Capitulo 27:
Bella POV
Un ligero movimiento a mi lado hizo que saliera de mi ensueño, abrí los ojos lentamente y lo primero que vi fueron los orbes verdes de edward viéndome fijamente
-¿te desperté? –Pregunto -lo siento pero es que ya vamos a llegar al puerto –
-no hay problema –dije quitándole importancia -te importa si voy a tomar una ducha? –negó con la cabeza
Me puse de pie y camine hasta el baño del camarote. Tome una ducha rápida mientras pensaba en los sucesos de la noche anterior, mi mente aun no alcanzaba a entender con es que con tal solo dos semana me haya hecho tan dependiente de él, al grado de ya ni siquiera poder dormir si no se encontraba a mi lado
Me reí de mi misma ahora que haría cuando regresara a NY… termine de ducharme y Salí a la habitación estaba vacía y gracias al cielo que era así ya que había olvidado meter mi ropa al baño
Tome mi ropa y me cambie rápidamente, había elegido un pantalón color hueso y una camisa azul cielo, arregle mi cabello y Salí a buscar a edward toque en la habitación del al lado ya que originalmente edward iba a dormir ahí
Al primer toque la puerta se abrí, edward vestía un pantalón negro traía la camisa color rosa desabrochada dejando que pudiese admirar su bien formado torso y traía en cabello húmedo y despeinado
Se veía tan bien… tan... me obligue a cerrar a boca. Se hizo a un lado para que pasara mientras seguía abrochando su camisa. Camine y me senté en el borde la una de las camas que había en el camarote
Nos miramos en silencio por unos segundos. El se acerco a mí y se agacho para quedar a mi altura, se acerco y me beso. Pero este beso tenía un toque más… pasional y desenfrenado, sentí como mi espalda chocaba con algo blando, y sentí un ligero peso sobre mí, un mano comenzó a recorrer todo mi costado derecho, escenas, recuerdos comenzaron a llenar mi cabeza
Un vestido rasgado, sangre, unas manos recorriendo mi cuerpo, una mirada azul perturbadora y lujuriosa…
-suéltame –dije en su susurro apenas audible cuando los labios que estaban sobre los míos se dirigías a mi cuello –suéltame…suéltame… no me toques –alce mi tono de voz y comencé a removerme inmediatamente, deje se sentir el peso sobre mí, lagrimas se agolparon en mis ojos pero me negaba abrirlos no quería toparme con aquella mirada azul
Solloce fuertemente mientras miles de lágrimas empezaron a salir de mis ojos
-bella… bella –sentí como me tomaban por los hombros y me movían para quedar sentada de nuevo –bella abre los ojos… mírame… soy yo edward… mírame –lentamente abrí mis ojos para mirar a mi alrededor desconcertada –tranquila… lo siento… mírame… -frente a mí se encontraba edward, con un expresión dolida en el rostro inmediatamente me aferre a él lo abrace como si mi vida dependiese de aquel abrazo, me rodeo con sus brazos recargue mi cabeza en su pecho y aspire su aroma, algunos sollozos seguían saliendo de entre mis labios y lagrimas de mis ojos –lo siento... perdóname… no debí… me deje llevar… lo siento –susurro a mi oído –por favor… soy idiota –rogo –calma...- paseo sus manos por mi espalada en un intento de calmarme –no llores… no merezco tus lagrimas –separo mi rostro de su pecho y enjuago mis lagrimas con su mano –no quiero verte llorar y mucho menos por mi causa… lo siento –insistió, asentí sin pronunciar palabra y con los ojos aun con los rastros de mis lagrimas
-lo siento –alcance a murmurar cuando mis sollozos de calmaron
-no mi bella tú no tienes nada que sentir… yo soy el idiota aquí –volví a recostar mi cabeza en su pecho tratando de calmarme
Tocaron la puerta y los dos dirigimos la mirada hacia ahí
-joven edward –dijeron al otro lado –estamos en el puerto –anuncio y después se escucharon sus pasos al alejarse
-ahora vengo –susurro para después ponerse de pie reacia quite mis brazos de su alrededor, me regalo una sonrisa pero no llego a sus ojos que se mostraban tristes y arrepentidos, deposito un beso en mi frente y acaricio mi mejilla antes de cruzar la puerta
Me quede ahí con la mirada pérdida… ¿que rayos me había pasado?
