Bella pov.
Permanecimos en esa misma posición durante lo que pudieron ser minutos u horas, hasta que lentamente fuimos rompiendo el abrazo, extrañe su calor de inmediato.
Tal vez era bipolar, hace unos momentos habia estado a punto de largarme a llorar, y ahora me sentia feliz, y es que solo Edward podia hacerme sentir tanta felicidad con tan solo pronunciar una palabra, el era lo mas importante que habia en mi vida, nunca habia tenido a alguien importante, nunca habia tenido un lazo afectivo con nadie, y secretamente rezaba para no defraudarle, para ser suficiente para el...
-lo que sea que estes pensando que te tiene tan compungida, solo olvidalo- murmuro mi novio, sacándome de mis cavilaciones mientras su pulgar acariciaba mi entrecejo, intentando alisarlo.
-te amo- susurre, mientras me inclinaba para besarle, me habia vuelto adicta a sus besos, el me respondio con entusiasmo, haciendome sonreir. Cuando nos separamos recargamos nuestras frentes una contra otra.
-tambien te amo- respondio, y me dije a mi misma que deberia encargarme de decirle cuanto lo amaba en cada oportunidad que tuviese, para poder ver sus orbes esmeraldas brillar de esa manera tan particular.
-deberiamos bañarnos, estamos todos mojados- susurre, recordando nuestro estado, no queria que se enfermara. El levanto sus cejas sugestivamente, ganándose otro sonrojo por mi parte.
-no q-queria decir ju-juntos- dije rapidamente, atropellando mis propias palabras. El se rio de mi timidez y nerviosismo.
-bien, aun no me has mostrado mi habitación- dijo, volviendo al tema. Ahora fui yo la que lo miro con un brillo travieso.
-estas en ella-susurre, acercándome a su rostro, pero sin besarlo, solo sintiendo su calido aliento sobre mi boca.
-¿esta no es tu...- asenti, sonriendo coquetamente, haciendole perder el hilo de sus pensamientos.
-quedate conmigo, no quiero estar lejos de ti-murmure, antes de acortar la distancia entre nosotros y unir nuestros labios.
-eres muy convincente- dijo, jadeando en busca de aire una vez nos separamos. yo estaba igual de agitada que el pero solte una risita sofocada antes de separarme de el a regañadientes.
-ve a ducharte, te dejare algo de ropa sobre la cama para que te cambies cuando termines y yo tambien tomare una ducha, en la habitación de enfrente- le di un casto beso antes de escabullirme de sus brazos y abandonar la habitación con una inmensa sonrisa en el rostro.
Busque ropa que pudiese quedarle a Edward, pero no encontraba nada, mi padre era bastante mas bajo que el, y bastante delgado. Fui hasta la recamara que solia utilizar Demetri, mi padrino, cuando se quedaba con nosotros. Aquel hombre de aspecto y modos tan frios era bastante grande y seguramente alli encontraria algo de ropa que le perteneciera. Estuve en lo cierto, seleccione una camisa verde que resaltaria los ojos de mi novio y un pantalón de vestir negro, unos calcetines y unos zapatos. Cuando abri el ultimo cajon de la comoda encontre ropa interior, me avergoncé un poco, pensando que tal vez Edward me preguntaria porque tenia en mi poder esa ropa, pero pense que la necesitaria, asi que tome un boxer negro y lo puse sobre el resto de la ropa.
Luego de dejar todo en mi cama me retire a hacer lo propio, luego de tomar mi ropa. Después de un rapido baño de agua caliente, observe la vestimenta que habia elegido, era una vestido azul rey de mangas ¾ y una falda con gran vuelo, que llegaba diez centímetros por encima de la rodilla, era muy bonito, pero nunca lo habia utilizado, nunca me habia preocupado realmente como me veia, pero ahora que estaba con Edward sentia deseos de esmerarme un poco mas para verme bonita para el, queria que me viera con una vestimenta menos lugubre de la que acostumbraba a usar, la mayoria de mi ropa era negra y parecia que estaba en un constante luto.
