N/A: Debo decirlo, me costó mucho escribir este capítulo. Espero que lo disfruten mucho, y que amen a Syusuke tanto como yo, jaja. Cuídense, nos leemos abajo.

PoT no me pertenece, pertenece a Takeshi Konomi. Pero, el maldito no hizo buen final, aunque nadie sabe qué pasara en los ovas XD muajaja. Este fanfic lo hago sin fines de lucro y no contiene yaoi, ni lemon.

La vida no es nada sencilla

"¿Estoy embarazada?",21º capitulo

Por Bibliófila, antes Kumi-Muni

¡Te extrañamos! – gritaron las dos muchachas mientras abrazaban a la recién llegada de su luna de miel. Atrás de ella venía su esposo quien pensaba que las mejores amigas de su esposa estaban locas.

¡Mirumy!¡estás muy bronceada! – comentó Sakuno tomada de la mano de su novio

Sí, el sol es fuerte por allá…el clima de Japón me aclarará de nuevo –

¿Vamos a casa? –

Por supuesto, hay mucho que contar –

Tengo que contarte algo – dijo Kumiko a Naomi, quien asintió con la cabeza y ambas salieron del salón disimuladamente, siendo seguidas por Mirumy

Entraron al baño, Kumiko tomó aire para luego observar a la pelirroja.

¿Qué pasa, Kumi? Me estás asustando –

Nao…¡me voy a casar! – dijo la morena a la pelirroja con una gran sonrisa

¡QUÉ! – gritaron dos voces, la otra proveniente de fuera del baño. Las muchachas abrieron la puerta para encontrarse con Miru que miraba a Kumi sorprendida

¡Para qué cuentas! – dijo la de ojos gatunos

Lo siento, estabas tan ocupada comiéndote a Tezuka que no pude llamarte la atención – dijo sonriente Kumi

¡Yo no me estaba comiendo a Kuni-kun, estaba abrazándolo – contestó ruborizada

Claro, al estilo koala – añadió Nao, haciendo que se rieran las tres

¡Felicidades amiga, ya era hora! – la abrazó Miru

Gracias, creo que deberíamos decirles a todos – dijo caminando al living

Kumiko Shinji se encontraba acostada en su cama viendo la TV. Sus entrenamientos habían vuelto a empezar para poder volver a competir, y estaba muy cansada por todo lo que había corrido. En lo único que pensaba en ese momento era en su prometido que se encontraba entrenando. Eran las 6 de la tarde y no lo había visto en todo el día, cómo lo extrañaba.

De pronto tocaron el timbre, extrañada se levantó a escuchar quién podría ser el visitante, no escuchó nada por lo que volvió a acostarse. De pronto tocan su puerta y ella se levanta extrañada, se sorprendió mucho cuando vio a Sakuno parada frente a ella.

¡Sakuno! Hola, ¿qué haces aquí? – dijo sorprendida

Bueno…yo…- la muchacha empezó a cambiar su peso de un pie al otro denotando nerviosismo

Pasa a mi pieza para hablar tranquilamente, ¿te parece? – dijo notando el nerviosismo de la muchacha, la chica solo asintió y entró sentándose en la cama.

Y dime…¿qué pasa? –

Es difícil…creo que…- dijo, tratando de continuar, era difícil seguir. Kumiko al darse cuenta de esto le puso una mano en el hombro alentándola a continuar – creo que estoy embarazada –

¿De Ryoma? – dijo sospechosa, nunca había imaginado a Ryoma Echizen como padre, nunca.

Sí, nunca he estado con alguien más – dijo bajando la vista sonrojada

¿Crees? Deberías estar segura…¿no has ido a un ginecólogo? –

Necesito que me acompañes, no conozco a ninguno. Me hice el test de embarazo y dio positivo, pero…quiero estar realmente segura – dijo con vergüenza la muchacha

Por supuesto que lo haré, estaré contigo, llamaré enseguida a mi ginecóloga, no te preocupes – dijo sonriendo para que se tranquilizara.

