N/A: ¡Me voy a morir!, todo lo que hago me sale mal, incluso subir éste maldito capitulo que por suerte se lo mande antes a mi amiga Miru-chan y logre recuperarlo.
Lo que paso fue que subí el capitulo, e incluso lo leí en línea, osea perfecto. Pero, me parecía raro que no apareciera en el nuevo capitulo y me di cuenta de que salía que no lo había subido, ¿qué acaso el número 13 se puso sobre mí?.
PoT no me pertenece, pertenece a Takeshi Konomi. Pero, el maldito no hizo buen final, aunque nadie sabe qué pasara en los ovas XD muajaja. Este fanfic lo hago sin fines de lucro y no contiene yaoi, ni lemon.
La vida no es nada sencilla
"Besarte de nuevo",16º capitulo
Por Kumi-Muni
Yo no quería ganar de esa manera – pensó un chico tirado en su cama observando el techo, donde continuamente se dibujaba una muchacha de cabellos castaños - Si no hubiera sido por ese desgarro, hubiera ganado justamente –
Se paro de la cama lentamente para terminar sentándose en ella - Hace poco ella me estaba agradeciendo por haberle regalado las botas, y ahora no puede ni caminar mucho tiempo porque sino le comienza a doler – pensó molesto el muchacho, pero ésta idea le dio paso a una mayor. Se paro del lugar donde estaba sentado, camino decidido a la puerta de salida tomando las llaves de su auto en el camino y salió del departamento.
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Sakuno pasaba los canales de la televisión desesperada por encontrar nada bueno en la televisión para ver. Estar sola en casa, sin nada que hacer, porque no podía por el desgarro, era una verdadera locura.
Se estiro en la cama y apretó su cara contra la almohada, farfullando millones de improperios por no tener nada qué hacer. De pronto escuchó sonar el timbre, y se paró rápidamente para ver quién era, ¡al fin alguien para poder hacer algo!.
Al abrir la puerta se encontró con el chico de pelo verde, quien sostenía una bolsa, la chica sonrió y le dejo entrar.
Una vez ambos sentados con una ponta de uva para el tenista y una taza de té para la tenista desgarrada, comenzó la conversación.
¿Por qué viniste, Ryoma? –
A verte en realidad, pensé que estarías muy aburrida al no poder entrenar uno no hace mucho. Y traje Sushi de la tienda de Kawa-san para que comamos juntos. – dijo como si nada, tomando más ponta
Eso es muy amable de tu parte – dijo Sakuno sonriéndole sonrojada porque la tuviera en cuenta con algo así.
¿Comencemos a comer?, me estoy muriendo de hambre…- dijo Ryoma parándose para sacar la comida de la bolsa
¡Espera que yo te ayudo! – dijo Sakuno haciendo lo mismo que él, y ayudándole a colocar el sushi en los platos.
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Naomi observaba melancólica a las parejas que pasaban por fuera mientras corrían en dirección de la casa más cercana para evitar mojarse. Suspiró una vez más, Eiji había dicho que iría a cenar con ella a las 8 pm, pero eran las 9pm y él aún no llegaba.
La cena se encontraba servida, con dos velas casi derretidas en su totalidad, pero con dos pequeñas llamas a punto de apagarse. La pelirroja creyó que por una vez su novio sería puntual y llegaría a tiempo, pero no fue así.
La muchacha derramo unas pocas lágrimas y apagó las velas, se dirigió a su habitación tirándose a su cama, para así dormirse.
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Gracias por haber venido a verme, Ryoma…después de desgarrarme creí que estarías enojado conmigo – dijo sinceramente Sakuno mientras se comía su último Roll California.
¿Por qué habría de estar enojado? – preguntó ceñudo el muchacho. Es imposible que Sakuno no se haya dado cuenta de que estaba preocupado y no enojado. Pero, es por eso que Ryoma ama a Sakuno, por su forma de ser; la chica distraída, tierna, amable, sencilla.
Porque no terminamos el partido decentemente – dijo Sakuno como si fuera obvio
Fue uno de los mejores partidos que he tenido, en serio – dijo el de cabello verdes, sonriéndole tiernamente a la chica
¿En serio?, ¿así lo crees? – preguntó ella sonrojada por tal halago; pues no todos los días, Ryoma Echizen, el mada mada dane, el príncipe del tenis, mirada arrolladora Echizen, el no me importa nada ni nadie, le decía eso a una chica.
