Capítulo 4: De Regresos y Malas Leches!!!
Nota de la Autora: Muchas gracias por todas y cada una de las personas que me dejan una opinión, realmente lo apreció. Siento decirles a aquellas personas que se habrán ilusionado que este Fics es un Harry/Ginny… Sirius solo esta por que es parte indispensable de la trama, pero que no se les pase por sus imaginativas mentes pensar que Sirius va a ocupar el lugar de Harry… ¡ni pensarlo, antes me corto las venas!… Náyades, me gustan tus Reviews apasionados!! Te digo que casi me convenciste en hacer todo lo que decía la opinión que me dejaste, pero como tengo algo maligno recorriendo mis venas… Lo siento, Stef. Pero por ahora, las cosas irán empeorando… Espero que no me quieran matar luego de leer este Cáp.!! Gracias a todas por sus opiniones!!!
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- No… Esa es mi última palabra… -
- ¡Demonios, comadreja eres más testaruda que yo! —
- ¡Y eso es decir mucho! ¿Verdad? — El rubio la miro ofendido. La joven observo detenidamente cada uno de sus movimientos, había vivido suficientemente cerca de él, los últimos años como para saber interpretar, cada unos de sus gestos. Un amago, peligro.
- ¡Si tan solo pudiera abrir más esa cosa que tienes arriba del cuello! —
- ¡Ya sabía yo que no podías dejar tu boca cerrada! — La pelirroja bufo blandiendo su largo cabello rojo, Draco siguió el movimiento cadenciosamente, frunciendo el ceño.
- Por supuesto… cuando tengo razón no voy a callarme… -
- ¡Diablos siempre quieres tener la razón! — Draco se acercó peligrosamente a ella.
- Estas equivocada… siempre tengo la razón… - La tomo del mentón delicadamente para mostrarle la sonrisa mas socarrona solo superada por Sirius Black. Ginny sonrió.
- En las venas tienes sangre Black, ¿Qué otra cosa que arrogancia puedes mostrar? — Draco bufo.
- Deja de recriminarme! Y acepta que tengo razón, ¡necesitamos volver! — Ginny bufo fastidiada y se acercó hasta la cocina para sacar de la horilla la tetera, que estaba humeando. Una puerta se abrió y una figura todo vestido de negro entró en la habitación. Draco, cruzo ambos brazos en su pecho y miro insistentemente a la pelirroja. - ¿sabes? ¡Eres tan exasperante! — Ginny habilidosamente puso en tres tazas, tres saquitos de te, y con la varita apunto directamente hacía el horno, el cual se abrió y se pudo ver una fuentes con muchas galletitas saliendo, volando hacía la mesada. - ¡No se como he podido soportarte estos últimos años! — Draco cerro sus ojos rápidamente, cuando Ginny golpeo con furia la mesada con la tetera. La figura se sobresalto.
- ¡Ya están otra vez! — Vocifero el tercer integrante de la habitación, sacándose la túnica y dejándola sobre el sofá, para sentarse en la mesa, con una gran sonrisa burlona impostada en su rostro.
- ¡Cierra la boca, Longbottom! — Chillo el rubio. Neville sonrió - ¡Y saca esa estúpida sonrisa de tu rostro! -
- ¡No le hables así! — Grito la pelirroja.
- ¡No me grites! ¡No puedo creer cuan molesta e irritante eres! -
- ¡Yo soy quien debería decir eso! ¡No sabes cuan traumante es vivir con un ser como tú! — Ginny agarro su varita, Draco la miro nervioso - … ¡Eres de los más impulsivo, violento e irascible que he conocido en mi vida! —
- Después de Potter, claro esta… - Aclaro el rubio enojado. Los ojos azules de Ginny se enturbiaron un poco; aquel tema todavía la afectaba, y Draco lo sabía. Lo odio por hacerla recordar. Draco rápidamente capto la mirada acusadora de Neville; arrepentido la miro. - Lo siento… no debí recordarte a semejante rata… - Ginny aún vulnerable se dejo abrasar por Draco, quien la acurruco fuertemente. - … Se cuanto daño te ha hecho… perdóname, no medí mis palabras… -
- No te preocupes… se supone que ya lo tendría que haber superado… que ya tendría que haber superado, que para todos soy una traidora… pero no es así… no soy tan fuerte como Sirius dice… - Draco la obligo a que lo mirara.