Me enfunde en el vestido con decisión y luego me calce unas bailarinas negras, camine hacia el tocador y cepille mi cabello mientras lo secaba dejando que mis ondas naturales se formasen de manera esponjosa, sujete la mitad de mi cabello hacia atrás con hebillas invisibles, de esas que son del color de tu cabello, y me maquille levemente, solo algo de lip gloss y delineador. Me mire en el espejo y sonrei por el resultado. El vestido resaltaba mis generosos senos sin llegar a verse vulgar y se ceñia a mi pequeña cintura y mis redondeadas caderas. Mi cabello se veia muy bien, y olia a fresias, Edward me habia comentado que le encantaba el aroma a fresias de mi cabello.
-bonita, condenadamente bonita- dije frente al espejo, y luego de dedicarle una ultima sonrisa a mi reflejo camine hacia la habitación que compartiria con el dueño de todos mis pensamientos. Toque la puerta, y el me abrio enseguida, ya se habia colocado la ropa que habia elegido para el y habia dado en el clavo con esa camisa, destacaba sus hermosos ojos.
-deja de morderte el labio asi, o no respondo- dijo mirándome divertido, pero luego fue el quien quedo en shock, supe que habia notado el cambio en mi, vi como me recorria con la mirada, y cuando esta volvio a mi rostro estaba oscurecida por el deseo, y fue como si me lo transmitiera a mi, por que yo tambien empece a sentir ese deseo, esa hambre... de el.
Entre a la habitación y lo bese impulsivamente, mientras cerraba la puerta de un empujon, las manos de Edward fueron hasta mis caderas, y me empujo hacia atrás, sin dejar de besarme, acorralándome contra la puerta. Sentia como si de pronto la sangre hubiese transmutado en lava ardiente, que recorria a toda velocidad mis venas, jalonee un poco su cabello, mientras nuestras caricias se hacian mas intensas y su lengua recorria cada rincón de mi boca y peleaba por dominarme, sin poder evitarlo un gemido escapo de mi labios, ahogándose en la boca de mi novio, que gruño, visiblemente excitado por mi respuesta, aun cuando necesitamos del aire, su boca no abandono mi piel, sino que bajo hasta mi cuello, animado por mi apasionada respuesta a sus acciones, comenzo a dejar cortos besos humedos a lo largo de mi cuello diciendo entre ellos cosas como "eres hermosa" o "perfecta" , mientras yo no hacia mas que jalar su cabello y reprimir mis gemidos, hasta que el hizo algo que jamas pense que haria, senti una ligera presion en mi cuello, hecha con sus dientes y después el me lamio
-Edward- gemi, completamente extasiada, mientras lo jalaba para poder volver a besarlo, el ataco mis labios con desenfreno, y yo pegue un pequeño salto, rodeando su cintura con mis piernas. Un fuerte gemido salio de la garganta de ambos, cuando su enorme problema quedo presionado contra mi centro, a través de toda la ropa, de la cada vez mas molesta ropa, y fue entonces cuando paso
-JODER! NO PUEDEN ESPERARSE UN POCO PARA HACER SUS COCHINADAS?-la voz de Emmet venia desde el otro lado de la puerta, al igual que todas las risas de nuestros amigos- HAN MANCILLADO MIS VIRGINALES OIDOS!-grito melodramáticamente el idiota, para luego echarse a reir estruendosamente.
Tanto Edward como yo, estabamos terriblemente sonrojados, el me deposito en el suelo y acomodamos nuestras ropas, aunque el "problema" de mi novio no desaparecia. Vi como cerraba los ojos, intentando controlarse, asi que intente aligerar el ambiente.
-estupido Emmet, le soltare a los perros- dije con jugueton enojo, logrando que el abriera los ojos mientras soltaba una risita, y me miraba, agradecido por mi intento de distracción.