-Sí, tu forma de jugar ha mejorado mucho, me sorprendí demasiado la verdad. Quisiera tener una revancha, Sakuno –
Por supuesto que la tendrás, pero…¿no soy yo la que debería pedirla? – pregunto entre divertida e impresionada porque él pidiera aquello
Porque…- comenzó Ryoma, pero no pudo seguir porque sintió que le subía muy de a poco la sangre a sus mejillas. Encontró vergonzoso aquello, y comenzó a pensar rápidamente en alguna idea, pero nada se le venía a la cabeza. No encontró nada qué decir, no había salida – la verdad, quería decirte algo luego del partido, pero no alcancé –
¿Qué me querías decir? – dijo ella, mirándole con sorpresa, y sonriendo un poco por el color de las mejillas de Echizen, la escena que presenciaba la encontraba muy tierna viniendo de alguien como ese hombre. Quería ayudarle a encontrar las palabras necesarias, así que fue a buscar algo de té para que tomara un poco mientras pensaba, cuando estuvo listo el té lo dejo frente a él.
Ryoma con lo nervioso que estaba, al tomar el azúcar, volteó el contenido en la mesa. Iba a recogerlo, y al hacerlo su mano se toco con la de Sakuno que también estaba recogiendo la azúcar desperdigada en la mesa.
¡Lo siento! – dijo Sakuno retirando la mano rápidamente, sentía su corazón latir a mil por hora. Con tan solo tocar a Echizen, se provocaban mil sensaciones y emociones distintas en la persona de Sakuno, eso la emocionaba pero la entristecía al mismo tiempo.
No importa – dijo Ryoma, Sakuno no se dio cuenta cuándo fue que Ryoma se acercó. Pero ahora estaba a su lado y con su cara peligrosamente cerca. Sintió su rostro enrojecer al tiempo que sentía los labios del chico de cabellos verdes sobre los de ella.
El beso era tierno, e inexperto por parte de ambos. Se besaron por lo que a ellos les pareció una eternidad, pues el tiempo se hace más largo en los momentos que a uno le pasa por vez primera, sólo se pudieron mirar a los ojos cuando ya estaban faltos de aire.
Me tengo que ir, adiós – dijo el hombre yéndose del departamento, dejando a una Sakuno consternada e impresionada por lo que acababa de suceder, ¡acababa de besar al príncipe del tenis!, y esto la ponía extremadamente feliz, nadie podría borrarle la sonrisa boba que ahora adornaba su rostro. Sin embargo, ¿por qué Ryoma se habrá ido?, luego pensaría, ahora sólo quería recordar los labios del joven tenista; cálidos y un poco resecos.
Ryoma manejaba lo más rápido posible para llegar a su apartamento, y poder tirarse a su cama. ¿Cómo pudo besarla?, ahora seguro que Sakuno tenía muchos problemas y él iba a ser un problema más. Él no quería que ella se enfadara y lo mandara a la punta del cerro literalmente por lo del beso.
Además quizás ella sólo sentía amistad por el joven tenista y todos esos sentimientos que tenía en la niñez se habían convertido en sentimientos de afecto. Lo que el tenista no sabía era que esos sentimientos hacia él se habían vuelto más fuertes con el paso del tiempo y ahora estaba dispuesta a demostrar que ella merecía amarlo y él a ella.
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Hola, Syusuke – dijo una chica de cabellos negros sentándose al lado de un muchacho con pelo castaño claro
Hola, Kumi – dijo él sonriendo con su habitual sonrisa, aunque se le veía un poco nervioso. Kumiko no hacía nada por intentar disimular sus nervios, pues desde que Syusuke casi la besó en la clínica había estado evitándolo.
¿De qué querías hablarme? – pregunto ella, mientras miraba a todo lo que la rodeaba excepto al muchacho, quien no dejaba de mirarla.
Kumiko temía que Syusuke quisiera hablar sobre lo que casi paso en la clínica, pero ella no quería. En cierto modo ella no era capaz de enfrentar a la persona que más quería diciéndole que se alejara de ella por lo peligroso que era tan sólo tenerla como amiga.
La verdad, Kumiko quería alejarse de todos. No quería que a todos les fuera mal y se lastimaran por su culpa, pues su tipo de familia le estaba trayendo bastantes problemas. Incluso, pensaba abandonar el país para no ver a ninguno de sus amigos nunca más, luego del matrimonio de Tezuka con Mirumy, pero no era nada seguro.
