Subo el cuarto, de inmediato, ya tengo varios capitulos de esta historia, asi que los subiré todos.

A leer.


La tarde pasó impresionantemente rápida, Hermione Granger no apareció por las clases, Tonks en DCAO, pregunto por ella obteniendo un rotundo "Ni idea" de un descortés Ron, ya todos se preparaban para ir a cenar cuando como un papel, hizo su ingreso la susodicha.

- ¿Hermione? – pregunto Ginny consternada

- Hola – saludo cortante

- ¿Qué ha pasado, porque no has aparecido en toda la tarde? – interrogo el pelirrojo

- No tengo tiempo para sermones, es mi primer día en el colegio y todo esta saliéndose de sus cabales, ahora resulta que no puedo ir a comer por que debo ir a reconocer la sala de los Premios Anuales – bufo desplomándose en el sillón al lado de Harry

- Vaya, esto se esta saliendo de control – menciono el pelinegro rodeando a Hermione con los brazos

- Si – musito la pelirroja

- ¿Puedo pedirles un favor? – dijo la castaña con los ojos cerrados

- Dinos – alentó Ron

- Déjenme con McGonagall, no quiero ir sola, estoy tan despistada que creo que me perderé –

- Claro – respondieron al unísono

Como autómatas caminaron junto a la castaña, el camino increíblemente se les hizo largísimo, nadie hablaba y se preguntaban porque después de años de amistad, no habían muchas cosas que decirse, su amiga caminaba tan despacio que creían que se volverían viejos antes de llegar al despacho, aunque Harry y Ginny mas intuitivos, se dieron cuenta que ir a reconocer su sala común seria como ir al fusilero.

- Gracias chicos – musito con desganas la castaña

Entro en el despacho de McGonagall después de algunas palabras de aliento y sonrisas de sus amigos, al interior estaba todo como la ultima vez que lo vio, lo único diferente es que el la silla central, ya no estaba ese anciano de rostro amable, ahora lo sustituía una anciana de mirada feroz.

- Señorita Granger – dijo levantando la mirada – que bueno que llego, tome asiento

- Gracias – murmuro y al sentarse se dio cuenta de que Malfoy se encontraba ahí

- Como decía antes de que llegara, la sala de los Premios Anuales será su nuevo hogar, podrán comer allí esta noche y todas las noches que así lo requieran, si están con muchas obligaciones solo deben llamar al elfo encargado y él les brindara lo que necesiten – tomo un respiro – sus habitaciones cuentan con todo lo necesario, ya sus pertenencias se encuentran en ese lugar, ¿Alguna pregunta?

- ¿La contraseña? – pregunto Hermione conteniéndose de preguntar lo que en verdad quería "¿Por qué yo?"

- Bien, eso deben decidirlo ustedes, en cuanto lleguen, el cuadro se las preguntará, y cada semana podrán cambiarla si así lo desean – respondió

- De acuerdo – dijo Malfoy - ¿En que sector se encuentra?

- Esta en el séptimo piso, ala este, seguida de la estatua de la Guinda prisionera, notarán que le falta un brazo a la chica que sostiene la Guinda, cortesía de los gemelos Weasley, a la mitad del corredor, esta el cuadro de las Hadas Iluminadas, las únicas que aceptaron irse a ese sector tan alejado – formulo – pensaba ir a dejarlos yo, pero es un poco tarde y debo arreglar unas cuantas cosas, señor y señorita, confío en que podrán llevarse como personas civilizadas, no quiero problemas, por ser Premios Anuales, tendrán mas privacidad que el resto, sin retratos animados, y los elfos irán solo cuando los llamen o a las una de la tarde y medianoche, para ordenar el lugar.

- Bien –

- Bien –

- Ahora, vayan – ordeno la directora

Salieron del despacho sin siquiera mirarse, caminaron por los pasillos en un paz que pronto se rompería, y cuando comenzaron a subir las escaleras al sexto piso estallo la guerra.

- Mira sangre sucia, espero no me molestes, ahora me gustaría estar en paz, por así decirlo y tu olor impuro podría arruinarme los días, y hacerme vomitar – siseo Malfoy

- Lo único que te haría vomitar Malfoy es tu estupido ego – rebatió la castaña

- Escucha sabelotodo, ahora comienza un año de caos para ti, no me provoques, porque esta vez no esta cara-rajada y comadreja para ayudarte – dijo adelantándose al retrato de las hadas

- No necesito que me defiendan idiota, no como tú con tus gorilas cuidando tu trasero –

- Pues mi trasero vale más que tu vida Granger –

- Ja, sueña oxigenado –

- Me das lastima Granger, deberías tirarte de la torre de Astronomía, a ver si te prestan un poco de atención –

- ¿Atención? ¿De un montón de descerebrados Slytherin?, ya te gustaría – rió con sorna la chica

- Descerebrado la comadreja, que no sabe hacer nada sin su asquerosa sangre sucia – la fulmino con la mirada

- Lo dirás por ti, que no puedes despegarte ni un segundo del trasero de tu padre – respondió la castaña sin pensar

