Capítulo 6

"Enfrentamientos"

Sirius maldijo por decimosexta vez, ese día no era el suyo. Después del festejo de anoche, el haberle mentido a Ginny y haber tenido que pretender que estaba totalmente emocionado y contento por el compromiso de Harry, cuando en realidad estaba completamente furioso y molesto, lo traía de los mil demonios.

Neville y Luna, quienes estaban respectivamente sentados frente a él, con las manos delicadamente unidas, saltaban frente a el aura negra que emanaba de Sirius, y es que la mala leche de Black era legendaria. El despacho del Jefe del departamento de Aurores estaba tal y como recordaban años atrás, cuando habían sido asignados en la Misión de cuidar secretamente a Ginny Weasley en Paris, llena de artilugios de los colores de la casa de Gryffindor y muchas fotografías de su juventud, donde aparecían Remus Lupin y el padre de Harry, James Potter.

Cuando la puerta se abrió y tres personas entraron, Neville y Luna, sonrieron mirándolos con alegría. La única mujer de los tres sonrió con lágrimas en los ojos y un cuaderno entre las manos lleno de papeles que parecían desbordarla; Los otros dos, sumamente sorprendidos, los observaban como si hubiesen sido golpeados por un Troll, con cara de pasmados se mantuvieron atónitos y estáticos, escurriendo de sus túnicas barro y sangre.

- ¿Acaso van a quedarse allí mirándolos? — Dijo de mal talante Sirius - … ¡Abrásenlos, hagan algo rápido, antes de que sigan ensuciando mi despacho! — Hermione fue la primera en lanzarse a los brazos de sus antiguos compañeros de Hogwarts. Neville sonrió y Luna se rió.

- ¿¡Pero que demo… -

- ¡Cuide su boca, Weasley! — El pelirrojo encogió sus hombros y Sirius sonrió. Harry trato de conectar sus ojos a los de su Padrino, pero desde la noche anterior que Sirius no le devolvía ni el saludo. Tendría que hablar con él. Ron se abrazo a Luna, mientras Neville trataba de responder rápidamente a las consecutivas y perspicaces preguntas de Hermione, aquello desvió su atención. ¡Hacía mucho que no los veía!

- ¡Neville!!! — Le palmeo la espalda con cariño. Lo estimaba mucho y pese a todo, se sentía íntimamente ligado a él. Después se volvió hacía una risueña Luna - … ¡Luna!, Creí que no volverían!!… no recibíamos noticias de ustedes… -

- Su misión era secreta, Potter… deja de preguntar… - La tensión en la voz de Sirius era evidente - … Los Sres. Lombottom estuvieron fuera mucho tiempo y como su misión fue cumplida con éxito, volvieron a Inglaterra… - Hermione miro la alianza de Luna y se llevo una mano a la boca, sorprendida.

- ¿¡Sres. Lombottom?! — Preguntó Ron contrariado. Harry felicito arduamente a ambos, al igual que Hermione. Sirius sonrió. - … ¿Están casados?… - El primogénito de los Black rodó sus ojos, al igual que Luna y Hermione.

- ¡Gracias a Dios que tengo a Granger encargada de las "Tácticas y Estrategias" del cuerpo de Aurores! — Se mofó. Ron los saludo, felicitándolos.

- Tanto Neville y Luna, tendrán un mes de licencia para poder descansar… ya que se casaron y tuvieron su luna de miel, estando en servicio… - Ambos asintieron. Sirius dirigió su mirada hacía el trío. - … Tengo el resultado de la investigación que mantuvo afuera durante años a los Sres. Lombottom, lo que quiero es que ustedes terminen de evaluar estos informes y saquen toda la información posible… -

- ¿Cuál será nuestro objetivo? — Preguntó Hermione arreglando sus papeles. Sirius miro hacía la chimenea, la cual estaba encendida.

