El último por hoy, ya subiré los demás.
Besos.
- No, te he dicho que hacen la ronda – casi grito Tonks
- Nym no te enfades, solo preguntaba – dijo una voz desde la chimenea
- Amor, me lo has preguntado como mil veces, ella es grande, sabrá defenderse si él le hace algo – rebatió
- Lo sé, pero no es buena idea que ande por ahí en la noche con un hijo de Mortífago –
- Remus Lupin, ya basta, es grande, entiéndelo, por favor, tiene que hacer sus rondas – dijo la metamorfomaga rodando los ojos
- Esta bien, pero vigila por si las dudas – acoto Remus
- Si eso te tranquiliza lo haré, en una hora se termina el turno, si no llega, la iré a buscar –
- Gracias Nym – sonrió
- De nada, que tengas buenas noches y sueña conmigo –
- No tienes ni que pedirlo –
La cara del hombre lobo desapareció de la chimenea dejando a una chica de pelo rosa chicle con una real cara de fastidio, tenia que amar mucho a ese hombre, era demasiado sobre protector.
La besaba lentamente, como si tuviera el resto de la vida para hacerlo, como si el hechizo de la luna sobre ella no desaparecería al amanecer, sus pies estaban completamente mojados, cuando se acerco a ella ni siquiera pensó en quitárselos, solo fue allí, le tomo la mano y capturo su boca con la de él.
La tenia posesivamente abrazada, sin un milímetro de separación entre ellos, sentía sus labios hinchados, a pesar de lo pausado del beso, ella jugaba con su pelo, enredando sus dedos en el, enviándole miles de descargas a su espalda.
Sus manos en sus cintura se movían con algo de temor, como si fuera a romperla si lo hacia muy brusco, miles de sentimientos lo embargaban, pero a ninguno le dio mucha importancia, pero solo uno se quedo allí, insistiéndole en que no se iría, "El gusto", si, se sentía a gusto allí, se sentía bien, completo, y hasta alegre, solo por el gusto de estar cerca de ella, con ella.
Hizo un camino hasta su cuello, le beso la unión con su hombro, y escucho un leve gemido, música para sus oídos, sus manos aferraron más fuerte sus caderas, beso cada porción de piel que quedaba al descubierto, su respiración era agitada, lamió sin pensar cerca de sus senos y el gemido le hizo desconectar su cerebro.
- ¿Qué mierda me hiciste Granger? – exigió besando su oreja
- Lo mismo me pregunto – respondió ella entrecortadamente
Volvió a besarla, esta vez pidiendo mas y mas, algo le había hecho esa mujer, era todo lo que no esperaba de una, pero era la primera que le hacia perder la compostura. La levanto sin esfuerzo y camino con ella hacia el espeso bosque, la apoyo contra un árbol, recorrió sus costados sin dejar de saborearla y cuando lo inminente era mas que obvio, un dolor los hizo separarse abruptamente.
Ella lo miro horrorizada, dándose cuenta de lo que estuvo a punto de pasar, corrió hacia su ropa dejando al rubio sosteniendo su brazo, a ella también le dolía, pero el desconcierto era mayor.
- Vamos – le urgió al chico una vez que estuvo vestida
Corrieron por el espeso bosque, llegando a un pequeño claro, donde la luna estaba justo arriba, dándoles el privilegio de la claridad.
- Buenas noches – siseo una voz saliendo de la oscuridad
- Quisiera decir lo mismo – bufo el rubio
- Tus modales Malfoy – se molesto el hombre
- Los deje en Hogwarts –
- Señorita Granger – dijo amablemente
- Profesor Snape –
- No creo que sea necesario lo de Profesor, ya no lo soy –
- Me gustaría seguir llamándole así, decirle Snape a secas me incomoda –
- Por supuesto – rió el hombre – el señor los convoco para ajustar unos detallitos
- ¿Cuáles? – inquirió el rubio
- ¿Lo tiene Miss Granger? – pregunto el profesor sin tomar en cuenta a su ahijado
- Lo tengo – confirmo ella
- Démelo – exigió
- ¿De que hablan? – quiso saber Malfoy
- No – dijo la castaña
- No querrá desobedecer…-
- Las ordenes de mi señor fueron claras, "Téngalo con usted, hasta que yo lo requiera" – repitió sin inmutarse
- El me dijo…-
- No me importa lo que haya dicho mi señor, si el en persona no me lo pide, no lo daré –
- No sea boba Granger –
- No lo soy, aunque lo dude usted, no confío –
- Muy astuta – susurro una voz femenina – Severus
- Bellatrix – dijo él con asco - ¿Qué te traes por aquí?
