CAPITULO 30:

EL ESTILO MOLLY

"Tú…" Dijo Ron.

"Yo… Y ustedes aquí." Sonrió la imponente figura de Rowle "Espero que McGonagall no se tome esto como algo personal; mi objetivo siempre fueron ustedes tres. Pero bueno, la excusa tenía que ser creada, y siendo tú y Harry los nuevos y gloriosos Aurores Extraordinarios y Guardianes autoimpuestos de Hogwarts, ha sido muy fácil maquilar mi plan. El señor tenebroso estará orgulloso de mi cuando le ayude a restaurar su poder nuevamente…"

"Maldito loco… ¡Voldemort está muerto!" Dijo Ron furioso.

"¡No!" Grito Rowle con los ojos muy abiertos "¡No está muerto! Él me habló... volverá como ya lo hizo y esta vez seré su predilecto. En fin…" añadió tras un suspiro "No habrá cabos sueltos. Pelirrojo, tú mueres, el idiota de Potter muere, Hermione se va conmigo por su propia y modificada voluntad y me ayuda al lado de los idiotas elfos a inculpar a la estúpida hija de Lucas Drago, por quien mi esposa perdió la cordura…" Rowle caminó hasta Hermione y acarició su rostro. "Estoy seguro que el señor Tenebroso disfrutará tenerte en sus filas aun siendo una sangre-sucia…"

"¡Aleja tus asquerosas manos de ella!" Grito Ron desesperado sabiendo que no podía hacer nada ante los mágicos atados que lo sujetaban. Rowle miró a Ron inexpresivo.

"Me estas aburriendo demasiado rápido, Weasley y no soporto a la gente que me fastidia la vida. Por eso maté a Lucas Drago... demasiado patético para llamarse a sí mismo mortífago." Rowle continuó su historia como si buscara cualquier oportunidad para recordar la manera maravillosa en que había llevado a cabo su plan. "Recuerdo que justo el mismo día que me deshice de él, estaba solo en el bosque, hasta que un travieso muchacho llegó, escondiéndose del castigo que su madre quería imponerle por haber hecho magia frente a unos muggles. Le robé su varita y lo maté. Así tan fácil pude salir entonces del bosque. Llegué hasta Hogsmeade usando su forma, y justo cuando comenzaba a desesperarme pensando en la manera de poder acercarme a ustedes, Hermione Granger en persona, entro a la misma posada en que yo estaba, caminando de la mano de un apuesto joven, el petulante William Griney, mi próximo disfraz. Hablamos la noche entera. Me contó que no tenía familia, era simplemente perfecto. Los seguí en secreto durante un mes y aprendí tan bien todas sus maneras que ni siquiera Hermione se dio cuenta."

Hermione lo escuchó sintiendo un nudo en la garganta. Siempre había reconocido que el mejor tiempo que vivió con William habían sido los cuatro primeros meses, aunque suponía que eso era algo natural en todas las relaciones.

"Volví a verlo después en Hogsmeade, me llamaba 'su joven amigo'. Bebimos unas cervezas de mantequilla y esa noche lo maté. Sabía todo lo que necesitaba saber para tomar su puesto en el Ministerio y continuar mi hermosa relación contigo, mi amor."

Hermione cerró los ojos sintiéndose más usada que antes. Era como si todo lo que estaba viviendo fuera la peor de sus pesadillas.

Ron respiraba pesadamente intentando encontrar alguna manera de salir de la situación. Era obvio que la arrogancia de Rowle podía ayudarle a ganar un poco de tiempo, por lo que se colgó de aquella estrategia y dijo entre quejas "¿Y qué hay de los dos chicos petrificados?"

"¡Siempre estaban en las cocinas!" Dijo Rowle excusándose "dime qué se suponía que tenía que hacer... era arriesgado y no lo niego, quería practicar mis hechizos oscuros, he estado un poco oxidado. Pero ahora debo decir, no estoy nada mal… nada mal. Pienso que siempre fui más bueno que esa maldita Lestrange, aunque no voy a poner en tela de juicio la inclinación que mi señor tenía por ella, no soy quién para juzgar a alguien tan grande, seguramente algún uso interesante le daba…" Rowle río casi de manera obscena. "El señor Tenebroso estará tan orgulloso de mi…"

"Eso jamás será así…" Dijo Ron "…no lo viste con tus propios ojos porque seguramente huiste antes del final de la batalla. Voldemort murió, se desplomó en el suelo como lo hace cualquier mortal y días después quemamos su cuerpo. No quedó nada de él."

"¡Crucio!" Soltó Rowle furioso, disparando el hechizo hacia Ron.

Harry acababa de encontrar el lugar en el que estaban sus amigos, iba acompañado de Ginny y Regina Drago, quién los orientó en el camino dentro de las mazmorras. Harry miraba la escena asomado cuidadosamente por una de las puertas de la parte alta de la rotonda.

Harry miró a las chicas y murmuró "Esperen aquí ¿De acuerdo?"

"¡Yo no esperaré aquí!" Refutó Regina indignada.

Harry giró los ojos y se dirigió a Ginny "Ginny, tu espera aquí..."

Ginny asintió sin problemas, secretamente considerando que podría ser útil permanecer ahí como as oculto.

Regina y Harry salieron sigilosamente de su escondite y caminaron pegados al muro por toda la circunferencia, tratando de mantenerse en la zona que se encontraba bajo las sombras. Se movían con mucho cuidado cuando de igual forma Regina tropezó y la madera del suelo emitió un crujido.

Rowle escuchó el sonido y como si supiera de lo que se trataba giró velozmente convocando con su varita "¡Homenum Revelio-Expeliarmus!" Agitó una vez más su varita decisivamente ¡Mobilicorpus!"

