Capitulo 35: Baile
Bella POV
¡Dios! Porque tenía que despertar, había tenido el mejor sueño de toda mi vida y este se vio interrumpido
Abrí los ojos sin muchas ganas, parpadee un par de veces para acostumbrarme a la luz. Fue cuando note la cómoda almohada sobre la que me encontraba recostada, pero no es precisamente una almohada ya que se mueve y tiene corazón, alce la vista y encontré a edward dormido a mi lado, con los labios entreabiertos en forma de una ligera sonrisa y una expresión de completa paz en el rostro
Edward me tenía fuertemente abrazada por la cintura, rápidamente note nuestro estado de desnudez, mis piernas que estaban enredadas con las de él, me lo dejaron más que claro
Volví a acurrucarme a su lado, mientras los recuerdos de la noche anterior inundaban mi mente
Sobre todo aquel sueño, aquel que precipito todo, algo de lo que no me arrepentía
Flash-Back (sueño bella, camino a su apartamento)
Cerré los ojos con pesadez, aunque trataba de luchar con el sueño que me embargaba, me di por vencida. Estaba por caer en un estado de inconsciencia cuando un haz de luz que dio directamente en mi rostro, volví a abrir los ojos sorprendida
Las paredes blancas e inmaculadas era lo que había a mi alrededor, de inmediato lo reconocí; un quirófano. Me mire y vestía mi ropa habitual para realizar una cirugía, fue entonces cuando dirigí mi mirada a la plancha
Mi mente apenas alcanzaba a procesar la imagen que llegaba a mi ojos, pero aunque ellos no lo hicieran mi corazón si lo hace y sentí como se rompía en mil pedazos
Edward lleno de golpes y cortaduras, lo mire de la cabeza a los pies tratando de encontrar lo que estaba mal con él; una de sus piernas tiene una grave fractura, contuve la respiración, pero alce la mirada dándome cuenta que delante de mí había un par de placas de una tomografía que mostraban lo peor
Repare en un sonido plano y monótono que era emitido por la maquina que estaba a mi lado y al igual que el sonido la línea continua confirmaba mis sospechas
Volví a alzar la mirada hacia las placas y vi con horror lo que había frente a mí; toda la cavidad torácica de edward completa mente inundada de líquido; sangre
Una hemorragia interna
No pude resistirlo más y lo abrace rogando porque aquello fuese mentira, mis sollozos no tardaron en hacerse presentes al igual que mis lagrimas
-por favor… despierta –exclame –no puedes dejarme… no ahora –solloce –edward… edward –lo llame con desesperación
Baje mi rostro hasta unir mi frente a la suya, acaricie ligeramente su fríos labios con los míos, cerré los ojos un momento
Los abrí de nuevo cuando otro haz de luz dio directamente en mi rostro, cuando volví a abrirlos ya no me encontraba en el quirófano
Me envolvía la penumbra
-calma… -murmuro aquella voz la cual pensé había perdido –aquí estoy –lo sentí a mi lado
En un intento desesperado por superar la sensación de pérdida que me había embargado hacia unos segundos lo atraje hacia mí, y lo bese con algo de desesperación
Fin Flash Back
Deje escapar un suspiro de satisfacción, en verdad el mejor día (está bien noche) de mi vida, aun lamento aquella pequeña vida que perdí
Sentí un traicionera lagrima escaparse de la comisura de mis ojos, corrió por mejilla y cayó sobre el pecho descubierto de edward
-bella –di un sobresalto cuando escuche aquella aterciopelada voz
-edward…-mi voz se quebró casi al final
