En el capitulo anterior…

-¿sabes una cosa? –

-¿Qué? –pregunte curiosa

-espero con ansias el día en que tú camines hacia mí hasta el altar…-

Capitulo 39: La Propuesta Y EL Problema

Bella POV

-hablas enserio –dije sorprendida

-aja –murmuro mientras delineaba el arco de mi cuello con sus labios –desde el primer día que te vi –

-es curioso –murmure sonriendo –pensé casi lo mismo cuando te vi… e imaginarme que me llevaron casi arrastrando a esa fiesta –

-no creo que mucho hubiese cambiado, de cualquier manera íbamos a trabajar juntos en el hospital y también hubiéramos ido a florida y por más que me resistiera no te habría dejado escapar –La risa de Edward quedo amortiguada en mi cuello, haciendo que mi piel se erizara con el roce de su aliento

Los novios por fin salieron de la iglesia rumbo a la fiesta que se realizaría en uno de los pocos salones de Forks, de igual manera estaba exquisitamente decorado, el techo del salón era completamente de vidrio, los colores del crepúsculo le dieron toques románticos a la fiesta

Edward toco una par de melodías de vals en el piano que alice especialmente había llevado ahí

Cuando llego la hora de lanzar el ramo todas las chicas incluyendo a Alice y Rose, se reunieron, desistí ya que para mí eso era el equivalente a un deporte extremo, mas contando las armas mortales que llevaba en los pies

Ben ayudo a su esposa (es extraño decirlo) a subir a una silla, vio sobre su hombro unos segundo antes de lanzarlo y todo ocurrió como en cámara lenta

Cuando el pequeño ramo estuvo en el aire unas chicas saltaron, pero él siguió y siguió hasta que:

-¡Auch! –Exclame cuando me callo en la cabeza, Edward que estaba detrás de mí, comenzó a reírse y lo sostuvo antes de que cayera al suelo

-lo sabia –me dijo mientras de daba el ramo –serás la siguiente –

Los demás invitados y la propia angela solo sonreían y reían ligeramente

-puede ser –murmure sonriendo y atrayéndolo hacia mí para besarlo

6 Meses Después

Abrí los ojos perezosamente, la luz se colaba por entre las ventanas, mire a hora en el reloj de la mesa de noche 8:00am, mal día para levantarme temprano, el día de mi descanso, esta semana había sido de lo más pesada, cirugías todo el tiempo.

Hice el intento de ponerme de pie pero algo me lo dificultaba, más bien alguien, alguien que desde hacía casi un año hacia mi vida mucho más feliz.

Lo mire, hacia días que dormía como oso en hibernación, y con su brazo aferrado a mi es difícil ponerme de pie

Era demasiado temprano para levantarme, me acurruque a su lado, después de la boda de Angela, en septiembre, había pasado mi cumpleaños número 27 en compañía de la familia de Edward en un cena que organizó Alice para mi, en diciembre habíamos visitado unos días a mi padre y después Renee me sorprendió viajando hasta NY para visitarme

Mi madre se volvió loca cuando conoció a Edward y no hacía más que avergonzarme delante de él. Las fiestas de Navidad y Año Nuevo de igual manera por primera vez en varios años, la pase con lo que se podría decir una familia de verdad, la familia Cullen.

Estaba tan perdida es mis recuerdos, pero cuando mi estomago gruño le hice caso. Con algo de trabajo me deshice del brazo de Edward y me puse de pie y caí en cuenta de mi nula vestimenta, camine por la habitación y tome la camisa de Edward que estaba tirada a los pies de la cama, me quedaba como un muy corto vestido, abroche los botones y arremangue las mangas

Camine hasta la cocina, no tenía ganas de hacer nada laborioso, tome algo de fruta, la corte y la bañe de yogurt, puse la cafetera y tome un par de rebanadas de pan y las puse en el tostador

Cuando todo estuvo listo, lo coloque todo en una charola y volví con cuidado a la habitación, coloque la charola en la mesa de noche, ya había pasado más de una hora desde que me desperté, no creo que sea tan difícil despertarlo