Una vez su erección bajo dramáticamente, nos miramos al espejo y salimos a enfrentarnos a nuestros amigos, que esperaban al otro lado de la puerta mirándonos con expresiones divertidas. Puse mi mejor cara de "me-importa-una-mierda-lo-que-estes-pensando" y camine lo mas dignamente que una puede hacerlo luego de que todos tus amigos hayan escuchado como casi tienes sexo con tu novio. Carraspee un poco antes de hablar.
-deberia llamar al campamento para explicarles nuestra situación-dije, con voz monotona, rogándole a Dios porque no hicieran preguntas ni Emm soltara otro de sus comentarios.
Este ultimo parecia a punto de decir algo, cuando Alice lo piso con todas sus fuerzas, le sonrei agradecida, antes de coger el telefono y buscar en la agenda de mi movil el numero de la condenada institución. Sono tres veces antes de la zorra... ups, es decir, antes de que la recepcionista, Jessica, me atendiera. Tal vez estaba muy ocupada interpretando su papel de regalada con unos cuantos monitores.
-buenas tardes, Campamento El Amanecer, ¿qué puedo hacer por usted?- "callarte, tu voz chillona destroza mis nervios" , gracias a dios no me salieron los pensamientos en alta voz.
-buenas tardes, ¿podria comunicarme con el Sr. Vulturi?-
-esta ocupado, pero puede decirme a mi, y yo le paso el mensaje- "ya quisieras, perra entrometida"
-digale que habla la señorita Swan, estoy segura de que tendra un momento para dedicármelo-
-un momento- dijo con voz super falsa, debia de estar insultándome mentalmente- el Señor Aro sera quien la atienda, momento por favor- luego de un "pip", la voz de un hombre me saludo a traves de la linea. Alice, quien estaba a mi lado puso el alta voz para que todos escucharan.
-buenas tardes, estimada señorita Swan- dijo una voz excesivamente aduladora- me disculpo si mi incompetente asistente le atendio descortésmente, o sin el respeto que su persona merece- intente no reirme, Emmet, estaba haciendo señas obscenas y diciendo algo como "lame-botas", "arrastrado", etc...
-oh, Sr. Vulturi, no se preocupe, no le di la menor importancia. Bueno, usted me conoce y sabe que suelo ser bastante directa, asi que ire al grano. Como usted sabe soy monitora, y justamente hoy, tanto yo como otros monitores decidimos darles a nuestros respectivos campistas una recorrida turística por Port Angels, pero debido al mal temporal nos fue imposible regresar, por ello queria informarle que todos se encuentran a salvo y seran hospedados en la mansión Swan, hasta que el temporal se aplaque y podamos regresar-.
-por supuesto, querida, por supuesto, faltaba mas- dijo vehementemente- y si me lo permite, no puedo evitar destacar su espiritu generoso, al abrir las puertas de su hogar a personas que conoce tan poco- Emmet fingia vomitar mientras se cubria los oidos y tenia convulsiones sobre el sofa, y todos intentaban no reir.
-me alaga, pero me temo que no he hecho mas que lo que cualquiera haria- respondi con suavidad, me habian enseñado muy bien a tratar calmadamente a todas las personas que intentarian agradarme al ser quien soy, asi que estaba acostumbrada, aunque seguia asqueandome.
-y ademas es tan modesta- suspiro el hombre al telefono- bien, no le hago perder mas tiempo, y espero que esos niños no le sean una carga, hasta luego señorita Swan-
-hasta luego Sr. Vulturi- dije, antes de cortar y suspirar pesadamente. Todos los demas estaban partiéndose de la risa, ahora que podian carcajearse libremente. Mientras todos reian, mi mirada se cruzo con la de Edward, haciendonos sonrojar. Esta seria una larga tarde, y una larga noche ¿o tal vez no?...
continuara...
espero les guste!
Por cierto, espero que noten que cambie el rating a M, por que sin lemmon mi sucia mente no trabaja y se pone de huelga :P
XDDD
Dejen reviewss!
Besos!
******Ovejitah06******
