Hola!:D lo siento muchísimo por tardarme tanto :( pero el mes es terrible en el colegio y no tengo tiempo :(
Vieron las fotos de la 7a temporada? Porque las acabo de ver y aún no lo puedo creer O.O .. será un sueño? :o no lo sé..
Disfruten el capítulo! :D y porfavorrrrrrrrrrrrrrrrrrrr REVIEEEW
Eva convenció a Adán
Domingo, 12:00 p.m.
Cuddy abrió lentamente los ojos, incorporándose con pereza. Se fijó que el lado de House estaba vacío.
¿Era posible? ¿House se levantó antes que ella?
Instintivamente miró la hora. Sus ojos se abrieron como platos.
-¡HOUSEEEEEEEEEE! –Casi saltó de la cama y lo primero que hizo fue ir a la habitación de su pequeña: la cama estaba hecha y Rachel no estaba ahí- ¿RACHEL?
-Deja ya de gritar –House le habló desde la cocina. Cuddy caminó hasta ahí- Pensé que nunca te despertarías.
-¿Qué ocurre?
-Nada, le preparo un tentempié a tu hija.
Cuddy vio a Rachel revolviendo un plato con cereales en la mesa, parada sobre una silla. Rachel vio a Cuddy y le sonrió tiernamente:
-¡Mamá!
-Cariño –Cuddy la tomó en brazos y la besó- Vaya… ¿Papá te ha bañado?
-Sí ¿Quiere? –Le indicó el plato con cereales- Hice yo.
-Se ve delicioso –Cuddy tomó el plato y se llevó a Rachel a la sala. Le sentó en el sofá y le pasó el cereal para que comiera- Cuando termines llámame ¿Bien?
-Ya.
Cuddy volvió a la cocina.
-¿Por qué la has levantado tú, qué pasa?
-Saldremos.
-¿Los dos?
-Sí.
-¿Y a dónde?
-A casa de Wilson, ha preparado una barbacoa.
-¿Y se piensan ir sin mí?
-Puedes venir si quieres, pero nosotros nos iremos ahora.
-¿Y por qué no me despertaste?
-Lucías cansada, te dejé dormir un poco más.
-¿De verdad sólo es eso?
-¿Qué más sería?
-Quizás no quieres salir conmigo.
-Oh deja ya el drama, claro que quiero salir contigo, pero es la casa de Wilson, supongo que te sabes el camino.
-Entonces me iré a bañar –House asintió, tomó su bastón y fue por Rachel. Cuddy caminó hasta el baño y se miró al espejo: traía un piyama muy sexy y un poco de sexo dominical no le hubiera ido mal ¿Por qué House no intentó poseerla? Ni siquiera le hizo un cumplido por sus fachas. Bajó la mirada y ya desnuda se metió a la ducha, tratando de olvidarse de lo sucedido.
Casa de Wilson
-Hey –Sam recibió a House, más bien a Rachel, con una gran sonrisa, tomándola en brazos- Hola pequeña, tanto tiempo sin verte ¿Cómo estás?
-¡Bien! –Rachel sonrió- ¿Io (tío) Wion (Wilson)?
-Está afuera –Sam miró a House y buscó con la mirada Cuddy- ¿Lisa no vino?
-No estaba lista así que nos adelantamos –Ambos doctores caminaron hacia el patio- Pero vendrá pronto.
-James me contó que las cosas no andaban muy bien entre ustedes –Sam no lo miró a la cara cuando le dijo esto y House lo agradeció- ¿Es cierto?
-Tu esposo es muy chismoso.
-Se preocupa.
-Todas las parejas pasan por eso, no es la gran cosa.
-Sabes que no te mereces a alguien tan buena como ella, así que cuídala, porque otra como Lisa jamás encontrarás.
Llegaron hasta el patio y ahí el grupo más cercano charlaba alrededor de la barbacoa. House se fijó en cierta pelirroja y se sorprendió:
-¿Addison?
-¿Hay algún problema que esté?
-Ninguno –Addison miró a House y sonrió- ¿Te quedarás con Rachel?
-Iré a dejarla a la habitación de Bobby para que vea televisión, todos los niños están ahí.
-Bien –Le pasó el bolso de Rachel- Déjalo en algún lado, me veo menos sexy tan maternal.
-Idiota.
Sam se fue con Rachel. House caminó hasta la parrilla en donde Wilson preparaba todo.
