Capítulo 9, subiré por ahora hasta el decímo.

A leer.


Como predijo Malfoy, al otro día la castaña no recordaba absolutamente nada, bueno, solo hasta la parte en que subió a su habitación con un arsenal de licor en las manos, de ahí en adelante, los grillos hacían eco en su cerebro.

Volvió la relación osca entre ellos, nada había cambiado, por lo menos para la chica, ya que cada vez que se insultaban, él le gritaba mirándole los labios, nunca a los ojos, tal vez algún punto en su escote, o ese lunar en el cuello cerca de la oreja, pero nunca a los ojos.

Al siguiente día se presentaron frente al señor oscuro, Granger estaba medio ida, quizás por el dolor de cabeza que aun le afectaba, si hasta cuando sus amigas fueron a verla les pidió que se marcharan. El punto es que al finalizar la reunión Lord Voldemort, converso unos minutos mas a solas con ella, y si el chico hubiese puesto un poco mas de atención se habría percatado de que su señor solo le repetía las instrucciones ya dichas para todos, que ella por andar pensando en asesinar rubias zorras no escuchó.

De ese día, faltaba un mes para su primer ataque, Lucius le había dicho a su hijo que dos propósitos se revelarían en esa fecha, la primera para asustar y causas caos, y la segunda para ver si eran tan leales como decían serlo.

Tiempo después sentado en la sala común de los Premio Anuales, Malfoy observaba a Granger hacer sus deberes, pocas veces hablaban ya que ella se encargaba de ignorarlo olímpicamente, si él chico no la hubiera humillado frente a medio colegio en los pasillos, quizás otro seria el cuento.

- Deja de portarte como una infante – le siseo, logrando con eso solo perdidas de palabras

La chica ni se inmuto, que creía, ¿Qué le hablaría después de sacar a la luz su ropa interior de su bolsillo?, si aun se reían de ella, es que ¿Qué había de malo con su ropa?, era de un color normal y bastante bonitas a su parecer, claro, para ella, los hombres en cambio piensan que una ropa interior adecuada debe ser, sin mucha tela, y mas piel.

Solo quedaba un día para su primer ataque, se sentía nerviosa, sabia que estaba lo suficientemente entrenada para que nadie le opusiera resistencia, pero su mente le jugaba malas pasadas, ¿Y si aparecía Harry? ¿O alguien de la Orden?, no estaba segura de poder controlarse, no estaba segura de poder atacarlos aunque su misión fuese causar estragos.

Sintió como Malfoy abría la puerta de la sala, escucho voces entrando en la estancia, ¿Acaso debían hacer algo?, "pues claro" recordó, ponerse de acuerdo para mañana, el gran día.

- Huele horrible – picó Blaise mirando a la castaña cuando esta levanto la vista

- Si ya decía yo que deberías bañarte mas seguido – bufo ella con inteligencia, levantándose y sentándose en medio del sillón de dos cuerpos

- ¿Cómo vas ratona? – pregunto Nott desplomándose a un lado de la chica

- Pésimo – susurro

- Vaya – dijo atrayéndola a él y ubicándola entre sus piernas para abrazarla por detrás

- ¿Qué haces tocando a una sangre sucia? – se indigno Blaise

- La toco – miro a la chica y sonrió – y no he muerto ves, de hecho es agradable

- Eres un…- comenzó el moreno

- Basta – grito Pansy – la Granger esta es parte de nosotros, y aunque no me agrade, trabajamos codo a codo, sin peleas este tedio se hace mas corto

- Tiene razón – le concedió la castaña

- Bien, ¿Por donde empezamos? – interrogo Malfoy esperando si sus compañeros mataban a Granger por bocaza, o él mataba a Nott por tocarla con libertad.

Si se ve tan cómoda ahí, el idiota con la barbilla en su hombro y ella con su cabeza ladeada hacia él, y que hablar de sus manos, se las cortaría y lo obligaría a comérselas.

El rubio saco sus pensamientos asesinos fuera del alcance de su mente, trituro con la vista al castaño quien rió por lo bajo, y anoto, no pensar mas en Granger, "No mas sangre sucia en tu cabeza pura Malfoy" se dijo con rudeza.