- Quiero saber el paradero exacto de Severus Snape… - Ron tenso los músculos de su espalda, Hermione sintió un corrientazo en todo el cuerpo y Harry, Endureció su rostro dañándose la mandíbula. Un odio aún palpitante hizo que la furia llenara toda la razón del moreno ojiverde. - … Y lo quiero vivo… -

- ¡¿Vivo?! — Saltó Harry con profundo odio, Sirius asintió. - … ¿¡Esa fue la Misión que les encomendaste a Luna y a Neville?! — Sirius asintió nuevamente, Hermione y Ron sintieron la furia de Harry a flor de piel. - ¿¡Los enviaste a recaudar pistas de ese asesino, sabiendo cuanto deseaba ir?!… ¡Te lo había pedido miles de veces, Sirius!, ¡Tú más que nadie debe sentir exactamente cuanto odio a ese ser repulsivo!… - Sirius trago en seco, Harry era de temer cuando estaba cabreado. Pero no cedió antes a su petición, no cedería ahora ni un solo ápice. - … ¿¡POR QUE MIERDA NO ME DEJASTE IR, CUANDO TE LO PEDI?!… ¿¡POR QUE DIABLOS HICISTE OÍDOS SORDOS A MI PETICI"N?!… ¡DEMONIOS, SIRIUS!… ¡ME QUEDE SOLO PARA TENER TU APROBACI"N!… ¡LO MISMO QUE CON GALA, ESTABA TRATANDO DE TENER TU APROBACI"N!, Y ESO ES POR QUE TE ESTIMO, POR QUE ERES MI FAMILIA!… - Harry respiraba entrecortadamente, varios artilugios del despacho de Black rompieron en mil pedazos, mientras el moreno expulsaba su furia contenida. Neville y Luna miraron asustados la situación; Hermione y Ron se abrazaban algo contrariados. - … Ya no, Sirius… Ya no más… Te guste o no… iré detrás de Snape en cuanto pueda… ya no soy un niño al cual debes defender… soy un hombre… - Harry clavo su mirada llena de rencor en la gris de Sirius - … Y te guste o no… me voy a casar con Gala… - Neville miro a Luna, y ambos palidecieron - … Por que estoy enamorado de ella… y ni tú, ni el mismísimo Dumbledore me harán cambiar de opinión… si no aprendes a aceptar eso… siento decirte que si me obligas a elegir entre Gala y tú… - Sirius contuvo el aliento - … La elijo a ella… - Harry apretó sus puños, dolido con su Padrino.

- Sal de aquí, inmediatamente… - Ordeno Sirius, Hermione puso cara de horror.

- Sirius… - Susurro la castaña sabiendo de las heridas que ambos se estaban ocasionando; Harry levanto su barbilla.

- Será un placer… - Siseo con enojo.

- Harry… - murmuro Ron, mirando a ambos orgullosos hombres. El moreno ojiverde salio del despacho con toda la arrogancia heredada de James. Sirius se sentó en su sillón maldiciendo y llevándose ambas manos a la cara, jamás en su vida, había sido humillado de aquella manera. James nunca hubiese preferido a una mujer antes que a él; bueno quizás a Lily si, pero ninguna otra. Eso le había dolido profundamente; y él podía ser el hombre más orgulloso y testarudo del mundo, pero no se sentía con las suficientes ganas de andar tras un chiquillo. Aquello le había dolido; Harry lo había herido.

- Sirius… -

- No tengo ganas de hablar, Hermione —

- ¿De que tienes ganas, entonces? — Preguntó bruscamente la castaña - ¿De estar compadeciéndote todos los días de estas semanas el haberte peleado con Harry? — se había excedido y Sirius lo sabía.

- Soy una persona adulta, Hermione — Acotó el moreno - … Soy el Jefe del departamentos de Aurores, ¿crees que tengo tiempo de estar compadeciéndome? — La castaña se sonrojo, pero no se amedrento.