Pronto se vio atrapada contra la pared, Malfoy la agarro por el cuello y poco a poco el aire comenzaba a escasearle, no hizo nada para detenerlo, se quedo ahí, rígida, sabiendo que no iba a hacerle mas daño, sabiendo que no se salvaría si le hacia algo

- No vuelvas a mencionar a mi padre, no quiero que de tus impuros labios salga alguna palabra mas, ¿entendiste? – dijo el rubio apretando un poco mas el agarre

- Insulso - dijo a duras penas

La soltó de pronto sintiendo un dolor inmenso al respirar, cada bocanada le producía una puñalada certera en la garganta, aunque estaba segura que lo que le dolía era el corazón, por desear que él no soltara sus manos de su cuello, por desear que el mal nacido de Malfoy se atreviera a terminar con su maldita existencia

- Hola – saludo tímidamente un hada del retrato, viendo toda la anterior escena

- Somos los premios anuales, Granger y Draco Malfoy – dijo el rubio poniéndose altivamente frente al retrato

- Contraseña – dijo la pequeña mirando de reojo a Hermione

- ¿Qué te parece "muerte a los muggles" Granger? – pico Malfoy

- Perfecto presumido – dijo ella recuperando la voz – aunque seria mejor, "Rubios mal teñidos"

- Muy graciosa sangre sucia, que lastima que no estén tus amigos para aplaudir tu ingenio –

- Créeme, no solo aplaudirían, me alabarían – dijo quitando al rubio de la entrada - ¿Nos sugieres algo? – le pregunto al Hada

- No usaré ninguna contraseña que no haya creado yo – Malfoy interrumpió

- Por si no los has notado…Malfoy, llevamos diez minutos discutiendo, tengo hambre, estoy cansada y quiero dormir, jamás nos pondremos de acuerdo, por esta vez puedes pensar un poco más y darte cuenta que es una solución medianamente razonable – dijo rápidamente

- Esta bien – bufo el chico

- ¿Se te ocurre algo? – volvió a preguntar la castaña al Hada

- Bueno, que les parece, ¿usar por ahora mi nombre? – sugirió

- Claro y cualquiera viene y te pregunta como te llamas, genial – exclamo el rubio

- Ya cállate quieres, las Hadas solo dan su nombre cuando les salvas la vida, ellas te deben un favor y cuando quieres cobrarlo solo dices su nombre, después mágicamente lo olvidas – respondió altiva

- Bien sabelotodo, pues que nos lo diga pronto –

- ¿Cuál es? – le pregunto

- "Susurro al viento" – respondió el hada orgullosa

- Que estupido nombre – bufo el chico asiendo que el hada agachara la cabeza

- Es hermoso – dijo la castaña sonriendo

- Gracias – la pequeña hada rió y voló - ¿Contraseña?

- Susurro al viento - dijo Hermione, el retrato se abrió y rápidamente ingresaron al lugar

La sala era amplia, dos veces de la de Gryffindor, los sillones blancos y las mesas de color café, la alfombra de color negro, habían cuadros de pintores Muggles, y un gran ventanal frente a ellos, a la derecha se veía la cocina y a la izquierda una escalera que seguramente los llevaba a las habitaciones.

Malfoy pasó delante de ella y subió las escaleras con rapidez, dos puertas estaban una frente a la otra, abrió la de la derecha y comprobó que era la suya. Hermione fue tras de él para revisar sus cosas, hecho un vistazo a la puerta de Malfoy y comprobó que todo era verde y plateado, esperaba que la suya fuera de color neutral.

Abrió la puerta lentamente y se maravillo con lo que vio, los colores predominantes eran el escarlata pero en tonos mas leves y otros mas fuertes, entro sin cerrar la puerta, vio su baúl y a su gato dormido en la estupenda cama de dosel, tenia una pequeño escritorio con plumas y tintas, una repisa donde yacían sus muchos libros y un closet donde imagino debía estar su ropa, así seria mas cómodo que sacar y meter sus prendas al baúl cada vez.

Malfoy la observaba desde el umbral, con cara divertida, ese si que seria un buen año, ya desde el comienzo que pensó no tener diversión, pero ahora que tenía a la sangre sucia tan cerca podría alivianar su peso tratándola mal.

- ¿Tanto lujo te deja pasmada Granger? – musito

- Si – dijo ella con simpleza

Él chico se sorprendió, y cuando volvió en sí, solo alcanzo a ver la sonrisa ganadora de la leona y la puerta cerrarse fuertemente en sus narices.

Diez minutos más tarde la castaña bajaba las escaleras en dirección a la cocina, tenía hambre y seria capaz de devorar todo a su paso, cuando llego se sorprendió al ver la mesa servida, los platos humeantes y el postre delicadamente puesto en pequeños posillos.