Muchas gracias –

Al otro día, Kumiko iba manejando al ginecólogo y Sakuno iba a su lado nerviosa.

Tranquila, todo va a estar bien – dijo la morena

Pero, si es verdad que estoy embarazada…no sé cómo se lo va a tomar Ryoma…quizás no quiera seguir conmigo – bajó la cabeza con tristeza

Si es que te quiere de verdad se va a quedar contigo – le sonrió al tiempo que la otra asentía con la cabeza ante lo dicho

Entraron a la clínica y estacionaron. En todo el trecho a la consulta ninguna de las dos dijo palabra. Al llegar la secretaria les dijo que esperaran, luego de un rato Sakuno entró a la oficina de la doctora y Kumiko se quedó afuera.

Kumiko me dijo que necesitaba de mis servicios – dijo la doctora sentada en el escritorio

Así es, creo que estoy embarazada, pero…necesito estar segura – dijo bajando la cabeza

Por supuesto, por supuesto…acuéstese en la camilla entonces –

Sakuno se acostó en el lugar indicado por la doctora e inmediatamente, la doctora le subió la polera mostrando su estómago bien formado debido a las miles de abdominales que le hacía hacer Sadaharu. Le echaron un extraño gel viscoso y le pusieron una aparato en el vientre.

En una pequeña pantallita apareció una imagen del vientre…y ahí, en un lado del vientre, había un puntito blanco que tintineaba.

¿Ves ese puntito que late ahí?...- hizo una pausa – es tu bebé, te felicito, está perfecto –

Sakuno intentó sonreír, pero no podía…en lo único que pensaba era en Ryoma…y en lo que diría.

Luego de que Kumiko la dejara en su casa, se había tirado en su cama y había estado llorando y abrazando su almohada desde eso. No quería decirle a Ryoma, no quería que se sintiera obligado a quedarse con ella.

Mientras tanto, Ryoma se encontraba manejando al departamento de su novia. Había llamado 7 veces a Sakuno y no le había contestado. Estaba muy preocupado por la muchacha, últimamente andaba muy extraña…parecía decaída.

Luego de estacionar el auto, subió al departamento y entró con su copia de las llaves de la casa. Al ver que no se encontraba en el saloncito, caminó a la pieza de la muchacha y la encontró acostada en su cama y abrazada a una almohada.

Se acercó silenciosamente y la encontró dormida, observó su rostro cuidadosamente y vio que tenía lágrimas secas en su rostro. ¿Qué le había pasado para que llorara?

Lentamente se acostó a su lado y la abrazó por la cintura para luego susurrar en su oído palabras para que despertara.

La chica empezó a abrir despacio sus ojos para encontrarse frente a unos ojos color miel.

Hola – le sonrió el de pelo verde

Hola – dijo la chica desviando la mirada triste

¿Pasa algo? – dijo al ver la reacción de la chica

Tenemos que hablar…y no sé si estés dispuesto a aceptar lo que te voy a decir –

¿Qué pasa?¿te pasó algo malo? –

No, no sé si es malo…al menos yo no encuentro que sea malo, pero no sé si tú lo veas desde ese punto de vista –

Sabes que daría cualquier cosa por ti – dijo el muchacho con una sonrisa mientras la otra desviaba la vista avergonzada.

Ryoma…hoy fui al ginecólogo con Kumiko, le pedí que me acompañara…- hizo una pausa para observar a su novio y prosiguió – estoy embarazada –

Ryoma se quedó de hielo, nunca en su vida había pensado que podría ser padre y había visto esa posibilidad demasiado lejana.

Miles de imágenes de él y Sakuno pasaron frente a sus ojos, y comprendió el estado de la castaña. Su novia estaba embarazada y de él. Iban a tener un hijo, un signo del más puro amor que puede existir entre una pareja.

