Bella pov.
Desperte cuando los rayos del sol dieron con mi rostro, abri mis ojos, sonriendo al recordar la razon por a que olvide cerrar las cortinas la noche anterior, me acomode un poco en la cama, para poder ver a Edward, pero se me dificulto el movimiento a causa de su fuerte abrazo, acaricie su rostro lo mas suavemente que pude, era tan hermoso, se veia tan radiante asi dormido, con esa pequeña sonrisa en sus labios, era una vision encantadoramente pacifica.
Acerque mi rostro al suyo para besar sus labios ligeramente, con especial delicadeza, evitando asi, despertarlo. Luego me separe de el con delicadeza, saliéndome de su abrazo, para cerrar las cortinas, no queria despertarle.
Tome un vestido borgoña con detalles negros y me vesti con sigilo, me dirigi a la habitación de mis padres a buscar algunas cosas, antes de salir de la habitación y apresurarme hacia la cocina. Una vez alli, comence a preparar el desayuno, hice de todo un poco, separe todo en distintos platos, dejando la parte de nuestros amigos sobre la mesa, cubierto con papel film, para luego tomar la bandeja concienzudamente preparada para Edward y encaminarme escaleras arriba, rumbo a nuestra habitación, demonios, sonaba taaan bien.
Entre con cuidado y deposite la bandeja, repleta de frutas, panqueques de chocolate amargo, jugo de naranja recien exprimido, café y tostadas de mermelada light, en la mesita de noche. Me subi a horcajadas sobre mi bello durmiente y comence a besar su rostro, bese sus mejillas, su nariz su frente, su barbilla y, por ultimo, sus labios, me aleje en cuanto el comenzo a responder mi beso, pero el me atrajo hacia si de nuevo, nos besamos durante unos minutos, hasta que me aleje en busca de aire y solte una risita.
-buenos dias- susurre, temiendo romper la magia que envolvia este momento. El sonrio de manera encantadora, con esa sonrisa ladeada que me hacia perder la razon.
-buenos dias, amor- murmuro, para luego mirarme con mas detalle, notando que ya estaba perfectamente vestida y arreglada. Me quite de encima de su cuerpo y me puse de pie, tomando la bandeja y acomodándola en su regazo, y sentándome a su lado nuevamente, mientras le dedicaba una sonrisa.
-vaya- dijo, impresionado por la cantidad de cosas que habia cargado en la bandeja, temi haberme sobrepasado.
-no sabia que te apeteceria, por eso traje un poco de todo- me apresure a decir, algo avergonzada, el sonrio encantado, notando el rubor en mis mejillas, y acaricio mi rostro con dulzura.
-todo se ve delicioso- respondio, antes de cortar un poco de un panqueque y probarlo, espere ansiosa, evaluando su expresión, el trago y me miro, con expresión inescrutable por un momento
-Bella- hizo una pausa, añadiéndole dramatismo-...acabas de ganarte un punto, uno muy importante- dijo, como si fuera una confidencia, yo solo pude reir alegremente.
Comimos entre besos y comentarios, dándole de cuando en cuando la comida en la boca al otro, sabia que seguramente, desde afuera eso se veria como una escena cliche de una película cursi, pero no me importo, esto era lo que yo queria. Me imagine despertar junto a el cada dia, me imagine preparando desayunos, almuerzo y cenas para dos, era lo que nunca soñe, pero dentro de mi siempre quise. Alli, estando con Edward, desayunando en la cama y riendo despreocupadamente, como una simple adolescente, pense en cuanto habia cambiado mi vida en unos cuantos dias, habia pasado de no tener a nadie, de estar siempre con la unica compañía de mi soledad, de mi dolor, a tener cuatro amigos maravillosos y divertidos y un novio dulce, amable, cariñoso, inteligente, hermoso...perfecto. no podia pedir nada mas, excepto que todo se mantuviera como estaba.
Comenzamos a escuchar movimiento en las demas habitaciones, asi que terminamos de desayunar a buen ritmo y luego yo decidi que debiamos ir a ducharnos, antes de que pudiera salir de la habitación Edward ya me tenia atrapada entre sus brazos, y su aliento golpeaba mi cuello, causandome agradables escalofrios y dejando mis piernas hechas gelatina.
-no tienes que irte- murmuro, con voz seductora- podemos bañarnos juntos- escuche su risa cuando mi rostro se torno completamente rojo, toda la sangre de mi cuerpo parecida amontonada en mis mejillas, tartamudee patéticamente, y cuando voltee a contestarle tuve que hacer un gran esfuerzo por mirarlo a los ojos, pues el acababa de salirse de la cama y aun estaba...como Dios lo trajo al mundo, el, al notar mis esfuerzos por mantener mi mirada en su rostro, sonrojándome mas, no pudo contener sus carcajadas, avergonzándome aun mas.
-de-deberiamos a-aapurarn-nos, pa- para bajar rapido-desvie mirada hacia la increíblemente interesante comoda, ya que mirar la cama completamente desarreglada no ayudaria mucho a mi salud mental. Como Edward aun se veia muy divertido con todo esto, aproveche el momento para robarle un beso rapido y huir de alli.
Quince minutos y una ducha helada después, sali de la habitación de huéspedes y entre nuevamente a la mia, sonrei al ver a mi novio ya sentado sobre la cama, y vestido. Sin embargo mi sonrisa se borro en cuanto vi su rostro de mortal seriedad.
