Bella pov.

Desde que llegue al campamento supe que me meteria en muchos problemas, ni bien puse un pie en la recepción me encontre con una chica que era molestada por un idiota, ella venia al campamento, por su aspecto deduje que su problema seria la bulimia u anorexia, era muy delgada y tambien muy bajita, al parecer habia pedido ayuda a el chico, que era un monitor, para llevar su maleta, la pobre era tan pequeña que yo dudaba que pudiera siquiera levantar su equipaje por si misma. Me acerque a ellos

-yo no estoy aquí para ayudarles a ustedes, malditos fenómenos- le decia el con crueldad y desprecio, vi como ella bajaba la mirada y temblaba, estaba a punto de ponerse a llorar. Me acerque a ellos y me coloque frente a el chico, la etiqueta de identificación decia Michael, el me evaluo con la mirada y luego me dirigio una sonrisa flirtuosa. Ugh. La chica me miraba con curiosidad, sus ojos aun estaban acuosos

-hola, preciosa- dijo el imbecil llamado Michael, le dirigi una mirada de desprecio y crueldad, tal como el habia hecho con la chica que estaba tras de mi

-largo, contaminas mi aire- le espete, frunciendo la nariz, el me miro asombrado y luego furioso, pero se fue, se notaba a la legua que solo era un imbecil prepotente pero cobarde, me gire para mirar a la chica...niña, no sabia cuantos debia tener pero parecia tan pequeña y tan vulnerable como si tuviese doce años, le sonrei para tranquilizarla y tome su maleta, ella me miro con asombro, asi que abri mi campera para mostrarle la camiseta que rezaba "MONITOR", ella la observo para luego mirar mi rostro y sonreírme, tambien.

-dejame acompañarte...-

-Alice- completo ella, con voz de soprano, parecia muy animada, tal vez era bipolar.

-de acuerdo Alice, soy Isabella, pero me dicen Bella-

-puedo llamarte Bells?- me encogi de hombros, realmente no me importaba, ella dio unos pequeños saltitos, cosa que me sorprendio por que parecia cansada, y luego me abrazo, me tense al instante, no acostumbrada a recibir ese tipo de muestras de afecto, pero luego se lo devolvi

-estoy segura de que seremos grandes amigas, Bells!- susurro emocionada a mi oido. Me sorprendio, pero sonrei tambien.

-yo tambien- le susurre devuelta

caminamos juntas hasta el salon principal, al llegar al campamento me habian asignado a el ala este, donde estarian los chicos con exceso de peso, asi que no podria ser su monitora, ella entendio, aunque se entristecio un poco, y a mi tambien, ya que no sabia si podria cuidarse sola y no queria que le tocase un monitor prepotente como el de hace un rato.

Me despedi de ella diciéndole que la iria a visitar seguido al ala oeste, y me marche hacia la recepción una vez mas. Caminaba hacia alli cuando escuche un golpe sordo, gire hacia ese pasillo para ver que habia sucedido y me encontre con la escena mas cobarde que habia presenciado en mi vida. Un monitor sostenia del cuello de la camiseta a un chico que estaba tirado en el piso con los ojos cerrados, y estaba a punto de golpearlo, corri hacia alli y tome el puño del monitor justo antes de que impactase en el rostro del chico de cabello broniceo.

Luego de un pequeño intercambio de palabras amistosas (si como no) James se fue, corria mirando hacia atrás como si esperase que yo le tendiera una emboscada o algo asi, y daba tropezones con la nada mientras tomaba su muñeca con la otra mano, me eche a reir, era una vision muy comica, pero me detuve cuando senti la mirada penetrante del chico que estaba aun en el piso, no queria asustarle.

Le mire y le sonrei, planeaba darle la sonrisa amable de cortesía que le daba a todos, esa que cada mañana practicaba en el espejo para que la gente no notara cuan solitaria y triste era mi existencia en verdad, sin embargo, cuando le mire, encontre en sus ojos el mismo vacio que yo sentia, solo que en esas dos esmeraldas brillaban por igual el deseo de resignación y la necesidad de que alguien le sacase de esa soledad. Asi que cuando le sonrei, se sintio diferente, se sintio... bien, por que por primera vez en mucho tiempo mi sonrisa fue sincera.

Le ayude a armar su maleta y luego me dispuse a marcharme, pero una idea surgio en mi mentecita

-por cierto, no me has dicho tu nombre- dije sonriéndole de nuevo, era tan sencillo hacerlo que me sorprendio.