En un rápido movimiento del cual casi no me percate, edward me subió a su cuerpo, sentí su pecho rozar el mío, cosquilleo y corrientes eléctricas recorrieron mi cuerpo, mientras me miraba fijamente
-¿Qué pasa? –pregunto dulcemente mientras acariciaba mi mejilla
-yo… -deje escapar un suspiro –recordé al pequeño niño de ayer –termine en un murmullo
No dijo nada mas solo me rodeo con sus brazos, yo enterré mi rostro en el arco de su cuello, mientras aspiraba su aroma tratando de relajarme
Pasaron varios minutos en los que me relaje completamente, al punto de casi dormirme
-bella –dijo edward de pronto, lo mire a los ojos y vi algo un dejo de vergüenza en sus pupilas mientras sus mejillas lo delataban por el tenue color carmín que adquirieron
-¿Qué pasa? –pregunte
-yo… bueno…-tartamudeo, sonreí –bueno es que ayer pues…. –sentí como estrujaban mi corazón y me prepare para escuchar el temido "lo que sucedió fue un error" –nada fue planeado y pues yo… eh no venia preparado para eso… y pues humm… yo no traía nada para cuidarnos –en mi cabeza escuche un clic, baje mi rostro y lo escondí en el arco de su cuello dejando escapar una risita que fue amortiguada en su piel. Lo que me sorprendió fue el nos al final de la palabra, que me indicaba que también se preocupaba por mi –de que te ríes? –refunfuño, ensanche mas mi sonrisa
-lo siento… -murmure, aun contra su piel –pero hablando con respecto a lo otro… no te preocupes… tomo anticonceptivos… -dejo escapar un suspiro, sentí que apretaba un poco mas su abrazo
Me pareció escuchar que decía algo, pero lo dijo a tan bajo volumen que no entendí nada de lo que pronuncio
Alce la vista y me encontré con las dos esmeraldas que me miraban fijamente, edward tenía una enorme sonrisa en el rostro
-no te he saludado como es debido –murmuro antes de rosar levemente mis labios en un casto beso –como dormiste? –pregunto dulcemente
-muy… muy bien… ¿y tú? –devolví la pregunta
-mas que bien –respondió antes de unir de nuevo nuestros labios
El ambiente comenzada a subir de temperatura cuando; el timbre sonó, seguido de unos golpes, edward se tenso debajo mío
-¡diablos! –mascullo entre dientes
-¿Qué pasa? –
-es alice –aseguro –reconocería esa forma de tocar en cualquier lado –
-"alice pero qué diablos estaba haciendo aquí" -pense
-¿seguro? –Asintió -¿Qué hacemos? –cuestione
-tienes habitación de huéspedes? –pregunto
-de huéspedes no… pero esta la habitación de angela –
- bien… atiende a alice pero no dejes que entre en esa habitación –me gire para quedar de nuevo sobre el colchón, edward se sentó y no pude evitar recorrer el perfecto cuerpo desnudo de edward, no pude evitar que mi cara se encendiera
-¿una media luna? –exclame con curiosidad, cuando se puso de pie alcance a divisar en su muslo derecho la forma de una media luna claramente marcada sobre su piel
-la marca Cullen –respondió simplemente –todos la tenemos… no es algo que ande enseñando a todo el mundo –dijo divertido –pero tengo una más pequeña en mi hombro –tomo su ropa y se enfundo en los pantalones. Tomo su demás ropa y se acerco de nuevo a mi –aquí – señalo su hombro y la vi del tamaño de la huella de mi dedo meñique sobre su hombro una pequeña media luna se destacaba varios tonos más oscuros que su piel
Acaricio mi mejilla y beso castamente mis labios, entonces el timbre volvió a sonar. Edward dejo escapar un gruñido y refunfuño algo entre dientes
-me las pagara –aseguro deje escapar una risa me puse de pie cubriéndome con la sabana y rebusque en el armario, tome lo primero que encontré