- ¿Cómo haremos que no nos descubran? – pregunto Pansy sentándose en el apoya brazos al lado de Nott

- ¿Alguna idea? – siguió Nott

- Las sangres sucias primero – bufo el moreno

- ¿Qué tal…- comenzó la chica – que tiremos a Zabinni como cebo? Me parece estupendo

- Graciosa – siseo él

- Si dejarás de fastidiar Zabinni esto sería más sencillo y rápido – chillo Pansy

- Ustedes no tienen problemas, verlos juntos es pan de cada día, deberían andar en constante vigilancia, y por lugares sin mucha concurrencia, en cuanto se escuche el primer golpe, el caos reinará y será fácil escabulliros en la multitud, se cambian y aportan con el ataque, en cuanto a mi…diré que voy a la biblioteca a buscar muchos libros, pero necesito una distracción para Luna, ella seria capaz de acompañarme diez horas seguidas sin chistar – finalizo Hermione

- Me parece bien – dijo Pansy – con Lovegood…pues podríamos, hacerle algo – sugirió

- Como romperle las piernas por ejemplo – añadió Malfoy

- No – grito la castaña – será algo sencillo, nada de quebramientos Malfoy

- Granger, sabes que si ellos llegan a la lucha querrán pelear, no veo el problema – contesto

- Pero es innecesario antes de eso, después, hasta yo atacaré si es preciso – dijo con seguridad

- Entonces… ¿Cómo nos deshacemos de ella? – pregunto Nott en su oído

- Le mandaremos una carta, de un viejo amigo que ella tenía, no lo ve hace años, inventaremos que es mago y que por los periódicos y las fotos del ministerio la reconoció, le dirá que la espera en tal parte, en un lugar seguro y nadie llegará, así no será problemas – farfullo con los ojos cerrados

- Bien, decidido, me largo – dijo Blaise levantándose y saliendo de la sala

- Avísales a Crabbe y Goyle – ordenó Malfoy

- No soy un criado – siseo el moreno

- Solo hazlo –

- Tropa de inservibles – farfullo antes de salir

- Que humor de perros – dijeron Theo y Hermione al mismo tiempo

- ¿Draco, puedo hablarte? – susurro Pansy haciendo que el aludido dejará de mirar a la pareja

- Por supuesto ¿Pasa algo? – dijo con real cara de preocupación

- La verdad, si –

- Acompáñame – la tomo de la mano y la llevo a su habitación

- ¿Algo anda mal con ella? – pregunto la castaña tímidamente

- ¿Te importan las serpientes? – inquirió él confuso

- Me importas tú – dijo encogiéndose de hombros


- ¿Qué pasa Pansy? – dijo por enésima vez, hacían minutos que ella solo veía hacia la ventana

- Me enamore – soltó de pronto congelando al rubio

- Es imposible – dijo él sin mucho tacto

- ¿Qué? Crees que por ser Parkinson no tengo un corazón, o soy tan despreciable que nadie se fijaría en mí –

- No es eso, sabes que no es así – la tomo de las manos – sabes que nos criaron para no conocer eso

- Lo sé - se lanzo a sus brazos – pero ya lo hice y duele mucho

- Tranquila – dijo peinando su cabello - ¿Alguien mas lo sabe?

- Theo – murmuro sintiendo como él se tensaba - ¿Te desagrada?

- No – respondió

- Pero lo miras como si lo quisieras matar –

- Tal vez –

- ¿Te gusta Granger? –

- Pansy, que boberías dices a veces –

- A Nott le gusta – dijo para comprobar si él chico se volvía a tensar, y lo hizo

- ¿Le gusta?

- La verdad no, solo le agrada, como amiga, como yo

- Claro – dijo mirando al techo - ¿Quién es el chico?

- Es de Ravenclaw

- Por Circe, no podías elegir uno de nuestra casa Pansy – dijo asqueado

- Cuando te enamores, tu corazón no razonará de casas, ya lo verás

- Y no me enamoraré nunca, eso es para los débiles – susurro con expresión dura

- Pues que me maten –

- Realmente te dio fuerte – suspiro

- Creo que si, espero que no – le sonrió

- Quien te entiende muchacha – se encogió de hombros

- Yo sé que tu – le beso la mejilla – Gracias por no gritarme, por no golpearme, por no decir que era una traidora, gracias por estar a mi lado Draquito

- Si no me vuelves a decir Draquito prometo no golpear a tu conquista – rió el rubio

- Hecho – acepto ella abrazando a su amigo de la infancia

Miraron hacia la puerta donde unas extrañas risas se escuchaban


- Basta…ya…no…puedo – dijo a penas

- Eso te pasa por cabezota – replico sonriendo

- Me…rindo – jadeo

- No señorita, esa no es una opción – rió

- ¿Nott, ya vamos? – pregunto Pansy bajando las escaleras haciendo que la mirara y parase de hacerle cosquillas a la ratona

