Capítulo 8

Capítulo 8

"Desesperación"

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"Dejémoslo ahí… Adiós…" Salió de Grimmauld y suspiro, tratando de serenarse. Quizás Sirius, era una de las únicas personas que realmente extrañaría. Con agilidad camino a zancadas hasta el callejón que quedaba a unas casa y se adentro allí, agrando su maleta y la agarro, dispuesta a irse de allí. Reviso sus bolsillos e inmediatamente maldijo, había dejado su dinero dentro de Grimmauld Place y no estaba dispuesta a volver. Suspiro alterada y confundida.

"¿Vas a algún lado?" Ginny dio un respingo y volteo. Gala miraba con sus ojos negros, alternadamente entre ella y su maleta. Maldijo doblemente. Sonrió tratando de verse tranquila.

"No… solo… salía a estirar las piernas…" Genial. Nunca había escuchado un comentario más estúpido.

"¿Con tú maleta de compañía?" Pregunto con algo de sarcasmo. Ginny sonrió, suspirando por lo bajo. Gala era una buena mujer, podía confiar en ella.

"Acabo de dejar la casa de Sirius y no pienso volver…" hizo una mueca "… y acabo de enterarme cuan idiota puedo llegar a ser… deje todo mi dinero dentro…" Concluyo con una expresión realmente de derrota. Gala sonrió, era la oportunidad perfecta. La tomo del brazo.

"Ven conmigo…" Ginny frunció su ceño "… Solo ven… no pienso dejar desamparada a una amiga… te dije que siempre iba a estar acá para vos… y así es…" Desaparecieron y al instante aparecieron cerca del caldero Chorreante. Ginny manoteo un ridículo sombrero color rosa chillón de un local ambulante que estaba cerca y se lo puso. No quería que nadie la reconociera, cuando entraron un sentimiento de familiaridad la golpeo, dejándola atontada. Siguió mecánicamente a Gala hasta la mesa más alejada del resto de las personas y agradeció que ella le leyera el pensamiento. Gala le lanzo una mirada curiosa al ver el sombrero.

"La moda…" Dijo como si eso fuera suficiente explicación a su excentricidad. Escucho varios murmullos. Y el sonido de una persona acercándose.

"¿Qué desean tomar?" Ginny cubrió su rostro con una pasmosa urgencia. ¡Tom, el cantinero!

"Yo quiero una cerveza de mantequilla, por favor…" Miro a Ginny, quien pensó por un momento que diría su nombre. Tom conocía muy bien a su Familia y no tardaría en extenderse que ella estaba allí, en Inglaterra. Más siendo conocida como una traidora entre la Comunidad mágica.

"Nada, gracias…" Tom se alejo rápidamente a atender a otros clientes. Gala le sonrió.

"Te quedarás aquí…" Dijo con felicidad evidente. Ginny frunció su ceño.

"No tengo dinero para pagar la habitación… no puedo…" Concluyo la joven pelirroja apartando algo de pelo de su cara. Gala la miro con admiración, Ginny tenía una belleza voluptuosa y llamativa.

"Yo la pagare…" Ginny negó con su cabeza.

"No… lo siento… no puedo aceptar…" Y ciertamente tenía buenas aptitudes. No era que le importara demasiado, pero quería tener a una buena mujer como prospecto para su vientre alquilado. Y Ginny era la mujer y la única que deseaba tener para su hijo.

"No tienes más remedio, Gin…" La pelirroja tembló, aquel diminutivo lo usaba Harry con frecuencia para dirigirse a ella "… no tienes plata y a menos que quieras volver a Grimmauld, no creo que tengas para pagarlo… además, estoy haciendo esto por que estoy segura que si yo estuviera en tú lugar, harías lo mismo por mí… ¿no es cierto?" Ginny se lo pensó. Ciertamente necesitaba la habitación. Era eso o dormir bajo el frío aquella noche. Asintió.

"Solo acepto por que yo haría lo mismo por ti…" Sonrió. "… Pero en cuanto tenga plata te lo devolveré… me siento en deuda contigo…" Cuando Tom regreso y dejo la cerveza de mantequilla en la mesa, Ginny volvió a cubrirse completamente. Después de hablar extensamente sobre temas triviales, Gala se levanto y fue hacer los arreglos sobre la habitación. Ginny se quedo donde estaba, mirando con anhelo a una bruja no muy lejos de ella con un niño de no más de tres años en su regazo, sonriendo ambos. Su Madre siempre le había dicho que ella tenía unos instintos maternales muy desarrollados; y en cierta manera aquello era cierto, cada vez que alguno de sus hermanos se lastimaban, ella los trataba de consolar aún sabiéndose la más pequeña de todos. Sonrió cuando el pequeño agarro con ambas manitos la varita de su mamá, para luego apuntarlo hacía una mujer que estaba frente a su mesa, a quien le creció una barba muy graciosa. Rió con alegría. Ciertamente le encantaban los niños y le gustaban las Familias grandes. Gala llego hasta su lado y la siguió, escaleras arriba, dándole una ultima mirada al niño. Indudablemente quería un hijo.

