Capítulo 5
"Conociendo a la indicada"
Nota de la Autora ¿Cómo están?… Espero que estén disfrutando de esta historia… por favor a aquellos que ya han leído estas historias, no den adelantos!!!. Bien, próximamente estaré ausente hasta la mitad del mes de enero… así que no vuelvo hasta el 21 más o menos, igualmente pienso dejarles un regalo de fin de año… el tema es que mi jefe me lleva a Ushuaia y tengo que viajar por temas de laburo… Sepan entenderme… si quiero, el día de mañana, ser una persona independiente, necesito mantener mis ingresos. El otro día mientras caminaba, estaba rememorando la primera vez que me puse a escribir… estar detrás del ordenador con la cantidad de historias que tengo, me lleva bastante tiempo, teniendo en cuenta que adelanto una historia cada un o dos días… Igualmente es algo que disfruto y me da placer… saber que se identifican con mi historia, lo hace todo más fácil… muchas gracias por todo!!!
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Se había sentado junto a Angelina y lo más lejos posible de Sirius, que gracias a Dios se había perdido el brindis, miro con amor a Harry quien le dedico una hermosa sonrisa, ¡Como lo amaba! Si todo salía bien. Tendrían un hijo. Solamente tenía que obtener a una mujer ideal. Carraspero para llamar la atención de Angelina, quien se volteo para sonreírle.
- ¡Vaya, la novia se ve hermosa! — Halago. Gala le sonrió encantadoramente.
- Muchas gracias… tú te ves estupenda… - Dejo su copa de lado - … Yo quería… -
- ¿Hacer más preguntas? — Dedujo la joven morena, ante el repentino sonrojo de Gala.
- Si… - Dijo - … Sobre lo del… tú sabes… - Susurro tratando de que nadie la escuchara.
- Pues soy toda oídos… igualmente quisiera advertirte, como ya te dije antes, de que el vientre prestado es algo bastante delicado, no es cuestión de solo proponérselo a Harry… - Gala la escucho atentamente.
- Quisiera elegir a una mujer… para… tú sabes, tener nuestro hijo… pero no se me hace nada fácil… - Suspiro nerviosa - … quisiera poder diseñar al tipo de mujer que quiero que sea mi vientre… - Ambas rieron sabiendo que era imposible.
- Pues lo primero que tienes que ver es que la mujer tenga rasgos que quisieras que tu hijo tenga… - Gala iba a hablar - … Se que quizás quieras que tú bebe tenga todo de Harry… - Gala sonrió atontada - … Pero en el embarazo las cosas no son así… el bebe va a heredar algo de la Madre, como puede que no… nada es seguro… pero tú debes ser precavida y pensar en eso… -
- Primer paso, que me guste físicamente… - Angelina asintió.
- Luego tienes que convencerla… - Angelina suspiro - … esta es la parte más jodida, muchas veces la mujer que te gustaría que sea el vientre que albergue a tu hijo, no hace esta clase de procedimientos… debes persuadirla, convencerla, instigarla… -
- Segundo paso, que acepte ser la madre de mi hijo… - Angelina volvió a asentir.
- Después hacerles los análisis correspondientes… no quieres que tenga alguna clase de enfermedad extraña, ¿verdad?… debes permitir que los sanadores la revisen completamente para que más tarde te den un informe detallado de su estado actual de salud… -
- Tercer paso, que se haga los análisis oportunos… - Angelina asintió por tercera vez.
- Por ultimo, y lo más importante, que Harry acepte tener un hijo de ustedes dos con la mujer que elegiste… -
- Cuarto paso, que Harry acepte a la mujer que elegí… anotado… - Gala le sonrió - … muchas gracias, Angelina… -
- ¡Ah!, me olvidaba… siempre tenes que tener un has en la manga… - Gala la miro sin entender - … un contrato firmado por las dos partes que asegure legalmente que ese niño concebido en otro vientre será tuyo y de Harry, únicamente… para evitar malos entendidos… quizás la mujer que elegiste sea una arpía y se quiera quedar con el bebe… -
- ¡Eso nunca! — Chillo Gala, Harry se volteo a verla.
- ¿Sucede algo, amor? — Gala se sonrojo.