-Edward… -susurre a su oído –vamos despierta –moví ligeramente su hombro, pero solo logre que se acostara dándome la espalda –vamos… vamos despierta –le dije tire de él para recostarlo sobre su espalda

-mmm… -fue lo que recibí como respuesta, mientras se tapaba los ojos con el brazo

-vamos traje el desayuno –musite

-comida –murmuro quitando el brazo de su cara y entreabriendo los ojos

-si –

-genial –bostezo y aun medio dormido se irguió –hola –me regalo una sonrisa dormida y se la devolví

-buenos días –dije

Pase la charola de la mesa de noche a la cama y comenzamos a comer

-bella… no hay más de eso –Edward señalo el plato de fruta vacio

-si… ¿quieres más? –le pregunte

Simplemente asintió

Volví a la cocina por mas fruta unos minutos después ya estaba de vuelta en la habitación, mire fijamente a Edward parecía que en cualquier momento volvería a dormirse

-Edward no te parece extraño que tengas tanto sueño –señale cuando me senté a su lado

-tu crees… -murmuro engullendo el platón de fruta –aunque pesándolo bien… es cierto –un bostezo salió de su boca como afirmando sus palabras –y como demasiado… esto es extraño –dijo pensativo –mis hábitos alimenticios y de sueño no pueden cambiar tan drásticamente… estaré pendiente de eso –termino su 2do plato de fruta y dio un último trago a su café –gracias –se estiro lo suficiente para poder besar mi labios

-de nada –y como cada vez que me besaba sonreí tontamente, acorte la distancia entre nuestro cuerpos y me acurruque a su lado

-¿tienes mucho tiempo despierta? –

-como 2 horas –conteste

-¿tarde mucho en despertarme? –

-como 2 horas –dije riendo

-no es cierto… ¿verdad? –

-antes de mencionar la comida solo como diez minutos –

-bien –dijo –ahora qué tal si volvemos a dormir en serio muero de sueño –dramatizo

-tu duerme… yo tuve suficiente –

-te quedaras conmigo –

-si dijera que no, habría alguna diferencia –

-Bella… -reclamo

-sabes que si –deje un suave beso sobre su pecho –ni siquiera tienes que preguntar –

Enserio no se qué le pasa… cerró los ojos y a los dos minutos ya estaba dormido. Me recosté a su lado y encendí el televisor y cambie de canal hasta que encontrar algo decente para ver

Ya iba por mi tercer capítulo de Dr. House* cuando escuche ruidos por sobre del sonido de la televisión

-Edward –golpee ligeramente su mejilla – ¡Edward! –

-¿Qué? –dijo adormilado

-alguien entro –

-¿Qué? –

-Edward alguien entro al apartamento –

-claro que no -dijo muy seguro

-Escucha –apague el televisor y ambos guardamos silencio

¿Por qué dios me hacia esto?... Nada… absolutamente nada se escucho

-Bella debieron ser los vecinos –me dijo

-no… yo lo escuche aquí -refunfuñe

-calma Bella –dijo dulcemente, eso derritió toda mi molestia

En un rápido movimiento, me tomo por la cintura y me coloco a horcajadas sobre su abdomen

-¡Edward! –reclame riendo

-¿Qué pasa cariño? –susurro cerca de mis labios

-¡OH por dios! ¡Mis santos ojitos!... –exclamo una voz masculina que reconocí inmediatamente

Ambos giramos la cabeza para ver la fuente del sonido y por la puerta entreabierta había dos cabezas de cabello negro asomándose

-largo de aquí –grito Edward

-calma Eddie… -comenzó emmett

-largo –ordeno

-está bien… está bien –cerraron la puerta al tiempo que Edward dejaba escapar un suspiro de entre sus labios

-tranquilo –susurre antes de besar sus labios ligeramente –no me molestan –

-a ti… lo mío es otro caso –

Cuando estuvimos vestidos, salimos a la sala donde; Alice, Emmett, Jasper y Rosalie platicaban animadamente

-entonces –comenzó Edward -¿a que debemos el "honor" de su visita?–

-calma ese genio Eddie… que tenemos noticias –Alice se veía realmente feliz por lo que iba a decir

-Alice por favor dime que no es lo que estoy pensando –murmuro Edward

-si hable hoy en la mañana con mamá y dijo que la ca… -la frase de alice fue interrumpida por un Edward algo exaltado