"Esta es tu habitación…" Gala metió la llave y giro, para luego entrar.

"¡Vaya!" La habitación número siete, se le había asignado y parecía bastante cómoda. Dejo su maleta junto a la cama y suspiro, sentándose al borde de la misma. Volvió su vista hacía Gala quien la miraba detenidamente. "… Podría llegar a pensar que eres mi Hada Madrina…" sonrió.

"No tengo alas… y me falta mucha pasta…" Sonrió, también "… Bueno, te dejo para que descanses… cualquier cosa…" Saco de su bolso una pequeña hoja y una pluma, escribió algo apresuradamente y se lo dio "… llámame a este número para lo que necesites… no lo dudes" Y se despidió, saliendo de allí. Se acostó en la cama sin más preámbulos, estaba tan cansada.

La siguiente semana Ginny sintió ciertamente que estaba abusando de Gala, quien le había dicho que se quedara en el Caldero Chorreante hasta que quisiera. Luego de contactarse con algunos amigos, a quienes les había hecho jurar que no dirían nada, las pocas esperanzas que tenía se desvanecieron cuando le corroboraron que era prácticamente imposible salir de Inglaterra sin estar involucrada directamente con el Ministerio, aquello la alarmo bastante por que seguramente Sirius estaría a la expectativa de saber si ella había salido del País o no. Estaba acorralada.

Los días pasaban y sus probabilidades de salir del País, disminuían creando una depresión en ella. No tenía a nadie, ni mucho menos a nada. Y con seguridad no quería ser localizada por Sirius ni Remus, quienes seguramente estarían revolviendo cielo y tierra para buscarla. Los últimos dos días había caído en un hoyo depresivo, que no quiso disfrazarse para salir nuevamente a la calle, sin ser reconocida. Se refugio en la habitación sin ganas de comer. Los recuerdos la perseguían constantemente, aumentando su dolor.

Quizás era su deber pagar por las cosas que sus seres queridos creían que había hecho. Probablemente debía sufrir por todo lo que los había hecho sufrir con su engaño. Pero no entendía bien, ¿Quién había sufrido más? Ellos, creyendo que era una traidora que huía con su peor enemigo… o Ella, Que solo había simulado estar de parte del Señor Tenebroso para salvar al único hombre que realmente había amado con todas sus fuerzas. Recién ahora se estaba dando cuenta de que debía pagar su error, y con creces.

Sinceramente ahora ya no importaba. Ya no importaba nada más que el hecho de que deseaba con todas sus fuerzas no vivir más. No quería más, era demasiado. No tenía nada que perder, ni nada que ganar. Nadie la extrañaría, y mucho menos la recordaría; Para su Familia ella había estado muerta hace muchos años, cuando se fugo con Draco a Francia, por motivos diferentes a los que sus seres queridos creían. Se levanto sin muchas fuerzas de su cama y tomo su varita con vigor, dándole punto final a todo eso. No podía imaginar mejor final a su ahora miserable vida. Alzo su brazo y puso la varita lo suficientemente cerca, para que apretara contra su sien.

Cerró sus ojos y se permitió por un momento recordar memorias alegres, se permitió memorizar rostros queridos. Sonreír ante recuerdos dulces. Su Madre retando a los Gemelos por haber roto su muñeca preferida. Ron defendiéndola de unos chicos malos. Bill acunándola en sus brazos para hacerla dormir. Charlie regalándole una sonrisa. Percy saludándola. Su Padre abrazándola con cariño. Harry besándola tiernamente. Harry pidiéndole salir. Harry pidiéndole un futuro juntos. El odio de los ojos de Harry, dirigido a ella. Las palabras hirientes de Harry que la destrozaban lentamente. Ginny presiono con más fuerza la varita contra su sien. Nunca se imagino contemplar el suicido. Pero allí estaba, más sola y dolida que nunca. Necesitaba acabar con su tormentosa vida.

Harry

Sin Harry, ella…

"¡Avada Keda…" Unos golpes desesperados acudieron a sus oídos, y un llanto desgarrado se oyó al otro lado de la puerta. Ginny paralizada bajo la varita y corrió a abrir la puerta. Gala se desplomo en sus brazos, visiblemente en mal estado "¡OH Dios mío!"

"Ginny…" Susurro apenas audiblemente. Con todas sus fuerzas la arrastro hasta la cama y cerro la puerta. Cuando se acercó la vio destruida, hecha un mar de lagrimas. Gimoteando de manera apresurada, sin dudas estaba teniendo un ataque de histeria.

"Calma, Gala… tranquilízate y cuenta lo que paso…"

"Ya no puedo soportarlo más…" Lloro "… Yo… ¡OH Ginny, por que!… Por que a mí…" Se sentó "… Como sabes estoy comprometida… y estamos enamorados… y queremos tener Familia… tú sabes, hijos… muchos… pero… hace poco me hice un examen y…" Sollozo con fuerzas, Ginny la compadeció. Sin dudas algo culpable "… No puedo concebir hijos, Ginny… ¡Eso fue lo más doloroso que tuve que afrontar en la vida!… sin embargo, no sabes la vergüenza de decirle a mi prometido…" Ginny la acurruco en sus brazos, visiblemente afectada por su dolor. "… Que su mujer estaba más seca que fértil… ¡Y lo peor es que el quería ser padre!…" Se separo de ella, con la desesperación invadiendo sus negros ojos "… Por eso quería pedirte algo… Ginny yo… quisiera que me prestaras tu vientre…" Soltó sin tapujos. Durante unos momentos Ginny se mantuvo en Shock.