-¿Addison Montgomery? –Wilson se sorprendió de verlo, House siguió- ¿Qué hace ella aquí?
-Claramente la invité House.
-¿Por qué?
-Ya han pasado casi dos meses desde que llegó ¿No crees que pensé que todo el problema ya estaba solucionado?
-Jamás ha habido un problema.
-Sabes a que me refiero.
-Addison sigue siendo igual de hermosa y yo sigo siendo igual de caliente ¿Por qué eso cambiaría en dos meses?
-Ya basta House –Wilson se molestó- Invité a Montgomery porque es mi amiga y quiero a todos mis amigos aquí. Lo siento si no pensé en tu descontrolado pene, pero tendrás que solucionarlo.
-Mal amigo.
-A propósito ¿Dónde está Cuddy?
-No estaba lista aún, llegará en un rato.
-¿Se han arreglado las cosas?
House iba a responder pero entonces sintió una larga mano tocar su espalda. Se volteó para ver de quien eran y no pudo evitar sonreír como idiota a ver a la mismísima Addison parada junto a él, más hermosa que nunca: un vestido corto que le llegaba a la mitad de los muslos, color celeste, el largo cabello rojo como recién lavado, revuelto y desordenado, que la hacían más sexy y atractiva aún.
-Hola pelirroja, creo conocerte de algún lado.
-Hola señor del bastón, sí, creo que yo también.
-¿A qué bastón te refieres?
Addison rió y le pegó en el brazo levemente, con complicidad.
-¿Me acompañas a la cocina? –Addison preguntó, señalando su copa de vino vacía.
-Eh… -House miró a Wilson suplicando ayuda, pero el oncólogo no hizo nada- Claro.
Caminaron juntos hacia la cocina, hablando de puras tonterías, riendo, sin tener dificultad alguna para encontrar tema de conversación: así eran House y Montgomery, así siempre sería su relación.
-Entonces ¿Las cosas salen bien en el hospital?
-Creo que sí, ya tengo todos los pacientes que tenía en Seattle.
-Genial.
-Es una lástima que no hayamos coincidido con algún paciente –House la miró riendo, con la ceja enarcada, Addison se corrigió- Vale, es bueno porque no ha habido ninguna incógnita y por lo tanto no han corrido riesgos, pero…
-Ya sé, ya sé –House sacó una botella de vino nueva y la abrió- Sí he tenido un par de casos, pero no has estado de turno así que no hemos coincidimos.
-Sabes que puedes llamarme si es muy urgente –La pelirroja lo miró a los ojos- Eres el único doctor que haría levantarme un domingo por la tarde.
-Wow ¿O sea que estás aquí por mí, ahora?
-¡No! –Ambos se largaron a reír- No sabía que venías, en realidad.
-Ni yo que venías tú –Le sirvió vino a Addison y se sirvió a él- Por… ¿Porque estamos aquí? –Levantando su copa.
-Porque estamos aquí –Addison chocó la suya.
-Mirándonos a los ojos, ya sabes lo que dice el dicho.
-¿Siete años de mala suerte?
-De mal sexo.
-Vale, no quiero correr riesgos –Mirándose a los ojos, cómplices, bebieron un sorbo.
El ambiente como era de costumbre se tensó. Los labios de Addison quedaron remojados en vino tinto y House sintió el impulso de secarle hasta la última gota con su propia lengua, pero entonces sintió como lo llamaban.
-Papá –Ambos miraron hacia abajo, encontrándose con la pequeña Rachel- Quero agua.
Addison y House se percataron de lo juntos que estaban uno del otro, por lo que tomaron distancia.
-Debes pedirle a tía Samy.
-Quero tú.
-No seas pesada.
-Quero brazos –Rachel estiró los brazos y House rodó los ojos- ¡Papá!
-¡Muy bien! Maldita manipuladora.
House tomó en brazos a Rachel y ésta se acomodó en su cuello, sonriendo. Addison seguía en chock.
-No sabía… vaya… nunca me dijiste que… tenías una hija.
-Es la hija de Cuddy –Le hizo cosquillas y la pequeña rió- Rach, saluda a Addison.
-Hola –Rachel sonrió, mostrando sus dientes- E' linda –Le comentó a House.
-Gracias –Addison, aún sin poder creérselo, le acarició la mejilla.
-Es un merito, Rach no encuentra a casi nadie linda, sólo a Cuddy.
