Nota: Los personajes le pertenecen a Setephanie Meyer. El argumento me pertenece y fue creado por mi idea al 100%… Cualquier otro fic que se le parezca es mera coincidencia…
Capitulo 8.
Jasper pov.
Edward me debía una, y una muy grande… Por no contestar el teléfono cuando más lo necesitaba…
No podía creer que apenas entré al pequeño hotel en donde me iba a alojar, estaría una chica de aspecto muy parecido a la hermosa chica de mis sueños en recepción, pidiendo una habitación. Algo dentro de mi me dijo que ella no era la que buscaba y debí hacerle caso a esa parte, porque fue demasiado tarde cuando me di cuenta de que ella no era lo que aparentaba, cuando almorzamos juntos en el restaurante que había a unas calles del hotel.
A pesar de parecerse a esa chica nunca lo sería… María era muy manipuladora y engañosa, y lo más impresionante de todo era que aún no se había dado cuenta de que yo sabía que tenía ese lado embustero, pero era mejor así. Tenía que hablar con Edward antes, él podría ayudarme en este aprieto… Maria se estaba entrometiendo mucho en todo lo que hacía, y eso me estaba desesperando. Necesitaba a mi mejor amigo para tratar de sacármela de encima…
Odiaba admitirlo, pero todo este tiempo, Edward tuvo razón, era muy necio al pensar que esa maravillosa chica en verdad fuese real… Era demasiado pedir…
Cuando estuve a punto de renunciar a su búsqueda, me encuentro con una hermosa chica menuda, de facciones parecidas a las de un hada, con enormes ojos azules y corto cabello rebelde de color azabache. Era de esperarse que callera ante el poder de su belleza encantadora, que me quedara embobado viéndola, ella era todo lo que podía imaginar, y sobre todo ella era igual a la hermosa chica de dulce sonrisa que apareció en mis sueños…
Pero el destino me tiene que golpear fuerte, siempre tiene que hacerlo el mejor momento. Ella era la hermana menor de mi mejor amigo. ¿Cómo reaccionaría Edward en cuanto supiera que creía que su hermana era la chica de mi sueño? Sacudí mi cabeza, mejor confirmarlo, despejar dudas y luego decirle. Era la mejor opción, no me gustaría ver a Edward en el papel de hermano celoso.
Tenía que pensar bien las cosas, y no apresurarme. Sabía perfectamente que podía estar en lo correcto o estaba cometiendo un error, un gravísimo error. Para confirmarlo me quedé con Alice y hablé un poco con ella. La pasé muy bien. Hablamos, descubrimos más cosas del otro, cosas de las que Alice les pareció interesante, al igual que a mi las de ella. Me sentía muy a gusto. Parecía una chica completamente hiperactiva, era dueña de su propio negocio y lo más impresionante de todo: era la diseñadora de mi marca de ropa masculina preferida.
Si se pensaba bien, nuestro encuentro parecía el destino: ella era la hermana de mi mejor amigo, diseñaba mi ropa preferida, y parecía ser la chica del sueño. Todo encajaba a la perfección.
Pero todo no es perfecto…
Olvidé la odiosa cena en la que fui invitado por María y, a regañadientes, acepté. Fui un idiota y débil, si no quería salir con ella debería haber sido sincero, pero no puedo dejar de ser caballeroso, no con una mujer. Eso fue lo que me enseñó mi padre con tanto esmero y que jamás pude olvidar.
Me despedí de Alice en cuanto encontramos a María en la puerta. No quería hacerlo, tomó todo el esfuerzo de mi voluntad. Fue difícil apartarme de ella y dejarme ser arrastrado por María, cuando vi su rostro de hada triste, y aunque intentó ocultarlo, podía verlo en sus ojos azules.
Subí lentamente a mi auto, sin omitir palabra alguna. Pero le dediqué mi mejor sonrisa a Alice acompañado de una despedida antes de subirme al auto. Maniobré para salir de ese hermoso sendero rodeado de árboles, dejando la enorme casa blanca detrás, sin dejar de mirar el rostro de Alice por el retrovisor. Se sentía extraño, no podía apartar la mirada de su hermoso rostro y eso me confundía. Jamás pensé que alguna chica pudiera atraer toda mi atención, eso aumentaba más mis sospechas como para pensar en la posibilidad de que ella fuera esa chica, pero también debía pensar en los contras de esa suposición…
Suspiré pesadamente mientras el auto de María se acercaba, tapando la figura menuda de Alice. Observé el auto de María por unos segundos, tratando de ver a la hermana de mi mejor amigo detrás de él, pero no pude.
