Holaa! :) gracias por los comentarios del primer capítulo, es difícil que la gente lea estas cosas y agradezco que le hayan dado una oportunidad, espero que no los defraude! :D
Los títulos pronto comenzarán a entenderlos.
La manzana
Addison Montgomery abrió la puerta de la que será su oficina a contar de hoy. Era un lugar agradable, con una gran ventana en el centro que alumbraba y refrescaba el lugar. Había el espacio suficiente para poner un escritorio, una estantería, sillones y una pequeña mesa de centro, perfecta para recibir a sus pacientes o colegas. Buscó su celular y marcó al número de la inmobiliaria que traía sus muebles nuevos, dándoles el sí a ingresar al hospital.
Addie estaba particularmente hermosa ese día. Su cabello, mucho más largo que cuando estaba en LA, olía a recién lavado y brillaba por el sol mañanero de ese día. Traía puesto un vestido corto color damasco y un collar de perlas colgaba de su cuello.
Los de la inmobiliaria comenzaron a entrar con los muebles y ésta comenzó a indicarles los lugares donde debían ponerlos, hasta que alguien la interrumpió:
-Wow, comienza al reinado de Addison Montgomery ¿No?
Addie sonrió encantada de ver a Gregory House en la puerta, usando un sencillo atuendo que le quedaba increíble, a su parecer.
-Buenos días Dr. House.
-¿Siempre tratas así a tus colegas?
-No –Sonrió, coqueta- ¿Entonces puedo llamarte Greg?
-Me podrías llamar 'tabla' y sonaría igual de sexy viniendo de ti.
-¿Acostumbras ser así de galán con todas tus nuevas colegas?
-No, pero produces cierta curiosidad en mí, tengo que descubrir que es lo que llama tanto mi atención de alguna manera.
-No soy una persona demasiado interesante.
-¿Bromeas? Sexy, bella e inteligente ¿Dónde encuentro tan a menudo esa combinación?
House sonrió mirándola fijamente. Addison se acercó a él con su sonrisa característica:
-Así que es cierto lo que decían –El nefrólogo puso cara de no entender- Gregory House, un bastardo y un miserable, hasta que una mujer se cruza por su camino.
-Puedo ser bastardo con las mujeres, créeme.
-No lo has sido conmigo hasta ahora.
-Porque si lo fuera no sería flirteo.
-¿Me estás coqueteando?
-Tal vez… o tal vez sólo me divierto un poco.
Addison iba a contestar pero la llegada de Cuddy la dejó con las palabras en la boca. La decana lucía muy sorprendida de encontrarse al nefrólogo en la oficina, pero decidió pasarlo por alto:
-Veo que están preparando tu oficina.
-Sí, es un lugar hermoso, gracias por ofrecérmelo.
-No hay de qué –Se dirigió a House, mirándolo asesinamente- Doctor House ¿No tiene un paciente que atender?
-El tipo no dejará de agonizar porque yo esté ahí –Se excusó con simpleza, pero se asustó un poco al ver como la vena del cuello de la endocrina se inflamaba- Pero probablemente debería hacer algo para ayudarlo.
-Gracias.
Los tres se quedaron en silencio mirándose las caras por varios segundos. Cuddy enarcó la ceja y House reaccionó:
-Oh, ¿Esperas a que me vaya? –La cara de Cuddy lo dijo todo: estaba en problemas, y en unos grandes- Vale, vale, me voy –Miró a Addison, quien no dejaba de observar cada detalle de su rostro, y con voz seductora le dijo:- Seguiremos esta conversación…si sigo vivo para ese entonces.
Y con una infantil sonrisa se echó a andar a paso rápido por el pasillo. Cuddy se quedó cruzada de brazos observándolo alejarse.
-¿Hay algo más en lo que puedo ayudarte Lisa? –Preguntó cortésmente Addie.
-No, quería asegurarme de que todo estaba bien, que tengas un buen día y cualquier problema sabes dónde ubicarme.
La endocrina se fue hasta su oficina a paso firme, imponente como siempre. Addison se quedó en la puerta por unos momentos, preguntándose si acaso se perdía de algo en este hospital.
