Summary: Harry Potter ha vencido la muerte y a retomado su vida otra vez... acaso ¿condenado a repetirla de nuevo?
Disclaimer: Copyright © J.K. Rowling. 1997.
Notas autor: Hoy no hay mucho que decir.
Harry Dursley
el cáliz de fuego y la orden del fénix
Diez años después y contando III
Harry estacionó el Contur como pudo entre unas montañas. El suelo era irregular y el frío en ellas calaba hondo en los huesos.
—¿Aquí tienes tú cabaña de verano?— preguntó Neville, incrédulo. Observando nada más que rocas a su alrededor.
—Creo que la definición de cabaña fue errada, sería más mi departamento de verano— le sonrío el médico rubio —Bajemos y se los mostrare—
Los tres magos bajaron del auto, el cual, para sorpresa de Luna y Neville, atravesó unas rocas. El moreno iba a preguntar qué rayos había sido eso, hasta que vio al rubio haciéndoles una seña ara que lo siguieran.
Neville dudo unos instantes, pero la rubia tomó la mano de Harry, y atravesó con él. El moreno ya no vio más causa en esperar y se aventuro. Sus ojos se abrieron casi de forma antinatural. La fachada de las rocas no era más que una ilusión. El interior era completamente diferente.
El Countur se había acomodado en un rincón, semejante a una cochera abierta. A su derecha estaba una sala amplia, cómoda y de apariencia costosa. Tras ella, un extenso librero que abarcaría sin problemas todo el Gran Comedor de Hogwarts. Había una gran cocina, con espacio incluido para un gran caldero, que tenía un herbario tan extenso como el gran librero, lleno de ingredientes mágicos, que se perdía por un pasillo, donde se veían tres puertas. Quizás las habitaciones.
Neville miró a Harry (quien estaba en la sala, hojeando un libro) —¿Nos mentiste cuándo dijiste que no sabias hacer magia?— preguntó, tomando asiento frente a él en la gran sala.
Harry lo miró cansinamente —Ya dije que no puedo hacer magia. Este lugar lo hice cuando aun podía hacerlo pero como viste hace unos momentos, es muy imposible llegar aquí sino estas bien preparado—
—Por eso quisiste aprender alpinismo— intervino la suave voz de Luna, quien miraba los libros mágicos en el librero —Querías intentar regresar aquí—
El rubio suspiró audiblemente —Si, pero en realidad me hubiera tomado más años siquiera intentarlo. Si no fuera porque Dios envió mi Countur, nunca hubiera dado con este lugar. Está lleno de hechizos anti-muggles. No lo hubiera visto aun si supiera donde estuvo todo el tiempo—
—¿Entonces como es que lograste entrar a este lugar?— pregunto Neville sorprendido.
—El Countur está creado a base de mi antigua magia. El puede llevarme atravesar cualquier clase de barrera sin problemas—
—Hace un rato, cuando bajaste del Countur— dijo Neville confundido —No estabas dentro del auto ¿Cómo entraste?—
El rubio le sonrió —Quizás no pueda hacer magia, pero las pociones son otra cosa. Solo necesite los ingredientes exactos y con mi genialidad— dijo dándose aires —No hay problema—
Neville lejos de mostrarse algo feliz, su semblante se ensombreció —Si pudiste entrar aquí ¿Por qué no nos buscaste? Si esa pócima era tan eficaz, hubieras entrado al callejón Diagon o ir a la casa de Sirius— su tono era reprochante.
Harry lo miró sin expresión —¿Crees que no lo intente?— le preguntó molesto —¿Crees que iba a dejar pasar una oportunidad como esa?—
—¿Entonces por qué?— intervino el moreno casi rígido de la rabia.