- Solo vengo a ver que tramas –
- ¿Tramar?, eso es algo que solo tu haces querida Bella –
- Lo sé, ¿No es cierto Hermione? – sonrió
- Si – respondió ella ante la aun mirada suspicaz del rubio
- Veo que se llevan bien – acoto Malfoy
- Solo descubrí que tenemos mas cosas en común de las que nunca pensé – rió Bella
- ¿Cómo cuales? – inquirió el profesor
- Como cierto resentimiento a un idiota de ojos verdes y cicatriz estúpida – interrumpió Hermione
- Veo su cambio – añadió Snape
- Yo no el suyo – rebatió
- No seas grosera Hermione – rió Bella - Severus solo quería verte, él no confía en ti –
- No me interesa – bufo la chica – mi lealtad esta donde debe, quiera creerlo o no
- Es usted…- empezó Snape
- Lo traje para ti Hermione – sonrió la mujer
- ¿Ahora? – pregunto asombrada
- Mi eficacia es tan buena como la tuya – añadió bella
- Lo quiero – ordeno la castaña con la cara llena de odio
- Es todo tuyo, pero deber dármelo primero – sugirió Lestrange
- No me ofendas Bella – rió la castaña aun con odio – mi señor – repitió – no tú, ni él – dijo mirando al profesor
- De acuerdo – acepto ella - ¿Lo puedes sentir?
- Si, no me tardaré – y comenzó a caminar
- ¿Qué le has traído? – pregunto Snape una vez la castaña desapareció
- Ella debe arreglar unas cuantas cuentas, Draco, espérala en este mismo lugar, no oses acertarte a ella, lo sabré – rió – los dejo, trágicas noches – se despidió
- No me gusta no saber que pasa – siseo Malfoy
- Mientras menos sepas es mejor para ti Draco – dijo quedamente Severus
- Quiero saber – exigió
- Miss Granger es el nuevo juguete de tu tía, más que uno diría yo que es como su nueva adquisición, esta encantada con ella, tú no estabas ahí cuando se entreno a Granger, pero yo pude ver una de sus tantas prácticas – suspiro – es buena Draco, y me atrevería a decir que es mejor que Bellatrix
- ¿Tanto así? –
- Si –
- ¿Por qué se nos unió? –
- Digamos que su corazón Gryffindor es más poderoso que el de ninguno, se siente traicionada e inútil, de nuestro lado ha hecho muchas cosas, creo que se siente…es una estupidez, pero se siente a gusto –
- Es rara –
- Y fuerte, pero no tanto como a ella le gustaría –
- Aun no comprendo su afán para estar de nuestro lado –
- No le queda nada Draco, la mente de una persona como ella, en estos momentos, no sabe de lógicas, solo hace lo que a ella le conviene –
- ¿Cómo es eso de que no le queda nada? –
- Draco, tu curiosidad por ella podría matarte, al señor no le gusta que la cuestionen –
- ¿De que hablas? –
- Digamos que a Goyle padre, se le ocurrió la brillante idea de interrogar a Granger, de insultarla y exigir el por qué de su alianza, todo en frente de nuestro señor – río – aprendió la lección Draco, aprendió a mantener su boca cerrada cuando Granger esta presente
- ¿Qué tanto ha estado con nuestro señor? –
- Mas de lo que ha estado tu propio padre –
- Pero es una maldita sangre sucia –
- Pero eficiente –
- ¿Qué misión tiene ella? –
- No puedo decírtelo –
- Me frustra Snape, mi Lord no me ha dado nada, estoy en off –
- Muy pronto te dará una misión, aunque la compañía no sea de tu agrado –
- No debería confiar tanto en ella, podría traicionarnos –
- Lo sé, pero esta segado, maravillado de tener a la mano derecha de Potter a su lado –
- ¿Por qué los demás no están aquí? –
- Ellos no son requeridos, yo necesitaba hablar con los dos –
- ¿Sobre qué? –
- Con ella de eso que no me entrego – negó con la cabeza – no te diré que es, no me esta permitido, pero no te rebanes los sesos por ello, es algo sin valor, es solo la base del plan, nada del otro mundo, algo que hasta tu hubieses conseguido en unos minutos – suspiro – y contigo, de tu madre