Kumiko, me he dado cuenta de que te quiero mucho, quizás demasiado – dijo haciendo una pausa para tomar aire y continuar – quisiera que volviéramos a estar juntos como novios –
Yo, Syusuke… - comenzó ella, el momento había llegado, tendría que decirle que se olvidara por completo de ella, que no quería hacerlo sufrir. Se paro y lista para decirle todo lo miro a los ojos - No quiero que expongas tu vida de nuevo por mí – dijo la chica de pelo negro al muchacho que la miró mientras se alejaba caminando
Sabía que pasaría esto… - dijo Syusuke sacando su celular y comenzando a buscar el nombre de su mejor amiga en la lista de contactos, para luego marcar - ¿Mirumy?, necesito hablar contigo. ¿Puedes encontrarte ahora conmigo en el café Starboucks?. Muy bien, nos vemos allá. – colgó la llamada y se paro con dirección al lugar de encuentro.
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- Parece que se arrepintiera de haberme besado – pensó Sakuno mientras seguía en el mismo lugar que la dejo Echizen hace unas horas. El beso aún lo tenía grabado en sus labios, y en su conciencia emocional. La chica necesitaba apoyo emocional, pero ninguna de las chicas que conocía podría decirse que era amiga cercana suya, al menos no mejor amiga; Tomoka comenzaría a saltar por todo Tokio pareciendo de esos bungee, mientras gritaba a todo el mundo que el famoso príncipe del hielo beso a la tenista recién desgarrada. Ann Tachibana debe estar muy ocupada entrenando y no es muy cercana a ella, sólo conversan mucho sobre tenis, y más tenis, además que aún sigue triste por la muerte de su novio. Kumiko Shinji, era la persona que no daría consejos muy apropiados, ya que ni siquiera podía lidiar con sus propios problemas amorosos. Naomi Kamio, no la conocía mucho, y no estaba dispuesta a revelarle sus secretos a una extraña en sentimientos. Mirumy Echizen, confiaba mucho en ella, pero Ryoma la mataría si es que le contaba algo así a su hermana.
Suspiró una vez más, echándose sobre la mesa observando las acabadas cenas, como prueba de que Ryoma se estaba allí hace unas pocas horas. Si tan solo tuviera un amigo cercano, fue entonces que pensó en Momoshiro, el mejor amigo de Ryoma. Quizás él pudiera ayudarle a aclarar las cosas, marcó el número del joven tenista y espero a que le hablara, esperando a que le ayudara y tener un amigo en el cual confiar.
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Syusuke se encontraba en el restaurante esperando a su mejor amiga, se encontraba en un estado que pocas veces podría uno encontrarlo; un poco de desesperación y tristeza reinaban en su mente y corazón. ¿Cómo es posible que Kumiko piense que podría pasarme algo nuevamente?, es raro que pase, pero no se repetiría dos veces la misma situación.
Apretó fuertemente los puños, dejando blancos los nudillos por la rabia que le provocaba toda aquella situación. De pronto sintió algo cálido sobre una de sus manos y levantó la cabeza encontrándose con Miru que le sonreía acogedoramente.
No es necesario que te rompas las manos por una situación que tiene arreglo, Syusuke Fuji –
Es que me da rabia que Kumiko piense eso – dijo Syusuke mientras abría sus ojos azul eléctrico
De pronto la voz de Syusuke tuvo que ser callada al escuchar el celular de Mirumy sonar.
¿Quién será en un momento así? – dijo la chica sacando el aparato y observando el nombre que se encontraba en pantalla – hablando de la reina de Roma – le mostró el celular a Syusuke donde se leía perfectamente Kumi-chan. El muchacho asintió dándole a entender que podía contestar el teléfono.
¿Alo?- dijo Mirumy, mientras cogía una de las galletas que había dejado el mozo para que desgustaran - ¿Qué pasa, Kumiko? – Syusuke observaba atento las reacciones de la muchacha frente suyo, se sorprendió al ver que Mirumy ponía cara de tristeza – en dos meses más, de nada, adiós – colgó el teléfono y se agarro la cabeza entre sus manos.
