Cap 6, falta para emparejar la historia, pero cada poco subiré más cap.
Besos, si es que alguién me lee.
Su cuerpo dolía de una forma increíble, su habitación olía a encierro y polvo, estaba recostada en su cama a medio abrir, con la cara hundida en la almohada y su brazo izquierdo colgando a un lado de esta, se movía constantemente, sudando y gruñendo por lo bajo, su estomago estaba vacío pero no podía abrir ni siquiera los ojos.
- ¿Dónde se habrá metido Hermione? – pregunto una pelirroja en la mesa de los leones
- No sé, ¿Notaron que ayer estaba un poco distante? – interrogo Ron
- Si, pero es normal, con todo el estrés ¿No? – dijo Harry tomando un poco de zumo
- Mm…no sé, siento que algo pase por alto y no recuerdo que – murmuro Ginny pensativa
El desayuno transcurrió tranquilo, habían bajado un poco tarde, pero alcanzaron a tomar todo lo que sus estómagos necesitaban, se quedaron conversando un poco mas, extrañándose de que su amiga Hermione no bajase con ellos, aun siendo sábado la chica aprovechaba todo el día.
- Hola chicos – saludo Luna
- Hola – respondieron al unísono
- Busca a Hermione ¿la han visto? – pregunto
- No, lo mismo nos preguntamos, no ha bajado a desayunar – dijo Ron un poco brusco
- Ah, solo quería saber como lo había pasado ayer – musito la rubia distraídamente
- ¿Por qué, que de especial paso ayer? – dijo Lavender sentándose descaradamente en las piernas de Ron
- Bueno, no todos los días Hermione cumple diecisiete años – la rubia se volteo y salio dando brinquitos
- Mierda – se escucharon tres voces al mismo tiempo
Ya eran las once de la mañana, estaba completamente vestido y pulcramente arreglado, un sábado no se desaprovechaba, dos horas atrás había tomado su desayuno y ahora yacía en el blanco sillón de la sala, leyendo, mirando de reojo la taza color celeste ex-humeante que pertenecía a Granger.
- ¿Qué demonios tiene en mente esa empollona? – bufó con impaciencia, pasando las hojas con rapidez
Cinco minutos después estaba parado frente a la puerta de la sangre sucia, toco de una manera poco sutil, unos dos minutos más tarde y cuando no soporto la espera, "a un Slytherin no se le ignora", abrió la puerta sin cuidado deteniéndose al primer paso que dio.
- ¿Qué tendrá en mente? – Pregunto una pelinegra ceñuda - ¿es inverosímil?
- Lo que es inverosímil Parkinson es que conozcas esa palabra – dijo Blaise
- Cierra la boca, no fuí yo quién dijo !¿Granger?¡ como un idiota – refutó recibiendo una mueca de su moreno compañero, antes de que él se levantara y abandonara el lugar - ¿tú?
- No lo sé Pansy – dijo Nott sin dejar de leer – y aunque lo supiera, no debe importarte, ya sabes que al señor no le agrada que cuestionen sus decisiones
- Pero…- dijo ella pensativa – ella… ¿en verdad era Granger? No se veía como ella
- Bueno…- Nott bajo su libro – en eso tienes razón, además del hecho que Bellatrix sonreía orgullosa me da mala espina
- Tío Malfoy nos dijo a mi y a Draco que tuviésemos cuidado con ella – dijo ceñuda – lo puedes creer, cuidarnos de Granger, dijo también que Bellatrix hizo el…como decirlo…trato con la sangre sucia
- Por eso sonreía – murmuro Nott más para si mismo
- ¿Cómo? –
- Recuerda Pansy, la mano derecha de nuestro señor es la misma que trae a Granger a nuestro nido
- Si
- Y a fin del año pasado fue ella quien nos recluto, ella nos entreno por todo el año, pero Granger aparece sin mas y ya es parte – tomo su barbilla – creo que ella la entreno
- Si es así, estamos en problemas –
- ¿Cómo? – pregunto el chico desorientado
- Merlín Nott y yo soy la tonta del grupo – rodó los ojos – no grito Theo, cuando la marcaron, ni un sentimiento paso por su rostro y…bueno…escuche decir a el señor que era la marca mas difícil que le había tocado hacer, así como la mas dolorosa, esa estupida se las trae
- Por Morgana Pansy, ya déjala, ahora no es tu enemiga, tampoco amiga, pero si una colega – la reto
- Algo paso esa noche, no me agrado como el señor le hablaba Theo, era como si…le importara –
- Pansy…legeremancia, lo mismo que hizo con nosotros las primeras veces, creo que ella aprendió Oclumancia mas rápido
- Cierto – le sonrió al chico – te vi salir de la sala con la sangre sucia el otro día
- …
- Te interesa – picó ella
- Si – dijo con sinceridad – pero nada pasará
- Te gustaría – dijo Pansy con malicia
- Error Pansy – dijo con una sonrisa
- Niégalo –
- Lo niego, no puede gustarme en el futuro algo que ya…- se calló
- Entiendo – dijo molesta
- ¿Qué te pasa? – pregunto él
- Nada…olvídalo – la chica se levanto
- No lo haré – Nott le tomo de la muñeca - dime
- Solo, que por alguna extraña razón, tu y Malfoy, se sinceran conmigo de forma involuntaria, por mi Blaise se pudra, pero ustedes terminan siempre por contarme que les pasa – dijo tristemente
- Pansy, tu y yo en estas paredes somos amigos, afuera solo compañeros y en soledad somos hermanos, por mi cuenta lo de Malfoy es cordialidad, pero para los dos eres una amiga – dijo sentándola nuevamente – por eso te contamos cosas con sinceridad, ¿pasa algo?
