CAPÍTULO 8: Extrañas parejas
-¿Cómo lo lograste?¿Qué es lo que hiciste para que no se diera cuenta?.- la voz de Pansy resuena en toda la habitación. Draco, sentado sobre la cama de ella, sonríe al ver la reacción de la chica tras lo que acaba de contarle.
-¿Has cambiado la decoración, Panse? No recuerdo así la habitación.- le comenta el rubio entre intrigado y divertido, pues quiere hacer "sufrir" un poco a su amiga.
-Hace tiempo que la cambié, lo que pasa es que eres tú el que hacía mucho que no se pasaba por aquí.- encoge de hombros la joven. Con delicadeza se sienta en el suelo, sobre una pequeña alfombra, a los pies de donde se encuentra el otro.
-Cierto...¿un mes?.- pregunta el rubio.
-Casi dos.- rectifica al tiempo que mueve la cabeza en un signo de negación.- Desde la última vez que...bueno...que...
-Sí. Pues que sepas que me gusta más así.- tras estas palabras ambos quedan en silencio. Draco contempla la estancia finamente decorada: el tono pastel de las paredes, las suaves telas, los muebles de madera de pino...Definitivamente su amiga tiene buen gusto. Pansy, mientras tanto no puede apartar la mirada del de ojos mercurio, se va a volver loca como él permanezca callado mucho más.
-¡Ya quieres abrir la boca y decirme como has hecho para ocultarle La Marca a Potter!.- desesperada se sube encima de la cama situándose muy cerca del rubio.- No me fuerces a tener que conseguir la información por la fuerza...- le dice amenazadoramente.
-Vale, Panse, no te pongas así, que lo único que quería era que me lo pidieras por favor.- ríe el rubio. La chica se separa de él y con elegancia sumamente estudiada se coloca el cabello dorado hacia un lado sobre el hombro.
-Si que te ha cambiado el leoncito...ahora eres educado y todo...jeje.- tras esas palabras la slytherin recibe un suave pellizco en la mejilla por parte del joven.- Vamos dímelo.
-¿Por qué quieres saberlo?¿Para que te serviría a ti? Que yo sepa Blaise la tiene, y muchos otros slytherin también...¿o es que quieres ampliar tus fronteras?.- la mirada de odio que recibe por parte se la chica le hace creer haber dado en el clavo, pero nada más lejos de la realidad.
-Para que lo sepas no me apetece ampliar ninguna frontera. Al único hombre que quiero duerme apenas unas puertas más allá y como tú bien has dicho ya está marcado. No Draco, no es por Blaise por lo que lo quiero saber. Lo quiero para mí, porque estoy harta de ver "eso" tan horrible en mi brazo.
El de ojos plateados levanta su ceja asombrado...su amiga es toda una caja de sorpresas...
-Mira, Draco, he probado con el hechizo Glamour, pero ni siquiera la difumina un poco.- comenta con voz resignada.
-Pansy, si fuera tan fácil, los mortífagos se esconderían fácilmente. No es tan sencillo.
-Entonces dime que haces tu...por favor.- le pide mientras coge las manos blancas y finas del slytherin mirándole directamente a los ojos.
-Oculus Ocludens.- susurra Malfoy. Como si de repente las manos del chico tuvieran electricidad, la chica las retira en un reflejo sin darse cuenta.
-¿Ma-magia negra?.- los ojos de la rubia están abiertos de par en par. Está verdaderamente asustada.
-Si, Panse, Magia Negra.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - -- - - -
La biblioteca está prácticamente vacía, a excepción, claro está de dos jóvenes sentadas en una de las grandes mesas de la zona de Herbología. Los libros están desperdigados sobre la vieja madera, y los pergaminos escritos hace ya tiempo que no caben encima y han caído al frío suelo. La chica morena escribe concentrada el trabajo sobre las propiedades de las plantas medicinales de la Selva Negra que les ha mandado la profesora Sprout, pero la castaña lleva unos minutos mirando a la nada mordiendo, sin darse cuenta, el extremo de su pluma.