-Me halaga señorita –Miró a House- Es muy lindo que te diga papá.
-Eso creo.
-No sabía que Cuddy tenía una hija ¿Estuvo casada antes?
-No, Rachel es adoptada.
-¿La adoptó contigo?
-Dos años antes de estar conmigo. Era la hija de una paciente nuestra que falleció de eclampsia.
-Cuddy es demasiado hermosa como para no haber estado con nadie además de ti.
-Cuddy me ama demasiado –Exageró.
-¿Y mami? –Rachel preguntó- ¿Onde ta?
-Ya viene –Miró a Addison- Y a ti ¿No te gustan los niños?
-Me gusta traerlos al mundo, no cuidarlos en él–Rieron- Pero sí hubo un bebé del cual me enamoré…
-Déjame adivinar ¿Un sobrino?
-El hijo de mi ex novio.
-Rompieron y…
-Se fue a vivir con su madre. Es una larga historia –Addison bebió otro trago- Y no la quiero contar.
-¿Ésa es la razón por la que te fuiste de LA?
-Quizás.
House la miró y sonrió.
-¿Sabes por qué me gustas Montgomery? –Addison abrió los ojos sorprendida, sin palabras- Porque eres el mayor misterio que tengo ahora en mi cabeza.
-Si te gusto por eso ¿Por qué te gusta Cuddy?
-Cuddy no me gusta tanto –Addison otra vez se quedó sin palabras. Otra persona, quién oía desde la entrada, salió de ahí a toda velocidad, pero los doctores ni siquiera la oyeron- Porque a Cuddy…
-¿La amas?
-Eso creo.
-Puedes amarla y desearla al mismo tiempo.
-Lo sé, quizás por eso es que hemos tenido tantos problemas últimamente.
-¿Están teniendo problemas? ¿De verdad?
-Sí. Vamos a fuera, creo que está lista la barbacoa.
-Sí.
Addison y House salieron con Rachel. Se acercaron a Wilson y Sam, sorprendiéndose:
-¡Mamá! –Rachel prácticamente se lanzó a los brazos de Cuddy, quién sin decir nada, sólo le sonrió a su hija y la abrazó.
-¿Cuándo llegaste? –House preguntó, muy sorprendido de verla.
-Hace poco –Cuddy casi no lo vio. Le sonrió cortésmente a Addison- Qué tal Addison.
-Muy bien –Addison se percató de algo: los ojos de Cuddy estaban enrojecidos, pero no hinchados. Parecía estar conteniéndose de llorar, porque sus labios temblaban ligeramente- ¿Y tú?
-Bien –Cuddy bebió un largo sorbo de vino- ¿Conociste a mi hija, Addison?
-Es un encanto.
-¿Papá te ha cuidado, mi amor?
-Sí –Rachel sonrió e indicó a Addison- Ella e' muy linda.
Cuddy hizo lo que para Addison sin duda fue una muy amarga sonrisa.
-Cariño –Sam le dijo en voz alta a Wilson- ¿Está listo, verdad?
-Sí, vayan a sentarse.
Cuddy, sin acercarse a House, caminó junto a Sam y Wilson. Addison le preguntó al nefrólogo:
-¿Se encuentra bien? La noté extraña.
-Yo también, supongo que en un rato estallará la tercera guerra mundial.
-¿Por qué?
-No tengo la menor idea.
Ellos también se fueron a sentar.
3 horas después
-¿Has hablado con Cuddy? –Addison le preguntó a House, los dos sentados cerca de la piscina. House negó con la cabeza- Quizás le pasó algo.
-Si hubiese sido algo grave me lo hubiera dicho.
-Las mujeres somos más sensibles que ustedes, no lo olvides.
-¿Por qué te interesa tanto como esté Cuddy?
-Porque soy mujer y reconozco esa mirada cuando la veo.
-Entonces… ¿Es algo así como lealtad femenina?
-¿Por qué no me preocuparía por ella?
-No lo sé.
Se quedaron mirando un largo rato.
-¿Interrumpo algo? –Dijo de pronto Cuddy por atrás. Ambos se voltearon y la miraron- Si es así… lo siento, pero necesito hablar algo contigo –Mirando a House- ¿Me lo prestas un segundo, Addison?
Addison se iba a parar pero House la detuvo y se paró él. Se acercó a Cuddy, la miró por un momento, miró la copa de vino que la endocrina sostenía y suspiró:
-Dame tu copa.
-No.
