¡Al fin, actualización! :DD

Oh santo cielos, lo siento muchísimo por la tardanza ;_;

Y una vez más le he dado favoritismo a este fanfic por encima del de Vocaloid que también estoy publicando uwu eso no esta bien ;u; pero ya estamos a dos capítulos del final de la historia ;3;

Como les había mencionado anteriormente, pienso publicar dos AU de KagePro, pero recientemente tuve una platica con un amigo mio sobre una secuela de "En Busca de la Luz" que empece a escribir hace poco. En esta continuación los que protagonizan la historia ya son los hijos del Dan, y obviamente, dichos hijos son OC's creados por mi. Mi amigo me ha dicho que sería bueno que yo publicara aquí esta continuación.

Yo estoy consciente de que los fanfics con OC no son muy populares en Fanfiction, por lo que he decidido dejar esta decisión a ustedes. ¿Les gustaría que subiera la secuela de esta historia? ¿Aunque sea protagonizado por OC's? (Aunque claro que habrá participación de los personajes originales nwn) Y claro, con la posibilidad de que quede en Hiatus :c díganme en los reviews y dependiendo de cuantos estén de acuerdos lo publicare.

Luego les seguiré comunicando más al final nwn

Disfruten de este capitulo~


Disclaimer: Kagerou Project/Mekakucity Actors no me pertenece. Todos los derechos de autor van para su creador Jin (Shizen no Teki-P)


Capítulo 8 – "Amistad Rota"

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— ¿Qué estás haciendo? –le cuestionó la joven, pero él no respondió.

Ella quedó en silencio, observando confundida sus acciones, cuando al fin logró deducir lo que él estaba planeando hacer, lo que estaba a punto de hacer, sintió terror.

Sin importar cuanto gritara, él no parecía hacerle caso, de hecho, es como si ella no estuviera ahí, suplicándole que se detuviera, pero fue entonces que el cristal se rompió.

—¡Idiota! –Exclamó ella de pronto- ¡Eres un idiota, un imbécil mal nacido! ¡¿Siempre es así, no?! ¡El gran Shintaro Kisaragi solo pensando en él!

Ella había dicho su nombre completo ¿lo sabía? ¿Cómo? ¿Se lo había dicho antes acaso? Pero sobre todo, la manera en que lo había dicho, era tan familiar.

— ¡Estás ahí, sintiendo pena solo por ti, autocompadeciéndote! ¡¿Acaso has considerado el dolor que le causaras a tu familia al hacer eso?! ¡NO! ¡Porque solo piensas en ti mismo! ¡Porque eres un maldito egoísta! ¡Un bebé llorón!

Esa voz... las palabras crueles.

— ¡Nada de lo que hagas la traerá de vuelta y el matarte no te reunirá con ella! ¡¿Acaso no lo entiendes?! ¡Debes superarlo, joder! ¡Ten un poco de bolas para hacerlo!

¿Por qué era tan cruel? ¿Tal vez porque lo que decía era cierto?

— ¡No eres el único que ha perdido a un ser amado! –la chica calló y de sus mejillas descendían un par de lágrimas- Solo piensas en ella y en ti... solo tienes esas dos cosas en tu mente y por eso jamás te diste cuenta de los sentimientos de los demás, de los míos...

— ¿Qué…?

— ¿Quieres una razón para vivir? Yo te daré una... –la virus azul sonrojó levemente mientras seguía llorando- Te amo, Shintaro...

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—Tierra a Shintaro ¿me copias?

— ¿Ah?

El pelinegro reaccionó al ver como unos dedos chasqueaban frente a sus ojos. Parpadeo un par de veces cuando al fin se giró a ver a la persona responsable de sacarle de su trance.

—Hey, Shin-Shin ¿estás bien? –preguntó el rubio-castaño, mientras sonreía de lado.

—Estoy bien. –contestó al fin— y ya te dije que no me gusta que me llamas "Shin-Shin".

— ¡Oh vamos! Pero si te queda bien ese nombre. –Decía el chico gatuno mientras tomaba un paquete de pan blanco y lo depositaba en el carrito de compras— Por cierto, te agradezco de nuevo por acompañarme a comprar la despensa. Hacer esto solo es muy cansado.

—Solo lo hice porque Momo no quiso.

—No, ella está muy distraída con las clases de cocina que la danchou le está impartiendo. –Ambos jóvenes avanzaron por el pasillo— Supongo que quiere aprender para hacerle de comer a Hibiya.

— ¿Por qué dices eso? –Shintaro arqueó una ceja.

— ¿Pues no se supone que Momo y Hibiya son novios ahora?

— ¡¿Eh?! ¡¿De qué demonios hablas?! –exclamó repentinamente el pelinegro.

—Oh, tranquilo. Es lo que creí, como les he visto juntos últimamente...

— ¿En serio? –preguntó el mayor, habiéndose calmado.

— ¿En qué mundo andas, Shin-Shin? ¿Es que acaso no sabes nada de tu hermana? –Kano negó con la cabeza— Y eso que viven en la misma casa. ¿En dónde tienes tu cabeza? Últimamente pareces distraído.

—No es apropósito… —dijo secamente, mientras seguía avanzando por el pasillo— Increíble… hasta mi hermana ya tiene pareja.

—Jajaja, no te desanimes, Shin-Shin, ya encontraras a alguien. Si un idiota mentiroso como yo lo logró, tú que eres más inteligente seguro también hallaras a la indicada.

—Espera… ¿tú y la danchou? –preguntó Shintaro con asombro.

—No es nada oficial… pero ella confeso que le gustaba y yo siento lo mismo por ella. –Kano sonrió ampliamente, sintiéndose afortunado.

—Ya veo…

—Eemm… Shintaro ¿puedo ser completamente sincero contigo sobre algo?

—No lo sé, depende ¿en realidad puedes ser sincero? –nuevamente alzó una ceja.

—Kukuku… buena esa. –Kano detuvo el paso y se giró a ver al mayor— La verdad… yo siempre creí que Ene y tú hacían buena pareja.

Shintaro se quedó en silencio por varios segundos, procesando lo que Kano le acababa de confesar. Mentira o no, lo escupido por el rubio provocó que el más alto se pusiera nervioso y al fin contestara:

— ¡¿Pero qué estupideces dices?!

— ¿Qué? No he dicho nada malo. –Kano sonreía malicioso. No había mejor diversión que la desesperación ajena y él sabía muy bien cómo sacar de sus casillas al pobre de Shintaro— pero en serio... hubo un tiempo en que en realidad creí que acabarían juntos.

— ¿De qué hablas? —le cuestionó el moreno, echándole una mirada incriminante.

