CAPITULO 16

ENTRE LA NIEVE

McGonagall le sonrío a Hermione y después miró inquisitiva a William. "¿Qué puedo hacer por usted, Señor Griney?"

William se veía muy entusiasmado, más como siempre lleno de compostura, adoptó un tono diplomático y dijo: "He venido a pedir su permiso para llevar a mi novia a pasear, usted sabe, como un día libre" Y después sin poder evitarlo, siguió hablando, "Hoy es nuestro aniversario."

McGonagall miró a Hermione con asombro y le sonrío tiernamente, ella hubiera preferido verla con Ron, sin embargo entendía perfectamente que Hermione quizás prefiriera un mago con más estilo y gallardía. "Entiendo la razón de la celebración, supongo que podemos prescindir de la Profesora Granger el resto del día."

Hermione se sentía un poco apenada de que William hubiera ido hasta ahí, para pedirle permiso y sacarla de sus actividades por lo que muy segura dijo: "Pero usted sabe Profesora, si me necesita aquí yo puedo quedarme, yo entendería, William también…"

"Tonterías." Soltó McGonagall "Los estudiantes prácticamente están por marcharse. Oficialmente tiene el día libre, Profesora. Le aconsejo que lo aproveche de inmediato."

Hermione lo miro un poco seria, en realidad no estaba segura de si quería salir. Por supuesto ella sabía que un aniversario era cuestión de celebración, más sin embargo se sentía lo suficientemente confundida como para no saber siquiera qué sucedería con su relación. William alcanzo a verla un poco seria, por lo que con su mano la tomo de la barbilla y la miró directamente a los ojos, Hermione le devolvió la mirada, no podía ser indiferente ante él, además de ser guapo, William se había sabido ganar su cariño en el tiempo que había estado con ella, lo había ganado con formalidad, con detalles, con determinación. Hermione dio un suspiro y le sonrío. William la tomó contento de la mano nuevamente.

"Muchas gracias Señora Directora y ¡Felices fiestas!" Exclamó el alegre joven llevando a Hermione hacia la salida del Castillo.

Ron, que había observado la escena desde el corredor, estaba molesto, incluso se podía percibir una vena un poco saltada en su sien izquierda, "¿Por qué McGonagall la dejó ir? Es obvio que ella no quería."

Harry hubiera querido más que nada en el mundo reconfortar a su amigo, sin embargo no podía mentirle. "Lo siento mucho, amigo."

Ron golpeó una de las paredes con el costado de su puño para liberar un poco la decepción que sentía "¡Por Merlín! Esto no tiene sentido." y suspiró alejándose por el corredor.

Harry permaneció inmóvil y pensativo, realmente por un momento pensó que su estadía en Hogwarts sería más disfrutable de lo que estaba siendo. Miró el camino por donde su amigo se marchó. Él tampoco parecía que estaba pasándolo de maravilla. "Mujeres." Murmuró decaído.

El día estaba frío pero hermoso, ciertamente era perfecto para celebrar un día especial. Las calles de Hogsmeade estaban cubiertas de nieve, Hermione caminaba al lado de William, quien llevaba su brazo derecho alrededor de su cuello.

No había sido hasta el momento un día alocado ni lleno de ajetreos, con William los paseos consistían en largas caminatas o tardes en cafés con interesantes conversaciones. Esto no le desagradaba a Hermione a excepción de las veces en que las conversaciones quedaban estancadas en pláticas sobre el Ministro de magia, o sobre lo que sucedía en el departamento de Comercio y Finanzas.

Desafortunadamente los últimos minutos habían transcurrido de esa manera, hablando de estadísticas sobre galeones en Gringotts, evento por el cual Hermione iba completamente distraída mirando los aparadores que pasaban a su lado. Ciertamente una de las razones por las que William había llegado a ser su novio, era justamente los momentos tranquilos que podía tener con él, alejados de cualquier locura, de cualquier ocurrencia fuera de lugar que la pusiera en peligro a ella o a él mismo. Con William no había esa clase de preocupaciones, todo era seguro, todo era estructurado y sin embargo ahora todo eso parecía haberse quedado en segundo plano. Con Ron nunca sabía lo que estaba por venir, desde una riña tonta por la cosa más intrascendente, hasta un sorpresivo paseo en escoba lleno de emociones y sensaciones.

Repentinamente William la dirigió con prisa a uno de los aparadores "¡Mira, preciosa! Vamos a ver."

Había en el aparador algo que parecía ser la cosa más maravillosa para William. "Historia de Hogwarts, Edición Renovada. Incluye fotografías de la Segunda Gran Batalla, más historias, más historia."