-cállate –ordeno

- pero ¿Qué? ¿Por qué? –no entendí ni una sola palabra de lo que habían dicho

Se quedaron callados unos segundo y se miraban fijamente parecía que Edward quería decirle algo a Alice solo con el pensamiento

-Ahh… -musito sus facciones estaban llenas de comprensión –sorpresa –mire a Edward y el simplemente asintió –Bella –dijo –olvida todo la que acabas de escuchar –

-alguien podría explicarme que está pasando ciento que solo yo me pierdo de algo importante –

-Bella no es nada de qué preocuparte… te juro que te lo diré… pronto –prometió y me miro de esa forma que hacía que no pudiera negarle nada

-está bien –acepte –pero no lo olvidare… ahora cambiando de tema ¿Cómo entraron a mi casa? –

-el portero nos abrió –dijo Alice

-¿Qué le dijeron? –cuestione

-bueno Rosalie uno sus métodos de persuasión –dijo Emmett y con sus manos hizo el dibujo de la silueta de Rosalie

-y era mejor que llamar a la puerta –inquirió Edward

-no habría sido tan divertido… hubieran visto sus caras -emmett soltó una carcajada que resonó en todo el departamento

Las horas pasaron y después de preparar el almuerzo y la cena para todos, solamente quedamos Edward y yo en apartamento

Ambos en silencio y con una suave música de fondo

-Bella ¿te gustaría cenar mañana conmigo? –me pregunto

-me encantaría, ¿que celebramos? –lo mire directamente a los ojos, edward parecía irradiar felicidad por los poros y sus ojos eran pruebas de ello ya que brillaban con luz propia

-que desde hace exactamente un años soy el hombre más feliz de la tierra –

-yo también soy muy feliz –susurre

-música para mis oídos –murmuro –ahora hay que dormir tengo sueño –

-es enserio –exclame incrédula

-sip –

-pero dormiste toda la mañana –

-lo se pero mañana tengo que estar bien despierto… tengo un trasplante de válvula coronaria –

-de acuerdo… entonces a dormir –

Y aunque sé que parecerá mentira en cuanto Edward toco la almohada con la cabeza callo completamente dormido

Cuando mi reloj anuncio el termino de mi turno, agradecí internamente, desde hacía semanas debía horas de trabajo de clínica y hoy tuve que pagarlas todas

Iba camino a mi auto, mi amado beattle que no había movido en muchos meses, pero hoy Edward se había ido más temprano por el trasplante, cuando mi teléfono sonó

Busque en mis bolsillos hasta que lo encontré, era un mensaje de Edward

De: Edward

Bella, salió una emergencia de improviso, iré saliendo del hospital, puedes adelantarte esta es la dirección

4525 W 59th St.

Te Espero

E

Sonreí tendría algo de tiempo extra para arreglarme, cerré mi teléfono y ya en mi auto conduje hasta mi casa

Después de ducharme, elegí un lindo vestido que alice me había regalado, de color negro simple y muy hermoso

No me quebré mucho la cabeza con mi cabello y solo lo peine dejándolo en ondas, me maquille un poco y aunque no lo quisiera me puse tacones

En menos de una hora ya estaba de nuevo en mi auto y Salí en dirección a Central Park, la dirección que Edward me había dado estaba justo enfrente del parque. Para mi suerte el tráfico no estaba tan pesado y no tarde mucho en llegar, conduje despacio buscando el lugar donde cenaría con Edward pero cuando localice el número 4525 no supe qué hacer

Lo que estaba frente a mi no era precisamente un restaurante, al contrario era una hermosa casa de dos plantas con vista directa al parque, al parecer alguien estaba dentro, porque había luces prendidas dentro de la casa

Gire 360º buscando algún restaurante tal vez Edward se equivoco de numero… nada

Me debatía internamente entre; entrar y saciar mi curiosidad o regresar al auto e irme a casa. Camine hacia el porche de la casa, si mi curiosidad había ganado

-Ok –para mí misma cuando estuve frente a la puerta –esto es extraño –

Cuando mis nudillos hicieron contacto con la madera de la puerta esta se abrió sola, esto comenzaba a asustarme