—En el instante en que creímos que Haruka no despertaría... Ese tiempo en que Takane y tú solían salir.

—Ah, eso... —Recordar aquel mes que él había compartido con Takane le resultaba doloroso— Sinceramente lo dudo. El corazón de Takane siempre pertenecerá a Haruka.

Kano no contestó nada después de eso. Simplemente sonrió y siguió leyendo lo que había en la lista de compras que Kido le había dado.

El incómodo silencio se vio interrumpido por una llamada en el móvil de Shintaro y este en seguida respondió a pesar de que el número le era desconocido.

— ¿Hola?

—Hola ¿hablo con el joven Haruka Kokonose? —preguntó una voz femenina.

—Eeehh... No, habla con un conocido de él, Shintaro Kisaragi.

—Oh, lamento el error. Este es el número que tenemos registrado para comunicarnos con él.

Shintaro recordó que había sido a él a quien le encargaron llenar la carpeta de información personal de Haruka cuando lo internaron en el hospital. En la parte donde pedían un número telefónico, él termino colocando el de su móvil.

—No se preocupe ¿en qué le puedo ayudar?

—Al parecer se encontraron un par de pertenencias personales del joven Kokonose que olvidó en su estadía y se nos pidió comunicarnos con él para que pudiera venir a buscar dichas pertenencias.

—Ah, claro. –respondió el pelinegro sin darle tanta importancia.

—De no ser recogidas hoy serán desechadas. —advirtió la mujer.

— ¿Eh? A-ah, yo iré por ellas ahora.

Luego de terminar su plática con lo que resultó ser una enfermera del hospital, Shintaro colgó y se dirigió a su acompañante rubio.

— ¿Qué sucedió?

—Al parecer Haruka dejo un par de cosas en la habitación de hospital en la que estuvo. Iré a buscarlas. —Guardó su móvil y luego miró al más bajo— ¿No tendrás problema con comprar solo?

— ¡Nah! Con una llamada Seto viene a ayudarme en seguida. —dijo Kano en su clásica fachada de chico confiado— Ve tranquilo.

—Gracias.

Shintaro salió del súper mercado de camino al hospital que no quedaba muy lejos de dicho lugar, por lo que fue a pie y en unos 20 minutos ya había llegado.

—Eh, disculpe. —El de la jersey roja se acercó a una enfermera— Mi nombre es Shintaro Kisaragi, me llamaron para buscar un par de pertenencias olvidadas por Haruka Kokonose.

—Oh, por supuesto. —La linda enfermera sonrió y dirigió a Shintaro donde fue la habitación de Haruka y en dicho lugar, encima de la camilla, estaba un suéter doblado y un cuaderno de dibujos.

Una vez agradeció la ayuda, el pelinegro entró a la habitación y tomó ambas pertenencias para luego retirarse a casa de Haruka para llevárselas, pero una repentina llamada "urgente" de su mamá le hizo desviarse a su propio hogar.


— ¿Desde cuándo probar tu comida se considera una "urgencia"? —Cuestionó Shintaro a su madre.

—Lo siento mucho, hijo, pero tú tienes mejor gusto que tu hermana en cuanto a comida. —Rió un poco la mujer de hebras negras— Entonces ¿está bien como esta?

—Sí, cocinas bien como siempre.

Aquello hizo sonreír ampliamente a la madre de Shintaro. Estaba claro que ella deseaba volver a estar unida a su primogénito como cuando este era pequeño. Hubo un tiempo en que ella había perdido a su hijo, pues este ya ni le dirigía la palabra. Estaba tan absorto en su tristeza que ya nada parecía importarle, olvidando que tenía con él a una familia que le apoyaba, que fue precisamente eso lo que más le dolía a la mujer. Pero ahora su hijo parecía estar mucho mejor, aunque se notaba que aún había algo que parecía molestarle. Lo que fuera, seguro lo superaría.

—El almuerzo estará listo en un rato.

—Ok, estaré en mi habitación mientras tanto.

Una vez en su pieza, Shintaro observó las pertenencias de Haruka que no había podido llevar por venir a su casa. El suéter y el cuaderno de dibujo. El suéter era el que el ex pelicastaño usaba siempre como uniforme escolar, pero el cuaderno... eran pocas las ocasiones en las que el azabache había tenido la oportunidad de ver su contenido, pues aunque no lo pareciera, Haruka era muy tímido a la hora de enseñar sus dibujos, especialmente a él y sobre todo cuando este había visto el dibujo de Takane.

Este era posiblemente su única oportunidad de ver todos los dibujos que Haruka había hecho. Por primera vez en mucho tiempo, Shintaro se dejó llevar por la curiosidad, la última vez que había hecho eso fue cuando abrió el correo que traía a Ene consigo. Desde entonces se dijo a si mismo que no volvería a ser tan curioso, pero ahora la tentación resultó ser más fuerte que él.

—Veamos… —susurró para sí mismo y tomó el cuaderno para luego abrirlo.

Al ver la primera página, notó que esta estaba arrancada, lo que sea que hubiera ahí ahora ya no estaba. Shintaro se encogió de hombros y fue a la siguiente.

Las hojas del cuaderno eran amarillentas y estaban arrugadas. Los dibujos parecían ser algunos doodles, pero era difícil averiguarlo, pues estaban rayados con lo que parecía ser una tinta negra. Aquello no parecía ser algo que Haruka dibujaría, incluso le resultó algo escalofriante cuando llegó a ciertos dibujos que parecían ser ojos observándole.

¿Pero qué demonios? Fue entonces que Shintaro recordó que aquel cuaderno había estado, no solo en manos de Haruka y Konoha, sino también en manos de Kuroha. ¿Acaso estos eran dibujos salidos de su retorcida mente?

Ya no estaba tan seguro de seguir viendo, pero su terquedad le hizo ver la siguiente hoja. Gran error. Aquel dibujo era de esa niña, amiga de su hermana Momo y Hibiya. También era prima de Ayano. Al parecer dicha niña había muerto en un terrible accidente, Shintaro no sabía de qué accidente se trataba hasta ese momento. En el dibujo, Hiyori estaba atravesada por unas cuatro vigas y la niña parecía estar gritando de dolor. Para empeorar la situación, aunque el dibujo era en blanco y negro, el "artista" se había tomado la molestia de pintar la sangre aparte con un color rojo.

Era grotesco, al menos para él lo era, por lo mismo no entendía por qué su mano le hizo ver la siguiente página. Tal como se imaginó, esta vez el dibujo era de Hibiya, un Hibiya después de haber sido aplastado por un camión.

