Angela pov.

Bella charlaba conmigo de cosas insustanciales, mientras sujetaba dulcemente la mano de su novio, Edward Cullen. Le conocia de vista, el solia ser bastante molestado por los del equipo de basket, yo tambien, pero por las porristas, aunque por lo general pasaba mas desapercibida, lo que me daba un poco mas de ventaja. El se veia muy feliz, y ciertamente parecia una persona nueva, y completamente distinta a la anterior, se notaba que el cambio habia sido gracias a la castaña que caminaba a su lado. Isabella parecia una modelo italiana y vestia a la moda, viéndose sexy, pero sin parecer una golfa, como las hermanas Denali. Ademas de eso, tenia un carácter muy dulce, pero fuerte y parecia una persona en la que se podia confiar.

Sin embargo, no podia dejar de pensar en sus reacciones a bordo del autobús, como si nunca hubiera subido a uno antes; pero eso era imposible, ¿quién no ha subido alguna vez a un autobús?. Ademas de eso, su cara me parecia conocida, como si la hubiese visto antes, pero ella acababa de decirme que hasta hace poco vivia en Forks, un pequeño pueblo de Washington. Tenia muchas dudas, y pensaba preguntar acerca de ello cuando estuviésemos en su casa, solo esperaba no parecer indiscreta, temia que creyera que solo queria "la primicia" sobre su vida, o algo asi.

-hemos llegado- dijo alegremente Bella, sacándome de mis pensamientos. Observe la casa que se erguia frente a mi, era mas grande que las que se encontraban a sus laterales, estaba pintada de un blanco inmaculado y tenia tejas rojas, y chimenea, parecia salida de un cuento de hadas. Bella abrio la pesada puerta de roble, dejándome pasar primero, quede maravillada al instante. El interior de la casa tambien era de ensueño, era elegante pero alegre y con un toque muy hogareño, en la decoración note participación por parte de ambos, y confirme mi sospecha de que ellos vivian juntos, esto ultimo parecia sorprendente, eran demasiado jóvenes como para lograr eso, de todos modos ¿quien pagaba por la casa, los impuestos y demas?, tal vez en algun momento podria quitarme esas dudas...

-por aquí- señalo ella, dirigiéndome hacia la espaciosa y luminosa sala de estar, sofisticadamente decorada, con objetos que parecian realmente costosos, me senti como una plebeya entrando al palacio real, pero algo capto mi atención rapidamente. Sobre la chimenea habia muchos marcos, que contenian fotos de ellos, de otros chicos que desconocia, y de los señores Cullen. Me centre en una, en la que aparecian los cuatro, se veian alegres, los señores Cullen estaban parados tras de ellos, sonriendo hacia la camara, mientras Edward y Bella estaban mirándose entre ellos, sonriéndose, cogidos de la mano. Todos llevaban ropa comoda, de entre-casa, y Bella utilizaba una camisa que le quedaba enorme, presumi que seria de su novio, anudada a la altura de la cadera y unos pequeños shorts de jeans, junto con unos tennis, el contraste entre la Bella de la foto y la producida chica con la que choque en los vestidores era enorme, pero aun asi se veia como una modelo de pasarelas; mi autoestima cayo en picada, yo ni con toda la producción del mundo podria verme ni la mitad de bien de lo que ella deberia verse al recien despertar.

-por favor toma asiento-indico Edward con amabilidad, sacándome de mis pensamientos, obedeci, mientras les veia interactuar, parecian una pareja de recien casados, y la convivencia parecia ser de lo mas natural para ellos.

-voy a darme un baño, asi les dejo tiempo para platicar a solas- dijo el en voz baja, Bella solo sonrio y se puso en puntitas de pie para besarle.

-deje una muda de ropa para ti preparada sobre la cama- dijo con naturalidad, el sonrio encantado con ella; yo también lo estaba, con la escena, ellos estaban logrando desplazar del primer puesto de mis parejas favoritas a Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy.

-nunca se te pasa nada por alto, verdad?- murmuro el, besándola de nuevo-tan perfecta...-

-hago lo que puedo- dijo ella restándole importancia, mientras le miraba con adoración...wow, sencillamente wow...ya ni me acordaba quien demonios eran Elizabeth Bennet ni Darcy...ellos se veian perfectos, parecian salidos de un cuento de hadas, y sin embargo no encajaban en los estandares de uno; aquí, la princesa era la que llevaba la brillante armadura y el principe no era de los capaces de hacer desvanecer a las doncellas a su paso y era el que a menudo se encontraba en apuros, sin embargo, sentia que podria escribir un libro sobre ello.

Fui ligeramente conciente de que Cullen se habia despedido de mi y se habia marchado. Intente ponerle atencion a Bella y le vi sonreírme, tenia una mirada dulce, como si de pronto ya confiara en mi, como si hubiese encontrado en mi algo que le hizo ver que era de confianza, era extraño...

-preparare algo de café, si lo deseas puedes acompañarme a la cocina, o sino puedes quedarte aquí, no tardare mucho- ofrecio, pero me levante y le sonrei, dispuesta a acompañarle. No me sorprendi tanto al ver que la cocina era igual de elegante que la sala de estar, y estaba equipada con artefactos tecnológicos de ultima generación.