- ¿Mi madre? – inquirió
- Draco, ella estuvo en San Mungo –
- ¿Por qué? – siseo apretando sus puños
- Según ella, se le cayó el estante de la biblioteca mientras iba a buscar un libro – bufo
- Mi padre – rugió el rubio quedamente – él le hizo eso
- Lo mismo pienso –
- Lo mataré –
- Ella no quisiese que hicieras eso, me pidió expresamente que no te lo contara, pero tú debías saberlo –
- Gracias padrino – dijo casi viendo todo rojo – pero de esta no se salva Lucius
- Haz las cosas bien Draco, no seas tan idiota como para hacerle algo a tu padre –
- Es un desgraciado –
- Lo es, pero también astuto, y sabes que a nuestro señor no le interesa si uno de sus Mortífagos golpea a su esposa –
- Apestan – el rubio miro a su padrino - ¿Cuidarás de ella?
- Haré lo que este a mi alcance – prometió – ahora, quédate a esperar a Miss irritante ¿De acuerdo?
- ¿Es necesario? –
- Si, hacían la ronda juntos, seria sospechoso si llegasen separados –
- Claro – musito Malfoy
- Adiós – dijo el hombre desapareciendo y dejando al chico solo
- Esta me la pagas padre – susurro él al viento
- Es la mejor idea que has tenido – rió
- Es que no quería verte deprimida por ahí – sonrió la rubia
- Ay Luna, ¿Qué haría sin ti? –
- Lo más probable es que estarías en tu habitación, con miles de ranas de chocolate, engordando y repitiendo el nombre de Harry en cada exhalación – dijo seriamente
- Lo peor de todo – sonrió Ginny – es que tienes razón, ya le hecho de menos
- Basta de boberías – les grito un chico de Ravenclaw – es hora de disfrutar
- Si que estas emocionado Patrick – susurro Luna
- Hay que aprovechar, aprovechar, y a BAILAR – chillo siendo coreado por alumnos de Sexto y Quinto
Patrick arrastro a Luna hacia la improvisada pista de baile, la sala de los menesteres albergaba a muchos alumnos deseosos de divertirse, la idea inicial fue de Luna, quien pidió ayuda para que Ginny no vagará por el castillo como zombie, y el resto fue idea de Patrick, que para tal organización, hizo de una simple reunión una fiesta de lo grande, él decía que había que celebrar que los odiosos de séptimo no estaban en el castillo, pero la mayoría sabia que no podía negarle un favor a la rubia, de mas esta decir, que la chica, creía fervientemente que era solo por que le gustaba bailar.
Ginny se levanto cuando sus propias compañeras le invitaron a bailar, aun era temprano cuando la cosa comenzó, muchos hechizos habían lanzado por si las dudas, aunque sabían que no se les escucharía, no estaba mal prevenir.
La pelirroja miro a su amiga que trataba de seguir el ritmo mientras Patrick se reía de ella, Luna jamás se molestaría porque alguien se riera de su pésimo bailar, sonrió al verlos a los dos, se llevaban de maravillas, "Si Luna fuera mas lista, sabría que él trata de conquistarla", pensó con una risita, para después girar en sus pies y cantar la gritos la melodía que inundaba la habitación.
- Traidor – le grito en la cara
Sabia que Bellatrix estaba escondida tras suyo entre los árboles, la conocía demasiado bien como para sentir sus movimientos, los reconocía a la perfección, sabia que después de que terminara con él, ella se encargaría de sacarlo de su vista.
- Hermione por favor – suplico
- No quiero volver a oír mi nombre en tus labios – le escupió las palabras furiosa
- Yo no quise…- comenzó
- ¿Qué no quisiste? – le interrumpió feroz - ¿Delatarme? ¿Traicionarme? ¿Qué?