-¿Cuál es la habitación? –pregunto edward mientras abría la puerta
-la de enfrente –conteste
Me dio una última sonrisa antes de salir cerrando la puerta a su espalda
Me vestí rápidamente, mientras el sonido insistente de timbre me ponía de nervios. Mi cabello un caso perdido, así que solamente lo ate en un moño improvisado
Salí casi corriendo de mi habitación hacia la puerta
-ya voy… ya voy –grite a la puerta
Cuando vi frente a mí la puerta, tome un gran respiro antes de abrir la puerta
-bella –chillo alice con su vocecilla de soprano, mientras me tomaba en un asfixiante abrazo
- a-lice –murmure de forma entrecortada, ella me soltó y pude respirar normalmente -¿Qué haces aquí? –dije
-yo bueno vengo a ayudarte a conseguir un vestido –dijo alegremente
-alice no dormí bien –dije. Se suponía que por que tuve turno nocturno pero ella no sabe la verdadera razón –tú puedes escoger el que quieras, me lo mandas, lo pago y listo –
- no, no y no, tienes que estar espectacular esta noche, tienes que deslumbrar… además no será tan malo solo iremos a mi tienda, tengo muchos diseños nuevos mas de alguno se te vera genial –comenzó a parlotear mientras entraba en el apartamento y yo cerraba la puerta sin prestarle atención -¿Qué te parece? – dijo finalmente, me quede callada al no saber de que estaba hablando –vamos bella! –dijo apremiante
-sobre qué? –murmure en voz baja
-comes en mi casa, vamos a la tienda, al salón y te regreso a tu casa antes de baile –
-a desayunar querrás decir –corregí
-desayunar bella… ya casi es medio día –miro el reloj de su muñeca –mejor dicho pasa de medio día -¡como había dormido hasta medio día!
-¿segura? –pregunte
-claro… si no me crees míralo con tus propios ojos –me mostro su reloj y efectivamente pasaba de medio día
-¡por dios! –murmure con sorpresa
-entonces… -su frase fue interrumpida por un golpe sordo, supe exactamente de dónde provino ese sonido; la habitación de angela -¿Qué fue eso? –pregunto alice mientras caminaba hacia las habitaciones
-¿Qué? –mentí. Sabiendo perfectamente de que hablaba
-eso… ese ruido… lo escuchaste –negué con la cabeza, evitando hablar si no me descubriría –creo que te estás quedando sorda… juraría por mi tarjeta dorada que lo escuche al fondo del pasillo –
-no lo creo –murmure –debió ser algún vecino –
-creo que me estoy volviendo loca…-susurro alice mas para sí misma, que para mí –entonces… nos vamos? –sonrió
-te opción de decir que no –negó con la cabeza –entonces vamos… deja recojo algo espera aquí –señale un sillón que estaba a nuestro lado
Camine hacia la habitación que hasta hace unas semanas ocupaba angela, me fije antes de abrir que alice no estuviera husmeando, cuando entre vi a edward sentado en suelo con la cabeza recargada en la pared y los ojos cerrados
-¿Qué paso? –murmure. Inmediatamente abrió los ojos y dirigió su mirada en mi dirección
-lo siento… -dijo –espero que no quieras mucho esa silla –señalo el otro lado del vacío cuarto
Seguí la dirección de su mano y me encontré con los restos de una silla de madera
-¿Qué paso? –volví a cuestionar
-no lo sé… me senté y se quebró –sonreí -¿ya se fue alice? –pregunto
-no, está en la sala, pero ya nos vamos –dije caminando en su dirección
-se van? –
- si lo siento, alice organizo mi día y no tuve opción de negarme –edward estiro su brazo, supuse para que lo ayudara a ponerse de pie.