-te estas preguntando como podemos vivir juntos, en esta casa, ¿verdad?- dijo volteando a mirarme, sonriéndome con amabilidad, me sonroje al ver que mi mente le resultaba tan transparente, y asenti algo cohibida, ella hizo un gesto con la mano, indicándome que me sentara, obedeci, mientras la veia moverse con gracia por la cocina, preparando café

-desde que choque contigo- comenzo a decir, luego de unos instantes de silencio- me di cuenta de que eras una buena persona, pero no sabia hasta que punto podia confiar, cuando te vi defendiendo mi casillero, a pesar de que apenas me conocias- ella sonrio mientras sacudia la cabeza, incrédula- no pude creerlo ¿por qué lo hacias? Ni siquiera me conocias! En ese momento me dije a mi misma que debia confiar en ti, pero durante el trayecto me empece a acobardar otra vez, sin embargo, siento que tu y yo seremos grandes amigas, porque tengo la misma sensación que cuando conoci a Alice, mi mejor amiga, y tambien se, que las bases de una amistad simplemente no puede ser una mentira- se detuvo un momento, mientras ponia a funcionar la cafetera y luego continuo- vivo junto a Edward desde hace muy poco, y sus padres lo permitieron porque ellos viven aquí en frente, ademas ellos saben que lo que hay entre su hijo y yo no es un capricho adolescente, sino que somos almas gemelas, Edward es todo lo que siempre quise y nunca antes me habia atrevido a soñar- sonrio, metida en su ensoñacion, con los ojos lejos, como si estuviese reviviendo lo pasado, cuando volvio al presente, tomo una de mis manos y me miro a los ojos- ¿quieres escuchar mi historia, Angela? No es una historia bonita, pero tiene un final feliz- asenti, sin poder encontrar mi voz, sus ojos algo ensombrecidos me dijeron que lo que sea que tenia para contarme no tenia nada de agradable, ella suspiro cuando yo afirme con la cabeza y se sento a mi lado.

-soy la unica hija de una de las familias mas adineradas de Norte America, los Swan- musito el apellido con rencor, casi con asco, dejándome sorprendida- pero tambien soy lo que llaman una chica prodigio, tengo un alto coeficiente intelectual, que ha sido cultivado en la mejor institución para superdotados-note que habia decidido ser genérica respecto a nombres, pero no pude acotar nada, estaba demasiado sorprendida- desde pequeña fui un miembro activo de la sociedad, ayudando en proyectos de investigación gubernamentales, sin embargo nada era perfecto en mi vida, mis padres parecian detestarme, y evitarme como a la plaga, solo me habian sacado del internado luego de que un profesor intentara violarme, para evitar el escandalo publico. Este verano se deshicieron de mi enviándome a un campamento para personas con desordenes alimenticios, como monitora- ya lo decia yo, ella no parecia tener ningun tipo de desorden- alli, conoci a Edward, el fue la primera persona que creyo en mi, la primera persona que vio en mi algo que valia la pena, y yo no pude evitar enamorarme de el desde la primera vez que nuestras miradas se cruzaron; comenzamos a salir y todo, por primera vez desde que tenia memoria, fue perfecto en mi vida, pero luego, tras un violento incidente donde se vieron involucrados dos amigos nuestros, el campamento fue suspendido y Edward volvio aquí, a Phoenix, mientras yo tenia que permanecer en Forks, mis padres intentaron casarme a la fuerza con un hijo de un empresario importante, y me encerraron en el altillo de mi propia casa, pero escape y volvi a Edward, una semana después, cuando cumpli dieciocho les denuncie, y tras un juicio, tanto ellos como mi supuesto prometido acabaron tras las rejas. Compre esta casa y me instale aquí para estar cerca de Edward, luego el se mudo y desde entonces todo a sido mas que perfecto, ahora no puedo pedir le mas a la vida, tengo a mi lado al hombre de mi vida y unos suegros encantadores. Y no cambiaria nada de lo que me sucedió en el pasado, pues fueron pequeños precios a pagar, para ser quien soy y encontrar a mi alma gemela- tomo una bocanada de aire al terminar y la solto a modo de suspiro, todo lo que me conto era bastante difícil de procesar, y eso que esta era la versión sintetica, tenia la impresión de que ella habia sufrido mucho mas que lo que estaba dispuesta a aceptar frente a mi, sin embargo, me sentia profundamente conmovida al saber que me estaba brindando su confianza.

-gracias por confiar en mi- dije, con la voz distorsionada por la emocion, mientras me levantaba para abrazarla torpemente- y yo tampoco pude conocer el amor, el lazo que le une a uno a una familia- dije, tras unos momentos de silencio, ella me observo con atención, instándome a seguir- mi madre murio durante el parto, y mi padre no sabia que hacer conmigo, y estaba destrozado por la muerte de su adorada esposa, solo se que pasaron unas cuantas semanas desde mi nacimiento, hasta que mi padre me dejo con mis tios, les dijo a ellos que habia conseguido una entrevista de trabajo en una empresa mejor, pero luego anochecio y el no volvio, cuando fueron a buscarlo a la casa, le encontraron ahorcado- solloce un poco, senti los dedos de Isabella enredarse en mis cabellos, acariciándolos maternalmente, mientras me dejaba llorar en su hombro, nunca me habia desahogado con nadie- al final temrine viviendo con mis tios, pero ellos me detestan...son...son los señores Denali...-senti a Bella tensarse, y supe que lo habia comprendido, luego me estrecho mas contra ella, y yo me aferre a esa amable desconocida como si se tratara de mi unica salvación...

continuara...

hola!

Espero que les guste el cap., ando sin mucha inspiración y me cuesta un monton hilar una idea, por eso la demora. Espero sus comentarios y opiniones.

Besos!

******Ovejitah06******