CAPITULO 3
DULCE IRRITANTE
A la mañana siguiente, Hermione abrió los ojos lentamente, pasó sus manos adormiladas por su cabello, dio un largo bostezo y volteo hacia el frente. Para su sorpresa se dio cuenta que no estaba sola, había alguien parado a los pies de su cama. Hermione inhalo rápidamente y quedo boquiabierta con expresión confundida.
"Buenos Días, canelita." Dijo un hombre sonriendo con los ojos más enamorados que alguien podía tener. Hermione se quedo sin habla, sacudió la cabeza y miro el reloj desconcertada.
"¡William! Primero que nada: ¿Qué es lo que estás haciendo en mi cuarto? y segundo ¡¿Qué es lo que estás haciendo en mi cuarto a las siete de la mañana?!" Exclamó tratando de parecer molesta, sin embargo sus labios dibujaban una pequeña sonrisa.
"Bueno, apenas has venido y ya extrañaba verte durmiendo, mi cielo…" El elegante muchacho sonrió tiernamente, mientras Hermione mostraba una mirada incómoda "… quise traerte el desayuno a la cama en tu primera mañana en Hogwarts…" Agito su varita y apareció una charola con jugo y pan tostado, que era lo que a Hermione le gustaba comer primero en las mañanas "… Claro que si no quieres..."
"No, no es eso William…" Dijo y tomó el pan tostado. Después intentó cambiar el gesto de confusión por una débil sonrisa "Es solo que no te esperaba y… pensé que estarías en el Ministerio. Además aun tengo que revisar el reglamento de los dormitorios de profesores, ni siquiera sé si puedo tener visitas."
William era unos años más grande que Hermione, pero no pasaba de los treinta, vestía de manera impecable y al estilo muggle, ya que al igual que Hermione, era nacido de muggles y prefería vestir de este modo. Era alto y delgado; siempre que caminaba por los pasillos del Ministerio, parecía un joven ejecutivo de alguna importante empresa. Su cabello era castaño, parecido al de Hermione, sus ojos verde olivo y siempre que la miraban adoptaban una muy tierna expresión.
"Entiendo. No queremos romper las reglas. En realidad, tengo que pasar a Hogsmeade a supervisar unos permisos de ventas, y pensé que podía verte antes. Estar tan cerca y no hacerlo sería trágico." Nuevamente su tierna sonrisa era inevitable, se sentó en la cama y la observo comer.
"Perfecto, entonces ya te vas..." Dijo ella sin tono de pregunta más esperando una respuesta.
"Bueno si, solo un poco más." Respondió William y se inclinó un poco para besarla. Hermione atendió su petición y le dio un empujoncillo después, tímida, como si alguien pudiera verlos. De repente una emoción se asomo por la cara del chico "Por cierto… ¡Adivina qué! ¡Voy estar aquí hoy en la noche! El Ministro Kavanagh me pidió que lo acompañara en el banquete del sombrero seleccionador." Hermione lo miró con supuesta atención, más sin embargo, su mente partió automáticamente a otros pensamientos, cosa que a William no pareció importarle realmente "¿Sabes algo? Yo creo que es maravilloso que él haga esta clase de cosas, los niños siempre se emocionan tanto cuando lo ven llegar, es un gran hombre..." Dijo mientras sus ojos se llenaban de orgullo por el hombre para quien trabajaba.
Hermione se había convertido ya en una experta para divagar y perderse en sus propias ideas y ensoñaciones, pues sabía bien que cuando su novio comenzaba a hablar sobre el Ministro, las historias solían alargarse demasiado. Algunas veces incluso podía sentirse algo molesta al ver que William ni siquiera se daba cuenta de que no lo estaba escuchando. "William, William, bien podrías vivir en tus pensamientos y escuchar tan sólo el sonido de tu voz..." Pensó Hermione mirando los muros de su habitación. Estaba en Hogwarts y eso hacía que no pudiera evitar recordar a aquel otro chico de quien por tantos años estuvo enamorada. Era tan diferente a William; no le importaba romper reglas, no le gustaba vestirse de gala, hablaba poco, y tantas otras pequeñas cosas que siempre le habían gustado a la nostálgica bruja. "Sin embargo" consideró, volviendo al presente "William también es dulce... y tierno... y caballeroso... y..." "Sigue hablando." Murmuró sobresaltándose e intentando reintegrarse en la conversación.
"Perdón, mi amor ¿dijiste algo?"
"No, nada. ¿Sabes qué? En realidad necesito cambiarme William así que..." dijo mientras se levantaba de la cama. Lo tomó del brazo y lo dirigió a la puerta de salida "…creo que es mejor si nos vemos después, no sé, quizás hasta el banquete del sorteo." El chico se dejó guiar fácilmente hasta la puerta, afirmando con la cabeza mientras Hermione hablaba. Una vez afuera, se inclinó en el marco de la puerta y cerró los ojos esperando el beso de despedida que ella respondió instintivamente, y cerró la puerta después.