William lo miraba maravillado, un gesto que Hermione encontró realmente tierno, de hecho como todos bien sabían, ella adoraba también los libros de Historia de Hogwarts y verlo tan emocionado por algo que quizás a nadie le hubiera provocado la misma emoción, la hizo de repente recordar porque estaba con él. No era sólo porque fuera guapo o tuviera buenos modales, era porque indudablemente tenían muchas cosas en común.

Aquel momento hizo que Hermione se sintiera feliz de estar ahí con él, celebrando su aniversario, por lo que sintiéndose un poco menos confundida y dejando a un lado los otros pensamientos que la atormentaban, continuó caminando a su lado, sonriendo mucho más relajada. William por su parte, al sentirla así, la abrazaba más confiadamente, ya que su enorme inteligencia lo hacía entender que Hermione había estado un poco distante con él desde su llegada a Hogwarts.

En los campos de Quidditch Harry se encontraba completamente distraído, ni siquiera le había puesto el más mínimo interés al último entrenamiento, los jugadores tenían que llamarlo varias veces antes de que reaccionara. La idea de que Ginny realmente decidiera dar entrada a alguien más en su vida, se había apoderado de su mente, recordando la forma en que le había dicho que ya estaba cansada.

En el salón de Defensa Contra las Artes Oscuras, los alumnos escribían un ensayo sobre 'magia hindú' y Ron meditaba qué era lo que tenía que hacer para atraer la atención de Hermione, si acaso había alguna forma para que simplemente decidiera dejar a William. Un año. Hermione había estado con él un año. Se sentía de por más desesperanzado. Imaginaba la gran cantidad de momentos que seguro compartía con el perfecto funcionario del Ministerio y soltó un resoplido de indignación sintiendo ese familiar fuego en el estómago.

Hermione y William continuaban con su serena tarde por Hogsmeade, caminando entre la nieve.

"Entonces yo le dije: Sabes bien que los centauros habitan ya solamente en las regiones montañosas de Arcadia y Tesalias, no intentes confundirme Eustace" Dijo William, mientras le contaba a Hermione una anécdota que le acababa de ocurrir con uno de sus colegas.

Hermione lo miró sonriendo, "No pasas nada por alto."

"No, no paso nada por alto." Repitió William sonriendo con autosuficiencia, abrazándola por la cintura. "No paso por alto lo hermosa que eres" dijo besando su mejilla "Ni tus sonrisas," dio un beso en su mentón "No paso por alto el poco tiempo que hemos podido pasar juntos…"

Hermione se escurrió de forma amable cuando el siguiente beso intentó posarse en su cuello. No le gustaba dar espectáculos y en la calle paseaban algunos magos. Hermione imaginaba que aquella nueva regla de 'no visitas nocturnas' estaba siendo difícil para su novio, ya que ese tipo de muestras en público no eran usuales en él.

"¡No paso por alto que aún no me has presentado a Harry Potter!" Bromeó William. "Sabes cuánto quiere mi sobrina un autógrafo de él."

"Lo sé, estoy segura que habrá oportunidad pronto." Espetó Hermione sin revelarle al chico que aquella noche en la sala común de los Profesores ya había estado frente al mismísimo Harry Potter.

William miró su reloj y sobresaltándose dijo "¡Santos cielos! El tiempo se ha pasado volando, mira la hora... Tengo una cena de negocios." Y muy serio miró a Hermione "Mi amor, yo…"

Hermione, supuso lo que el diría y conjeturando que su paseo había terminado dijo "Está bien, William, no te preocupes, ha sido una linda tarde."

William alzo las cejas con cara confusa y después rió mientras negaba con la cabeza. "¡No! es nuestro aniversario…" La miró y tomándola de las manos con tono suplicante le dijo: "…Ven conmigo, amor, como antes de venir a Hogwarts, quiero tu compañía."

Hermione se sorprendió por la petición y señalándose a ella misma dijo "William, ni siquiera estoy vestida para ir a una cena de negocios."

No es que Hermione no quisiera pasar más tiempo con William, le perturbaba alejarse mucho de los terrenos cercanos al castillo. Después de todo había aceptado una responsabilidad ahí, sin embargo no podía hablar con William de su verdadera misión en Hogwarts. La constante imagen de Ron apareciendo en el fondo de su cabeza la hizo finalmente reconocer para ella misma que le decepcionaría no ver al pelirrojo para la hora de la cena.

"Bueno, entonces me comunicaré con Eustace desde alguna chimenea para decirle que se va a retrasar un poco la cena. Qué te parece si vamos a alguna tienda muggle, buscamos el vestido que más te guste y te lo compro" dijo William alcanzando finalmente el cuello de la chica para colocar ahí un suave y corto beso "Anda ven conmigo."

Ante la mirada insistente y seductora de William, Hermione no pudo hacer otra cosa que asentir, mientras sonreía.