Mediodía
Cuddy hacía la cola para pedir su almuerzo cuando Wilson se coló delante de ella con la sola idea de molestarla, consiguiéndolo:
-¿¡Qué crees que haces!? ¡Ve a hacer la fila!
-Te noto un tanto más irritada –Se burló el oncólogo- Se pelearon ¿Verdad?
-No voy a hablar de eso en la mitad de una fila de almuerzo.
-¿Es algo sexual?
-Más vale que no lo sea o juro que mataré a tu amigo.
-¿Qué hizo?
Cuddy se aseguró que ningún curioso les estuviera prestando atención y susurrando le dijo:
-Ha estado como loco desde que Addison Montgomery llegó.
-¿¡Addison Montgomery!? –Expresó demasiado fuerte.
-Shhhhhh –Molesta- Sí ¿Tú también la conoces?
-¿Y quién no?
-¿¡Profesionalmente hablando o porque todos quieren llevársela a la cama!?
-Porque quiere llevárselos a todos a la cama, a decir verdad…
Cuddy abrió los ojos como platos, pero al instante Wilson echó a reír:
-Estoy bromeando.
-Desde que llegó me da la sensación de que no es del todo mentira.
-Bueno, tiene cierto historial.
-¿Y cuál es ese?
-No lo sé Cuddy, no andaré con chismes sobre ella.
Eligieron el almuerzo y se fueron a sentar.
-¿Tú también crees que es hermosa?
-¿Tú no? Digo, no puedes negar que ella es hermosa, es como si alguien negara que tú eres hermosa.
-Me bastaría con que mi novio lo negara.
-House es House –La endocrina lo fusiló con la mirada- ¡Ha cambiado! –Levantó los brazos como protegiéndose- ¡Ha cambiado, por ti! –Cuddy arrugó el ceño- Pero sigue siendo House, mejor dicho, sigue siendo un hombre.
-¿Crees que exagero?
-Creo que tienes razones de sobra para preocuparte…
-¿¡Pero qué…!?
-Pero no deberías hacerlo. House guarda su porno aunque esté contigo, ama ver mujeres hermosas.
-¿Y yo no le basto?
-En ver no hay pecado.
-¡Sí lo hay!
-Oh vamos Cuddy ¿Qué fue lo que me dijiste cuando comenzaron a salir?
-No esa frase no Wilson, la has utilizado demasiadas veces.
-"House es un maldito bastardo…"
-"Pero lo quiero a pesar de todo, así" –No pudo evitar sonreír- Tienes razón, y odio que la tengas, por cierto.
-No lo odias –Río- Te doy una razón para que sigas con él.
-Estos dos años no han sido tan malos ¿Verdad?
-¿Bromeas? ¡Jamás había visto a House tan feliz! Y para qué decir cómo estás tú desde que estás con él.
-No exageres, no es para tanto –Pero Cuddy no podía ocultar su sonrisa al escuchar las palabras de Wilson. Se terminó la ensalada que había pedido y le dijo:- Tengo mucho trabajo ¿Te importa?
-Para nada, yo también acabé.
Ambos se levantaron y tomaron caminos contrarios, pero Cuddy lo llamó:
-Gracias –Le dio un tierno beso en la mejilla- Siempre me pregunto por qué no estoy contigo en vez de estar con el bruto de House.
-Yo me pregunto lo mismo…
Sonrieron y volvieron a sus labores. Pero Wilson tomó otra dirección diferente a la de su oficina.
-¿¡ADDISON MONTGOMERY!? –House casi se cae del asiento al escuchar la llegada de su amigo. Lo miró en forma dubitativa, Wilson prosiguió- De todas las mujeres con las que debías confundirte en este periodo de la relación ¿¡La has elegido a ella!?
-¿Pero de qué diablos estás hablando?
-Siempre en una relación la gente se confunde, lo que es normal, sobre todo si hablamos de ti.
-¿Confusión? ¿Y de qué?
-Ves que hay cientos de otras mujeres bellas además de TU mujer, y te replanteas las cosas.
-Ese es un pensamiento que tengo incluso antes de estar con Cuddy.
-Cuando me contaron sobre su relación estaba seguro de que tarde o temprano esto ocurría en forma crítica contigo, pero tenía la esperanza de que no te afanaras con ninguna en especial.
-Aún no te sigo.
-¡Addison Montgomery! Diablos… ¡Addison Montgomery!
