Aquí el quinto, luego subo los demás.
Besos.
Los días pasaron tan rápido que parecían hasta vertiginosos para Hermione, las tardes se convirtieron en lo peor del día, muchas veces no llegaba a dormir a su sala común y se quedaba con Luna en su habitación, las compañeras de la rubia ya se acostumbraban a ver a la castaña metida en el cuarto, y mas de alguna vez les habían traído unos pocos chocolates y conversaban con ellas, Hermione estaba segura que cuando ella estaba ahí, eran las únicas veces que las demás chicas le dirigían la palabra a Luna. En una de esas tardes, de conversaciones, una de las chicas trajo a Hermione una nota.
- Hermione – dijo llamando su atención
- ¿Qué pasa? – pregunto mirándola
- Me dieron esto para ti – le estiro un pergamino – la verdad estuve a punto de hechizar a quien me lo dio
- ¿Por qué? – tomo el pergamino
- Un Slytherin me lo dio, que derepente se acerque uno sin mala intención, es algo nuevo
- Gracias Claire – dijo suave y Claire salio de la habitación
- ¿De quien es? – pregunto curiosa Luna cuando las demás chicas fueron tras de Claire
- Mm…- murmuro la castaña – Ah, es de Nott, cierto, lo deje plantado – abrió mucho los ojos
- ¿Ah? –
- Tengo un trabajo en conjunto con Nott, y se suponía que debíamos juntarnos en el aula, hace…- miro el reloj – tres horas y media
- Vaya, estas en las nubes – musito la rubia mirando el techo
- Claro – sonrió la castaña "Si yo estoy en las nubes, tu estas fuera del planeta Luna" pensó con gracia
- Vete – dijo de pronto
- ¿Cómo? – se sorprendió la castaña
- Que vayas a hablar con él, si me dejaran plantada por mas de tres horas, me gustaría una explicación – dijo calmada
- Cierto – susurro no muy convencida – aunque no creo que para una serpiente sea suficiente una explicación, nos vemos Luna, gracias por todo
- Nos vemos –
"¿Y dicen que es responsable? Un cuerno, esto no lo aguanto" pensó caminando hacia quien sabe donde, ya hace veinte minutos que le dio el pergamino a esa chica de Ravenclaw, y aun no aparecía la come libros para darle una explicación.
- Nott – grito una voz a su espalda
- Vaya, hasta que has decidido venir a excusarte – miro acusadoramente a la chica que corría hacia él
- Pues no – dijo deteniendo frente a Nott
- ¿Cómo es eso Granger? – pregunto confundido
- Solo vengo a disculparme – tomo aire – lo siento mucho
- Está bien – dijo con una sonrisa
- ¿Y no dirás nada? –
- No, te he visto con muchas responsabilidades y escapando de Malfoy de vez en cuando, estas con muchas cosas en la cabeza y te comprendo – aun sonreía – pero los deberes no perdonan Granger
- Lo sé, por eso es que te tengo una proposición – dijo caminando y haciendo que él la siguiera
- Granger, se que soy irresistible, pero vamos con calma – rió
- Idiota – musito – solo quería proponer que fuéramos a mi sala común a trabajar, podemos cenar allí
- Me parece bien – dijo con la mano en el mentón – espera, ¿Estamos cerca de las mazmorras?
- Si, ve a buscar tus cosas, te espero aquí – sonrió con malicia
- Serás, ya me traías aquí sin siquiera esperar que aceptaras – dijo - ¿Siempre consigues lo que quieres, no Granger?
- Pues si – la castaña se apoyo en la pared mientras Nott comenzaba a caminar
- Ten cuidado Granger – siseo él sin dejar de caminar y mirándola por sobre su hombro – que yo también siempre consigo lo que quiero – se volteo con una sonrisa al ver la cara de espanto que puso Hermione "Ahora sé porque a Maloy le gusta fastidiarla, sus caras son una diversión garantizada"
- No Granger, no – dijo fastidiado - ¿Cómo dicen que eres la mente brillante de Hogwarts?
- ¿Eso dicen? – pregunto confundida
- Por Salazar, claro que si, ¿acaso no haces mas que estudiar?
- Pues no, ¿Qué más podría hacer?
- Bueno – dijo dejando su pluma y tomándole una mano – podrías tener un Novio al cual regañar y con el cual divertirte ¿No crees?
