Edward pov.
Pasamos el resto de la tarde caminando por la avenida principal y mirando escaparates, aunque si me pidiesen que dijera que habia visto, no tendría la menor idea, solo podia concentrarme en ese pequeño angel que tenia entre mis brazos, que me embriagaba con su calor y su aroma a fresias.
Cuando ya estuvimos cansados de dar vueltas, Bella diviso una pequeña cafeteria y me arrastro hasta ahí.
-este lugar es precioso, ha de ser nuevo, nunca lo habia visto- dijo, una vez estuvimos perfectamente acomodados en una pequeña mesa, mientras observaba todo a su alrededor, parecia encantada, y yo lo estaba tambien, pero de ella, de su hermoso rostro de curiosa fascinación. Desvie mi mirada, observando el pequeño local, tenia un ambiente muy calido, todos los muebles parecian hechos de roble, y las mesas estaban decoradas con finos manteles blancos y jarrones con orquídeas rojas. Era un lugar precioso, pero sin duda ahora era opacado por la deslumbrante belleza de Isabella.
Pronto vi a un mesero acercarse, me miro con desden, pero luego evaluo con mirada lasciva a MI novia, y sonrio flirtuosamente antes de acercarse.
-buenas tardes, que van a ordenar?- pregunto, mientras sonreia y solo miraba a Bella, ella tomo rapidamente el menu, y parecio evaluarlo, yo hice lo mismo con el mio, sin embargo no sabia cuales eran las cosas que tenia o no permitidas comer.
-pedire...- dijo ella- un café doble con leche descremada y una racion de galletitas de manzana y avena- luego me miro, observando mi desconcierto a la hora de ordenar y me sonrio juguetona y me guiño un ojo. Sonrei, comprendiendo.
-yo igual- sentencie, dejando el menu. El chico le dedico una ultima sonrisa antes de irse, pero Bella no lo vio, ella estaba observándome a mi. Sonrei con superioridad hacia el chico, que me dirigio una mirada de odio antes de alejarse.
-gracias por ayudarme- le dije, mientras ella tomaba mi mano por encima de la mesa- no tenia idea de que podia o no ordenar- ella solo sonrio, quitándole importancia- pero deberias dejar de comer asi- prosegui-ya estas tan delgada que si bajas mas vas a desaparecer- bromee, y ella solto una de esas cristalinas risas, tan propias de ella, sonaban como las campanas de una iglesia, y te obnubilaba los sentidos.
-eres adorable- dijo entre risitas, acercando su silla a la mia- por eso te amo- murmuro. Senti mi corazon hacer un baile extraño dentro de mi cuerpo, ella no lo habia notado, pero acababa de decirme que me amaba, era la primera vez que ella lo decia, sin poder evitarlo sonrei como un idiota, ella estaba sonrojada, posiblemente, repitiendo sus palabras en su mente, notando lo que habia dicho, pero al verme sonreir, sonrio tambien.
-yo tambien te amo, lo sabes desde el primer dia-murmure, acercándome a ella- no sabes cuanto deseaba escucharte decirlo-.
-mis disculpas por hacerle esperar tanto, caballero- murmuro quedito, acercándose tambien, sonrei por sus palabras, antes de desaparecer toda la distancia y besar a mi angel, a mi novia, a mi amor...
Emmet pov.
Esperamos a la parejita feliz bastante rato, pero al verlos brillar por su ausencia comenzamos a caminar, buscándolos por todos los locales de la avenida principal. Sin embargo mi atención estaba dispersa, la causa era esa hermosa rubia fanatica de los coches que caminaba junto a su gemelo. Habia conseguido llamar mi atención desde el primer momento, sin embargo, nunca me habia acercado a ella ni habiamos mantenido una conversación. En los pocos dias que la conocia siempre la habia visto en compañía de su hermano; y habia notado cierto...recelo de su parte hacia todos los chicos, como si evitase a toda costa permanecer cerca de uno. No parecia tener problema al estar cerca de Jasper, y aunque no se le acercaba mucho, parecia contar entre sus amigos a Edward. A pesar de eso, nunca se habia dado un acercamiento entre nosotros, parecia casi como si me ignorara adrede.
-Ahí estan!- grito Alice, sacándome de mi embotamiento mental. Me gire hacia la dirección que la duende señalaba para verles. Estaban en un café, y se habian estado besando hasta que el mesero llego a depositar el pedido en la mesa. Me rei al ver al chico intentar flirtear con Bella, ella no le dio la mas minima atención, creo que ni siquiera notaba su presencia, el camarero se vio realmente frustrado, mientras se alejaba de la mesa y Edward sonreia con presunción hacia su dirección.
