Siento la tardanza, el otro fic me consume demasiado xD.
Cortito, ojalá les guste.
No se olviden de comentar :D


La consciencia de Adán

Semana siguiente.

Cuddy se despertó con las dulces carcajadas de Rachel a su lado. Abrió los ojos lentamente, con pereza, encontrándose a su hija jugando con su cabello. House no estaba a su lado.

-Hola pequeña ¿Cómo dormiste?

-¡Ien! (Bien)

-¿Dónde está papá?

-No e' (No sé)

-¿Está en casa?

-No.

-¿No te dijo dónde iría?

-Pital (Hospital)

Cuddy sintió un nudo en la garganta. Otra vez la misma historia, otro día igual al anterior. No podía seguir aguantando, el tema la destrozaba.

Iba a tomar el blackberry para llamarlo cuando lo sintió llegar. Respiró profundo para no llorar y esperó que llegase.

-¿Sigues durmiendo? –House sonreía- Levántate, es un lindo día.

-¿Por qué fuiste al hospital un día sábado? –A Cuddy le temblaba el mentón.

-Chismosa –Le dijo a Rachel, quién rió. La endocrina seguía esperando una respuesta- Tuve que hacer unos trámites.

-¿Con Addison? –Sonrió irónica, ya resignada.

-NO, ni me acerqué a Montgomery.

-No te creo.

-No lo hagas, definitivamente la confianza no es algo que quede en esta relación.

-Qué relación… -Cuddy se levantó de la cama y con la mirada en los suelos caminó hasta la entrada. Pero no pudo seguir avanzando.

House la tomó de la cintura y la miró profundamente. Cuddy no hizo nada por apartarse, extrañaba muchísimo tanta cercanía con él. El nefrólogo bajó lentamente sus manos desde su cintura hasta el borde de su piyama y le quitó la prenda rápidamente. Cuddy sin dejar de mirarlo le dijo:

-Rachel está aquí…

-Rach, Jorge el curioso comenzó –Rachel se levantó y corrió hacia la sala sonriendo. House cerró la puerta con llave y volvió a mirarla- Solucionado.

Cuddy sólo conservaba su ropa interior. House se quitó la camisa y volvió tomar su cintura, mirándola de arriba abajo con deseo. Pero Cuddy no sonreía y su mirada seguía en el suelo. Levantó su rostro tomándole el mentón y mirándola fijamente le dijo:

-Dime algo… ¿Qué diablos me ves?

-¿De qué hablas?

-Yo sé lo que te veo: eres LEJOS la mujer más hermosa y sexy que pisa el planeta –Cuddy por fin sonrió- Ahora dime ¿Qué diablos me ves tú? Porque Mister World no soy.

-Me gustan… tus ojos –Cuddy rió- Enserio, me encantan tus ojos.

-No haces el amor con los ojos. Oh vamos… algo me debes ver.

-Claro que te veo algo, hemos hecho el amor por 2 años. Es sólo que… no me he puesto a pensar en eso –House sonrió y comenzó a besar su cuello. Cuddy rió y sólo acarició su cabello, sintiendo la lengua del nefrólogo estimularla- Tienes ese no sé qué, que me encanta.

-¿Te encanto?

-¿Lo dudas? –Cuddy lo empujó hasta la cama y se subió encima- Debería decírtelo más seguido ¿No? Me E N C A N T A S –Lo último se lo dijo en sus labios y lo besó intensamente.

Los besos comenzaban a multiplicarse cuando el celular de House los interrumpió. Cuddy lo tomó y miró en la pantalla 'Montgomery llamando…', lo que la enfureció. Miró a House, que lucía demasiado entretenido tocándole las piernas como para percatarse de la situación. Con el mentón tenso le dijo:

-Te llama tu amiguita…

-No me interesa –La atrajo hacia a él para besarla nuevamente y aprovechar de sacarle el sostén- Sólo córtale…

-Haré algo mejor –House ya tenía en su boca uno de sus senos y lo succionaba con placer. Cuddy aceptó la llamada y dijo:- Addison…

-"¿Lisa? ¿Está Greg ahí? Necesito hablar con él"

-Él está un poco ocupado ahora.

-"Enserio es muy importante"

-Enserio está muy ocupado –Cuddy rió ante las cosquillas de House, intencionalmente- Llámalo en un rato…

-"Lisa, por favor, un paciente está muriendo ahora, ¿No podrían…?

-Addison, estoy tratando de tener sexo con mi novio ¿Podrías POR FAVOR llamar en 30 minutos? –Addison se quedó muda- GRACIAS –Cuddy cortó y lanzó el celular lejos de ahí.

-Ésa es mi gatita –House la miraba fascinado- ¿Cuidando a su macho?

-A ella también le encantas –Cuddy mordió su labio inferior y lo miró con deseo- La diferencia es que tú eres MÍO. Cada día del año, en todo momento –Le bajó los pantalones y liberó a su explotante miembro- Incluso cuando estás con ella eres mío –Se subió encima y lo introdujo en ella de un solo golpe, gimiendo fuertemente- ¿Lo has entendido? M Í O.