Tome su mano entre la mía, y edward tiro de mi hasta que caí sentada sobre sus piernas mientras me envolvía en un protector abrazo
-no quiero que te vayas –murmuro contra mi cabello
-yo tampoco quiero irme… pero alice no me dejo otra opción –
Atrajo mi rostro al suyo, para juntar nuestros labios en un cálido beso. No separamos con la respiración algo acelerada
-comeré en tu casa… tal vez puedas ir –
-dalo por hecho –aseguro
No pusimos de pie y camine hacia la salida –nos vemos en tu casa –asintió
Salí de la habitación y corrí casi literalmente, tome mi bolso, mi celular, algo de dinero y Salí a encontrar a alice
-estoy lista anuncie –
-como tardas –dijo riendo -¿Qué estabas haciendo? –
-nada –masculle
-bueno… ¡vamos! –Dio pequeños saltitos hasta salir del apartamento –iremos caminando –anuncio –espero que no te moleste
-no claro que no –entonces lo recordé el volvo seguía estacionado abajo. Creo que la suerte a veces si me persigue
Salimos de mi edificio y comenzamos a cruzar el parque, alice hablaba sobre colores que me quedaran mejor y zapatos
Aproximadamente 5 minutos después estuvimos frente a la puerta de su departamento
-¡hola! Bella -dijo rosalie cuando cruce el umbral de la puerta
-hola rosalie –salude –y los demás? –pregunte ya que ni emmett ni jasper estaban
-emmett y jasper no han regresado –dijo alice –y edward no se ha dignado en aparecer desde ayer –
-o si lo recuerdo, llegan hoy ¿no? –
-sip –exclamo alice feliz –¿Qué te gustaría comer bella? –
-cocinaran? –dije
-no claro que no… pediremos comida –rosalie rio
-que les parece si mejor les ayudo a preparar algo –propuse
-nos encontraría –dijeron al unisonó
-claro que nos encantaría –dijo una aterciopelada voz desde la puerta
Alice, rosalie y yo nos giramos hacia la puerta y ahí con una inmensa sonrisa estaba edward mirándome fijamente, su ropa estaba perfectamente arreglada y en un brazo cruzado se encontraba su saco, que no había visto desde ayer, lo más seguro es que estuviera en su auto
-hasta que te dignas en aparecer –dijo alice con reproche evidente en su voz
-alice, que buen recibimiento… me encuentro bien… no te preocupes tanto –ironizo edward, escondí la sonrisa que peligraba con aparecer en mis labios -hola rosalie…-se dirigió a la rubia que se encontraba a mi lado -bella… -murmuro, note el brillo de sus ojos, los cuales parecían gemas expuestas al sol
-edward…-dijo rosalie
-hola –salude. Decidí cambiar de tema al notar las miradas matadoras que le enviaba alice a edward –entonces les ayudo a preparar la comida? –
-claro que te ayude edward –dijo alice, el interpelado iba a replicar pero la mirada de alice lo callo
-ya que –refunfuño
Alice y rosalie se perdieron en la sala y edward camino junto a mí hacia la cocina
-buena entrada –sonreí
-si lo mismo pensé… y que comeremos? –Pregunto al tiempo que abría el refrigerador –muero de hambre… no pensé que fuera tan tarde –
Después de preparar la comida, alice y rosalie se acercaron acomodar la mesa mientras edward y yo servimos lo platos
La comida pasó entre pláticas y miradas acusadoras por parte de alice hacia edward y yo no hice nada más que ocultar la risa que quería escapara de entre mis labios.
Me preocupe cuando alice se llevo a edward dejándome con rosalie en la sala, mientras escuchábamos exclamaciones como: "auch", "¡oye!" y "deja de pegarme" por parte de edward y "idiota","cállate" y "eres adoptado, no puedo creer que seas mi hermano"
Cuando por fin alice dejo libre a edward, vino conmigo y rosalie para ir a buscar un vestido para mí.