- No importa lo que digas… eres fuerte… - Ginny le agradeció con la mirada - … no es lo mismo ser yo, Draco Malfoy, que todo el mundo sabe la verdad respecto a mi familia; que ser tú, Ginny Weasley, con tú familia siempre justa y noble… con tu noble y estúpido hermano Ron, con tu impecable amiga Hermione, y con el imbécil y extremadamente "defensor de los pobres" Potter… - Draco arrugo su nariz. Neville sonrió. - … se que quizás no debería decirte esto de la manera en que voy a decírtelo pero… debemos regresar, aun si no te gusta… debemos hacerlo… - Ginny se separo de él.
- Dame una razón… una sola razón para volver… - Repuso la pelirroja ofuscada.
- Tú familia debe saber la verdad… Toda la comunidad mágica debe saber la verdad… tú no eres una traidora… debes limpiar tu honor Ginny… limpiar tu nombre, y hacerles entender la verdad… - Ginny miro a Neville dolida - … hacerle entender a Harry la verdad… no eres ninguna conspiradora, ni mucho menos una ladrona para vivir como lo estas haciendo… tu más que todos ellos juntos mereces vivir de forma digna… poder tener un novio, casarte algún día, tener hijos quizás… tu mas que nadie merece vivir correctamente… Debes volver… - La pelirroja se acercó hasta Neville y lo abrazo.
- Gracias… muchas gracias… - Draco sonrió - … tienes razón… volveré… - La puerta de la habitación se abrió nuevamente y por allí entro un hombre de cabellos castaños con cara de asustado, seguido de cerca por otra mujer. Neville se levanto y corrió hasta abrazar a la joven.
- ¡Luna, amor! — Ella le recibió el abrazo caluroso sonriéndole. Ginny miro raro a Michael Corner. Draco rodó sus ojos. — Pensé que algo te había pasado… -
- Michael es bueno… -
- Si… bueno escabulléndose… - Opino Ginny. Draco y Neville rieron.
- ¡Hey, sin sarcasmos! — Se quejo Corner acercándose a la pelirroja para abrasarla - ¡Pecosa! — Ginny indignada abrió su boca ante la risa general. Se soltó de Michael haciéndose la ofendida, y se sentó en la mesa preparada, haciendo aparecer tres sillas más. Neville soltó a Luna, y agarrados de la mano se sentaron junto a la pelirroja. Draco bufo y se sentó de mala gana.
- El frente esta muy deteriorado, no aguataremos un solo ataque mas, abbit nos informo de las bajas… - Draco miro atentamente a Michael - … hemos perdido a diez de los nuestros… - Ginny golpeo fuertemente la mesa, Luna se sobresalto.
- ¡Diablos! Juro que matare a Snape con mis propias manos! — Neville resoplo.
- Sabes perfectamente que eso es peligroso… - La pelirroja clavo sus ojos azules en los castaños de su compañero.
- No soy una niña, Neville… me he enfrentado más de cinco veces a ese maldito en los últimos años… - Aclaro roja de ira - … y me he hecho una promesa… a mí misma… jure no descansar hasta no ver muerto a ese energúmeno… - Luna, Draco y Michael la observaron con pena. - … y lo haré… no importa como… - Neville preocupado insistió.
- La venganza no es buena, Ginny — Insistió.
- Y meterse en las cosas ajenas tampoco es bueno, Neville — La joven apretó sus puños.
- Me preocupo por ti… -
- Me parece que no es necesario, sabes bien que se defenderme — Michael miro nervioso a Luna y Draco.
- No me importa lo que digas, yo tengo el deber de protegerte… - Aclaro — y ni tu, ni nadie podrá impedírmelo… -
- ¡Solo por que sea mujer no me consideres inútil! —
- ¡No he dicho eso! —
- Neville… -
- ¡¿Y quien te delego ese "deber" de protegerme?! ¡¿A ver?! — Dijo - ¡Por si lo haces a conciencia eres un idiota! —
- Ginny… -
- Absolutamente nadie tiene que decirme que hacer, tú sabes perfectamente cuanto te estimo… y lo hago por eso… - Dijo el marido de Luna.
