Edward pov.
Escuche a la azafata, que decia que estabamos por aterrizar, abri mis ojos de mala gana, cerrandolos instantáneamente al sentir la luz contra ellos, dañándolos, pestañee un poco para acostumbrarme, mientras aseguraba el cinturón para el aterrizaje.
Mi nombre es Edward Cullen, y tengo sobrepeso, por esto mismo, mis padres me enviaron a un campamento donde habra personas igual que yo, creen que asi yo podre abrirme mas a la gente, ya que ellos me entenderan al estar en igualdad de condiciones, pero son mis padres los que no comprenden, no comprenden que no quiero socializar con nadie, si yo no les agrado a las personas, ¿por qué ellos deberían agradarme? Estoy bien como estoy, acostumbrado a la soledad.
El avion por fin aterriza y la gente comienza a bajar, yo tambien lo hago, y busco con la mirada al grupo al que se supone, debo unirme, veo a un hombre mayor, rodeado de chicos con sobrepeso o con falta de el, suspiro y me acerco, el me observa como estoy acostumbrado a que lo haga todo el mundo, con desprecio
-Edward Cullen?- pregunta
-si- musito por lo bajo, desviando mi mirada, odio que me miren de esa forma, a pesar de todo el tiempo que llevo soportándolas, no significa que dejen de doler
-soy Aro Vulturi, soy el director del campamento, siganme- dijo dirigiéndose a todos los que alli nos encontrábamos.
Salimos del aeropuerto, Seattle era un lugar bastante deprimente, por lo que habia averiguado, su cielo permanecia encapotado casi siempre, al igual que Forks, el lugar al que nos dirigiamos. El hombre llamado Aro nos pidio, o mas bien nos ordeno, que subiéramos a un autobús que esperaba en la puerta, levante con dificultad mi maleta y subi en silencio.
No se oyo ni un susurro durante todo el trayecto, mire a mi alrededor para ver caras llenas de preocupación, o incluso miedo, no podia entenderlo, era la primera vez que venia a un campamento como este y todas las propuestas del volante parecian atractivas, se suponia que era un lugar de recreación y demas, pero esos rostros llenos de incertidumbre hicieron que la duda y preocupación creciera tambien en mi, pero las espante con un movimiento de cabeza, mis padres no me enviarian a un lugar poco grato.
Al fin llegamos al campamento, estaba prácticamente dentro del bosque, y parecia bastante sombrio. Baje del autobús con mi maleta y camine rapidamente dentro del edificio, hacia demasiado frio, y yo no estaba acostumbrado a ello, pues en Phoenix el problema solia ser la ola de calor. Solo cinco minutos me tomo saber la razon del terror de todos mis compañeros de transporte.
Todos los encargados nos miraban con el mismo desprecio que Aro Vulturi, y los monitores, al menos todos los presentes eran hombres, y se veian como los tipicos buscapleitos, y parecian furiosos por estar alli, solo pude pensar que sus padres los habian metido alli como castigo... y que desatarian sus frustraciones con nosotros.
Me registre, notando que mi pulso temblaba, ya veia venir como serian estos tres meses aquí; un total infierno. Una vez di mi nombre en la oficina principal sali de alli para ir a la sala donde los monitores eligirian a uno de nosotros para evaluar o algo asi, al parecer cada uno tendría su propio monitor, que seguiria de cerca nuestros progresos, intentaria socializar con nosotros y abrirnos a los demas, me dieron ganas de reir, con los monitores que habia, nada de eso seria posible, caminaba por el pasillo perdido en mis pensamientos cuando choque contra alguien y cai al suelo, mi maleta se abrio y mi ropa se desparramo por el suelo, levante la vista, dispuesto a pedir disculpas, pero una mano me tomo por el cuello de mi remera haciendome levantar la vista, me encontre con un monitor, era rubio y sus ojos azules eran frios y me miraban con cruel diversión y rabia
-fijate por donde ruedas maldito saco de grasa- dijo mientras me zarandeaba un poco, baje la vista, intentando que sus palabras no me dolieran, y cuando le observe de nuevo vi su puño, acercándose rapidamente hacia mi cara y cerre los ojos esperando el impacto, asi seria cada dia en este infierno, estaba seguro; pero el golpe nunca llego, y abri los ojos en cuanto escuche un alarido y la mano de el monitor abandono mi ropa.
Frente a mi estaba una chica, estaba vestida completamente de negro, llevaba botas altas, una falda corta repleta de finas cadenas y una campera de una banda llamada Green Day, parecia un angel oscuro, era preciosa, su cabello parecia muy suave y era de color chocolate, al igual que sus ojos que tenian una mirada de odio dirigida hacia el chico rubio quien ahora estaba arrodillado y con una expresión de dolor en el rostro, mire bien la situación, aquel angel sostenia una de las muñecas del rubio y retorcia el brazo de este en una posición imposible, mientras el intentaba no gritar, mi angel hablo
-te lo advierto, James, tocas de nuevo a alguno de los chicos del campamento- dijo con voz suave como la seda pero fria como el cristal, el chico la interrumpio con odio, escupiendo las palabras
-y que haras, Isabella?- la chica, que al parecer se llamaba Isabella sonrio con la misma crueldad que el habia tenido conmigo, y sin embargo ahora no me asusto, y retorcio un poco mas la muñeca de James, quien solto un alarido
-te hare conocer mi versión del infierno- sentencio ella con tranquilidad, dejándome asombrado, para luego soltarle- ahora, largo-
James salio corriendo como si el mismísimo demonio fuera tras el, e Isabella se largo a reir, pero se detuvo en cuanto me miro, ya no quedaba rastro de malicia en su rostro, sonrio con dulzura y se arrodillo a mi lado
-estas bien?- susurro con dulzura, dejándome hipnotizado a tal punto que solo pude asentir con la boca semia abierta, ella sonrio mas- que alivio- retiro sus ojos de los mios, permitiendome escapar de su embrujo y recuperar la movilidad, la obvserve, para darme cuenta de que estaba juntando la ropa que se habia salido de mi maleta, me apresure a hacer lo mismo y una vez acabamos le di las gracias por ayudarme con James y tambien con la maleta, ella le resto importancia y nos levantamos el suelo, se despidio con leve adios y camino unos pasos, pero se detuvo y volvio la vista hacia mi
-por cierto, no me has dicho tu nombre- dijo sonriéndome de nuevo
-E-Edward- dije tartamudeando ligeramente, y luego fui conciente del calor en mis mejillas, seguramente pensaria que soy idiota, desde que le dirigi la palabra solo dije incoherencias o tartamudee. Ella solo asintió
-es un nombre precioso, Edward- cuando ella lo dijo, en efecto, sono maravilloso- soy Isabella, pero odio mi nombre, todos me llaman Bella- Bella, le quedaba perfecto, eso es lo que ella era...bella.
-ah, por cierto ¿ya tienes monitor?-pregunto, expectante, yo negue y una enorme y hermosa sonrisa se instalo en su rostro
-te gustaria que yo fuera tu monitora, Edward?- pregunto
-si!- dije atropelladamente, para luego volver a sonrojarme, ella solo solto una risita- quiero decir, me-me encantaria-
-genial! Presiento que seremos grandes amigos- dijo volviendo sobre sus pies y luego abrazandome sin pensárselo demasiado, me quede congelado, pero después se lo devolvi de buena gana mientras sonreia.
Mientras era jalado por ella, que habia entrelazado nuestras manos, hacia el salon principal, pense que tal vez este campamento no fuera tan malo...
Continuara...
Hola!
Espero que les guste el cap!
Dejen reviews!
Besos!
******Ovejitah06******