- Pero ante todo eres un ser humano y el Padrino de Harry… - Rugió molesta por su comportamiento indiferente ante lo sucedido momentos antes, miro a Ron pidiéndole ayuda. Neville y Luna, suspiraron sabiendo que los esfuerzos de la castaña y el pelirrojo, estaban perdidos… nadie haría cambiar de opinión a Sirius Black. - … Y tendrías que… -

- ¡Ya basta! — Bramo Sirius cansado y enojado; Hermione frunció su ceño inconforme con su actitud - … Deja de estar diciéndome que es lo que tengo que hacer… parezco idiota, pero no lo soy, Granger — La castaña cerro su boca y se mantuvo en su lugar; Ron sonrió internamente… a veces su novia necesitaba que la hicieran entrar en razón y que le digieran que no siempre tenía la verdad. - … No se si eres sorda o te lo provoco un accidente… solo te lo diré una vez más… Mis opiniones respecto a Gala no han cambiado y no cambiaran… Harry es un adulto y como tal debería aprender a elegir correctamente… pero la Eligio a ella… y yo como persona madura y adulta no tengo más remedio que aceptar eso… ahora no me pidas siquiera que vaya a su casamiento por que no lo haré… él me ha faltado el respeto deliberadamente y no seré yo, esta vez, el que corra detrás de él… - Hermione medito sus palabras.

- Orgulloso… - Sirius sonrió socarronamente y con tristeza.

- Hasta el último pelo… - Declaro. La puerta se abrió repentinamente y una joven mujer con el vientre un poco abultado entro al despacho, mientras su Corazón comenzaba a latir a causa de las dos personas nuevas.

- ¡Neville, Luna!… - Los abrazo llorando - … ¡Que alegría verlos!… - Neville miro contrariado a Sirius, quien con la boca le hizo una seña… "Esta embarazada, esta loca"… Hermione lo fulmino con la mirada. - ¿Cómo ha estado esa Misión? —

- Confidencial, Tonks — Advirtió Sirius, sonriéndole. La mujer de Remus bufo.

- ¡Tú no te rías! — Rugió como leona. - ¡Quiero que le hagas entender a esa roca humana que tienes por amigo que es hora de irnos a casa! — Sirius frunció su ceño, Tonks hizo un puchero. - … ¡Fui a verlo al despacho y no quiere irse de allí… se excusa diciendo que tiene mucho trabajo!… - Sollozo - … ¿Acaso ya no me quiere?, ¡Seguro es por que ahora parezco más una ballena que una mujer!, ¡Odio este trabajo y lo odio a Lupin! — Sirius rodó sus ojos - ¡Hey, que te vi!… Se que soy un estorbo para ti!… - EL Primogénito de los Black rodeo el escritorio que lo separaba de su sobrina y la abrazo protectoramente.

- Nymph… cariño, Tú no eres un estorbo para mí… yo te quiero, y Remus también pero el, como Ministro de la Magia, no puede estar dejando sus funciones solo por que su histérica mujer se lo grita… -

- ¡¿Crees que soy histérica?! — Pregunto un tono más arriba de lo normal, con los ojos nuevamente llenos de lágrimas. Sirius sonrió.

- Solo a veces… trata de entender a Remus, tiene el peso de toda la comunidad mágica encima… - Tonks bajo la vista, arrepentida. - … No puedes andar enojándote con el solo por que no se va contigo cuando sales del trabajo, ahora tiene más responsabilidades… Debes cuidarlo y entenderlo… así las cosas Irán mejor… trata de entenderlo… -

- ¿Y quién me entiende a mí? — Sirius la beso en ambas mejillas haciendo reír a Tonks, Hermione los miro con dulzura.

- Pues, ¿Yo soy tu tío, no? — Dijo - … ¡No te preocupes, soy el más sexy, guapo y comprensivo tío que una ahijada revoltosa pueda tener! — Tonks rió.

