Edward pov.
Atrape a Bella, que parecio marearse una vez llegamos al centro del gentio, la escena que encontramos frente a nosotros era impactante.
En una camilla se encontraba un tipo que parecia haber quedado totalmente desfigurado y llevaba la camiseta de "MONITOR" toda ensangrentada, mientras que en la camilla siguiente estaba Rose, que parecia estar en shock, acompañada de Jasper, quien parecia furioso, y aun mas lejos, dos policias escoltaban a Emmet.
Intentamos acercarnos, pero un oficial nos lo impidio, pidiéndonos que retrocediéramos. Escuchamos a alguien llamarnos y nos volteamos para ver a una muy compungida Alice, que camino rapidamente hacia nosotros
-q-que sucedió?-pregunto mi angel, que parecia algo agitada y respiraba por la boca.
-ay, Bella!- lloriqueo, antes de abalanzarse sobre mi novia y sollozar un poco, esta ultima se solto de mi agarre, para abrazar mejor a la pequeña duende que parecia no tener consuelo- ese monitor intento violarla- sollozo, y vi como Bella se tensaba y cuadraba la mandibula, yo tambien me puse furioso, pero la particular reaccion de Bella quedo archivada en mi mente- Emmet la salvo- murmuro Alice, devolviéndome a la realidad.
Bella siguió acariciando el cabello de nuestra amiga, tranquilizándola, sin embargo, su rostro estaba inexpresivo, y sus ojos veian sin ver un punto fijo, se asusto cuando puse mi mano en su cintura, pero luego intento cubrirlo con una sonrisa que no le llego a los ojos. Iba a preguntarle que le sucedia cuando una voz broto de los altoparlantes del corredor, pidiéndonos a todos que fuesemos al salon principal a mas tardar en una hora.
-¡atencion!- la voz de Aro Vulturi hizo callar todos los murmullos de todos los presentes- debido a un hecho violento ocurrido hace poco menos de una hora y media, todos los padres han sido comunicados y se ha decidido suspender el campamento- ahora los gritos y murmullos fueron incontenibles, pero para mi todo paso a un segundo plano, todo dejo de importar. Mire a Bella, quien tambien parecia en shock, ella se habia convertido en mi todo, pero ahora que el campamento habia terminado yo deberia volver a Phoenix, aun éramos menores de edad, y la vida de ella estaba en Forks, cuando sus ojos enfocaron los mios, supe que ella tambien pensaba lo mismo, y también supe que la agonia que se reflejaba en esos orbes chocolates era solo un espejo de mi mismo, podria sonar todo lo dramatico que quisieran, pero yo tenia la certeza de que lejos de ella yo simplemente moriria, sentia que ahora mismo, algo habia empezado a morir dentro de mi, y el golpe de gracia seria mañana, cuando inevitablemente tuviera que tomar ese avion...
Estabamos en nuestra habitación, sentados uno al lado del otro sin mediar palabra, simplemente no sabiamos que decir, nunca habiamos parado para pensar que sucederia mas adelante, creiamos que nos quedaba poco mas de dos meses y medio para ello, sin embargo, mañana seria nuestra despedida.
Senti la calida y suave mano de mi Bella tomando mi rostro, me gire para observarla, sin embargo no pude hacerlo, porque su boca se habia estampado contra la mia con fiereza. Mientras el vacio dentro de mi se hacia mas grande, respondi con el mismo ímpetu a sus rudas caricias, la ropa termino regada por el piso y en ese momento, me detuve para observar su rostro, el rostro de un angel, mi angel, ese que no merecia, pero que por alguna razon me lo habia dado todo a cambio de nada.
-te amo-murmure sin dejar de observar sus ojos, vi como estos se volvían cristalinos, pero contenian con ferocidad y valentia las lagrimas.
-te amo-respondio con sentimiento- hazme tuya, Edward. Quiero ser tuya una vez mas, sin pensar que es una despedida- una lagrima salada rodo por su mejilla, pero una vez mas ella atajo las otras pestañeando un poco.
-no lo es- dije, secando aquella solitaria gota de tristeza- sera un hasta luego, lo prometo- murmure para luego besarla.
Bella pov.
Desperte temprano, sintiendo la calidez de Edward que dormia a mi lado, la vista se me nublo, pensando que tal vez esta seria la ultima vez en mucho tiempo en la que estariamos asi, juntos. Acaricie su rostro, grabandolo a fuego en mi mente.