Después de varias horas, esperando a que alice aprobara algún vestido, de visitar su bodega secreta de "diseños exclusivos" encontró el vestido perfecto. Me arrastraron por el centro comercial en busca de zapatos y accesorios
-la última parada –anuncio alice
-genial –exclame
-no es para tanto –dijo rosalie mientras alice abría la puerta del local donde nos habíamos detenido
Nos adentramos en local y una mujer de mediana edad nos corto el paso
-alice, rosalie, cuanto tenia si verlas... ¿Como han estado? –
-hola Madison –respondieron al unisonó
-Muy bien –siguió alice –y tú? –
-de maravilla –dijo con un sonrisa en el rostro –y díganme quien es esta linda señorita –dijo mirándome. Y como suele ser costumbre mis mejillas se tornaron ligeramente color carmín
-es bella swan… una amiga –dijo alice –quiero que hagas tu magia en ella –
-será un gusto –dijo sonriendo –por cierto soy Madison… acompáñenme chicas –
Caminamos por entre la sillones que había por ahí, las silla donde había muchas personas a las que les cortaba en cabellos o se los teñían, les arreglaban la uñas o tenían mascarillas de materiales extraños en el rostro
Cruzamos y entramos en lo que sería el paraíso para cualquier estilista, un gran cuarto con un espejo que cubría completamente una de las paredes varios estantes con todos los aditamentos que pudieras imaginar y hasta los que no, quedando de frente al espejo una silla similar a las que había afuera para poder cortar el cabello y unos sillones más atrás
-siéntate cariño –dijo Madison señalando la silla, así lo hice
-¿Qué harán? –pregunte
-arreglare tu cabello… te aseguro que después de cortarlo ni siquiera necesitaras peinarlo –sonrió
Si lograba hacer eso sería mi nuevo héroe
Lavo mi cabello y lo cepillo con algo de trabajo mientras platicaba animadamente con alice y rosalie, que estaban en uno de los sillones a mi espalda dando instrucciones
Después de casi una hora estuve lista, habían cortado mi cabello y arreglado mis manos y pies, pintado mis uñas
-te adoro –exclame viendo mi cabello estaba genial, nada de la maraña que era esta mañana
-gracias querida, pero sin buena materia prima no podría hacer nada –alice, rosalie y yo nos despedimos de Madison, subimos al BMW de rosalie que fue en el que habíamos llegado y nos dirigimos a mi apartamento.
Menos de media hora fue lo que duro el trayecto, alice y rosalie me daban un sinfín de instrucciones sobre maquillaje y peinada, "nada difícil" me obligue a creer. Me ayudaron a subir las bolsas hasta el apartamento y se despidieron con un "nos vemos luego bella" por parte de rosalie y "si me necesitas no dudes en llamar" de alice
Lleve las cosas a mi habitación esperando encontrar el desastre que deje en ella esta mañana casi tarde para mi sorpresa todo estaba en su lugar, la cama hecha, la ropa recogida. Deje las bolsas en la cama y me fije en la hora 6:00pm, Edward pasaría por mí a las 7:30 así que todavía tenía algo de tiempo, fui a la cocina a merendar algo y descansar un poco del exhaustivo viaje de compras de alice
A los pocos minutos comencé a arreglarme, me duche sin prisas, una vez lista y envuelta en mi bata de baño, comencé a secar mi cabello, no tarde más de 10 minutos en ello, lo cepille tratando de darle forma, en ligero bucles como alice había dicho, y después el maquillaje, ligero no mucho, algo de sombra, gracias al cielo no tenia ojeras, base, rímel, nada de rubor por supuesto,-ese aparecía solo- y algo de brillo labios
Una vez lista y satisfecha con el resultado comencé a vestirme, cuando tome mi vestido, no pude hacer más que sonreír
Aunque alice primero dijo que sería de color azul, ninguno la convenció, y luego llego este; un clásico negro, a un hombro con detalles de pedrería por debajo del busco, ceñido hasta la altura de mis caderas en un terminado corrugado y un no tan pronunciado escote en mi espalda, bueno solo un poquito