- ¡Creo que ya no entramos aquí! — Neville y Luna rieron - … ¡Tu ego ha ocupado el poco espacio que quedaba! — Todos rieron menos Sirius, quien se hacía el ofendido. La puerta del despacho crujió dando paso a una persona sumamente cansada y jadeante. Kingsley Shacklebolt tenía la cara pálida y sus ojos estaban abiertos por el pánico, Sirius tuvo un mal presentimiento.

- ¿Qué sucede? —

- Ataque en Hogmeade… Mortifagos al parecer, son muchos - Hermione se tenso - … Los Aurores están esperando tu orden… - Sirius asintió y soltó a Tonks, para agarrar su capa y ponérsela sobre los hombros. Miro a Neville y Luna.

- Necesito de su ayuda… - Ambos asintieron - … Hermione, quédate aquí… tienes el mando… Tonks ayúdala, puede que los principiantes se alarmen… manténganlos listos y preparados por si necesitamos refuerzos… - Kingsley se removió incomodo.

- Eh… solo una cosa… - Sirius lo observo con exasperación - … algunos de los Aurores se fueron sin autorización… - La furia de Black era palpable - … Ron Weasley y Harry Potter… se adelantaron… - La cara de Sirius era para temer. Hermione suspiro, ninguno de los dos podía con su alma de Héroe.

- ¡Esos dos me oirán, esta vez! — Rugió molesto saliendo del despacho, seguido de cerca por Kingsley, Neville y Luna. Tonks sonrió.

- Parecen que se han metido en problemas, ¿verdad? — opino mientras se sentaba cansada. La castaña también se sentó, arreglando sus papeles.

- Siempre es lo mismo… - Suspiro - … No se cuando podrán estar tranquilos… - Tonks la miro risueña.

- Sabes que esto es su vida… el estar constantemente en peligro… - Un leve golpeteo en la puerta, las saco de su conversación.

- Pase… - Gala totalmente pálida y con cara de circunstancia, penetro el despacho - … ¡Gala!, ven siéntate… ¿Qué te trae por aquí?… -

- ¡Es verdad? — Miro a Hermione - … ¿Es verdad que Harry fue solo a un ataque en Hogsmeade?… -

- No fue solo… iba con Ron… -

- ¡Es lo mismo!, son solo dos personas contra terroristas!, ¿¡Como puede ser tan inconsciente!? ¡no puede morirse antes de casarse conmigo! —

- Y no lo hará… no desesperes, Harry es uno de los mejores Aurores del ministerio… - La convenció Tonks. - … Regresaran sanos y salvos, ya veras… -

- Eso espero… - Gala miro al suelo - … Solo eso espero… -

-.-.-.-.-

Si alguien le hubiese dicho, en sus años de Hogwarts, que años después el trataría de escabullirse en "La Madriguera", él los hubiese matado, sacado las tripas y las hubiese tirado al fondo de un pozo. Pero aquella eran las circunstancias en las que se encontraba. Camino hasta uno de los arbusto cercanos a la casa, el interior parecía estar vació, así que se apareció dentro, teniendo cuidado de no ser descubierto.

Sopeso si era mejor invisibilizarse o tomar su forma animaga, ninguna de las ideas lo convencía del todo, no tenía las suficientes energías como para hacerse invisible y no se vería bien un zorro plateado merodeando por la casa. Camino sigilosamente hasta la cocina, sabiendo que el Living y el comedor, estaban completamente vacíos.

Su Corazón latía furiosamente, si Sirius hubiese sabido lo que el estaba haciendo en esos momentos, lo hubiese descuartizado lentamente. ¡Si Ginny se enteraba, no quería ni saber lo que le haría!, ella se había negado rotundamente a saber de su Linaje. Sin embargo, la simple idea de que Ginny fuese feliz junto a su Familia y que todo se aclarara de una vez por todas, era el principal motivo que lo había movido a ir esa noche a "La Madriguera".

No le gustaba verla triste, a pesar de haberla aborrecido y odiado en un principio, cuando Sirius le había encargado la tarea de protegerla; con el paso de los días, semanas y meses; se fue acostumbrando a su presencia y a su humor. Ginny era alguien sumamente especial y la consideraba prácticamente de su Familia. Ella era su niña.

