CAPITULO 14

MODELO ESTRELLA FUGAZ

"Debemos investigar más" dijo Hermione tratando de recobrar un poco la compostura. "Quiero decir, esto tan solo califica como evidencia circunstancial."

"Hermione tiene razón, Ron…" dijo Harry pensativo, "…por ahora esto es únicamente una coincidencia, no puedes perder claridad sólo porque se trate de Hermione."

Hermione sonrió dulcemente, enternecida al ver la aprensión abrumada de Ron, y súbitamente, sin pensarlo demasiado, se inclinó y posó un rápido beso sobre su cabello rojizo. Ron la miró, esforzándose por mantener la frescura y dibujó en su rostro una sutil sonrisa torcida.

Los días siguientes se fueron muy rápido, haciendo que otra semana pasara casi sin sentirse. Habían sido días sin incidentes de ningún tipo. Después de lo que habían investigado, los Aurores habían solicitado informes vía lechuza para ampliar su investigación acerca de Lucas Drago. Hermione por su parte seguía sin entender qué era lo que pasaba. ¿Era posible que Regina Drago tuviera algo en contra de ella?

Hermione la miraba todos los días atentamente, cuando ésta entraba al Gran Comedor. Era cierto, Regina era una mujer extraña, pero indudablemente parecía estar cuerda. Sea como sea, las pocas pistas la señalaban como culpable.

Harry y Ginny, no habían tenido tiempo de tener ningún acercamiento en esos días, pues Ginny, como nunca, se encontraba concentrada en su asignatura y puesto que las cosas se habían tornado extrañas con Harry, había preferido concentrarse en un escrito sobre la Segunda Batalla, que planeaba publicar eventualmente. Por su parte las temporadas de Quidditch estaban por comenzar y Harry pasaba bastante tiempo con entrenamientos extra, especialmente para los jugadores improvisados de Gryffindor, con esperanza de que su equipo favorito lograra componer un poco de competencia para los otros equipos.

Casi al final del mes de noviembre cayó la primera nevada bajo la cual se llevó a cabo el primer partido de Quidditch para abrir la temporada. Entre enormes abrigos y gorros había un gran bullicio, todos comentaban las grandes jugadas que se habían hecho durante el juego; Había estudiantes muy contentos, vestidos con los orgullosos colores de Revenclaw, y otros tantos inconformes, éstos vestidos con los colores de Gryffindor.

Ron, Ginny y Hermione se encontraban esperando a Harry, quien estaba en el cubículo del entrenador cambiándose las ropas del partido por otras limpias y secas, mientras poco a poco todos los estudiantes comenzaban a marcharse ya para sus respectivas casas.

Ron se sentía algo frustrado y muy inconforme miraba al cielo, frotando y soplando algo de su aliento en las manos. "No lo entiendo, ya es demasiado tiempo para que no llegue aún alguna lechuza con informes sobre Drago ¿Por qué no han enviado nada?"

Hermione lo miró exasperada, desde que el partido había terminado, Ron no había parado de hablar con un peculiar tono de voz de hastío, el cual Hermione no soportaba, más intentando no perder la paciencia le dijo: "Ya sabes cómo es esto, Ron. Ha habido muchas ventiscas, seguramente las lechuzas no han sido capaces de llegar hasta aquí." Ante este comentario, Ron se colocó las manos en los bolsillos de forma brusca y miró al cielo con gesto molesto, por lo que Hermione exclamó: "¡Quieres calmarte! En realidad estas molesto porque Gryffindor perdió, deja de inventar excusas.

Harry asomó la cabeza por la puerta del pequeño cubículo de madera diciendo; "Voy a tardar un poco más." Y después señalando una banca de madera que estaba fuera del cubículo dijo antes de volver adentro. "Si quieren pueden sentarse."

Algo cansadas, Ginny y Hermione se sentaron en la banca. Ron se quedó de pie mirando a su alrededor con gesto resentido, cuando repentinamente cambió a una expresión de emoción. Había una escoba apoyada en otro de los cubículos cercanos, por lo que olvidando todo, camino hasta ahí y tomándola dijo: "¡Genial! Es una 'estrella fugaz' un modelo como el que me compré con mi primer salario." Dijo con una emoción nostálgica en la voz. Desde que había empezado a trabajar como Auror, Ron ya no tenía que seguir usando artículos de segunda mano, ahora podía darse el lujo de comprarse algunas cosas que el realmente deseaba. Hermione lo miró casi orgullosa, sabía lo que para él podría haber significado ese gran primer salario y sintió mucha alegría por él, enseguida lamentó un poco no haber estado presente aquel día.

Ron se montó en la escoba y de un impulso comenzó a dar rápidas vueltas dentro del campo, sintiendo la fría brisa que golpeaba su rostro. La pelirroja sonreía, pues adoraba también esa increíble sensación de volar en escobas. Hermione, por su parte, estaba más bien sorprendida con ella misma; aquellas viejas fantasías de cuando tenía 15 años cruzaban otra vez por su mente al mirarlo volar con tanto gusto y seguridad. Secretamente siempre había pensado que Ron no podía verse más atractivo de lo que se veía cuando volaba una escoba, y sonriendo con melancolía recordó cuántas veces había imaginado que la llevaba a elevarse con él durante un lindo atardecer.

Después de juguetear un rato en el aire, Ron bajó de nuevo, aterrizando frente a las chicas con una gran sonrisa. "Fácilmente sigue siendo mi modelo favorito, tiene un gran arranque" Dijo mirando la escoba como si estuviera sorprendido de ella. "¿¡No quieren probar!?"

Ginny, que se abrazaba a ella misma, moviendo sus manos sobre sus brazos, le dijo a su hermano casi entre dientes; "No gracias, me estoy congelando..." Inmediatamente después de haber dicho esto, una capa cayó sobre su espalda, Ginny reconfortada miró hacia atrás para encontrarse con Harry que le sonreía dulcemente, "Gracias, Harry."

"¿Qué me dices tú, Hermione?" Dijo Ron mirándola fijamente.

Hermione lo miró con expresión incrédula. "¿Estás bromeando, verdad?" Ron le respondió negando efusivamente con la cabeza, a lo que ella exclamó: "¡Yo no vuelo, Ron!"

"¿De qué estás hablando? Claro que vuelas, has volado en un hipogrifo, en un thestral, incluso en un dragón…" Contestó Ron para infundirle confianza.

"¡Lo hice porque tenía que hacerlo!"

Ron se inclinó, la tomó de la mano y la jaló un poco hacia él. "Entonces imagina que esta vez también tienes que hacerlo." Hermione río aun dudosa y Ron apretó un poco más su mano y le murmuró: "Sabes que no dejaría que algo te pasara."

Tras estas palabras, el pelirrojo la guió hacia la escoba para que subiera por delante de él; muy cuidadoso paso sus brazos por debajo de los de Hermione, cerca de su cintura y tomó el mango de la escoba. Ella se sintió de repente muy nerviosa y no precisamente porque fuera a levantarse unos cuantos metros del suelo. "Estoy lista" Tomando un pequeño impulso se elevaron lentamente del suelo.

Mientras tanto abajo, Harry y Ginny habían quedado solos en un instante que parecía se había estado demorando.