Así siguieron el resto de los dibujos, enseñando las horribles muertes que Kuroha había preparado para él y el resto del Mekakushi. Sí, igual lo había incluido a él. Un dibujo de Shintaro con unas tijeras clavadas en las gargantas, tijeras que él mismo se había clavado para suicidarse. ¿Cómo es que Kuroha sabía de su intento de suicidio? La única persona que había estado ahí en ese momento fue Ene. Ahora que lo pensaba bien, no había visto ningún dibujo de Ene en dicho cuaderno, aunque aún le faltaban algunas páginas más por ver. ¿Pero sería capaz de seguir?

Shintaro secó el sudor de su frente con el dorso de su mano. Estaba nervioso y ciertamente aterrado. Lo que tenía en manos era como observar la mente de Kuroha y costaba creer que este y su buen amigo Haruka fueran la misma persona, pero todos tienen un lado oscuro en sus mentes y corazones, incluso él. Una prueba de ello estaba en ese morbo que le hacía seguir viendo aquellos dibujos, inspeccionando cada muerte.

Kano con un agujero de bala en la cabeza, Kido fusilada, Seto decapitado, Mary muerta a golpes, Momo degollada… pero Ene o más bien Takane, de ella no había ningún dibujo. ¿Era acaso por los sentimientos que, el actual pelicenizo, tenía hacia ella que no la había incluido? ¿Era su amor tan grande como para superar la misma locura? Tal vez la amaba tanto que ni en sus más oscuros sueños podría lastimarla. Por alguna razón que no entendía, le costaba creer en eso.

Dos páginas más y el siguiente dibujo a ver, le hizo abrir los ojos con sorpresa. Lo que a continuación vio no fue un cadáver, una escena de muerte, ni siquiera había sangre. La obra que ahora Shintaro observaba era el de un cuerpo femenino. La espalda desnuda de una chica. Dicho dibujo era una delgada línea entre lo hermoso y lo obsceno.

Haruka tenía un talento excepcional con el dibujo, todos sus trabajos solían ser completamente pulcros hasta en los detalles más pequeños y estaba más que claro que aquella mujer había sido dibujada con cariño. Al verla detenidamente fue fácil para el pelinegro identificarla. Era ella, era Takane. ¿Por qué la había dibujado así? Pero sobre todo… ¿Cómo es qué conocía con detalle el cuerpo de la chica? La siguiente hoja enseñaba nuevamente a Takane. Su cabello negro suelto, sus ojos llorosos, su cuerpo desnudo solamente oculto por su chaqueta, el labio sangrando…

La realidad golpeo a Shintaro con tanta fuerza que por un momento el joven casi se caía de su cama. No podía ser, era un mentira, pero de pronto todo tenía sentido…

«8 meses atrás»

—Al parecer aquí no está… —dijo Momo a su hermano.

— ¿Buscaste bien?

—Sí y no hay rastros de él. Los demás también me mandaron un mensaje y al parecer tampoco lo avistaron.

—Es como si hubiera desaparecido. —Comentó Hibiya.

—Aún falta el cementerio, puede que esté ahí.

El sonido de un relámpago hizo que los jóvenes inevitablemente dieran un brinco del susto, pero especialmente Hibiya, que aún se encontraba algo nervioso por lo ocurrido ese día, quien terminó por abrazarse de la rubia a su lado.

—Lo siento… —Contestó levemente sonrojado el pelicastaño.

—No te preocupes. —Momo sonrió con ternura al menor— ¿Quieres ir a tu casa ya? —Hibiya asintió— Onii-chan…

—Entiendo. Acompáñalo, yo iré al cementerio solo.

— ¿Por qué no mejor dejas esta búsqueda para otro día? Mira que se hace tarde y va llover. Además le prometiste a Takane que no te demorarías.

Shintaro lo pensó un momento. Poco le preocupaba la lluvia, pero era cierto que le había prometido a Takane ir a verla, pero al final de cuentas aquella búsqueda era para protegerla, pero especialmente, para traer a Haruka de vuelta.

—Solo será un vistazo. No tardare nada. –concluyó.

—Como quieras… —Momo suspiró al darse cuenta de que no lograría convencer a su hermano de hacer lo contrario— Nos vemos en casa más tarde.

—Sí. Vayan con cuidado ambos.

Una vez Hibiya y Momo se fueron por su lado, Shintaro se encaminó hacia el cementerio.

Había algo en aquel lugar, en el ambiente, que le resultaba ciertamente incomodo al chico, aunque era de esperarse tomando en cuenta que en dicho lugar yacían los restos de cientos de personas muertas, aunque en las religiones en las que él no creía, también ahí descansaba el alma y el espíritu de las personas.

Luego de todo lo que había vivido con respecto al daze ya no estaba seguro de que creer y en que no.

Los seres que amamos no mueren siempre que le sean recordados y al final regresan a nosotros de una manera diferente. Su madre la había dicho eso y por un momento Shintaro relacionó aquello con el budismo y la reencarnación, de como un el alma de alguien muerto luego sirve para darle vida a un nuevo ser vivo, pero ahora se daba cuenta de que su madre se refería a otra cosa con eso.

Por mucho que nos duela una muerte, hay que superarle y seguir adelante.

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Caminó entre las lapidas de dicho lugar, en busca de la cabellera negra de Kuroha, pero no encontró nada, en cambio su vista se perdió en una lápida en especial, en un nombre. Shintaro se acercó a dicha tumba y se quedó observándola detalladamente.

"Tateyama Ayano: Querida hija y hermana"

El de cabellos azabaches no supo que hacer o que decir. Por un instante sintió que sus piernas le temblaban, que terminaría en el suelo llorando por ella, pero no sucedió. Solo leía el epitafio, una y otra vez, como si esperara a que Ayano apareciera frente a sus ojos y le dijera que estaba bien. Ahora que su "alma" ya no estaba en el daze, esta era libre.

—Sí ahora eres libre… ¿por qué no te quedas conmigo? —Susurró Shintaro para aquella tumba, para Ayano, para sí mismo.

Las primeras gotas de lluvia cayendo en su rostro y el sonido de un fuerte rayo hicieron que el pelinegro reaccionara. Observó la hora en su móvil, se había quedado viendo la lápida por más de 30 minutos, llegaría tarde con Takane y posiblemente ella le mataría. Tragó saliva y se retiró, no sin antes darle un último vistazo hacia atrás. La última mirada al pasado. De ahora en adelante debía concentrarse en su presente y eso es lo que haría.

Corrió bajo la lluvia en dirección hacia el Dan. Pasando entre todas las otras personas que igual buscaban refugiarse de dicha llovizna, Shintaro chocó con varias, entre esas con una que pareciera le hubiese dado un golpe en el hombro con el propio apropósito. Una persona que fue como una mancha negra para Shintaro, pues pasó tan rápido que le fue incapaz de verle bien, incluso se detuvo para girarse a ver a dicha persona, pero había desaparecido.