- Nada… solo estaba discutiendo con Angelina sobre Las mejores flores para la boda… - Harry la beso y volvió a su conversación, después de dedicarle una sonrisa.
- Por eso debes tener un contrato legal… algo que valide tu maternidad sobre el bebe, aun que no sea tu vientre el que lo conciba… ¿entiendes? — Gala asintió aun nerviosa.
- Espero que la mujer elegida no me de tanto trabajo… - Opino Gala. - … Lo único que quiero es tener una familia… soy capaz de dar cuanto dinero posea… -
- Se que encontraras a la persona indicada… - Le dijo Angelina mientras se llevaba un pedazo de Pollo a la boca. - … Es solo cuestión de tiempo… - Gala asintió agradecida, y continuo comiendo apaciblemente en su lugar. Ver a la mayoría de las personas que la consideraban parte de la Familia, era sumamente emocionante, poso su vista encima de Molly, quien la llamó con la mano, levantadose para que la siguiera. Una vez en la cocina Molly la abrazo y beso.
- ¡OH, Gala como has crecido en estos últimos años!… -
- Sra. Weasley… - La regordeta matriarca de los Weasley camino hasta un rinconcito de la cocina y saco un paquete envuelto. Gala perpleja la miro. - … esto es para que lo vayas estrenando… - Gala poso el paquete y lo desenvolvió por completo; una conjunto de ropa interior color rojo estaba frente a ella, causándole un fuerte sonrojo en el rostro.
- ¡Es para que tengas una noche de sexo desenfrenado! —
- ¡Molly! — Chillo. La Sra. Weasley la abrazo con amor. Aquella persona que había conocido años anteriores, la quería como si fuese una hija. Los Weasley serían su Familia favorita por siempre.
- Disculpa… me emocione… voy a volver al festejo… - Molly salió de la cocina emocionada. Gala se acerco hasta la mesada, saco un vaso y lo lleno de agua, para después tomárselo. Sonrió, sabiendo que cada uno de sus sueños se estaba haciendo realidad. Y si las cosas salían bien, pronto tendría un bebe en sus brazos y sería Madre. Camino hasta el oscuro pasillo, pero se detuvo un instante, un ruido se hizo paso desde el tercer piso de la casa. Curiosidad era una de las características que más la acompañaban; desde pequeña siempre había advertido que la curiosidad serían una gran amiga a veces, y un gran problema en otras ocasiones. Camino hasta doblar la escalera del segundo piso, y volvió a escuchar atentamente el ruido. Siguió subiendo las escaleras hasta que se topo con algo que la hizo caer al suelo.
- ¡Auch! —
- ¡Diablos! — Aún aturdida levanto la cabeza después de notar un agudo dolor en su codo; Gala observo a una mujer menuda, de facciones delicadas, labios carnosos, ojos azules y profundos como el Océano mismo. Sus llamativos cabellos rojos como el fuego se extendían lacios y brillantes. Toda ella destilaba sensualidad; Pasión y atractivo. ¡Era hermosa! Sus ojos estaban tan abiertos por el impacto del golpe dado, que su expresión en vez de pánico era la más adorable que jamás Gala hubiese visto. Abrió su boca tentativamente, pero no menciono una sola palabra.
- Disculpe… -
- No… yo lo siento… suelo ser algo torpe… - Se disculpo Ginny, Aquella mujer morena la ponía nerviosa y siempre alerta. Sus ojos negros la observaban de pies a cabezas, aquello la incomodaba enormemente. La ayudo a levantarse y ambas pudieron verse ampliamente, Ginny era más bajita que Gala.
- No hay problema… ¿vives aquí? — Se intereso. Aquella pelirroja había logrado capturar su atención. - … ¿En Grimmauld? — Ginny la observo detenidamente, seguramente era alguien del Ministerio.
- Estoy quedándome aquí provisoriamente… - Aclaro.
- ¿Eres algo de Sirius Black? — Pregunto curiosa Gala. Ginny mordió su labio inferior algo turbada, aquella pregunta la incomodaba enormemente. Sopeso la idea de contestar de manera grosera, pero como Sirius estaba presente en la reunión, no sería educado de su parte dejar mal parado al anfitrión de la casa.
- Soy su sobrina… - Gala le sonrió.
