Bella pov.
Estabamos esperando el veredicto del juez, ya habian pasado dos meses desde que el juicio comenzo; y estaba segura de que ganaríamos. Habia rastreado las instituciones donde Black habia estado trabajando durante los ultimos años, y todas tenian algo en comun, se situaban enlas zonas bajas de las ciudades. Al parecer Jacob Black habia aprendido la primera vez, tuvo suerte de que mi madre y Charlie fuesen tan indiferentes en lo que a mi bienestar se referia, de otra forma el ya hubiese estado en la carcel hace tiempo.
Los Cullen insistieron en acompañarme a esos lugares, alli hicimos averiguaciones y conseguimos direcciones. La primera chica a la que encontre tenia quince años, vivia con su madre, quien era soltera y apenas si podian mantenerse, vivian en en condiciones terriblemente precarias. Tenia trece años cuando Jacob Black volvio su vida un infierno.
Nos costo mucho convencerlas de testificar, no querian problemas y tenian miedo, Black las habia amenazado. Volvi a esa casa por el periodo de una semana, las termine por convencer de que era lo mejor, de que era la unica forma de que otras niñas no sufrieran lo mismo; les conte mi historia, y les prometi seguridad, cuando aceptaron, decidi que no podia dejarlas alli, una semana fue suficiente para tomarles cierto cariño, y supe que no podia permanecer indiferente a la manera en que estaban viviendo. Fueron las primeras a las que envie a Forks, la mansión Swan habia quedado abandonada, y yo tenia demasiados recuerdos terribles de aquel lugar como para querer volver alli, sin embargo, era un lugar seguro, y alli podria poner guardias para evitar cualquier peligro hacia la pequeña familia.
La siguiente chica que localizamos vivia sola, tenia dieciocho y no hacia mucho que su padre habia muerto a causa de una afección cardiaca, sin embargo supe que algo mas habia alli, cuando ella lo comento con indiferencia y desden, casi con una insana satisfacción. La chica era mas alta que yo, por una cabeza, vestia totalmente de negro y llevaba su cabello descuidademente suelto, sus ojos negros parecian sin vida, solo desmotraban frialdad, y ocasionalmente sarcasmo, su piel era de una tonalidad clara, que contrastaba con su manera de vestir. Alli solo estuve durante dos dias, dos dias fueron suficientes para saber su historia, ella estaba mas que dispuesta a coperar, su propio padre le habia vendido a Jacob, y este habia abusado de ella incontables veces, cuando ella solo tenia dieciséis. Ella tambien fue hacia Forks, contenta de no tener que seguir quedándose en esa casa que parecia prácticamente en ruinas, y donde habia tantos de esos recuerdos. A ella le siguieron otras seis chicas mas, junto con sus familias; asi, la mansión Swan se termino convirtiendo en mi central de protección al testigo privada.
Fue terrible escuchar las declaraciones de esas chicas, que no habian tenido la oportunidad de salvarse que yo si tuve, en dos ocasiones. Escuchar como algunas de ellas habian sido vendidas como objetos para que el las abusara, como sus propios padres las drogaban para que no opusieran resistencia. Me ponia enferma el solo pensarlo, me recorde que yo habia estado a punto de ser "vendida" a Alec, pero al parecer el destino me habia favorecido bastante a pesar de todo.
La historia mas desgarradora, sin lugar a dudas fue la de Bree, quien contaba con solo once años cuando su madre y su padrastro, ambos adictos, la vendieron a cambio del dinero suficiente para sus vicios. Ella habia sido la que mas me habia costado localizar, pues luego de una denuncia por parte de un vecino de que estaba siendo maltratada por aquel padrastro suyo, fue enviada a un orfanato. Nunca buscaron demasiado a sus padres, quienes se dieron a la fuga antes de que a policia les atrapase.
-Bella, ¿crees que saldra bien?- musito Bree, a mi lado, mirando timidamente, sacándome de mis cavilaciones. Le sonrei y rodee sus hombros con mi brazo, besando su frente.