Unas cuantas calles más y al fin llegó a la base.

El portador de la chaqueta roja abrió la puerta, preguntándose donde recibiría el primer golpe de Takane, pero en cambio lo que vio le dejo paralizado. Takane, con el cabello suelto, los ojos rojos de tanto llorar y su labio que sangraba.

— ¡Takane! ¿Estás bien? ¿Qué te paso?

A continuación, todo lo que había salido de la boca de la chica solo fueron mentiras. Shintaro se había mostrado incrédulo ante la excusa de Takane, pero si no insistió en saber la verdad, era porque se negaba a creer que algo malo hubiese sucedido en su corta ausencia. No quería pensar, que debido a su atraso, algo horrible le había ocurrido.

«Ahora»

Shintaro se mostraba inexpresivo, teniendo el cuaderno de dibujos en sus manos…

Tal vez se estaba equivocando, tal vez estaba malentendiendo el asunto. Solo había alguien que podía resolver sus dudas y era la persona detrás de tan tétricos dibujos.


Haruka estaba nervioso. Veía su móvil inseguro de si tomarlo o no. Al final, se llenó de coraje y cogió el móvil, marcando un número en especial. El tono de llamada entrante sonó un par de segundos y en seguida una voz femenina contestó.

— ¿Uhm? ¿Hola?

—A-ah… Takane, soy yo, Haruka. –habló nervioso el pelicenizo con un sonrojo en sus mejillas.

—Oh, Haruka. —El tono frío en la voz de Takane cambio enseguida a uno más animado— Hola ¿Cómo has estado?

—M-Muy bien… ¿Y qué hay de ti? ¿Ya estas mejor? —Preguntó el muchacho con la esperanza de una respuesta positiva.

—Sí, ya estoy mucho mejor. —Haruka sonrió— pero mi abuela no quiere que salga hoy. Quiere que descanse un poco más. Ya sabes lo sobreprotectora que es ella.

—Entiéndela… ella se preocupa por ti, además de que no supo de ti por dos años. Yo igual no te dejaría ir o al menos vería la forma de siempre estar a tu lado… para protegerte.

Haruka era incapaz de verlo, pero un rubor intenso se apropió del rostro de Takane. Anteriormente le hubiese gritado y colgado la llamada, sin embargo, dejo que una sonrisa penosa se dibujara en sus labios.

—Eres muy lindo, Haruka…

El menor por meses se limitó a reír apenado y aun un tanto nervioso.

—Gracias, Takane….eeemm… te hable porque había algo que quería preguntarte.

— ¿Qué cosa?

—A-ah… p-pues… —Haruka tragó saliva mientras jugaba nerviosamente con el anillo que llevaba en su mano. Era increíble, después de lo que habían hecho hace un par de días atrás, aún era muy tímido para pedirle a la chica que amaba algo tan simple como una cita.

— ¿Haruka?

— ¡¿Quisieras salir conmigo mañana?!

Hubo un silencio al otro lado de la línea y luego una pequeña risita.

—M-me encantaría, Haruka. —contestó Takane con cierta emoción.

—Genial, nos vemos mañana entonces. ¿A las 3:00?

—A las 3:00 está bien.

— ¡Bien! Ahora…. Te dejo descansar. Recupérate, Takane-chan,

Una vez se había terminado de despedir de la chica, Haruka colgó y luego observó el anillo que tenía en su mano. Lo había comprado hace poco y aunque no era una sortija especial, el uso que le daría el pelicenizo si lo era. Con aquel anillo le pediría a Takane que fuera su novia. Mañana, cuando la viera, lo haría oficial. De tan solo pensarlo, el joven dibujante sonreía apenado, pero sus pensamientos se vieron interrumpidos por el tono de un mensaje a su móvil.

Mensaje Nuevo

De: Shintaro.

"Haruka, debo verte ahora.

Hay algo de lo que necesito hablar contigo. Nos vemos en el parque cerca de la base."

El muchacho de la marca no pudo evitar alzar una ceja confundido por el mensaje de su amigo pelinegro, pero al final terminó contestando con un "ok" y luego de avisar a sus padres, salió en dirección al parque.

De camino a dicho lugar, Haruka volvió a pensar en su salida al otro día con Takane ¿Qué palabras debía usar para pedirle a la de coletas que fuera su novia? Mientras más lo pensaba, más nervioso se ponía y entonces, divisó a Shintaro a lo lejos, esperándole.

Haruka saludó amablemente a su amigo con un ademán, pero este ni le contestó. En cambio se mostraba bastante serio, más de lo normal y el mayor no pudo evitar notar que esta parecía incluso estar molesto. ¿Por qué?

—Bueno, Shintaro-kun. ¿De qué es lo que quieres hablar? —preguntó con un tono de curiosidad.

—Sobre esto. —El de cabellos azabaches metió una mano dentro de su chaqueta roja y de este sacó el cuaderno de dibujos del mayor.

Los ojos de Haruka se abrieron en una expresión de sorpresa y terror. "Ese" cuaderno ¿Acaso había visto su interior? Era más que obvio, eso explicaba la seriedad de Shintaro.

— ¿Cómo lo conseguiste? —se atrevió a preguntar, notándose nervioso al hacerlo.

—Eso es lo de menos. —dijo Shintaro secamente y echándole una mira incriminatoria a su "amigo"— Explica esos dibujos, Haruka.

—E-esos dibujos... Yo no los hice... —intentaba excusarse— Bueno, si fui yo, más bien "él". Kuroha, yo no estaba consciente de eso cuando lo he dibujado.

—Sí, yo supuse lo mismo. —dijo el menor, abriendo el cuaderno, pasando hoja por hoja— pero la razón, la verdadera razón de por qué te he llamado aquí es por un par de dibujos en especial.

Haruka no estaba seguro de a lo que se refería su amigo. Él había visto el cuaderno, los horribles dibujos de su otro yo, pero no los recordaba bien del todo y prefería que fuera así.

— ¿De cuáles hablas?

—De estos... —Shintaro alzó el cuaderno a la vista de Haruka, enseñándole aquel seductor dibujo de una chica de cabellos oscuros enseñando la espalda desnuda mientras lloraba.

Al momento de ver aquel dibujo, los recuerdos vinieron de golpe a la mente del pelicenizo. Volvió a visualizar a Takane, en el suelo... Después de haberla violado de frente, la había girado dándole la espalda y así, en esa posición tan vergonzosa, con la joven de rodillas, la había tomado nuevamente. Con brusquedad y crueldad.