Subió las escaleras dispuesto a revisar toda la casa, llego a una de las habitaciones más cercanas, la puerta estaba entreabierta y tenía una leyenda que decía: "Ginny". Escucho unos sollozos provenientes de afuera, con cautela se acerco hasta la puerta y miro hacía dentro.

La habitación estaba completamente arreglada, ordenada; llena de fotos mágicas que se movían parsimoniosamente con las personas que las habitaban; se deslizo con un encantamiento dentro del lugar; y lo que encontró lo impacto. Molly Weasley, se encontraba arrodillada junto a la cama de Ginny, la cual tenía muchas fotos de su hija esparcidas por todos lados; sollozando y con dolor, lloraba sobre las fotografías inconsolablemente.

Se maldijo internamente por ser él, el causante de muchos de los dolores de la Familia Weasley, desde la muerte de sus Padres, se había aferrado desesperadamente a Ginny, y ella había logrado hacer lo que nunca nadie, sacar lo mejor de él. Durante la guerra ambos, Ginny y él, habían tenido que mostrarse como traidores, formar parte de las filas enemigas, no ser piadosos, matar, asesinar a sangre fría. Él solo tenía un motivo: Ginny. Ginny tenía un único motivo: Harry.

Y él mejor que nadie sabía que Ginny había recibido la peor parte, pero sabía también que nada iba a hacerla cambiar de opinión respecto al plan original, simplemente hacerse espía para proteger a Potter. Y ella había recibido todo el dolor, dejando a su Familia por él, traicionando a sus amigos por él, asesinando por él, casi matando a su hermano y a su Madre por él. Nunca lo olvidaría, y podía entender perfectamente su dolor. Ginny se había mostrado traidora para tener el pellejo de Potter a salvo y él se lo pagaba, odiándola.

Jamás olvidaría, y podía estar seguro que Ginny tampoco olvidaría lo ocurrido esa noche; Potter le había dicho que lo había traicionado, que jamás la perdonaría y que ahora ella era una más del bando contrario, que la odiaba profundamente. Todavía quedan en mi mente, recuerdos de los primeros seis meses de estadía en Paris con Ginny, ella simplemente no tenía fuerzas para nada, totalmente destruida y dolida, se estaba dejando morir, a causa de la profunda tristeza causada por Potter.

Ella no había tenido elección, Potter no había tenido elección, Sirius no había tenido elección, él mismo no había tenido elección. Un sollozo profundo de la Sra. Weasley lo saco de sus cavilaciones, y se movió entre las sombras para no ser descubierto. Molly lloraba de dolor, pese a todavía estar dolida por recuerdos de la última guerra, ella la seguía amando, después de todo, era su niña. Ruidos provenientes de la planta baja llamo la atención de ambos.

- ¡Molly, aquí abajo, rápido! — La Sra. Weasley guardo rápidamente las fotos sobre la cama y salió como un rayo a la planta baja. Draco Malfoy la siguió con cautela. El llegar al comedor Molly jadeo y Draco soltó una maldición interior, Harry Potter tenía múltiples heridas en el tórax, que en esos momentos estaba siendo atendido por Fleur quien con su abultado vientre, era sanadora. Ron no estaba en mejores condiciones, su brazos izquierdo estaba mutilado y sangre se le escurría a mares de la túnica. Molly pálida se acerco a ellos.

- ¿Qué sucedió? — Pregunto alarmada. Arthur bufo, enojado. Ojoloco estaba a su lado junto a una herida Hestia Jones, Angelina la ayudaba.