-claro que si, cariño, todo saldra bien y nos iremos a casa- musite, si, me olvidaba de mencionar que Bree ahora se quedaria con nosotros, me habia convertido en su tutora, a pesar de que apenas era mayor de edad, pero oye, si tienes un titulo dado por el presidente de que eres considerada "tesoro nacional" y la fortuna mas grande de America, creeme que puedes comprar un orfanato con todos los niños dentro y nadie dira ni "a". De vez en cuando es bueno tener ciertos privilegios.
El juez entro a la sala, y todos nos mantuvimos en silencio, dos policias aparecieron, trayendo consigo al acusado. Me parecio que todas nosotras, junto a los Cullen, aguantábamos la respiración.
Solo pude soltar el aire que almacenaba en mis pulmones cuando escuche la frase "se le declara culpable de los delitos de los que se le acusa" y "se le condena a cadena perpetua". Por fin todas podriamos vivir en paz, sin temores de que el pasado vuelva a atormentarnos.
Vi como Bree me miraba, con los ojos llenos de lagrimas y una sonrisa casi imperceptible en sus labios, antes de ser rodeada por los brazos de Edward.
-ganaste- murmuro entre mis cabellos, y le devolvi el abrazo efusivamente, ya todo era como debia ser.
-ganamos- corregi, antes de buscar sus labios y besarle entusiastamente. Luego llego el turno de que mis adorables y queridos suegros me abrazaran a mi y a Bree, a quien en poco tiempo ya habian "adoptado", tal y como hicieron conmigo desde un principio.
Lo que no esperaba era ser levantada del piso por un efusivo oso, un gritito de emocion escapo de mis labios y le devolvi el abrazo.
-emmet bajala que nosotros tambien queremos felicitarla- reclamo la inconfundible voz de mi mejor amiga.
-Alice!- grite, y una vez estuve libre del mortifro abrazo de mi enorme amigo, abrace a mi pequeña duende. Rosalie y Jasper tambien estaban alli, y tambien tuvieron su turno para el momento emotivo entre nosotros.
Cuando todos nos calmamos, y nos disponiamos a volver a casa, les pedi un momento y me encamine hacia Isis, la madre de la primera chica que habia contactado, llegue a su lado con una sonrisa y le extendi el fólder que tenia en mi mano.
-que es esto?- pregunto, abriendolo, sin comprender.
-un pequeño obsequio de mi parte- dije, sonriéndoles a todas, que rapidamente se habian apiñado a mi alrededor, vi como la boca de Isis se abria de la impresión y sus ojos parecian querer salirseles de las cuencas.
-que es?- dijo una de las chicas, impacientándose con el silencio.
-es... son...- tomo una inspiración- son las escrituras de la mansión... a nombre de todas nosotras- murmuro, para luego mirar a la chica de dieciocho años que encontre luego que a ella- y a ti te deja su coche- todas parecian mudas de la impresión.
-me parecio que se llevaban muy bien, y pense que le iria bien mantenerse unidas, pero de cualquier forma, si quieren pueden vender y separar las ganancias, no me importa- dije al fin, rompienso el silencio, lo que no esperaba era que de un momento a otro todas se avalanzaran sobre mi en un enorme y apretado abrazo grupal.
Luego de despedirme afectuosamente de todas ellas y prometer ir a visitarles con frecuencia, volvi con mi familia y mis amigos, y todos juntos salimos del juzgado.
Cuando cruce las puertas de salida, con Edward tomándome cariñosamente de la cintura, y Bree sujetando mi mano libre, y senti los rayos del sol golpeando mi rostro; sonrei, ahora la vida ya no podria ser mejor, tenia todo lo que siempre desee, y ya nadie podria quitármelo...
Continuara...
Espero que les guste, anduve a las apuradas asi que si hay algun horror ortografico, mis disculpas por anticipado, porque no pude releerlo para la correccion.
Saludos!
******Ovejitah06******