- Iban a matarme – susurro apenado
- Yo habría muerto por ti – le espeto empuñando su varita
- Lo sé –
- Y te haces llamar un Gryffindor, menuda especie saliste – chillo, sintiendo la sutil risa de Bella aun escondida
- Perdóname – pidió – Te amo
- Yo no – sonrió – ahora lo único que alberga mi corazón para ti es el mas puro odio, el desprecio, me repugnas
- ¿Todo esto es por mi culpa? – quiso saber
- No te des tanta importancia – mintió a medias
- Hermione vuelve conmigo –
- BASTA –chillo – no…manches…mi…nombre…con…tu…asquerosa…boca
- ¿Qué te han hecho? – pregunto con los ojos llorosos
- Me han traicionado – se agacho para estar a su altura – He sido vilmente traicionada por los que amo y preguntas que me han hecho – ironizo
- Tú no eres así, tú eres dulce – insistió el chico tercamente
- Dulcemente te mataré – rió la castaña - ¿Así de dulce?
- No Mione, no eres tu, eres una impostora – dijo llorando
- Mírame – le espeto tomándole el cabello rudamente – Dime si no soy yo, dime si no sientes lo mismo que la ultima vez, dímelo
- Si – suspiro el mirando a Hermione a los ojos – pero a la vez, eres diferente
- Lo soy – acepto – tu me cambiaste Oliver, tu traición me dolió mucho, pero no mas que la muerte de mis padres
- ¿Qué? – se horrorizo
- Si – le agarro el cuello tratando de asfixiarle – Por tu culpa Oliver Wood, por tu culpa mis padres murieron
Lo golpeo en la cara como endemoniada, Bellatrix salio de su escondite y la contemplo con orgullo, esa mocosa sangre sucia siempre demostraba de lo que estaba hecha, por algo Voldemort la requería junto a él, sonrió encantada, su nueva adquisición si que valía su peso.
Oliver chillaba a cada golpe que le daba, ella había comenzado a llorar, pero sus quejidos sonaban mas a el esfuerzo que a el dolor del llanto, la miraba cada vez que los golpes se lo permitían, en la hermosa cara de la que alguna vez fue, secretamente, su chica era oscurecida por un halo de dolor increíble, la había lastimado como siempre prometió que no haría, la traiciono, por ello se había cambiado de bando, por ello y por mas cosas que estaba seguro no quería saber, gran responsabilidad era de él, pero no completamente.
Hermione cayó a su lado, completamente exhausta, se quito las lágrimas disimuladamente, mientras escuchaba detrás de ella a su maestra, reír suavemente, como un gatito.
Busco en sus propios pantalones lo que llevaba consigo desde que Bella se la dio, aquella foto donde Oliver estaba amordazado, donde sus ojos suplicaban el perdón, la puso frente a los ojos de él, sonrió eufórica, mientras en la cara del muchacho una mueca de dolor se hacia notoria.
La apunto con la varita y esta se quemo en un instante, limpio la cara de Oliver con una mano, quitando la sangre que caía por ella, podría haberle lastimado con magia, pero eso ya lo sabia Bella, ¿No era mejor demostrarle otra forma de tortura?, lo más probable es que Bella lo hubiera disfrutado.
- Hermione por favor – suplico
- ¿Quieres ver algo Oliver? – murmuro bajando la guardia
- Hermione…-
- Mira – le obligo levantando su polera, dejando ver a la luz de la luna, su blanca cicatriz
- ¿Eso…? –
- Gentileza de Lestrange – rió – cuando me hizo una visita de cortesía, gracias a tu gran bocota
- Lo lamento – dijo él de corazón
- Yo más – le indico – Ahora, solo me queda una sola cosa que decir
- No me hagas nada –
- Tranquilo, no lo recordarás – se acerco y lo beso lentamente
Un beso suave para la escena trágica, Bella se extraño de ese gesto, pero no le dio importancia, cada uno jugaba con su presa como mas le convenía, la dejo ser.
Él sintió como el piso se movía, se asusto pero comprendió que solo era por la sensación de volver a sentir esos dulces labios sobre los suyos, quiso profundizarlo, pero termino tan inesperadamente como empezó.