Sali de la habitación, dejando a Edward dormir un poco mas, buscaria el desayuno para ambos y volveria junto a el, no queria perder ni un segundo mas del necesario lejos de su lado. Caminaba hacia la cafeteria cuando un chico de cabello negro, extremadamente palido y con ojos celestes iceberg se interpuso en mi camino, estaba vestido de traje, y me miraba con expresión inescrutable
-Isabella Swan?- pregunto, como si solo quisiera constatarlo.
-la misma- dije, sin saber de que iba todo eso. En un segundo me encontre envuelta entre sus brazos de forma ruda, y un pañuelo era fuertemente presionado contra mi rostro; luego todo se volvio negro...
Desperte mareada, sin saber donde me encontraba ni que habia sucedido, busque con la mirada a Edward, en vano. De pronto todas las imágenes de lo sucedido desfilaron por mi mente, haciendo que me incorporase rapidamente, tanto asi, que todo a mi alrededor dio vueltas por unos momentos, pero luego reconoci aquel lugar, el lugar donde Edward y yo nos habiamos entregado al otro completamente por primera vez, estaba en mi propia habitación.
-por fin despertaste...cara mia- voltee hacia el rincón, de donde provenia la voz, y alli encontre a mi captor, mirándome con oscura diversión. Iba a preguntar que hacia alli, pero el se adelanto a contestar la pregunta no formulada.
-es un placer conocerte al fin, hermosa Isabella, soy Alec Corneille, tu prometido- una risa burlona se instalo en sus labios. El panico estaba haciendo mella en mi, pero no dejaria que lo notara, yo era mucho mas inteligente que el.
-que interesante- murmure, para luego agregar con lengua filosa- tu apellido puede interpretarse como "cuervo" en frances, pero me llamaste "cara mia", que, por si no sabias, es italiano. Me pregunto si todo lo demas en ti sera tan falso como tu estupido acento-.
Vi sus ojos fulgurar con rabia, pero se contuvo al instante y embozo una sonrisa siniestra.
-cuando estemos casados, aprenderas a respetarme, tengo unos muy buenos metodos para ti- dijo con sorna- tus padres estan abajo- solte un jadeo ante esa afirmación, si era asi, significaba que ellos...que ellos habian planificado todo, y ¿por qué no? Ellos nunca me quisieron y seguramente esto tendría que ver con algun negocio suyo. Corneille siguió hablando- se sintieron realmente avergonzados cuando uno de los hijos de otro de sus colegas les envio fotos tuyas, besandote con esa...esa cosa- rio de manera oscura, pero parecia furioso. Yo tambien lo estuve, al escuchar sus palabras iba a soltar una sarta de improperios cuando el volvio a hablar- y mas aun, cuando supimos que lo trajiste aquí, junto con tus amiguitos- comenzo a acercarse peligrosamente a mi, mientras yo retrocedia, en guardia, parada sobre la cama- mi querida prometida, aquella de la que sus padres hablaron de su virtud intacta, cuando la comprometieron conmigo frente a mi padre ¿ fue aquí donde retozaste como una puta con tu amante?- el subio a la cama, de pie sobre esta, como yo- ahora que se que no eres virgen, puedo probar la mercancía, antes de comprarla- sonrio con crueldad, mientras se aproximaba hacia mi, cogiendome de los brazos y estampando su boca contra la mia. Senti asco de inmediato, y levante con todas mis fuerzas mi rodilla, golpeando su masculinidad, el me solto, lanzando un aullido mientras caia de rodillas y luego se tumbaba en la cama, retorciéndose de dolor, corri fuera de mi habitación, pero fue inútil, afuera me esperaban mis padres, y un guardia que me atrapo e inmovilizo al instante
-por que me hacen esto?-grite, mientras traicioneras lagrimas caian por mis mejillas hacia el frio piso de mármol
-ay, querida! No seas melodramática- dijo Renee, quitándole importancia a mi estado- el partido que te hemos conseguido es mucho mejor al que aspiraste tu en ese sucio campamento, hasta te perdono que hayas regalado tu virtud a ese y quien sabe cuantos mas!- dijo con malevolencia. Espere el dolor que, inevitablemente, siempre me causaban las palabras hirientes de mis padres, pero este no llego. Comence a reir histericamente, aun siendo apresada por aquel maton que mis padres tenian contratado.