- Si – bajo la cabeza – algo que por cobarde no me atrevo a contarles
- La besé – dijo él captando la mirada verde de su amiga
- ¿Tú? –
- Soy un traidor a la sangre Pansy – dijo con una leve sonrisa - ¿Qué tan malo puede ser lo tuyo?
- ¿La amas? – Susurro nerviosa - ¿A Granger?
- No, pero la estimo mucho, ella cree que la conozco poco pero la vigilo en silencio – respondió
- Entonces no sabes lo mal que estoy – formuló con los ojos llorosos
- Estás enamorada – dijo Nott incrédulo - ¿Malfoy?
- No – negó – peor
- ¿Qué, un Hufflepuff? –
- Un Ravenclaw y para peor, me besó y me gustó – dijo tímidamente
- Somos unos idiotas – decía una leona actuando tan furiosa como una – los peores, una escoria, ella nunca se olvida de darnos obsequios y saludarnos, pero nosotros…bah, apestamos
- Tranquila Gin – sonrió Lavender – no creo que le moleste eso
- Tú…- la apunto con el dedo – bájate de las piernas de Ron
- No – rebatió la rubia – es mi novio y tú no me ordenas
La quijada de Ginny media ahora fácilmente un metro, Harry abrió los ojos tanto que parecía que se saldrían de su lugar y Ron solo enrojeció a más no poder, llevo una mano a su cabeza recordando los episodios de la perdición
"- Ve por allá – murmuró Ron, pensando en que debería haber acompañado a su Hermione a hacer la ronda.
Su Hermione, solo en su mente la llamaba así, era un cobarde, si definitivamente algo malo andaba con él, hasta el idiota de Percy tenia novia a su edad, la misma de siempre, Penélope, y él, muy bobo no era capaz de invitar a salir a su mejor amiga
- Ron – dijo alguien tomándolo de la tunica
- Hola Lavender – saludo cansado
- ¿Qué pasa?, ¿estas agotado? – ronroneo seductoramente
- Un poco – se limito a decir
- Ven, puedo ayudarte –
No le dio tiempo de responder, se vio jalado a un compartimento donde la rubia cerro la ventanilla para que no se pudiera ver, tomo sus labios tal cual como a él le gustaba, y no pudo hacer mas que sostenerse de su cintura mientras su espalda daba con la puerta cerrada.
- Te extrañaba – le susurro en el oído, lastima que el no pesará lo mismo
- Lavender yo…- intento hablar Ron, pero una mano introduciéndose en su pantalón lo dejo mudo
Un tiempo después, salio del compartimiento con ella, una sonrisa estupida que se convirtió en mueca al ver a unos metros a unas cuantas serpientes, a Luna y el maldito de Cormac, mirarlos con suspicacia"
- Cambia la cara, otra vez, cuñadita – escucho Ron la voz de su "Autoproclamada" novia a lo lejos
- Eres tan patética Brown, te arrastras como las serpientes – siseó Ginny
- Ron quiere estar conmigo – dijo orgullosa, llevando a su novio a las nubes otra vez
"- Lavender – dijo el pelirrojo
- Te gusto lo del compartimento, lo sé, no debes agradecer – dijo ella sentándose de horcajadas sobre él
- Yo…- y por segunda vez se quedo mudo cuando una mano acaricio una parte sensible de su anatomía, solo que esta vez no quedo solo en caricias, llegaron mas allá, a donde siempre creyó que iría con su Hermione, hizo gemir a Lavender, la hizo suspirar y nombrarlo hasta el cansancio, se mordía la lengua todo el rato, aguantando los deseos de suspirar un nombre, el de aquella que no estaba bajo él."