Como accesorios; unos tacones grises metálicos y un chal de un tono parecido al igual que unos pendientes un collar y la linda pulsera que edward me había regalado, estaba tomando mi pequeñísimo bolso cuando el timbre me sorprendió mire el reloj 7:25 solamente podría ser edward
Me apresure a abrir a puerta, la imagen que llego a mi cuando abrí la puerta me dejo sin aliento. Elegantemente vestido en un traje negro hecho exactamente a su medida, como una segunda piel, en vez de típico moño del esmoquin traía una corbata negra, su cabello cuidadosamente despeinado- ¡Que irónico no! –que lo hacía ver, con aquel aire despreocupado que lo envolvía fuera del hospital, tan sexi y deseable
Levante la vista y lo vi, me examinaba cuidadosamente con la mirada desde mi cabello hasta mis pies cubiertos por el vestido
-hermosa, se queda corta para describirte –murmuro. Me tendió una hermosa rosa roja
-gracias… te vez bien –le dije
-obra de alice –dijo
-lo mismo digo–
Me miro fijamente antes de acusarme –cortaste tu cabello –
-ah eso –dije
-si eso… ¿Por qué? –
-no te gusta –susurre, con tristeza
Dio un paso para poder tomar mis manos entre las suyas y besarlas ligeramente
-lo siento… si me gusta, te vez hermosa… solo que me encanta tu cabello… no había necesidad de cortarlo –
-no exageres solo fueron unos centímetros –musite
-preciosos centímetros –murmuro antes de besar mi labios
-en definitiva lo tuyo no es el rosa –murmure divertida, cuando nos separamos
-¿Qué? –Pase la gema de mis dedos por sus labios removiendo los rastros de mi labial que había en ellos –Ah eso –murmuro
-si eso –repetí sus palabras
El rio ligeramente
-nos vamos –
-por supuesto –tome mis cosas. Edward me ofreció su brazo y feliz lo tome
Cerré la puerta y caminamos al ascensor. Cuando estuvimos en el estacionamiento con la mirada busque el volvo, pero no lo encontré en ninguna parte
-¿y el volvo? –pregunte curiosa
-no iremos en el volvo –respondió
-¿a no? –
-no… iremos en mi más preciada posesión después de mi piano, aclarando, de las cosas que puedo comprar –sonrió. Cuando por fin pude identificar a que auto nos dirigíamos me sorprendí, nunca pensé que le gustaran las cosas tan ostentosas –mi Aston Martin –el "Aston Martin" como lo había llamado edward, te llamaba a mirarlo, color negro impecable, ninguna línea de suciedad ni una ralladura
-¡wow! –exclame
-si lo sé –dijo edward con una sonrisa
Edward abrió la puerta para que entrara en el auto, luego lo rodeo y subió del lado del conductor, abrochamos los cinturones de seguridad, y el motor volvió a la vida
El camino fue corto y el silencio hacia el hotel donde era organizado el evento
Una vez que llegamos un ballet se posiciono en cada puerta del auto, abriendo las puertas, edward no quería soltar la llaves de su preciado auto pero al final lo convencí
Se paró a mi lado para que entráramos juntos al hotel, caminamos a través de lobby y preguntamos en qué dirección era el salón
Caminamos uno al lado del otro con nuestras manos entrelazadas, cuando nos topamos con dos grandes puertas que eran flanqueadas por dos hombres vestidos con uniforme
-nombres –murmuro uno de ello, mientras fijaba su vista en un lista que sostenía entre manos
-Edward Cullen e Isabella Swan –el mismo que nos pregunto, asintió con la cabeza, e hizo una seña a su compañero para que abriera una de las puertas mientras él hacía lo mismo con la otra
-gracias –dije, cuando lentamente nos adentramos al salón
Elegantemente decorada, en tonos sobrios, había mesas del lado sur y norte, entre ellas la pista de baile, y de frente a la puerta un pequeño podio
Algunas miradas rápidamente se posaron en nosotros en cuanto llegamos
-hora de levantar el telón –murmuro edward sonriéndome y dando un cariñoso apretón a mi mano
Con la mirada ubicamos a su familia; alice enfundad en vestido verde que la hacía ver como una muy elegante hada y rosalie con su exuberante figura en un vestido rojo sangre, divise a un mujer, que vestía un vestido color hueso, al lado de Carlisle supuse su esposa; esme, note su cabello color caramelo, parecido al de edward, se movía con elegancia y gran porte.
