N/A: Por suerte logré inspirarme en mis vacaciones y me imagine mil cosas. Más adelante va a haber una escena que pasó en realidad, MUY cómica de Miru y Kumi…espero les guste este capítulo que lo hice con mucho cariño. Siento que el capítulo este casi entero dedicado a Kumiko y Syusuke…pero, fue sin querer, lo juro.
Ah, también cambié el título del fic porque este era muchos mejor, el otro no tenía mucho que ver.
PoT no me pertenece, pertenece a Takeshi Konomi. Pero, el maldito no hizo buen final, aunque nadie sabe qué pasara en los ovas que vienen ahora. Este fanfic lo hago sin fines de lucro y no contiene yaoi, ni lemon.
La vida no es nada sencilla
"Guerra de colchones inflables" 22º capitulo
Por Bibliófila
Kumiko se detuvo sorpresivamente al ver la escena que había frente a ella. Su prodigio, su Syusuke…estaba abrazando a una completa desconocida. Enfadada y triste se dio vuelta dispuesta a salir de ese lugar lo más rápido posible.
"¿Cómo pudiste hacerme eso Syusuke?" pensaba ella con la mirada baja.
Lo que la morena no sabía es que su prometido la había visto cuando ella daba vuelta y se iba, se despidió con la mano de la muchacha rubia y corrió por donde su novia se había ido, era imposible que caminara tan rápido…
Por fin la encontró en un parque solitario, columpiándose lentamente mientras observaba el suelo. El muchacho creyó que se le paraba el corazón, nunca antes había visto una imagen más bella que esa. Los cabellos negros de la muchacha ondeaban con el viento, mientras que su falda hacía lo mismo, una suave luz iluminaba los lados de la muchacha provocando que pareciera un ángel (N/A: lo sé, mátenme, es muy cursi). Ojala tuviera su cámara para después mostrarle a su angelito lo hermosa que se veía.
Se acercó silenciosamente a la muchacha por detrás y la abrazó por la cintura. La muchacha se sobresaltó a este contacto, estaba tan ocupada pensando en lo que había hecho Syusuke que no se dio cuenta de la presencia del chico.
¿Crees que puedes abrazarme libremente luego de lo que me hiciste hoy? – dijo la chica enfadada.
No entiendo de qué hablas, amor.
Me engañaste Syusuke, te vi abrazando a una mujer.
Aah, eso. Lo malinterpretaste, amor. Era mi prima, Saroki, la que te dije que no iba a poder venir para el matrimonio. Pero, al final, resulta que todo era una broma, y me sorprendí mucho cuando la vi, y no pude evitar darle un abrazo…no la he visto en tres años.
La explicación era larga, es verdad, pero, Kumiko no sabía si creerle. El único problema que tenía Kumiko con Syusuke y el haberse enamorado de él, era que le creía todo, siempre que se disculpaba ponía una cara irresistible para la muchacha y provocaba mil sensaciones en ella. Molesta le dijo:
Sabes que no puedo hacer nada cuando me pones esa cara – suspiró.
Entonces no te enfades por una nimiedad.
No me enfadaré si es que lo compensas con algo – dijo con mirada maliciosa, su prometido no pudo menos que sonreír con gusto.
" ¡Qué sacrificio será compensar a Kumiko!" pensó el prodigio sarcásticamente.
--
Un día cualquiera, una hora cualquiera. Dos amigas, completamente normales…bien, no tan normales, se encontraban viendo la película 9 meses, que trata del embarazo, la paternidad y el pánico ante la responsabilidad.
Como por acuerdo, Kumiko y Mirumy se levantaron del sillón en el que estaban y se pusieron cojines bajo la polera y empezaron a bailar por toda la sala. Estaban en esta actividad cuando entraron Syusuke y Tezuka al salón, las vieron impresionados pues ambos sabían sobre la decisión de ambas de no tener hijos.
Syusuke esbozó una sonrisa pervertida y entró al salón abrazando a su prometida por la espalda, esta se dio vuelta y lo besó. A su vez, a Tezuka le brillaron los lentes y tomó a Mirumy en brazos y salió de la casa ante las protestas de ella.