- Déjenlo las dos – grito Ron saliendo de sus ensoñaciones – Lavender, basta, estamos juntos y punto, Ginevra, no te metas en mis asuntos, no te digo nada de tu relación con Harry
- Idiota – le grito Ginny
- Mejor pensemos en como arreglaremos lo de Hermione – dijo Harry nervioso
- Buena idea – acepto Ron
- Bien – dijo bruscamente Ginny – tengo una idea, en el cuarto de ustedes, una pequeña cena, con bocadillos, podemos pedir los regalos por lechuza, pagando un poco mas los tendremos a las cuatro de la tarde
- Perfecto – murmuro Harry
- Vayamos a la lechuceria – dijo Ron levantándose y quitando a Lavender - ¿Lavender tienes el catalogo de las tiendas?
- Si, voy a por ellas – dijo y subió a su dormitorio
- Seamos y Dean deben saberlo, para que no estén o por lo menos traigan algo, debemos invitar a más gente, Neville y Luna – Ginny se sentó en un sillón
- Iremos a ver a Luna, tu encárgate de ordenar el lugar, eres mujer y ordenas mejor – Ron le hablo a su hermana
- Machista – dijo ella levantándose y yendo hacia los dormitorios de los chicos
- Ahora si que las cagaste Ron – dijo Harry cuando su novia se fue
- Lo sé – susurro cabizbajo
- ¿Harás algo para remediarlo? – pregunto el moreno saliendo por el retrato
- No puedo, quedaré como un Hijo de puta si lo hago –
- ¿De que hablas? – interrogo el pelinegro deteniéndose en una esquina
- Me acosté con ella Harry, la embarre en grande – explico
- Ron, eres un…- dijo incrédulo Harry
- Si, lo sé – sus ojos se llenaron de lagrimas – ahora si la perdí, perdí a Hermione para siempre
Estaba estático en la puerta, su cerebro le decía que se fuera, que no era su problema, que huyera, pero sus piernas no recibían el mensaje, se quedo ahí, mirándola, con cara de incredulidad y susto, su corazón latía a mil por hora, debatiéndose entre hacer algo o dejarla a su merced. Un gemido doloroso perteneciente a ella desde el suelo decidió por él.
- Demonios Granger – dijo acercándose a la chica, yacía en medio de la habitación, de boca al suelo, con la misma ropa que llevaba la noche anterior - ¿Qué rayos?
Al tocarla pudo sentir el calor que despedía el cuerpo de ella, hervía, la volteo con dificultad y vio en su cara un gesto de completa incomodidad, sus cejas estaban fruncidas, los puños de sus manos estaban apretados, y su boca roja por el calor, entreabierta, dejaba salir un olor a vainilla muy exquisito.
La chica tenía un solo zapato con ella, la tunica estaba en la cama a medio caer, sus jeans gastados tenían el primer botón suelto y su suéter puesto en solo un brazo. El rostro de ella detonaba sufrimiento, sus mejillas estaban surcadas por lágrimas secas y en sus parpados cerrados se asomaban unas nuevas.
Se notaba que había tratado de refrescarse, intentándolo inútilmente, sin ningún cuidado y repitiéndose una y otra vez que escapara de allí, quito completamente el suéter negro de la chica y lo que vio lo paralizo de pies a cabeza.
La marca tenebrosa yacía en su brazo izquierdo, contoneándose y pareciendo más tétrica en su delicada piel, en un giro algo extraño de la marca ella gimió aforrándose de la tunica del muchacho. Entre abrió los ojos con dificultad tratando de enfocarlo.
- ¿Ma…ma…mal…malfoy? – susurro
- El que viste y calza – dijo despectivamente – debes ir a la enfermería Granger
- No – trato de gritar
- Estas pésimo y…- comenzó él
- Es solo la marca – dijo débilmente – cuando se…desva…nesca…desaparecerá el dolor
- ¿Qué te traes entre manos Granger? – siseo confundido
- Ja- rió ella – algún…día…lo…sabrás
- Estás loca – negó con la cabeza el chico tomándola en brazos
- ¿Qué haces? – gimió
- Se te freira el cerebro Granger – dio por explicación
Salio de la habitación de Granger con facilidad, "Nota mental: los libros no alimentan a la sangre sucia, pesa menos que un elfo", se dirigió al baño compartido, por el cual hasta el momento no habían peleado, la deposito en la amplia tina quitándole el zapato que restaba.