Sakuno se dio cuenta cuando Ryoma se tensó ante la noticia, por dentro se entristeció mucho y en seguida supo que él la dejaría porque no quería que un hijo le estropeara la vida. Sintió un nudo en su garganta y sintió que los ojos se le llenaban, nuevamente, de lágrimas. Pronto se paró y corrió al baño para lavarse la cara, no quería que Ryoma la viera llorar y sintiera remordimiento por dejarla sola, o peor aún, que se quedara con ella por sentirse obligado.

"¿Yo?¿papá?" pensó el príncipe del tenis, miró al frente para ver a la mujer de su vida, pero esta se había ido, volteó a todos lados buscándola y la vio entrando al baño.

Fue hacia allí y la escuchó prender la llave del lavatorio, entró sin hacer ruido y tosió haciendo notar su presencia. Sakuno se dio vuelta asustada, el momento del adiós se acercaba cada vez más rápido.

Sakuno… - empezó Ryoma, pero fue cortado por la mujer.

No, espera Ryoma…quiero aclararte que no es necesario que te quedes conmigo para siempre – dijo con tristeza. Lo observó intentando descifrar algo en sus ojos, pero…no logró nada. Suspiró ante esto, le entristecía mucho tener que echar por la borda todo lo que habían logrado.

No, escúchame tú – suspiró y la tomó de la mano para guiarla hasta la cama y sentarse en ella – te amo, como nunca he amado a nadie…sé que nunca digo esto, pero es verdad…nunca pensé que amaría a alguien en mi vida. Y llegas tú y haces que sienta lo que siento y mil cosas más…¿crees que me quiero alejar de tu lado?, estás muy equivocada…-

Pero…-

Nada de peros, no importa qué, me quedaré contigo – y le acarició el vientre – y con nuestro hijo –. Sakuno sonrió y le besó.

Ryoma pudo ver nuevamente ese brillo en los ojos de Sakuno, estaba tan feliz de volver a ver aquellos ojos color caramelo brillando como antes. Su sonrisa era sincera mientras lo miraba para luego besarlo de nuevo.

Nada malo podía pasar entre toda esa felicidad, se sentían solos en un mundo repleto de personas, pero no les importaba, porque se tenían el uno al otro. Y es que cuando uno está enamorado eso es lo único que importa.

Porque es verdad, Ryoma amaba a Sakuno y esta a él, el amor había crecido y florecido en el hijo que ahora cargaba la tenista en su vientre, y ambos estaban esperándolo ansiosos porque era de ellos.

Luego de una semana Mirumy entró corriendo a la pieza de su hermano y le vio empacando todas sus cosas.

¿Qué estás haciendo?

Voy a volver a mi departamento

¿Para que Sakuno pueda vivir allí también? – preguntó con una sonrisa.

Ryoma se sonrojó y siguió empacando su ropa evitando así ver a su hermana mayor a la cara.

Vamos, Ryoma…soy yo. Sabes que puedes confiar en mí –. Su hermano la miró a los ojos y se sentó en su cama dispuesto a hablar con ella.

Tengo miedo…- confesó

¿De qué?

De no cuidar bien de Sakuno, de no ser un buen padre, de no poder darle lo que quiera cuando quiera, de que en algún momento ella me deje de querer…

Todos nos sentimos asustados a lo desconocido, pues no sabemos exactamente cómo enfrentarlo

¿Qué harías tú?

No sé lo que haría dado que no soy hombre y no puedo ponerme en su situación, pero si fuera Sakuno y sabiendo lo que siente por ti…seguiría a tu lado ciegamente porque es lo que ha hecho por años…amarte, hermanito.

Ryoma tan solo sonrío ante esta respuesta y terminó de empacar listo para ir a buscar a Sakuno y ayudarla con la mudanza.

Kumiko se encontraba tirada en su cama intentando memorar lo que había pasado hace pocas semanas. Observó el anillo de compromiso que le había dado Syusuke y no pudo más que sonreír. Estaba 100% segura de amarlo y 100% segura de querer casarse con él.