- ¡Estos inconscientes! — Miro tanto a un desvalido Ron, como a un casi inconsciente Harry - … ¡en pleno ataque de Hogsmeade, fueron solos a enfrentar al enemigo!… - Draco rió internamente, típico de Weasley y Potter - … ¡Menos mal que los de la Orden son más rápidos que los del ministerio, si no estos dos hubiesen estado muertos!… desobedecieron ordenes, salieron sin autorización de su jefe… Dumbledore estaba enojado, pero nada se comparaba con la furia de Sirius… - Arthur aún rojo y con cólera, salio de la casa y desapareció. Molly hizo sentar a todos, y ayudo con Harry y Ron, quienes eran los más graves. Fleur, después de quince minutos hizo cicatrizar las heridas de Harry y viéndolo mejor, puso toda su atención en el brazo de Ron.

- Son unos irresponsables… - Soltó Ojoloco, Harry tenía la mirada perdida. Ron lo miro dudativo - … ¿¡Cómo mierda se les ocurre que ustedes solos van a poder con tantos Mortifagos?!… -

- Pudimos con Voldemort… - Dijo Harry con arrogancia y Ojoloco se estremeció.

- Pues Creo que esta vez… no pudieron ni con uno de ellos… - Harry no le presto atención seguía con la mirada perdida. Ron suspiro y volvió a mirarlo.

- ¡Ya esta bien!, ¿Qué se traen entre manos? — Pregunto cansada Molly, Harry la miro fijamente mientras Ron observaba a su compañero de toda la vida.

- Fuimos por una sola razón… - Siseo molesto Harry, Ron trago en seco. El resto solo escuchaba atentamente - … Nos llego información de que Snape estaba allí… - Molly, Hestia y Ojoloco palidecieron.

- ¿Y sabiendo esa información ustedes fueron? —

- ¿El maldito estaba allí? — Pregunto Moody algo emocionado.

- ¡Ojoloco! — Reto la Sra. Weasley, tanto Harry como Ron sonrieron, sin dudas los Aurores se entendían entre ellos, Ojoloco sabía cuan imperioso era para un Auror, y más para Harry Potter, capturar a ese mal nacido. Moody gruño.

- No entiendes nada, Molly… - Miro a los dos - … ¿Y?, ¿estaba allí?… - Ron bufo molesto y Harry fruncio su ceño.

- No… - El viejo Auror se desinflo de repente, como si en el día de su cumpleaños le hubiesen dicho que no tenía pastel. - … Pero encontramos a viejos amigos… - Moody lo miro con curiosidad - … De Hogwarts… Como Zabini, Grabbe y Goyle… -

- ¡Ese maldito de Goyle, por lo menos aprendió a agarrar la varita! — EL pelirrojo se agarro el brazo.

- ¡Ron! — Lo reto Molly. El aludido arrugo su nariz. Cuando Molly estaba tomando aire para, seguramente soltar una perorata sobre la irresponsabilidad de ambos en el campo de batalla, las puerta de "La Madriguera" se abrió bruscamente, Hermione con los ojos rojos y aún lleno de lagrimas, se acercó hasta Ron, para besarlo como si no hubiese mañana. Cuando Ron pudo respirar, sonrió.

- OH!, Ron creí que te había matado… no sabes cuan angustiada me sentí cuando sus nombres aparecieron en la lista de heridos… Arthur llego a la oficina y nos dijo que ustedes estaban aca, con Fleur… - Hermione dejo de hablar cuando vio que Ron no le prestaba atención, si no que miraba en otra dirección. Gala estaba frente a un confundido Harry, con los ojos rojos.

¡PLAF!

Molly se atragantó, Ron abrió sus ojos y Hermione se llevo una mano a la boca. Harry sintió su mejilla sumamente roja y ardiente. Gala tenía los ojos llenos de lágrimas, jamás lo había golpeado, nunca le había alzado la mano; pero el solo hecho de saber que podía haberlo perdido la tenía con los nervios destruidos y el Corazón totalmente destrozado. No podía perderlo.

- No te atrevas a volver a hacerme algo así… nunca… - Susurro Gala roja. Harry la miro fríamente, la morena se sobresalto, jamás la había mirado así.

