CAPITULO 27:
PERSECUCION
Sin esperar un momento más, el trío salió del Gran Comedor con la profesora Sprout a la cabeza, todos con dirección a las cocinas.
"Somos estúpidos, ¿o qué?" Dijo Harry frustrado "Todo viene de las cocinas. Todo lo que McGonagall come, y ya sabemos cómo son los elfos domésticos, siempre ansiosos por ayudar al que se les ponga en frente..."
"Winky quería hablar contigo ayer, me pregunto si…"
La conjetura de Hermione quedó en el aire cuando Sprout abrió las puertas de la cocina. Dentro había un gran alboroto, los elfos domésticos estaban conmocionados por el recién acontecido atentado. Un pequeño elfo lloraba con chirriadores lamentos. El grupo de magos se acercó paso a paso para toparse con el pequeño cuerpo que yacía en el centro del bullicio. Era Winky.
Hermione cerró los ojos y miró hacia atrás, evadiéndose de mirar directamente, sus ojos se llenaron de lágrimas. Ron tomó su mano.
El elfo que chillaba miró a los magos e incrementó sus lamentos. "¿Qué hará Kappy ahora? ¿Qué hará sin su Winky? ¡Winky era una buena elfina! ¡Winky ya no bebía!"
Hermione se abrazó del brazo de Ron mientras Harry se acuclilló para intentar calmar al elfo. "Tranquilo, hmm… Kappy" Dijo examinando el cuerpo, que parecía ya en estado de rigor mortis.
"¡Kappy debió decirle lo que sentía! ¡Kappy perdió su oportunidad! ¡Winky era una buena elfina! ¡Winky ya no bebía!" Exclamó el elfo abrazándose del pantalón de Ron para limpiar su larga nariz. Ron miró compadecido al elfo, conmovido ante las palabras de la desgraciada criatura.
"Creo que Winky no está muerta. Está petrificada…" Murmuró Harry. "Hay que llevarla con Madame Pomfrey" Hermione sacó la cabeza finalmente para mirar pero continuó ceñida al brazo de Ron.
El elfo Kappy soltó un chillido que difícilmente se diferenciaba de los anteriores. "¡¿Winky está viva?!"
"Por ahora no del todo, pero estará bien… Ahora cálmate y dinos qué sucedió" Dijo Harry tomando al elfo por sus pequeños hombros.
"Kreacher le dijo muchas veces a Winky que no confiara…" Respondió a lo lejos el viejo elfo de la casa Black, quien desde hace algunos años había sido enviado a Hogwarts por su amo Harry, con excepción de algunas cenas especiales en las que asistía a la Señora Weasley.
Harry frunció el ceño. "¿Qué quieres decir, Kreacher?"
"Esa obstinada y estúpida Winky nunca escuchó al viejo y sabio Kreacher…" Refunfuñó el elfo con amargura.
"¡No llames así a mi Winky!" Dijo Kappy exaltado mientras Harry lo sujetaba.
"¡Basta ya! Díganme lo que ha sucedido" ordenó Harry.
"Winky tenía la medicina para la profesora McGonagall… Kreacher conoce a su familia desde hace tiempo, Kreacher no confía" Espetó el elfo arrastrando las palabras.
"¿Cuál medicina?" Cuestionó Hermione.
Kreacher miró a Hermione y entrecerró los ojos. Aún después de haber convivido con ella, años atrás en Grimmauld Place, al elfo le costaba trabajo brindar servicio directo a los hijos de muggles. "Kreacher prefiere no hablar con la señorita..." Murmuró apretando la mandíbula como si dirigirse a ella con educación le costara inusual esfuerzo.
Ron se tensó y apretó los puños. Hermione se apretujó más a él. "No, Ron… Déjalo."
Ron miró a Hermione con el rostro colorado y ella percatándose repentinamente de la cercanía se soltó un poco y desvió la mirada para poner su atención otra vez en los elfos. Ron sonrió discretamente cuando logró divisar algo de rubor también en las mejillas de la chica.
"Responde la pregunta, Kreacher." Dijo Harry irritado.
"La medicina púrpura. La medicina que Winky debía poner en cada comida de la directora." Respondió Kreacher entre gruñidos.
"No venía desde hace tiempo pues la pobre Directora estaba en la enfermería…" Murmuró Kappy "Pero hoy regresó, llamo a Winky y le hizo ¡pok!
"¡¿Quién regreso?!" Exclamó Harry desesperado.
"Drago…" Soltó Kreacher.
Hermione abrió mucho los ojos. "¿Lucas Drago?"
Kreacher gruñó y Harry lo fulminó con la mirada. "Regina. Regina Drago." Soltó el elfo.
Hermione quedó estática "¿Regina Drago?"
"Eso es imposible..." Murmuró Sprout incrédula. "La profesora Drago jamás lastimaría a Minerva."
"Kreacher no miente…" Refutó Kreacher.
"No lo entiendo." Dijo Hermione al no encontrar congruencia entre los hechos que acontecían.
"Debe haber algún error..." Dijo Sprout. Miró a Harry y a Ron y dijo "Alguno de Ustedes vaya y traiga a la Profesora Drago."
La cara de Ron brillaba de satisfacción y sin ninguna cortesía dijo "Con todo respeto, creo que ya fue suficiente amabilidad la que hemos tenido con ella." Después el pelirrojo miró a su colega y asintió con la cabeza. Como si lo hubiera dicho con palabras Harry tomó su varita, Hermione lo imitó con inseguridad, pero decidió seguirlos después de que ambos salieron de la cocina.