- Neville… -
- No me gusta que me persigan como a una niña… y no me gusta nada tu actitud sobre protectora, me recuerda a… -
- Harry… - Interrumpió Neville acongojado. Ginny lo miro con los ojos bien abiertos. La tensión en el ambiente era palpable. - … Harry fue quien me dijo que te protegiera con mi vida… antes de la guerra… - Ginny se levanto a penas de la mesa. Draco se levanto para ayudarla, desde el ultimo ataque aún estaba muy débil. Ella lo rechazo apoyándose en la mesada de la cocina, Michael, Luna y Neville la observaron preocupados.
- No quiero que me protejas… no quiero que te metas en mi vida… ni mucho menos quiero que vuelvas a mencionar a ese hombre aquí… ¿esta claro?, va para todos… - Ginny miro a Draco dolida - … Voy a volver a Inglaterra, pero con la única condición que me aseguren que no veré a nadie… no quiero que sepan tampoco que estoy allí… solo a Bill… …l es el único que vale la pena… al único al que quiero ver… - Draco, Michael, Neville y Luna, le sonrieron.
- Partimos mañana mismo! — Declaro contento Michael, Ginny salio de la habitación pegando un portazo. Todavía pensando, si había hecho bien en aceptar volver.
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- ¡Maldición Tonks deja de hacer eso! — La mencionada le saco la lengua, Sirius bufo, ante la sonrisa de un colorado Remus. - ¡Y tú borra esa sonrisa de tu estúpido rostro o te la voy a borrar yo a golpes! — Tonks volvió a besar a Remus, para enojo del primogénito de los Black.
- ¡Sirius! — Reclamo una rubia.
- Déjalo Fleur, esta celoso — Comento Remus abrasando a Tonks cariñosamente. Sirius rojo los miro.
- ¡Saca tus sucias garras de mi pura, casta y virginal sobrina ya! — Rugió.
- Pues no debe ser tan pura, casta y virginal si esta embarazada de tres meses! — Se burlo La rubia esposa de Bill. Sirius observo a Tonks acariciarse la no aún muy crecida pancita. Remus sonrió.
- Eso por que el pervertido de Remus le puso las garras encima, pero me asegurare para la próxima ponerle un calzón de latón de castidad… para estar seguro… - aclaro. - … estoy seguro que si Andrómeda estuviera aquí, opinaría lo mismo que yo… - Tonks rió.
- ¡Te pareces tanto a mi madre! — Le dijo.
- Es la única persona con la cual comparto un vinculo sanguíneo del cual estoy orgulloso — Escupió. Miro en dirección a la chimenea nostálgico. Remus se removió incomodo, el recordaba perfectamente aquellas veces en la cual, Sirius regresaba de su casa, todo golpeado y herido, al extremo moribundo, de la gran golpiza que le propinaba su Padre por no compartir los mismos ideales que la Familia.
- ¿A que hora dijeron que iban a llegar? — Preguntó Fleur impaciente, Sirius bufo fuerte y furioso, la tensión podía palparse, Sirius Black estaba de mala leche. De pronto se escucharon sonidos y la puerta ser golpeada. Remus se levanto renuente a separarse de Tonks, y se perdió por el pasillo. - ¡Ya era hora! —
- No te quejes, Fleur… es un gran motivo el que festejamos hoy… - Sirius hizo una mueca en desacuerdo. - ¡Harry se nos casa! ¡Y con una mujer maravillosa! — Sirius bufo. — si, ya sabemos que tu estas en desacuerdo — Tonks se levanto y camino hasta sentarse junto a su tío - … pero trata de portarte bien… hazlo feliz… otórgale un día de paz… -
- Paz tendría, si otra fuera la mujer con la que se casa… - Aclaro frunciendo el entrecejo - … y ni tú, ni mucho menos nadie podrá hacerme cambiar de opinión… para mi, hoy es un muy mal día… - Molly junto a Arthur, Kingsley, Los gemelos, Percy, Penélope, Ojo Loco Moody, Charlie, Ron y Hermione con el pequeño Matt, hicieron su aparición en Grimmauld. Cada uno cumplió con una tarea asignada por Molly. Sirius a rasgadientes, agrando el salón a medida de que iba llegando la gente de la Orden. En menos de dos horas, la casa estuvo lo suficientemente arreglada para celebrar el inminente casamiento de Gala y Harry. Dedalus se acercó hasta donde estaba Sirius, en un lugar apartado junto a la chimenea. Hermione camino hasta la cocina, dejando a Ron a cargo de Matt.
- Hola Sirius… -
- ¿Cómo estas, Dedalus? — Preguntó aburrido. Diggle arqueo sus cejas. Sirius, removió la copa de vino que tenía en las manos, tratando de sacarse la pereza de encima.