Entramos rapidamente, para encontrarnos con los tortolitos.
-con que si, eh!-grite, haciendoles dar un brinco en el lugar, asustados-nos abandonan para andar manoseándose en un lugar publico!- atrai la atención de varias personas presentes, y disfrute los rostros avergonzados y furiosamente sonrojados de ambos. Escuche a Rose reirse, y me di por satisfecho. Nos sentamos en las mesas mas cercanas y el mesero se acerco rapidamente, le sonrio empalagosamente a Rosalie, recibiendo una mirada de advertencia, me miro temeroso, yo era demasiado grande para el, y mi forma de vestir me daba un aire problemático, el tipo capto el mensaje y dirigio su indeseable atención a Alice, y observe con diversión como Jasper le lanzaba una mirada que podria congelar el mismisimo infierno. ¿Asi que el rubio se las traia con la enana?...
Merendamos todos entre risas y comentarios, para luego alejarnos de alli, en busca del coche para volver al campamento.
Faltaban cosa de diez cuadras para llegar cuando comenzo a llover estrepitosamente. Alice y Edward eran los unicos que parecian sufrir el temporal, los demas viviamos alli, estabamos acostumbrados. Prácticamente no caminábamos, sino que nadabamos desde pequeños, era Forks después de todo, "el lugar mas lluvioso de la Tierra, pasen y vean!".
Cuando llegamos al aparcamiento estabamos mojados hasta los huesos. Alice fue la primera en lamentarse por estropear el coche, pero Bella solo sonrio y le resto importancia, dijo que la mayor parte del interior estaba recubierta con cuero, asi que no pasaria nada. Esta chica me caia super bien, era muy sencilla y tranquila, a pesar de que se notaba venia de un entorno mucho mas sofisticado. Yo lo habia empezado a notar en las cosas cotidianas, muchos pensaran que no soy detallista pero a veces tengo mis momentos.
Su forma de andar era casi felino. Tenia una elegancia natural en todo lo que hacia. Incluso su modo de comer, o sujetar los cubiertos la dejaba en evidencia.
Nos pusimos en marcha, y esta vez la conversación fluyo sin ningun tipo de problema, y el ambiente se mantuvo relajado
-oh-por-dios- solto bajo su aliento la conductora, habiamos frenado en seco, todos la miramos, sin comprender lo que le ocurria- miren al frente-
Estabamos la entrada del camino que llevaba a el campamento, y este estaba absolutamente inundado.
-es imposible transitar por ahí- dijo Rosalie, todos nos quedamos en silencio, no podiamos volver, a menos hasta que parara, y parecia que no lo haria en toda la noche. De pronto Bella encendio el auto de nuevo, y manejo en sentido contrario.
-a donde vamos?-intervine, ya que todos se quedaron callados y Bella estaba inexpresiva.
-a mi casa- dijo, como si en verdad no quisiera ir alla- no hay nadie alli, y hay suficientes habitaciones para todos, desde ahí podremos llamar al campamento para decirles lo que sucedió y esperar a que la lluvia se detenga-.
Nadie mas hablo, Edward tomo una de las manos de su novia, como dándole su apoyo, al parecer todos habian notado algo que yo ignoraba.
Llegamos hasta unas inmensas rejas negras, y Bella detuvo el auto y saco la cabeza
-Isabella Marie Swan- pronuncio claramente, y el imponente porton se deslizo, cediéndole el paso. Una vez el auto estuvo dentro de la propiedad escuchamos el metal deslizándose, mientras las puertas volvían a su lugar.
Sin embargo todos tuvimos la boca abierta de par en par en cuanto divisamos la "casa". Una inmensa mansión de color blanco desvaido de erguia imponente, casi amenazante, frente a nosotros.
-hogar, dulce hogar- dijo con sarcasmo la propietaria, haciendo que me voltease a verla, algo descolocado por su tono sombrio, sin embargo una mirada de Alice me hizo mantenerme callado.
Ella nos dirigio dentro de la casa, todo el sistema de seguridad era de alta tecnología, y las puertas se habrian con la voz de alguno de los propietarios.
Alice pov.
Cuando entramos a la inmensa mansión, no podia dejar de observar a mi alrededor, maravillada. La sala tenia un marcado estilo neoclásico, y una imponente chimenea coronaba la habitación. Habria sido aun mas hermosa, si no tuviese ese aire...oscuro, casi siniestro. Cuando se me paso el embeleso pude notar otro tipo de detalles. Como la falta de fotografias familiares y el hecho de que no habia ni una pizca de la esencia de Bella en la decoración, es mas, esta era fria y monotona, completamente impersonal.