- Disculpa por no haberme presentado, soy Gala… - Le extendió su mano; Ginny la estrecho.
- Yo soy… - Bajo su mirada - … Cameron… - Ginny le soltó la mano y recogió del suelo, algo que Gala no alcanzo a ver por la oscuridad del pasillo.
- Mucho gusto, ¿Por qué no estas abajo? —
- Acabo de llegar de un largo viaje y sinceramente quisiera descansar — "¡Eso ponle excusas, si Sirius te ve abajo te descuartiza!" - … No tuve un buen viaje… -
- OH, bueno… lo mejor es que me vaya… - Camino hasta las escaleras - ¿hasta cuando te quedas?, me gustaría mostrarte Londres, si me dejaras… - La sonrisa de Gala hizo que Ginny asintiera sin pensarlo - … Perfecto… nos estamos viendo… - Cuando Ginny escucho lo suficientemente lejos los pasos de Gala, suspiro pegando su cabeza con fuerza en contra de una de las puertas de las tantas habitaciones. ¡Quería golpearse por idiota! ¡Maldita puerta!
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Aquella mañana Ginny se levanto temprano, su espalda y cuello, estaban terriblemente contracturados. Cuando llego a la cocina la vio deslumbrantemente limpia, a diferencia de la noche anterior, puso a hervir una pava e hizo aparecer unas masas finas y facturas sobre la mesada, coloco la mesa y se sentó, dispuesta a esperar a que hirviera la pava, mientras que con la varita dirigía una larga fila de tazas, cucharitas, servilletas, azucareras, que se posaban en la mesa ordenadamente. Bostezo ruidosamente, cuando escucho a alguien entrar en la cocina.
- Cierra esa boca, pecosa… ¿acaso quieres tragarme? — Ginny le dedico una sonrisa encantadora. Sirius se acercó y la beso, como saludo de buenos días.
- No ligues, Sirius… -
- Calma, princesa… parece que no dormimos mucho anoche, ¿eh? — Dijo tentativamente con una sonrisa, mientras movía su pelo. Ginny rodó sus ojos.
- ¡No me lo recuerdes, Sirius!… fui al baño y cuando regrese la maldita puerta estaba cerrada por adentro… después me choque con una mujer, la cual me pidió explicaciones, ¡te juro estaba a punto de mandarla… por ahí!, y luego termine durmiendo en la habitación de tus Padres, y dejare decirte que no es la más habitable de tu casa… - El aludido arrugo su ceño, contrariado. - ¡No me mires así, agradece que no fui a buscarte aquí abajo! — Sirius palideció.
- ¿Quién era esa mujer con la que te encontraste? — Pregunto curioso. Ginny se sirvió un poco de agua, para después colocar un saquito de te en su taza, Sirius secundo su acción.
- No se… una mujer joven, bonita, de cabellos y ojos negros… Pala… Nala… no recuerdo bien como se llamaba… ¡Gala, eso es! — Sirius escupió su te sobre la pelirroja. - ¡Sirius! —
- Perdón… ¿Gala, dices? — Le acercó una servilleta para que se limpiara. - ¿Te vio?, ¿Qué preguntas te hizo? — Ginny bufo.
- Pregunto si era algo tuyo… yo dije que era tu sobrina… - Sirius palideció - … Pero no le di mi real nombre, ¿Crees que sería tan idiota como para darle mi nombre real a una total desconocida, más si ni siquiera se si tiene relación alguna con mi Familia o con… -
- ¿Harry? — Preguntó tentativamente Sirius, Ginny desvió su mirada incomoda.
- Le dije que me llamaba Cameron, y se mostró muy interesada en mostrarme todo Londres… -
- ¿Interesada, eh? — Sirius bufo - … No creo que sea buena idea, Ginny… esa mujer no es buena… - Ginny lo miro divertido, Sirius nunca era tan serio al momento de opinar o advertir algo. Generalmente, él jamás prejuzgaba a nadie.
- ¡OH, vamos Sirius!… Creo que no me vendría mal salir un poco con ella, parecía simpática… un poco rara, pero simpática… además trabaja en el Ministerio, debe ser compañera tuya o de Remus… ¿no? —
- Si, pero no es buena… y me niego rotundamente a que salgas con ella… - Ginny puso ambas manos en jarras.
