Siento en el alma el retraso u.u pero entre las vacaciones y los otros fics en los que trabajo, éste se me olvida a cada momento.
Enjoy!
Problemas en el paraíso II
PPTH
House entró al hospital cerca de las 10 a.m.
Esperó un rato donde marcaba tarjeta a Cuddy, quién solía regañarlo cada vez que llegaba tarde. Pero como se esperó, Cuddy no llegó, y no le quedó más que irse a su oficina sin poder hablar con ella.
Se encontró a Wilson en el ascensor:
-¿Qué haces aquí? –Wilson notó el malhumor de su amigo- ¿Por qué no están en Brasil follando como animales y asoleándose?
-Adelantamos las vacaciones un poco –House evidentemente no quería hablar del tema, le enfurecía- Y no hablaré al respecto.
-Vale –El ascensor se abrió y ambos salieron en direcciones opuestas- Cuando quieras hablar…
-Sé tu dirección cariño, no te preocupes.
House rodó los ojos y entró a la sala de diferencial, en donde su equipo trabajaba en un caso. Grande fue su sorpresa al encontrarse a Addison en la mesa, siendo parte del diferencial.
Al verlo entrar, todos lo miraron extrañados, sobre todo Addison, quién enseguida se ruborizó.
Foreman fue el primero en hablar:
-Nos dijiste que volverías en una semana.
-Bueno, mami y papi se aburrieron de Brasil y decidieron volver –House se sentó en cabecera de la mesa, como siempre, y miró la pizarra de síntomas y luego a Montgomery- ¿A qué debemos tu linda visita, Addison?
-Están atendiendo a mi paciente –Addison se levantó, sin mirarle a los ojos- Descuida, los dejaré trabajar.
-No te he pedido que te vayas –House la obligó a sentarse- Entonces… ¿Los síntomas?
Addison, sin comprender del todo, comenzó a hablar como la profesional que era, tratando de ignorar la tensión que había entre los dos.
House escuchaba a la ginecóloga hablar, confundiéndose aún más.
¿Cómo seguiría así?
El tiempo se lo dirá.
Sala de operaciones, tarde
-Bisturí –Addison le pidió a su enfermera acompañante mientras hacía una cesárea a otra de sus pacientes- Controla sus latidos…
Addison no pudo seguir al notar a Cuddy, cubierta tras el típico traje de cirujano, frente a ella mirándola operar. No pudo comprenderlo.
-¿Lisa, qué…?
-Sólo observo –Cuddy le interrumpió- Sigue adelante con la operación, no pares por mí.
Addison asintió y continuó, aunque sabía que la endocrina algo tenía entre manos. De vez en cuando la miraba y podía notar como los ojos de la decana estaban rígidos, muy seria, pensando en muchas cosas a la vez.
Luego de pensarlo, Addison se animó a decir:
-Siento mucho lo de Brasil. Yo… yo no pensaba con la cabeza, estaba algo ebria y…
-¿Qué le dijiste para dejarlo así? –Cuddy no la miraba, no era capaz.
-Nada…
-¡Algo debiste decirle Addison! –Cuddy perdió la compostura, prácticamente se lo vomitó en el rostro.
-Le dije… le dije que deseaba acostarme con él y que lamentaba mucho que estuviera contigo.
-¿Y qué te dijo él?
-Que te amaba.
-Mentira.
-Pregúntaselo, verás que digo la verdad.
-¿Te has acostado con él?
-¡NO!
-¿Quieres acostarte con él?
Addison tardó en contestar:
-Sí.
-¿Sabes? Él no es la gran cosa –Cuddy tenía lágrimas en los ojos- Tus ex novios son mucho más guapos que él.
-Lo sé.
-Él… -Cuddy se sintió débil, expuesta, sin armas para pelear, salvo una- Él es mío, Addison, y no me importa lo que sientas por él, no te permitiré quitármelo –Addison la miró, sorprendida por sus palabras- Él es mío… ¿Has entendido?