-¿Crees que me gusta Addison Montgomery?
-Creo que serías un idiota si no te gustara, la mujer está como un queso.
-Aprecio que compartas mi opinión.
-Si sólo se tratara de un cuerpo bonito pasaría… ¡Pero Dios, Addison Montgomery, un genio de la medicina!
-Oh, es cierto, ella saca bebés, lo había olvidado.
-Y Cuddy ya está sospechando.
-¿Sospechando? ¿Y de qué?
-La contuve por ahora, pero te lo advierto –Lo apuntó con el dedo muy molesto- yo mismo te partiré el rostro si llegas a hacerla sufrir.
-¿Y tú de quién eres amigo aquí?
-Pues tú me has hecho adorar a esa mujer y ya la he visto sufrir demasiadas veces por ti.
-Seguimos hablando en suposiciones…
-Mantente lejos de Addison Montgomery, por tu propio bien.
-Sólo quiero verle un poco las piernas Wilson, estás más histérico que Cuddy…
-Te lo advierto –Reiteró y salió de la oficina.
Por la tarde
-Miren quién quiere darle un gran abrazo a su madre –Exclamó House en forma boba al entrar a la oficina de la decana con Rachel en los brazos, ya de 3 años.
-¡Hola pequeña! –Cuddy se acercó y la pequeña Rachel enseguida la abrazó- Te extrañé muchísimo ¿Y tú a mí?
-Sí –Rachel sonrió mostrando sus dientes- quero alletas (galletas)
-¿Sí? En cuanto lleguemos a casa te daré ¿Bien?
-¡Ya!
Cuddy besó otra vez a su hija y luego le dio un tierno beso a House.
-¿Esperaste demasiado en la guardería?
-No, de hecho me estaba esperando con su mochila cuando llegué.
-Dejo listo aquí y nos vamos.
-¡Yo también quiero galletas! –Bromeó como niño pequeño.
-¿Sí? –Dejó a Rachel en el suelo y se acercó en forma sugerente, con una sonrisa coqueta- ¿Y no quieres otra cosa mejor?
-Lisa Cuddy con ideas del tercer tipo, con su hija jugando muy cerca… Sexy.
-Tonto –Sonrió y volvió a besarlo por varios segundos- No dejé hecha la cena ¿Pasamos a comprar algo?
-Se me apetece comida china.
-Comida china será.
Tomó su cartera y su abrigo y de la mano con su hija salió de la oficina. House iba detrás.
-Doctor House, creo que hay problemas con su paciente –Informó la enfermera de la recepción- El doctor Foreman dice que es urgente.
-Dígale al doctor Foreman que puede meterse el paciente por…
-¡Greg! –Cuddy lo calló, evidentemente decepcionada por la noticia- No importa, iré a comprar con Rachel y te esperamos en casa.
-Este sujeto se ha convertido en toda una molestia, debería dejar que muera ¿No crees?
-Si no vas a llegar avísame ¿Sí? Adiós.
Rachel también se despidió agitando la mano. Madre e hija salieron del hospital y House se fue en dirección al ascensor. No fue necesario apretar el botón porque las puertas ya se habían abierto y emergían de su interior a una siempre hermosa Addison Montgomery, quién no ocultó su alegría al verlo:
-¿Todavía trabajas Greg?
-Emergencia, mi paciente está muriendo o algo así…
-¿De verdad está muriendo? Porque me sorprende la facilidad con la que hablas.
-Tengo a 5 idiotas asegurándose de que sobreviva hasta que yo llegue.
-Comienzo a entender por qué dicen que eres un bastardo –Sonrió- Me resulta interesante, lo admito.
-Y eso que no me has visto jugar póker, ahí te derretirías –El localizador de House sonó, House se metió en el ascensor y Addison salió- Gente se muere ahí arriba, te tendré que dejar.
-Claro –El ascensor se iba a cerrar pero Addison repentinamente lo detuvo- ¿Hay buenos bares por aquí?
House sonrió al tiempo que Addison dejaba que el ascensor se cerrase, también con una sonrisa. En el elevador, House analizó su conversación con Wilson ¿Y si su amigo no estaba del todo equivocado?
Continuará.
Dime qué te pareció con un review si? :)