- ¡Sirius Black, no eres mi dueño, ni mucho menos!, ¡y ni pienses que voy a dejar que me mandes! — Chillo.
- ¡Vaya, cuidado Sirius que es capaz de cortarte la cabeza! —
- ¡Bill! ¡Remus! — Corrió hasta los brazos de su hermano mayor, ante la sonrisa de Remus, y el ceño aún fruncido de Sirius. Bill la abrazo como si fuera a escapársele.
- ¡Hey, Hey! ¡Suelta que aún no he terminado contigo! — Reclamó el moreno, Remus camino hasta él para saludarlo, y sentarse en la mesa. Ginny se separo de Bill, para sacarle la lengua a Sirius, y acercarse a saludar a Remus. Todos se sentaron y rieron cuando se vieron allí.
- Años sin verte, Pecosa… - Rió Bill, mientras la abrasaba. Remus se llevo a la boca una factura. Sirius le dio un mordisco a una masa fina.
- ¡Bill, te extrañaba! —
- ¿Y por que le estabas gritando a Sirius? — Pregunto divertido Remus.
- Por que se cree con derecho sobre mí… -
- ¡Solo te estaba cuidando, Gin! — Se defendió herido.
- ¿De que o de Quien? — Sirius miro a Bill socarronamente.
- Estábamos hablando de nuestra queridísima amiga, Gala Clarcke… - Dijo sarcástico - … hablando de lo buena, perfecta y amorosa que es… - Remus frunció su ceño, al igual que Bill. Ginny rió.
- Intuyo que no te cae, ¿verdad? — Preguntó la pelirroja a Sirius, quien hizo un ademán de vomitar. Ginny soltó una carcajada.
- Que Sirius tenga adversión por Gala, por que es la única mujer después de ti, que ha logrado mantenerlo a raya… es su problema… - Sirius fulmino con la mirada a Remus, quien solo le mando una mirada de advertencia.
- Que mí tío sea el idiota más grande del universo, también es su problema, ¿Y crees que hace algo para evitarlo? — Draco le sonrió a un furioso Sirius, mientras entraba a la cocina seguido de cerca de Luna, Neville y Michael.
- ¡Buenos Días! — Saludaron todos al mismo tiempo. Draco se sentó junto a Ginny a quien beso en la mejilla, Sirius bufo. Luna y Neville tomados de la mano se sentaron junto a Corner entre Remus y Bill.
- ¿Por qué demonios tiene todos que tener cara de alegría? —
- ¡Draco! — Protesto Ginny.
- ¡Aguafiestas! — Dijo Neville divertido.
- Lo digo en serio, Ginny… -
- Yo también Sirius… - Esa tarde, todos salieron a algún lado; la única persona que se había quedado en casa, y aún enojada con Sirius, era Ginny, quien harta de estar quieta, se decidió por limpiar toda la casa y recorrerla de pies a cabezas. Aun no concebía como aquella casa, que alguna vez había albergado a los magos más fieles a Voldemort, podía estar en aquellas condiciones. A pesar del semejante desafío la pelirroja se las arreglo al mejor estilo Molly Weasley para dejar todo en condiciones. Un golpe de la planta baja llamo su atención, dejo el trapo con el que estaba limpiando unos candelabros viejos con el emblema de la Familia Black y bajo las escaleras presurosamente. Cuando llego a la puerta, un cartel que estaba a su lado le mostraba la persona que estaba del otro lado de la misma. Una mujer de cabellos negros y piel aceitunada esperaba impacientemente del otro lado. Abrió y mostró su mejor sonrisa.
- ¡Cameron!, un gusto volver a verte… - Dijo algo nerviosa, miro para todos lados - … ¿Estas sola? — Ginny frunció su ceño, pero siguió sonriendo.
- Si, ven pasa… no te quedes allí afuera por que hace frío… - Después de dar los saludos iniciales, Ginny camino hasta la cocina y saco tazas, cucharitas, te, café y algunas cosas más ágilmente, para colocarlas en la mesa. Gala maravillada la dejaba hacer, ella jamás sería buena en la cocina. - … Ya esta… - Ginny se sentó frente a Gala e hizo aparecer unas masas finas.
- ¿Cómo has estado? — Ginny se encogió de hombros.