- Mejor que tú, al parecer… - Rió — Tu ahijado se casa… deberías estar rebosante… Lily y James lo hubiesen estado… - Sirius lo miro serio. Había sido advertido por Hermione sobre su comportamiento en la fiesta, el ni siquiera la había oído. Se sentaron en unas sillas cercanas al fuego, mientras Fred cerca de allí abrasaba protectoramente a su novia, Katie.
- Pues siento informarte que estas equivocado… - El rostro bonachón de Dedalus cambio de expresión inmediatamente. - … No me siento con suficientes ganas como para estar rebosante… -
- Vamos… Gala no es tan mala como siempre pensaste… - Dedalus suspiro cansado, después de todo, la historia de los problemas de Gala y Sirius, que hacían tener dolores de cabeza a Harry, eran de conocimiento público.
- No!… si es la chica más encantadora y bonita que he visto… - Respondió sarcástico.
- ¡Y así es! —
- ¡Eres tan tonto, Dedalus! — Rugió molesto - ¡Si te tapan el sol con un dedo y te dicen que no existe… tú te lo crees! —
- ¡Hey! Que no tengo por que pagar tu mala leche… ¡Diablos Sirius, James tenía razón… - El moreno enfoco atentamente su mirada sobre Diggle. - ¡Eres cabezota! - Bufo molesto por la opinión. De pronto escucho aplausos y victorees. - ¡Parece que la parejita ya llego!, pon tu mejor cara! — Y Dedalus no se equivocaba, Harry muy bien vestido y Gala bastante exuberante entraban por la puerta del salón sonriéndoles a todo el mundo, ambos felices, al parecer. Toda la familia Weasley en su auge se acercaron a saludarlos, estaban radiantes y eso constataba más aún su amor. Sirius quiso acogotar a Remus, cuando este abrazo alegremente a Gala. Harry miraba todo alrededor, estaba decorado hermosamente, con flores y lienzos color marfil. Seguramente la Sra. Weasley se había encargado de ellos; después de todo era de las pocas mujeres que conocía que tenían gusto por el perfeccionismo. Fred, George, Bill, Charlie, Percy, Ron y Hermione los rodeaban palmeándole la espalda, felicitándolos y abrasándolos. Harry busco con la mirada a una sola persona, a la única persona que realmente deseaba con ansias ver, y lo encontró junto a Dedalus, con su ropa formal y su ordenado pelo en su lugar. Sonrió, después de todo él se había quedado ahí por él. Abraso protectoramente a la mujer que estaba a su lado. Gala era su bálsamo, su balsa en medio de la tormenta. Ella lo era todo.
- ¡Estas preciosa, Gala! — Hermione la llevo a la cocina inmediatamente. Gala le sonrió.
- Muchas gracias, tu también — Angelina estaba sola en la cocina, preparando los aperitivos. SE sentaron con tranquilidad, ambas respirando. - ¡Vaya!, jamás pensé tener tanta presión encima… creí que Molly iba a matarme!… - Hermione y Angelina rieron.
- Así que Molly te ha abordado con un "Gran abrazo Weasley" — Acoto Angelina feliz, poniendo en su lugar un arrollado. - … despreocupate, Molly esta nerviosa por su casamiento… - Hermione asintió.
- Después de todo, Harry es un hijo más para Molly… - El llanto de un niño y la voz fuerte de Ron llamándola, hizo que Hermione bufara.
- ¡Dios, si no fuera por que lo amo, lo mato! — Chillo desapareciendo de la cocina, ante la risa de ambas mujeres. Angelina camino hasta el horno y se fijo en el gran pavo que se estaba asando. Gala suspiro con tristeza.
- Hey… - Gala miro a Angelina - … ¿Qué es esa cara? ¡Pronto te casas con Potter, uno de los hombres más guapos que he visto! ¿No deberías estar radiante? ¡Saca aquella cara de ogro! — Gala sonrió apenas, aún le dolía el hecho de no poder llegar algún día a ser madre. La atormentaba tanto, que seguramente el día de su boda, que se supone tendría que ser el día más feliz, no lo sería completamente. Angelina se sentó pacientemente frente a la morena, y le sonrió infundándole confianza. — Puedes confiar en mí… ¿Qué sucede?… ¿acaso Harry te hizo algo? —
- ¿Harry? — Gala sonrió, siempre que le mencionaban su nombre se ponía así de tonta - … ¡No!, Harry es el hombre más amable, atento, comprensivo e incluso feroz en la cama… - ambas sonrieron - … que haya conocido, es simplemente… -
- … ¿Perfecto?… - Gala asintió sonrojada - … Entiendo, ¿entonces?… ¿Por qué tienes aquella cara de profunda tristeza, melancolía y dolor? —
- ¿Tan notorio es? — Pregunto preocupada.