-¿hola? –exclame mientras deba un paso al interior de la casa, la contemple durando unos segundos, la casa tenía un recibidos amplio y exquisitamente decorado

Muy al estilo Alice y Esme Cullen. Los colores claros predominaban en el lugar

Me adentre más en la casa y note varias cosas que se ma hacia muy conocidas, entonces algo llamo mi atención, sobre la chimenea había una fotografía, camine hacia ella para poder verla mejor

Reconocí esa foto inmediatamente, en ella aparecíamos Edward y yo, dormidos en el sofá del apartamento el día que habíamos llegado de florida, Angela nos la había regalado hacia unos meses

Entonces repare en la pequeña caja de terciopelo negro que estaba al lado de la fotografía, con manos temblorosas, la tome, la abrí y me quede pasmada

Un hermoso anillo de oro blanco que estaba coronado con un gran diamante, además del intrincado diseño de la argolla que llevaba unos diamantes más pequeños a los lados

-¡Edward! –exclame mi visión estaba algo borrosa por las lagrimas que amenazaban con desbordarse

Me gire y ahí estaba frente a mi sonriendo levemente

-hola –murmuro suavemente

-tu… ay…dios… -tartamudee cubriendo mis ojos con una de mis manos, reteniendo las lagrimas que comenzaban a salir de mis ojos

-Oh… Bella –susurro acercándose a mi –vamos no quiero que llores… -con sus manos en mis mejillas limpio mis lagrimar –Vamos sonríe –pidió

Y aun con lágrimas formándose en mis ojos no pude evitar sonreírle

-ahora… quédate aquí –tomo la pequeña caja de mis manos y me imaginaba lo que se avecinaba, puso su rodilla derecha sobre el piso frente a mí y me miro directamente a los ojos –Isabella… -nunca mi nombre había sonado tan lindo como en este momento –desde el día que te cruzaste por mi camino… soy el hombre más feliz del mundo, y espero que me permitas compartir esa inmensa felicidad contigo… eres mucho más de lo que siempre había soñado… así que…-tomo un respiro antes de continuar –¿me harías el honor de casarte conmigo? –

No necesite más de un segundo para que la respuesta se plantara firme en mi cabeza, aunque necesite varios para hacer que de mi boca salieran palabras

-si… si una y mil veces –exclame

Edward dejo escapar que tenia retenido en los pulmones y me sonrió dulcemente

-gracias –susurro. Tomo mi mano izquierda entre las suyas y en mi dedo anular deslizo en anillo que calzo como si lo hubieses hecho especialmente para mí

Dejo un beso sobre el dorso de mi mano y se puso de pie abrazándome y estrechándome fuertemente contra el

-te amo –susurre contra su pecho

-como yo a ti –dijo a mi oído

Pasaron unos minutos hasta que me entro una duda

-Edward… tengo una duda –dije

-dime futura Sra. Cullen –sonreí ante eso

-¿Por qué me trajiste a esta casa? –pregunte

-no te lo imaginas –dijo en su mirada se veía que estaba disfrutando inmensamente de esto

-no –

-esta casa… -susurro a mi oído mientras me daba la vuelta para que contemplara todo el recibidor de la casa –es nuestro hogar –

-¿Qué? –exclame volviéndolo a mirar

-esta casa es nuestro hogar –repitió

-¿enserio? –pregunte

-tan enserio como que nos podemos mudar cuando tú quieras –

-oh gracias… gracias -repetí muchas veces. Me colgué de su cuello y lo bese fervientemente –es hermosa –

-y no la has visto toda… las piscina te encantara –

-hay piscina –grite feliz

-sip –

-te amo –dije abrazándolo

-yo también… pero hay que ir a cenar tengo hambre –

-sigues con eso –reí

-es que no puedo evitarlo… creo que vivir tantos años con Emmett me están afectando –ambos reímos y salimos de la que próximamente seria mi hogar

La noche paso sin imprevisto, yo cada que podía contemplaba el hermoso anillo que reposaba en mi mano izquierda, todo parecía sacado de mis mejores sueños

Pero la realidad que es que todo apenas comenzaba…

Casi tres días habían pasado, desde que Edward me propuso matrimonio. Habíamos platicado y decidimos mudarnos a la casa de central park después de la boda.

