Buenas noches! finalmente terminé el nuevo capi y mañana actualizaré otro de mis fanfic :D wiiii estoy trabajadora! yoshi! a seguir a este ritmo!

Angelzk: holas! muchas gracias por el review, jajaja si por fin me decidí hacer la continuación y espero y espero, ves? lo espero dos veces, jejeje bueno con esta tres a que os guste!

Kuchiki Yamiko: ah! jefa T_T me emocionó! usted siempre es demasiado buena conmigo!*se va corriendo porque no soporta tanta emoción y no quiere que nadie la vea llorar

Yui-3000: jejeje buena apuesta! tienes un 90% de acierto seguramente xD es nuestro Hibari después de todo!

Gore-chan: wi, ohap! jajaja hubiera querido ver eso doujin sólo por ver ese pedazo de cara en Hibari! me recuerdoria a la de alguien pero no sé a quien cofcof, hm? debería haber puesto un nombre entre el cof cof? opsssss se me pasó xD

Porque es difícil

Capítulo 2: Papá Hibari.

Dos minutos.

Inspirar, expirar. Se repitió mentalmente. Dos minutos.

¡Pero qué largos podían hacerse esos dos minutos! I-Pin miró el test de embarazo que sostenía con sus temblorosas manos, ¿Por qué no cambiaba de color de una maldita vez? La joven china respiró hondo, Hibari estaba encargándose de unas faltas de disciplinas que él consideraba muy graves por lo que no iba a volver hasta que los incautos estuvieran con todos los huesos rotos o algo peor, así que tenía tiempo de hacer la prueba y deshacerse de él antes de que su novio regresara y tuviera que explicárselo. Claro que si resultaba estar embarazada tendrían que hablar y peor aún, ella tendría que mandar un mensaje a Hong Kong a su padre, le entró un escalofrío sólo de pensarlo, una conversación con su sádico principe sobre que dentro de nueve meses iba a ser papá Hibari y otra con su padre sobre que ella, su hijita asesina de quince años iba a tener un bebé de un mafioso. Qué bonito pintaba todo.

Rosas...dos rayas rosas...positivo.

Empezó a faltarle el aire, su padre e Hibari, ¿cómo se supone que iba afrontar algo así? Hibari la dejaría, su padre la abandonaría pues no está nada bien visto estar embarazada con quince años y sola. Los sollozos inundaron el cuarto de baño de la fundación disciplinaria, ahora si estaba en un gran problema.

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No se lo dijo, había pasado horas y horas pensando en cómo decírselo y en lo que escribiría en la carta a su padre pero el papel que había tomando para escribirla continuó inmaculado hasta que el guardián Vongola la abrazó súbitamente y la puso sentada sobre la mesa haciendo que derramara la tinta que iba a usar para escribir, sin embargo, cuándo Hibari se ponía así a I-Pin se le nublaba de tal forma la mente que no podía pensar en otra que no fueran en las sensaciones que le hacia sentir él por todo su cuerpo, después de todo el guardián de la nube tenía un aguante que no era humano.

Y así estaban ahora, ella sentada a horcajadas sobre Hibari a sabiendas de que las manos masculinas apretaban tan fuerte su cintura que le dejarían unos moratones que tardarían mucho en desaparecer, el guardián la movía de tal forma que marcaba un ritmo violento y feroz, aunque eso no disgustaba a I-Pin en absolutamente pues esa forma sádica de amar de Hibari era sólo para ella, lo único que le preocupaba y le costaba mucho pensarlo, era que aquellas sesiones pudiesen dañar al bebé de alguna forma puesto que aún no sabía mucho del tema. Se mordió el labio arañando la espalda de Hibari sintiendo esos espasmos que la recorrieran desde su centro hasta la punta de sus dedos haciendo que sus mejillas se colorearan y aprisionase más el miembro dentro de ella, sus entrañas ardieron placenteramente hasta que el orgasmo la sacudió, apenas un par de embestidas después logró escuchar el suspiro de satisfacción que escapaba de los labios de Hibari.

Y entonces habló sin pensar.

-Estoy embarazada.

Ninguna palabra por parte de él, quizás se había quedado dormido, después de todo tres sesiones tan intensas como aquellas agotarían a cualquier persona normal, bueno Hibari no era cualquier persona normal. Eso estaba claro.

I-Pin se atrevió a levantar la vista para comprobar el estado en que se encontrase el pelinegro. No había reacción, Hibari la depositó sobre el colchón con cuidado y él se acostó a su lado con los ojos muy abiertos, no es que Hibari se caracterizara por su caracter hablador pero que él no dijera ni palabra, ni hiciera el intento la estaba preocupando y ahora, la somnoliencia la ganaba. Quiso mantener los ojos abiertos, esperar a que él dijera algo, que le chillara, que la abandonara, que la quisiera. ¡Lo que fuera! pero, ¡Por el amor de Dios que emitiera algún sonido!

-Kyo...-susurró antes de que los ojos se le cerraran de cansancio.

Horas después, cuándo por fin se despertó Hibari aún continuaba a su lado, entonces percibió que llevaba puesta la yukata que él solía usar para dormir. Se abrazó a su barriga cómo si de esa forma protegiera al bebé, esperando a que, en cualquier momento Hibari la atacase buscando arrebatarle lo que ella estaba empezando a amar, pero contra todo pronóstico el guardián la abrazó.

-Es nuestro hijo, tuyo y mio-dijo tocando el rostro de la menor-. Nos casaremos y lo reconoceré.

I-Pin se quedó con la boca abierta, completamente sorprendida por las palabras de su pelinegro. Por su mente cruzaron imágenes de Hibari acunando al bebé, un precioso niño de cabellos negros y ojos azules, calcado a su padre, imaginó al bebé llorando de hambre y él dándole el biberón tratando de calmarlo, imágenes extrañas que nunca antes creyó poder imaginar, en cierta medida tiernas e imposibles.

Ahora quedaría convencer a Shamal para que atendiera su embarazo y a los hombres pues en cuánto se corriera la voz de su embarazo por toda la Vongola, excepto los Varia que son seres fríos sin corazón que no darían la más mínima importancia a un hecho como ese, los otros guardianes y subordinados sufrirían multiples infartos. Luego tan sólo quedaba un detalle.

Contárselo a su padre.

Continuará...

Bueno, hasta aqui el capitulo, ahora vendrá un gran revuelo con el papá de I-Pin y con la Millefiore acechando! Veremos que pasará con estos dos! y mis disculpas si Hibari quedó en este algo Oc!