Rememore los sucedido y algunas lagrimas corrieron por mis mejillas… no entendía como esto me pasaba creí que ya todo estaba superado pero al parecer era todo lo contrario
La puerta volvió a abrirse, edward venía con mi bolso sobre su hombro, dejo las cosas sobre la cama y tomo su saco negro, recogió sus cosas y volvió a cargar todos antes de acercarse cautelosamente a mi
-tenemos que irnos –dijo extendió su mano para ayudarme a ponerme de pie, yo la tome, ya de pie camine a su lado, edward paso su brazo por mis hombros y cada unos pasos depositaba un beso en mi cabello
Edward se despidió de los chicos de la tripulación y salimos al puerto, caminamos hasta donde habíamos estacionado el auto y fuimos rumbo al hotel
El camino al hotel fue en silencio, edward solo sostenía mi mano y entrelazaba nuestros dedos. De vez en cuando me miraba y cuando nuestros ojos se encontraba podía apreciar la tristeza que opacaba sus hermosos ojos verdes
Llegamos justo a tiempo al congreso, tres largas horas después dieron por terminadas las actividades del día así que volvimos a nuestra habitación, casi sin pronunciar palabra. Sabía que el suceso de esta mañana tenía mucho que ver en aquel distanciamiento
Nos cambiamos la ropa de trabajo y pedimos servicio a la habitación. Cominos en silencio que estaba empezando a deprimirme cuando miraba a edward, el me mandaba una sonrisa la cual no se reflejaba en su ojos los que en realidad solo denotaban tristeza una que yo también estaba compartiendo
Estábamos sentados uno al lado del otro en uno de los sofás del pequeño salón de la suite cuando edward rompió el silencio
-bella… en verdad lamento lo que sucedió –susurro mientras tomaba una de mis manos entre las suyas –perdóname fui un idiota y me deje llevar por lo que provocas en mi –me miro con suplica en sus ojos –por favor –
-yo... también lo siento –suspire –pero… es que en mi… cabeza… imágenes… recuerdos…me asuste –sentí que una lagrima recorría mi mejilla, edward me atrajo hacia él, en un fuerte abrazo
-no hay nada que temer bella…- susurro a mi oído –estaré contigo cuando me necesites –deposito un tierno beso en mi frente
Pasamos varios minutos así abrazados, disfrutando del cálido y acogedor silencio que se formo a nuestro alrededor ya libre de tristeza o culpa
Hasta que de un momento a otro el insomnio y lo temprano que no levantamos hoy me comenzaron a cobrar factura
-tienes sueño…¿cierto? – me dijo mas como afirmación que como pregunta. Yo solo asentí en silencio
Se puso de pie rompiendo nuestro abrazo para después tomarme en brazos y caminar hacia la habitación
-tienes manía de hacer esto… ¿verdad? –dije rememorando la infinidad de veces que me había cargado en brazos hasta el momento
-no puedo evitarlo –rio ligeramente. Después de unos segundos, sentí como me recostó en la cama –te dejare para que duermas –susurro al tiempo que depositaba un ligero beso en mi cabello
-no te vayas –pedí sin poder evitarlo –por favor –
-lo que quieras –murmuro se hizo un espacio a mi lado –ahora duerme –recosté mi cabeza en su pecho y escuche el latido de su corazón como la más dulce de las melodías que pudiese crear edward
Me deje arrullar por ella hasta que caí profundamente dormida
espero que no me odien por esto pero es solo algo que tienen que superar juntos
juro que no volvera a pasar
quiero agradecer a todas las que dejan sus comentarios y sus alertas y favoritos
mil mil gracias a todas
con cariño EeSsTtEeFfAaNnIiAa