¿Qué paso, Miru?, ¿qué te dijo ella? – preguntó desesperado por la extraña reacción de su amiga, suponía que era algo malo
Kumiko es una idiota que no sabe enfrentar sus problemas, pero eso va a terminar – dijo Mirumy levantando la cabeza y mirando atentamente al muchacho enfrente suyo – Kumiko, luego de que nos casemos Kunimitsu y yo; pretende tomar un avión a Inglaterra para irse a vivir allá. Ella dice que estando allá va a ser más difícil que todos la veamos, porque ella es un peligro y que si estamos con ella también estamos en peligro – explico
¡¿Qué?!, ¡¿cómo puede ser tan…tan…eso?! – dijo desesperándose aún más que antes
Pero, no te preocupes…- dijo ella con una sonrisa
¿Cómo quieres que no me preocupe si la persona que yo más quiero pretende irse del país para no vernos nunca más? – preguntó con toda la paciencia intentaba retener
Tengo un plan para que vuelvan a estar juntos, querido amigo – dijo Mirumy con una sonrisa malvada
Me gusta como sonó eso, Mirumy Echizen – dijo el otro con una sonrisa igual
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- ¡Hola, Sakuno-chan!, ya vine – dijo un muchacho de cabello negro y puntiagudo, sentándose en la silla que se encontraba frente a la muchacha. El lugar en el que se encontraban era la misma heladería a la que fueron Sakuno y Ryoma hace tiempo, y donde Sakuno conoció al hermano de Ryoma - ¿de qué querías hablarme? –
- Sé que te parecerá raro y todo, pero…necesito tu ayuda – dijo tímidamente
- No hay problema, estoy para ayudar – dijo con una gran sonrisa
- Es que, bueno, se nota mucho que estoy enamorada de Ryoma – dijo ella, observando a Momo quien mostró cara de sorpresa al verse revelado el secreto no tan secreto, para luego pasar a una sonrisa de apoyo para que continuara – y, resulta que hoy…Ryoma me besó, para luego irse rápidamente a alguna parte –
- ¿Te besó?, ¿en serio? – dijo sorprendido y con la boca muy abierta – ¿el chico mada mada dane, el no me importa nadie solo yo; te beso? –
- Pensé lo mismo luego de que se fue… - dijo ella – bueno, quería pedirte ayuda para saber qué piensas acerca de esto. Como veras es un asunto difícil para mí y sé que quizás él no esté enamorado de mí –
- No te puedo decir nada sobre la vida de Ryoma, pero lo que si te puedo decir es que no pierdas las esperanzas – dijo él
- Si es que llevo muchos años con las esperanzas como nuevas, no creo que las vaya a perder ahora – dijo sonriéndole cálidamente mientras se levantaba y le susurraba un gracias, para así salir del establecimiento.
- No pude evitar escuchar todo lo que dijo, Sakuno-chan – dijo de pronto un muchacho igual a Ryoma sólo que un poco mayor - ¿quieres que te ayude en el plan?-
- Veo que estás ahora en Japón, ¿por qué no avisaste? – dijo Momo al chico mientras el otro se sentaba donde antes se encontraba Sakuno. Momo y Ryoga eran buenos amigos gracias a que Ryoma le presentó a su hermano cuando le fue a visitar a EE.UU. y enseguida hicieron buenos lazos, ¿cómo no podrían crearlos?, ambos tenían un hobby en común; molestar a Ryoma.
- Se me olvido – dijo mientras le miraba – muy bien, ¿cuál va a ser el plan? –
- Tengo que idearlo aún – dijo con una gota en la nuca al tiempo que Ryoga suspiraba vencido – ¡oye!, no soy un cúpido a la orden – replicó enfadado por la reacción de su amigo, Ryoga ante esto sólo logro soltar una gran carcajada
- Muy bien, tenemos todo el día para pensar en uno – dijo el hermano de Echizen mientras se sentaba en la silla frente a Momo y se ponían a pensar
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Kumiko se encontraba viendo la televisión de muy mal humor, aún le quedaban 3 días para poder volver a entrenar; y eso la molestaba sobremanera.
Se paro y camino a la cocina para poder tomar un vaso de agua, se veía muy cansada, y e¡para ese cansancio había un solo nombre: Syusuke Fuji. La chica no había podido parar de pensar en él, pues aunque no quisiera admitirlo (le daba mucha vergüenza) ella lo amaba.
Se replicaba una y otra vez lo tonta que fue al rechazarlo, pero pronto venía a su mente la idea de que lo hizo por su bien. Y lo que iba a hacer en dos meses más, también es por el bien de todos.
Sonó su celular sacándola del ensimismamiento, y lo contestó sin mucho ánimo.