-me sorprende que me hables como a una puta, pense que podrias reconocerlas, después de tantos años mirandote a un espejo- dije con cinismo, recibiendo una bofetada que me hizo girar el rostro por parte de mi madre, mi "padre" solo miraba todo con gesto ausente, como si no le importara en absoluto lo que estaba pasando.
-callate, maldita perra!- grito Renee, fuera de control, volvi a mirarla, y sonrei con desden.
-deberias tratarme mejor, después de todo, gracias a mi conseguiste casarte con un rico, no?- vi sus labios temblar, y sus manos cerrarse en puños, clavandose sus uñas de manicura francesa en sus palmas, que comenzaron a sangrar, me voltee hacia Charlie- puedo aceptar tu desprecio, después de todo, ¿cómo saber si en verdad soy tu hija? Prácticamente toda la población masculina de Forks tienen chances de ser mi padre-
-Sam, enciérrala en el atico, o donde sea que ya no tenga que escucharla!- dijo mi querida madre, histerica. Aquel hombre llamado "Sam", me dio un empujon nada delicado y, en efecto, me llevo hasta el atico, me empujo dentro y yo acaricie mis muñecas y movi mis dedos haciendo circular la sangre de nuevo. Mire el atico, sin duda era incluso mejor que la sala de estar de la mayoría de la gente.
-te traere algo de comer en un rato- gruño el enorme gorila moreno, yo le sonrei con sorna.
-Sam...Sam me suena a nombre de chucho- dije con maldad. El me miro con odio y pronuncio un juramento, antes de cerrar con fuerza bestial la puerta.
Una vez sola, pude derrumbarme, me deje caer de rodillas y luego me tumbe, flexionando las piernas contra mi pecho y rodeándola con mis brazos, y deje caer algunas lagrimas mientras pronunciaba el nombre de Edward, como si eso le fuese hacer aparecer. La inconciencia no tardo en llegar a mi.
Desperte con el sonido de la puerta abriendose, y me levante torpemente del piso, fingiendo un poquito mas de vulnerabilidad de la que en realidad sentia. Sam ni siquiera me miro, solo dejo una bandeja de comida en la mesa junto a la puerta y se marcho, echándole llave a la puerta, una vez supe que no volveria me acerque a la bandeja, tome el vaso de jugo de naranja y esparci el contenido en la alfombra, luego tome la taza de café y la volqué en el vaso, asegurándome de que no habia restos de pastillas de somnífero ni nada de eso, luego tome un pequeño sorbo, testeando el gusto, no parecia contener nada, me lo bebi todo, esperando que eso me mantuviera mas despierta, necesitaba trazar un plan, uno muy bueno, para poder escapar, porque eso lo tenia claro, estaban locos si creian que yo iba a resignarme y casarme sin chistar, la unica forma en que yo entrara a una iglesia por mi propio pie para contraer matrimonio era si habia un novio muy distinto esperándome, mi mente jugo un momento con ese pensamiento, Edward vestido de traje, mirándome caminar hacia el con sus esmeraldas tan expresivas rebosantes de felicidad; suspire "eventualmente" me dije a mi misma, para enfocarme primero en escapar sin morir en el intento.
Intente escapar un par de veces, pero siempre de maneras absurdas, esperando que me atraparan, si ellos creian que seguia intentando no sospecharian, mientras tanto un plan diferente, mucho mas elaborado se creaba en mi mente, intentando encontrar los diferente escenarios. Habian pasado ya cuatro dias desde que me habian encerrado, habian venido un par de veces, tanto Renee como Alec, y ambos habian recibido improperios, golpes, rasguños y mordeduras, represente mi papel magníficamente, y ellos encontraron lo que esperaban, a una Isabella fuera de sus cabales, pero con cierto aire de resignación. Hoy era el dia, lo habia decidido.
Mire el vestido de novia que me habian traido, me habian dicho que la ceremonia seria mañana, me rei, ese vestido no duraria hasta mañana. Cada dia habia estado utilizando una pequeña mecha de taladro de mano que habia encontrado en una caja para hacer un pequeño agujerito en el vidrio de la pequeña ventana del desvan, ahora este ya estaba perfectamente realizado y solo tenia que esperar a que todos durmieran.