- Yo…- musito un poco incomoda, él soltó su mano y solo sonrió
- ¿Qué demonio pasa aquí? – se escucho una voz en la puerta
La escena era bastante extraña, muchos libros estaban esparcidos por la mesita pequeña de la sala y por el suelo, en los extremos de la mesa, estaban la empollona y… ¿Nott?, si era él, Granger tenía sus mejillas teñidas de rosa y Nott tenia una leve sonrisa en los labios
- Buenas tardes Malfoy – dijo él, volviendo su mirada a su libro
- ¿Qué haces aquí? – pregunto descortés el rubio aun desde la puerta
- ¿No es obvio? – contesto Nott mirando a los ojos a la castaña
- ¿Qué es obvio? – volvió a interrogar
- Sea lo que sea, no es de tu incumbencia – susurro la castaña volviendo en si – solo estamos haciendo un trabajo, y no había lugar mas tranquilo hace diez segundos que este
- Ya – dijo el rubio con sorna – esos cuentos chinos me los sé de memoria
- Nada de cuentos chinos Malfoy, ahora déjanos continuar – bufo Hermione buscando algo
- No esta – susurro Nott – el "Libro de Aritmancia y Resultados básicos"
- Cierto – dijo la castaña – ¿lo habré dejado en mi mochila?
- Búscalo –
- Voy
La chica se levanto y subió a su habitación cerrando la puerta en el acto, Nott se la quedo mirando hasta que desapareció por las escaleras, luego miro a Malfoy que tenia el entrecejo fruncido
- ¿Tienes algo? – pregunto gracioso
- ¿Qué mierda quieres con ella Nott? Es una maldita sangre sucia – siseo el rubio
- Corrijo Malfoy, es una Malditamente brillante y agradable sangre sucia – dijo el Slytherin algo molesto – y las intenciones que llegue a tener con ella, primero no son las morbosidades que piensas y segundo, no son de tu interés
- Cuidado Nott, no sabes con quien te metes – el rubio se acerco al muchacho intimidándolo – esa empollona se las trae, y no creo que al señor le agrade mucho la situación
- Ja, sabes que no me interesa lo que digas, mejor que nadie sabes que no soy tan estupido como tú – rió – traicionar al señor es algo que no se perdona, tu lo sabes, ya lo defraudaste una vez, una sangre sucia es lo que menos le importa
- Si, pero da el dato que esa sangre sucia es la mano derecha de el mal nacido Harry Potter – siseo
- Me tiene sin cuidado – dijo Nott tomando sus apuntes e ignorando al rubio
- Lo encontré – informo la chica bajando por las escaleras, deteniéndose en el último escalón y mirando curiosa la escena de las dos serpientes - ¿Qué sucede? – se atrevió a preguntar.
- Nada – escupió las palabras el rubio y subió empujando a la chica
- Mal educado – rugió sentándose frente a Nott
- Sigamos – dijo Nott quitándole el libro de sus manos
Los días siguieron pasando para Hermione de una manera extraña, tal vez era la única que lo sentía así, pero no se estaba del todo cómoda, sus amigos jamás le preguntaban como estaba, bastaba con la sonrisa matutina para que ellos la dejaran de lado y hablaran de lo que harían, genial, "harían" pero a ella no le preguntaban, la mayoría de las veces Harry y Ginny se enfrascaban en sus conversaciones y el maldito día de ayer había visto a Ron besando disimuladamente mal a Lavender.
Su único escape estaba siendo Luna, pero lamentablemente esta tenia un trabajo enorme con un chico de Hufflepuff, y la veía muy poco, aunque cuando lo hacia se sentía mas tranquila.
Nott de la noche a la mañana le estaba agradando mas de lo normal, habían días en lo que no deseaba hacer nada y cuando ella le decía "Nott yo…" él la interrumpía y decía "Ve a descansar, mañana continuamos" le besaba en la mejilla y se iba dejándola anonadada, era un chico de poquísimas palabras, pero exactas.
Y que decir de Malfoy, estaba mas insoportable que nunca, no la dejaba en paz, ya la profesora McGonagall les había dado el reto de su vida, jamás la había visto TAN enfadada. Pero como la vida no escucha ruegos "Si algo esta mal, puede ponerse peor".
- ¿Qué haces sangre sucia? – dijo una voz desde la puerta de su habitación
- Lárgate, no te he dado permiso para que entres a mi cuarto – exclamo furiosa desde su cama
- No necesito tu permiso sabelotodo para ir a donde yo quiera – entro y observo el lugar
- Dije lárgate – grito la chica de rodillas en la cama con las manos en las caderas
- No me grites estupida, vengo por respuestas y las quiero ahora – se acerco a ella - ¿Qué harás mañana por la noche?