¿Alo? – pregunto mientras volvía a dirigir su vista a la televisión
¡Hola, Kumiko! – dijo una voz alegre que ella al instante reconoció como la de Mirumy
Hola, Miru-chan. ¿Qué pasa? –
Quería invitarte hoy a comer para celebrar el compromiso mío y de Kuni-kun – dijo con voz traviesa, aunque Kumiko no se percato del tono que utilizó
Muy bien, a qué hora y dónde – dijo parándose dispuesta a ducharse y ponerse ropa más decente
A las 8:00 de hoy, en el Live music – dijo ella
¿Ese que tiene escenario para el que quiera cantar? – dijo de pronto emocionada, pues podrían cantar ella y Mirumy
Sí, pero no creas que trabajare ésta noche – contestó la otra, adivinando lo que pensaba su amiga
Bueno, entonces nos vemos allá. Adiós – dijo Kumiko cortando la comunicación.
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Naomi caminaba por las calles con la cabeza gacha, pues Eiji había comenzado a distanciarse de ella de manera considerable, y eso la preocupaba y entristecía mucho.
De pronto al doblar en una esquina, vio algo que nunca creyó que vería; Eiji, SU querido Eiji se estaba besando con una completa extraña. Naomi arrugo el ceño y se acercó de manera decidida a la pareja, logrando captar su atención. Eiji tenía una mirada de miedo, y la muchacha una de completa felicidad y complacencia, ¿por qué?.
Nunca lo creí de ti – comenzó a decir dolida
¡Puedo explicarte! – exclamo él desesperado, pues Naomi era lo más importante en su vida
¡No!, ¡no te voy a creer! – le gritó molesta y con algunas lagrimas en los ojos - ¡Te odio! – y aunque no fuera verdad, se dio media vuelta y corrió muchas calles hasta llegar a la casa de Kumiko aún con lagrimas en sus preciosos ojos verdes.
¿Diga? – dijo una voz en el timbre
¿Se encuentra Kumiko? – preguntó ella
No, pero sí está el Sr. Ibuu – contestó la sirvienta – si quiere puede hablar con él –
Naomi lo pensó un momento, ¿por qué no?; ambos eran iguales (a excepción de que uno era hombre y otro mujer), lo conocía hace tiempo y sabía que podía confiar en él.
Está bien – dijo entrando a la casa de los Shinji dispuesta a contarle todo al mellizo de Kumi
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- Siempre se demoran tanto, pero es raro…Naomi ya debería estar aquí – pensó mirando su reloj
- Hola, Kumi-chan – escuchó la chica provocando que levantase la vista y encontrándose con el rostro de su ex novio
- Hola, Syu-kun – dijo ella intentando sonreír, fallando y mostrando una mueca. Luego suspiró por el retraso de sus amigos
- Siempre se demoran, es una costumbre – observando las reacciones de la chica, Kumiko se sorprendió porque la conociera tan bien y tan solo se limitó a asentir con la cabeza.
- ¡Hola, chicos!, lamentamos haberlos hecho esperar – dijo Mirumy llegando con Tezuka
- ¡Hola! – dijo alegre porque llegaran, menos tiempo con Syusuke a solas. Pero, se percató que no estaban con ellos la pareja de pelirrojos - ¿Y Kikumaru-kun y Nao-chan? –
- Llame a Nao-chan para que viniera pero me dijo que no podía, y Kikumaru-kun no contesta el celular; parece que se le perdió de nuevo – contestó Mirumy, mientras entraban al lugar. Le dirigió una mirada cómplice a Syusuke quien se la devolvió, y luego miro a su novio quien suspiró asintiendo con la cabeza. Entraron, y se sentaron en una mesa cerca del escenario.
- ¿Qué van a pedir? – pregunto una mesera llegando hasta ellos con una libretita en su mano, esperando el pedido de los muchachos
- Quisiera carne con papas fritas, y una coca cola light – dijo Mirumy imaginando su deliciosa comida, mientras Tezuka la miraba reprobatoriamente
- Yo quiero arroz con pollo, y un vaso de agua – dijo Tezuka seriamente, mientras Mirumy intentaba contener la risa…Tezuka siempre tan sano
- Yo quiero tallarines con salsa Alfredo y una fanta – dijo con su habitual sonrisa
- Quiero una ensalada cesar con camarones y... un vodka naranja, por favor – dijo Kumiko mientras observaba a los demás que la miraban sorprendida, incluido Tezuka. Sin embargo, había una mirada eléctrica que no le miraba con sorpresa, sino que con preocupación y tristeza. Es muy extraño que Kumiko tome alcohol alguno, inclusive el vodka naranja, que aunque fuera su preferido, lo tomaba en muy pocas ocasiones; sólo cuando estaba muy triste, o se encontraba en una fiesta.