- Y tú, no te atrevas a volver a golpearme — Siseo indiferente casi glacial; el corazón de Gala se sobresalto, no estaba acostumbrada a la crudeza de Harry. Su rostro se sonrojo. Ojoloco contuvo el aliento, ese Potter tenía carácter.

- Tenía miedo por ti… yo… si te sucedía algo… yo… - Hermione sintió pena por ella, Harry la estaba tratando con mucha aspereza, ella no se lo merecía, solo estaba asustada por su hombre. Decidió intervenir.

- Cuando nos dijeron que estaban heridos en campo de batalla pensamos lo peor, Harry… tuvimos miedo e incluso nos mantenían al margen… ¿Qué hubieses hecho si te dicen que Gala estaba herida en medio de un ataque y nadie te diga nada sobre su estado o paradero? — EL moreno miro a su amiga pensativo, era verdad, el se hubiese vuelto loco simplemente por que la amaba, su rostro se ablando. Gala se arrodillo frente a él y lo abrazo, Harry la beso en la sien.

- Te extrañe… te necesito… no te vayas nunca de mi lado… no me imagino la vida sin ti… - Un sollozo de Gala, le destruyo el Corazón. Se reprocho el ser tan duro e insensible. Ella era una gran mujer. Su gran mujer.

- Siento haber sido tan brusco… te amo… - Le susurro Harry al oído.

- Yo también… - Hermione sonrió y se abrazo a Ron.

- Bien, creo que Ron y Harry tendrían que reposar… - Fleur se levanto de su asiento con ayuda, su gran vientre no le daba mucha libertad, Gala la miro anhelante, si tan solo ella pudiera quedarse embarazada. Sintió un dolor agudo de propia irrealización.

- Muchas gracias, Fleur, de verdad… - Sonrió Ron.

- Si, gracias… - Harry le sonrió. Fleur rodó sus ojos.

- Para la próxima no sean tan egoístas y piensen en todo lo que dejarían si se mueren… ¡insensibles! — Harry y Ron quedaron pasmados cuando vieron que se le llenaban los ojos de lágrimas. - … ¡Y no solo piensen en sus novias!, que también otros los queremos… - Molly la ayudo a llegar a la habitación. Gala se sentó junto a Harry, mientras Hermione iba a la cocina a preparar algo para todos, Angelina se llevo a Hestia por las escaleras, necesitaban descansar. Un estruendo en el Jardín puso en alerta a Hermione, quien llego hasta el Comedor, Gala, quien sujeto rápidamente su varita y a Ojoloco, quien se levanto de su asiento velozmente. Harry y Ron a pesar de las heridas se levantaron y se pusieron alerta, después de todo Moody había sido uno de sus mentores durante la academia de Aurores.

- ¿Qué sucede? —

- Shh… - La callaron Harry, Ron y Ojoloco. La puerta se abrió con violencia y un Sirius totalmente rojo seguido de cerca por Arthur, Kignsley, Dumbledore y Remus entraron a la casa. Gala y Hermione se sobresaltaron. El primogénito de los Black miro furioso a Harry y Ron, el primero endureció su rostro y el pelirrojo lo observo con temor.

- Están fuera… - Ron palideció y a Harry se le sobresalto el Corazón. Sirius respiro entrecortadamente. Gala y Hermione se pusieron blancas. Ojoloco rió, ese Black era todo un entretenimiento. - … del escuadrón… -

- ¡Sirius! — Chillo Remus.

- Sirius, creo que lo mejor es charlar las cosas antes de hacerlas sin razón… - Opino Dumbledore tratando de calmar el ambiente caldeado. Kignsley asintió, apoyando al director de Hogwarts. El moreno Black apretó los puños.