"¿Qué?" Gala se levanto visiblemente desesperada y alterada.

"Que me alquiles tu vientre… solo te lo pido como amiga… así nuestras cuentas quedaran saldadas…" Gala se felicito a si misma usando ese argumento en su contra. "… Alojaras a mi hijo… lo tendrás, te indemnizare por ello… y podrás dejar Inglaterra lo más rápidamente posible… por favor…" Lloro "… Nunca más sabrás de él si eso es lo que te preocupa, prometo cuidarlo y amarlo como si fuera mío… lo único que quiero es un hijo de mi marido…" Ginny recordó respirar.

"¿Me estas pidiendo que mantenga relaciones con tu prometido, conciba un hijo y se los entregue?" Gala asintió, dando una imagen destruida. Sin dudas estaba desesperada y ciertamente se sentía en deuda con ella. Pero, ¿darle un hijo?

"No confió en nadie más que en ti…" Sentencio. "… Si aceptas, seré la mujer más agradecida y feliz del mundo…" Ginny la observo con sarcasmo. anda, mete más el puñal si puedes

"Pero… Gala, ¿entendes siquiera la responsabilidad que eso conlleva?" La mujer asintió desesperadamente y saco algo de su bolso.

"Aquí tengo unos papeles que te libra de toda responsabilidad maternal para con el niño una vez concebido… y también dice que yo seré la madre legítimamente… solo tienes que aceptar y firmarlo… Por favor… yo estuve allí para ti, ahora necesito que vos estés aquí para mí… realmente te necesito…" Ginny se debatió entre su corazón y lo correcto. "… por favor… esto me esta matando… me estoy muriendo de dolor… y un hijo sería una bendición en nuestras vidas…" Ginny agarro la pluma sin pensarlo más y firmo donde indicada Gala. Cansada suspiro. Si ella había causado tanto dolor, por lo menos podía causar felicidad una vez en la vida. Total, no tenía nada que perder y nada que ganar. Gala la miro sorprendida de lo rápido que había aceptado. Sin duda por su leve depresión. Seguramente si no hubiese estado en tan mal animo, no hubiese firmado. Agradecía a Dios que estuviese deprimida, eso le había posibilitado cumplir con sus objetivos. – Muchas Gracias, Ginny… - Se levanto de la cama más calmada, pero sin perder su actuación.

"De nada…" Respondió de forma apagada "… Avísame cuando tenga que cumplir lo que firme…" Dijo desinteresadamente. Gala sonrió, la tenía justo donde quería.

"No te preocupes, pronto tendrás noticias de esto… no sabes cuan agradecida estoy, Ginny"

"No te preocupes" La imito "Es una manera de agradecerte todo lo que has hecho por mí… - Gala se detuvo en la puerta.

"¿No leerás el contrato?" Pregunto con duda y se lo extendió. Ginny, desde donde estaba, negó.

"No… confío en ti… por lo menos haré a alguien feliz…" Murmuro sin muchas ganas. Gala la dejo sola. Ginny suspiro, aquella decisión no le pesaba en lo más mínimo. Hacer a alguien feliz le aliviaba un poco el peso que llevaba encima. Por lo menos a su hijo no le faltaría nada. Años antes se había imaginado una casa, con un perro junto a Harry y varios niños parecidos a él. Sonrió con cinismo, ¡cuan lejos estaba de la realidad! Cerró sus ojos de un suspiro; tratando de ubicar ordenadamente en su cabeza los últimos acontecimientos de su vida. Parecía que nada tuviera sentido, desde su llegada a Inglaterra todo había estado de cabeza. Los días siguientes Ginny sufrió la persecución de Gala para exámenes tanto médicos como Psicológicos. Aquella iba a hacer su semana muy larga.

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"¡No, yo quiero chocolate!" Harry esquivo olímpicamente el plato que Tonks le había lanzado deliberadamente a su lado, Ron y George suspiraban, detrás de la puerta de la cocina de Grimmauld place.

"¿Quieres tranquilizarte?" Preguntó exasperado el moreno, tratando de cubrirse "… ¡Remus fue a comprarlo!…" Un sollozo se oyó ahogado, estaba llorando.

"¡No otra vez!" Chillo una voz ahogada pero no lo suficiente para el oído de la mujer.

"¡CIERRA LA BOCA RONALD!" Grito Tonks fuera de si. George gimió y Ron se encogió.

"¿Remus te dio de desayunar?" Preguntó sarcástico Harry, Ron que estaba a su lado soltó una risita. George suspiro cansado.