Lo que si vi fue a María sonriendo burlonamente a Alice…
Nos dirigimos a un restaurante fino, como María quería. Pero estaba tan encerrado en mis pensamientos que ni siquiera me fijé en el nombre del lugar, y no me di cuenta de en qué momento nos habíamos sentado en una de las mesas más alejadas, que estaba junta a una enorme ventana, donde se podía ver un hermoso atardecer… Pero nada de eso me importaba.
Me quedé en silencio durante todo el momento, sin escuchar ni una sola palabra de lo que decía María. Estaba cansado de escucharla presumir y decir demás cosas que no tenían importancia para mi. Solamente estaba pensando en mi encuentro hoy con la hermosa hermana de mi mejor amigo y relacionando todo con aquella corazonada que sentía desde las dos semanas anteriores antes de viajar hasta Forks. Con tantos pensamientos en mi cabeza iba explotar si no hablaba con Edward cuanto antes… Necesitaba hacerlo y pronto.
-Jasper, no estas oyéndome ¿verdad?- la vos cargada de rencor de María, me trajo de un tirón a la realidad, cortando por completo el hilo de mis pensamientos.
La miré avergonzado, aunque la verdad no lo estaba.
Ella sonrió de una forma que se suponía que tenía que ser sexi, pero no lo era, en respuesta.
-Bueno no importa… esta noche tal vez me puedas escuchar del todo, y si tu quieres, seré por completo el centro de tu concentración durante toda la noche…- dijo tratando de sonar seductora, pero tuvo el efecto contrario, me causó un fuerte repelús.
Traté de no mostrar una mueca de asco ante sus palabras, pero algo hizo que me sorprendiera. María estaba tocando mi pierna seductoramente con la suya por debajo de la mesa. La mire con sorpresa, ella me observaba con una sonrisa pícara mientras se mordía el labio inferior. Traté de alejar mi pierna, pero ella seguía insistiendo. Me tomé del puente de la nariz mientras respiraba hondo, tratando de calmarme, su comportamiento estaba enfureciéndome.
-Detente María…- dije tratando de no hablar tan fuerte. El restaurante no estaba vacío y eso era lo que me preocupaba. No quería que vieran el comportamiento indecente de María estando conmigo. Sería demasiada tortura para un día y tener que dejar a Alice había sido la mayor de todas, ahora ser señalado por la estúpida de María era lo suficiente para colmar el vaso de mi paciencia.
-¿Por qué?- pregunto con un puchero repugnante.
Suspiré.
-Porque no estoy de humor, además recién nos conocemos, y no pienso que esto llegue a mayores como para que pases la noche en la habitación del hotel conmigo…- dije tratando de no mostrar todo el rencor que sentía en mis palabras y fue un esfuerzo muy grande.
Nunca creí que una mujer me hiciera enfurecer tanto como ella lo estaba haciendo. Edward espero que me llames pronto, necesito ayuda, no se como afrontar esto.
Otra vez la pierna de María volvió a rosarme, esta vez tratando de tocar mi entrepierna. Arrastré mi silla hacia atrás, muy lentamente, para que no se percatara de mi acción, alejándome lo más posible de ella. María seguía observándome con el mismo puchero de antes, aunque ahora tenía cierto brillo en sus ojos azules que me estaba comenzando a preocupar. Nunca había estado con una chica que fuera tan insistente y sin vergüenza como ella. Con las que había salido, la mayoría por insistencia de mi abuelo para que conociera chicas, eran todas interesadas en mi billetera, todas, excepto algunas que intentaban seducirme para entrar en mi cama solo por una noche. Recuerdo esos días de tortura como si hubiera sido ayer…
Flash Back.
-Abuelo, no quiero salir con chicas que tu elijes…- dije con el seño frunció mientras miraba a Eleazar, sentado en su escritorio con una sonrisa de satisfacción.
-Pero debes conocer a alguien alguna vez. No puedes estar solo… No me agrada verte así, solo, sin nadie para acompañarte. El tiempo pasa muy rápido, es mejor aprovechar ahora- dijo mientras soltaba una carcajada.
Suspiré pesadamente.
-Pero, abuelo, solo tengo dieciocho años. No crees que todavía tengo mucho tiempo por delante…A demás no me agrada esas citas a ciegas que haces, es molesto. No me gusta salir con chicas que no conozco.
Él sonrió aún más.