- No, solo yo… y puedo decirte que… Hermione… pero nadie más se ha dado cuenta de ello… - Suspiro aliviada - … ¿Qué sucede? — Nerviosa se tapo la cara con ambas manos.
- Se suponía que este, el día de mi anuncio de casamiento, tendría que ser el mejor de todos los días, después de mi boda, claro esta, pero… no es así… - Sollozo. Angelina la observo preocupada. - … no es que Harry me haya hecho algo… ¡No!… es más, él ha sido sumamente compresivo ante ello… lo amo y el me ama también… pero me siento tan basura, Angie… tan mal…por no poder… - Las lagrimas salían a borbotones de sus ojos, necesitaba contárselo a alguien más. - … ¡Por no poder darle hijos!… - Gala se acurruco contra la mesa, tratando de amortiguar los sonidos de sus sollozos. Angelina se levanto y la abrazo, acurrucándola y tratando de calmarla. - … ¡Por una maldita enfermedad no podré nunca darle niños, Angie! ¡y él quería ser Padre! ¡Y yo quería ser Madre, formar una Familia! ¡Ser felices! — Gala apretó con fuerza sus brazos alrededor de Angelina, quien también estaba llorando; sensible su dolor. - ¡Ahora nunca podré hacerlo! ¡Nunca voy a poder ver a un retoño nuestros correr en la casa! ¡Jamás! —
- Shhh… calma, Gala… calmate… - Le acarició la cabeza - … siempre hay soluciones para esto… no digas que no tendrás una Familia… por que ya nos tienes a nosotros… somos todos una gran familia… ven siéntate… - Ambas se sentaron aún agarradas de las manos - … trata de calmarte y préstame atención… hay muchas variables en eso de tener hijos… como por ejemplo, puedes acudir a muchos métodos para tener uno… y si eso no funciona… puedes adoptar… - Gala negó.
- Quiero que tenga algo mío o de Harry… algo que haga que lo ame, como lo amo a Harry — Sentencio. Angelina nerviosa la observo. - … Esos métodos que mencionaste no puedo hacérmelos, según el medico es muy arriesgado… ¿no existe alguna otra opción? — Pregunto afligida.
- Si, existe una más… pero no se si te agrade… - Gala la observo con atención. - … es una técnica que ha sido usada antes, pero que no es muy popular por su controversia ética y moral… en pocas palabras, los resultados son efectivos pero las consecuencias pueden ser peligrosas y diversas… -
- ¿Cuál es? —
- El vientre prestado o alquilado… - El silencio recayó entre ellas, Gala observaba un punto fijo en la pared. Angelina algo nerviosa, por haberle informado sobre ello, se sonrojo - … Lo siento, no debí de haberte dicho nada, Harry y tú… -
- ¿Ese método no es en el cual una mujer presta su vientre para albergar a un hijo de otra pareja?… - Angelina asintió - … ¿me estas sugiriendo que le diga a Harry que se acueste con otra mujer para que tenga a un hijo nuestro?… - Angelina inmediatamente se arrepintió de haber abierto la boca.
- Realmente lo siento muchísimo… se que me excedí, siento haberte dicho eso… yo… no se que me… - balbuceaba sin sentido, completamente avergonzada. Gala la miro pacientemente y la abrazo.
- No te preocupes… se que solo tratabas de ayudar… - La mente de Gala trabajaba rápidamente, la desesperación por tener un hijo sumado a la urgencia propia de ser madre, la estaba volviendo loca; e incluso hasta el momento jamás se hubiese planteado el hecho de alquilar un vientre si Angelina no se lo hubiera hecho saber. Cuando se separo de ella y se sentó nuevamente en la silla, mientras observaba a Angie revisar nuevamente el horno, unas serie de imágenes de un pequeño de cabellos revueltos e intensos ojos verdes en sus brazos, la conmovió mas allá de lo pensado, si no podía ser de ella, aún que sea tendría que tener algo de él. Algo en la idea proporcionada de parte de su cuñada, la ilusiono. Quizás fuera el hecho de poder tener entre sus brazos al pequeño retoño o ver en Harry la sonrisa más ancha que jamás hubiese podido imaginar, o incluso en la alegría propia de escuchar la palabra "Mamá" de la boca del bebe, posiblemente fuera eso y mucho más, lo que en esos instantes la convenció fuertemente para llevar a cabo su más reciente idea. Sonrió, cuando Angelina lo miro raro.