- Si, creo que ya es tarde – se paro y cogió la mano de la castaña – cuídate, y no te metas en problemas, ya sabes, debes estar en forma para darme hijos sanos

- Claro – respondió ella con la voz entrecortada

- ¿Hijos? – inquirió Pansy con Draco tras ella

- Por supuesto, si no nos casamos nunca y deseamos tener familia, ella me dará herederos – dijo Nott

- Yo no he aceptado, tu solo has decidido – rió Hermione

- Ya, pero es una buena opción – siguió sonriendo

- Si, pero por alguna razón yo pienso que ya encontraste a alguien – dijo ella levantando las cejas

- Creo que mejor nos vamos, ¿no Pansy? – se enrojeció y miro hacia la pelinegra

- La verdad…es que quiero saber a que se refiere Granger – se cruzo de brazos

- Ah no, nada peor que dos mujeres con sus carácteres juntas – suspiró – vamos, es tarde

- Adiós – se despidió Hermione besándole la mejilla – Adiós Parkinson

-Adiós, Draco, Granger – dijo ella seria saliendo de la habitación

- Esta me la pagas – siseo divertido Nott – Adiós Malfoy

- Si, ya – dijo el rubio hastiado, desde que bajo con Pansy nadie lo había notado, y él era el centro de atención

- Buenas noches – dijo la chica pasando por el lado del rubio

- Espera – le tomo del brazo

- ¿Qué deseas? – interrogo

- Devolverte algo – saco una prenda roja

- Mi ropa interior – musito la castaña

- Esta vez, me pase – reconoció Malfoy entregándole la tela

- ¿La sacaste de mi cuarto? –

- No, del mío – se mofo

- Bien – dijo ella soltándose de su agarre, molesta


Un raro día se anunciaba, no había mucho que decir, solo caminaba junto a ellos con la ropa mas cómoda que encontró y un bolso pequeño en apariencia, los días pasaban muy rápido y aunque con la reunión de ayer la batalla era inminente, ella se rehusaba a creer que algo así estaba sucediendo.

Prácticamente la ignoraban, tuvieron que ir con Lavender, que no se despegaba ni un momento de Ron, para su desgracia, Luna había ido al encuentro a de su "Antiguo amigo Marcelo", no muy contenta pero por cortés fue.

Suspiraba constantemente, faltaban no menos de veinte minutos para ponerse en acción y pensaba cada poco una excusa para no participar que por absurda desechaba de inmediato.

El Quidditch fue el tema de conversación desde que salieron del castillo, y por primera vez lo prefirió así, tenia la posibilidad de que Lavender se quedara callada por horas, y eso si que era mejor.

Quince minutos, se escuso con sus amigos que a regañadientes la dejaron ir, pero ir a la tienda de libros no era demasiado atrayente para ellos, escucho como decían que irían a ver la tienda de los gemelos, mejor así, el ataque seria cerca del callejón Knocturn, lejos de Sortilegios.

Camino entrando rápidamente a la tienda, compro un libro cualquiera, lo pago y velozmente salio, su coartada estaba lista, ahora solo debía esperar, fue hasta un callejón apartado y metió su mano en la bolsa, lista para cuando la señal se diese. Un olor detrás de ella penetro fuertemente en su nariz, su cerebro trato de recrear una escena pero una voz despego cualquier intento.

- ¿Nerviosa? – pregunto

- Igual que tú Malfoy – respondió con un suspiro cerrando los ojos y apoyando la espalda en la pared

- ¿Qué tienes con Nott Granger? –

- Lo mismo que tu con Parkinson –

- No te creo –

- No me importa –

- Se sincera –

- ¿En que te afectaría? – dijo abriendo los ojos y mirándolo, tenia las manos en los bolsillos, vestía e negro y su cara estaba mas pálida de lo normal

- Por favor – pidió él sorprendiendo a Hermione

- No tengo nada con él, si una linda amistad – respondió sin intención de hacerlo