"Las mujeres embarazadas son una verdadera molestia…" Opinó. El silencio que le siguió a esa declaración fue extraño, Tonks se había declarado una feminista consumada y se les hacía raro que un comentario tan machista, no la hiciera saltar como leche hervida. Asomaron sus cabezas hacía la puerta de la cocina y se sobresaltaron, cuando la varita de Tonks los convirtió en enanos. George, Ron y Harry, suspiraron cansados. Estaban reventados a causa de lidiar con semejante mujer y del gran desbarajuste de hormonas. Un suave Plop se oyó en la cocina y Tonks abrió sus ojos, llenos de lágrimas.

"Lo trajiste, ¿verdad?" Preguntó exasperada. Remus le sonrió, cansado. Le entrego el paquete que traía y ella lo tomo como si fuese un gran tesoro, corrió hasta la mesada, junto a la heladera, y tomo una cuchara, para comenzar a devorárselo.

"Florean te manda saludos y dice que a pesar de quererte mucho, le gustaría que para la próxima… no le hagas pedidos a las tres de la mañana…" Remus giro sobre sus talones y tuvo que contenerse, al ver a los tres enanos que tenía enfrente. Ron frunció su ceño.

"No se de que te ríes!!" Se quejo con una voz fina y chillona "… ¡Por culpa de Tu mujer estamos así!" George y Harry, bufaron también.

"¡Haz algo, no queremos quedarnos eternamente así!" Chillo George, irritado. Remus sonrió.

"OH esta bien… pero solo déjenme ir por mi cámara y sacarles una foto… ¡Nunca más voy a tener un recuerdo como este! ¡Debo inmortalizarlo!" El Harry enano, tras unos movimientos chistosos, sacó su varita y le apunto directamente.

"Si nos sacas fotos, Teddy jamás tendrá hermanitos…" Farfullo el moreno. Tonks sonrió y Remus bufo.

"No tienes sentido del humor, ¿verdad?"

"No cuando vez todo diez veces más grande de lo que realmente es…" Dijo "… Ahora devuélvenos a nuestros tamaños…" Remus estiro su varita y los tres, volvieron a su estatura normal. Harry se sentó en una de las sillas que estaba cerca, seguido por George y Ron. Tonks les sonrió.

"Estaban bonitos…" Opino. George bufo. Remus rió. Una explosión se oyó en el Living de la casa. Minutos más tarde, cuatro personas entraron a la cocina.

"Tenemos que hablar… es urgente…" Sirius se acercó hasta Tonks y se volvió hasta Remus. Saludo a Ron y George. E ignoro olímpicamente a Harry. Neville, Luna y Michael les sonrieron. Harry frunció su ceño mirando fijamente a Michael Corner, no le daba buena espina. Remus se puso serio y los acompaño hasta el living.

"Me pregunto que será eso tan confidencial…" Acoto George, mirando hacía la puerta, por donde minutos antes, habían salido. Ron bufo.

"No lo se… pero lo que si recuerdo, es a ese Michael Corner…" Dijo con rencor. Harry sabía exactamente de donde lo recordaba, pero prefería ignorar aquello.

"¿Y como esta el futuro esposo, eh?" Pregunto Tonks, trantando de desviar el tema. A decir verdad, desde la semana pasada que no podía pensar en otra cosa más que el día de realizar el contrato que Gala le había propuesto, estaba llegando con velocidad. Solo faltaban tres días y los nervios de Harry, aumentaban.

"Bien… Gala esta bastante ajetreada con todo el trabajo… como yo no se nada sobre bodas, y no quiere que lo arruine, me ha dejado la simple tarea de comprarme mi traje…" Harry se encogió de hombros. "… Si no puedo con eso…" Dijo a modo de broma. George Rió.

"Cuando yo me case… creí no poder volver a respirar!!" Acoto Ron. Harry sonrió con ganas, aquel día había tenido que atar a su amigo para que este no se fuera corriendo de la Iglesia. Le había entrado el miedo pre-marital. Y juro no tener los mismos miedos que el pelirrojo. Su matrimonio estaría lleno de seguridades. Excepto por el absurdo trato que Gala le había propuesto. Movió su cabeza, tratando de olvidar aquello. Remus entro nuevamente con cara de pocos amigos hacía la cocina. Tonks dejo de sonreír.

"¿Qué sucede, Remus?"

"Tengo que salir…" Camino hasta la mesada saco un vaso, lo lleno de agua y se lo tomo "… Surgió algo importante en el Ministerio, no me esperen para cenar… déjenle mis recuerdos a Hermione y a Gala…" Harry frunció su ceño, al igual que el resto de las personas que estaba en la cocina.

"Tiene que ver con Sirius, ¿no?"

"Si así fuera… no es de tu incumbencia, Potter…" Harry desvió su mirada hacía el umbral de la puerta, donde estaba su Padrino con su mejor cara de mala leche, fulminándolo con la mirada. Bufo y volvió su mirada hacía Tonks. "… Te lo devuelvo en un rato, lo necesito para un caso…" Les dio la espalda "… Apresúrate, Remus… No tenemos toda la noche…" Sirius salió de la cocina y Remus bufo.

