Edward pov.
Las cosas se nos habian ido de las manos, y no sabia que era lo que hubiese podido pasar si nuestros amigos no nos hubiesen interrumpido. Aunque si sabia que yo no me hubiera arrepentido, sin embargo era ella la que me preocupaba, Bella se habia encendido bajo mis caricias, sin embargo, todo se habia reducido a un impulso, no queria que sucediera asi, no queria que tuviese que arrepentirse de nada, y por eso, y porque soy un cobarde ahora evitaba su mirada. No queria encontrar en ella ese arrepentimiento, porque ¡maldita sea! Yo no estaba arrepentido!.
-Edward- pegue un pequeño salto por la impresión. Habia estado toda la tarde y la cena evitando este momento, y perdido en mis pensamientos, no habia visto cuando ella se acerco a mi.
-si?-pregunte, intentando parecer relajado.
-podemos hablar?-
-lo estamos haciendo- dije, haciendome el desentendido.
-me refiero a en privado- murmuro, tomando mi mano- vamos arriba-.
Ella no espero a que le contestara y tiro levemente de mi, para que la siguiera escaleras arriba. Los demas ni siquiera notaron nuestra marcha, ocupados como estaban jugando (o intentando hacerlo, sin saber como funcionaba) a un juego que parecia ser un ajedrez, pero tenia varios tableros, superpuestos, como si fueran niveles, y de distintos tamaños. Una vez dentro de la habitación cerro la puerta y se detuvo, soltando mi mano y mirándome a la cara.
-bien, ¿que te ocurre?- dijo cruzandose de brazos, parecia bastante molesta, tal vez ignorarla no habia sido de mis ideas mas brillantes, pero nunca habia estado en una situación asi.
-nada, estoy bien- dije, sopesando si debia o no decirle lo que en verdad me preocupaba.
-es-estas...arrepentido?-pregunto, y su voz se oyo algo quebrada- ¿por...por lo que sucedió aqui?-
-NO!-practicamente lo grite, me sonroje un poco y la mire- no, no estoy arrepentido, yo solo...pensaba que tu lo estarias- murmure, desviando la mirada. Senti sus suaves manos tomando mi rostro, haciendome mirarla, sus ojos se habian suavizado y ahora me miraban con dulzura.
-no estoy arrepentida-murmuro- ni un poco, sabia lo que hacia, sabia que tal vez era pronto, pero no me importaba- yo no podia dejar de mirarla, habia tanta sinceridad, tanto amor en sus ojos cuando me miraba que me daban ganas de llorar, pero no queria quedar como un maricon, asi que solo me limite a observarla, ella retiro sus manos de mi rostro, enredando sus brazos alrededor de mi cuello, mientras hablaba- y no me importa porque se que tu eres el indicado, no me preguntes como lo se, solo lo siento, mi corazon y mi alma ya son tuyos, y quiero pertenecerte de cada forma posible, porque te amo- dijo antes de besarme. Le devolvi el beso, intentando plasmar en el todos mis sentimientos, porque mi alma y mi corazon tambien le pertenecían a ella, solo a ella.
Bella me fue empujando mientras nos besábamos, hasta que ambos caimos en la cama, y supe que queria terminar lo que habiamos empezado.
Decir que estaba nervioso era poco, no tenia ni idea de que hacer, es decir, si tenia idea, entendia la teoria...Dios, estoy desvariando...
Ella se acomodo a horcajadas sobre mi, y comenzo a dejar un camino de cortos besos humedos por mi cuello, nervioso, lleve mis manos a la cremallera de su vestido para intentar abrirlo mientras ella abria los botones de mi camisa, pero mis manos temblaban y la tarea parecia imposible, gruñi exasperado y escuche a Bella soltar una risita contra mi cuello, antes de levantar la vista y atrapar mi mirada mientras sus agiles dedos reemplazaban los mios y abrian con facilidad el cierre, para luego quitarse el vestido por la cabeza, en un rapido movimiento y lanzarlo al suelo de la habitación. Petrificado, esa era la palabra que podria utilizarse para describirme, mis ojos recorrieron, avariciosos, las perfectas curvas de aquella diosa, que permanecia sentada sobre mi. Al ver que estaba como en trance ella me beso de nuevo, haciendo que mis manos cobraran vida y comenzaran a explorar su cintura, su vientre plano, hasta llegar a sus senos, aun cubiertos por su brasier de encaje azul, que resaltaba deliciosamente el color de su piel de marfil. Los acaricie, por encima de la tela, ganándome un cuantos suspiros por parte de mi novia, sentia su centro totalmente mojado, aun con sus braguitas de por medio, y ambos no pudimos evitar gemir cuando ella hizo friccion contra mi miembro.