William sonrió apretando los labios, que su novia recién había besado. Observó los cuadros que se movían frente a él y se alejó por el pasillo. Mientras, Hermione del otro lado, había quedado recargada en la puerta con un gesto exasperado; día con día sentía que esa relación posiblemente estaba llegando a su fecha de caducidad. Tenía la esperanza, sin embargo, de que estar en Hogwarts le ayudaría a recuperar un poco su espacio y no sentir tanto fastidio. Habían pasado unos segundos cuando se escucho que tocaban a la puerta. Puso los ojos en blanco, esta vez con gesto molesto.
"William ya te dije que nos veríamos despu..." Dijo mientras abría la puerta. Aun no había terminado de decir la frase, cuando sorprendida se dio cuenta de que no era William quien se encontraba del otro lado "¡Ginny!" Grito sonriendo mientras le daba un gran abrazo "Ven pasa ¡Me alegra tanto que estés aquí!"
"¡Y dónde más podría estar!" Dijo Ginny con una gran sonrisa y torciendo los ojos ante el siguiente comentario "Ya sabes cómo son los Weasley de aprensivos, en especial Ron, después de tres años como Auror está paranoico por mi seguridad, así que es el único lugar en el que puedo estar sin que estén sobre mi…" Dijo tratando de imitar la voz de Ron en las últimas palabras. "Bromeo. Bueno, no totalmente, pero debo decir que esto de la enseñanza realmente me encanta y además me deja tiempo para trabajar en investigación de documentos ancestrales."
"Eso es fantástico..." soltó Hermione claramente intrigada "¿Pero piensas volver alguna vez al Quidditch? Ya he sabido que las Arpías de Holyhead están teniendo muy malas temporadas sin ti."
"Lo he considerado, pero el ritmo era muy complicado..." Dijo Ginny como si quisiera excusarse ante su amiga. "Me estoy dejando llevar por nuevas cosas, y todos los viajes que hice con el equipo me ayudan a mantener la clase más divertida."
"Ya lo creo, Ginny. Me da mucha alegría que estés aquí y más sabiendo que este año vamos a ser colegas." Dijo Hermione sonriendo.
"¡Va a ser genial!... Qué mejor forma de hacerte salir de tu encierro. Sabes, me sentía feliz de que al menos habías mantenido el contacto conmigo, pero después de tantos meses sin recibir nada de ti, creo que también estabas por mandarme al destierro…" Dijo Ginny con su usual claridad, sin embargo al notar la incomodidad de Hermione, se relajó y agregó "Pero bueno, colega, ¿quién era ese?"
Hermione rió y respondió ruborizada "¿Quién? ¿William? Hemos estado saliendo por ya casi un año." Ginny abrió la boca sorprendida y luego frunció el ceño al notar la desgana de aquella frase, Hermione continúo con un suspiro "Tengo que confesarte que ya no sé, quiero decir, al principio me sentía feliz, pensé que realmente podía dejar atrás todo, o francamente no sé qué pensaba, pero… a veces… tú me entiendes ¿no?"
"Por supuesto que si; Le tienes miedo al compromiso..." Dijo Ginny soltando un suspiro "Vaya, se ve que eres de la misma generación que Harry."
"¡No! No es eso. Es sólo que… siento que al final, nunca he llegado a sentir por él lo mismo que... Sabes qué, olvídalo."
"… Lo mismo que sentías por Ron." Dijo Ginny con simpleza evadiendo la mirada de su amiga.
"Pero supongo que hay sentimientos que se dan más fuerte mientras eres más inocente... sólo es eso." Dijo Hermione bajando la mirada. Ginny hizo un gesto de decepción cuando su amiga agregó cambiando el tema: "¿Cómo están todos? Tus hermanos, las hijas de Bill… y Teddy, ¿lo has visto recientemente?
Teddy Lupin, el pequeño huérfano de Remus y Tonks, vivía ahora con su abuela Andromeda, sin embargo siendo ahijado de Harry, Hermione suponía correctamente que tenía mucho contacto con los Weasley.
"Todos están bien." Sonrió Ginny "... y a Teddy lo vi demasiado en las vacaciones, deberías ver el lío que arman él y Victoire." declaró refiriéndose a la hija mayor de Bill y Fleur que era un año más chica que Teddy.
Hermione sonrió con sinceridad pensando en esos niños. Sin duda alguna el hecho de que crecieran en un mundo sin Voldemort era algo que hacía que todo lo anterior valiera mucho la pena. Miró el rostro de Ginny, sabía que la pelirroja esperaba el momento en que se decidiera a preguntar por el menor de sus hermanos, sin embargo prefirió desviarse tomando un rumbo más seguro. "Y Harry y tu finalmente…"
A Ginny le cambió la expresión y soltó un resoplido frustrado "¡Harry! ¡Harry! ¡Ese chico es más lento que un gnomo usando tacones! Te había contado que decidió que no era seguro para mí estar con él hasta que enviara a todos los viejos mortífagos a Azkaban, pues no soportaría si algo me sucediera. Bueno como es obvio estaba furiosa y comencé a salir con Oliver Wood…"
"¡Oliver Wood! Pensé que sólo habían sido rumores de 'Corazón de Bruja'" Dijo Hermione impresionada.