- Adiós Oliver – le susurro en el oído, se levanto y le apunto con la varita - ¡Obliviate!
- ¿Has terminado? – dijo Bella acercándose
- Sácalo de mi vista – ordeno, si estuvieran en otra ocasión, Lestrange probablemente la habría torturado por tal comportamiento
- Buen truco – siseo tomando el cuerpo inconciente del chico – lo dejaré por ahí, lo encontraran – rió y se desapareció con un guiño de ojo
Hermione suspiro al encontrarse sola, creyó que se le haría mas difícil, pero había resultado lo contrario, disfruto golpeándole, descargo su ira, sonrió quedamente y camino con sigilo hacia donde estaba Malfoy.
- ¿Qué demonios hacías? – le espeto el chico una vez se encontraron
- Métete en tus asuntos Malfoy – siseo peligrosa
- Maldita – vocifero más fuerte de lo debido
- Arrastra tu albino trasero – comenzó a caminar – no querrás que sospechen
El bufo como respuesta siguiéndola de cerca, la mano derecha de la chica estaba levemente roja, sangre talvez, ella se dio cuenta y con un Aguamenti limpio los restos, antes de salir por detrás de la cabaña
- Hermione, Malfoy – grito una voz cuando doblaban
- Tonks – susurro ella
- ¿Dónde diablos se habían metido? – inquirió mirando a su primo
- Se me ocurrió meterme al bosque – respondió la castaña sin parar – Gracias a la orientación de Malfoy no nos perdimos
- Ah – articulo Tonks – aun hay cena, ¿Desean?
- Si – respondieron los chicos al mismo tiempo
Comieron en silencio, mientras Doyle y Tonks hablaban animadamente, sobre algo que no les interesaba, o tal vez si.
- Los dejaremos solo, se portaron bien el primer día, quizá la temática sirva nuevamente –
- ¿Están de acuerdo ustedes? – pregunto William
- Si – respondieron al unísono, sin saber muy bien de que iba, pero intuyéndolo
- Okay, buenas noches – la castaña se levanto y se encerró en la habitación que compartía con Tonks
- Yo también me voy – informo esta
- Nosotros…- comenzó el profesor
- Menos habla, así es mejor – le corto el Slytherin seguido de Will
- Tus calificaciones son muy distintas a tu humor –
- Como si me importara –
Se acostaron en silencio, las luces apagadas y la suave brisa que se colaba por algún lugar, era el remedio para cualquier insomnio, el rubio durmió tranquilamente, por unos minutos pensó él, pero cuando abrió los ojos de nuevo, el sol arremetía contra las cortinas, tratando de darse paso.
- Puedes ir a donde te plazca – le informo el profesor saliendo por la puerta vestido con ropas de baño.
Bufó, vio la hora, se había perdido el desayuno, se baño y vistió como siempre, nada de caminatas a la playa, no bobearía con esas cosas, salio y descubrió el lugar solitario, nadie había allí.
Suspiro rendido, y camino hacia el bosque, necesitaba pensar, pensar en ella, aunque no lo admitiera, estar con ella era como desaparecerse, vertiginoso, y extraño, tal vez se acostumbraría.
Sus ojeras negras eran patéticas, corrección, ella era patética, se sentía morir, su cuerpo dolía como si hubiese corrido una maratón, la noche anterior solo pudo tener pesadillas, todas ellas con la cara bien definida de Oliver, angustiosa había despertado la primera vez de esa noche, cuando logro dormir de nuevo, la pesadilla volvió también, pero algo diferente había, unos ojos grises tenían su mano tomada mientras Oliver lloraba y le gritaba pidiendo explicación, ella miro a esos ojos, Malfoy, lo reconoció, y Oliver pronto quedaba en el olvido, se sintió tranquila por un momento.