Pronto mi camisa acompaño a su vestido en el suelo, estaba algo avergonzado de estar asi frente a ella por que, bueno, porque ella era perfecta y yo...yo distaba bastante de la palabra "perfeccion". Bella comenzo a bajar por mi cuello, dejando un rastro de besos hasta llegar a mi pecho.
-eres perfecto- musito, mientras volvia a perforar mis ojos con los suyos, su mirada era abrasadora, yo negue con la cabeza, con incredulidad ante lo que habia escuchado, pero ella puso su dedo indice sobre mis labios impidiéndome hablar, y sonrio dulcemente- lo eres, eres perfecto...perfecto para mi-.
Sus palabras me hicieron feliz mas alla de la razon, porque eran sinceras, veia en sus ojos que ella en verdad lo creia, y aunque yo era conciente de que tenia mas defectos que virtudes, me encantaba que ella creyera que no era asi. La bese con todo el amor y la pasión, el hambre de ella, que tenia.
-tu, pequeña, eres la que realmente es perfecta-murmure, antes de volver a atacar sus dispuestos labios, mientras mis manos se dirigían a su espalda, desabrochando el brasier y dejando su torso al descubierto, gemi ante aquella perfecta vision frente a mi.
Aprovechando mi momento de turbación, Bella comenzó a abrir con dedos temblorosos el boton y el cierre de mi pantalón, y al notarlo, rode hacia un costado, cambiando nuestras posiciones, ahora ella estaba debajo mío.
Poco a poco el resto de la ropa acompaño al resto en el suelo, y cuando ambos habiamos retirado las barreras de ropa entre nuestros cuerpos mire a mi novia, perdiéndome en ese mar de chocolate, ella sonrio, y asintió levemente, dándome permiso para continuar, me acomode entre sus piernas, mientras ella se aferraba a mi espalda, y la bese mientras comenzaba a adentrarme en ella, hasta que algo me impidio seguir avanzando. Bella solto un gritito que fue ahogado en mi boca cuando traspase la barrera que demostraba su pureza. Me quede quieto, temeroso de causarle daño, mientras limpiaba suavemente las lagrimas que habian caido, rebeldes, por sus sonrojadas mejillas.
-estas bien?- pregunte, y ella me dio una de esas miradas tan calidas que solo ella podia mostrar y me sonrio, antes de besar mis labios levemente.
-creo-creo que el dolor ya paso-murmuro
Comencé a moverme lentamente, y pronto Bella respondio a mis movimientos, mientras yo besaba y saboreaba cada pequeño sector de su piel que estaba a mi alcance.
La habitación pronto se lleno de suspiros y gemidos que parecian elevar la temperatura de la recamara.
-te amo- dijimos ambos, justo antes de tocar el cielo juntos, gritando el nombre del otro.
Con cuidado nos cubri a ambos con el cobertor, antes de abrazar con cuidado al calido y exhausto cuerpo de mi angel, quien se acurruco contra mi pecho, depositando un pequeño beso alli, haciendome sonreir tontamente.
-eso fue maravilloso- murmure, notando como poco a poco ella se sumia en la inconciencia.
-lo fue- concordo, ya casi sin voz- te amo- su voz fue apenas un murmullo que se fue apagando.
-yo tambien- respondi, pero ella ya dormia. La mire por unos momentos, podia imaginarme despertar asi cada mañana, por el resto de mi vida, tenia la convicción de que Bella era lo unico que queria y necesitaba en mi vida. Con este ultimo pensamiento, me deje llevar por el dulce agotamiento, abrazado a un angel...
continuara...
hola!
Espero que les guste, hice lo que pude, tuve unos dias horribles, y se me corto la luz y perdi el capitulo que en realidad era mas largo e intente rescribirlo pero no es igual.
Espero sus comentarios, se acepta de todo, tomatazos, sandiazos, dinero, flores, un piano al estilo de los dibujitos esos en los que te cae uno encima, etc...
saludos!
******Ovejitah06******