- Bien –

- ¿Estas interesado en mi? – pregunto ella seria

- No digas…-

- Responde – dijo duramente

- No más de lo que he estado siempre – murmuro con cara de odio

- ¿Por qué? – inquirió

- Por que es imposible que una sangre sucia supere a un sangre limpia –

- Tú y tus líos de sangre – bufo indignada

- No son míos, son de mi padre –

- Creo que tienes vida propia Malfoy –

- Tu vida no te pertenece más desde que te aliaste al señor –

- Te equivocas –

- No seas ingenua, de esta, no sales – rió con tristeza

- No deseo salir – susurro deteniendo la risa del chico

- No te entiendo –

- Podrías entenderme el día en que te lo explique, y eso no sucederá Malfoy, por más que la tierra se detenga

- Tengo mis métodos Granger – dijo pensando en como torturarla

- Cruciatus, imperios, se como repelerlos, sin siquiera pronunciar palabras – sonrió ella

- ¿Quién eres? – pregunto incrédulo

- Hermione-hija-de-las-mil-putas-Granger –

- Ingeniosa –

- Malfoy…-

- Dime –

- Gracias por desabrochar mis pantalones ese día – sonrió

- Pensé que…-

- Si, ahora recuerdo solo hasta ahí, espero recordar lo demás –

Su brazos empezaron a arder, se lo afirmaron disimulando una mueca, ninguno iba a demostrar sufrimiento frente al otro, a pesar que se destaparon sin quererlo mas cosas de las necesarias, cada uno tomo su capa y con cuidado de ocultar todo, las colocaron en sus cuerpos, pusieron la mascara en sus rostros y caminaron hacia la salida del callejón, una gran explosión fue el aviso que esperaban, y antes de salir a combatir, el rubio susurro unas palabras.

- Trata de no morir Granger – le miro a los ojos, que a pesar de la mascara los reconocía – Me perteneces – siseo para jalarla del brazo y hundirse en el caos de Hogsmeade.


El Quisquilloso llego a su habitación junto con la copia del día y una nota del señor Lovegood, pidiendo disculpas por el retraso del ejemplar y agradeciendo que haya atendido a tiempo a su hija.

Si, para mala suerte de Hermione una de las mas afectadas fue Luna, quien por distraída se perdió del lugar de encuentro, siendo que hace años paseaba por ahí, y fue a parar al epicentro de la batalla, gracias a Merlín que no alcanzaron a llegar los demás, y lamentablemente los de la Orden si acudieron, tarde, pero de todas formas tuvo que pelear con ellos.

Tonks era buena, bastante en realidad, se pregunto mil veces que hacia allí en vez de estar en el castillo pero cada vez que un hechizo de los de la Orden se acercaba, ella volvía abruptamente a la tierra.

Fue felicitada por Bellatrix y el mismísimo Voldemort, quien dijo que nunca había visto tanto talento en "Una mocosa" de su edad, término solo con un hematoma en el hombro derecho, hecho por ojo loco, es que ese viejo si daba la pelea.

Miro el ejemplar viejo, busco el artículo y justo en ese doblez muchas tarjetas estaban juntas por un lazo, las miro detenidamente, eran ofertas de compras, pero pronto las leería, por el momento quería ir a chequear a Luna.

Suspiro tocando su hombro adolorido y en el trayecto a la enfermería, ensayo la mejor cara amigable.


- No es necesario que vengan en la mañana, después de clases seria suficiente – dijo Luna con una sonrisa

- Nada de eso – respondió Hermione callándolos a todos – si ellos desean irse, bien por ellos, yo no me iré – dijo sonriéndole

- Nosotros tampoco nos iremos – menciono Harry, con asentimientos de cabeza de los demás

- Hola preciosas – se escucho una vez desde la puerta

- ¿Qué haces aquí? – rugió Ron

- No es evidente – paso por entre ellos y se detuvo a un lado de la camilla - ¿Cómo te sientes?

- Como si un montón de "Muppins" me hubiesen hecho cosquillas – dijo Luna mirando al castaño

- No preguntes – dijo Hermione al ver la cara de Theo

- Te traje tus libros – el chico saco uso cuantos amarrados por una correa – sé que no eres como esta ratona, pero mientras estamos en clases será mejor que te entretengas en algo

- Gracias – musito la rubia

Se quedaron mirando por un tiempo, bueno mas bien él la contemplaba, ella solo se dejo vagar por el aire como de costumbre, carraspeo trayendo de vuelta a su serpiente amiga.

- Bien, me voy – dijo dándole un beso en la frente a Luna y a su "Ratona"

- Luna – murmuro Harry cuando el chico se fue - ¿Cómo es que lo conoces?