- Sostente maldita sea – bufó notando la casi inconciencia de la castaña
Se maldijo, maldijo a Voldemort, a su padre, a Blaise, a la Comadreja y a cara-rajada, se quito sus finos zapatos con destreza, y entro a la tina con la empollona, la apoyo en la pared y la afirmo por la cintura, con demasiada dificultad abrió la llave del agua helada dándoles de lleno en sus cabezas.
- Merlín – susurro ella, tomando al chico de los hombros
- Me duele, maldita seas – le reprocho el rubio
El agua los empapo de pies a cabeza, Hermione sentía un alivio inmenso al sentir el agua correr por su cuerpo, con esfuerzo, levanto su brazo izquierdo y lo puso a la altura de su hombro, mirándolo embelesada, veía como poco a poco la serpiente y calavera se deshacían, formando parte de ese trozo de piel.
- ¿Cómo es que la tuya hace eso? – farfullo el rubio con el pelo cubriéndole los ojos
- ¿Cómo podré servirle si ando con eso en mi brazo? – se explico
- Entiendo
- ¿No te da asco? - pregunto ella aun aturdida
- ¿Qué? –
- Tocarme – dijo con simpleza
- …
- Lo haces por ti ¿cierto?, si me dejarás morir el señor te castigaría –
- Ajá – dijo pensando y no logrando encontrar respuesta para eso
La castaña resbalo un poco mas y Malfoy la tomo con sus dos brazos, pegando su cuerpo al de ella, haciendo que soltará un placentero gemido, según los oídos del Slytherin, la miro a los ojos, y en ellos vio una tristeza enorme, que le podría haber pasado para que tomara la decisión de unirse a sus enemigos se preguntaba mientras en la cara de ella, se asomaba una sonrisa.
- Creo que estoy delirando –
- ¿Por qué? – interrogo
- Por que tus manos me cosquillean en la espalda y tus ojos dicen que quieres besarme – dijo divertida, tambaleando la cabeza de vez en cuando
- ¿Ah si? –
- Si, y…si no supiera… que eres Malfoy, estaría…segura de ello –
- Tal vez – dijo él haciendo que la castaña suspirara, al decir esas palabras sintió su aliento en su boca, muy cerca, quizás demasiado, estaba aturdida, no sabia si esto fuera real, debía ser una pesadilla, pero… ¿En las pesadillas una se siente así de cómoda?
- No sé me ocurre nada – dijo una chica rubia frente a una retrato de unas hadas
- Lo siento, sin contraseña, no pasas – dijo suavemente el hada
- Es que vamos a celebrarle el cumpleaños a Hermione, no podrías hacer una excepción –
- Podría, pero es mi cargo el que esta en juego, lo siento mucho señorita –
- ¿Si toco la puerta se escuchará dentro? – pregunto Luna
- Si, inténtalo – Susurro al viento se traslado a una esquina del retrato y permitió que la chica que despedía paz, diera toques a la puerta
Luna espero pacientemente a alguna reacción de adentro, tal vez si otro hubiera sido el que esperaba, ya se habría largado, cada dos minutos la rubia daba pequeños toquecitos, no quería arruinar el lienzo de las hadas, por eso tocaba despacio.
Cuando toco por enésima vez, sintió la mano de alguien en su hombro, se sobresalto y reprimió un gritito, giro y contemplo los ojos cafés de un chico.
- No saldrán – dijo él – no si tocas así
- Es que no quiero arruinar el lienzo – dijo calmada la chica
- Claro – le tendió un libro – si Hermione sale, se lo puedes entregar…eh
- Lovegood, Luna
- Nott Theodore, bien, gracias, y…trata mas fuerte, te harás vieja si sigues así – le sonrió y se marcho
La chica miro el libro y sonrió, era el compañero de estudio de su amiga, antes lo había visto por los corredores pero jamás le miro los ojos, los tenia bonitos, mamá le decía que los ojos son la puerta al alma, que razón tenía ella, "Luna", si solo hubiese vivido mas, "¿Luna estas bien?, era tan sabia, ¿Luna me oyes?, le enseño tantas cosas…
- ¿Luna, aun estas con nosotros? – dijo una voz zarandeándola, sacándola de sus pensamientos
- Si, no sale – dijo aun distraída
- ¿Y la contraseña? – pregunto Ron
- No la sé –
- ¿Qué haremos? – farfullo Harry
- He tocado la puerta con la esperanza de que salga – musito la chica dando otros tres golpecitos mas
- Hay Luna, saldrá mañana si tocas así, es hora del almuerzo y debemos avisarle para que no planee nada – Ron la quito de la puerta – así se hace – el pelirrojo aporreo la puerta ante los atónitos ojos de susurro al viento y de unas cuantas hadas mas que salían de los árboles escandalizadas.