¿Cómo no hacerlo si era el hombre más perfecto del mundo? (para ella, claro…).

La morena se queda mirando un rato el techo y cierra los ojos queriendo guardar todas las sensaciones que su cuerpo estaba proyectando en ese momento. Luego de un rato siente que la abrazan y abre a sus ojos para descubrir a su prometido abrazándola. Haberle dado las llaves de su casa había sido una gran idea.

Vio como lentamente el muchacho abría esos ojos que tanto le gustaban, la miraban con una mezcla de ternura y amor que ella creía nunc a antes haberla visto. El muchacho le acarició la mejilla y luego la besó con ternura. Kumiko sonrío y profundizó el beso, para luego separarse para tomar aire y acostarse en el pecho de su prodigio.

"Todas mis amigas se casan y yo me quedo sola, esto es genial" pensó la pelirroja enfurruñada.

Suspiró y miró a su lado donde dormía un tierno Eiji. Lo contempló durante un buen rato y sonrío cuando el muchacho murmuró entre sueños su nombre.

"No es necesario estar casado para ser feliz. Cuando este preparado lo voy a estar esperando" pensó abrazándolo y este respondió al abrazo en sueños. Nao se quedó dormida, y no soñó con nada, pues Eiji tenía el extraño poder de hacer que descansara y nada le preocupara.

Ese muchacho pelirrojo que con tan solo un abrazo lograba tranquilizarla, hacerla suspirar…si eso no era amor, no sabía qué lo era.

Miru, ahora te entiendo – dijo Kumiko probándose el quinceavo vestido de novia. Estaban desde la mañana viendo vestidos. La muchacha no quería hacerse uno porque había tenido muchas malas experiencias en el asunto y la verdad los hechos eran los mejores, pero, en este momento dudaba eso.

Ves que es difícil…- dijo su amiga contemplando los diversos vestidos de la tienda. Estaba bastante cansada a decir verdad, y no tenía idea porqué. Los últimos días se había sentido bastante extraña, pero había asumido que era por el cambio de horario. Sin embargo, ese cambio de horario debió haber pasado hace mucho, llevaban dos semanas en Japón y todavía no se le pasaba.

¿Qué tal este, Kumi-chan? – dijo Naomi saliendo detrás de una ruleta llena de vestidos. En su mano sostenía un vestido bastante estrafalario, llevaba algunas flores de género pegadas a la falda larga. La novia hizo una mueca y Naomi se lo llevó.

Miru…- comenzó a decir lentamente Kumiko

Dime –

¿Te pasa algo? Estás extraña – dijo la muchacha preocupada acercándose a donde estaba sentada su amiga.

Estoy bien, un poco cansada no más –

Tezuka-kun te tuvo trabajando anoche, ¿no? – dijo con una sonrisa pícara sabiendo el efecto que tendría en la mujer

No… - comenzó para luego mirarla a los ojos y ponerse de todos los colores - ¡Kumiko pervertida! –

Era una broma, tranquila – dijo empezando a alejarse porque su amiga se había parado dispuesta a atraparla. Mientras corrían, la morena dio vuelta su cabeza para ver cuán lejos iba su amiga y se asustó por lo cerca que venía, de pronto al no ver por donde iba, chocó contra una ruleta llena de vestidos.

No te diré que no te lo mereces, porque en verdad te lo mereces – dijo con una sonrisa de triunfo la mujer, al tiempo que la de ojos rojizos le enviaba miradas de reproche.

Dejen de correr así por la tienda o nos van a echar – dijo Nao que acababa de llegar

Ella me persiguió, no es mi culpa que la Sra. Tezuka no sepa captar las bromas – dijo enfurruñada parándose. Levantó la ruleta, y al parecer fue el destino quien hizo que su amiga la persiguiera por toda la tienda, pues allí, frente suyo había un hermoso vestido del cual la muchacha se enamoró de inmediato – este es el vestido que quiero –

Fue a la caja y pagó su vestido del destino como le puse mentalmente.