- ¿Qué sucede? — Gala le mostró la más encantadora sonrisa que nunca le hubiesen visto. ¡Estaba feliz!
- Estoy completamente feliz por el hombre que tengo al lado, y por que se que el me ama igual… ¿no es suficiente motivo para estar contenta? — Angie asintió más tranquila.
- Harry se ha ganado la lotería… - Entre las dos terminaron de preparar lo que faltaba de la comida. Cuando entraron al salón, Gala se vio rodeada por un par de fuertes brazos y un aroma a madera de acebo, miro como Angelina se alejaba sonriendo picaramente.
- Te extrañe… ¿Dónde estabas?… los Gemelos no paraban de burlarse de mí por que miraba continuamente la puerta de la cocina… - se dio vuelta entre sus brazos, para quedar frente a él, lo miro mejor ¡estaba para comérselo!
- ¡Que los Gemelos se jodan!, ¿sabes que estas tan irresistible que estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano para no echarme encima de ti? — Harry la miro con deseo.
- ¿Así?… Pues trata de recordarlo en casa, por que si me sigues tentando te saco la ropa aquí mismo, frente a las más de treinta personas que están aquí… - Gala miro confundida a Harry, quien la beso.
- ¿Treinta? — Miro alrededor. ¡Había bastante gente! Ojo loco moody junto a kingsley, Dedalus, Tonks, Elphias, Remus, Hagrid, McGonagall, Dumbledore, mundugulus, Lee Jordan, Emmelince Vance, Sturgis Podmore, Hestia Jones, Alicia Spinnet, y otros compañeros mas de Harry. La Familia Weasley al completo y algunos profesores más de Hogwarts, quienes observaban orgullosos a Harry. -¡Vaya que tenemos amigos! — Sonrió feliz por ambos y lo beso. Desde el fondo del salón, unos inamovibles ojos grises miraba malhumorado a la pareja, Sirius Black no podía con su genio. Remus se levanto de su asiento y con toda la paciencia posible, sabía que la iba a necesitar, camino hasta su amigo de la adolescencia.
- Quita esa cara de feliz que tienes… - Sirius bufo. Remus se rió de su comentario.
- No me molestes, ¿quieres? —
- ¡Epa! Estamos irascibles… -
- Muérete Remus… - Gruño Sirius con los brazos cruzados sobre su pecho. Volvió su mirada hacía Harry, quien estaba charlando muy alegremente con Ojo loco, abrasado a Gala.
- ¡Vaya así que hoy estas rebosante de felicidad! — Se burlo Remus mientras se servía un poco más de cerveza de mantequilla. Sirius lo observo con soslayo mientras colocaba la botella sobre la mesa más próxima.
- ¿Cerveza de mantequilla? ¡Remus, mi prima te ha lavado el cerebro! — Sirius abrió tanto sus ojos, que el castaño marido de Tonks pensó que se le saldrían. Miro más claramente la sustancia que el primogénito de los Black tenía en sus manos.
- ¿Y tú?… ¡Ese Whiskey de Fuego te va a dejar mas idiota! — Sirius se llevo la copa hacía la boca y tomo un poco; para después posar su incisiva mirada sobre un repentinamente nervioso Lupin, conocía muy bien aquella mirada.
- Remus… -
- No, Sirius… - El moreno miro al castaño, con cara de perrito mojado. Remus frunció su ceño.
- Remusín… - Pestañeo adorablemente, una mujer desconocida pasó cerca de ellos y le envió un beso a Sirius, quien la miro deseoso, para luego volver a concentrarse en Remus.
- ¡No me digas así! — Chillo mirando hacía todos lados, nadie debía oír aquellos motes de juventud. ¡Mataría a Sirius si Tonks se enteraba! - ¡¿No ves que alguien te puede escuchar?! —
- Por favor… - Pidió - … déjame retirarme… ya ha sido suficiente… Remsie-pooh — Remus totalmente abochornado lo miro con odio.