-¿Y por qué lo dudaste entonces? –House comenzaba a moverse lentamente dentro de ella, sonriendo al ver la lujuria de Cuddy tras sus verdes ojos.

El celular volvió a sonar. Cuddy sonrió.

-Porque no había pensando en todo lo que te deseo hasta ahora –Cuddy tomó el cabezal de la cama para afirmarse y comenzó a moverse rápidamente tratando de profundizar las llegadas del nefrólogo- Dios te deseo tanto –Ya tenía la respiración cortada- ¡Cada maldito día de mi vida! ¡Ahhhh…!

Sus cuerpos comenzaron a transpirar mientras el vaivén de sus caderas no hacía más que acelerar sus corazones y a ellos mismos. Empezaron como débiles gemidos y explotaban como gritos, de placer, lujuria, de todo aquello que el último tiempo parecía haber perdido.

El celular volvió a sonar, lo que pareció estimular más a la endocrina, quién aumentó sus llegadas hasta el punto de casi perder el control.

-¡Y tú me deseas a mí Greg! –Le gritó desahogándose por fin mientras su cuerpo hacía el resto- ¡No a ella, a mí! –House no era capaz de decir nada, sumido en el placer- ¡DÍMELO Greg! ¡A quién perteneces!

-¡A ti!

-¡SÓLO A MÍ! ¡AAAH…!

Cuddy acabó en House y House segundos después lo hizo. La endocrina se desplomó sobre él con el corazón apunto de salírsele del cuerpo y con una bella sonrisa en los labios.

Luego de varios minutos así, descansando junto al otro, Cuddy se acomodó en el otro lado de la cama, apoyando su cabeza en el tórax de su novio. El celular una vez más comenzó a sonar.

-Tú dirás, amor de mi vida –House bromeó, mirando a Cuddy con una sonrisa.

-Déjalo sonar un rato, aún no ha pasado media hora.

-Pero no duramos media hora.

-¿Te has acostado con ella?

-¿NO?

-Entonces dejaremos que se torture un poco más.

-Se creará falsas expectativas –Rió.

-¿Te importa acaso? –Cuddy enarcó la ceja y ambos se largaron a reír.

-Te daré en el gusto sólo por haber tenido el mejor orgasmo de tu vida.

-¿Cómo lo sabes?

-LO SÉ.

Cuddy miró a House con una tierna sonrisa y lo besó. El celular seguía sonando.

-Esto es música para mis oídos, cariño –La endocrina rió- Pero desconéctalo ¿Quieres?

-Tú mandas –House lo apagó.

-Ahora dime ¿Por qué fuiste al hospital?

-Sabía qué no podías quedarte con la curiosidad –Cuddy rió y puso cara de culpable. House rodó los ojos y jugó con su nariz- Pues, y arriesgando a tener alguna pelea gorda, le fui a decir al consejo que nos íbamos de vacaciones.

-¿TÚ QUÉ?

-Aquí vamos…

-¿Y POR QUÉ LES DIJISTE ESO?

-Porque es la verdad.

-¿QUIÉN DICE?

-Yo –Se subió encima de la endocrina- El rey león volvió por su trono.

-Idiota –Cuddy rió- ¿Y dónde el rey león pretende llevar a su leona?

-¿A cuál de todas? –La decana le golpeó el pecho arrugando el cejo- ¿Qué? Un rey león tiene muchas leonas.

-HOUSE…

-Compré tres pasajes a Brasil, nos iremos una semana.

-¿Ya lo hiciste, sin consultarme?

-Era parte de la sorpresa.

-¿Y por qué?

House sabía que sus pensamientos sobre Addison era algo que no debía compartir con ella.

-Porque necesitamos tiempo para nosotros. La playa te hará genial, por lo demás.

-¿Te gustaría que me asoleara?

-Te quiero muy morena y sexy esos días.

-Bien… te haré caso.

-Rachel amará el mar.

-¿Enserio quieres que la llevemos?

-Hay unas guarderías fantásticas en el hotel que reservé.

Cuddy se largó a reír y envolvió con sus piernas la cintura de House. Lo besó apasionadamente y le pasó el celular:

-Puedes llamarla ahora.

-Chica mala –House marcó a Addison, quién no tardó en contestar- Addison, tú dirás…

-"¿El sexo estuvo bien?"

-Fantástico, creo que Lisa perdió varios gramos, vaya que transpiraba la mujer.

-"Interesante información –Addison se oía furiosa- Ahora ¿Podrías preocuparte de mi paciente? ¡VA A MORIR!"

-Lo siento Addie, estoy de vacaciones.

-¿QUÉ?

-Me iré a Brasil unos días con mis chicas, así que tendrás que arreglártelas sola. Adiós.

House cortó y apagó el celular. Cuddy lo miraba desde abajo de él fascinada.

-¿Cómo estuve?

-Creo que te haré un oral en estos momentos.

-¿Y qué esperas?

Ambos sonrieron.

Continuará.