Una fuerza invisible envolvió el cuerpo de Regina y Harry y sin poder evitarlo fueron arrastrados escaleras abajo hasta llegar abruptamente al suelo. Harry y Ron se miraron entre ellos. Estaban impresionados ante la habilidad del mortífago, quien aparentemente había dedicado su tiempo como fugitivo a perfeccionar impecablemente sus técnicas.

"Finalmente llegas, Potter. Regina, no esperaba específicamente que vinieras hasta aquí, pero creo que ahora haces todo incluso más fácil."

Regina miró a Rowle con una expresión temerosa e inusual en ella. "Realmente esperaba nunca volver a verte…"

"Sabes, no dudo eso ni un poco. ¡Crucio!" Dijo Rowle con frialdad. Regina se retorció de dolor gritando de forma salvaje. Rowle hizo un hechizo convocador no verbal y las varitas de Regina y Harry se reunieron en su mano con las otras. Agitó su varita y el dolor de Regina cesó, tras esto la bruja se arrastró débilmente hacia el muro, avergonzada de que la vieran en una situación tan vulnerable.

"Cinco varitas... y pensar que durante mucho tiempo sufrí porque no tenía ninguna..." Rowlo río para sus adentros, de pronto su expresión cambió a una de completa solemnidad y asintió con la cabeza como lo haría un soldado. "Sí Señor. Ya están todos aquí... disculpe la tardanza, Señor, tenía que esperar a que llegara Potter." Rowle se movió por la habitación, apuntando su varita de uno en uno a los presentes.

Harry miró a sus amigos y frunció el ceño "No sé porque creas que Voldemort está vivo... pero estas loco."

"¡Cállate, Potter!" Dijo Rowle con expresión desequilibrada "Ya has sido 'el niño que vivió' demasiadas veces! Y todos estamos hartos de eso… "

Lo siguiente fue como uno de esos momentos en donde el tiempo parece expandirse bajo la comprensión de un montón de pequeños elementos. En un segundo, Ron miró hacia arriba, después a Harry, quien ya lo miraba fijamente y pudo notar perfectamente un atisbo de esperanza en el rostro de Ron. Hermione miró a Harry y encontró en el esa expresión de método en sus ojos. Entendiendo que un distractor hacía falta, soltó un estruendoso grito que sacó de guardia a Rowle ante el sinsentido de éste. Ron se impulsó pesadamente hacia el mordiendo su pantorrilla mientras Harry se levantó de un brinco corriendo hacia él Mortífago que confundido titubeo en sus movimientos, dejando caer dos varitas, antes de apuntar al chico.

Al tiempo que se lanzó hacia él, Harry gritó "¡Ginny!"

La pelirroja, que había sido percibida por su hermano, segundos atrás, salió de las sombras hasta la orilla del nivel superior donde tenía perfecta visibilidad del mago oscuro, y sin dudarlo ni un solo momento exclamó determinada. "¡Glacius! El mortífago se congeló de pies a cabeza.

Harry giró rápidamente hacia Ginny, cuando comprendió por qué la pelirroja había optado por ese encantamiento y no uno de desarme. No estaba seguro de cómo se sentía al respecto pero no hubo mucho tiempo para pensar, Ginny exclamó "¡Reducto!" completando así la misma hazaña que Molly Weasley había utilizado años atrás para acabar con Bellatrix Lestrange y proteger a sus hijos. El cuerpo congelado de Thorfinn Rowle estalló en mil pedazos.

"Me niego a perder a alguien más como consecuencia de la magia oscura…" Dijo Ginny rompiendo el silencio, cuando incluso Regina Drago la miró boquiabierta. La chica bajó por las escaleras hasta encontrarse con Harry que aún estaba mudo. "¿Qué esperabas? ¿Un expeliarmus?" Resopló irónica, y lo tomó del cuello para abrazarlo y besarlo. En todo el mundo mágico era un conocido chiste local que Harry usara el hechizo de desarme incluso contra el mismísimo Voldemort. "Tanto tiempo intentando protegerme y termino salvándote el pellejo, Harry Potter."

Harry soltó una risita. Ron se quejó en el suelo "Seguimos aquí…"

Ginny liberó a su hermano y a Hermione y se lanzó a ellos en un abrazo. Hermione sonrió amargamente y después usó el hombro de Ginny para descansar su cabeza y llorar. Ginny miró a Harry y a Ron y los dos tomaron un poco de distancia dejando que la pelirroja la consolara.

Ron se acercó a Drago y le ofreció una mano para ayudarla a levantarse del suelo, la bruja aún parecía adolorida.

"Creo que tu varita estalló junto con Rowle, colega…" Dijo Harry analizando las varitas que antes habían caído al suelo. "La tuya también, Regina…" En su mano se encontraban aún su varita y la de Hermione. Ron dio un suspiro restándole importancia, no se sentía realmente nostálgico de haber perdido la varita que alguna vez había sido posesión de Peter Pettigrew. Ya compraría otra.

"Todo el tiempo sospeché de ti" Dijo Ron a Regina. "Creo que debes hacer algo con tu mirada, sabes, no es bueno andar por ahí levantando sospechas." Regina giró los ojos y negó con la cabeza. Ron agregó usando un tono más dulce. "¿Estás bien?"

"Supongo que sí." Dijo la bruja casi inexpresiva, sin embargo Ron pudo ver cierta tristeza en sus ojos.

"Lo siento…" Murmuró el chico sin saber exactamente qué era lo que sentía. No era que lamentara específicamente que el fugitivo, ex-mortífago Lucas Drago estuviera muerto, pero Ron había perdido ya a muchos seres amados para simplemente poder sentir empatía por aquella bruja al saber que su padre había sido fríamente asesinado.

Regina miró a Ron y asintió. "Salgamos de este maldito lugar…"