-Mione...¿me vas a contar de una vez lo que te ronda por la cabeza?.- Leah ya no puede disimular más su curiosidad ante la actitud de su amiga y le pregunta.
-¿Qué? No se a que te refieres...
-Mione que nadie te conoce como yo.- la Ravenclaw se levanta de su silla para acercarse a la otra y arrodillarse al lado.- Dime que te pasa...¿tiene que ver con Ron?
Ante la mención del nombre del pelirrojo, Hermione parece reaccionar y su cuerpo comienza a temblar imperceptiblemente. Nerviosa se abraza a si misma como intentando protegerse de algo.
-¿Te ha dicho algo fuera de lugar?.- le insiste Leah. La castaña niega con la cabeza.
-No me ha dicho nada malo...mejor dicho, no me ha dicho nada.- comenta apenada.
-Así qué ese es el problema...¿cuándo entenderás Mione que a ese león hay que hacerle ver las cosas con claridad? Parece mentira que esté en la casa que está... a veces pienso que no le iría mal en Hufflepuff.
-Ron es valiente.- intenta defenderle su compañera de casa.
-Para lo que quiere. Mira estoy harta de verte sufrir por él...¿por qué no le invitas a salir tú? Aprovecha el baile de Halloween de este viernes.- le propone la morena.
-¿Tú crees que me dirá que sí?.- los ojos color miel se tiñen de una expresión asustada que denota las dudas que inundan su corazón.
-¡Claro que te dirá que sí¡Por Merlín, si está loco por ti! Creo que tú eres la única en todo el colegio que no se da cuenta de ello...- Hermione parece sonreír ante las palabras de su mejor amiga.
-Creo que se lo pediré.- dice con decisión.
-Eso es lo que quería escuchar.- le dice contenta tras darle un beso en la mejilla.
-Y tú Leah...¿tienes pareja?
La morena que ya estaba recogiendo los libros que habían estado utilizando se gira presta.
-Aún no, pero ya se con quién quiero ir.- le sonríe.
-Vaya... y por casualidad no será moreno y de ojos esmeralda¿Verdad?.- le dice picando a la ravenclaw. Hermione es la única que sabe lo que siente la morena hacia el chico dorado. Ella misma pensó que era amistad hasta que se fijó en como lo miraba en ocasiones su amiga, cuando pensaba que nadie más la miraba.
Ante la insinuación, Leah sólo sonríe encogiéndose de hombros, mientras se aleja de la mesa para seguir colocando los libros antes del cierre de la biblioteca.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Toc-toc.
Los golpecitos sobre su puerta despiertan a Harry de su ligero sueño. Acababa de llegar del entrenamiento de quidditch tan cansado que se tumbó en la cama para descansar antes de la cena.
Toc-Toc.
Dos nuevos golpes.
-Pasa Draco.- su voz suena cansada acompañando a su estado físico.
-¿Cómo sabes que era yo?.- le pregunta el rubio cerrando la puerta tras de si.
-Ni Ron ni Hermione llamarían antes de entrar, y son los únicos, además de ti, que conocen la contraseña de la torre.- explica incorporándose en la cama y sentándose de frente para ver bien a su chico, que esta recargado con elegancia sobre la puerta.
-Entonces, habrá que tenerlo en cuenta por si vienen de noche...- la sonrisa sexy del rubio hace estremecer a Harry.- Ni siquiera te has cambiado tras el entrenamiento.- le comenta el slytherin cambiando súbitamente de tema.
-Iba ahora a ducharme.- contesta poniéndose de pie.
-Espera un momento.- la voz de Draco suena peligrosamente cerca del moreno. Harry ni siquiera se había dado cuenta de que el otro se estaba acercando mientras hablaban.
-¿Se puede saber que quieres?.- le pregunta divertido, y algo excitado Harry al ver la mirada apasionada y lujuriosa del rubio.
-Siempre me ha parecido que el equipaje de quidditch te sienta realmente bien.- le susurra al tiempo que con delicadeza le empuja sobre la cama y se sienta sobre el gryffindor.
