor pez de éste mar….cuando crezcas me entenderás, el mejor consejo que puedo darte es que, después de tantas batallas, tanta sangre que he derramado…lo mejor que me ha pasado ha sido enamorarme de Frigga y convertirme en padre. Algún día te cansarás de tanta muerte y tantas luchas, cuando llegue ese momento, sí llegas a conocer una buena mujer, ¡no lo dudes! Intenta conquistarla por todos tus medios y cásate, agradecerás el tener una buena pero temible mujer cuidándote las espaldas a estar en algún lugar solo, jugándote la vida contra otras personas-

Al principio no entendió muy bien a lo que se refería, pero igualmente el Kurosaki asintió, como si lo hubiera hecho.

-No sé porque razón, pero creo que eres como otro hijo para mí, sea lo que sea que intentes lograr, siempre te poyaré. ¿Has pensado en que harás después de que rescates a tus amigos?-

-No, no lo sé, por ahora mi meta es rescatarlos, después pensaré en que hacer-

-Tal vez un día de estos, vayamos en mi bote a hacer reconocimiento en los alrededores de esa torre, sí dices que está en medio del mar, podemos viajar hacia allá y ver cómo están las cosas, incluso podría ayudarte a trazar un plan de rescate, por cierto, aún no te he preguntado ¿Dónde queda ese lugar?-

-Queda en….-

Los ojos de Ichigo se abrieron ampliamente y su expresión reflejó como si se hubiera dado cuenta de algo.

-….-

-Uhhh… ¿te sucede algo?-

-No lo sé…- dijo Ichigo con un tono de desánimo.

-¿A qué te refieres?-

-No sé dónde queda la torre del paraíso….no lo recuerdo…perdí la consciencia antes de poder escapar….no…lo sé….-

-….-

El sujeto hizo silencio, más que todo porque realmente no sabía que decir. Cerró los ojos y se cruzó de brazos, esperando saber que pensaba hacer el chico.

-Hey, no es importante, podemos averiguarlo, puedo pedirles ayuda a unos contactos míos, tal vez ellos puedan rastrear ese lugar-

-…-

Rybak colocó una mano sobre la cabeza del entristecido Quincy.

-Tranquilo, tarde o temprano los podrás rescatar, solo concéntrate en volverte más fuerte para que se sorprendan cuando te vean llegar. Me gustaría saber ¿Cómo es que justo en éste momento recordaste que no sabías donde quedaba ese lugar?-

-Nunca pensé mucho en ello, me enfoqué demasiado en hacerme fuerte, tanto que no me percaté de eso….ni siquiera sé que fue lo que sucedió, solo recuerdo haber visto como Jellal estaba asfixiando a Erza, no recuerdo más nada…..-

-Vaya, será complicado rastrear ese lugar con tan pocos detalles, tal vez si- Rybak no pudo finalizar la oración ya que fue interrumpido.

-Hey, Rybak, nos vamos adelantando a la ciudad ¿vas a venir?- preguntó uno de los pescadores desde su bote.

-Claro-

El Kurosaki estaba algo deprimido, gran parte de sus esperanzas de rescatar a sus compañeros se desvanecieron al darse cuenta de que no sabía cómo llegar a ellos.

-Ichigo, voy a ir a la ciudad, venderemos lo que recolectamos ¿quieres venir?-

El peli-naranja solo se encogió de hombros, como respuesta.

-No te deprimas por eso, eres un chico demasiado fuerte como para estar deprimiéndote en éste momento, pronto los rescatarás ¿De acuerdo?-

Ichigo nuevamente no respondió con palabras, simplemente asintió con desanimo.

-Vamos a la ciudad, sí nos pagan bien por esto, veré si podemos cenar bien ésta noche-


(Unas horas después….)

Después de viajar a una de las principales ciudades de Caelum y vender la mercancía que capturaron, el grupo de pescadores se dirigía en carruaje hacia una zona donde habían dejado sus botes, ya era hora de volver a su preciada isla. Desgraciadamente entre los caminos rurales, estaba un grupo de bandidos esperando asaltar a cualquiera que fuera lo suficientemente valiente como para usar esa vía como trayecto.

Los múltiples carruajes alquilados iban a paso lento pero seguro, muchos de los hombres estaban agotados, y el relajante paisaje los hizo bajar la guardia, Rybak junto a su alumno estaban sentados en el techo de uno de los carruajes, junto a otros pescadores, era mejor usar ese medio de transporte que ir a pie, aunque hubieran perdido un poco de la ganancia en eso, era un lujo que merecía la pena costearse.

Repentinamente, de entre los árboles salió una banda de unos veinte hombres, todos armados con espadas, lanzas y cuchillos.

-Muy bien, denme todo lo que tengan, y me refiero a todo- dijo uno de los desagradables sujetos apuntándolos con su daga.

-Eso suena demasiado cliché, pero no te puedo culpar, eso es a lo que vinimos- dijo otro, éste al parecer era el líder.

El grupo de pueblerinos se observaron la cara unos a otros, superaban en número a los bandidos, pero estos tenían armas, mientras que los pescadores solo tenían arpones y cuchillos para cortar el pescado, estaban en una gran desventaja, además de que el sujeto que habló con anterioridad, tenía fama de ser un mago que usaba sus poderes de manera despiadada.