- Sobreviviendo, Sirius es muy sobreprotector y no me deja salir mucho… - Gala arrugo su nariz. - …Pero me divierto limpiando esta casa, hace eras que no era fumigada… encontré de todo… -
- ¿A eso le dices diversión? — Rió Gala, Ginny considero viable meterle la tetera en la boca y sonrió siguiéndole el juego, ella no sabía que había sangre Weasley en sus venas.
- Es lo único que conozco… - Comento con inocencia, que no sentía. Gala le sonrió.
- Entonces prepárate por que hoy iremos de excursión… - Ginny sonrió y se levanto apresuradamente para perderse escaleras arriba, Gala suspiro algo tensa, seria difícil convencerla. El día estaba completamente despejado, cuando llegaron al Londres Muggle Gala caminaba con gracia y tal perfección que los hombres volteaban a verla, Ginny sonrió ante ello; entraron a un Púb diminuto y de aspecto mugriento en la calle Charring Cross Road, Algunas personas estaban sentadas en mesas dispares distribuidos alrededor del local, Ginny siguió a Gala intentando taparse la cara y pelo para que no la reconocieran.
- Hola Tom, buenas tardes… - El aludido mostró sus dientes, algo amarilleados. Gala siguió de largo hacía la puerta trasera del local.
- Buenos días, Srta. Clarcke… - Ginny miro a Tom y le guiño un ojo divertida mientras seguía rápidamente a Gala. - … ¿Weasley?… - Cuando ambas salieron al patio trasero, se encontraron con un gran muro de ladrillos.
- Ahora prepárate… Por que conocerás el Callejón Diagon, la calle mágica más transitada del mundo… - Ginny sonrió, había extrañado mucho aquel lugar. Gala saco su varita y apretó con ella, tres ladrillos horizontales y dos verticales, y por arte de magia la enorme pared de ladrillos se abrió, enseñando en su lugar una larga calle llena de tiendas y establecimientos abarrotados, en esos momentos, por una impresionante cantidad de brujas y magos. - … Vamos sígueme y no te perderás… -
- Si, no me gustaría perderme aquí… - Repuso Ginny añorando viejos tiempos; y le entro una fuerte curiosidad que sabía le estaba prohibida, ¿Los Gemelos seguirían teniendo su tienda allí?
- ¡Cameron!… vamos… - La tienda de calidad de artículos para Quiddicht estaba igual que recordaba, llena de escobas, trajes de ligas de Quiddicht; Snitch, Quaffle, ect. Gala se acerco hasta el mostrador, donde un hombre de unos cuarenta años les sonreía - … hola, estoy buscando una Snitch… Que sea especial… original… - Ginny vio al hombre agacharse y poner un gran baúl sobre el mostrador.
- ¿Para alguien en especial?… - Pregunto. Gala sonrió ante la curiosa mirada de cierta pelirroja.
- Mi novio… - Dijo - … ¡Le encanta el Quiddicht!, cuando estaba en Hogwarts era el mejor… - Aquella información dejo helada a Ginny. El mercante les mostró varias Snitch de todas las formas y colores. Gala rió.
- Yo también jugaba al Quiddicht… - Gala miro a Ginny.
- ¿Tú, Cameron? — Ginny asintió - … ¡Gracias a Dios!, entonces podrás ayudarme a elegir una espacial para él, yo no se nada sobre Quiddicht… - Ginny miró cada Snitch; agarrándolas y probando su peso y liviandad. Después de unos minutos, eligió a la más pequeña, dorada y pulcra de todas, Gala la miro raro.
- Esta… - Dijo sonando triunfante.
- ¿Esa?, ¿no te parece muy… - La miro - … poco? — Cuestionó. Ginny bufo.
- Es perfecta, Gala… - El dueño del negocio sonrió a la joven pelirroja - … Es liviana, aerodinámica, fácil de llevar y difícil de atrapar… no importa cuan simple se vea… importa que a la hora del juego, funcione tal y como debe… -
- Bien dicho, señorita… hace mucho tiempo que no escuchaba a alguien hablar así… - Gala callo por completo. Luego de pasar por Flourish y Blotts, el emporio de la lechuza y Gringotts; ambas se sentaron en la terraza de la heladería de Florean Fortescue a tomarse un helado y conversar.