—No funciono— la voz de Luna hizo que ambos se giraran a verla. Ella desvió la mirada del libro que estaba leyendo y miró algo en la cocina —Si esa poción hubiera funcionado… Harry nos hubiera buscado sin problemas— miró de nuevo su libro —Algo salió mal—
Neville miró al rubio dolido —¿Es verdad eso? ¿Qué pasó?—
Harry se cruzo de brazos —Reacción alérgica. Tuve una reacción alérgica a la magia que casi me mata— comenzó a explicar —Hay una razón por la cual sólo se usan hechizos con los muggles, sean de borrado de memoria o de sanación. Y es que las pociones son mortalmente toxicas para ellos. La magia en cada bruja o mago los protege de forma natural y toma solo lo bueno y lo que necesita de las pócimas, que no sólo están hechos con ingredientes mágicos, sino que además son mezclados en su mayoría con ayuda de una varita— hizo una pausa y continuo —Aun si no usas una varita, el nivel de la magia en una poción es tan alto, que el cuerpo humano, muggle o como quieras, no puede con él y causa estragos mortalmente terribles—
Harry se puso de pie y comenzó a quitarse el saco y la camisa —Esto es lo que pasa si tienes suerte— le dijo al moreno, quien hizo un gesto de dolor al ver la piel alrededor del coxis.
Parecía que alguien había estado jugando con una masa de color verde oscuro y la hubiese embarrado toscamente sobre él. Era como una costra delgada, pero aun se veía fresca. Algunas venas estaban perversamente sobresalidas a su alrededor, casi gritando por huir del cuerpo.
—¿Ves donde están estas marcas?— pregunto Harry, señalando ambos extremos —Ahí están mis riñones, son los que filtran todo y son los que sufrieron más daño. Lo que ves es solo una cicatriz a causa de la alergia— sonrió un poco —Debiste ver hace cinco semanas. Mi estomago estaba igual o casi peor, pero ya no se ve nada. Confió en que mis riñones se pondrán mejor algún día. Pero por el momento, sólo puedo tomar agua, jugos diluidos y te—
—¿Estás bien ahora?— preguntó Luna, acercándose a él.
—Mi gastritis está controlada y ya puedo dormir por las noches, así que, si. Estoy mejor— sonrío Harry, abrochándose la camisa.
—Pero, Harry ¿Cómo es que la poción no te hizo daño cuando entraste aquí?— pregunto Neville.
El rubio lo miró con aire resuelto —No sé. Creo que es porque este lugar está lleno de mi esencia— cerró el último de sus botones y observo al moreno —¿Vas a ir con Hermione y los demás?—
—¿Eh? Ah, si, si. Debo crear un traslador e ir con ellos— Neville sacó un reloj y de un toque de su varita, quedo listo.
—Si vas a regresar, hazlo con Sirius y Remus— dijo Harry, antes de que el moreno hiciera algo más —Es tarde y no estoy de humor para aguantar a Rony y Cedy—
Neville asintió con ligera pena —Entiendo, regresaremos con Sirius y Remus. Descansen un poco hasta entonces— y desapareció.
El rubio sonrió casi esplendido. Al fin. Al fin iba a poder verlos de nuevo. Después de tanto tiempo.
—Estas feliz— Harry se giro a Luna, quien le sonreía con calma.
—Si, la verdad si— le respondió él —No creo poder descansar hasta mañana, aunque ya no falta mucho— observo su reloj y tomó de nuevo —Voy a tratar de leer mientras llegan Puedes recorrer todo a gusto— invitó a la rubia.
Luna tomó asiento a su lado, sin mirarlo —¿E… está bien si me quedo a tú lado?— preguntó, jugando con sus dedos.
—Claro. Como gustes— sonrío él, abriendo el libro en la pagina que había marcado. Luna lo observo un poco —Te… tengo sueño…—
Harry cambio de hoja —Ah, puedo llevarte a una de las habitaciones—
—Mmm… ¿Pu, puedo… puedo apoyarme en tú hombro?—
Harry dejó su libro y la miró sorprendido. Estaba recordando ese vago pensamiento de haberla besado en el sótano. Sintió las mejillas calientes.