- Nada que te importe –
- No juegues con mi paciencia, responde – la chica trato de abofetearlo, él solo agarro su muñeca, junto con la otra por si intentaba lo mismo – no te resistas
- Cállate, ¿Qué quieres saber? ¿Si tengo hora con el doctor? ¿Si me juntaré con alguien? – rió divertida
- Pues la última es la que quiero saber – respondió el rubio duramente, deteniendo la risa de la castaña
- No te importa Hurón – dijo tratando de soltar bruscamente su agarre
- Claro que si…detente…maldita sea Granger…deja de moverte…eres una…- refunfuño antes de caer al suelo llevándose a la chica con él
Ella cayó sobre el muchacho, sus manos estiradas en la alfombra aun agarradas por las de él, con un pie aun arriba de la cama y el otro enredado en los del rubio. Enrojeció al igual que él, bajo su pie y trato de ponerse de pie, pero de un tirón el muchacho la volvió a poner sobre su cuerpo, lo miro ceñudo y este con una sonrisa diabólica la volteo y quedo encima de ella, aplastándola con su cuerpo.
- ¿Qué crees que haces maldito? – rugió la castaña forcejeando inútilmente para que se quitara
- Escucha bien por que será la única vez – siseo y se acerco a su oído derecho – lo que estés tramando Granger es una reverenda estupidez, no te metas conmigo por que será lo ultimo que hagas
Se estremeció con su aliento en su oreja, frunció el ceño y mordió su labio inferior fulminándolo con la mirada, él se limito a hacerle una mueca y levantarse bruscamente asegurándose de aplastar sus piernas en el trayecto, para luego salir de ahí elegantemente.
- Idiota – murmuro sobando sus muñecas y la oreja
El día siguiente fue un total fracaso, su cumpleaños y casi nadie le había saludado, caminaba con una rabia contenida, era hora del almuerzo y toda la mañana paso desapercibida de comentarios de ese día, según sus amigos lo único de maravilloso de ese 19 de septiembre era que caía viernes, al otro día podrían dormir hasta tarde.
En su cabello hecho una media cola alta, tenía un broche de mariposa bastante bonito de color negro, se la había enviado Luna junto a un libro de Criaturas Extraordinarias que yacía a medio leer encima de su cama, y un bello dibujo de ellas dos juntas bajo el árbol donde hablaron sinceramente por primera vez. La única que, hasta ese momento, recordó ese día no tan especial.
- Merlín – grito cuando una mano le agarro la tunica y jalo de ella hasta un aula vacía
- Que asustadiza – dijo una voz mientras se sentaba
- Nott – murmuro
- Granger – bromeo
- ¿Qué se te ofrece? – pregunto mas brusca de lo que pretendía
- Se nota que el buen humor no es una cualidad en ti – dijo el chico con el ceño fruncido
- Lo siento – suspiro – hoy es un mal día para mi
- Rayos, que yo sepa cuando es el día de tu cumpleaños uno esta feliz – dijo pensativo
- ¿Cómo…? – comenzó a decir
- Solo lo sé – se paro frente a ella y le extendió un regalo – Feliz Cumpleaños Ratona
- Hummm…gracias – lo tomo entre sus manos - ¿Ratona?
- OH, lo dije en voz alta – se coloreo – bueno no es nada malo, solo es en buena, si no te molesta
- Bueno…si no es con mala intención, no me molesta – sonrió
- Ábrelo – insistió él
La chica rompió el papel y se encontró con un estuche de color negro, rectangular, curiosa abrió el estuche y miro una gargantilla fina, con una piedra en forma de lágrima, de color blanco, la tomo entre sus dedos embelesada.
- Diamante – susurro el tomando el collar – Se verá bien en ti
- Y no puedo…-
- Aceptarlo – la corto – ya me sé el discurso, no me hagas obligarte a usarlo
- Nott – susurro cuando él se puso detrás de ella y comenzó a colocarle el collar
- Dime Theo – susurro en su oreja al terminar de colocárselo
- Gracias Theo – dijo bajito
Él volvió al frente de ella, y le tomo la mejilla, poco a poco comenzó a acercar su rostro, ya podía sentir su aliento en su boca, y se puso nerviosa.
- ¿Qué…que…ha…haces? – tartamudeo mareada
- Lo que quise desde que te vi entrar al salón, son ese vestido hermoso, en cuarto año – susurro
Y la beso, despacio, dulcemente, saboreando sus labios con ternura, el cerebro de Hermione se desconecto por completo, sus manos subieron al cuello de este, mientras él la tomaba de la cintura. Estaba mal lo que hacia, él le caía bien, pero no le gustaba, tal vez como un amigo, pero por ahora nada mas.
- Esto no está bien – murmuro la castaña cuando se separaron
- Lo sé – dijo dándole un beso corto – solo quería hacerlo, no te pido nada, solo lo hice y disculpa por no pedir tu aprobación
- Tranquilo – dijo ella sonriendo – me alegraste un poco el día
Le volvió a dar un beso, un poco mas largo que el anterior, pero ahora con un sabor diferente, con una certeza de que tenían algo más que una relación cordial, tal vez una amistad se entablara entre ellos, una amistad muy especial.