Eran las dos de la madrugada, asi que puse en marcha mi magnifico plan. Tome el vestido de seda fina, encaje y perlas, lo mire un momento, imaginándome lo feliz que hubiese estado de utilizar ese vestido "de princesa" en otra ocasión y luego lo desgarre en jirones, atándolos unos con otros por las puntas y lo ate a las vigas del techo, luego, con un candelabro hice presion contra aquella pequeña fisura del vidrio, apretando un cojin viejo contra este para apagar el posible ruido, el vidrio de comenzo a quebrar, hasta que por fin cedio, sonrei satisfecha, habia sido relativamente silencioso, tire la soga improvisada por alli para luego comenzar a pasar mi torso por la pequeña abertura, cuando sali completamente, y quede parada en las canaletas y firmemente agarrada a ese pedazo de tela, me replantee mi plan, era algo estupido pense, mientras miraba la larga caida hasta el piso, sacudi mi cabeza, intentando tambien poder sacudirme mis miedos.
-tonta Bella- me dije a mi misma- ¿dejaras que unos estupidos metros te separen de Edward?- "no" dijo con fiereza mi conciencia, y mi temblor disminuyo un poco, comence a bajar con los pies bien pegados a la pared, estaba pensando que esto era bastante facil cuando la tela se termino-santisima mierda- masculle, notando que aun quedaba bastante espacio separándome del piso. Cerre los ojos y me solte.
Aprete los dientes para no gritar. Bien, me habia quedado sin coxis, estaba bastante segura. Intente levantarme de forma gracil, pero no hubo manera, estaba cojeando, mire hacia la cochera, no podia llevarme a mi pequeño, el ruido del motor les despertaria, suspire "es por Edward, porque lo amas y el es mas importante que un estupido auto" otra vez mi mentecita.
Sali de alli, con cuidado de no hacer ruido y salte la reja que rodeaba la mansión, como si fuera una ladrona a mitad de la noche. Camine mucho, hasta que llegue a una remiseria, alli habia un señor muy amable, llamado Ben, a veces me llevaba a Port Angels o cosas asi, cuando yo no podia utilizar mi auto. Sin duda, esta vez le sorprendio mi llegada, y mas aun mi petición, cuando le dije que me llevara al banco de Seattle, sin embargo accedio.
Por el camino me pregunto lo que sucedia y luego de deliberar conmigo misma si era seguro contarle, acabe haciendolo, algo me decia que ese hombre no me delataria ni por todo el oro del mundo, me conocia desde que llegue a Forks y siempre habiamos sido algo asi como amigos. Resulto ser un publico excelente, ponia cara de enfado, de sorpresa de horror, bufaba o jadeaba, según la parte del relato, cuando termine, solo le falto aplaudir.
Una vez en el banco retire todo mi dinero de mi cuenta bancaria, no era ninguna estupida y sabia que lo primero que rastrearian seria mi numero de tarjeta de credito, asi que ahora no me quedaba de otra que usar efectivo siempre. Luego de jurarle a Ben que estaria bien, el me dejo en un local donde se rentaban autos. No eran mi tipo, pero termine por llevarme un volvo, explique que tenia que ir a Phoenix, y luego de una sustanciosa propina, llegamos al acuerdo de que yo dejaria el auto en otro local perteneciente al mismo dueño alli.
Ni bien estuve en la ruta me puse en marcha a toda velocidad, localice una radio en el estereo donde estaban pasando "Minority" comence a cantarla a gritos, completamente euforica por la sensación de libertad.
No me detuve hasta que llegue a mi destino, prácticamente una noche y un dia habia tardado, pero estaba entrando en Phoenix, y mi animo no decaia, solo esperaba poder ver a Edward antes de que este dia acabase, besarlo, explicarle lo sucedido, volver a besarlo y nunca mas separarme de el...
Una vez en la ciudad compre una guia, recordaba que Edward me habia dicho que su padre se llamaba Carslile, asi que ubicarlo fue realmente facil, consegui la dirección y luego de entregar el coche, decidi caminar hasta alli. Faltaban pocas cuadras para llegar a la residencia Cullen, cuando frente a mi aparecio una imagen que casi parecia un deja vu...
Continuara...
Minority es una canción de Green Day, es genial si pueden escuchenla, sip?
Espero y les guste el capitulo.
Perdon por la tardanza
No tengo muchísima inspiración en estos momentos, asi que los caps me cuestan mas
Espero poder subir el otro pronto
Besos!
******Ovejitah06******