Luego de disfrutarla comida, se pusieron a conversar de cosas triviales, y salto el tema del matrimonio.
¿Y cuántos piensan tener? – comenzó Kumiko con una sonrisa maliciosa, sabiendo que eso molestaría a los comprometidos. Ambas reacciones fueron distintas, Mirumy casi se atraganto con la bebida que estaba tomando, y Tezuka se sonrojo un poco y miro a otro lado.
¿Voy a ser padrino de alguno? – le siguió el juego Syusuke
Ok, ok…basta ya – dijo Tezuka molesto por lo que decían sus amigos
Voy a ir a una parte y vuelvo – dijo parándose de la mesa
"Genial, me deja sola con los tortolitos " pensó mientras veía a Tezuka y Mirumy besarse sin reparo alguno. Suspiró, como le gustaría ser ellos, si tan solo volviera a estar con Syusuke.
Aún recordaba el día en que le había visto por primera vez…(N/A: este es una especie de fragmento, pero cambiando la forma de escribir, del fanfic Necesitando de ti de Mirumy Echizen)
Kumiko de tan sólo 16 años se encontraba practicando tenis en Seigaku, pero no con el equipo femenino, sino masculino. Sumire-sensei quería que entrenara con ellos porque era lo último que le quedaba para ver si podría entrar al equipo en pos de capitana, la chica acababa de ser transferida de Fudomine a allí.
Estaban jugando a darle a unos tableros de colores con la pelota correcta, y el que fallaba debía beber el jugo de Sadaharu.
Cuando finalmente le toco a Kumiko, lo que sucedió fue muy extraño; su estilo de juego era muy bueno, la mezcla perfecta de fuerza y dirección, y sus tiros eran acertivos. Tanta era la fuerza que utilizaba que llegaban a quedar marcadas las pelotas en el tablero. Sin embargo, en su penúltimo tiro se distrajo, nadie sabía porqué. Pero, ella sí, un chico de cabello castaño claro y no muy alto, piel blanca y ojos azul eléctrico volvía a las canchas luego de tomar agua. La chica no pudo evitar fijarse en él y sentir una emoción distinta a cualquiera que hubiese sentido, pero aún así no comprendía dicha sensación.
De pronto, sintió que alguien le tocaba el hombro y levanto la vista saliendo de su ensoñación. Mirumy la miraba como esperando una respuesta, y la chica no sabía de qué fue la pregunta, se maldijo por haber estado distraída.
Perdón, no te escuche. ¿Qué dijiste? – preguntó sonriendo nerviosamente
Pregunte si es que ya compraste los pasajes a Inglaterra –
Ah...no, aún no – dijo ella con un tono de voz triste - ¿por qué? –
No, por nada – contestó su amiga sonriendo sabiendo que en cualquier momento la fase dos de su plan empezaría
Kumi bebía su vodka naranja observando a la gente de su alrededor, hasta que sus ojos se posaron en el escenario, le encantaría subir a cantar, siempre le hacía sentir tan bien. De pronto, vio en el escenario algo que nunca creyó ver…a Syusuke.
El muchacho se acercó al micrófono y comenzó a hablar:
La siguiente canción, que es Because you live de Jesse McCartney, se la voy a dedicar a la persona que más quiero en éste mundo, Kumiko Shinji – dirigió su mirada a la chica de ojos rojizos provocando que se sonrojara por lo que acababa de decir.
(N/A: " " canción en inglés, ' ' traducción al español)
" Staring out at the rain with a heavy heart
It's the end of the world in my mind
then your voice pulls me back
like a wake-up call"
'Estando fuera en la lluvia, con el corazón triste
Es el fin del mundo en mi mente
Entonces tu voz me trae de vuelta
Como un despertador'
Kumiko comenzó a recordar etapas de su vida con Syusuke, y lo mismo le pasó a él.
Dos adolescentes caminaban por la calle, el muchacho iba sumido en sus pensamientos, esa mañana había tenido una pelea con sus padres, les había replicado que siempre se encontraban lejos. De pronto, la muchacha le saca de sus pensamientos.