- Cuéntame… - Ginny la miro mientras lamía su helado a chocolate - … ¿De donde eres?, quiero saber de ti… - "¿Sería muy pronto pedirle el favor ahora?, no… primero tengo que conocerla más…". La pelirroja se movió incomoda. Se sentía atrapada, tenía que mentir, cosa que no le gustaba mucho, pero si quería evitar problemas principalmente con Sirius, era mejor quedarse calladita.
- Soy de Alemania, mis padres y hermanos viven allí… - Aclaró.
- ¿Así que Sirius es tu tío? — Ginny asintió - … ¿Y por que estas aquí? -
- Negocios, mi Padre y Tío Sirius tienen negocios… - Dijo saliendo del paso - … No puedo irme de Inglaterra si él no firma los papeles… -
- ¡Vaya!… Los Black si que
tiene una fortuna… - Ginny asintió - … ¿De que
trabajas?… - Ginny sintió una nuez atragantársele en
la garganta. "¿Por
qué diablos tenía que responder aquello?... cierto, no
debía dejarse en evidencia".
-
Soy Profesora de Encantamientos… - Gala le sonrió
calidamente. "¡Es
Perfecta!".
- ¿Tienes novio?… - Gala rogó interiormente que estuviera sola. Ginny quiso descuartizarla.
- Estoy soltera… -
- No es que me interese, discúlpame si te he incomodado… - "Mucho" pensó Ginny - … Pero quiero ser tu amiga y conocerte más aún… -
- No es problema… ¿y tú, de que trabajas? — Gala sonrió. - … ¡Cierto en el Ministerio!, y dijiste que tenías novio, ¿Él de que trabaja? —
- Es Auror… esta bajo el mando de Sirius… Quizás lo conozcas, él se llama… -
- ¡No lo creo! — Chillo nerviosa, si Gala sabía que ella conocía a alguien del cuerpo de Aurores de seguro estaba frita, ella la seguiría investigando. - … Es mi primera vez en Gran Bretaña… -
- OH, cierto… Esta vida urbanizada me hace olvidar cosas… - Se golpeo levemente en la cabeza. - … A veces quisiera poder alejarme de todo… - Ginny la vio triste.
- ¡Epa!, ¿Qué sucede amiga? — Bromeó, Gala rió - … ¿No eres feliz con tu trabajo y tu novio?… - La morena suspiro aliviándose.
- El trabajo es algo incomodo por que mi jefa de sección persigue a mi novio… Y …l es un divino, nos amamos mucho… vivimos juntos en su casa… Es comprensivo y cariñoso… ¡es perfecto! — Ginny sonrió. - … Pero no todo en esta vida es perfecto… -
- ¿Qué quieres decir? — Gala cerró sus ojos, suspiro, y los volvió a abrir.
- Problemas, solo problemas… - La miro sonriendo - … creo que te he quitado mucho de tu tiempo… ya es tarde regresemos antes de que Sirius sepa que te saque de Grimmauld… - Les llevo unos quince minutos aparecerse cerca de la casa, entraron y Ginny le ofreció quedarse un rato más, mientras merendaban.
- Sirius no llego, así que tenemos tiempo… - Rió mientras calentaba el agua para servir el te. Gala se sentó cerca - … Generalmente este es su horario de salida, pero a veces se retrasa por que tiene trabajo extra… Es el jefe del departamento de Aurores… es lógico, ¿no? — Se sentó, blandió su varita y en la mesa aparecieron varias masitas finas y tartas de diferentes gustos.
- Si, generalmente los jefes de los departamentos son los que más tarde se retiran… - Agarro un pedazo de tarta de manzana y comió. - … ¿Cuánto tiempo te quedarás? —
- Cómo te dije antes… No puedo irme hasta que tío Sirius firme unos papeles de negocios… - Aclaro levantándose y sacando la pava de la hornilla.
- ¿Y Black esta convencido de firmar? — Ginny negó. - Ósea que seguramente no te iras pronto… - Ginny volvió a negar.
- ¿Qué manía te ha dado con que me puedo ir o no? — Gala se sonrojo, repentinamente.