--
La abrazó describiendo círculos en sus brazos al tiempo que ella se acurrucaba en su pecho desnudo y suspiraba ante las caricias.
Te amo tanto – murmuro la muchacha besándolo en los labios, el chico de anteojos sonrió y besó su frente con mucha ternura.
--
Ryoma paseaba por las calles en su Audi A4 creyendo estar experimentando un sentimiento que creyó nunca iba a presenciar por la razón que se estaba produciendo. Impaciencia por la llegada de su hijo. Su novia iba a su lado nerviosa, la maleta llevaba las cosas que acababan de comprar en el supermercado para la cena que organizaron para anunciar la noticia. Ryoma hubiera preferido no decirlo, pero su novia lo convenció de que era lo mejor. Sakuno estaba muy nerviosa por la noticia que habría que dar, especialmente a los padres de su novio, pues no sabía cómo reaccionarían.
- Sakuno…- dijo el joven tenista, la muchacha volteó a verlo – todo va a estar bien.
La muchacha sonrío, era todo lo que necesitaba saber. Él la apoyaba y eso era lo único que importaba.
Al llegar a la casa Sakuno se puso manos a la obra para preparar la cena, mientras a su lado Ryoma observaba sabiendo que no podría ayudarla mucho, dado que su capacidad en la cocina era nula.
Ryoma, ¿podrías pasarme la sal? – dijo la muchacha revolviendo una especie de caldo
Mmmm – le pasó la sal a la castaña y ante el contacto, ambos se estremecieron. Se miraron a los ojos y sonrieron sabiendo que aquella descarga eléctrica era producto de su poderoso amor. Ryoma sin poder aguantarse más, besó apasionadamente a la madre de su hijo, para luego separarse para tomar aire.
Ryoma, tenemos que terminar el almuerzo – murmuró Sakuno todavía apoyando la frente en la de su amado tenista.
Tienes razón, voy a poner la mesa – dijo sonriendo, le dio un último beso y se alejó de ella para cumplir su deber.
"Si de pequeña me hubieran dicho que iba a tener un hijo de Ryoma y que él viviría conmigo, no lo hubiera creído" pensó la joven madre sonriendo.
--
Querido, quiero te comportes – amenazó la mujer
Lo sé, querida. Pero no entiendo porqué tanto alboroto para decirnos algo – dijo al volante el padre de Ryoma
Ryoma está muy cambiado y creo que todo se debe a esta jovencita. Hay que conocerla.
Si pone tanto ahínco en hacer una cena, será para contarnos que se van a casar.
No lo había pensado, ¡ojala sea así! – qué equivocados estaban los padres de Ryoma, qué equivocados.
--
Kumiko una vez más se encontraba mirando el anillo que le había regalado su prometido. Tenía miedo, Kumiko Shinji tenía miedo. Miedo de que un día Syusuke la dejara de amar y se fuera para siempre.
" Siempre me viene la conciencia malvada cuando me van a pasar los mejores momentos de mi vida" pensó enfadada consigo misma.
"Te voy a amar por siempre" dijo una voz muy conocida en su mente.
¿Syusuke? – dijo levantándose de la cama y mirando a su alrededor – debe haber sido mi imaginación –
Cayó nuevamente en la cama y soltó un gran suspiro.
No sé porqué lo amo tanto, y si amarlo tanto implica casarme con él y no saber lo que nos depara el futuro lo haré – dijo decidida a la nada.
"No puedo hacerle esto a él…simplemente no puedo " pensó la rubia cayendo de rodillas al suelo. Miro al frente y vio los recuerdos de Momo y Kamio peleándose cuando jóvenes por ella. Suspiro y recordó los labios de Momoshiro sobre los de ella.
Estaba confundida, tenía que decirle algo a Momo, pero no sabía qué.
Se paró y miró hacia afuera, a pesar de ser verano estaba lloviendo. Tenía que salir, escapar de ese lugar y pensar.
Tomó su abrigo y salió de su casa, sin importarle mojarse pues ahora nada importaba, todo se había vuelto en su contra de nuevo, y no sabía cómo remediarlo.