Hoy milagrosamente Edward se había podido despertar con el sonido del despertado, pero la verdad es que yo no quería ir a trabajar, tenía un horrible sabor en la boca que hacía que me dieran ganas de vomitar

Era horrible

-Edward… -susurre aun recostada en la cama, cuando escuche la puerta del baño abrirse

- Bella ¿estas bien? –me pregunto su tono de voz destilaba preocupación excesiva

-no – edward puso su mano algo mojada por la ducha en mi frente

-no tienes fiebre –

-quiero vomitar -susurre

-cariño por qué no te quedas aquí hoy… yo te cubro con Carlisle – dejo un beso en frente antes de irse para poder cambiarse

Enterré mi rostro en la almohada de Edward, su olor tranquilizaba un poco las nauseas

-Bella… ya me tengo que ir… por favor cuídate –dijo –te llamaré mas tarde… te amo –susurro antes de besarme ligeramente

-yo también –

-cuídate… -pidió –y lo que necesites llámame –

A los pocos minutos Edward ya no estaba en el apartamento, entre en un estado, media dormida, media despierta y algo mareada por mucho tiempo, hasta que el estúpido timbre me obligo a que me levantara

Perezosa me levante y camine hacia la puerta

-Alice si eres tu mejor vete –dije en cuanto abrí la puerta sin siquiera ver quien era

-que bonito recibimiento –dijo una voz grave –tengo cuatro años sin verte, te visito y así me tratas –levante la mirada y no podía creer lo que mis ojos veían

-¿Jacob?... ¡Jacob! –grite feliz mientras me lanzaba a abrazarlo

-así me gusta, vez que diferente –me estrecho entre sus brazos

-Hola… -salude – ¿Qué te trae por aquí?... si mi geografía no me falla Forks está muy lejos de aquí –

-¿Qué tal si me dejas y te cuento? –

-oh… si claro –me hice a un lado para que pasara

-Me sorprende encontrarte –dijo –es tu día de descanso –camino hasta uno de los sofás y se desparramo en el

-no… -dije –no me sentía muy bien en la mañana –

-siento eso –dijo –y bueno a que no adivinas porque estoy en la gran manzana –

-ni idea –

-Leah, vino a buscar su vestido de novia –dijo sonriendo ampliamente –

-te vas… -musite sorprendida

-si… me voy a casar –

-felicidades –dije y me senté a su lado para abrazarlo

-pero mira que es lo que hay aquí –exclamo. Ni siquiera me había dado cuenta de cuando tomo mi mano izquierda y vio fijamente la argolla que adornaba mi dedo anular –el anillo que le di a Leah es una baratija comparado con este –murmuro

-no digas eso… -lo abrace

-y entonces… ¿Quién es el afortunado? –pregunto haciendo que me sonrojara levemente

-se llama Edward Cullen y cuando te lo iba a presentar tú estabas tomando el sol en california –reclame

-¿lo llevaste a Forks? –Pregunto, simplemente asentí - ¿y sigue vivo? –

-claro que si -

-oye… -dijo de repente – ¿mencionaste Cullen? –Asentí –es pariente de ese doctor que trabajaba hace unos años en Forks -

-si es su hijo –

-con razón Charlie no lo mato –

Sentí como todo a mí alrededor se movió, las inmensas ganas de vomitar regresaron. Me aferre al brazo de Jacob y recargue mi espalda en el sillón

-Bella… Bella… ¿estas bien? –escuche la voz cargada de preocupación de Jacob

-yo… -murmure –ahora vengo –me puse de pie y camine con cuidado hasta el baño de la habitación, ahí debía de tener algo para las nauseas

Entre el baño y camine directamente hasta los gabinete, en cuanto abrí la pequeña puerta, busque mi botiquín, estaba por tomarlo cuando un pequeño paquete blanco con rosa llamo mi atención

Lo tome entre mis manos y comencé a pensar, haciendo cuentas y aunque no era buena con la matemáticas, esta vez no me equivocada