-Estás ebria.
-No.
-¿Qué se supone que te pasa?
-No es el mejor lugar para hablar –Mirando a Addison- ¿No crees?
-Claro que no, ni tu estado el más apropiado.
-Sólo estoy mareada.
-Si me disculpan… -Addison se volvió a parar, pero House la detuvo otra vez- Greg tienen que hablar.
-No te muevas, nosotros nos iremos.
-A mí no me importa, de verdad.
-Addison…
De pronto Cuddy comenzó a reír, pero era una risa cargada de ironía. House se desconcertó:
-¿Qué te pasa?
-Lo siento, no quise interrumpir su conversación… pero Dios, se veían tan bien juntos.
-¿Qué? –Ahora Addison preguntó- Lisa…
-Tan sólo fíjate en cómo te mira Addison, si está loco por ti.
-Lisa, creo que…
-Lo conozco hace veinticinco años Addison –Miró a House con tanta amargura que parecía desmoronarse- House sólo te mira así cuando está perdido por ti.
-Okay, creo que fue suficiente –House la tomó del brazo pero Cuddy se soltó, quizás más violentamente de cómo lo hubiera hecho sobria- ¡Cuddy!
-Es enserio Greg, luces tan bien con Addison, de verdad no quiero separarlos.
-Has elegido el momento perfecto para perder la cordura.
-Lisa, Greg y yo…
-No sé si tienen una aventura –Les reconoció- Pero si la tuvieran… no es necesaria. Me basta con que me digas que esto se acabó para preparar tu maleta y sacarte de mi vida, Greg. No necesito que mientas ni que se escondan.
-¡Lisa nadie aquí tiene una aventura! –House se enojó- Si sobria eres molesta, ebria y celosa eres insoportable.
-¿Qué te hace pensar que Greg y yo tenemos una aventura? –Addison preguntó, atónita.
-Addison sé que te mueres por él desde el primer día que lo conociste –Cuddy sonrió ante la cara de culpabilidad de Addison- Y no me lo niegues…simplemente lo sé –Miró a House, por primera vez sin ironía, sólo tristeza- Esos ojos azules cuando te miran, esa sonrisa idiota y de galán que te pone cada vez que te coquetea…
-Lisa por favor –Addison estaba muy incómoda- Esto no es…
-Te atrae que sea tan malvado, que no le importe nada… te atrae que no tienes idea que esperarte de él, que en un segundo le gustas y al otro no se acuerda de tu nombre. Te vuelves loca cuando se acerca a ti, te mira los labios…
-Sí Lisa –Confesó Addison harta de las palabras de Cuddy- Tienes razón, me gusta mucho tu novio, me encanta. Pero él está contigo y nada cambiaría eso ¿No lo entiendes?
-Les deseo toda la suerte del mundo.
Una pequeña lágrima salió del rostro de Cuddy y ésta se fue a paso rápido de ahí.
Addison miró a House:
-Lo siento, no pretendía…
-No importa. Adiós Montgomery.
House salió tras Cuddy. Addison entendió, una vez más, que House siempre estaría con Cuddy, y absolutamente nada cambiaría eso, ni siquiera su confesión.
Auto
Cuddy ponía las llaves del auto cuando House se las quitó, y muy firme, exclamó:
-¿¡Es que te quieres matar! ¡Mira cómo estás y pretendes conducir así!
-¡Déjame en paz!
-¡Sal del maldito asiento, yo conduciré!
-¡No Greg, vete con Montgomery, ella te está esperando!
-¡SAL DEL MALDITO ASIENTO LISA! –House la empujó lo suficiente para que se sentara en el asiento del co-piloto. Cuddy no lo miraba, sólo se preocupaba de no romper a llorar, porque sus labios temblaban más que nunca.
House se acomodó en el asiento y echó a andar el auto, furioso.
Casa de House y Cuddy
-¡Dime qué demonios te pasa! –Gritó House al entrar tras Cuddy y cerrar de un portazo la puerta- ¡Cuddy!
-¡Olvídalo Greg, no quiero hablar de esto!
-¿Pero embriagarte en la barbacoa de Wilson, hacerme una escena con Montgomery y prácticamente olvidar que tienes una hija, es mejor que hablar?
-¡Cállate, cállate de una vez!
-¡Si esto se acaba…!
-¡No Greg! –Cuddy se largó a llorar- ¡Si esto no acaba no será mi culpa!