-Por eso te digo que salgas con ellas, para conocerlas bien. Son hijas de grandes empresarios como tu, no es nada de otro mundo…- dijo mientras acomodaba papeles en su escritorio.
Me crucé de brazos.
-Pero quiero escoger yo con quien quiero salir, no quiero que lo hagas tu- refunfuñé-. A demás no me importa si son hijas de empresarios, ¿que te hace pensar que me importa eso?- pregunté curioso.
Se encogió de hombros con indiferencia.
-Bueno pensé que eso te daría más seguridad para salir con una chica, y que no estuvieras preocupado por que ella esté solo interesada en tu billetera o cosas por el estilo…- dijo sacudiendo su mano, como si le restara importancia a sus palabras.
Me tomé de la cien, mientras respiraba profundo. Alcé la mirada y lo observé sin emoción.
-No quiero que escojas chicas para que salga con cada una de ellas todas las noches, me molesta… Yo quiero encontrar a alguien con quien de verdad quiera salir.
Eleazar me observó divertido.
-Entonces… ¿quieres que te muestre las fotos de cada una de las chicas que tengo escogida para cada noche de la semana?
Me estremecí.
-No, por supuesto que no. Solo quiero que pares con este asunto, y no quiero saber nada de estas citas tuyas clandestinas que tienes arregladas para mi…
Él sonrió.
-¿Qué tiene de malo que un viejo se divierta un poco? Si que eres viejo emocionalmente, Jasper…- dijo sacudiendo su cabeza.
Suspiré.
-Nos vemos luego, abuelo.
Sin decir nada más, me marché de allí. Pero antes pude escuchar la voz de Eleazar desde su oficina, gritándome que esa misma noche tenía una cita con otra chica más de su lista.
Sacudí la cabeza, ese viejo jamás cambiaría….
Fin del Flash Back.
Todavía seguía molesto con mi abuelo, pero agradecía que se le hubiera pasado esa obsesión con las citas a ciegas.
-Vamos, si quieres, solo por esta noche… Anda, Jasper, di que si- la voz "seductora" de María me trajo a la realidad.
La observé fríamente.
-No, gracias…
Sin decir nada más me puse de pie, deje dinero para la cuenta y me marché de allí a grandes zancadas. Cuando alcancé la puerta de la entrada del restaurante pude sentir los zapatos de tacón de María golpear el suelo rápidamente, como si se estuviese aproximándose a mi a grandes pasos. Abrí la puerta rápidamente y salí a la fría noche.
-¡Jasper, espera!- gritó María.
No pensaba escucharla, no tenía porque hacerlo. Salí de allí, bajé el primer escalón de la entrada escalón de la entrada y pude ver, asombrosamente, como el suelo del asfalto se aproximaba a mi rostro, para luego no ver nada más que la oscuridad absoluta.
Lo último que pude oír fue la odiosa voz de María, llamándome con desesperación…
Alice pov.
Estuve casi toda la noche pensando en qué estaban haciendo Jasper con esa zorra. Tal vez ella le gusta a Jasper, entonces yo no podía hacer nada. Él era todo lo que podía querer, y fue tan lindo conmigo en ese corto momento en el que hablamos, que provocaba ruborizarme de tan solo imaginármelo en frente de mi otra vez.
Necesitaba volver a verlo, necesitaba volver a hablar con él, escuchar su voz, contemplar su sonrisa…. Ah, él se había vuelto una droga para mí, algo que necesitaba con urgencia a mi lado siempre y todo en un solo día, en unas cuantas horas. Nunca creí que un hombre moviera mi mundo como él lo hizo y lo más sorprendente de todo fue que sucedió en un instante en cuanto abrí la puerta y cavé mis ojos en él…
Todo pareció un sueño, un maravilloso sueño, hasta que se volvió pesadilla por alguien cuyo nombre era María, alias "puta zorra"… ¡Arg! Si la tuviera en frente de mi otra vez no podré contenerme, me abalanzaré sobre ella y…
Suspiré pesadamente mientras me tiraba sobre la cama y hundía mi rostro en la almohada. No tenía caso seguir pensando en esto, yo no tenía por qué sentirme celosa, ni volverme posesiva con Jasper. Él no era mi novio, no tenía derecho sobre él… pero tampoco María lo tenía. Si lo pensaba bien, Jasper jamás se comportó como si ella fuese su novia y ni siquiera María.
Me senté rápidamente en la cama, con una enorme sonrisa de esperanza en mi rostro. Tal vez ellos no eran novios, ¡eso quiere decir que puedo tener una oportunidad de estar con Jasper! Rogaba porque mi suposición fuese verdad, necesitaba urgentemente que lo fuera porque yo… estoy enamorada de él.