-Tienen dos opciones, nos dan todo lo que tengan de valor o los matamos y nos llevamos todo, de cualquier forma, nosotros ganamos-

El Quincy frunció el ceño fuertemente y estuvo a punto de levantarse para enfrentarlo, pero Rybak al notar esto lo tomó del brazo y lo forzó a sentarse nuevamente.

-No intentes nada tonto, Ichigo, ese sujeto es Morder, un mago usuario de magia de creación metálica, no es alguien al que puedas ganarle fácilmente, estamos en total desventaja, lo mejor es evitar un derramamiento innecesario de sangre-

Ichigo comprendió que el ex-asesino tenía razón, pero no podía evitar sentir rabia al ver como los estaban asaltando, a sabiendas de todo el esfuerzo que pusieron en esa pesca.

El sujeto llamado Morder, era un hombre de complexión ligeramente musculosa, sus ojos eran tan negros como su cabello, el cual era largo y estaba atado en una coleta. Su piel era sumamente blanca como la de la mayoría de habitantes de Caelum, lo más distintivo del sujeto era una gran cicatriz en el medio de su frente con forma de media luna, estaba ataviado con una armadura hecha con tiras de cuero cocidas a otras tiras de cuero, dándole la apariencia de placas de dicho material, en sus antebrazos tenía brazaletes también de cuero, igualmente sus pantalones y las botas que le llegaban hasta la rodilla.

-¿Qué esperan? ¿El año nuevo? Denos todo- dijo sarcásticamente otro de los bandidos.

Después de unos largos segundos en el que los pescadores no pudieron reaccionar, el sujeto llamado Morder junto la palma de sus manos, de entre sus manos empezó a brotar un brillo de color blanco.

-Metal Make: Vulcanus spear- dijo Morder en un tono extremadamente frío, creando una gigantesca lanza de sus manos.

Ichigo reaccionó instintivamente al ver la magia, ni siquiera le dio tiempo a Rybak de reaccionar, el Quincy se levantó y saltó al suelo, seguidamente creó su arco espiritual e inmediatamente disparó una flecha directamente al corazón del hombre, el bandido no tuvo tiempo de esquivarlo, de hecho, ni si quiera esperaba que los pescadores se defendieran y menos que alguno de ellos tuviera "magia", el sujeto escupió algo de sangre y soltó su recién creada arma hecha de magia, los demás bandidos observaron en shock como su jefe caía al suelo, herido de gravedad por la heilig pfeil del Quincy. Ichigo disparó otras dos flechas a dos más de los bandidos, uno de los proyectiles aterrizó en el muslo de uno, mientras que el otro recibió el ataque en su muñeca derecha, forzándolo a soltar su espada.

-¿¡Qué demonios!? Un, un, un mago, el jefazo está lastimado- gritó aterrorizado uno de los sujetos, graciosamente éste triplicaba la edad del Quincy.

Los bandidos al igual que los pescadores estaban impactados por lo que acababa de hacer el joven Quincy, ninguno esperaba una respuesta así, Rybak por su parte estaba deseando que Ichigo no hubiera actuado tan impulsivamente, pero tampoco tenía tiempo de quejarse, debía actuar rápidamente también, antes de que terminaran siendo asesinados por esos sujetos, o peor aún, antes de que tuviera que luchar de vuelta.

-Váyanse antes de que todos terminen sufriendo las mismas consecuencias, todos nosotros somos magos- mintió el ex-asesino aprovechando la situación.

Los "cazadores" se mantuvieron en silencio observando a sus presas, su jefe estaba en el suelo probablemente muerto y ninguno tenía dotes de liderazgo, así que los papeles terminaron invirtiéndose, volviéndose ellos las presas de esos humildes pescadores.

-E-eso es mentira…u-ustedes no pueden usar magia-

Rybak observó la posición en la que Ichigo estaba sosteniendo su arco, y lo imitó haciéndolos creer que también podía crear un arco espiritual, algunos de los compañeros del sujeto lo notaron inmediatamente y lo imitaron también, para hacer más creíble la mentira.

-Retirada, retirada- gritó uno de los bandidos antes de correr por su vida, dejando a sus compañeros atrás.

Finalmente todos los bandidos siguieron el ejemplo y tomaron a su jefe, y camaradas lastimados, para emprender la vergonzosa huida, los humillados bandidos escaparon jurando que se vengarían por esa humillación. Los pescadores por su parte, celebraron enérgicamente que podrían mantener el dinero ganado por la venta de sus mercancías.

-Rybak, ¿por qué no, nos dijiste que tenías a un talentoso mago en tu casa?- preguntó uno de los pescadores en tono jocoso.

-Ese pequeño es un chico muy valiente-

-Sí, tal vez debería unirse a un gremio de magos-

-No, debe quedarse en el pueblo y ayudarnos a protegerlo- eran algunos de los comentarios que se escuchaban por parte de los pueblerinos.

-Psssst, hey- susurró el Aesir acercándose al Quincy.

-¿Qué?-

-¿Por qué nunca me dijiste que podías usar magia? Siempre pensé que eras un chico normal-

-Nunca preguntaste-

-Me parece justo, vamos a casa, pequeño causa problemas-

Ichigo asintió y nuevamente el grupo marchó hacia sus hogares, esperando no tener más problemas ni inconvenientes.