-que sucede?- dije, mientras caminaba y me sentaba a su lado, acariciando su mejilla para que me mirara, en sus ojos vi culpa.
-fui un idiota- murmuro, tomando mi rostro con firmeza pero delicadeza- es mi culpa, Bella-
-de que estas hablando?- no entendia porque se sentia tan culpable, ¿qué podia haber hecho en quince minutos?
-no...no use protección- dijo, como confesando un homicido, por supuesto que no usamos protección, todo se habia dado muy rapido. Me empece a reir de su cara de "he-matado-a-alguien-y-no-se-que-hacer-con-el-cuerpo"y el me miro sorprendido y frustrado por mi respuesta- ¿qué es tan gracioso?- murmuro, algo molesto, me detuve casi al intante y lo bese levemente para luego darle una sonrisa condescendiente.
-edward, tengo un coeficiente intelectual de 189, ¿crees que soy tan estupida como para arriesgarme a quedar embarazada? Tomo anti-conceptivos desde los quince años, para regular mi periodo y hoy por la mañana, cuando me desperte y baje a hacer el desayuno busque en la habitación de mis padres la pastilla del dia después y la tome solo para asegurarme- sonrei con dulzura al ver su expresión ya completamente relajada- no hay riesgo alguno, mi amor- el ya me estaba besando cuando acabe la frase.
-te amo- dijo al separarse- gracias a Dios tu tienes mas cordura que yo- musito apenado, yo solo rode los ojos.
-tambien te amo, y si no lo recuerdas, no creo que te haya dado tiempo a pensar en mucho ayer, cuando prácticamente me lance sobre ti- dije juguetona, el embozo su sonrisa torcida, esa que me parecia tan sexy- ahora mejor bajamos, porque si sigues sonriendo asi no dudare un segundo en volver a atacarte- dije en broma...mas o menos. El se rio y me miro con diversión y deseo en partes iguales, mientras yo jalaba su mano para que se levantase y me acompañara abajo.
Cuando llegamos alli, todos estaban desayunando, pero se detuvieron y nos miraron divertidos cuando llegamos a la cocina, Emmet tenia un brillo malicioso en sus ojos y sonreia burlon.
-gracias por la porno gratuita ayer- bromeo, y me patee mentalmente por haberle cedido la habitación junto a la nuestra, aunque no creia que habiamos sido tan ruidosos. Sin embargo, las miradas burlonas de nuestros amigos decian lo contrario. Mire a Edward, pero no estaba en mejores condiciones que yo, parecia que su cabeza iba a explotar si la sangre seguia amontonándose en ella, asi que puse mi cara de poker y les dije que partiríamos en cuanto terminaran de desayunar, sin embargo mi rubor me delataba, al igual que mis manos algo temblorosas.
Cuando todos estuvieron listos salimos rumbo al campamento, las burlas no cesaron, seria un camino muuuy largo, y todo un reto no abandonarlos en la carretera...
Ni bien llegamos al campamento hui del auto, diciendo que tenia que hablar con el sr. Vulturi y decirle que habiamos llegado, mi novio insistio en acompañarme y prácticamente corrimos adentro, alejándonos de nuestros amigos como si fueran la peste. Me sorprendia no haber ahorcado a Emmet con un cinturón de seguridad, juro que lo pense, pero su cuerpo era demasiado grande para ser ocultado sin dejar rastro... maldito hombre-oso, con cerebro de alcantarilla.
Me presente ante Aro Vulturi, soporte su asquerosamente excesiva amabilidad y luego me retire de alli con Edward, que parecia haber sido invisible frente a Aro, prácticamente ni siquiera le habia saludado.
Luego de eso, nos ocultamos en nuestra habitación, hasta la hora del almuerzo, donde no podriamos evitar a nuestros queridos amigos y todos sus comentarios de doble sentido y vergonzosas imitaciones de nuestras voces (principalmente el imitador era Emmet).
Asi paso, el almuerzo fue bochornoso y yo me ahogue con lo que estaba tomando y escupi mi jugo sobre Emmet, todos se rieron, y me sonroje, estuve a punto de pedirle perdon, pero lo pense mejor y solo le di una mirada de "te lo merecias" y resisti el impulso de sacarle la lengua.
Los dias pasaron y luego se convirtieron en una semana y media, las cosas no podian ir mejor entre nosotros, y Edward habia perdido 2,568 kg. Estaba realmente orgullosa de el, aunque últimamente el se presionaba demasiado, intente tranquilizarle, después de todo, el campamento duraba tres meses, si seguia bajando lo mismo cada semana y media, para cuando terminaran los tres meses habria bajado aproximadamente un total de 16,544 kg., es decir, 544gr. mas de lo establecido por el instructor. Eso le quito algo de presion, pero aun asi veia un gran afan por quitarse todo eso de encima.
Sin embargo, el campamento no paso de las dos semanas.
Habiamos salido del gimnasio cuando vimos a la mayoria de los chicos amontonados en un pasillo, pero nada nos habia preparado para lo que vimos, lo primero que note fue el conocido olor a oxido y sal en el aire, mareándome...
Continuara...
Espero les guste, ando apurada asi que no puedo decir mucho ^^
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Espero vuestra opinión!
******Ovejitah06******