-Siempre lo tuve claro.
-Bien.
Cuddy salió de la sala sin decir mucho más.
En el pasillo, levantó la vista y se encontró con su novio, apoyado en la pared y viéndole con algo de curiosidad, parecía esperarla.
-¿Qué haces aquí?
-Eso mismo te iba a preguntar –House intentó tomar sus manos pero Cuddy se alejó caminando en otra dirección- Lisa, por favor…
-No, hoy ¿Vale? –Cuddy no se detuvo, pero sentía como House caminaba atrás, así que paró y lo encaró- ¿Sabes qué? Pensaba que después de 2 años de relación, respeto era algo que no necesitaba pedir.
-Lisa, no tengo nada con ella ¿Por qué no me crees? –House la tomó de la cintura y se acercó a besarla, pero Cuddy corrió su cara y sólo pudo conseguir su mejilla- Hey…
-Quizás no tengas algo físico con ella –Tenía los ojos vidriosos- Pero aún así, desde que ella está…
-TE AMO, Dios, ¿De qué otra forma te lo demuestro?
-No importa…
Cuddy iba a seguir su camino pero House la abrazó y besó intensamente, sin dejarle escapatoria.
La endocrina intentó negarse pero el nefrólogo era más fuerte, por lo que luego de forcejear un rato se rindió y correspondió el beso, acariciando su rostro y abrazándolo más.
Extrañaba sus caricias, desde lo ocurrido en Brasil prácticamente no se miraban, ya no soportaba estar así, necesitaba de él, lo reconociera o no.
-Perdóname –House le susurró en sus labios, sin dejar de acariciar su espalda. Cuddy dejó de besarle para abrazarle más intensamente y esconderse en su cuello, necesitaba de su protección, ahora más que nunca- Perdóname el hacerte dudar tanto… no sé lo que me pasa. Yo… yo sólo sé que quiero estar contigo ¿Vale? Eso es todo lo que importa.
-Quiero que las cosas vuelvan a ser como antes –Cuddy susurró, besando con ternura su cuello- Quiero que te guste estar conmigo otra vez…
Se abrazaron otra vez, el espacio en el que estaban ya no importaba.
Addison salió y se encontró con la pareja en el pasillo. Cuddy le daba la espalda, pero House se quedó mirándola parada ahí, tenía una expresión de confusión en sus ojos, Addie lo pudo sentir.
House la vio alejarse, sin dejar de preguntarse qué es lo que debía hacer.
1 semana después
-¡No, no puedo matar a mi paciente House, definitivamente no! –Addison y House mantenían una fuerte discusión en la oficina pequeña de House, mientras todo el equipo observaba desde la sala siguiente.
-¡Tu paciente es la madre, la que definitivamente morirá si no matas al bebé!
-¡Ambos son mis pacientes, y los puedo salvar, tú no me dirás como hacer mi trabajo!
-¡No Addison, no puedes salvarlos a ambos, no puedes ser la súper héroe siempre, a veces la gente muere, conoces muy bien tu trabajo como para no entenderlo!
-¡Me tratas como si jamás hubiese hecho un aborto, como si jamás uno de mis pacientes hubiese muerto, NO ME HAGAS REÍR! –Addison tomó el expediente del paciente y salió de ahí, furiosa. House salió tras ella- ¡No soy una estudiante de medicina House, no necesito tus enseñanzas, tengo tanta experiencia como tú o como cualquier idiota de este hospital!
-¡No estás viendo la realidad, estás cegada en una utopía que no tiene ni pies ni cabeza!
-¡Yo, House, soy la MEJOR ginecóloga de este país, y si te estoy diciendo que lo haré, es porque así será!
House no le pudo rebatir. La confianza que irradiaba Montgomery era alucinante. La ginecóloga, al no escuchar respuesta, siguió con su camino a paso veloz, cien por ciento concentrada en su objetivo.
Ya no importaba nada más, sólo su trabajo.
Quizás, sí eran iguales después de todo.
Continuará.