- ¡Sirius apenas la fiesta esta comenzando, y como padrino del novio que esta a punto de casarse, quedaría totalmente desubicado que te fueras de la fiesta sin haberte sentado antes a comer!… ¡Ni siquiera los saludaste todavía! ¡Y eso que tus modales siempre fueron de los mejores! — Sirius miro con recelo a Gala.
- Es verdad soy Padrino del novio, cosa de la cual estoy sumamente orgulloso… sin embargo, ni tu ni las amenazas de Molly me harán quedarme un segundo más en este lugar… por que la decisión que esta a punto de tomar, es una de las más erradas que he visto o presenciado en mi exitosa vida… - Remus rodó sus ojos fastidiado.
- Entiendo que sientas esa apatía por Gala… ¿Pero no puedes simplemente hacer un esfuerzo por Harry? — Sirius iba a abrir la boca - … ¡No, es hora de que me escuches tu a mí, Sirius!… Harry no ha tenido una muy buena vida, todo lo que a conocido ha sido el miedo, la frustración, la desolación, a estado cerca de la muerte… incluso ha perdido a sus Padres… ¡Por Dios, Sirius!… ¿¡No crees que merece un poco de felicidad y luz en ese camino?! ¿¡No crees que merece ser feliz aun que sea en esta "equivocación" que tú le llamas?!… ¿No crees que Harry es el único ser humano que realmente merece ser feliz? — Sirius se quedo callado. ¡Claro que su ahijado merecía ser feliz!… pero había algo en ella… algo que no lo convencía y que lo mantenía siempre en "Alerta Permanente". - … Trata solo por esta noche complacerlo… solo esta… y te juro que después convenceré a Harry de que no trate de convencerte de nada… él lo único que desea es tu aprobación, solo tú aprobación — Aquellas ultimas palabras impactaron fuertemente en Sirius, quien vio alejarse a Remus de su lado. Quizás tuviera razón. Quizás por esta noche, Harry merecía un poco de paz. Una pulsera que estaba en su brazo izquierdo comenzó a quemarlo; aturdido y sumamente nervioso camino hasta la cocina ante la mirada incrédula de Bill y Fleur. Entro y se encontró de lleno con Angelina, quien estaba acomodando los últimos preparativos para la cena. Su pulso estaba acelerado, ¡No allí! ¡No ahora!
- ¿Sirius, estas bien? — Pregunto algo confundida, dejando unas manoplas de lado. El moreno poso ambos ojos grises en la morena novia de Fred. — Te ves un poco pálido — Informo.
- No me digas… - Angelina entrecerró sus ojos.
- ¿Qué has dicho? — Sirius la miro nervioso, estaba comenzando a sudar.
- Deja todo como esta, Molly me envió para dar los últimos toques, no te preocupes anda que esta a punto de comenzar el brindis… - Angelina lo observo desconfiada - … Ordenes directas de Molly, si no me crees anda a reclamarle a ella… - Angelina salió del lugar dejando a Sirius solo, quien se acercó a la chimenea para prender el fuego. Espero unos minutos, y las llamas verdes esmeraldas se convirtieron en una gran fogón. Alguien cayó encima de Sirius produciéndole un gran dolor en la espalda, sin poder levantarse, sintió el peso de más personas encima. Y algunos golpes y gemidos de dolor.
- ¡Ya sabía yo que esta no era una buena idea! — Se quejo una voz femenina.
- ¡Mierda!, Corner quita tu codo de ahí — Dijo una voz malhumorada.
- ¡Hey, que no es mi codo! — Se quejo el joven.
- ¡Luna corre tu trasero de aquí! — Se quejo Draco.
- ¡Mas respeto Malfoy es mi esposa! — Chillo Neville.
- ¡Pero no por eso tengo que soportar que me ponga su trasero en mi cara! —
- Amor, se que tienes una trasero hermoso y por eso te amo, pero no es necesario que vayas por la vida mostrándolo - Explico paciente Lombottom.
- Nev, ese no es mi trasero… -
- ¿Y como lo sabes? — Cuestionó. Draco bufo.
- Por que yo también lo tengo en la cara… -
- Perdón, es mi trasero… - Dijo otra vos femenina.
- ¡No importa de quien es ese trasero! — Aulló Sirius - ¡Solo quitense de encima mío! -
- Creo que hemos caído en una dimensión desconocida… - Acoto otra voz femenina. Algunos hicieron ruido por contener una risita.