- Genial - murmuro y se sentó a disfrutar de su cena

- No comas tanto Granger, engordaras y Weasley te mirara menos de lo que ya lo hace – rió Malfoy entrando a la cocina y sentándose frente a la chica

- Como si quisiera concejos tuyos – respondió sin quitar la mirada de la mesa

- OH, ya veo, te resignaste a conseguir algo con el pobretón, o es que acaso supiste que volvió con la patética de Lavender –

- ¿Cómo? –

- Lo que escuchas, es que acaso no lo sabias, que pena – dijo poniéndose la mano en el pecho y fingiendo dolor – es lo que se rumorea, los vieron acaramelados en el expreso, mientras no hacia sus deberes de Prefecto

- Pues no, y no me interesa – dijo ella comiendo otra vez

- Ah no, pues no lo aparentas empollona, lo que si es inverosímil, es que ese idiota no se de cuenta de lo babosa que estas por él –

- Yo no baboseo actualmente por nadie Malfoy – y sonrió – y si alguna vez lo hice no fue precisamente por Ron

- Y por quien, por el gorila de Krum, si que tienes pésimos gustos – exclamo el rubio devorando su plato

- Y me lo dices tu – se burlo

- Por supuesto – rebatió – ¿o me dirás que no fue él?

- Fíjate que no Malfoy – se puso de pie y dejo su plato en el fregadero

- ¿Quién sería? – interrogo

- Como si fuera a decírtelo – se sentó y tomo un posillo de helado de menta

- No hay nadie, dilo, juro que no me reiré tanto – siseo

- Piensa lo que quieras Hurón – miro hacia otro lado con una sonrisa

Se hizo silencio entre ellos, algo raro, tétrico por así decirlo, él termino su plato y al contrario de ella, solo lo dejo a un lado y tomo su postre, la miraba de vez en cuando, ella sonreía, pensando en el pasado tal vez, o jugándoselas pésimas al rubio.

Comían lentamente, pronto la chica miro el reloj y se sorprendió por la hora, las diez, aun debía actualizarse con las clases de la tarde, aunque Harry y Ron le aseguraron que no tenían deberes pero ella debía repasar lo perdido.

Cuando se sentó en el suelo de la sala con sus libros, ya totalmente vestida a lo Muggle, la chimenea se encendió, brindándole un poco de calor a la vacía estancia, copio todo lo que los chicos anotaron, no muy bueno apuntes pero eso le pasaba por faltar.

Malfoy bajo ya cambiado, aburrido de no tener con quien conversar, decidió bajar a molestar a la sabelotodo, la encontró con muchos libros a su alrededor, sentada en el suelo cerca de la chimenea.

- ¿Tienes vida propia? – pregunto con sorna sentándose en el sillón tras ella

- Si, una en donde tu no existes – dijo ella sin dejar de escribir

- Jamás – respondió ofendido

- Eso lo veremos muy pronto Malfoy – levanto la vista y le miro con odio

- Eres una…- comenzó el chico pero fue interrumpido por un toqueteo en la ventana

El Slytherin la abrió y tomo la carta del ave, la carta pronto se soltó de las manos del rubio y se abrió para decir unas palabras "Que demonios, un vociferador, pero si no estoy solo/a" pensaron los dos al mismo tiempo, mientras escuchaban una voz apestosamente femenina

"Premios Anuales, no podría ser mejor, ahora las cosas se maquinaran con mayor rapidez, claro si es que la Señorita Granger no nos traiciona, espero se lleven de maravillas."

La carta cayó al suelo incendiándose en el trayecto dejando solo una huella de cenizas, el rubio miro a la castaña sorprendido, sabia que había pedido cita con el pero no sabia exactamente para que, ella tenia la mirada endurecida, las palabras "la Señorita Granger no nos traiciona" la habían ofendido terriblemente, ella cumplía con su palabra, pasara lo que pasara.

- ¿En que estas metida Granger? – pregunto el tomándola del brazo y levantándola con fuerza

- En nada que te importe niñito mimado – dijo soltándose de su agarre – y te suplico no te metas en mis asuntos

Le dejo solo mirando a la chimenea, preguntándose si su padre sabia de esto e interrogándose si su puesto estaría peligrando.


En el gran comedor todo estaba completamente normal, la mesa de las serpientes se vio interrumpida por Blaise Zabinni desde la puerta, que con señas les indico a unos cuantos salir, cuando estuvieron reunidos y lejos del bullicio comenzó a hablar.

- El 19 de este mes, en el bosque prohibido, desea vernos – dijo emocionado

- ¿Para que? – pregunto Pansy al lado de Nott

- No da razones Parkinson, nunca las da – respondió Nott

- De acuerdo – dijeron Crabbe y Goyle volviendo al comedor

- ¿Malfoy lo sabe? – pregunto otra vez la morena

- No, debemos decírselo en cuanto lo veamos, por ahora solo discreción – siseo Zabinni, los otros dos solo asintieron y regresaron a terminar la cena


- ¿Cómo estará Hermione? – comento Harry sentándose con Ginny en sus piernas en la sala común

- Bien, eso espero – susurro la chica con cara molesta viendo a su hermano abrazar a Lavender - ¿Es que volvieron?

- No lo sé – respondió su novio

- Idiota – dijo mirando a Ron para luego besar a Harry

Sentada en su cama, una chica de cabello castaño, se repetía una y mil veces que lo que hacia era por su bien, por el bien de "él", por el bien de Harry y de sus amigos.


Voy a por el otro.

Aniia, la chica loca en busca de la verdad.