Cap dedicado a Maiisa

Bella pov.

Edward y yo desempacamos nuestras cosas entre risas y comentarios divertidos. Al llegar nos habian comentado que hoy era un dia libre, para que podamos acomodarnos y demas. Una vez termine de acomodar mis ultimas ropas tome asiento en mi cama y me dedique a ver como mi compañero de habitación terminaba de ordenar su placard.

-apuesto a que soy mas divertido que el History Channel- dijo entre burlon y cohibido, mientras me dirigia una mirada divertida. Me sonroje y baje la mirada, no me habia dado cuenta de que habia estado prestando total atención a cada una de sus acciones, tal vez era por que no pasaba mucho tiempo alrededor de... en fin, nadie, si, esa debia ser la razon, entonces ¿por qué todos los estupidos sonrojos?, senti sus suaves dedos tomar con delicadeza mi menton y levantar mi rostro, hasta que pude perderme una vez mas en ese mar esmeralda que ahora reflejaba una intensa culpabilidad

-lo siento- susurro- no queria incomodarte, solo bromeaba, me pusiste nervioso porque no suelo frecuentar mucho a otras personas que no sean de mi familia- sonrei, para que viese que todo estaba bien

-no te disculpes- respondi, aun cohibida- yo tampoco estoy acostumbrada a estar cerca de, bueno, de la gente en general, por eso te miraba, es la...novedad de estar acompañada- mis mejillas aun ardian, y que su mano no hubiese abandonado mi rostro no ayudaba en nada.

Quien iba a pensar que esa sensación que se alojaba en mi estomago no desapareceria, sino que se intensificaria y permaneceria conmigo luego de aquel dia.

Edward pov.

Caminaba con Bella por el pasillo, rumbo a el comedor, intentaba prestar atención a lo que ella me iba diciendo pero me era imposible, aun sentia aquel cosquilleo en mis dedos, producto de la electricidad que me provoco el tocarla. Mientras intentaba escuchar lo que me decia, mis ojos se posaron, inevitablemente, en sus labios, eran carnosos y de una tonalidad carmin, incitaban a probarlos. Desvie mi mirada rapidamente, cayendo en la realidad, una en la cual un angel bajado del cielo (o un incitante demonio de las profundidades del infierno dispuesto a tentarte, depende de la perspectiva con la que lo mires) como ella jamas JAMAS se fijaria en alguien como yo. Lo máximo a lo que podia aspirar era a una amistad, y al ser tan masoquista como soy, me aferraria a esta posibilidad con mi vida.

Al fin llegamos al comedor, mi adorable monitora se dio la vuelta, quedando frente a mi

-aquí te dejo- dijo- los monitores tenemos que ir al comedor de alla- señalo una puerta del lado opuesto del pasillo- pero en cuanto recoja mi comida me escabullire para venir a almorzar contigo- susurro sonriendo, y yo se la devolvi, como el buen idiota que era, pero lo que hizo a continuación me dejo helado, senti sus pequeñas manos contra mi pecho y vi como se puso en puntitas, acercando su rostro al mio, para luego depositar un beso en mi mejilla, se demoro en separarse de mi como tres segundos mas de los necesarios, o tal vez ya estaba delirando, luego me miro sonrojada, y salio prácticamente corriendo mientras susurraba un leve "hasta luego", ocultando su rostro con su cabello.

Me quede parado como un vegetal durante mas o menos un minuto, rebobinando la escena en mi mente, hasta que sali de mi trance y abri la puerta del comedor. Alli hice la fila y me entregaron mi "almuerzo"; y es que a esa... esa cosa no se la podia llamar almuerzo, mire la bandeja una vez mas para luego aventarla en una mesa vacia y sentarme alli, estupidamente no podia apartar la mirada de la puerta, esperando ver aquella cabellera castaña, crei que al final no vendría, cuando la puerta se abrio y ella entro. Vi que miraba hacia todos lados, buscándome y mi corazon reacciono de manera vergonzosa, realmente era PATÉTICO. Pero lo peor fue cuando me encontro, su mirada se ilumino, como un niño cuando recibe el regalo que deseaba el dia de navidad, y juro que estuvo a punto de provocarme un infarto. Me juraba que no tenia ninguna ilusion con ella, mientras la veia avanzar hacia mi, pero sin embargo sabia que me mentia a mi mismo, porque absurdamente tenia una pequeña esperanza de que ella pudiese sentir algo por mi con el tiempo, en estos tres meses que compartiríamos dentro del campamento, es decir, esa forma en la que parecia sentirse feliz, en paz, cuando estaba conmigo, esa forma dulce de comportarse a mi alrededor, cuando habia visto ya que podia ser un demonio si asi lo queria... ella era distinta conmigo, y eso mantenia una minúscula llama esperanza encendida, aun cuando yo intentaba extinguirla.

Ella al fin estuvo frente a mi, se sento y me sonrio, pero luego miro mi fuente intacta, y me fruncio el seño.