- ¿Estas…jugando…conmigo? – bufo Hermione logrando mantener los ojos abiertos
- ¿Y que pasa si juego? – rebatió Malfoy
- Tú no eres así, no me tocarías ni para humillarme – dijo decidida
- No me conoces, soy capaz de muchas cosas y también…-
¡PUM…PUM…PUM!, se oyeron golpes en la puerta de la sala común, cortando el discurso de la serpiente justo donde debía, los dos giraron sus cabezas al mismo tiempo hacia la puerta del baño, como si con ese gesto pudieran espantar a quien molestaba, los golpes seguían y pronto un "Hermione" resonó en el lugar, era Ron, estaba loco si pretendía que ella saliera estando tan cómoda como ahora, bufo molesta, y regreso su cara hacia el frente, captando una media sonrisa del rubio.
- ¿Y a ti que? – pregunto molesta
- Estas en problemas Granger – siseo gustoso
- ¿Por qué? –
- ¿Qué pasaría si bajara y los dejase entrar?, tendrías que explicar muchas cosas –
- No – dijo sonriendo también – no explico nada, porque allá afuera no esta el señor, quien es al único que debo rendirle cuenta, además, por mí que se hagan viejos esperando
- Preguntarán de todas formas –
- Pues tú les explicaras –
- ¿Qué? – pregunto Malfoy confundido
- Dime, como les explicas a mis amigos, una vez que me vean, que estoy empapada al igual que tu, y que estoy tirada semi-inconciente en la bañera –
- Jugada sucia, al igual que tu Granger – bufo molesto el rubio
Ella sonrió por un momento antes de sentir que la puerta se venia abajo, o eso pensó, el ruido taladró su cabeza dolorosamente, se tapo los oídos con las manos, comenzando a marearse nuevamente.
- Bien, ya basta de ser niñera, iré a golpear a tus inútiles amigos – la soltó haciendo que la castaña resbalara por la pared al frío suelo – ahora te las arreglas solita
Lo miro molesta y con una elegancia increíble para su condición, se levanto y dio el agua caliente, moderando la temperatura, llevo sus manos hacia el mojado pantalón y le miro con arrogancia
- ¿No ibas a patear traseros? – rugió para que saliera
- Estupida – dijo antes de salir con un portazo atroz
Lentamente se saco toda prenda que la cubría, en su tobillo estaba su varita afirmada, enseñanza de Lestrange en terreno seguro, si era peligroso debía llevarla en el antebrazo, la saco con rapidez y hechizo su ropa para que desapareciera, se quemara, o quien sabe que, el punto es que había desaparecido, con una paciencia absoluta, se lavo el cabello, su cuerpo y dejo el agua correr por su brazo izquierdo, donde ahora solo se veía el ojo de la serpiente.
Corto el agua y salio de la tina sin premura, tomo una de las toallas del lugar y limpio el vapor del espejo frente a ella, le asusto lo que vio, sus ojeras habían crecido bastante, dejo la toalla a un lado y se observo completa, estaba mas delgada, y sus cicatriz en su costilla relucía mas que antes, el color de su piel seguía siendo el mismo, sano y suave, no blanca pero tampoco morena, tostada podría ser.
Sus ojos se llenaron de lagrimas, ahí frente a ella, estaba alguien completamente desconocido, ya ni recordaba cuando gano esas curvas, no recordaba cuando sus senos habían crecido, tal vez por eso el sujetador le apretaba tanto, no recordaba haber crecido esos centímetros, ni que su cabello estuviese tan largo, era como si se hubiese detenido su mente dos años atrás, pero su cuerpo no lo hizo. Tomo su cabello en una cola, y suspiro dejando caer los brazos, sin intensiones de moverse.