Wow, otra vez lo sentía… una premonición. Sabía perfectamente que Jasper era el hombre perfecto para mi, lo supe con tan solo mirarlo, estaba predicho, lo sabía, él era el correcto, el único… Pero ahora el problema era si él me correspondía. Le agradaba, eso pude notarlo cuando habló conmigo, pero no estaba segura si me quería. Tal vez es muy pronto pensar en ello, él apenas me conoce, yo solo se que Jasper es el correcto y él tiene que pensar lo mismo de mi si quiero estar con él…
-Necesito que me ayuden….- gemí mientras tomaba la almohada y enterraba mi rostro en ella, aún estando sentada en la cama.
-Tal vez ese alguien pueda ser yo- una voz muy familiar llamó mi atención.
Levanté el rostro y centré la vista en mi querido hermano.
-¡Edward!- sonreí.
-¿Qué haces aquí Alice?- preguntó curioso.
Sonreí inocentemente.
-Siempre me gustó tu habitación- dije encogiéndome de hombros.
Él soltó una corta carcajada mientras sacudía la cabeza. Se quitó su chaqueta y la colgó en el perchero. Se acercó a mi, observándome curiosamente mientras se sentaba a mi lado en la cama.
-¿En qué necesitas ayuda?- preguntó sin dejar de mirarme a los ojos.
Me ruboricé al instante al recordar a Jasper. No podía contárselo, no aún. Jasper era el mejor amigo de mi hermano, y no podía llegar y decirle que lo había conocido esta tarde y que en un instante me enamore de él. Edward se pondría histérico, pues, además de ser su amigo, Jasper era su futuro jefe y nieto de su actual jefe. Mi hermanito recibiría mucha presión y eso lo preocuparía mucho, por lo que opté a desviarme del tema.
-No es nada, solo decisiones para mi marca de ropa, es muy complicado, no se que decidir…- mentí, mirándolo con un puchero de cansancio mientras suspiraba pesadamente.
Él me observó nervioso.
-Pues lamento que sobre esas cosas no te podré ayudar, eso lo debes hacer tu ya que eres la jefa…- sonrió mientras me observaba con orgullo.
Asentí con una sonrisa, sin decir nada. De repente recordé mi plan de esta mañana, y unas enormes ganas de saber que había pasado me invadieron. Lo miré fijamente y él se puso nervioso.
-¿Cómo pasaste la tarde, Eddy?- pregunté como si estuviera haciendo un interrogatorio de detectives. Mi hermano se removió inquieto y me sonrió nerviosamente.
-Bien… muy bien. Emmett me contó acerca de su trabajo en el gimnasio, tomé una cerveza con sus amigos y conocí a Rosalie. Tenías razón, ella me calló bien, es muy amable y la única que puede soportar a mi hermano…- dijo tratando de restarle importancia a lo que hizo después. Estaba segura de que Edward había salido con Bella. Pues quien más podría ponerle semejante sonrisa en su rostro y, además, dejarle ese brillo peculiar en los ojos como cuando salía con Bella cuando eran adolecentes.
Sonreí malignamente mientras lo observaba sospechosamente. Él tragó pesadamente y me observó aún más nervioso, hasta podría jurar que estaba comenzando a temblar. Mi sonrisa se hizo aún más grande.
-¿No pasó nada más? ¿Tanto tiempo tardaste en el bar?- pregunté sin dejar de sonreír.
Edward suspiró a modo de derrota.
-A ti no se te escapa nada- dijo seriamente. Bajó la cabeza mientras se ruborizaba-. Me encontré con Bella allí, salimos, cenamos en Port Ángeles y hablamos, nada más…
Lo miré cínicamente, me tomé del mentón y analicé sus palabras. Observé de reojo a mi hermano, y lo vi relajarse, mi sonrisa se ensanchó.
-¿En verdad crees que me voy a tragar eso?- pregunté de repente, dejándolo descolgado por la sorpresa.
Él suspiró pesadamente.
-De acuerdo, cuando Emmett se encontró conmigo, rompió un vaso de cerveza, me obligó a comprar otra alegando que era mi culpa por romper el vaso- sacudí la cabeza, Emmett jamás cambiaría-. Antes de ir a comprarla, Emmett y su novia se miraron de una forma sospechosa incluso para los amigos de mi hermano, le resté importancia y fui a buscar la cerveza, cuando llegué a la barra me encontré con Bella. Ella trabaja ahí, por lo que me sorprendió mucho, me preguntó si quería ir a cenar después de su turno de trabajo y yo acepté. Le dije a los chicos que me iba luego de que Bella terminara. Me quedé a jugar una partida de billar y luego me fui de ahí con Bella a Port Angeles para cenar, nada más… ¿Estas contenta?- preguntó enojado.
