CAPITULO 32

DE NUEVO AFUERA

Hermione intentó suprimir una sonrisa. Se enterneció al entender la actitud de Ron y lo que seguramente pasaba por su mente. Mordió sus labios pensando qué decir, era definitivamente más fácil hablar al filo de un peligro mortal, hacerlo así, ante infinitas posibilidades del tiempo colgando por delante, aportaba nuevos riesgos, como quedar expuestos y vulnerables uno con el otro, o romper un montón de ilusiones alimentadas por la idealización de su fantasía. El rostro expectante de Ron la conmovió, parecía que el chico había dejado incluso de respirar. En sus ojos azules, Hermione comprendió que el día había llegado, y no había sido hace cinco años por una, diez o cientos de razones, la principal razón de que no hubiera sido en otro momento, era porque ahora sí, el día había llegado. Hermione tomó sus manos "Esta vez no voy a irme, Ron."

Ron sonrió y después borró su sonrisa cerciorándose primero "Y me amas…"

Hermione río "Y te amo."

Ron se tambaleó y mordió el interior de su mejilla. "Yo también te amo."

Hermione lo miró expectante mientras el chico sonreía de forma bobalicona, hasta que torciendo los ojos dio un resoplido exasperado. "Tal parece que siempre tendré que ser yo quien inicie esto…" Dijo acercándose a Ron para darle un pequeño beso en los labios. Después se abrazó a él y permanecieron así por un rato.

"Y crees que tú y yo… podemos…"

"¡Ron!"

Ron contorsionó el gesto "¡No me refiero a eso! Quiero decir, crees que sea apropiado ahora, hacerlo oficial… no lo sé… o… piensas que… es tonto…"

"¿No crees que es precipitado?" Dijo Hermione débilmente.

"¿Precipitado? ¿En verdad?" Preguntó Ron con tono irónico.

Hermione sonrió y pensó un momento. La ruptura con su último novio era totalmente reciente, nuevamente sintió una punzada en el estómago al recordar que su novio era un mortífago disfrazado. Ron pareció adivinar el rumbo de sus pensamientos y la llevó a él en un abrazo. Hermione cerró los ojos sintiéndose reconfortada y segura. "No es precipitado, Ron. Tienes razón." Declaró Hermione.

Ron se inclinó para besarla pero Hermione lo interrumpió "¡Bueno, entonces hazlo oficial!"

"¿Qué quieres decir?" Preguntó Ron frunciendo el ceño. Hermione alzó las cejas. Ron dio un resoplido abatido. "Debes estar bromeando, sabes que odio las etiquetas… Hermione, se mi novia."

"Eso suena más como una orden, pero está bien, no voy a llevarte a tus límites…" Hermione sonrió y se puso de puntillas para besarlo pero Ron giró el rostro. Hermione lo miró boquiabierta.

"¡No has respondido! Y yo soy un mago muy tradicionalista…"

Hermione giró los ojos "Si, Ron, seré tu novia…"

"Bien, ya puedes besarme…"

"Estas loco... bésame tú si quieres... ya te lo he hecho fácil muchas veces." Contesto ella con un gesto de falsa dignidad.

"¡¿Piensas que me lo has hecho fácil?!" Reclamó Ron.

"¡Por Dios! Ustedes dos no cambian. ¡Ron, bésala ya!" Gritó Harry desde la entrada de la sala común sosteniendo la mano de Ginny que los miraba alegremente sorprendida.

Hermione y Ron se sonrojaron al saber que habían sido observados. Sin embargo Ron no se iba a dejar intimidar, por lo que tomando un cojín del sillón, lo colocó de manera que Ginny y Harry no pudieran verlos, y sonriéndole a Hermione la tomó del cuello y la dirigió hacia el dándole un ansioso beso en los labios.

"¡Hey!..." Dijo Harry haciendo una expresión de disgusto "No podemos verlos pero podemos oírlos. Por Merlín, que desagradable, Hermione es como mi hermana, con calma, Ron."

Ron bajó el cojín dejando ver a una muy sonrojada Hermione y dijo "¿Y tú crees que a mí me encanta verte besuqueando a mi hermana?"

Harry sonrió finalmente, contento por sus dos amigos. De pronto recordó que era lo que tenía que decirles "¡Por cierto!... Acaban de llegar noticias de San Mungo. McGonagall despertó."

Hermione dio un brinquillo de gusto. "¿Cuándo regresa?"

"Sólo quieren que recupere un poco las fuerzas, y después la mandarán a que se recupere por completo en la enfermería de Madame Pomfrey." Dijo Ginny.

"Por cierto, Ron, Madame Pomfrey quiere verte de inmediato y creo que sí debes ir, ¿Crees que Hermione disfruta mucho besándote con esa herida en el labio?" Dijo Harry señalándole despectivamente con el dedo.

"¡Ew! Harry, eso es asqueroso." Exclamó Ron.