Por un momento Haruka creyó que lloraría. Takane le había perdonado, pero incluso así, el chico aun sentía culpa, una maldita culpa que no cesaba, no importaba cuanto lo intentara. Sentía que merecía un castigo y no ese amor incondicional que la de coletas le ofrecía.

—Shintaro, e-eso que sucedió... no pude controlarlo, a Kuroha...

Tal como había sospechado. En verdad había sucedido. Shintaro sintió un dolor en el estómago, como un ardor que amenazaba a carcomerle todos sus órganos. Como si fuera a vomitar en cualquier momento.

—Tú... ¿Qué fue lo que hiciste a Takane? —Le interrogó mientras apretaba su mano con tal fuerza, que las hojas del cuaderno se arrugaban y rompían.

—Shintaro, y-yo puedo explicarlo... —a diferencia del azabache, las manos de Haruka temblaban por los nervios.

—No... —Dijo rotundamente Shintaro— No digas nada, solo cállate y aléjate de mí. —Se apartó del mayor— Es obvio lo que sucedió... era esto de lo que Takane jamás quiso hablarme... por protegerte. —el chico recordó a la mencionada, llorando en el mueble justo cuando él había vuelto de su búsqueda— Si tan solo... hubiese llegado antes... —ahora se molestaba consigo mismo— ¡No sé cómo carajos lo hubiese hecho, pero la hubiera defendido DE TI!

Justo lo que Haruka había temido desde que recordó lo sucedido a su amada Takane, que todos le echarán culpa y le odiaran. Él no deseaba ser odiado y mucho menos por sus amigos, especialmente porque aquello había sucedido con su cuerpo, pero no con su conciencia.

—Entiendo que estés molesto conmigo. ¡¿Crees que yo no lo estoy?! No hay día en que no me odie por lo ocurrido y SÍ, yo también hubiese deseado que estuvieras ahí para que evitarás todo lo sucedido... —Haruka suspiró— ¿Pero en verdad crees que hubieras podido detenerme? Bueno... a "él". —Shintaro calló— Posiblemente hubieras muerto.

— ¡Pero al menos Takane estaría bien! —El pelinegro gritó con tal fuerza que logró intimidar al más alto.

— ¡Ella está bien! —Le respondió Haruka de la misma forma— Hable con ella y... está bien. Al menos hora lo está. Me perdonó, aunque siendo sincero... No creo merecer ese perdón.

Shintaro apretó los ojos, al igual que su puño.

—No, no lo mereces. —dijo con frialdad el moreno.

El mayor sintió una enorme tristeza ante las palabras crueles de su amigo, pero aun así, sentía que se las merecía. Takane había sido muy comprensiva y aunque se lo agradecía, una parte de él aun esperaba ser castigado por el mal que había ocasionado siendo Kuroha.

—Golpéame.

— ¿Qué? —Shintaro le miró confundido.

—Lo que escuchaste, golpéame. –Volvió a decir Haruka.

—Estás loco. No voy a golpearte. –El pelinegro se alejó del más alto, pero este se acercó tomándole de su muñeca.

—Hablo en serio, Shintaro. Golpéame, por favor. —Los ojos cafés oscuros de Haruka expresaban dolor y arrepentimiento— Después de lo que le hice a Takane, merezco aunque sea eso.

Shintaro intentó zafarse del agarre de Haruka, pero le fue imposible. ¿Cómo se supone que le golpeara si ni siquiera era capaz de hacer que le soltara?

—Haruka, no lo hare. Sueltame ahora. —Pidió el de cabellos azabaches, halando de su propio brazo, pero eso solo provocó que el pelicenizo reforzara el agarre.

— ¿Qué paso con el enojo de hace un rato? ¿Acaso piensas dejar que me salga con la mía?

— ¿Eh?

El ex hikikomori miró sorprendido a su amigo. ¿Acaso Haruka lo estaba provocando?

—Basta, Haruka. No te golpeare ¿escuchaste? —Shintaro volvió a halar de su brazo, pero no había forma de soltarse del agarre del otro chico.

El pelicenizo frunció el ceño. Shintaro mentía. Podía verlo en sus ojos.

—Entiendo... —el mayor al fin le liberó— De todos dudo que hubieras podido hacer algo para ayudar.

Fuera verdad o mentiré lo que Haruka había dicho, en definitiva, había logrado hacer que el de rojo se enojara. Más bien, él ya estaba molesto, solamente que esta vez no pudo más con toda esa ira, con esa frustración, esa culpa, esa impotencia contenida.

Todo se había acumulado en su puño, aquel que llevaba apretando desde el momento en que había divisado a Haruka llegar, aunque a quien veía en ese momento no era a su senpai, no, era aquel pelinegro de coleta. El que había intentado asesinar a todo al Dan y a él. El que se había apoderado del cuerpo de su mejor amigo y lo peor de todo, el que había violado a Takane.

Con una fuerza sacada de todos aquellos sentimientos negativos, Shintaro alzó el puño y antes de que Haruka si quiera pudiera reaccionar, golpeo a este dándole un duro puñetazo en la cara, específicamente en su mejilla izquierda. Había sido tal la fuerza de aquel golpe que provocó que el más alto trastabillara y cayera al suelo.

Estando ahí tirado, Haruka se llevó la mano en la mejilla golpeada, sintiendo un gran dolor al contacto, para colmo, el labio se le había partido y sangraba. Shintaro por su parte no salía de su asombro y observaba sorprendido lo que acababa de hacer. ¿En serio él lo había golpeado? Pero sobre todo… ¿De verdad lo había lastimado?

— ¡Haruka…lo siento! —dijo de inmediato el de la jersey, mientras se acercaba al pelicenizo y le ofrecía una mano para que se levantara.

—E-está bien, Shintaro-kun… me lo merecía. —contesto Haruka, con una sonrisa sincera, aunque aguantándose el dolor que le ocasionaba aquel golpe. Retiro la mano de su mejilla, enseñando que esta estaba morada y ya se había hinchado.

—Oh, diablos… de verdad lo lamento. —decía arrepentido, ayudando a Haruka a incorporarse, cuando de pronto le soltó— No, no… no debería sentirme arrepentido por esto. ¿Por qué me estoy disculpando?

—Porque… —El mayor colocó una mano en su hombro— eres una buena persona… Aunque tú no lo admitas o lo creas. Y prueba de ello es que a pesar de todo, te has enfrentado a mí cuando te has enterado con lo sucedido con Takane.

—E-ella… ¿Por qué no me dijo nada? Y tú… creí que confiabas en mí.

—Lo lamento, Shintaro. —Dijo con sinceridad Haruka— No volveré a cometer ese error nuevamente, pero por favor… no quiero perder tu amistad.