--
Se encontraban comiendo. Sakuno miraba a los padres de Ryoma. Mientras más tiempo pasaba, más nerviosa se encontraba. ¿Cómo decirles que estaba embarazada?¿la apoyarían o los desaprobarían?¿obligarían a Ryoma a alejarse de ella?
De pronto sintió la mano de su novio sobre su vientre, miró a su lado y vio que Ryoma la observaba de reojo. Sonrío y sintiéndose apoyada y sabiendo que él nunca la abandonaría, supo que podría decirlo. Apretó la mano de Ryoma dándole a entender que estaba lista para dar la noticia, este entendió.
Papá, mamá…tengo que decirles algo –
--
Ha pasado un mes desde la noticia del embarazo de Sakuno. Rinko se había sorprendido mucho y se enfadó alegando lo irresponsables que habían sido. Sakuno no pudo soportar llorar en los brazos de su novio de miedo y de pena al ver como reaccionaba la mujer. Nanjirouh al ver el espectáculo que estaba dando su esposa y al ver lo afectada que estaba su nuera hizo por primera vez acto de presencia en la cena y fue en ayuda de su hijo. Le dijo a su esposa que debía ver el lado positivo de las cosas…obviamente ese era que se añadiría un nuevo jugador de tenis a la familia.
Todos los amigos de la pareja andaban feliz con la noticia de que Sakuno estaba embarazada.
Sin embargo, había una muchacha que no sabía qué le pasaba pero no compartía la alegría. Kumiko se encontraba mirando el techo, de nuevo, y tocándose el estómago se preguntó qué le pasaba. Hace días que se sentía mal, había vomitado varias veces y eso había provocado que sus defensas bajaran mucho.
"¿Estaré enferma?" Se dio vuelta de manera que quedara con la cara escondida. Escuchó el sonido de la puerta de su habitación y supo enseguida de quién se trataba.
Syusuke entró en la habitación pensando en pedirle a Kumiko que salieran a comer, pero, todos sus planes se destruyeron al ver a su prometida acostada en la cama. Preocupado se acostó a su lado y la abrazó, transmitiéndole todo su apoyo, tenía un presentimiento.
Mi amor, ¿te pasa algo? –
Me siento cansada, nada más –
¿Quieres que te traiga algo? –
No, gracias – se dio vuelta para quedar frente a él – contigo aquí soy feliz – intentó sonreír pero no pudo
Kumi, llevas días así. Deberías ir al doctor, no quiero que te pase nada malo –
Voy a estar bien si te quedas conmigo – dijo testaruda
Esta bien – dijo para tranquilizarla. "Ella no se queda sin ir al doctor, mañana mismo la voy a llevar, aunque sea amordazada"
Te amo – murmuro la mujer acurrucándose en su pecho
Y yo a ti – la abrazó aún más fuerte.
--
La muchacha entró a la clínica asustada, los síntomas que presentaba eran los del cuadro de una…no, no podía ni siquiera pensarlo. Tan asustada estaba que se había hecho el test y le dio positivo, pero no podía ser…ella todavía estaba en la universidad estudiando, no podía estar…
¡Mirumy! – se dio vuelta ante el llamado, venían caminando hacia ella su mejor amigo y su mejor amiga. Él con su habitual sonrisa, mientras que ella presentaba unas enormes ojeras y estaba pálida, y con una cara de desafío, se notaba que la habían obligado a ir.
Chicos, ¿qué hacen por aquí? –
El Señor Preocupón quiere que vaya al médico, yo todo el tiempo le digo que no me pasa nada, que es normal que alguien se enferme del estómago, pero él igual quiere que me revisen – Mirumy sonrió al ver la respuesta de su amiga - ¿qué haces tú aquí? –
Tengo un presentimiento y quiero confirmarlo – dijo un poco sombría, pero casi al instante mostró una sonrisa. Se sentaron a esperar su turno, ninguno de los tres hablaba, la primera que llamaron fue a Kumiko, se despidió con un beso de su prometido y se fue.
Srta. Shinji, ¿no? – dijo el médico
Sí, y conste que me obligaron a venir –
Es mejor curar que perder dicen…bueno, veamos…¿por qué la enviaron aquí? –
Porque estoy con vómitos y mareos, no puedo digerir casi nada – dijo – es solo un dolor de estómago.