- Bueno…-

"No, demonios ,¿ porque a mi?, se preguntaba una chica rubia en medio de hogsmeade, hace minutos debería estar esperando a su amigo Marcelo pero por andar pensando en su madre, se había perdido por completo.

- ¿Estas perdida? – pregunto una voz tras ella

- Ah, si, busco este lugar – dijo mostrándole un papel

- Rayos, Lovegood, eso esta del otro lado, te has alejado mucho – rió Nott

- OH – susurro – ¿te acuerdas de mí?

- Por supuesto – dijo con una sonrisa – ¿me acompañas a comprar unas cosas?

- Claro – sonrió ella olvidando por completo a Marcelo

Fueron a una bella tienda de intercambios, donde se encontraban desde cosas antiguas a completamente nuevas, del año de la pera hasta la actualidad, de todos tamaños y colores.

- Que hermoso – escucho Nott decir a Luna

- ¿Qué es? – pregunto acercándose

- Una caja de música – sonrió recordando la suya rota por la mudanza cuando mamá murió

- ¿Cuanto cuesta señor? – pregunto Nott al dueño

- Siete Galeones Joven – respondió amablemente el responsable

- La llevo y también el relicario – dijo tomando la caja en sus manos, la pago y salio detrás de la chica – ten

- ¿Cómo? – Pregunto la rubia con los ojos abiertos – pensé que la querías para ti

- No creo que sea muy varonil tener una cajita de música – le sonrió – ten

- Gracias – la tomo en sus manos y la abrió, cerró los ojos mientras la música llenaba sus oídos (.com/watch?v=v9blrRPLSrg) y los abrió a penas termino – es hermosa

- Como tu –

- ¿Ah? –

- Despides una paz increíble Luna – dijo sintiendo como se removía por llamarla por su nombre – eres muy angelical

- Yo…-

- Debo irme, cuídate y no vuelvas a perderte si, prometo que nos volveremos a ver – le beso la mejilla y la dejo allí, tocándose con la mano el lugar donde un calorcillo extraño para ella se mantenía a pesar de que él se marchara"

- Y así fue – concluyo la rubia, que mas bien su discurso fue, "Antes del ataque, conversamos, le ayude a comprar algo, seguimos conversando, se fue y volví a perderme"

- Ah – embozaron los demás, mientras la castaña sonreía

- Creo que es mejor que nos vayamos, debemos dejar que descanse – sugirió Hermione

- Si, vamos – acepto Harry mientras todos se paraban y se iban

- Luna – dijo Hermione

- Me regalo una cajita – sonrió la rubia sacándola de debajo de su almohada

- Es preciosa – susurro Hermione

- Si –

- Bien, te dejo –

- Anda –

- Volveré –

- Lo sé –


- ¿Dónde estabas? – pregunto furioso

- Lo siento mi vida, tuve que ir a comprar las cosas para la cena – respondió Hermione con mirada asesina - ¿A ti que te importa?

- No me importa – refuto el rubio

- Entonces no preguntes – dijo desplomándose en el sillón

- ¿Qué llevas en el cuello? – interrogo el rubio acercándosele

- Piel – dijo sarcástica

- Chistosa, esto – tomo un pequeño relicario

- Es un relicario –

- ¿Quién te lo dio? –

- Theo –

- Y dices que no tienes nada con él –

- Sabes Malfoy me canse de tus interrogaciones, es un AMIGO – grito – y si te deja mas tranquilo, a Nott le interesa Luna

- ¿Lunática? – pregunto mas tranquilo

- Luna – bufo ella

- No te creo –

- Bien por ti –

- Eres una cabezota sabias – siseo apoyándose en los posa brazos, juntando su cara con la de ella

- ¿Malfoy, que haces? –

- No lo sé – rió – deberían meterme a Azkaban

- ¿Por qué? –

- Por querer besar a una estúpida, idiota, cabezota, come libros e irresistiblemente fastidiosa sangre sucia -

- Que lastima que yo no desee lo mismo – rugió ella – quítate

- ¿O si no que? –

- O si no la descendencia Malfoy se estancará contigo – sonrió de medio lado y miro a una parte muy apreciada del rubio

- No te atreverías – se enojo él viendo como ella, tenia su varita entre medio de sus piernas

- Inténtalo –

- De acuerdo – se acerco más y con un rápido movimiento, capturo la mano de la chica para parar cualquier hechizo y junto con eso, sus labios.


Subo el siguiente.

Aniia, la chica loca, en busca de la verdad.