Con ese pensamiento, los dos se dirigieron hacia el gran comedor, dirigiéndose la ultima mirada antes de avanzar a sus respectivas mesas, de lo que no se dieron cuenta es que en la mesa de las serpientes una mirada, los taladraba con odio, mirando el brillante collar de la chica, la sonrisa boba de esta y la sonrisa satisfecha del otro, sus ojos mercurio recorrían a los protagonistas en ese orden y aumentando sus dudas a medida que se acercaban a sus mesas.
- Granger – grito en un pasillo casi desierto
- ¿Qué quieres? – pregunto hastiada
- ¿Qué pretendes? – dijo acercándose a ella
- ¿Cómo? – se sorprendió y él estiro su mano y saco al aire la gargantilla de Nott – es un regalo, no lo toques
- Te lo regalo Nott – pregunto pero sonó a afirmación
- No te incumbe – dijo furiosa – ya deja de meterte conmigo, no tienes poder sobre mi Malfoy
- Maldita…-
- Sangre sucia – lo interrumpió – si ya me sé el dialogo, ahora yo te digo, idiota egocéntrico mal teñido y Bla Bla Bla
- Acabas con mi paciencia Granger – siseo furioso
- Yo ya termine con la mía Malfoy – dijo ella con simpleza y desapareció rápidamente del lugar
- Claro – bufo él dirigiéndose a las clases
Los relojes marcaban las diez de la noche con treinta minutos, el colegio entero dormía, sus cuadros incluidos, y si fuese posible, los fantasmas también, no le costo nada escaparse y el colegio coludía en su ayuda, nada por los pasillos, ni Flich, ni Peeves, llego a la torre de Astronomía, y subió al borde, susurro un hechizo por lo bajo y una soga se extendió hacia abajo y atándose en una roca del lugar arriba. La tomo con una mano, y aferro sus piernas con fuerza, comenzó a bajar como en un ascensor, sin hacer esfuerzo ni mover un músculo, toco el pasto y se cubrió un poco mas con la capa, le dio un toque con la varita a la soga y esta se incrusto en la piedra, formando parte de ella.
Miro cautelosa y emprendió rápidamente el paso hacia el Bosque Prohibido, camino con una sutileza desconocida para los demás, pero familiar para ella, no hacia ningún ruido, ni los animales se percataron de su presencia. Pronto se detuvo, un ruido a su derecha le llamo la atención.
- Sal de ahí – ordeno
- Que bien – siseo la voz, caminando para posarse a unos metros – pensé que no vendrías, nos espera
La figura asintió y nuevamente con sigilo, emprendieron camino.
- Mi señor – dijo Zabinni con una reverencia – a la hora que nos cito
- Bien hecho muchachos – dijo una voz como silbido - ¿Dónde esta Bellatrix?
- Buscando al nuevo – dijo lucius atrás de la voz
- Perfecto – siseo otra vez – los cite aquí para presentarles a nuestro nuevo colega
- ¿Colega? – interrogo Parkinson
- Aprenda a callar señorita – subió la voz – si, colega, alguien con un cerebro privilegiado, se unirá y será parte de nosotros
- Mi señor – susurro una voz a las espaldas de los chicos que estaban en fila, ordenados
- Adelante Bella –
- Esta aquí – dijo mirando a atrás de los muchachos
- Acércate – la figura se acerco con la capucha tapando su rostro – su nuevo colega o debo decir nueva, bienvenida señorita, como le dije en el verano, espero con ansias su participación – la figura solo asintió – trabajará a la par del señor Malfoy y el señor Nott, y si falla no la perdonaré
- No le fallaré, lo sabe – dijo por fin la voz de una mujer
- Ahora bájese la capucha, y suba la manga de su brazo izquierdo, la marca será de la que le comente en el verano – dijo Bellatrix dando un paso hacia atrás
La figura titubeo por un segundo, luego subió su manga izquierda con seguridad absoluta, tenia que concentrarse, el señor tenebroso insistía en entrar en su mente, pero astutamente ella le impedía el acceso, si quería invadirla no debería haberle dicho a Lestrange que le enseñara algunos trucos, el señor oscuro sonrió con satisfacción, la nueva joya era sagaz, le intrigaba de una sádica manera.
- La capucha – siseo la mujer
La figura subió sus manos a la capucha negra que la cubría, y la bajo lentamente dándole acceso a todos los presentes a que la vieran.
- ¿Granger? – se escucho un susurro sorprendido y después una brillante luz verde los cegó por unos segundos
Espero vaya bien.
Aniia, la chica loca, en busca de la verdad.