No creo que sea solo eso, Srta. –
¿Qué cree que sea? –
Hagamos unas pruebas y veremos si es lo que creo –
Usted no creerá que estoy…eso - el médico sólo sonrió recordándole mucho a Syusuke. Ahora que se daba cuenta, era el mismo médico que había atendido a Ryoma y que todo el mundo encontraba igual a su prometido.
¿Usted es pariente de Syusuke? – dijo sin pensar, y al decir esto, el médico se puso nervioso, miro a la mujer y se dio vuelta rápidamente
¿Yo?¿cómo cree? –
Por su mirada, la conozco bastante bien – el médico suspiro dándose por vencido
Yo soy el padre de Syusuke – ante esta revelación la muchacha no pudo menos que sorprenderse y sonreír
¡Syusuke va a estar muy feliz de que esté aquí! –
No lo creo, él no me conoce…toda su vida ha vivido con su madre creyendo que su padre murió hace años, pero en realidad su padre era un cobarde que no acepto que iba a tener que mantener una familia y huyó – dijo con tristeza
Entonces, ¿no le va a decir nada? –
No, me da miedo como pueda tomarse la noticia –
Pero…-
Veamos mejor, acuéstate – dijo interrumpiéndola – esto está frío – le puso una gel bastante frío lo que provoco escalofríos en la muchacha. El médico tomó un aparato que le puso en el estomago a la mujer y en la pantalla de al lado apareció un puntito que titilaba.
Como lo suponía – dijo – Srta. Shinji, está embarazada –
Ante esta noticia la muchacha se puso pálida, el médico salió de la habitación para llamar a la enfermera y para hacerle exámenes de sangre y los típicos de embarazo.
"¿Embarazada?"
Luego de un rato salió de la consulta muy pálida y sin decir palabra. Syusuke al verla se paró enseguida y la tomó por los hombros.
Kumiko, ¿estás bien? – la muchacha no contestó y siguió mirando al frente en shock.
Miru, perdón por dejarte sola, pero voy a llevarla a casa para que descanse –
Bien, pero luego me llamas cuando se recupere –
El muchacho sonrió y se llevo a su prometida quien seguía con la mirada perdida.
"Espero que esté bien" pensó la de ojos gatunos
Mirumy Echizen – llamaron por altavoz
--
Sakuno estuvo todo el día viendo TV feliz de haberse sacado un peso de encima, los padres de Ryoma la aceptaban.
De pronto sonó el teléfono y ella contestó, la voz quebrada de una mujer al otro lado la sorprendió, y más aún siendo de la ex capitana de Seigaku.
Sakuno… -
¿Kumiko-san? ¿estás bien? –
Necesito que vengas, por favor – rogó por el teléfono la mujer
Claro, voy para allá – colgó y se paró, tomó las llaves de su auto lista para salir, justo en el momento en que Ryoma entraba.
¿A dónde vas con tanta prisa? –
A casa de los Shinji – contestó
Te acompaño, tengo que hablar con Syusuke – la muchacha sonrió sabiendo que esa era una excusa para no dejarla sola.
--
Akira…todavía te sigo amando… - murmuro la muchacha al cielo, cerró los ojos para sentir la brisa que la tocó y suspiró. Estaba sentada en un banco de la plaza cerca de su casa. Ya había decidido qué hacer.
¡Ann! – dijo una voz. La mujer se estremeció pues la reconoció al instante
Momo – dijo
¡Qué bueno encontrarte, quería hablar contigo! –
Yo también, necesito decirte mi respuesta respecto a lo que hiciste el otro día – El muchacho se sentó a su lado expectante
Momo…yo, no puedo estar contigo – dijo y evitó mirarlo – sigo amando a Akira –
Sabía que dirías eso, o al menos tenía una corazonada – dijo sonriendo
¿No te entristece?
Me entristece, pero eso no quiere decir que dejemos de ser amigos, ¿no?
