Bella pov.

-entonces, ¿los padres de Tanya son tus tios?- dije, solo para confirmar, y ella asintió, mirándome a los ojos cuidadosamente, buscando alguna cosa, le sonrei para tranquilizarla y ella me devolvió el gesto de manera temblorosa.

-no me interesa quienes son, podrían ser el maldito presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y su mujer y seria lo mismo, tu eres tu, no importa quienes hayan sido tus padres o el resto de tus allegados, aunque...no puedo evitar estremecerme al tan solo pensar estar bajo el mismo techo que Tanya y sus hermanas, es como si fueras cenicienta y ¡ellas tus hermanastras feas!- la tensión se rompio, y ella solto una carcajada y yo le segui.

-puedes compararme con cenicienta y a ellas con las hermanastras, pero la diferencia es que ellas no son feas, y en este caso es a mi a la que le toco todas las partes negativas de esa ecuación- dijo, una vez terminamos de reir, con una sonrisa apenada y cargada de resignación, me puse seria y la mire mal.

-no digas tonterías-espete, enojada- ni ellas son tan hermosas como dices, mas bien diria que la extravagante vestimenta de zorras que llevan desvia la atención de los chicos, haciendo que tarden mas en darse cuenta de la poca gracia que en verdad tienen; ni tu eres fea, tienes una belleza natural, y aun sin arreglarte eres muy bonita, si te arreglases un poco mas serias exponencialmente mas hermosa que ellas-.

-solo lo dices para hacerme sentir mejor-

-no, lo digo porque es cierto-

Nuestra conversación ceso cuando escuchamos los pasos de Edward bajando las escaleras, tras una pequeña sonrisa complice compartida, me levante y servi tres tazas de café y saque de la heladera una tarta de avena y chocolate amargo.

Mi perfecto novio entro a la cocina, y le dirigio una educada sonrisa a mi nueva amiga, antes de acercarse a mi y rodearme con sus brazos por la cintura, me di la vuelta, aun entre sus brazos y deposite un beso suave, pero lleno del amor que le profesaba en sus tentadores labios. El sonrio encantado por mis muestras de afecto y me ayudo a colocar todo en la mesa.

Charlamos amenamente acerca del instituto y Angela me hizo unas cuantas preguntas acerca de mis anteriores estudios, intente generalizar bastante, pero aun asi parecia bastante shockeada. Cuando comenzo a oscurecer nos pidio que le llamaramos a un remis, y cuando este llego se despidio de nosotros afectuosamente y se marcho.

-parece una gran chica-dije, recostándome sobre el pecho de Edward, quien asintió, sonriéndome.

-nunca antes habias hablado con ella?-pregunte- creo que ustedes podrían llevarse bien-.

-oh, entonces ella si es apta par acercárseme?-pregunto divertido, haciendo alusion a aquella vez en la que perdi por completo los papeles con aquella chica, en el restaurante, y haciendo que me sonrojara débilmente. Gruñi, enfurruñada, pero solo parecio divertirle mas.

-sigue asi Cullen-adverti- y dormiras en el sofa lo que resta del año, con todo lo que ello implica-.

-me estas amenazando con el sexo, querida?-dijo, jugueton, mirándome con lascivia, consiguiendo que yo me encendiera al instante, mientras el se acercaba, acechandome.

-si, ¿algun problema?-dije, provocándolo, incitándolo, vi sus pupilas dilatarse, oscureciendo casi por completo el habitual tono verde de sus orbes, un momento después me tenia acorralada contra la pared.

-mnn...para nada, solo que desde ahora cuidare mejor de mis palabras, milady- dijo contra mi oido, con un sonido definitivamente mas salvaje que un ronroneo, senti mi cuerpo temblar por la anticipación, mientras su lengua se deslizaba a lo largo de mi cuello, y cerre los ojos, haciendo mas sensibles mis otros sentidos y sintiendo la humedad que ya comenzaba a formarse entre mis muslos.

Este hombre seria mi perdicion.

Tome su cabello, haciendo que su boca se encontrase con la mia en un beso rudo, lleno de deseo. Di un pequeño salto para enredar mis piernas en sus caderas y el me tomo fuertemente por el trasero, haciendome gemir en su boca.

Solo volvi a ser consciente de mi alrededor cuando el rompio el beso, ya en nuestra habitación, para dejarme caer en la cama, me desnudo a una velocidad increíble, sonrei al pensar que esto se debia a la practica, yo hice lo propio con el y pronto el estuvo sobre mi, sin barreras de por medio.

Edward comenzo a acariciar mi cuerpo con autoridad, y tangible confianza, intente hacer lo mismo, cuando una de sus manos atrapo las mias, llevándolas sobre mi cabeza, mientras la otra se inmiscuia en mi intimidad, bombeándome fuerte y profundo y sus labios atendían mis pechos, mientras yo me revolvia debajo suyo, en un arrebato de pasión, sin poder contener los sonidos que escapaban con fuerza de mi garganta.

-ahh, querida, estas tan mojada, estrecha, tan excitada, lista para mi- ronroneo, mientras yo seguia gimiendo ante su incesante labor.

Edward habia ganado mucha confianza en si mismo desde que viviamos juntos, y fue entonces cuando descubri su deseo de dominación, al parecer a mi chico le gustaba esto un poco pervertido, no es que me quejara, me gustaban sus sucios pensamientos, porque iban en la misma sintonia que los mios, solo otra muestra mas de que eramos el uno para el otro.

-Edward- gemi a voz de grito cuando el climax me golpeo con fuerza. El me miro, rebosante de lujuria.

Senti su miembro frotarse levemente contra mi intimidad, haciendo que mis caderas se levantaran inconscientemente, buscándole.

-Edward-lloriquee, mientras mis manos se removían un poco, buscando soltarse- por favor- suplique patéticamente, viendo en sus ojos como le gustaba aquella situación.

-dime que quieres Isabella- me estremeci al oirle decir mi nombre completo- o no podre dartelo-.

-por favor-repeti-t-te necesito dentro, ahora- dije, sonando mas firme, el sonrio de manera arrogante antes de atacar mis labios, mientras tomaba su miembro, encaminándolo hacia mi sexo.

Pronto senti un nuevo climax aproximarse, y Edward parecia estar en igual condiciones, habia soltado mis manos y ahora sujetaba mis caderas, consiguiendo mayor acceso, lo jale de su cabello, chocando su boca con la mia.

-te amo- dijimos a la vez, mientras tocábamos el cielo juntos.

-estas bien?-pregunto el, minutos despues, atrayendome hacia si, mientras yo frotaba ligeramente mis muñecas- te hice daño?-fruncio el ceño, preocupado. Sonrei ampliamente y deposite un casto beso en sus labios.

-estoy perfectamente- murmure, sintiéndome demasiado cansada como para mantener los ojos abiertos por mas tiempo- deberíamos repetirlo...pronto- le escuche reirse, pero ya todo parecia lejano.

-antes de lo que crees- dijo, soltando una risita- ahora duerme, angel... te amo-.

Antes de poder responder, fui arrastrada a los brazos de Morfeo y todo desaparecio...

Continuara...

Hey!

Lamento mucho la tardanza, de verdad, no tengo excusa, tenia muchos examenes y la verdad ni siquiera me pare a pensar en el fic.

Espero que les guste el cap. Pense que un lemmon seria una buena forma de compensarles, pero no soy muy buena haciendolos...

Espero vuestras opiniones!

Besos!

******Ovejitah06******