Salí dando grandes zancadas del baño y fui directamente hasta las sala

-Jacob –lo llame –necesito que me hagas un favor –pedí

El me miro interrogante aunque asintió

-lo que quieras –aseguro

-necesito que vayas a la farmacia –

-Necesitas medicinas… ¿estas enferma?… Bella ¿estas bien? –

-no necesito medicina, ni estoy enferma… necesito… necesito… -no tenía el valor de decirlo –unapruebadeembarazo –susurre rápidamente

-una ¿Qué? –pregunto Jacob

-¡Una prueba de embarazo! –exclame

Jacob se quedo pasmado en su lugar y abrió los ojos como platos

-voy a ser tío –susurro –VOY A SER TIO –grito poniéndose de pie de un salto

-Jacob –le reprendí

-si, si… ya vengo –dijo rápidamente saliendo del departamento, cuando estaba por salir se giro hacia mi –Bella ¿Dónde…? –

-5 calles abajo –respondí a su pregunta no terminada

-si, si –cruzo la puerta a toda prisa

Me deje caer en el sillón e inconscientemente lleve una de mis manos a mi vientre plano, según mis cuentas tenía casi 10 días de retraso, sonreí al imaginar que llevaba a un pequeños ser vivo en mi interior, un pequeño Edward

Entonces las dudas me embargaron ¿Cómo lo tomaría Edward? ¿Lo querría tanto como yo lo hago ahora? ¿Y como se lo diría?

Comencé a divagar en todas la posibles respuestas a mis preguntas cuando note que aun seguía en pijama, me puse de pie gracias al cielo las nauseas ya había bajado de intensidad, hasta tenía un poco de hambre, camine hasta la habitación y urge mi armario pase alto toda la ropa que alice ma había dado a lo largo del año y tome algo de mi antigua ropa estaba sacando mi pantalón cuando la puerta de la entrado se abrió

-Bella –grito Jacob –volví –sonaba como si acabara de correr un maratón, lo más seguro es que haya ido corriendo hasta farmacia

-voy –le grite comencé a vestirme y apenas había puesto una pierna en mi pantalón cuando el teléfono sonó. Lo deje sonar no podía salir media desnuda a la sala

El teléfono dejo de sonar, si es muy urgente volverá a llamar

Salí al pasillo que daba a la sala, para llamar a Jake

-Jacob –dije y no obtuve respuesta

Salí a la salita y lo vi dándome la espalda

-hey… -lo llame –ven aquí y dame eso, no tenemos todo el día –reí. El se giro y traía mi teléfono en la mano –oye que haces con eso… dámelo –ordene –

-ya te la paso –dijo a quien quiera que estuviera al otro lado de la línea –toma –dijo tendiéndome el teléfono, note su respiración jadeante

-¿hola?...hola –no escuche nada, entonces colgué –no me contestaron –murmure consternada -¿Quién era? –

-no lo dijo –respondió –y toma –me tendió una bolsa repleta de cajas

-Jacob pedi una… -rei –no veinte –

-es que había tantas... no sabía cual llevar así que tome varias –

-está bien –respire profundamente –ya vengo –

Camine de nuevo hacia el baño con la bolsa en mis manos, en cuanto cerré la puerta toma una de la pruebas y la saque de la caja y seguí todas la instrucciones y cuando termine deje la prueba sobre el lavamanos, fui a buscar mi celular a la habitación y puse el temporizador, programándolo para que sonara en 5 minutos

Salí y me senté a los pies de la cama, esperara, moví mis pies y retorcí mis dedos, estos serán los cinco minutos más largos de mi vida

Ni siquiera llevaba uno cuando escuche a Jacob

-Bella… -me llamo

-en la última puerta –dije lo suficientemente alto para que escuchara

-hey… -saludo –como va todo? –

-cinco minutos –dije como respuesta. Tomo asiento a mi lado y nos quedamos en silencio unos minutos

-¿dejaste a Leah sola en NY? –pregunte para pasar el rato

-no –contesto –esta con Sue y Emily –

-¿te quedaras a cenar? –pregunte esperanzada quería que Edward conociera a Jacob

-¿me invitas a cenar? –

-claro y puedes decirle a Leah, Sue y Emily –

-Está bien me quedare…hasta había olvidado algo que te quería decir –rio ligeramente