Tener en esa posición a Draco hace que el león se excite aún más si cabe y con pasión agarra al joven por la corbata de tonos verdes y plateados como los ojos de su dueño. Los labios de ambos chicos se juntan en un beso dulce que progresivamente cambia de ritmo, a uno más apasionado. En un movimiento rápido, propio de un buen buscador, Harry coge al rubio y lo gira para situarse sobre él. Lentamente, el moreno retira la túnica con el emblema de la serpiente y comienza a desabrochar los botones de la camisa de seda de Draco, hasta en esos detalles él es diferente, nadie más en el colegio lleva una ropa tan fina. El rubio simplemente se deja hacer cerrando los ojos con los labios entre abiertos, sintiendo las manos de Harry sobre su pecho y sus cálidos labios recorriendo su cuello con besos acompañados de eventuales mordisquitos. La expresión de el de irises mercurio excita más al otro al saberse conocedor de la plena confianza en él que demuestra.
El olor a menta fresca que desprende Malfoy se entremezcla con el del cuerpo de Potter tras los entrenamientos. Esa extraña mezcla transporta al rubio a un mundo excitante de nuevas sensaciones, jamás imaginó que alguien tan limpio (mejor dicho, obseso por la limpieza) podría perder el control por el olor puro y duro de otra persona. No es como el olor a sexo sino que es Harry, y sólo Harry.
Las caricias por parte de ambos son cada vez más apasionas cuando Potter comienza a lamer con lujuria el abdomen marfileño...
-Harry...por...favor...- intenta articular el rubio entre suaves gemidos.- si...aaahhh...no paras ahora...no se ... si podré...frenarme...
El susodicho deja lo que está habiendo para mirar a los ojos a su amante. Draco quiere perderse en ese color esmeralda, para él no hay nada más bello en el mundo que esos ojos.
-Sólo si me prometes algo.- le susurra el moreno muy cerca de los suaves labios de la serpiente. Éste le mira interrogante.- Llévame a la fiesta de Halloween de Slytherin.
-Vaya, si lo sé me cayo.- dice el rubio apoyándose sobre los codos haciendo que el chico sobre él se aleje unos centímetros.- ¿sabes lo que se hace en esa fiesta? No tiene nada que ver con la "casta" cena de Dumbledore para la noche de brujas.
-Lo sé...y quiero ir contigo.- la cara de desconfianza del rubio no gusta nada al gryffindor.- ¿Es que no quieres estar conmigo?.- le pregunta algo molesto.
-No digas tonterías, Harry. Sabes que quiero estar contigo siempre.- le dice Draco al tiempo que con una mano intenta aproximarlo hacia si. Pero el otro no está por la labor y acaba por separarse y levantarse.
-¿No quieres que te vean conmigo?¿no soy lo suficiente bueno para estar con las serpientes?.- ahora Harry si que está enfadado. No sabe porqué está tan molesto. Si es por lo de la fiesta o porque Malfoy le haya cortado el "rollo", ahora que por primera vez realmente le apetecía estar con él.
-No digas tonterías. No es por eso...es sólo que...¿cómo te sentirías si yo te dijese que quiero que me lleves a la torre de los leones?
-Te llevaría, si eso es lo que tú quisieras.- le contesta.
-¿En serio¿Y como crees que reaccionaría todo el mundo al ver allí al Príncipe de slytherin? No creo que me recibieran con los brazos abiertos.- le contesta irónico.
-Es una fiesta de disfraces. Nadie se daría cuenta de que estaría allí, Malfoy.- al escuchar al moreno llamarle por su apellido se da cuenta de que la ha cagado y que probablemente Harry esté cabreado con él. Pero es que...no puede llevarlo...no puede meterle allí con los suyos...con... Zabini.
El silencio del slytherin exaspera al león, que está intentando contenerse de gritar al otro.
-Mira déjalo, me voy a duchar y a cenar. No me apetece estar en la misma habitación que alguien que se avergüenza de mí.
-Harry yo...- pero el moreno ya ha salido de la habitación dando un sonoro portazo, para irse a bañar al baño de los prefectos fuera de la torre.