"¿Ves lo que hiciste?…" Le reprocho a Harry "… Ahora tendré que aguantarlo con ese humor!! Demonios!! Quisiera saber el hechizo entumecedor que James usaba con él!!" Harry y el resto sonrieron, observándolo alejarse. Remus salió de Grimmauld para encontrarse cara a cara con un malhumorado Sirius, quien lanzaba toda clase de improperios ante la sonrisa de Neville, Luna y Michael.

"¿Por qué no me dijiste que estaba? ¡Me hubieras ahorrado un disgusto!" Bramo indignado el morocho.

"No sabía que estaba hasta momentos antes de tu llegada, Sirius…" Explico. "… Ahora deja de perder el tiempo y decime… ¿La encontraron?…" Luna negó con tristeza. Sirius volteo su cabeza, furioso. Desde la huida de Ginny, hace unas dos semanas, Sirius había demostrado su mal carácter a toda hora del día. Estaba irritado continuamente, frenético e incluso enardecido por la desaparición de la joven pelirroja. Había tenido una fuerte pelea con Draco Malfoy, a quien no se lo veía desde hacía días. Y parecía que su adversión por Gala e incluso Harry había acrecentado, a causa de la escapada de Ginny.

"No… estamos moviendo a informantes del Ministerio, pero ninguno parece saber donde esta…" Informo Neville preocupado.

"Y suponemos que no pudo haber salido del País por que nos hubiésemos enterado mediante Lavander, que trabaja en el Departamento de Leyes Mágicas…" Explico Michael.

"Es como si se la hubiese tragado la tierra…" Acoto Luna, triste.

"A esa no se la trago la tierra…" Siseo peligrosamente Sirius, molesto "… Pero en cuanto la encuentre me va a escuchar!! Si o si!!"

"Calmate Sirius… Kingsley me ofreció sus servicios…" Los miro "… Podemos aprovechar… es un hombre muy experimentado…" Miro a Sirius "… Fue compañero nuestro… Es de confianza…" Sirius asintió.

"Lo que sea!! Estoy desesperado!!" Neville sonrió. "… Es peligroso que ande por allí cuando ahí Mortífagos aún sueltos, sabiendo que ella fue la que propicio la trampa para la Caída de Voldemort!!"

"Seguramente Draco debe estar buscándola…" Ayudo Michael. Sirius se tenso.

"Juro que capo a Malfoy si llega a encontrarla…" Vocifero con fuerza, hecho un vistazo a la casa, estremeciéndose "… Mejor nos vamos, ¿no?" Remus sonrió.

"¿Miedo?" Pregunto burlón.

"Recuerdos…" Aclaro Sirius, parco. Cuando llegaron a la casa de Neville y Luna, que estaba en Valle Godric, Remus y Sirius echaron una mirada donde estaba la casa de los Potter. Luna se detuvo junto a ellos, mientras Neville y Michael entraban a la casa.

"Los extraño tanto…" Expreso Sirius, con nostalgia. Remus asintió.

"Estoy segura que en algún lugar… ellos están con ustedes, apoyándolos…" Sonrió Luna.

"Pues que Lily y James me apoyen en la separación de Harry y Clarcke!!" Aporto Sirius, esperanzado. Remus rodó sus ojos y Luna rió.

"Te juro que si no fuera por que estoy tan acostumbrado a tus estupideces… te mato aquí mismo!!" Advirtió el castaño. Cuando entraron a la casa, Luna les preparo bocadillos y Neville esparció mapas y hojas con anotaciones por toda la mesa del Comedor. La búsqueda de Ginny tendría que llegar a su fin lo más rápido posible. Sirius había jurado que de no encontrarla les contaría a los Weasley que Ginny estaba en Inglaterra. Y antes de que una catástrofe de esa magnitud fuese lanzada, preferían encontrarla. Por el bien de todos, debían hallarla.

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Hermione se levanto asfixiada por cuarta vez esa semana. Sus sueños estaban perturbándola a un nivel inimaginable. Siempre soñando lo mismo. Con ella. Con Ginny. Una pesadilla. Se despertaba toda sudada y con la respiración alterada. Se levanto de la cama que compartía con su marido y camino hasta el baño. Al parecer Matt todavía estaba durmiendo. Se baño, se vistió, paso por la habitación de Matt y viéndolo aún dormido, bajo hacía la cocina a preparar el desayuno.

Suspiro cuando entro a la cocina, le gustaba estar en ella. Camino hasta la heladera y saco varias cosas para preparar galletas. Ese era su día libre e iba a disfrutarlo en casa. Si le hubiesen preguntado años atrás si se imaginaba cocinando y disfrutando de una vida de ama de casa, lo hubiese golpeado hasta la inconsciencia. Ahora de sentía sumamente feliz. Era feliz con su Gran Familia y seres queridos.

Pero no podía pasar por alto el dolor. El dolor aún latente y fresco. La traición era algo que ella jamás iba a tolerar. Durante meses, después del accidente se pregunto por que, E incluso observo a los Weasley sufrir por ello. Al hombre que más amaba sobrellevar aquel sufrimiento, pero lo que la termino de convencer de olvidar su lazo con Ginny y dejar de buscarle explicaciones obvias, fue Harry. Verlo destruido y agonizando del dolor, fue motor suficiente como para no perdonarla nunca.