Syusuke-kun, ¿Te pasa algo? – preguntó preocupada por el chico
"I've been looking for the answer,
somewhere
I couldn't see that it was right there
but now I know, what I didn't know"
'He estado buscando la respuesta,
en alguna parte
pero ahora sé, lo que no sabía'
Una muchacha buscaba desesperadamente su bolso de tenis, otra vez esas chicas que le tenían envidia se lo habían escondido, estaba tan molesta. Mientras buscaba, escuchó pasos delante suyo y levanto la vista para ver quién se dirigía hacia ella, sintió como si un rayo le atravesara el corazón al ver a un chico de cabello castaño y ojos azul eléctrico.
"Because you live and breathe
because you make me believe in myself
when nobody else can help
because you live girl
my world...
has twice as many stars in the sky"
'Porque vives y respires
Porque me haces creer en mí mismo
Cuando nadie más puede ayudar
Porque vives, niña
Mi mundo…
Tiene más estrellas en el cielo'
Dos muchachos se encontraban mirando el cielo, cada uno se encontraba cómodo con el otro, pues ambos se querían, pero lo ignoraban. Mientras disfrutaban de tan hermoso espectáculo, a Kumiko le entró sueño y bostezó tapándose la boca, lo que le hizo gracia a Syusuke.
Si quieres te puedes apoyar en mí, para que duermas – dijo él, mientras la abrazaba, haciendo que la chica asintiera con la cabeza y poco a poco se sumiera en el mundo de los sueños.
"It's all right, I survived, I'm alive again
'Cause of you, made it through every storm
what is life? What's the use?
if you're killing time"
'Está bien, sobreviví, estoy vivo de nuevo
Por ti, puedo atravesar cualquier tormenta
¿Qué es la vida?, ¿cuál es su uso?
Si estás matando el tiempo'
Una muchacha se encontraba sentada en su cama observando detalladamente una foto, en donde se encontraban un montón de personas, en una especie de cafetería. Esa foto se la habían sacado para cuando grabaron el video de inglés para la semana del colegio de Seigaku, y ella había tenido que hacer de hombre, y Syusuke de mujer. Eso le recordó a una conversación que tuvo con él cuando estaban ensayando, lo cual fue hace apenas dos meses. (N/A: especie de fragmento, pero cambiando la forma de escribir, del fanfic Necesitando de ti de Mirumy Echizen)
Ya lo creo – dijo Syusuke riendo, acordando con Kumiko – no es por ser chismoso ni nada, pero Miru-chan me dijo que te habían echado de la fudomine...¿puedo saber por qué? – en realidad estaba muy interesado, esa chica le atraía mucho
Bueno, es que realmente son unos exagerados. Sólo hice explotar el laboratorio de ciencias, hice que a una chica le expulsaran de la escuela (que por cierto me caía muy mal) y puede que haya hecho una que otra broma pesada por ahí – dijo la muchacha con aburrimiento como si fuese lo más normal del mundo
Eeeh…, ¿sólo hiciste explotar el laboratorio de ciencias? – dijo Syusuke con algo de miedo ante la chica morena.
"Esa chica es extraña, pero…me gusta…" pensó sonriendo algo pervertidamente, mientras Kumiko lo observaba con el entrecejo fruncido.
" I'm so glad, I found an angel
Someone,
Who was there when all my hopes fell
I wanna fly looking your eyes"
'Estoy muy complacido, he encontrado un ángel
Alguien,
Que esté ahí cuando todas mis esperanzas se caigan
Quiero volar mirándote a los ojos'
Una muchacha caminaba rápidamente, muy enojada. Llegó hasta un árbol y comenzó a sacarle la corteza para que se le pudiera pasar el enojo, ¿por qué siempre la tenían que molestar?, ¿qué les había hecho a esas muchachas para ser el centro de castigos en contra de su persona?.
De pronto un muchacho quedó colgando de una de las ramas del árbol observándola, y sin que ella se diera cuenta, pues estaba muy concentrada en sacar aquella corteza.
El muchacho se baja de la rama, y le toca al hombro a Kumiko haciendo que voltee sorprendida y asustada por tan repentina aparición.
