Melissa's Live Capítulo 2

Mi garganta ardía. Mis sentidos estaban fuera de control. ¿Por qué el olor era tan irresistible? Nunca me había pasado, ni siquiera en mis primeros días de neófita. Me rehusaba a beber sangre humana. Solo lo hacía cuando era estrictamente necesario. Cuando mis fuerzas estaban en el límite. Incluso Laurent se extrañaba de mi fuerza de voluntad.

-Buen golpe- contestó Laurent. Me giré. Me había olvidado de él.- ¿No vas a acabar con lo que has empezado?

Pero no contesté. Estaba enseñando los dientes, con todo mi cuerpo en dirección al irresistible olor. Al manjar que me llamaba.

-¿Melissa?- la cara de Laurent expresó preocupación Era extraño en él que expresara sus emociones.- ¿Te pasa algo?

Levantó su mano para acariciar mi cara, pero no se lo permití. Me separé de él, pero no demasiado. Mis instintos me decían que tenía que ir hacia el olor, pero mi mente, ya de por si confusa, me decía que me quedara. Me encontraba confusa. No podía emitir sonido. Con la mirada perdida me coloqué de cuclillas, agarrando mis piernas. Tenía que alejar ese olor de mis fosas nasales. Necesitaba desesperadamente alejar ese olor.

-Melissa, contesta. Se que no estuvo bien lo que hice, pero esta en nuestra naturaleza encontrar una compañera. Y te pareces tanto a tu hermana…- se agachó para estar a la misma altura que yo. Al escuchar que nombró a mi hermana, no pude parar el impulso de mirarle a los ojos.

-No menciones a mi hermana. No nombres a Jessica… Ustedes la mataron- sus ojos mostraban tristeza que no pude averiguar el porque, ya que todavía tenía el olor en mi garganta y mi memoria.

-Nosotros no la matamos. Te mordí por equivocación. Cuando volví para arreglar mi error, ella ya no estaba, igual que tu familia.- se levantó. No le gustaba hablar de ese tema. Pero estaba completamente segura que no era sincero conmigo.

Me quería levantar. Quería preguntarle la verdad. Pero no podía. Tenía miedo de "ese" olor. De perder el control. Desee con todas mis fuerzas que desapareciera.

Y de pronto, nada. Desapareció. No me lo podía creer, el olor ya no está. Me levanté y empecé a olfatear, no sin miedo, para encontrar el olor. Pero no estaba. ¿Se habrá ido ya? No puede ser. Los siete vampiros siguen ahí.

Estaba confundida, y en mi rostro se reflejaba con total claridad. Y para Laurent no salió inadvertido.

-¿Ocurre algo?- se volteó para verme.

-"No lo sé" -pensé –"No estaba segura. Solo se que desee…"- no debería haber cantado victoria. El olor volvió a recorrer mis fosas nasales, con mayor intensidad. ¿Pero como era posible? Antes no estaba, había desaparecido. Me agaché otra vez, escondiendo mi rostro bajo mis brazos.

-Melissa, me estas asustando- más asustada estaba yo. ¿Qué me pasaba? ¡QUE SE VAYA YA ESTE MALDITO OLOR!

Y desapareció, otra vez, pero no solo. No olía nada, ni siquiera a Laurent. Levanté mi rostro y toqué ni nariz con la yema de mis dedos.

-¿Has olido algo?- preguntó Laurent, al ver que me tocaba mi nariz, e inmediatamente empezó a olfatear el también…- que raro, no consigo oler nada…

Alcé el rostro para mirarle. ¿El también?

-¿No puedes oler nada? ¿Ni siquiera a mí?

-No. Es extraño. ¿Estas anulando tu olor?- preguntó Laurent, acercándose más a mi, olfateándome con más ímpetu.

-Te juro que no. Yo tampoco te puedo oler. Solo se que estaba oliendo algo que me estaba volviendo loca y después… ¡NO!- grité. El olor volvió, junto con todos los demás.

-¿Qué pasa? … Ya te puedo oler. ¿Qué has hecho, y como que has olido algo que te ha vuelto loca? ¿Por eso pusiste esa cara?- demasiadas preguntas. No podía pensar en eso, mi primer problema era "ese" manjar que me llamaba. Quiero que se vaya, pero solo ese.