-¡Claro que sí, actuando como una niña tú…!
-¡No es mi culpa que tú ya no me desees! –House se quedó mudo, su rostro cambió al instante. Cuddy intentó secar las lágrimas de sus ojos pero le era imposible- Oí lo que le dijiste a Montgomery en la cocina.
-Eso fue…
-La verdad… y no puedo hacer nada por eso.
-¿Y qué es lo que crees? ¿Qué te dejaría y correría a los brazos de Montgomery?
-No me importa lo que hagas.
-¿NO te importa?
-¡NO!
-¿Por qué?
-Porque nuestra relación ya no tiene ni pies ni cabeza.
-¿Qué?
-No puedo estar con un hombre que no me desea ¡NO PUEDO!
-Ni siquiera hemos hablado de eso, estás como loca por una estúpida conversación que tuve con Montgomery.
-¿Y qué hay que hablar? Dime.
-Mañana por la mañana…
-¡NO, quiero hablar ahora!
-¡No hablaré contigo así!
-¡Deja de excusarte y dime la verdad, dime que ya no te intereso!
-¡No te diré nada que no piense, ahora vete a tomar un café, a dormir o a lo que sea, porque eres una M-O-L-E-S-T-I-A así!
-¡VETE AL DIABLO!
-¿Sabes dónde iré? ¡Me iré con Addison Montgomery! ¿Estarás feliz así?
-¡MUY FELIZ, POR FAVOR, CORRE HACIA ELLA, VAMOS, NO QUIERO QUE PIERDAS TU TIEMPO!
-¡Deséame suerte!
House tomó las llaves del auto de Cuddy y hecho una furia salió dando un portazo. Cuddy gritó y golpeó la pared, destrozada.
Casa de Addison
-¿Qué haces aquí? –Preguntó desconcertada Addison en la puerta, viendo a House- ¿Y Cuddy?
-No importa –House entró a la casa de Addison y se abalanzó a sus labios. Addison al instante se separó.
-¿Qué estás haciendo? ¿Qué pasó con Cuddy?
-No te interesa Cuddy –House la tomó de la cintura con fiereza, se acercó a sus labios y le habló muy de cerca- A ti sólo te intereso yo…
-Sal de mi casa –Addison estaba hipnotizada- Sal de mi casa…
House volvió a devorar sus labios y Addison no pudo más que entregarse por completo a él. Rodeó con su pierna derecha la cintura del nefrólogo y comenzó a sacarse la blusa, avanzando a paso torpe hacia su habitación.
House se comía los rojos labios de Addison como si fueran un postre, sin parar, sin respirar, succionando cada centímetro de él, saciándose de su sabor, desesperado.
-Greg… -Addison lo detuvo cuando ya estaba sobre ella en la cama- Tú no quieres esto.
-Sí lo quiero.
-Tú la quieres a ella.
-Yo…
-Tú la quieres a ella cada día de tu vida, no a mí. No lo eches a perder.
House no dijo nada, dándole la razón. Addison lo movió de su lado y se levantó, arreglándose en lo posible la blusa y el cabello, con la mirada gacha.
-Vuelve con ella Greg, es junto a ella donde quieres estar.
House suspiró.
Casa de House y Cuddy
House entró a la casa lentamente, pensativo. Avanzó unos pasos y entonces su mundo se paralizó:
-¿CUDDY?
Cuddy estaba en el suelo, inconsciente. Se acercó a ella lo más rápido que su pierna le permitió y comenzó a moverla:
-¿Qué tienes? ¡Despierta, despierta!
-Shhh… -El alma le volvió al cuerpo al darse cuenta que sólo dormía. Una botella de vino casi vacía estaba a su lado.
-Qué tontería hiciste Lisa.
-Quiero dormirrrrrrr…
-Ven, vamos a la cama.
-No, aquí…
-Levántate –House le tiró los brazos para que se levantara, pero ésta lo abrazó intensamente y siguió junto a Morfeo. House la miró dormir en su tórax- Oye… ¿Por qué haces y dices tantas estupideces?
-Porque te amoooooooooo –Cuddy ni siquiera abrió los ojos y sólo se acomodó más sobre el nefrólogo. Entonces con una voz muy triste y apagada le susurró- No quiero perderte -Por un momento consciente- No quiero…
-Yo tampoco.
House se acomodó en el suelo y con Cuddy en sus brazos, se puso a dormir.
Continuará.