El menor no contestó, su mirada se centró en algo brillante que yacía en el suelo. Se inclinó para tomarlo y al fin pudo ver que se trataba de un anillo, el cual se había caído del bolsillo de Haruka al momento de recibir el golpe de él.

— ¿Qué es esto? —Observaba detenidamente dicho anillo.

—A-ah, eso…

No hubo necesidad de contestar. Shintaro siguió observando aquel obsequio que Haruka tenía planeado entregarle a Takane al día siguiente.

— ¿Es que acaso piensas pedirle a Takane que se case contigo? —el azabache sonrió de lado, haciendo que Haruka sonrojara.

— ¡N-no! —Casi gritó Haruka mientras movía sus manos de lado para otro de manera bastante torpe— pero… yo quería pedirle a Takane que fuese mi novia… —Shintaro le miró asombrado— pero con todo lo ocurrido, tal vez no sea una buena idea.

—Hazlo. —Interrumpió Shintaro con una mirada seria— Sería muy estúpido de tu parte el que no le pidieras que fuera tu novia, al igual que sería muy estúpido de Takane no aceptar, después de todo lo que han pasado…

Haruka sopesó las palabras de su amigo. Aunque la culpa parecía aun estar en su cabeza, tal vez el amor de Takane le ayudaría a superarlo, al igual que él la apoyaría a ella.

—Supongo que tienes razón. —Dijo un tanto dudoso y se llevó nuevamente su mano a su mejilla ya más morada que al principio— Ninguno de los golpes de Takane-chan me ha dejado así.

—Lo lamento, Haruka. Tal vez con algo de hielo se desinflame.

—Lo mismo pensaba. —volvió a sonreír. Shintaro también sonrió, pero forzadamente— Y tambien lo siento, sinceramente, por todo... —el pelinegro no dijo nada— Entonces… ¿Estamos a mano?

—Eso creo… aunque sinceramente no puedo dejar de preocuparme por Takane, pero has dicho que ella está bien y te ha perdonado.

—Así es, pero eso no significa que no te necesitara futuramente. —Dijo Haruka, como si hubiese leído su mente— Ambos te necesitaremos, en algún momento de nuestras vidas, así que Shintaro-kun, no te vayas muy lejos, por favor. Eres nuestro amigo.

Aunque las palabras del pelicenizo conmovían al Kisaragi, él ya sabía todo eso, porque Haruka era el tipo de chico que te hacía saber sobre sus sentimientos cada que tenía la oportunidad, por otro lado Takane –y en cierto modo él- no eran así. Era precisamente de ella de quien quería escuchar aquellas palabras, que ella le dijera que aún lo necesitaba, aunque estuviera con Haruka.

—Gracias… Igual tú eres mi amigo. —Volvió a forzar una sonrisa— Con respecto a eso de pedirle a Takane que fuera tu novia.

— ¿Sí?

— ¿Por qué se lo pedirás hasta mañana?

—Ah, en realidad pensaba salir con ella hoy y pedírselo, pero su abuela no le ha dejado salir sino hasta mañana. —comentó un tanto desanimado.

—Ya veo. –Shintaro sacó su móvil y miró la hora por este— Ya es tarde. Debo regresar a casa antes de que mi madre se preocupe por mí.

—Igual, si no llegó a casa antes de que oscurezca, mis padres se pondrán como locos. —El mayor se rascaba su nuca mientras reía nervioso— Tendré que ocultarles este moretón para que no se pongan histéricos y no tienes que disculparte de nuevo.

Shintaro, quien estaba a punto de hacer lo que su amigo le dijo que no hiciera, calló y soltó un suspiro.

—De acuerdo… Cuídate, Haruka. Nos vemos pronto.

—Lo mismo digo, Shintaro-kun.

Una vez se despidieron, ambos jóvenes se retiraron por su propio camino, solo que Shintaro no iba para su casa como había dicho, en cambio iba por una ruta diferente hacía casa de Takane.

No lograba entender porque iba a verla, pero sentía la necesidad de hablar con ella, ahora más que nunca, antes de que Haruka le pidiese que fuera su novia y ella, obviamente, aceptara.


—Takane…

— ¿Shintaro? ¿Qué haces aquí? —preguntó la mencionada, quien había sido precisamente la que abrió la puerta de su casa, vistiendo su pijama.

—A-ah… quisiera hablar contigo de algo… ¿Puedo pasar?

—Uhm… ok. —contestó ella aun un tanto confundida por la presencia del otro chico.

Al parecer Takane se encontraba sola ese día. Los dos se sentaron en la sala y amablemente la pelinegra, quien llevaba su cabello suelto en aquella ocasión, le ofreció a su invitado una bebida.

—Tienes suerte, era la última. —Takane le lanzó a Shintaro una lata de soda que había encontrado en su refrigerador y tomó asiento en el mueble, justo al lado de él— ¿De qué quieres hablar?

Shintaro no dijo nada, en realidad no sabía que decir, como empezar. Miró la lata de soda en sus manos y dejo escapar la poca calma que le quedaba por un suspiro.

—Lo sé...

— ¿Sabes? ¿Qué cosa?

—Sé lo que Haruka te hizo, bueno, más bien Kuroha...

Hubo un silencio fúnebre. El Kisaragi miró por el rabillo del ojo como la silueta de Takane temblaba.

— ¿Cómo? —le cuestionó ella con la mirada baja.

—Haruka me lo ha contado.

La mayor se levantó de golpe y hecho una mirada fulminante al azabache.

— ¡Mientes! —Exclamó— É...Él dijo que guardaría el secreto... —su voz se hizo temblorosa— ¡Dime la verdad! ¡¿Cómo te enteraste?!

—Es lo que menos importa... —Shintaro se incorporó igual, dejando la lata de soda en la mesa de estar y encaró a Takane— ¿Por qué no me dijiste nada?

—A-ah… porque… —La pelinegra no sabía que contestar y la manera incriminatoria y triste en que Shintaro la observaba no le ayudaba a estar mejor— ¡Deja de verme así! —Exclamó avergonzada— ¿Quieres saber por qué no te dije? ¡Porque no es de tu incumbencia! ¡Esto era algo entre Haruka y yo! ¡Nadie más tenía que saberlo!

— ¿Por qué no? Incluso si no me lo decías a mi… ¿Por qué no a alguien más? ¡Somos tus amigos después de todo! ¡Te hubiéramos apoyado!

—Cierto, son mis amigos, pero… —Takane miró a su invitado con tristeza— Ese día todos creyeron que Haruka era un monstruo y tú les convenciste de lo contrario… ¿Cómo crees que hubieran reaccionado ellos…? —Shintaro no supo que contestar— Se sinceró… ¿Cómo has reaccionado tú al enterarte?

—Sinceramente, nada bien… De hecho, cuando veas a Haruka te darás una idea.