Mientras prendía el fuego mágicamente, rememoro sus absurdos sueños. Que la perturbaban y no la dejaban dormir con tranquilidad. ¿Qué le podía importar Ginny? La traidora estaba muerta para ella y su familia. Su enojo se acrecentó más recordando como había defendido a Draco Malfoy. Y su cuerpo se tenso más aún cuando se le vino a la mente la vivida imagen de Ginny apuntándole a Molly.

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"No puedo creerlo…" Susurro Hermione, impactada. Ron que estaba a su lado tenso como una roca, no se movió un ápice. Harry estaba inmóvil a causa del asombro. El Sr. Weasley tenía su boca abierta. Bill, Fred, George y Percy miraban fijamente a Ginny. Draco y Fernin sonrieron.

"Creelo inmunda… por que esta noche el señor Tenebroso ascenderá al único lugar que por nacimiento le corresponde…" Siseo Ginny con asco. No parecía ella. Una túnica negra tapaba todo su cuerpo, sus facciones parecían cadavéricas y sus ojeras eran pronunciadas.

"Ginny… por favor, entra en razón…" Trato de razonar Bill. Ginny lo miro fríamente.

"Soy Ginebra para ti, traidor a la sangre…" Escupió con repulsión. "… No recuerdo como es que he sobrevivido viviendo con ustedes todos estos años… entre la mugre y la pobreza absoluta… debo haber estado loca!!" Draco y Fernin soltaron algunas carcajadas "… Soportando sus asquerosas presencias en esa inmunda pocilga de ratas… Recibiendo siempre cosas de segunda mano…" Molly, a quien tenía en el suelo, enterrándole la varita en el cuello duramente, largo unas lágrimas. Ron tenía las orejas coloradas de la impotencia. "… Siempre siendo la ultima… ¿que?…" Ginny poso sus burlescos y fríos ojos en los de Molly "… ¿Creíste que era feliz? ¿Realmente te tragaste el cuento de la Familia feliz? Siempre soñando con algo mejor y fracasando en el intento… Eres patética Molly Weasley…" Hermione estaba llorando de la bronca "… Tú, tus hijos y todo lo que este a tú lado… simplemente son Patéticos…" Fred amago con acercarse. Ginny enterró más la varita en el cuello de Molly, quien gimió. "… ¡Un paso más y la mato!"

"No serías capaz!!" Rugió Harry, con el ceño fruncido. Ginny le sonrió cínicamente.

"Creí que me conocías, Potter…" Harry se tenso "… Eres mi prometido…" Se rió "… Bueno, por las circunstancias… creo que debo decir… Eras… lastima, eres un bombón…" Le guiño un ojo "… Si logras vivir después de la guerra, llámame…" Se burlo. Harry se tenso, furioso.

"Déjame comerme alguno, Ginny…" Intervino Fernin. La pelirroja lo miro mal. "… Solo una garganta…"

"No… Estos son todos míos…" Volvió su mirada hacía Molly.

"Ahora… pasaras a mejor vida, Molly…"

"Ginny… ¿Cómo pudiste? ¿Cómo fuiste capaz de…" Ginny miro a su Padre. El Señor Weasley estaba totalmente destruido al ver aquella imagen.

"Esta es mi decisión, Papá…" Dijo inocentemente "… Tú dijiste que siempre me apoyarías… en todas y cada una de mis decisiones…" George bufo.

"¡Pero estas loca! ¡Eres una Weasley!… No podes hacernos esto!!"

"Sos nuestra hermana!!" Le siguió Fred.

"¡Es una traidora!" Grito Percy haciendo verdaderos los miedos que rondaban las cabezas de los demás. "¡Una maldita traidora!… Todo este tiempo!!" Ginny rió.

"¡Al fin un idiota que lo capta!" Felicito cínicamente.

"Solta a Mamá o te mato…" Amenazo Ron. Ginny sonrió.

"¡Ron!" Lo reto Bill.

"¡¿No se dan cuenta?!" La señalo "… ¡Esa persona ya no es nuestra hermana! ¡Es una maldita traidora!… Y voy a tratarla como se merece!! Ahora solta a mi Mamá o te mato…"

"Siempre me gusto tu razonamiento, hermanito… simple pero primitivo…" Se burlo "… Bien hecho…" Avanzo furioso, Ginny agarro del pelo a su Madre. Tiro su cabeza hacía atrás y afirmo la varita en su garganta. "… Es en serio… un paso más…" Advirtió. Harry y Ron la apuntaron al mismo tiempo, Ginny soltó a Molly y les apunto "… ¡Crucio!…" Hermione grito cuando vio volar a sus amigos metros más allá donde estaban parados. Gritaron de dolor y cayeron en el duro suelo. Harry se levanto a duras penas y apunto hacía Malfoy. Le lanzo un hechizo fulminante. Ginny corrió hasta donde estaba Malfoy y puso su cuerpo entre el hechizo y el rubio.