Malfoy se queda solo en la habitación mientras comienza a abrocharse nuevamente la suave camisa maldiciéndose a sí mismo por hacer enfadar al chico al que ama.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
-¿Harry?¿Estás aquí?.- la voz de Ron resuena en el gran baño de prefectos. Un suave olor a melocotón y vapor de agua invaden la estancia.
-Sí, Ron...¿cómo me has encontrado?.- le pregunta indicándole con una mano que se acerque al borde de la tina donde está disfrutando de un relajante baño, para intentar olvidar su enfado.
-Fui a la torre a buscarte pero antes de entrar la chica del cuadro me dijo que habías venido aquí, y que te había visto enfadado al salir¿te pasa algo?
-Sí, que Malfoy es imbécil.- le espeta el moreno. Eso provoca una carcajada a Ron.
-Eso no es nada nuevo, compañero.- continúa riendo el pelirrojo.
-Vaya, te noto muy contento...¿qué te ha pasado?.- como si la pregunta fuera lo que el Weasley había estado esperando comienza a relatarle como es que Hermione y él irán juntos al baile.
FlashbackHermione camina nerviosa por los oscuros pasillos camino de la Torre Gryffindor, antes de despedirse de Leah, le ha asegurado que en cuanto vea a ron va a decirle lo de ser su pareja.
Lo cierto es que la castaña no tiene que esperar mucho, porque a pocos metros de ella puede escuchar la inconfundible voz del pelirrojo charlando con Seamus. Decidida se dirige a él.
-¿Ron, pu-puedo hablar con-contigo un momento?.- le pregunta cogiéndole por la manga de la túnica.
-Claro, dime.- el chico nota los nervios de la otra pero por nada del mundo se hubiera imaginado lo que va ha escuchar salir de sus labios.
-¿QuieressermiparejaenelbailedeHalloween?.- Hermione lo dice del tirón, tan rápido que es un milagro que ron lo haya entendido. Pero el chico lo ha hecho, vaya si lo ha hecho.
-¿De-de ver-verdad?.- le pregunta más rojo que su propio cabello. La chica que tampoco se queda corta en el color de su rostro asiente tímida. Toda la valentía que acaba de demostrar se ha esfumado al pensar en la posible negativa de su "amigo".
-¡Dile que sí, Ron!.- las voces de Dean y Seamus animando de fondo no ayudan mucho en esos momentos, pero con una voz casi imperceptible dice.-...si...claro.
Nada más oírlo Hermione da media y sale corriendo hacia su sala común.
-Vaya, parece que uno de los dos se decidió.- dice Dean colgándose de los hombros del pelirrojo.
-Si, tío, y lo mejor de todo es que hemos vivido para contarlo...¡pensé que moríamos sin veros salir juntos!.- bromea Seamus.
Ron no contesta, está clavado en el suelo de la impresión "Voy a salir con mi Mione", es lo único que atina a pensar.
Fin del Flasback
-¡Felicidades, compañero! Me alegro mucho, de verad.
-Lo sé. ¿Sabes? Todavía no me lo creo, no me creo que quiera salir conmigo, no se si sabes como me siento...estoy en una nube.
"Por desgracia sí lo sé, pero ten cuidado amigo que la caída desde tanta altura puede ser dolorosa, créeme."
-¿Te pasa algo, Harry?.- le pregunta el pelirrojo viendo como el otro sale de la gran bañera para entrar a cambiarse tras un biombo.
-No, tranquilo, estoy bien.- su voz ha sonado convincente. Incluso hubiera sido capaz de creérselo si no fuera por el fuerte dolor que le oprime el pecho.
-OK.- queda convencido.- Te espero fuera para ir a cenar. ¡Date prisa!
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Tras la cena copiosa, el Niño-Qué-Vivió se despide de sus dos amigo gryffindor para dar un paseo por el lago. Su salida del comedor es seguida por un par de ojos color mercurio.
El lago está hermoso. A pesar del frío la noche despejada anima a pasear, y los alumnos más mayores, lo únicos que pueden salir más tarde de las diez, están disfrutando de la luz de la luna.