- Luna, amor estamos en Grimmauld Place la casa de Sirius… - Explico alguien conocido; el aludido gimió - … y quien tiene la cara morada de no respirar… -
- ¡Levántense ya! — Grito una voz. Sirius enfoco mejor, cuando vio a varias cabelleras sobre su rostro. — Sirius… ¿estas bien? — Una mujer pelirroja con intensos ojos azules y una cara muy bonita lo miraba preocupada, el aludido sonrió instantáneamente.
- Si, esta perfecto… - Aclaro Draco receloso - … siempre pone la misma cara de idiota cuando te ve… - Sirius se levanto y le dio una zape a Draco en medio de la cabeza, ante la risa de Michael Corner, quien recibió otro.
- ¡Hey! —
- Por imbéciles — Aclaro el primogénito de los Black para luego estrechar entre sus brazos a una sonriente joven - ¡Ginny! — La apretó con miedo a que se le escapara, tantos años esperándola, tantos años extrañándola. - … ¡como extrañaba a esta pecosa! — La pelirroja rió cantarinamente; se separo de ella y la recorrió con la mirada. - … ¡Neville, Luna, Corner!… ¡y mi menos estimado sobrino, Draco!… - Se volvió hacía la pelirroja - … ¡Pecosa! -
- Si quieres tener sexo con ella, se menos evidente… - Draco miro sonriente a Sirius quien lo fulmino con la mirada. Pero recibió un golpe de parte de Luna, Neville sonrió orgulloso.
- ¡Por metido y mente sucia! — Explico la rubia abrasando a Neville, para sorpresa de Sirius.
- ¿Y ustedes? — Ginny, Draco y Corner sonrieron.
- ¡Estamos casados, Sirius! — Chillo Neville nervioso por estar frente a Sirius, después de tantos años. - … han pasado muchas cosas… -
- Demasiadas diría… - Ginny miro la cocina por completo, estaba repleta de comida y aperitivos de los más ridículos y exóticos. Luego, poso su mirada en Sirius, estaba vestido con traje, seguramente para una ocasión formal; e incluso había una torta de frutas, al final de la gran mesa llena de aperitivos, el favorito de su Padre. Algo estaba pasando. - … ya me contarán… -
- ¿Qué sucede aquí, Sirius? — El aludido palideció, recordando el gran evento que se estaba festejando en el salón de enfrente. Draco se acercó hasta un canapé y se lo trago, Ginny lo reprendió por el comportamiento primitivo. Luna y Neville los observaban pelear sonrientes, Michael rodó sus ojos. - … ¡Y eres el mal educado más grande que haya conocido!… Sirius… -
- ¡Que! —
- ¿Qué sucede? — La miro nervioso.
- Hay una reunión de la Orden del otro lado… - Los ojos de Ginny se oscurecieron y su cara se tenso, Draco frunció su ceño, Luna y Neville al igual que Corner se pusieron serios. - … con algunos funcionarios del ministerio… aburrido… - Sirius camino hasta la puerta de la cocina - … acompáñenme a sus habitaciones, no quiero que los vean… - Ginny camino rápidamente, seguida por los demás - … No hagan ruido… - Salieron rápidamente de la cocina y llegaron presurosamente a las escaleras, una vez llegados a la tercer planta Sirius los distribuyó relativamente, dejándoles en claro que nadie debía saber que ellos estaban allí. Con suerte, nadie se iba a enterar de su presencia.
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Espero que les guste!!! Tardare un poco en actualizar, espero que se entretengan con mis otras historias, también… Lo que pasa es que trabajo en una Capilla, soy animadora… y este fin de semana tenemos finalización de año de los dos grupos que tengo a cargo… estoy harta de ver tantos regalitos, golosinas y pergaminos de felicitaciones… Déjenme sobrevivir este fin de semana… y a los más de noventa chicos que tengo, junto con otros compañeros que me ayudan, y subiré el próximo Capítulo… Lo prometo…
.:Adelanto Del Próximo Capítulo:.
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Quisiera elegir a una mujer… para… tú sabes, tener nuestro
hijo… pero no se me hace nada fácil… - Suspiro nerviosa -
… quisiera poder diseñar al tipo de mujer que quiero que sea
mi vientre… - Ambas rieron sabiendo que era imposible.
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