"Ginny!!" Malfoy la sostuvo con su cuerpo y la abrazo, mirándola fijamente a la cara "OH Ginny!!" Harry bajo pasmado su varita. Ginny había impedido que el encantamiento llegara a Malfoy. "… Ginny, despierta por favor!!" El moreno enfoco su mirada en una convaleciente pelirroja que recién estaba despertándose y quien le sonreía al rubio "… ¿Estas bien?…" Ambos bajaron la cabeza a una herida que sangraba demasiado a la altura de su estomago. Fred, George, Ron, Bill, Percy y Harry lo observaron levantarse del suelo. Harry furioso y decepcionado por el continuo contacto de ambos, se levanto del suelo irritado.

"Así que este era tu amante…" Le grito "… ¡El idiota de Malfoy era quien te ayudaba a adornar mi cabeza!… TÚ NO ERES LA GINNY DE QUIEN YO ME ENAMORE!! AHORA NO ERES NADA MÁS QUE UNA TRAIDORA!! NO TE QUIERO VOLVER A VER EN MI VIDA!! OJÁLA JAMÁS TE HUBIESE CONOCIDO NUNCA!! TUS MENTIRAS Y ENGAÑOS LLEGARON A SU LIMITE!! ¿CÓMO FUISTE CAPAZ DE ATACAR A TU PROPIA MADRE? ¡ERES UNA MALDITA MORTÍFAGA Y ESPERO QUE DISFRUTES POR SIEMPRE LA ASQUEROSA RELACION QUE FORMES CON MALFOY!! TE ODIO, GINEBRA!! NO QUIERO VOLVER A SABER DE TI!! Y ESPERO QUE TE PUDRAS EN TU AUTOCOMPASIÓN CUANDO POR FIN ENTIENDAS EL ERROR QUE COMETISTE!! Y NO VUELVAS NUNCA MÁS!!" Ginny sonrió, aún que por un motivo diferente a la altanería que en aquellos momentos pensaban destilaba la pelirroja.

"Que así sea, Potter" Dijo parsimoniosamente. Malfoy cerró sus ojos y desapareció de allí, llevándosela. Molly se largo a llorar, desconsoladamente. Y Hermione observo dolorosamente como Harry caía arrodillado al suelo, sumido en el peor de los sufrimientos.

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El llanto de Matt la saco de sus dolorosos recuerdos. Desde aquel día todos habían hecho un pacto de silencio. Ginny no sería mencionada, nunca más. Subió las escaleras, llego al cuartito y acuno a Matt entre sus brazos, besándolo. Bajo las escaleras, lo puso en un sofisticado mecanismo que Harry le había comprado, era muy útil para cuando ella andaba ocupada. Un dispositivo que hacía que Matt anduviera por toda la casa, seguro y sin chocarse con nada. Y volvió a sus quehaceres. Un estruendo conocido oyó desde el living y sonrió cuando escucho pasos acercarse.

"Siempre puntual, ¿no Fleur?"

"¿Cómo sabías que era yo?" Pregunto divertida la rubia, Gala estaba tras ella, sonriéndole.

"Puedo oler Tú perfume desde aquí…" Hermione frunció su nariz, ante la carcajada de Gala. Fleur arrugo su ceño.

"¿Qué tiene de malo mi perfume?" Gala aguanto una carcajada.

"No es lo que contenga, Fleur…" Intervino la morena "… Si no lo que sea!!… Huele a inodoro limpio!!" Hermione rió. Fleur frunció su respingada nariz.

"Ahora se ríen de mí, pero ya vendrá el tiempo en que yo me reiré de ustedes…" Exclamo ofendida. Gala la abrazo conciliadora, mientras Hermione reía a carcajadas.

"Solo estamos molestándote, rubia… no te sulfures…" Gimió la morena. Hermione la miro invitándolas a sentarse. Fleur sonrió y estiro sus brazos hacía Matt, quien gorgojeo. La castaña se lo entrego mientras sonreía contenta hacía Gala.

"¿Y cómo va el vestido de novia?… Yo fui ayer a unas casas de flores en Callejón Diagon y me dieron estas posibilidades de arreglos florales… como dijiste que querías todo color lavanda me dieron una selección acorde a tu vestido… ¿Qué te parecen?" Hermione extendió sobre la mesa una variedad de imágenes de arreglos florales de los más hermosos y variados. Gala le sonrió, agradecida. Fleur se estiro para verlas mientras Matt jugaba con su cabello.

"Son bonitos!!" Exclamo la mujer de Bill. "Hubiese querido unos así para mi boda…" Gala sonrió.

"Los de tu boda fueron lindos también, Fleur…" La rubia suspiro.

"Hubiesen sido más lindos si Bill hubiese tenido la fortuna de Harry… pero lo importante es que me case con mi Bill…" Sonrió como tonta.

"Así es… lo único que importa es el amor…" Farfullo Gala "… Lo único que me importa es pasar el resto de mi vida con él…" Hermione la abrazo, repentinamente.

"Estoy agradecida de que Harry haya conocido a alguien tan precioso como tú, Gala… Eres lo mejor que le ha sucedido y que le sucederá…" Los ojos llenos de lagrimas de Gala mostraban su emoción.