Claro que no – sonrió al ver como su amigo se tomaba su respuesta
Muy bien, entonces nos estamos viendo pronto – se levantó y se fue agitando la mano
--
Sakuno…tengo un problema enorme, aquí – dijo apuntando a su estómago. Sakuno esbozó una sonrisa y le tomó la mano a la mujer
¿Le dijiste a Fuji-kun? –
No, aún no – contestó – me da miedo lo que pueda decirme
Que no te de miedo – dijo animándola, pero al ver que la muchacha negaba con la cabeza se dispuso a contarle apoyarla y a incentivarla a que le dijera a Syusuke la verdad.
--
En el salón de la casa de Kumiko, se encontraban Syusuke y Ryoma tomando té. Ninguno hablaba, el rubio tenía la mirada perdida y el otro lo miraba extrañado por la actitud.
¿Te pasa algo? – Ryoma casi se atragantó, tenía tal curiosidad por lo que pasaba que se le salieron las palabras solas. Syusuke al escuchar la voz de Ryoma se sobresaltó y miró impresionado al muchacho. ¿Desde cuando Ryoma Echizen se preocupaba por la gente?
Kumiko no me habla desde que salimos de la clínica –
¿Por qué fueron?
Estaba enferma del estómago, vomitaba mucho y estaba todo el tiempo mareada
Debe ser el estrés de volver a entrenar
Puede ser…
La habitación volvió a quedar en silencio, hasta que escucharon pasos provenientes de las escaleras. Ambos se dieron vuelta y vieron bajar a Sakuno y Kumiko. La primera llevaba una sonrisa y la segunda una mueca. Syusuke no supo qué pensar de aquellas expresiones.
Ryoma, ¿vamos? Tenemos que ir a comprar algunas cosas para el bebé – dijo dulcemente
Está bien, adiós – dijo parándose y tomando la mano de Sakuno para irse
Kumiko se acercó lentamente a Syusuke hasta que se sentó y se apoyó en el hombro de su prometido
Syu-kun
Dime
Tengo que hablar contigo de algo muy importante
Está bien, ¿quieres ir a algún lugar en especial?
¿Al parque?
Al parque será – se pararon de donde estaban sentados y fueron caminando al parque más cercano en donde se sentaron bajo un árbol.
Syusuke, no sé cómo te vas a tomar lo que voy a decir – tomó un largo trago de aire – y si quieres abandonarme después de decírtelo me voy a enojar mucho porque también es tu responsabilidad y… - pero fue interrumpida por un beso del chico
Dime lo que quieras, mi amor, yo siempre voy a estar contigo
La muchacha sonrojada lo miró y se perdió en los ojos azul eléctrico del muchacho durante largo rato.
¿Kumiko?
Syusuke, vas a ser padre
El muchacho siguió sonriendo largo rato, Kumiko calculó que fueron 15 minutos, hasta que el muchacho abrió sus ojos azul eléctrico y mostró la sonrisa más hermosa de su vida.
¿Vamos a tener un hijo? – su sonrisa se ensanchó al pronunciar la palabra hijo
O hija – puntualizó la mujer
¿Sabes cuánto te amo? – dijo dándole un apasionado beso del que se retiraron largo rato después
Por como reaccionaste, mucho
--
Naomi y Eiji iban camino a la casa de los Shinji a una cena organizada por la pareja, según ellos para celebrar, ¿qué cosa? No tenían idea. Debía ser el cumpleaños de la mujer que era en una semana.
Eiji y Naomi sentados en un árbol – iba tarareando la mujer, Eiji solo sonreía a su lado
A medida que se fueron acercando a la casa vieron llegar a Ann, quien iba sola. Ambos se le acercaron corriendo y Eiji paró bruscamente frente a ella mientras que Naomi la abrazaba
Hola, Ann –
¡Hola!
¿Sabes por qué nos invitaron?
No, ¿ustedes? – ambos negaron con la cabeza
¿Qué se traen entre manos estos dos?
Ni idea – respondieron al unísono la pareja de novios
--
Chicos…- dijo Syusuke levantándose de la mesa, todos detuvieron sus conversaciones y voltearon a ver a Syusuke
Con Kumiko queremos hacer dos anuncios – miró a su prometida para continuar, ella estaba seria, se le notaba decisión. Él sonrió al ver su mirada…
Bueno, el primero…es que decidimos adelantar el matrinonio…será el próximo mes – todos los presentes aplaudieron emocionados por el evento. A Eiji obviamente le brillaban los ojos, le encantaban las fiestas, especialmente si iba con su novia que hacía lo mejor para verse lo más sexy posible.