Lo siento mucho, entrenador. Pero me dijeron que iba a poder jugar tenis hasta los 7 meses de embarazo – la muchacha bajó la cabeza apenada por los partidos que perdería, pero por otro lado tenía una gran recompensa, un hijo.

Entiendo, aun así debieron haberse cuidado – le reprochó el hombre de lentes

Lo sé, y lo siento mucho, pero apenas pueda volver a entrenar, lo haré –

Estoy orgulloso de escuchar eso, Ryuzaki-chan –

Muchas gracias, Inui-kun –

Te ves hermosa hoy – dijo el "puercoespín" a la mujer rubia

Muchas gracias, tú tampoco te ves mal –

Gracias –

Momo-kun, gracias por todo lo que has hecho por mí desde que murió Akira. No sé si podría haberlo superado sin tu ayuda – le sonrío cálidamente.

Ann-chan…yo – empezó a acercarse lentamente a la chica, hasta quedar a solo unos centímetros de sus labios.

ADELANTOS PRÓXIMO CAPITULO

Capítulo 22

"Desesperación"

"No puedo hacerle esto a él…simplemente no puedo " pensó la rubia cayendo de rodillas al suelo

¿Qué le pasa a mirumy? Anda muy extraña – dijo la de ojos rojizos a Tezuka

¡No puede ser que estén todos los lugares de eventos ocupados! – dijo la morena a su prometido, quien la miró con pena y la abrazó

N/A: Sé que no es mucho, pero la crisis literaria me atacó fuerte esta vez. Quisiera poder haber escrito páginas y páginas del fanfic, pero resulta que mañana parto de vacaciones y en verdad quería que pudieran disfrutar un poco de esto en las vacaciones.

Ojalá les haya gustado lo poco que hice, y que sientan que sus expectativas están siendo cumplidas. Si quieren que alguno de los personajes haga algo, díganme y voy a hacer lo posible por hacerlo. Eso si, no escribo lemmon, pero una cosa de principios. ¡Que tengan unas buenas vacaciones!

Bibliófila

Member of Simple Plan Invasion Crew

Traductora oficial de

Contestación reviews:

Marie: perdón por hacerte esperar…he estado bastante ocupada. Tuve la PSU (prueba selección universitaria) y luego me fui de vacaciones a mi campo y no tuve tiempo de escribir. Pero, espero que este capítulo te haya gustado y que me envíes un review por él si te gustó. Cuídate mucho, nos estamos leyendo.

Ryosaku: perdón por la demora tan grande. Espero que te guste este capítulo. Es verdad, siglos sin hablar, espero recibir un review tuyo de nuevo. No sé tú, pero yo estoy en vacaciones, el problema es que hace mucho calor, es desagradable para alguien que le gusta el frío. Cuídate mucho, nos leemos.

Tsuki-chan: siento haber demorado tanto…y perdón por haber subido eso…pero ya lo reemplacé, hace tiempo la verdad. Ojalá te haya gustado el capítulo que escribí. Di la PSU y me fue excelente, entre a lo que quería y casi consigo beca, mucha suerte este año, hay que estar tranquilo es la clave principal. Cuídate mucho, nos estamos leyendo.

Mirumy Echizen: jaja, el review viejo, no sé cómo responder eso. ¿Te tenía que acompañar a hacerte un piercing? Jaja, un día vamos y nos hacemos las dos. Espero que te haya gustado el capítulo, creo que eras la que lo esperaba con más ansias. Este es menos perver que el otro jaja, sé que falta el matrimonio, pero queda tiempo y capítulos jaja. Cuídate y envía review, wiii.

Muchas gracias también a las siguientes personas que también enviaron reviews pero no les contesto porque no hay mucho que contestar jaja: Miki-Aoki, Mirandaw12