- Es que… eres la única amiga, desde hace años… - Ginny entristeció. - … Y me has caído fenómeno, no me gustaría que apenas empezada nuestra amistad, tú te fueras… -
- Siento haber sido tan brusca… - Se disculpo Ginny levantando su varita en dirección a la alacena, de donde salieron utensilios para la merienda, Gala sonrió.
- No interesa, además eres franca, no brusca… - Acotó mientras una tetera mágicamente le servía el te. - … Quisiera hacerte una pregunta… -
- ¿Más de las que ya me has hecho? — Pregunto riendo, Gala se disculpo con la mirada - … Adelante… -
- No me has dicho tú edad… - Pregunto repentinamente curiosa Gala.
- Tengo 23 años… - Respondió Ginny comiendo una masa junto al te. - ¿Y tú? —
- Tengo 30… - Ginny se atragantó - … Si, lo se… no los aparento… -
- ¡Es verdad, nunca me imagine que tuvieras 30! — Exclamo sorprendida.
- Me dicen eso con frecuencia… - La miro nerviosa - … Eres joven… Y no tienes novio… - Ginny la observo balbucear divertida - … pero, ¿no se te ha pasado por la mente el ser Madre?… - Esa pregunta la dejo fuera de juego. Ginny recordó años de su infancia cuando soñaba que un príncipe azul cabalgaba hasta su casa, se conocían, se casaban y tenían una linda casa con niños y animales, pero aquellas fantasías ilusas de niña fueron cubriéndose con la dura y cruenta realidad. Aquella realidad que le había tocado vivir duramente, guerra, desolación y dolor. "Harry"… Harry era la única persona que había amado con total intensidad y con la cual, se le había pasado por la mente formar una Familia; eso era antes de la guerra. Ahora las historias se habían invertido y ella ya no era una muchacha soñadora, era una mujer.
- No… - Bajo su mirada. - … Soy muy joven… - Gala rió.
- ¡Vamos!, en algún momento de tu vida tendrás que haber soñado con eso… ser Madre… debe ser la experiencia más hermosas sobre la tierra… - Su voz la traicionó, gracias a Dios que Cameron parecía muy distraída para darse cuenta de ello. Pero no quería flaquear, no quería demostrarse débil. Ginny se sintió turbada al recordar cuanto deseaba formar una Familia con Harry.
- Si alguna vez lo desee, hoy son simples sueños… - Se levanto algo molesta y camino hacía la mesada junto a la cocina. Gala la miro extrañada. Si tan solo ella pudiera.
- ¿Sueños?…Cameron, por Dios! Deberías estas feliz de que eres capaz de quedarte embarazada… hay mujeres… - Un dolor punzante le dio en medio del pecho - … que no pueden… - Ginny bufo.
- Y lo siento por ellas, pero no por eso tengo que estar dispuesta a embarazarme de tan joven! — Se sirvió un vaso de agua, para luego tomárselo - … ¡Tengo toda una vida!, además… primero quiero enamorarme, casarme y luego tener hijos… pienso que a esta altura sería muy apresurado!, teniendo en cuanta mi edad… - Aclaró, Gala suspiro tratando de tranquilizarse, al parecer, aquello iba a ser un poco más difícil de lo planeado.
- Te entiendo y tienes toda la razón… - La morena le sonrío amigablemente - …Ojalá nunca te quedes estéril… -
- ¡Dios me libre! — Respondió risueña la pelirroja. - … Amo a los niños, ¡me encantan! … y si en estos mismos momentos tuviera uno… ¡Lo amaría con toda el alma, pero aún no he encontrado a él hombre adecuado!, ¿entiendes? — Gala sonrió para si misma… Ella tenía al hombre indicado.
- Entiendo y te apoyo… eres especial… -
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Nota de la Autora: Me parece que ya descubrieron quien es la "elegida", ¿verdad?¿Cómo hará Gala para proceder sin meter la pata?, ¡A quien en su sano juicio se le ocurre lo que ella esta maquinando!, esto me huele mal y va a terminar peor!!!!. ¿Ustedes que creen?, ¡Por Dios! si Gala supiera que Camerón es Ginny y quien es, les apuesto que jamás hubiese pensado lo que esta pensando, ¿no les parece?... Creo que me emocione escribiendo!, nos vemos y disfruten!!!!!! Aguántense con eso!!!