"Vamos, Ron, voy contigo. " Dijo Hermione, intentando convencerlo, ya que sabía que Ron se intimidaba fácilmente ante Madame Pomfrey.

Caminaron de la mano hacia afuera de la sala común y Harry les gritó "Se van directo a la enfermería ¿de acuerdo?... No quiero que hagan ninguna parada en la sala de los menesteres."

Hermione y Ron rieron y continuaron caminando. Ginny miró a Harry y le dijo "¡No les des ideas o puede que algún día lo encontremos ocupado!"

Aquella noche, Hermione y Ron, que habían bebido abundantes dosis del té tranquilizante de menta de Madame Pomfrey, se quedaron dormidos en el sofá de la sala común. No había sido del todo accidental, al menos desde la perspectiva de Hermione. Le hubiera resultado totalmente perturbador entrar a su habitación y perderse en la soledad de sus pensamientos.

Los siguientes días fueron pasando con rapidez. Kingsley Shaklebolt les había dado la autorización, que más bien parecía una orden, de continuar el resto del año escolar en Hogwarts y mantener la vigilancia para estar seguros de que el ciclo cerrara sin ningún incidente. Poco a poco por los pasillos, se habían iniciado una serie de cuentos sobre lo acontecido en las mazmorras, ya que con estudiantes y fantasmas que amaban el chismerío, era prácticamente imposible mantener un asunto a discreción. Los rumores de las nuevas parejas también comenzaban a tomar fuerza, aun cuando los magos mantenían una actitud discreta y profesional fuera de la sala común de profesores.

McGonagall había enviado una nota en la que solicitaba que ninguna visita se llevara a cabo durante su recuperación, por dos razones, la primera; Era estrictamente imperativa la necesidad de mantener una buena seguridad en Hogwarts. La segunda; Se sentiría totalmente avergonzada si alguien volviera a verla con aquellas apariencias.

El viernes por la noche los cuatro amigos se encontraban en el gran comedor cenando. "Estaba pensando que podríamos ir mañana a San Mungo a recoger a McGonagall..." Dijo Harry mientras untaba mantequilla a su pan "Debe estar ya ansiosa por regresar al castillo."

"Pero ella dijo que…" Repuso Hermione.

"Dijo que no quería visitas en su recuperación. Yo estoy de acuerdo con Harry. Creo que lo cortés sería que fuéramos, aún si es tan sólo para volver en la red flu. Cortesías son cortesías, Hermione" Dijo Ron sonriendo. Hermione lo miró boquiabierta.

"Bien. Pues mi novia y yo nos vamos. Tenemos una cita en Hogsmeade." Dijo Harry ofreciendo a Ginny una mano. "Mañana nos vemos en la sala común a las nueve para irnos juntos a San Mungo..."

Una vez solos en la mesa, Ron soltó un bostezo. "Vámonos a dormir, Mione…"

"¿¡Mione!?" Dijo Hermione intentando no reír, enternecida por el intento de Ron de usar una forma especial de llamarla. "Nunca me habías llamado así…"

Ron se sonrojó sutilmente avergonzado, y se excusó infantilmente sin pensar en sus palabras. "¡No me digas que prefieres que te diga, Canelita! " Hermione sintió la sangre helada, fracciones de segundos antes de que Ron tuviera la misma sensación. "Hermione... Lo siento... No era mi intención."

Hermione bajó la mirada y tomó sus cosas de la mesa. "No importa. Tengo sueño, me voy a la cama." Y caminando de prisa se alejó de Ron, que abatido y culpable soltó un suspiro.

Eran cerca de las tres de la mañana cuando una desvelada Hermione decidió bajar a la sala común y prepararse un té de Madame Pomfrey. Se sentía inmensamente cansada, más el rostro de William transformándose en Rowle repetidas veces, continuaba apareciéndose en sus pensamientos en el momento en que cerraba los ojos.

Llegó a la sala común y se encontró con Ron, sentado en el sofá, como siempre con la mirada perdida en la chimenea. "Ron ¿qué haces aquí...?"

"Hermione... No podía dormir. Lo siento mucho, de verdad, yo no quería que tú... ¿Tú qué estás haciendo aquí?" Respondió, dándose cuenta de la hora.

"No puedo dormir tampoco..." Sin poder evitarlo sus ojos se llenaron de lágrimas "…Cada que cierro los ojos lo veo, Ron."

Ron asintió lentamente con la cabeza y tomándola de las manos le dijo "Duerme conmigo, Hermione... no he dormido bien todos estos días, cualquier ruido me despierta por más pequeño que sea. Si duermo contigo puedo saber que estas segura...y tú... bueno, quizás tú también te sientas mejor. No creo que quieras terminar dependiente de los tés de Madame Pomfrey, tú, Hermione Granger."

Hermione, sonrió y pasó sus dedos por una de las marcadas ojeras de Ron. Sin decir nada más lo tomó de la mano aceptando su oferta.