"Espero que todo salga bien…"

"Saldrá bien… no te preocupes… ustedes lo merecen…" Ayudo Fleur. Gala suspiro.

"Ahora, lo que más me molesta es que Harry esta deprimido, pese a que no lo quiera admitir…" Miro a ambas "… y ya sabemos quien es el responsable de todo… ¡Juro que si me lo cruzo, lo mato! ¡Voy a matar a Sirius Black!"

"Yo te apoyo… ¡es un animal!" Se exalto, Hermione "¡Mira que suspender a Harry y a Ron por un simple capricho!"

"Según lo que me dijo Bill, no fue un simple capricho, Hermione… Sirius es el jefe del departamento de Aurores y le deben obediencia… por lo que oí ambos desobedecieron órdenes directas…" Hermione se sonrojo, aquello era cierto.

"¡Pero aún así no debería habérselo tomado tan personal con Harry!… ¡Sirius le dijo que no quería volver a saber más de él!… prácticamente lo corrió de su vida, y si no fuera por lo mal que veo a Harry, creería que esto es lo mejor que le ha pasado en la vida!!" Hermione suspiro, triste.

"Gala, Sirius es lo más cercano a un Padre que Harry tiene… trata de entender su dolor…" Explico la castaña. Gala bufo.

"Es por eso que me he contenido… si no, hace rato le hubiese cortado la cabeza!!"

"Nada de violencias, amiga… tenes que apoyarlo en todo… y como sabes que tu relación con Sirius no esta del todo bien, trata de no acercártele mucho…" Espeto Fleur entregándole a Hermione a Matt. Gala sonrió más animada.

"Supongo que lo único que tengo que hacer es estar a su lado…"

"Es lo mejor…" Gala se levanto, mirando la hora.

"Será mejor que me vaya… tengo cosas que hacer…" Hermione la acompaño hasta la puerta y luego de despedirla, Gala se apareció en el Callejón Diagon. Camino hasta el Caldero Chorreante y subió las escaleras, luego de saludar a Tom el tabernero. Recibió el correo, los últimos análisis de la clínica y toco a la puerta, mirando interesadamente los sobres. La habitación se abrió mostrando a una descuidada pelirroja, aún con el pijama puesto. Gala paso dentro sin esperar palabra pasando de mano en mano los sobres.

"¿Por qué estas vestida así?" Preguntó sin emoción, abriendo un sobre. Ginny no la miro y se sentó en la cama.

"Por que no tengo nada que hacer…" Gala levanto la vista y la miro, tenía la cara llena de rastros de lágrimas, para luego volver a leer el primer examen.

"Vistete… tenemos que salir a comprarte ropa nueva…" Ginny obedeció mecánicamente. Gala sonrió al ver los resultados de todos los exámenes, tal y como había pensado, ella estaba completamente limpia y era enteramente virgen. Contenta le sonrió en cuanto salió del baño, vestida. "… Estos son los últimos exámenes… ¡estas complemente sana!…" La abrazo "… Muchas gracias, Cameron… vas a hacerme tan feliz!!" Ginny le sonrió, desganada. Le parecía cruel lo que iba a hacer, pero si con su miserable vida podía hacer feliz a alguien, lo haría. Caminaron durante tres horas y compraron ropa interior y común. Uno de los vendedores de una de las tiendas, le había tirado onda a Ginny. Pero Gala lo había mandado a volar lejos. Después entraron a otra tienda, que estaba llena de personas. Gala tenía fuertemente agarrada la muñeca de Ginny. Caminaron a través de la multitud, hasta que consiguieron que las atendieran. Ginny no escuchaba ni una de las indicaciones que Gala le daba. Estaba a un día de hacer lo que su amiga le había pedido y no tenía más cabeza que para pensar en el hombre con el cual iba a perder su virginidad. Le dolía enormemente recordar que alguna vez había soñado con que Harry era el hombre indicado. Su Harry. El Harry que se hallaba en sus recuerdos y que aún la amaba. Cerró sus ojos, conteniendo las lágrimas que amenazaban con escapársele. Los sueños de estar junto a Harry se habían desvanecido tan rápido. Con tanta velocidad, intensidad y dolor. Que la habían dejado turbada y perdida. "… Y creo que deberías hacerte un peinado recogido, realza más tus facciones femeninas…" Para cuando llegaron a la habitación de Ginny, estaban exhaustas y llenas de bolsas de ropa y maquillaje.

"Gracias por todo Gala… después de todo, lo disfrute…"

"De nada… mañana es el gran día y tu cita con mi marido es a las diez de la noche…" Se iba "… Vengo a las siete para ayudar a arreglarte…" Ginny asintió "… En serio, Cameron… muchas gracias por todo lo que estas haciendo por mi…" Y lo último que vio fue a la pelirroja sonriéndole, con los ojos desolados.

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Nota de la Autora: Después de tanto tiempo sin actualizar, este fic!! Al fin!! Siento mucho el retrazo y ojala les guste este capítulo… solo les pido paciencia, aún tengo muchos fics que actualizar!! Besos y abrazos!!