Sonreí.
-Preferiría mas detalles, pero creo que así esta bien.
Suspiró.
-Gracias, Alice.
-De nada…
Nos quedamos en un cómodo silencio, hasta que Edward se tensó de repente al recordar algo. Me miró reprobatoriamente mientras se cruzaba de brazos. Lo observé inocentemente mientras sonreía.
-Fuiste tú, verdad. Tú planeaste todo desde un principio y tus secuaces fueron Esme, Emmett y Rosalie, verdad, admítelo.
-Si, lo confieso. Yo planeé todo, y mi hermano y su novia siguieron el plan, solo que ellos no supieron de qué se trataba hasta que se dieron cuenta que todo fue obra mía. Pero se sincero, apuesto a que te alegré el día y de no ser por mí, no hubieses hablado nunca con Bella por cobardía. ¡Admítelo!- dije frunciendo el seño.
Colocó sus manos frente a él, como intentando protegerse. Me observó nervioso y apenado.
-Si, tienes razón Alice. Gracias, duende.
Sonreí satisfecha.
-No fue nada…
Nos quedamos hablando un poco más, hasta que Esme terminó de realizar la cena. Como Edward ya había cenado, bajé solo yo, pero antes decidí decirle a mi hermano lo de Jasper.
-¿Edward?
Él me observó curioso.
-¿Qué sucede?
Miré a la puerta de la habitación, como si intentara huir. Edward se puso aún más nervioso al ver que no contestaba. ¡Vamos Alice, no estas confesando un asesinato! solo dile que vino Jasper, nada más. Tragué pesadamente.
-Jasper vino en la tarde, al ver no contestabas el móvil…- dije casi como en un susurro.
-¿Jasper?- frunció el seño, pero luego pareció recordar algo. Se golpeó en la frente, se puso de pie y se dirigió hacia el perchero mientras hurgaba entre losa bolsillos de los abrigos. Sacó el pequeño celular plateado de uno de los bolsillos y volvió a sentarse a mi lado mientras lo observaba-. Si tengo tres llamadas perdidas de él. Rayos, ¿qué habrá sido tan importante?- ojalá también lo supiera- pensé.
-Me dijo que lo llamarás luego…- le contesté.
Él me observó a los ojos por unos segundos, para luego fijar su vista en el móvil mientras fruncía el seño, confundido. Clavó su vista de inmediato en el reloj que estaba junto a su cama y por instinto adiviné lo que estaba pensando.
-Es muy tarde para llamarlo, lo haré mañana…- dijo más para sí mismo que para mí.
Aunque me moría de ganas de que lo llamara, me tenía que morder la lengua. Sabía que si insistía en que lo llamara, Edward podría sospechar. Asentí con aire despreocupado y salí de la habitación lentamente, sin decir nada más, dejando solo a mi hermano.
Pensé que lo que había hecho era lo mejor, por lo menos hasta ahora. El no decirle nada a mi hermano haría que él no sospechara de mis intenciones. Bajé las escaleras lentamente, completamente en mis pensamientos.
-¿Qué sucede cariño?- la dulce vos de mi madre me trajo a la realidad.
Estaba de pie en medio de las escaleras, completamente inmóvil. Sonreí, para no preocuparla.
-No es nada, mamá- mentí.
Ella sonrió y se dirigió a la cocina para continuar con su labor. Odiaba mentirle, pero ni Edward ni nadie debía saber lo que hice, pues se preocuparían mucho…
Y es que la verdad había grabado el teléfono de Jasper en mi móvil y planeaba llamarlo en cuanto pudiese…
La guerra entre María y yo continuaba y con este avance tal vez podría ganarle…
Holaa a todos/as!
Lamento de verdad la tardanza… espero que me perdonen. Es que los profesores no dejan de tomar exámenes, y hay muchos problemas personales por lo que no he tenido tiempo de continuar…
Pero quiero que sepan que no voy a dejar de subir caps hasta el final :D No voy a abandonar la historia, solo voy a tardar en actualizarla, aunque trataré que no sea así (algunas veces jiji)…
En fin, espero que me comprendan!
Besoos!
Flo-vampireslayer.