"¡Qué va! Pero todo me resultó al revés. Pensé que Harry reaccionaría, ya sabes, que tomaría el juego del macho alfa y diría 'Wood aléjate de mi chica', pero ¡No! ¡Ahora pretende comportarse como un hermano más! Pero uno que me mira tan intensamente que me hace quererlo llevar a desgnomizar el jardín. Es horrible, Hermione." dijo Ginny con un suspiro "... pero bueno, al menos estando en Hogwarts no tengo muchas ocasiones para topármelo en la Madriguera… Es tan incómodo."
Hermione intentaba no reír, no era que le dieran gusto las desventuras de su amiga, era que aquella familiaridad de la pelirroja realmente la hacía sentir como si tanto tiempo y lejanía nunca hubieran sucedido. "Y tú y Wood…"
"No funcionó, por supuesto. Es imposible mantener la armonía con alguien que juega para los Puddlemere United." Intervino Ginny con la mandíbula apretada. Después sonrió y se acercó a Hermione para darle un rápido abrazo. "Te dejo para que te prepares, tengo que llevar unas cosas al gran comedor." Dijo la pelirroja sonriendo alegremente "¡Te veo más tarde!" Agregó mientras se dirigía hacia la puerta y la abría.
"Ginny..." dijo Hermione con un hilo de voz "... me alegra mucho saber que tengo una amiga con quien poder hablar aquí. Gracias por todo."
"Como siempre Hermione." Ginny sonrío y Después cerró la puerta.
Al anochecer de ese mismo día, Hermione entro en el gran comedor y se maravilló al ver a todos los maestros decorando el lugar armoniosamente, era como una gran familia. Hermione sonrío hacia sus adentros mientras reflexionaba como era todo visto desde los ojos de los maestros. Pronto ubicó a Ginny en uno de los rincones, conversando con otra profesora muy alta y de cabello violáceo, vestida completamente a la usanza de las brujas, a la que reconoció como la profesora de herbología que había visto en el libro de fotos del staff de maestros de Hogwarts, y caminó confiadamente hasta donde se encontraban.
"Hey, Ginny." Soltó, haciendo un gesto de saludo con la mano.
"Hermione, al fin llegas." Dijo Ginny sonriendo, Hermione le sonrío de vuelta y después se dirigió a la profesora de herbología.
"Y si no me equivoco, tú eres la profesora Willock ¿no?"
"¡Si yo soy, soy yo!" Dijo la profesora riendo con una risa que contagiaba a las que estaban ahí "…tengo que decir que sabía que eras lista, profesora Granger, pero en realidad eres más bien brillante." Hermione sonrío amablemente por el halago exagerado y un poco fuera de lugar.
"Y ¿a qué hora van a comenzar a llegar los estudiantes?"
"En cualquier mi-nu-to." Dijo Willock riendo contagiosamente.
"Eso espero, porque me muero de hambre." Comento la chica Weasley mientras golpeaba la mesa. Hermione rió y nuevamente se perdió en sus pensamientos, observando la decoración del gran comedor. Unos segundos después volvió a escuchar la plática que las chicas aun sostenían.
"Me pregunto quién será esta vez... ya sabes, parece que la maldición nunca terminó, cada año es uno Di-fe-ren-te." Dijo Willock.
"Están hablando del maestro de Defensa contra las artes oscuras ¿cierto?" Comento Hermione intrigada.
"Co-rrecto…" Continuo Willock, esta vez en un murmullo "…Escuche a Brown y a Romans con el rumor de que este año sería un Centauro"
"Esos dos ya no saben qué inventar…" Dijo Ginny mientras Hermione la miraba sin saber a qué se referían "... Se puede decir que son el Fred y George de esta generación, así que no creas nada de lo que te digan." Antes de que Hermione pudiera decir algo se escuchó tras ella la voz de la directora.
"Esperemos que al igual que Fred y George, sean genios que pronto encuentreng su camino." Ginny sonrió con este comentario, recordando las ocurrencias que sus hermanos tenían en todo momento, mientras que un breve silenció cortó la conversación, como si inconscientemente quisieran guardar aún un poco de luto por el alegre Fred. Después la directora agregó casual "Y bien ¿está ya todo listo por aquí?"
Hermione se sorprendía cada vez que la veía con ese semblante tan cansado "Profesora McGonagall, siéntese, no se preocupe por nada, nosotros nos encargaremos…"
"Profesora Granger no diga tonterías..." respondió entrecortadamente como si se sintiera ofendida "... Estoy bien ¿Qué acaso esperaba verme igual que hace cinco años?" Le sonrío y ajustándose el peinado se alejó unos cuantos metros, hasta que una mujer llego a su encuentro y se alejaron caminando juntas, hablando y señalando efusivamente varios puntos del Gran Gomedor. Hermione observo extrañada.
"Ginny... ¿quién es ella?"