Y como las otras veces, desapareció. Ningún rastro. Era extraño, como si se fuera a mi voluntad… A mi voluntad… Yo puedo anular mi olor cuando me plazca. ¿Y si también puedo anular lo que yo quiera?

-Ya no esta… Se ha ido por que yo lo quise así…

-¿De que estas hablando? No me enteró de nada, si me lo aclaras te seguiré…

-Laurent, ¿es posible que pueda anular los demás olores aparte del mío?

-¿Los demás olores?... Pues no lo sé. Tienes un don muy raro… es como si no quisieras ser un vampiro…

-Es que NO quiero ser un vampiro- Laurent no sabía nada. Tendría que averiguarlo por mi cuenta. Por ahora intentaré pensar en que no quiero oler ese olor, no quiero perder el control.

El hilo de mis pensamientos fue interrumpido por el choque de algo con un árbol. Me giré. Era una pelota de beisbol. ¿Cómo ha llegado aquí? No hay humanos en varios kilómetros a la redonda. Bueno, quitando al humano del exquisito olor. ¿No me digas que los vampiros están jugando al beisbol? Podría ser, ya que nosotros tenemos la suficiente fuerza para lanzar la pelota a tanta distancia.

-Hemos encontrado a unos vampiros- la voz de James me sobresaltó. No lo había oído venir.- ¿Qué tal si vamos a hacerles una visita?

-Entonces la pelota es de los vampiro- dijo Laurent agachándose a coger la pelota, intacta además.- Suena bien. ¿Te apetece jugar un partido Melissa?

-No me hace mucha ilusión la verdad…- dije mirando a una Victoria que se acercaba detrás de James. Tenía una sonrisa burlona y sus manos no dejaban de acariciar el perfecto pecho de James-… pero me encantaría ver perder a Victoria.-Una sonrisa se posó en mis labios. Haber como se lo toma la vampiresa.

Pues me sorprendió. Una sonrisa, más burlona que la anterior se posó en sus labios. Se acercó más a James, si eso era posible, y le contó algo al oído. Muy bajo, ya que no conseguí oír nada.

-Pues esta decidido, iremos a un partido- dijo James mirándome con una sonrisa. ¿Qué le habrá dicho Victoria a James?- A una cosa, Laurent ¿te importaría fingir que eres el líder? Pero que no se te suba a la cabeza vale?

-Ningún problema. ¿Por qué?

-Nada en especial, solo quiero confirmar una cosa.- ¿Qué pasa aquí? ¿No me digas que James ya sabe que hay un humano entre ellos? No creo. Estaba demasiado lejos como para olerlo. Tampoco creo que los demás nos hayan sentido. ¿O sí?

-Pues venga, en marcha. No vaya a ser que se vayan – esta vez la que habló fue Victoria.

- ¿Dónde están exactamente?- pregunté, pero ya sabía la respuesta. Sabía donde estaban desde hace un buen rato, pero tenía que prepararme, para no pensar en ese olor. Ya se que tendría que haber dicho que no, pero tenía curiosidad. Saber por que ese olor me era tan irresistible, y por que corría con vampiros.

-No muy lejos de aquí. Pero tú tendrías que saberlo mejor que nadie no? ¿O acaso no nos oliste?- vaya con Victoria. Me conoce bastante bien.

-Tienes razón, pero antes no pude oler nada. Ni Laurent tampoco.

-Es verdad- Laurent se había puesto a jugar con la pelota.- Pero no fue nada, tampoco le des tanta importancia. Entonces, ¿Nos vamos ya o que?

-De acuerdo…- la cara de James no parecía dejar atrás el tema. Seguro que me haría preguntas tarde o temprano.

Empezamos a caminar, pero a un ritmo imposible para un humano. No me quedaba nada, tendría que ver en persona al humano que desprendía ese delicioso olor. Pero también quiero averiguar si es verdad que puedo anular los olores. Si no es así… no querría estar en el lugar del humano.


Como ya había dicho, el capítulo 2. ¿Que tal por ahora la historia? ¿Promete o la guardo en el PC? Dudas, halagos y demás, vía comentario, o blog. Vuestros comentarios ayudan a esta servidora a continuar. ¿Os gusta Melissa y su don? ¿Quien será ese humano tan apetecible?

Lo sabréis en el siguiente capítulo. Nos leemos^^