-acompáñenme, les mostrare sus habitaciones- dijo la dueña de casa, y todos nos dispusimos a seguirle.
Edward y ella caminaron tomados de la mano frente a nosotros, subimos una larga escalera de mármol hasta el segundo piso, alli Bells abrio una puerta y me sonrio imperceptiblemente, aunque la felicidad no le llego a los ojos.
-Allie, tu habitación- murmuro. Entre lentamente y casi muero de impresión. Esa habitación debia ser mas grande que mi casa, las paredes eran de un color hueso, algo desvaido, y una colosal cama con dosel borgoña yacia en medio de la habitación, tambien habia un tocador muy femenino, un sillon y una puerta que conducia al toilette
-esto es maravilloso! Gracias Bells!- dije, aun mirando embobada todo a mi alrededor. La escuche reir un poquito y me voltee a verla.
-nos reuniremos todos en la sala una vez estemos listos, puedes ir bañandote y tomando del armario alguna prenda que sea de tu agrado, llevare a los demas a sus habitaciones- respondio, antes de darme una sonrisa y cerrar la puerta tras de si.
Estaba totalmente mojada, asi que decidi hacerle caso a su consejo y me meti al baño, donde todo ya estaba dispuesto, como si esperase por alguien que utilizase sus comodidades.
Edward pov.
Habia notado la inmensa oscuridad y desolación que se ciño sobre Isabella, quitándole el brillo a sus ojos. Tome su mano, indicándole que ahí estaba, que ahí estaria tanto tiempo como ella me lo permitiera. Aunque luego de este dia habia empezado a prepararme para cuando el dia en que ella se alejase de mi llegara. Hoy mas que nunca pude darme cuenta de que tan lejos estamos, y es que hay un abismo entre nosotros. Ella es perfecta en cada uno de sus aspectos, es increíblemente hermosa, es inteligente, y es la heredera de una inmensa fortuna, mientras yo solo soy una persona rechazada socialmente por mi aspecto fisico, con una inteligencia promedio y si bien no soy de clase baja, mis padres son doctores, tenemos todo lo que necesitamos, y podemos permitirnos algunos lujos, pero no somos de su misma clase social. Sus padres jamas me aceptarian e incluso, tal vez con el tiempo, ella misma se de cuenta de que yo no soy una opcion para alguien como ella.
Ya habiamos llevado a cada uno hasta las recamaras que utilizarian y entonces ella empujo una de las dos ultimas puertas. A diferencia de las otras el interior de esta era de un violeta claro y luminoso, mientras que las cortinas y el acolchado de la cama king size que ocupaba el sitio principal eran negros. Mi novia tiro de mi mano, adentrándose en esa habitación. En una de las paredes pude apreciar un dibujo hecho con aerosol, parecia casi arte callejero. Era un angel con las alas quemadas, rotas, que aparecia de rodillas en el suelo, con el cabello cubriendo parte de su rostro y una brillante lagrima sucaba su mejilla izquierda
-te gusta?- dijo Bella, interrumpiendo mis pensamientos, solo la observe y asenti, ella se sento en la cama e intento sonreir, aunque solo logro una mueca- lo hice yo, es asi como me imagino a mi alma-murmuro, observando la pared.
Quise gritar, quise matar a todos aquellos que habian lastimado a mi angel, quise poder volver atrás y evitarle todas sus penas, todas sus lagrimas; pero no podia, porque el pasado ya esta escrito, asi que solo la abrace, prometiéndome internamente hacerle sonreir tanto como pudiese en el presente, y tanto tiempo como ella siguiera a mi lado. Bella se quedo quieta, respondiendo suavemente mi abrazo, senti como mi camisa se humedecia levemente, y supe que estaba llorando, aprete mas mi abrazo a su alrededor y ella levanto su rostro, observándome con sus orbes chocolates brillando por el exceso de humedad
-te amo- susurro, haciendo a mi corazon ir mas rapido.
-tambien te amo- murmure, sin romper nuestro contacto visual. Ella me abrazo nuevamente, con fuerza esta vez y dejo escapar un susurro tembloroso junto a mi oido
-no te vayas, no me dejes sola...no puedo perderte, prometeme que no te iras-
-nunca-respondi firmemente.
Mis ojos se humedecieron mientras aumentaba el agarre a su cintura. Sabia que no la dejaria, nunca podria, desde que nos encontramos, mi vida se reducia a ese maravilloso y herido ser que estaba entre mis brazos...
Continuara...
Espero que les guste!
Dejen sus opiniones, sip? ^^
Beso!
******Ovejitah06******