- ¿Sin razón, Albus? — Lo miro con furia contenida, haciendo ademanes violentos - … ¡Desobedecieron deliberamente ordenes mías!… ¡Soy el Jefe del departamento de Aurores, por Dios santo!… puedo entender que con Potter hubiese tenido roces en los últimos días e incluso una discusión… - Gala miro sorprendida a un Duro Harry - … pero eso no es suficiente motivo para romper su juramento, ni siquiera para poner en peligro la Misión… ¡Weasley hubiese podido perder la vida!… Esta clase de indisciplinas y rebeldías no las tolerare en mi escuadrón, por más de que sean personas cercanas a mí… el lunes quiero sus insignias sobre mi escritorio… ¿entendido? - Hermione bufo.

- ¡No puedes hacer eso! — Chillo enojada defendiendo a su novio y amigo.

- Déjalo, Hermione… - Susurro Ron vencido. Malfoy rodó sus ojos, impaciente.

- ¡No, déjame tú a mí, aclararle algunas cosas a Black! — Kignsley se sorprendió, Granger solía ser muy respetuosa y compañera de Sirius. - ¡Estas siendo injusto y vengativo!… ¡No puedes retribuirle toda la irresponsabilidad del asunto a Harry! ¡Ron fue por voluntad propia!… sabemos de sobra que no quieres a Gala… ¡pero reacciona de una vez, no puedes vengarte de Harry de esta manera!, ¡es vergonzoso incluso para una persona como tú! — Todos en la sala contuvieron el aliento, nunca antes alguien le había hablado así a Sirius, Hermione se mantuvo inquebrantable. El moreno se puso frente a la castaña y la miro directamente a los ojos, Ron frunció su ceño y Harry se puso a la defensiva.

- Potter y Weasley están fuera… esa es mi única e irrevocable decisión… - Volteo a Mirar a Harry furioso - … Y lo que tenga con Potter es asunto mío… sin embargo he decidido cortar con todo tipo de relación con él… - El corazón del moreno Potter se detuvo durante unos dolorosos instantes, Dumbledore bufo, algo cansado - … en adelante quiero que si me hablas sea solamente para reportarme sobre tu trabajo, a eso te limitaras… - Los ojos grises se posaron heridos en los ojos Verdes.

- Sirius… - Susurro Remus poco convencido del proceder de su antiguo amigo.

- ¡Si tienes algo personal que decirme, evítalo no quiero saber nada más de ti!… - Se enderezo imponente y orgulloso - … Tú elegiste… - Miro a Gala molesto, para volver la vista a un atónito Harry - … pues yo también he elegido… - Sonrió irónico - … ¡Debes sentirte feliz!, ¿verdad? — Le pregunto a Gala.

- Sirius, basta… -

- ¡No, ustedes basta!, ¡basta de mentiras!… Yo no voy a quedarme aquí mientras todos aparentan que todo esta bien… -

- Es suficiente, Sirius… estas yendo demasiado lejos, y te lo estoy diciendo como Ministro de la Magia… - Sirius miro a Remus.

- Tiene razón… para mi es suficiente… sin embargo no cederé ante esta decisión… ambos desobedecieron y esas son mis reglas… son ellos o yo… y te lo estoy diciendo como Sirius Black… - Todos quedaron en silencio - … bien, hazme saber tu respuesta cuanto antes… -

- Black… - Sirius miro a Harry - … espero que no te arrepientas luego de esto… -

- Solo si tu te arrepientes de lo que le hiciste a Ginny… - Harry y el resto jadearon, Gala lo miro curiosa - … Solo entonces me arrepentiré de cada una de mis palabras y actos… hasta entonces… sigo pensando lo mismo… - Harry sintió deseos de responderle, pero Gala estaba cerca y ella no podía enterarse. - … Hasta entonces… no quiero volver a saber de ti… - Y desapareció hecho un demonio del lugar. Esa noche, se rompió una alianza, un pacto, una hermandad. Y Draco Malfoy sonrió, dispuesto a sacar provecho de aquello.

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Nota de la Autora: Creo que las cosiñas se están complicando un poco, ¿no?... y bue... Ginny es una tozuda y Gala una inconsciente!!! Dejad Review!!!!! plis!!!!