Cuando le sonreía de pronto veía un puño estamparse contra la cara del muchacho, era Ron, tan fuerte y varonil como siempre, enfurecido tomaba a la castaña en brazos y le besaba como si segundos antes no hubiera golpeado al Hurón, ella solo atinaba a abrazarlo, pero una risa los interrumpía, Lavender le sonreía a Ron y este se iba feliz con ella, dejándola sola, pero no, ella no estaba sola, su mano sentía algo tibio, otra mano, y miro a su lado, Malfoy seguía ahí, sin irse, sin decirle nada, solo dejándola ser, pero asegurándole que no se iría, y se sentía bien, cómoda, como nunca, y después despertaba, con un calorcito en el pecho, algo ronroneaba, ya lo había sentido antes, un gatito se alojaba ahí y no quería salir.
Suspiro frustrada, caminaba por el bosque para despejarse, no quería estar con nadie en esos momentos, sentía que se desmoronaría, pero no, no quería estar sola, quería a Luna, o a Theo, pero no podía ir y robárselo a esas serpientes, ya bastante que cotilleaban con él, no quería causarle problemas.
Una risita como la de su pesadilla se escucho tras unos matorrales, se acerco sutilmente y miro un precioso lago bastante escondido, era angosto y largo, el sol se reflejaba maravillosamente, estaba embelesada y no salio de su impresión hasta que la misma risita-voz se escucho de nuevo, pero esta vez, como un gemido.
Movió sus ojos hacia la procedencia del sonido, estaba de pie al lado de un gran árbol, mientras el arbusto yacía hasta sus rodillas, tapándola en un ángulo extraño, y ahí, casi a la orilla, con el agua hasta el muslo estaban Ron y Lavender.
Sus trajes de baño yacían olvidados en la orilla, ella tenia sus piernas rodeándole la cadera mientras él la sostenía, Ron le besaba el cuello, y ella suspiraba con la cabeza hacia atrás, comenzaron a moverse, mas bien él lo hizo, de sus bocas salían sonoros gemidos de placer, mientras los veía intimar, mientras los veía.
Algo húmedo bajo de sus ojos hasta sus mejillas, se apoyo en el árbol con dificultad y resbalo hasta que el arbusto la tapo completamente, ya no los veía desde el suelo húmedo, pero les escuchaba, una cosa era saber que Ronald Weasley tenia relaciones con Lavender, otra muy dolorosa, era verlo con sus propios ojos.
Unos brazos la rodearon y la obligaron a pararse, caminaron con ella mucho tiempo, en silencio, salio a un claro, donde un tronco viejo estaba arrojado horizontalmente, lleno de musgo.
La sentó ahí, aun lloraba, le seco las lágrimas sin dejar de mirarla y lentamente, rozo sus labios con los de ella.
- No llores por él – le susurro – no vale la pena
- ¿Y tu si? – pregunto dándose cuenta de quien era
- Yo tampoco – sonrió – yo no tengo nada para darte, pero al menos no te ilusiono
- Yo estoy vacía – dijo Hermione
- ¿Por él? –
- No lo sé – suspiro – es confuso
- ¿Confuso? –
- Ron es todo lo que yo quise en un hombre, tal vez no tan idiota pero le quiero así – musito – pero tu, tu eres algo nuevo, prohibido e interesante, me siento cómoda junto a ti Malfoy
- Yo igual – se sincero con desgana
- Estamos enfermos – sonrió tristemente ella
- Yo no deseo curarme – murmuro el rubio sin mirarla
- ¿Cómo? - se sorprendió
- No me hagas repetirlo cabezota, solo quédate conmigo, elígeme a mi – pidió cerrando los ojos
Ella sonrió emocionada, esas de seguro serian las palabras mas lindas que jamás escucharía de Malfoy, y a pesar del tono, sabia que estaba siendo sincero, esto había llegado a su fin, él lo reconocía, reconocía aunque sin palabras que, de algún modo extraño, la necesitaba a su lado, y ella, de algún modo aun mas extraño, se quedaría con él.
- Te elijo – le susurro poniendo su frente con la de él
Una sonrisa sincera ilumino el rostro del rubio, bajo la guardia completamente, dejándole ver a su peor enemiga, cuanto bien le hacían sus palabras, sellando con eso un pacto, se pertenecían, ahora si era definitivo, estaban locos, pero juntos, una tregua inminente en sus vidas, una tregua que les acomodaba como anillo al dedo, una tregua que sin duda, jamás nadie esperaría.
Besitos. Espero que me digan qué les parece.
Aniia, la chica loca, en busca de la verdad.