-¿Qué? –pregunte Curiosa

-venia a pedirte que fueras mi madrina –

-¿Leah quiere que sea su dama? –

-no, no –rio –quiero que seas mi padrino-madrina –

-no se supone que tienes que elegir un hombre –dije pensativa

-si… pero yo quiero a mi hermanita Bella –

-está bien –reí junto con el –seré tu padrino-madrina –

El sonido de mi teléfono me puso alerta, como impulsado por un resorte me puse de pie y fui rápidamente camine hasta el baño

Leí la simbología en la caja:

Cruz –positivo

Linea –negativo

Tome la prueba aun sin mirarla, respire en profundamente dos veces y la mire… una sonrisa cruzo mi rostro. Era positiva, deje salir un gritito de felicidad

-¿Qué pasa Bella? –pregunto Jacob desde la habitación

-VOY A SER MAMÁ –grite

Salí del baño y Jacob me abrazo, sentí su abrazo cuidadoso, como si pudiera llegar a quebrarme

-felicidades –

-gracias –dije sinceramente

Continuamos platicando un rato, todo sobre el nuevo bebe que crecía dentro de mí

-pero… -después de casi una hora de estar platicando –yo seré su padrino –

-claro… pero solo por que fuiste el primero en enterarse… ni siquiera Edward lo sabe… los Bebes aun no entraban en nuestros planes –

-Bella… -dijo suavemente Jacob –no le veo nada de malo… tienes una carrera exitosa… una casa y estas comprometida… un hijo es el gran cierre del espectáculo –sonrió

-si lo se –dije acariciando mi vientre

-Bella… Voy a hablar con Leah para que tomen un taxi hasta acá –

Jacob se alejo un poco de mi para hablar por teléfono

Cuando mire el reloj de la sala eran las 4:30 solo hacía falta un hora y media para que Edward acabara su turno

Comencé a pensar que preparar para comer, moría de hambre… deje salir un risita, ya parecía Edward, me quede pensando unos segundo que prepararía de comer desde que me había levantado no había probado bocado

-vendrán en un rato… -dijo Jacob sentándose a mi lado –siguen con lo del vestido –

-tal vez puedan ir con Alice –sugerí

-¿Alice? –murmuro interrogante

-es la hermana de Edward y es diseñadora de modas, tal vez pueda hacerle unos especialmente para ella –dije

-cuando venga Leah se lo mencionas –

Estuvimos platicando de lo que habíamos hecho desde la última vez que nos vimos, le platique de lo mas reciente Edward, la boda de Angela, mi nueva casa en Central Park, y Jacob hablo animadamente de todo lo que le había pasado en su viaje a la soleada california y de cómo le propuso matrimonio a Leah. Habían pasado aproximadamente 40 minutos, cuando el teléfono sonó

-puede ser con quien hable –dijo Jacob cuando me pare para contestar

-eso espero –

Levante la bocina del teléfono

-¿hola? –musite

-Bella… -exclamo una voz que reconocí inmediatamente

-Carlisle… -murmure -¿Qué pasa? –

-Bella tienes que venir al hospital – parecía algo alterado nada normal hablándose de Carlisle

-Carlisle… por favor dime ¿Que pasa? –

-Bella es Edward se accidento –sentí como la sangre huía de mi cuerpo, sentí las piernas débiles y mis ojos se aguaron

-¿está bien? –cuestione con voz quebradiza

-el… el… -tartamudeo

-Carlisle! –exigí

-entro en coma –


*Dr. House: serie de Televisión sobre un Dr. Sarcástico y adicto al vicodin


siento mucho el retrazo

primero que nada quiero aclarar que esto no durara mas de dos capis, no puedo tener historia si Edward esta en coma

espero que no me odien

¿que les parecio la propuesta?

y que piensan...

¿porque Edward comera y dormira tanto?

¿quien sera es misterioso que llama?

muchas preguntas que poco a poco tendran su respuesta las espero que siguiente capi

y para terminar quiero agradecer a todas las que dejaron su rw en mi one-shot "comprando un perro" mil gracias

atte

fany

besos y abrazos estilo alice