— ¿Qué? —Takane arqueó una ceja confundida.

—N-no, nada… —se rascó la nuca viendo a la delgada chica con ojeras— ¿Estas bien?

—Sí, Shintaro, estoy bien. Como te dije, esto es asunto de entre Haruka y yo, lo hemos resuelto.

— ¿Así sin más? ¿De verdad estas completamente "bien"?

Takane suspiró, recordando sus visitas secretas al doctor. Las revisiones para saber si es que no tenía algún daño interno y los medicamentos que se le dieron, entre ellos uno para evitar un posible embarazo resultado de la violación. En todas esas ocasiones hiendo sola, sin el apoyo y compañía de nadie, pero fue porque ella así lo había decidido.

—Sí, estoy bien… ¿Podemos dejar este tema? —preguntó casi suplicante la Enomoto.

—Lo siento si te he hecho sentir mal, pero… entiende.

— ¿Qué entienda que?

—Entiende que no puedo evitar preocuparme por ti. —se acercó a la mayor posando su mano en el hombro de esta— y me preocupo porque, como te había dicho antes, me importas…

El corazón de Takane dio un vuelco. Oír aquellas palabras le hizo recordar aquel momento, cuando sus labios se habían encontrado con los de Shintaro. Esa noche la cual se prometieron jamás hablarían de ella, como si nunca hubiese ocurrido.

Apreciaba mucho la atención de Shintaro y es que por mucho tiempo ella había luchado por ello. Cuando virus siempre deseaba que su amo se preocupara por ella, que le tuviera cariño y le mirara con amor. Quería que la amara así como llego a amar a Ayano. Pero lo único que Shintaro le ofrecía eran gritos de histeria y miradas de fastidio y hasta en ocasiones, de odio. Porque para él fue una molestia y hubo una ocasión en que se deshizo de ella, aunque se arrepintió al momento.

La verdad era que Takane se había enamorado de Shintaro, pero no fue un amor verdadero, más bien fue un escape para olvidarse de Haruka, pues una vez Konoha entró a su vida, los sentimientos hacía Shintaro desaparecieron. Mas algo bueno había salido de todo eso, pues aunque el azabache aun recordaba a Ayano, ya no sufría más por ella.

Bien ahora él podía seguir adelante con su vida, pero no podía, no por culpa de Ayano, sino por ella. Porque se preocupaba por ella, tal vez demasiado y nuevamente se volvía una carga. Él no tenía que pasar por eso por su culpa. Ahora sabía lo que tenía que hacer.

—Gracias por preocuparte por mí, pero no es necesario. —Le sonrió mientras tomaba la mano ajena y la retiraba de su hombro— Ya no necesito más de tu ayuda, tengo a Haruka ahora.

Takane había dejado escapar aquellas palabras con tanta normalidad, que no notó la reacción de Shintaro. Su rostro mostraba una expresión de tristeza y enojo.

—Takane...

—Puedes seguir adelante con tu vida, sin mí en ella.

El azabache calló. En realidad no había nada más que pudiera decir ¿De verdad no le necesitaba más? ¡Bah! Por supuesto que no. Haruka estaba con ella.

—E-entiendo, bueno... yo...debo irme. —el menor dio marcha hacía la entrada, seguido por la ex virus, la cual no pudo evitar notar algo raro en su actitud.

—Shintaro... ¿Está todo bien? —pregunto un tanto consternada.

—Sí, todo está bien... —tomó la perilla de la puerta— Bueno, en realidad... —detuvo su acción para mirarla— tengo una duda... es algo que necesito preguntarte.

—Oh, pues claro, dime.

— ¿Recuerdas... aquel día cuando yo casi...? —Shintaro pasó sus dedos por su cuello, mientras su vista se perdía en la nada.

—A-ah... sí, lo recuerdo. —Takane contestó cabizbaja. Aquel momento no era precisamente un recuerdo bonito que atesorara.

— ¿Recuerdas lo que me dijiste aquella vez? —El cuerpo de Takane se tensó y toda ella quedo paralizada— Lo que dijiste... ¿Fue en serio?

Ella quería decir algo, de verdad que quería, pero al abrir su boca ni una sola palabra salía de esta. Como si estuviera muda.

Shintaro le observaba le miraba con sus oscuros y penetrantes ojos, casi como si pudiera ver más allá de ella hasta casi mirar su alma. Eso solo la puso más nerviosa.

—Estaba nerviosa… no quería que nada te sucediera… y-y yo...

—Entiendo. –Interrumpió él con una sonrisa forzada— Está bien… aprecio tu preocupación.

—Y yo la tuya, Shintaro.

—Sí, bueno, ya debo irme. —con los pocos ánimos que le quedaban, el Kisaragi salió de la casa de Takane, pero se detuvo un momento para mirarla— Que te vaya bien en tu cita con Haruka mañana. —Y se fue.

Takane suspiró. Aquella había sido una plática por mucho incomoda. Luego miró la lata de soda que Shintaro había dejado. Ni siquiera la había abierto.

De alguna forma no podía evitar sentirse mal ¿Qué pasaría con él? ¿Estaría bien? Con esas dudas en mente se retiró a su habitación a descansar.

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Siguiente capitulo: "En Busca de la Luz"

—No pienso abandonarte, no pienso dejar que te sumerjas nuevamente en la oscuridad.

—¿Por qué?

—Porque me importas y yo...


Oh dios! Que ya son 68 reviews, 46 favs y 55 follows! *-* muchísimas gracias! :'DD responderé sus review ahora~

Pos-Chan: Te considero mi kouhai porque tu solita te autoproclamaste como tal (? Ay, lo de tu perra XDDD jejeje~ que bueno que te alegrara el que te lo dedicara y también que te gustara el capitulo uwu sé que soy el diablo, pero mantenlo en secreto (? Yo solo he "roleado" a Ene y Kuroha, Konoha no es mi estilo -w- todos tenemos un poco de hikikomori en nuestro interior XDD Sí, mi primer lemmon HaruTaka y sinceramente me ha costado tanto ;u; tomando en cuenta que son una pareja tan linda se me hizo dificil, pero me alegra que haya quedado bien y gustara tanto :'DD

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Koneko-Nyan-Nyan: *Acepta los aplausos apenada* O-oh... muchas gracias (? con respecto a lo de más sufrimiento, lo habrá como viste en este capitulo~ Shintaro y Haruka no terminaron mal, pero tampoco bien :/ siempre he visto su amistad algo inestable? ;c solo yo me entiendo -3- adoro el ShinTaka! Y la verdad temí que me reclamaran por agregar un poco de ellos, pero veo que les gustó a muchos XDD tambien me hace sentir mal por Haruka ;u; en fin, gracias por el review!~