Me llegaron los nervios de golpe "y si no le agradaba"
-calma –murmuro edward a mi oído mientras nos acercábamos a ellos
Alcance a divisar a emmett y jasper que vestían de manera similar a edward y Carlisle, seguimos avanzando hacia ellos, por suerte ninguno nos habían visto todavía
-¡ustedes dos! – el grito de alice hizo que nos sobresaltara
Alice echaba chispas por los ojos, la mujer del vestido color hueso nos intercepto
-edward, hijo –saludo mientras lo abrazaba
-hola mamá –saludo cálidamente a la mujer –quiero presentarte a alguien –ella lo soltó y reparo en mi presencia –Bella ella es Esme Cullen mi madre… mamá bella Swan mi Novia –
-mucho gusto – me dijo y al igual que con edward me envolvió en sus brazos, lo que hizo que recordara a Renee mi madre, correspondí a su abrazo
Cuando deshicimos el abrazo alice estaba a mi lado fulminándome con su mirada
-par… de… de… ¡ah! –mascullo entre dientes
-Carlisle –musito Esme, mientras alice seguía despotricando entre dientes contra nosotros –me debes mi cena y quiero ir a Italia –
-mamá apostaste –dijo edward incrédulo
-lo siento hijo –murmuro maternamente a edward –pero le dije a tu padre que algo iba salir de ese viaje y me dijo que no era cierto –
-no puedo creerlo –murmuro Carlisle –todos los rumores y no hice caso –luego se dirigió a mi –buenas noche Dra. Swan -
- bella –corrigió edward
-bueno bella –dijo Carlisle riendo
-buenas noches Dr. Cullen –sonreí mientras estrechábamos manos
-Solamente Carlisle –fue su turno de corregir. Asentí con la cabeza
-me entere de lo que sucedió anoche… lo siento mucho –murmuro. En muchos aspectos la noche pasada fue la peor y la mejor noche de mi vida. Emboce una sonrisa triste antes de murmurar quedamente:
-si yo también lo siento -
-par de pillos –nos dijo emmett mientras se acercaba a nosotros –así que ahí es donde has estado cuando no apareces en la noche… mi Eddie por fin ha crecido –dramatizo –belli –bells –reí ese apodo no lo conocía
-alice ya para –le dijo jasper posicionando a su lado. Ella dejo de hablar entre dientes y suspiro sonoramente
-¿Por qué lo hicieron? –pregunto más tranquila
-te lo merecías –respondió edward –te dije claramente que no te sobrepasaras y qué fue lo que hiciste –
- no me sobrepase –se defendió
-tirar toda mi ropa no es sobrepasarse –murmure
- bueno tal vez un poco –
-un poco –enarco un ceja edward
-está bien me sobrepase… lo siento… ¿felices? –exclamo
-mucho –dijimos al unisonó
-genial –mascullo
-chicos –dijo rosalie –en hora buena... –
-gracias –murmure y aquí viene el sonrojo, si parezco un farol de navidad
-ahora si eres mi nueva hermanita –murmuro alice haciendo un puchero
-si así me quieres decir… claro –murmure ella me rodeo con sus delgados brazos
-no vuelvan a hacerlo –advirtió –y edward ya no estoy tan molesta porque no llegas a dormir… ya me imagino donde, con quien estabas y que estaba haciendo… chicos no quiero ser tía tan joven –todos excepto edward y yo rieron –y edward –dijo –sigues siendo idiota –le sonrió inocentemente
Edward me rodeo con su brazo y yo escondí mi rostro ruborizado mientras me decía a mí misma "lo peor ha pasado"
bueno no tengo casi nada que decir
les agradesco todos los rw, las alertas y los favoritos
atte
FfAaNnIiiiiiiiiiii