-no has tocado tu comida- me acuso

-no veo comida por aquí- me queje empujando mi bandeja, sabia que estaba actuando infantilmente, pero ¡dios! Ni siquiera sabia que se suponia que era eso! Ella se rio de mi expresión

-veamos- dijo, inspeccionando el contenido de mi bandeja- es avena, jugo recien exprimido, y umm... ¿carne deshidratada? Es comida saludable, no es para tanto- al ver que yo seguia enfurruñado tomo mi bandeja y me paso la suya, la mire

-que haces?-

-juego ajedrez- bromeo-¿ tu que crees? Prueba de mi bandeja, sera nuestro pequeño secreto, y sera solo hasta que te acostumbres, pero poquito a poquito- sonrio con dulzura y tomo la cuchara para luego hundirla en la avena y llevársela a la boca

-muy apetitoso, verdad?- me burle, ella sonrio

-mucho-

-eres una terrible mentirosa- declare riéndome. Mire la bandeja que ahora se encontraba frente a mi, significativamente mas agradable que la primera opcion, consistia en una ensalada de lechuga, tomate y trocitos de pollo, un jugo de naranja y un postre de chocolate. Pense que no deberia ser tan permisiva al darme esto ultimo, y parecio leerme la mente

-es light-

-como supiste...?-

-tus ojos- me interrumpio, sonrojándose- son muy expresivos- me sonroje tambien y baje la mirada cobardemente, tomando con el tenedor un poco de ensalada y llevándomela a la boca. El resto del almuerzo paso en silencio, excepto cuando ella intento darme una cucharada de avena, insistiendo en que debia probarla. Al final gano, y no fue tan malo, a decir verdad se veia peor de lo que en realidad sabia.

El dia paso rapidamente y habia conocido un poco mas de mi "amor platónico", habia sido un buen comienzo. Bella se estaba bañando, asi que decidi ir a caminar por ahí, antes de que mi mente pensase en ello mas de lo debido.

Apenas habia doblado la esquina cuando alguien me empujo contra la pared, mire a mi atacante, eran dos, reconoci a uno, pero el otro no me era familiar, sin embargo sus rasgos indicaban que eran familiares. James fue el que hablo

-pero mira a quien tenemos aquí, el saco de grasa del pasillo- rio de su propia broma, y el otro rubio le acompaño- te presento a mi hermano, Mike- dijo con burlona amabilidad- y donde esta ahora esa zorra que te salvo antes?- cerre mis manos en puños, la sangre me hirvió cuando escuche sus palabras

-no te atrevas a hablar asi de Bella!- gruñi, y el se rio con ganas ante mi furia

-Bella? Asi que ya han entrado en confianza, verdad? Mirate, estas hecho una furia por que insulte a la pequeña puta- intente golpearlo, pero fue mas rapido que yo y me empujo contra la pared, haciéndome perder el equilibrio- mirate ¿ya te has enamorado de ella?- solto una carcajada, que fue secundada por el tal Mike, baje mi mirada, incapaz de negarlo- ella podra ser una zorra, pero jamas se fijaria en ti, ni siquiera por diversión, creo que lo unico que puedes causar es lastima...oh, y repulsión, claro esta...-intente parecer fuerte, como si no me importaran sus palabras, pero estaba temblando, y no queria llorar como un imbecil frente a ellos, lo que mas me dolia era que todas las cosas que me dijo eran ciertas

-estas describiendo lo que siento por ti?- la voz de Bella resono por todo el pasillo, sin embargo no levante mi vista, las lagrimas me habian traicionado y caian por mi rostro, no queria que viera eso, no queria que sintiera mas lastima por mi.

Me desconecte de todo lo que pasaba alrededor, pudieron pasar segundos u horas y no lo hubiese notado, hasta que senti sus fragiles dedos tomar mi menton obligándome a mirarla, como yo habia hecho por la mañana, en circunstancias totalmente distintas, sus suaves dedos acariciaron mi rostro, secando mis lagrimas

-que tanto escuchaste?- pregunte temeroso

-lo necesario-musito, y clave la mirada en sus amables y cariñosos ojos, buscando la verdad, y lo supe, ella sabia todo, baje la mirada avergonzado, no queria que me rechazara, por que eso seria mas doloroso que todas las miradas de desprecio que habia recibido en mi vida, juntas.

-edward, mirame- no lo hice-...por favor- suplico, y no pude resistirlo, por que si me pedia que saltara de un noveno piso yo no dudaria en cumplir su deseo.

-no es lastima lo que siento por ti- murmuro, y su calido aliento golpeo mi rostro, olia a fresas, fui conciente de la cercania de nuestros rostros- ni mucho menos repulsión-continuo, sus ojos nunca abandonaban los mios, vi un rastro de temor y nerviosismo en ellos, pero parecio superarlo rapidamente- no se que nombre ponerle a lo que siento por ti, por que nunca me habia pasado, solo se que cuando estas cerca de mi, me siento nerviosa, pero tranquila a la vez, que me pierdo en el sonido de tu voz y que no puedo evitar observarte todo el tiempo- estaba atonito, no sabia que decir, ¿me habria dado la cabeza contra la pared y ahora estaba desmayado...o muerto?,¿se podia morir de una estupidez semejante? Mi angel continuo hablando- que mi pulso se altera con solo sentir tu presencia, que cada vez que me tocas me recorre una especie de electricidad y que cuando entrelazas tu mano con la mia- dijo lentamente, entrelazando nuestros dedos y volviendo a mirarme- siento que estoy en el lugar al que pertenezco, y del que no quiero irme nunca- susurro, y acerco su rostro lentamente al mio, y senti sus labios presionarse timidamente contra los mios, sacándome de mi estado de shock, cerre los ojos, al igual que ella y le devolvi el beso lentamente, expresándole todo lo que sentia por ella.

Tal vez apenas y nos conociamos, pero algo habia pasado entre nosotros, nuestros caminos se habian unido la primera vez que cruzamos las miradas, porque ambos sabiamos lo que era el dolor, y ambos habiamos venido para salvar al otro de la tristeza y la soledad.

Ahora acababa de formarse una promesa silenciosa, la promesa de un nosotros, y de que jamas volveríamos a estar solos...

Continuara...

Hola! Me puse melosa jajaja. El cap iba dedicado a Maiisa porque ella pido el beso entre E&B y pregunto cuando pasaria. ¡espero que te guste!

Espero que les guste

Besos!

Gracias por los reviews!

******Ovejitah06******