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Takkumi07: No puedo con los halagos, muchas gracias :'3 si, pobrecillo de Haruka, él sufre mucho, bueno, todos han sufrido en la historia XDD pero más él y Takane uwu que bueno que te haya gustado el capitulo anterior y bueno, espero que este te haya gustado también, me disculpo por la tardanza ;u;

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AkitaCami02: Shintaro es amor ;n; lo adoro mucho! -notesé que lo ama(?- Kuroha no es hombre de palabras, es más de acciones, tomar una pistola y matar a todos (? Sí, es que me gusta profundizar más en ese personaje uwu es de mis favoritos (que pena que en el anime le arruinaran DD:) Digamos que si me afectado un poco el rol XD sacó el lado malvado que no sabía que tenía y este fanfic también un poco y lamento romperles sus kokoros u.u ya verán que al final el sufrimiento habrá valido la pena :'DD Gracias por las felicitaciones, Haruka es tierno siempre, especialmente con su querida Takane uwu Momo es igual de inteligente que Shintaro pero lo oculta -3- Omg, embarazo?! XDDD No, claro que no. Eso hasta que sean mayores y responsables uwú gracias por el review~

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Alice D.K.W: ¿Se hacen concursos de lemons? (? Jejeje~ muchas gracias, sinceramente estaba nerviosa de que el lemon no quedara bien ;u; especilamente porque Haruka y Takane son tan lindos y quería que así se conservara uwu Siempre he creído que lo de Kuroha y Konoha de verdad son trastornos de personalidad múltiple que sufre Haruka DD: o al menos esa es mi opinión... todos sabemos que Shintaro no es cariñoso, ni con Ayano a la que tanto amaba, así que si, un abrazo de él es algo MUY extraño ewe Ojala este capitulo igual haya sido de tu gusto nwn

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CrissNyan: Sí, lo hicieron, ya era hora la verdad (? digo, son los mayores del Dan y se aman ¿por qué no? ewe siempre he creído que la pareja más canon de KagePro es el HaruTaka -3- aunque el resto diga que es el ShinAya... La reconciliación me costo mucho, especialmente porque no se trataba de una pelea cualquiera :c pero Takane ama tanto a Haruka que no podia odiarlo y mucho menos tenerle resentimiento :'3 (Jojojo y vaya reconciliación al final, "eso" lo arregla casi todo XDD) Pues si hubo cierto momento de pelea entre Shin y Haru, pero tampoco quise exagerarlo mucho, ahora ellos están "a mano", pero todavía tienen sus roses. Kuroha es un desgraciado, sanguinario sin corazón, pero es un amor (? gracias por el review! nwn

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deader16: El problema con el anime no solo fue revivir a Ayano y a Hiyori, fueron muchas cosas, en general fue una basura u.ú pero muchos no se fijaron en eso por el ShinAya, pero por mucho que me guste una pareja, siento que la historia es lo importante. Es lo mismo que intento aquí. Como veras muchos están pensando "¿quien se quedara con quien?", pero incluso si alguno se quedara solo no quiere decir que seria un final "malo" ¿o si? Al final de cuentas se puede ser feliz sin un novio/a, estando solo con las amistades. Al menos en este fanfic intento enfocarme en la amistad, especialmente la que hay entre Haruka, Shintaro y Takane. Sobre el SetoMary, no es nada! Igualmente me gusta esta pareja aunque no esta entre mis favoritas, gracias a ti por leer y por el review!~

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Shadechu Nightray: Debido a que hoy me encuentro muy apresurada y ocupada no podre contestar todo tu review, así que dejaremos el debate del anime para otra ocasión (? Con respecto a mi AU... debo decirte que mi cabeza es todo un lio y mis ideas son difíciles de representar, especialmente con palabras, pero es que sinceramente a mi no me molesta dejar a alguien solo, no todos necesariamente tienen que terminar con una pareja XDD lo importante sera la historia y el drama, mucho drama *-* cuando lo publique lo veras uwu pero ahora me enfoco en ESTE. El KuroActor es vida, aunque igualmente la prefiero con Konoha y Ene con Kuroha XDD mas bien, todas las formas de Haruka x todas las formas de Takane XDDDD Yo solo emparejo cuando de verdad veo que hay cierto cariño entre ambos personajes y si han compartido momentos difíciles, no solo porque compartieron una escena e_e (como en el caso del KuroMary). No soy tan shipper como el resto cree.

¿Arpia? Eso es nuevo (? prefiero que me digan que soy el mal en forma humana y adorable. (? Gracias por no matarme aun, recuerda que también debo terminar los fanfics de LenxMiku XDD Fufufu~ que bueno que te gustara el lemmon (habrá uno en cierto fanfic -w-), Jin no es tan bueno, ni troll como yo. (? Pues Shintaro sacó un lado suyo que casi nadie conocía. Deja en claro por que ÉL es el protagonista ewe no te preocupes, estamos a dos capítulos a darle fin a este sufrimiento uwu nos leemos pronto!

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Meru Chain: Otra fan del ShinTaka! *O* fufufu~ me pasa exactamente igual, adoro como se ven juntos, pero recuerdo a Haruka y lo sensible que es él y lloro ;u; Santo cielo, muchas gracias por tus palabras :'3 en serio que son reviews como los tuyos que hacen que continué con esta historia a pesar del poco tiempo que tengo. Gracias por el apoyo, que bueno que sea de tu gusto este fanfic y te emocionara tanto. Ya estamos a dos capítulos para el final, pero hare otros fanfics que igualmente espero te gusten y te conmuevan tanto como este nwn de nuevo gracias y nos leemos pronto!~

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DokuHime-sama: Oh dios, muchísimas gracias por tus palabras nwn)/ realmente el drama es complicado de escribir, porque, como habrás visto en otros fanfics míos, yo soy de escribir mucho humor, es lo que mejor se me da :3 así que hacer este fanfic fue todo un reto y al leer reviews como el tuyo me alegran pues quiere decir que he hecho un buen trabajo uwu He leído tus lemons, así que no me engañas. (? Perdón por la tardanza, ya estoy escribiendo el siguiente y espero no tardarme tanto :'DD Gracias por el review!~


Pues solo queda decir gracias por su apoyo y comentarios, espero que se la hayan pasado bien en su navidad y que este año 2015 cumpla sus expectativas, pero no olviden que también toca dar de nuestra parte para que todo salga bien uwu

Cumplan sus propósitos de año nuevo! El mio es no tardar tanto en actualizar XDD

Nos leemos hasta la próxima! Cuídense mucho~ oh! y bienvenidos los nuevos seguidores :3

Atte: Mitsui Neko