¡Me asustaste! – dijo enojada, mientras colocaba sus manos en forma de jarra y le enviaba miradas de reproche al chico
Lo siento, estaba arriba del árbol y vi como te acercabas tan enojada…¿qué paso? – dijo él, mientras la observaba a los ojos rojizos que tanto le gustaban
Unas chicas del colegio no dejan de molestarme no sé por qué razón, no sé qué ni qué les pude haber hecho para que me odiaran – dijo mientras suspiraba, y luego recuperaba su dignidad de capitana del equipo femenino de Seigaku – debe ser porque yo no necesito tener miles de cosas para verme bien – agregó
Eso es lo que más me gusta de ti – contestó el otro sonriendo
¡¿Qué?! – preguntó la otra creyendo haber oído mal, debería dejar de soñar; él nunca le diría algo así
¿Pense en voz alta? – preguntó el otro un poco sonrojado, con una sonrisa traviesa y una gran gota en la nuca.
Eeeh…sí – dijo la chica morena mientras se apoyaba en el árbol sintiendo la dureza de la corteza
¿Por qué esto me pasa a mí? – dijo Syusuke rodando los ojos, mientras suspiraba y observaba a Kumiko con sus penetrantes ojos azul eléctrico
¿Qué cosa? – preguntó confundida la chica
Te vas a sorprender mucho con lo que te voy a confesar, pero aquí voy – dijo el chico tomando aire – me gustas mucho, Kumiko -
"Because you live... I live
Because you live
there's a reason why I carry on
when I lose the fight
I want to give what you've given me always..."
'Porque tu vives, yo vivo
Porque vives
Hay una razón para seguir
cuando pierdo la pelea
Quiero darte lo que siempre me das'
Tú también me gustas mucho – dijo la muchacha sonriendo, quien seguía apoyada en el árbol, pero ahora mirando el suelo.
El muchacho sonrió y se acercó lentamente a ella, tomo su cara entre sus manos y comenzó a besarla despacio. La muchacha se colgó de su cuello profundizando el beso, y cuando hubieron necesitando aire, se separaron.
¿Quieres ser mi novia? – preguntó el chico apoyando su frente en la de ella
¿Qué crees? – dijo sonriéndole y dándole otro beso
"Because you live and breathe
because you make me believe in myself
when nobody else can help
because you live girl
my world...
has everything i need to survive
because you live... i live
i live"
'Porque vives y respires
Porque me haces creer en mí mismo
Cuando nadie más puede ayudar
Porque vives, niña
Mi mundo…
Tienes todo para sobrevivir
Porque vives, yo vivo…
Yo vivo…'
La muchacha de la actualidad miro sorprendida al muchacho de cabello color arena, quien seguía en el escenario esperando una respuesta. Ahora ya no tenía dudas, quería estar con él para siempre, se levanto de la mesa y corrió hacia él esquivando todas las sillas y mesas.
Subió al escenario y sonrió igual que la primera vez que se besaron, y sin importarle que todos estuvieran viéndolos lo besó, y él le correspondió.
Te pregunto de nuevo…¿quieres ser mi novia? –
¿Qué crees tú? – dijo intentando rememorar esa escena que hace poco recordó, y que pensaba recordar para siempre
ADELANTOS PRÓXIMO CAPITULOPreparativos – 17 capitulo
No sabes lo estresante que es – comentó la de ojos gato a su amiga, y al ver cómo reía comentó – ya te quiero ver cuando te cases y lo estresada que estarás –
No me acuerdo cuándo fue que comencé a quererla tanto hasta el punto de necesitarla para que mi día sea feliz – le dijo con vergüenza a su amigo
No te pongas nervioso, ella no te ha dejado de querer – dijo sonriendo su amigo al nervioso tenista que sentía que de un momento a otro su mundo cambiaría radicalmente, todo dependiendo de una sola persona; Sakuno Ryuzaki
N/A: ¡Ojalá les guste!, me esforcé mucho en hacerlo. Le doy gracias a Miru-chan por todo lo que hizo.
Contestación reviews:
Fica: a mí también me dio pena que se haya tenido que retirar, pero era necesario para que todo desembocará en el beso que Ryoma le dio a Sakuno. Ojalá te haya gustado este capitulo y que me dejes un lindo review.
Tomoyo-Sakuno: jaja, la ama con el cucharón…buena, quizás lo ponga de broma en algún capitulo. ¿De qué parte de Chile eres?.
Si es que amaste la propuesta de matrimonio de Tezuka-san a Miru-chan vas a llorar con la propuesta de Syusuke a Kumiko…muajaja.
Yuki-san02: obvio que sí, pero no soy de cambiar de ideas y esto lo tenía planeado desde un principio. Además que es muy peligroso seguir, yo lo hice y tuve que estar mucho tiempo sin actividad física…eso le pasa a los tercos me dijo el doctor…maldito doctor, no sabe qué es el amor por el deporte.