¿Por qué decidieron adelantarla? – preguntó Momo, Kumiko lo miró como evaluándolo.
Porque en 8 meses más voy a ser padre – contestó Syusuke. Todo pasó muy rápido, se pararon todos a felicitarlos y a comentar las cosas del destino, ya que Sakuno también estaba embarazada. Molestaban a las dos parejas que si uno era hombre y otro mujer, intentarían juntarlos para que fueran noviecitos...ante las ocurrencias de los chicos, todos reían. Bueno, todos, excepto una. Mirumy se paró dispuesta a alejarse de toda esa felicidad. Los únicos que se dieron cuenta de la actitud de la chica fueron la reciente embarazada y el de anteojos.
¿Qué le pasa a Mirumy? Anda muy extraña – dijo la de ojos rojizos a Tezuka
No lo sé, está así desde que salimos de la clínica…- contestó preocupado
--
Llevaban días buscando donde hacer el matrimonio, pero nada les resultaba. Necesitaban un lugar para un mes y no encontraban nada.
¡No puede ser que estén todos los lugares de eventos ocupados! – dijo la morena a su prometido, quien la miró con pena y la abrazó
Tranquila ya veremos qué hacemos
Mientras salían del lugar se encontraron con Naomi quien iba saltando feliz, al parecer había pasado algo MUY, MUY bueno.
Hola, Nao-chan – dijo el prodigio
Hola chicos – dijo sonriendo
¿Por qué tan feliz?
Por dos cosas, una es que Eiji me dijo que nos fuéramos a vivir juntos, acepté por supuesto, y lo otro es que encontré vestido para su matrimonio.
¿En serio? ¡qué bueno! Pero hasta ahora no tenemos matrimonio…
¿Por qué no?
No conseguimos lugar
Pero, que son tontitos los dos…pueden celebrarlo en la casa de Kumiko, el patio es ENORME – dijo abriendo los brazos como intentando abarcar toda la calle.
Tiene razón, Kumi…podríamos hacerlo en tu casa
Le diré a Ibuu a ver qué dice –
ADELANTOS PRÓXIMO CAPITULO
"Al fin otro matrimonio", 23º capitulo
El joven esperaba nervioso en el altar a la llegada de la persona de su vida. Sabía que la esperaría toda la vida si era necesario porque la amaba con todo su ser, su alma, su interior.
- Echizen, ¿se puede saber que te pasa? Me tiene harta esa cara de me odio – dijo enojada la morena mientras a su lado se encontraba la pelirroja quien asentía con la cabeza.
- Sakuno, si no fuera porque nuestros amigos están esperándonos, nos quedaríamos en la habitación toda la noche – dijo pícaramente, observando detalladamente a su novia quien se sonrojó por el comentario.
N/A: Espero que les haya gustado montones el capítulo. Ahora que entre a la u voy a tener menos tiempo para escribir, pero tengo ideas frescas en la cabeza. Pronto me verán nuevamente, ¡no se preocupen! Antes tenía montones de review…¿qué pasó ahora? Manden más review, me encanta saber sus opiniones.
Mirumy Echizen: ¡Aaah! No sé cómo quedó tu faceta…ojalá haya quedado bien. Bueno, ahora sabes lo que se siente ser adicta a un fic…Necesitando de ti y Ángeles Rebeldes necesitan ACTUALIZACIÓN. Cuidate mucho, me gusta que te haya gustado jajaja. Nos vemos.
Mirandaw12: muchas gracias por tu comentario…me encanta que me den su opinión. Tu avatar es muy lindo, esa foto es muy buena. Espero que den pronto más ovas.
Syke rulezz: me es imposible subir dos capítulos, me cuesta mucho hacerlo debido a que estudio mucho y entreno también. Apenas pueda escribir y me llegue la inspiración subo otro. Por mientras, perdón, pero tendrás que esperar.
Bibliófila
Member of Simple Plan Invasion Crew
Traductora oficial de