—Ah… si, creo— dijo torpemente y pensó en retractarse. Pero Luna se apoyó en su hombro y cerró los ojos. El rubio miro a ningún lado nervioso. Ese recuerdo incomodo estaba regresando y no hacía más hacerlo sentir estúpido. Era extraño. Harry había aprendido a separarse de todos… por su propio bien.
Había dejado a su familia… había renunciado a toda felicidad dos veces, no necesitaba más despedidas dolorosas. No necesitaba a nadie más cerca de lo apropiado. No quería a nadie que llegara tan lejos de nuevo. No creía poder soportarlo. Tenía miedo. Miedo de ser el único en la oscuridad que cernía sobre él nada más que dolor.
Miedo de estar sólo de nuevo.
Por eso se resigno a no buscarlos más. Por eso entendió que no había respuesta a su pregunta. Por eso abandonó todo… incluso su propia felicidad. Dejó de creer en el arcoíris después de lluvia… dejo de creer en todo…
Y sin embargo… Harry miró a la joven rubia ¿Será esta otra prueba de fe? ¿Acaso no caeré al vacio si decido soltarme y creer? Dios, no me lo pongas tan difícil, no creo aguantar caída más. Recuerda que la tercera es la vencida.
El rubio abrió de nuevo el libro, y continuo lo que estaba haciendo. Dejó sus dudas para otro momento. Esta vez, pensaría las cosas antes de saltar al vacío. Esta vez mi magia no va a estar para ayudarme y no hay poción que se lleve los recuerdos que puedan surgir de esto.
Harry levantó la vista, y vio el frio panorama de las montañas atreves de la ilusión exterior. El viento soplaba con fuerza, llevando la nieve a todos lados… cubriéndolo todo… escondiéndolo todo.
No sabía si estaba listo para que la nieve dentro del él estuviera lista para derretirse al sol.
No sabía si estaba listo para dejar que eso pasara.
Quizás no lo deseaba.
Quizás prefería no desearlo.
Parpadeo y cerro sus ojos. Trataba de recordar el rostro de su madre… pero se veía tan lejano… su padre y hermano eran como manchas al horizonte… Sirius y Remus apenas permanecían… no recordaba a nadie más después de ellos. Los había cubierto muy bien bajo la nieve de su soledad.
Eso era fácil.
Cubrir el dolor, y pasar de él. Fingiendo que no existe. Que no importa. Que no duele.
Y sin embargo ahí estaba.
Dejando que alguien se acercara más de lo apropiado. Más de lo seguro.
Giró su vista a Luna. Respiraba con calma. Sonrió un poco Si estaba cansada después de todo se dijo, levantándose con cuidado. No deseaba despertarla. Le recostó con delicadeza y fue a su cuarto, por una manta. La cubrió con cuidado.
Se hincó a su lado. Acomodo el suave cabello sobre su frente. Alborotado como recordaba, como siempre había sido en ella. Su semblante era calmado. Había en ella un aire que él no recordaba.
Cansada.
Estaba cansada.
Pero no por el viaje. No por el trabajo en la clínica.
Entonces recordó algo. Palabras de ella: —… no vas a desaparecer ¿verdad? … si te dejo… ¿no vas a desaparecer? ¿Lo prometes?—
Harry la miró.
¿Estaría ella cansada de esperarlo? Se levantó y se alejó de ella. Tomó asiento en el otro sillón, frente a ella. Abrió de nuevo el libro y siguió leyendo. Un día más de nieve. Después… ya vería si la dejaba ahí.
Perdón!
Se ke prometí que este sería el último, pero por tiempo, les subo este en cuanto termino el otro. No se me olvido, pero como apenas tengo compu (HURRA!) me voy a poner al corriente con los demás fics! Ahora si! Wiiii n/n