-E-Edward- dijo tartamudeando ligeramente, para luego sonrojarse tiernamente, era tan diferente a las demas personas que habia conocido en mi vida, por lo general siempre pretenciosas, egocéntricas, superficiales y traicioneras, el era tan inocente, su mirada y sus gestos eran muy expresivos. Asenti para que supiera que le habia prestado atención.

-es un nombre precioso, Edward- respondi sinceramente, Edward... sonaba como el nombre de un personaje de una novela de epoca al estilo Austen- soy Isabella, pero odio mi nombre, todos me llaman Bella- dije, queria que me llamara Bella, Isabella por lo general me llamaban las personas con las que no me llevaba, como James.

-ah, por cierto ¿ya tienes monitor?-pregunte, ansiosa, de pronto me encontre rogando por que su respuesta fuese negativa, me extrañe de mi misma, pero luego me convenci de que no era mas que por curiosidad, si, eso era, curiosidad por ese chico que parecia no estar contaminado por las ansias de popularidad, ni por los estereotipos sociales que yo tanto odiaba y del que tanto estaba lleno el mundo. Cuando el nego, una enorme sonrisa se formo en mis labios de manera involuntaria.

-te gustaria que yo fuera tu monitora, Edward?- pregunte

-si!- dijo atropelladamente, para luego volver a sonrojarse, solte una risita, definitivamente adorable- quiero decir, me-me encantaria-

-genial! Presiento que seremos grandes amigos- dije volviendo sobre mis pies y luego abrazandolo sin pensármelo demasiado, se tenso entre mis brazos, pero después me lo devolvio de buena gana y le senti sonreir contra mi cuello.

Tome su mano, por reflejo, como si fuera lo mas natural del mundo, para llevarlo hasta el salon principal, cuando me di cuenta de lo que habia hecho me sonroje, un momento ¡¿me sonroje? Que demonios me estaba sucediendo? Ni idea, la verdad, tal vez era ese estupido campamento que estaba afectando mis neuronas y volviéndome un corderito, y eso era impensable, me dieron ganas de reir, yo siempre habia sido la mas temida de las leonas, y eso no cambiaria, era necesario para sobrevivir, este es un mundo duro.

Llegamos al salon y solte su mano delicadamente y le dedique una sonrisa, mientras le indicaba que se sentara en la banca que se encontraba a nuestras espaldas, lo hizo y yo me sente a su lado. No pude descansar demasiado, ya que una chica rubia que paso frente a nosotros, que se veia bastante debil, y era imposiblemente delgada, tropezo con la nada y casi cae de cara al piso, me apresure a sostenerla y ella me miro agradecida y sonrio débilmente, yo le devolvi la sonrisa

-estas bien?- ella asintió, cuando un grito hizo que ambas volteasemos

-ROSE!- el grito pertenecia a un chico rubio que miraba hacia ambos lados, cuando nos vio se acerco a toda prisa hacia nosotras, parecia aliviado hasta lo irracional.

-que susto me has dado, Rosalie!- dijo severo, para luego mirar con curiosidad como mis brazos aun rodeaban a "Rose"-que sucedió?-

-tropece y ella me atrapo- dijo la rubia, al tiempo que se paraba bien, y yo retiraba mi improvisado abrazo.

-debes tener mas cuidado- dijo el chico con tono paternalista, ella puso cara de perrito regañado, pero asintió, el se volvio hacia mi- gracias por ayudarla, soy Jasper, y soy su monitor y su gemelo, tambien-.

-soy Bella, y el es Edward- dije señalándolo, el se levanto de la banca e hizo una mueca nerviosa que pretendio ser una sonrisa- yo soy su monitora-

-es un placer- respondio Jasper, sonriéndonos a ambos- todos aquí parecen histericos, buscando a un monitor decente, y ustedes ya se las arreglaron, ¿se conocían desde antes?- pregunto, curioso, yo sonrei avergonzada

-no, en realidad no- dije lentamente- la verdad es que acabo de conocer a Edward en el pasillo y luego lo arrastre hasta aquí y le pregunte si queria que fuera su monitora- Rosalie y Jasper rieron

-en realidad primero me preguntaste y después me arrastraste- interrumpio Edward, mirándome con una sonrisa burlona, aprovechándose de mi actual estado de vulnerabilidad inexplicable. Le saque la lengua, haciendole reir y su risa era contagiosa, asi que no tarde en seguirle, era tan extraño, por primera vez me sentia en casa, y estaba en un supuesto castigo...nos llamaron por micrófono para darnos las intrucciones a seguir y decirnos el numero de nuestras habitaciones, mientras caminábamos hacia alla pense que tal vez este campamento no fuera tan malo...

continuara...

hola!

Aquí les dejo el nuevo cap. Espero que les guste

Besotes!

******Ovejitah06******