-¡Harry!.- el aludido se gira a la llamada de una voz femenina. La luz del satélite le muestra a una joven morena, de delicadas líneas y exótica belleza.
-¡Hola, Cho!.- saluda amable el joven.- ¿Qué haces por aquí?
-Te andaba buscando.- le contesta sonriéndole. Tiene una bella sonrisa, pero a ojos del moreno no puede compararse con la de Draco.- ¿Puedo pasear contigo?
-Claro.- los dos jóvenes comienzan a pasear juntos. Atrás quedaron los momentos en los que tras su breve relación Harry se sentía cohibido a su lado. Ahora son buenos amigos, y le gusta disfrutar de la compañía de la oriental.
Tras unos minutos de distendida conversación, Cho se decide a hacerle la pregunta a Potter.
-No se si deberíamos ir juntos al baile, Cho.- lo cierto es que él quería ir con su serpiente, pero tras la discusión de la tarde ya no lo tenía tan claro.
-Si te lo pido, Harry, es porque sé que entre nosotros no hay nada y que la fiesta no va a dar paso a nada más. No me apetece quedar con ningún chico y que piense que puede obtener algo de mí.
-¿Es por Cedric?.- le pregunta extrañado.
-Sé que ya han pasado casi dos años desde su muerte, pero no consigo olvidarle, ni siquiera lo conseguí contigo.- una lágrima surca su mejilla.
-No tienes que olvidarle, Cho, sólo dejar que alguien más ocupe tu corazón. Deja un hueco para otra persona. Seguro que ahí.- le dice señalando el lado izquierdo de su pecho.- hay sitio para dos personas.
-Gracias, Harry.- le dice abrazándole con fuerza.
-Iré contigo.- le contesta decidido el moreno cuando se separan. Ante toda respuesta recibe otro abrazo por parte de la Ravenclaw.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Tras despedirse, Harry continúa unos minutos más su paseo por la orilla del lago. De repente escucha una risa femenina que le es muy familiar. Va acompañada de unos suaves susurros, pero no logra reconocer la voz que la acompaña. Lentamente se arrodilla tras unos arbustos que le protegen de ser descubierto por la pareja. El gryffindor no puede más que abrir la boca de asombro ante la escena que se está desarrollando ante sus ojos: Leah está con un chico.
Están abrazados y dándose ligeros besos. Parece que él le acaba de pedir ser su pareja en la fiesta de la noche de brujas, porque ella está contenta.
Potter n consigue identificar al chico, ya que está muy oscuro, pero por la confianza con la que se tratan diría que hace tiempo que están juntos. Si saber porqué se siente algo molesto. No porqué ella esté con alguien, sino porque no le ha dicho nada, cuando se supone que son amigos íntimos, de todas formas no puede culparla ya que nadie sabe todavía lo suyo con Malfoy, "si es que todavía hay algo. ¿Por qué me pasa a mi esto? Ir a enamorarme de esa dichosa serpiente".
En esos pensamientos estaba cuando la plateada luz de la luna ilumina la escena frente a él. Entonces reconoce al chico que está besando a su amiga: alto, bien formado, atractivo, con el pelo castaño oscuro y unos ojos azul profundo... "¡No puede ser él!".
Asombrado, el moreno frota sus ojos por debajo de sus lentes... "no puede ser posible...ese no puede ser...Nott"
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Bueno hasta aquí el octavo capítulo... he tardado mucho en actualizar, pido disculpas, pero es que cuando iba a publicar la historia me dio un venazo y decidí cambiarlo todo, aunque no se si para mejor...
La reacción de Draco ante el hecho de que Harry vaya con una exnovia al baile, en el próximo capítulo y bueno el baile en general también.
Ya veremos que pasa y como van a resolver su pequeño problemilla mi Draco y Harry.
¡Qué espabilada Leah! Se ha ido a liar con un slytherin...esta chica sabe donde está lo bueno...¿Verdad?..jeje
Bueno me despido, no sin antes decir, que no se cuando podré actualizar porque me toca estudiar...¡Que vida más perra!
Nos leemos
Dejen Reviews, plis!!!
Plis
Ciao