"No tiene sentido…" Dijo Harry mientras caminaba a prisa. "Porqué atentaría contra McGonagall para luego decirle a Hermione sobre la poción."
"Tiene mucho sentido." Dijo Ron con tono casi arrogante "Yo tenía razón desde el principio."
"Pero, Ron... La memoria que vimos en el pensadero…" Dijo Hermione.
"Debe haber algún detalle que pasamos por alto." Interrumpió Ron "Los elfos domésticos no tendrían ninguna razón de mentir."
"¡Regina!" Grito Hermione haciendo que Ron dejara de hablar.
"Regina!" Grito Hermione haciendo que Ron dejara de hablar.
La profesora iba en dirección a las mazmorras. Hermione apuntó su varita y grito "¡Carpe Retractum!" Unas delgadas fibras resplandecientes salieron de su varita, pero no llegaron hasta donde estaba Regina, quien continuó su huida.
"¡Arresti Parelus!" El hechizo de Ron dio directamente contra uno de los muros.
"En cualquier minuto esto va a salirse de control." Dijo Harry con un gesto lleno de preocupación "Tengo que alertar a Ginny." Dijo frenándose en seco.
Ron lo miró sin dar cerdito a sus palabras "¡Estás loco! Te necesitamos aquí"
Harry sencillamente negó con la cabeza como si estuviera fuera de sí "Lo siento. No cometeré un error dejándola fuera de mi vista." y sin decir nada más corrió en otra dirección.
Ron se quedó inmóvil mirando a Harry marcharse. Hermione quien había sido tomada por sorpresa también por el comportamiento de Harry, miró al fondo del pasillo en donde Regina doblaba a la izquierda "¡Ron date prisa! ¡Vamos a perderla!" Dijo jalando su mano.
Hermione tenía razón, no podían perder más tiempo y menos ahora que Harry los había dejado solos. Atendió velozmente el jaloneo y reanudaron su persecución. Giraron en la esquina por la que Regina había ido y se encontraron con un corredor lleno de estudiantes que curiosos buscaban algo de acción como la diversión del día.
Ron apuntó con su varita y dijo "¡Plummetus capitulate!" un hechizo para arrestar a distancias lejanas, sin embargo el hechizo fue a dar a una de las ventanas del castillo, haciéndola estallar en mil pedazos. Los estudiantes gritaron asustados. "¡Confundus!" Gritó Ron en otro fallido intento por atrapar a Regina.
"¡RON! ¡No entre los estudiantes!" Dijo Hermione al ver los espantados rostros de los alumnos que miraban pasmados a sus profesores.
"¡Argh! ¡Háganse a un lado!" Dijo Ron, empujando a los estudiantes para abrirse paso y así continuar con la persecución. Doblaron por otro corredor libre de alumnos más sin embargo, Regina ya no estaba a la vista.
Cuando estaban por detenerse Hermione miró a Regina pasar a lo lejos en otro de los corredores "¡Ron, allá va!"
Cambiaron dirección corriendo a toda velocidad y llegando a una de las intersecciones Harry y Ginny se unieron a la caza, corriendo tan rápido como ellos. Ron gruñó "¡Estás loco! ¡¿Quieres protegerla y la traes contigo?!"
"¡No es como que va a decirme qué hacer, tarado!" Bufó Ginny corriendo con su varita en mano.
"¡Allá!" Dijo Hermione señalando a Regina que corría por el final de uno de los pasillos.
"¡NO! ¡Allá! " Dijo Ginny señalando al opuesto "¡Mírenla allá va!"
Confundidos miraron hacia el otro lado para toparse con la figura de Regina Drago andando el lado contrario a donde la habían visto un segundo antes.
"¿¡Qué demonios!?" Dijo Ron atónito ante el suceso. Recomponiéndose de la confusión exclamó con tono imperativo "¡Ustedes dos!" señaló a Harry y a Ginny "Vayan por el lado derecho. Hermione, nosotros vamos por el izquierdo." Y después de asentir los cuatro amigos se separaron, para llevar a cabo la persecución por caminos diferentes.
Después de mucho correr, Hermione y Ron se vieron a unos metros de la puerta para entrar a las mazmorras. Ron tomó su mano y la chica asintió sutilmente. Caminaron hacia la puerta y el pelirrojo dijo "Alohomora Factum" La puerta se abrió dejando que los dos amigos percibieran la intensa oscuridad del interior.
Tomados de la mano y sintiendo como un frío recorría su espina dorsal entraron a aquella oscuridad. Pese a que no dijeron nada, ambos recordaron cuando juntos habían regresado a la cámara de los secretos a buscar los colmillos del basilisco. Hermione presionó con más fuerza la mano de Ron, recordando la seguridad y astucia con la que había actuado aquel día.
"Lumos" Murmuró Ron.
Hermione sentía el corazón agitado, como si en cualquier momento fuera a desfallecer. Entraron por una de las puertas laterales, parecía como una antigua prisión, había algunas rejas de hierro gris oscuro, heladas como suele ser el hierro, que desprendían su particular temperatura en el lugar, enfriando todo alrededor de ellos.
De pronto escucharon unos fuertes pasos como si vinieran por encima de ellos. En algún lugar de las mazmorras parecía haber un segundo nivel. Hermione y Ron se miraron detenidamente y asintieron, sabiendo que a continuación debían encontrar el camino paralelo superior.