- ¿Qué os pasa? – grito Draco asomando su humanidad por el retrato
- Buscamos a Hermione – dijo Luna delicadamente
- ¿Qué no os basta golpear como condenados para intuir que si no sale es porque no esta? –
- No esta en ningún otro lugar Malfoy – rugió el pelirrojo
- Mira comadreja, si perdiste el paradero de tu futura esposa no es mi problema –
- ¿Podemos entrar? – pregunto Harry con el ceño fruncido
- No – contesto rotundamente
- ¿Desde cuando te bañas con ropa Malfoy? – rebatió el pelinegro
- Desde que Weasley se tira a la patética de Brown y tú a la comadreja menor – respondió con una sonrisa
- Hijo de la…- dijeron los muchachos siendo interrumpidos por Luna
- Nott le envía esto a Hermione – le sonrió – y esto – saco un papel de su bolsillo y de su cabello una pluma, escribió unas cuantas palabras, doblo el papel y se lo entrego – es de mi parte, puedes dejarlo en la mesa si no quieres dárselo, ella sabrá, y lamento molestarte en tu ducha vestido
Sonrió por última vez y miro a los chicos, susurro un "Iré a ayudar a Ginny con lo del cumpleaños" y ensoñadora como siempre, se fue.
- Si que le falla – dijo Malfoy mirándola caminar y recibiendo asentimientos de cabeza de los demás
- No cambies el tema, sé que Hermione esta aquí, debe estarlo – bufo Ron molesto por confraternizar con el enemigo – déjanos pasar
- Tu querida empollona no esta, y aunque estuviera no los dejaré pasar, esta sala es de los premios anuales, son dos, y uno solo esta aquí, y no pienso concederles el paso, asi que ve a buscar en la tierra o debajo de las mesas por si la encuentras, y no molestes mas
- Jodete – le grito Ron
- Jodete tu pobretón, o no mejor, jodete a Brown, y aprovechas de invitar a cara-rajada y a tu hermana, así comparten en familia
Dicho esto les cerro la puerta en las narices, haciendo que se tragaran sus reproches e indignados se fueran del lugar.
- ¿Como crees que lo supo? – pregunto Ron ya mas calmado
- Ron lo lamento, pero Lavender no tiene precisamente lo que llaman discreción – respondió el moreno
- Rayos – dijo pensativo - ¿Por qué habrá dicho algo de ti y mi hermana? De seguro eso lo invento, ¿no es cierto Harry? –
- Cierto – respondió Harry tocándose el cuello disimuladamente, de seguro lo descuartizaban
Que bien se sentía cerrarles la puerta en la cara a esos idiotas, lo disfruto, de una manera burda pero diversión al fin, se volteo pensando en si dejar el libro en la mesa de la sala o llevárselo a la habitación, todo con ella era confuso, aun seguía en su cabeza ese estupido "Tal vez", que diría su padre, ayudando a una sangre sucia.
Algo llamo de pronto la atención del muchacho, no era visible, sino mas bien era un olor, vainilla, a eso olía la sala común, agudizo su oído para escuchar algún ruido, la ducha estaba cerrada, de seguro la come libros se había ido a su cuarto, decidió subir a tirarle el libro por la cabeza, por muy enferma que estuviera no dejaba de ser una insoportable.
Subió molesto por nada a la habitación de la chica, sorprendiéndose de que la puerta estuviera tal cual la dejo al salir con ella en brazos, frunció el ceño y se dirigió al baño, no escucho nada, estiro su mano para abrir la puerta pero esta no alcanzo a tocar la madera cuando lentamente se abrió unos centímetros,
Allí frente a él, estaba la desabrida de Granger, que de malo no tenia nada, la espalda le daba a la puerta dejándolo ver por la rendija sus largas piernas, su espalda y su…"Que demonios estoy haciendo, espiando a Granger…vete Draco vete" se decía mentalmente pero ninguna orden llego a sus piernas, en cambio siguió observándola moverse, ella tomo su cabello en una cola, dejando ver sus hombros, para luego dejar caer sus brazos como si pesaran una enormidad, el chico miro hacia el frente de ella y en el espejo pudo ver la cara afligida que tenia.
Él se llevo una mano al cabello revolviéndolo silenciosamente, regreso sus ojos a la castaña y ahogo un gemido al notar sus senos, perfectos…pensó, se volteo furioso, arrojo el libro a la habitación de ella, para luego ir a la suya cerrando la puerta estruendosamente, apoyo su espalda en ella y resbalo despacio al suelo.
- Traidor – murmuro el Slytherin mirando una abultada parte de su anatomía.
Besitos y ya va ardiendo la cosa.
Aniia, la chica loca, en busca de la verdad.
