Nota: Los personajes le pertenecen a Setephanie Meyer. El argumento me pertenece y fue creado por mi idea al 100%… Cualquier otro fic que se le parezca es mera coincidencia…

Capitulo 9.

Edward pov.

En la noche no había conseguido pegar ojos ni una sola vez, aunque sospechaba que la razón era mi preocupación por Jasper o tal vez porque Alice no vino a mi habitación en la noche como siempre hacía.

Di vueltas y vueltas, inquieto en mi cama, sin dejar de moverme. Miré la almohada que ahora estaba en el piso de la habitación y suspiré pesadamente, giré mi cabeza para observar el reloj de pulsera que estaba sobre la mesa de luz. 5:30 de la mañana, ¡genial! No había dormido ni siquiera una hora tranquilo. Pero como podría dormir con tantas cosas en mi cabeza: las llamadas sin contestar de Jasper, mi día con Bella, el extraño comportamiento de mi hermana…Arg, era demasiadas cosas, no podía soportarlo.

Me levante de la cama y busqué un poco de ropa. Abrí el armario y me encontré con pilas y pilas de ropa combinada perfectamente, guardadas prolijamente. Tomé una de las pilas, ésta tenía un jean azul con una camiseta blanca y con una campera de jean. Observé atentamente las etiquetas donde figuraba bordado la marca de la ropa. Alice… la única palabra que apareció en mi mente en ese momento, todo esto había sido obra de mi hermana y de su marca original de ropa.

Sacudí la cabeza y me dediqué a cambiarme en silencio, tratando de no hacer ruido. Abrí lentamente la puerta de mi habitación y miré afuera rápidamente, para saber si había alguien por el pasillo. Asegurándome de que no había nadie, caminé lentamente por el pasillo, tratando de no hacer ruido, hasta las escaleras.

Bajé lentamente hasta llegar a la cocina. Tomé un papel y una birome y comencé a escribir una pequeña nota diciendo donde estaría, para que Esme no se preocupara. Sabía perfectamente que mi madre tenía temor de que me fuera, como antes, sin decirle nada, por eso esta vez trataría de no perturbar a mi querida madre. Coloqué la nota en el refrigerador, pegada con un imán con forma de manzana, y me dirigí hacia el garaje tratando de hacer el menor ruido posible.

Tomé las llaves de mi Volvo y lo encendí. Maniobré para salir del garaje y me dirigí al sendero rodeado de bosques para encontrar la carretera que dirigía al centro del pueblo. Sabía que era muy temprano aún como para ir a ver a Jasper, pero necesitaba saber de una vez qué era lo que mi mejor amigo quería decirme…

Alice pov.

Pasé toda la noche en vela, había observado el teléfono de Jasper grabado en mi móvil con la duda de llamarlo al día siguiente o no, las ganas de verlo eran cada vez más fuertes, y cuando me di cuenta no había dormido ni siquiera una hora, y no pude pasarme a la habitación de mi hermano. Así que decidí levantarme y adelantar algunos diseños de moda para la próxima temporada, se me ocurrían tantos con solo mirar algunos colores y diferentes tipos de tela, agradecía que no me faltara inspiración a la hora de hacer mi trabajo.

Bajé saltando de dos en dos las escaleras, tratando de no hacer ruido. Sabía que Carlisle y Esme habían trabajado hasta la madrugada otra vez, se merecían un poco más de descanso. Entré a la cocina en busca de un pequeño desayuno, abrí el refrigerador y encontré un poco de jugo, lo tomé y cuando cerré la puerta me encontré con una nota pegada con un imán. Reconocí aquella caligrafía perfecta al instante… Edward.

Tomé la nota rápidamente, temiendo que lo que digiera aquella nota fuera una corta despedida. Comencé a lamentarme por no haberme levantado antes de que se fuera. Pasé los ojos rápidamente por las líneas, buscando algún índice que demostrada una pequeña despedida. Suspiré de alivio al ver que de eso no se trataba, pero ese alivio duró poco. En esa nota mi hermano decía que se iba a visitar a su amigo, a Jasper. Traté de no mirar, pero no pude evitarlo… allí estaba escrita perfectamente la dirección del hotel donde se hospedaba él. Ahora que lo sabía no iba a poder contenerme, ahora iba a desear con más fuerzas el poder verlo otra vez, poder contemplar aquellos ojos azules que me observaban con extrema ternura… ¡Arg! Toda mi fuerza de voluntad se fue al caño en un milisegundo.

Tomé las llaves de mi Porsche Turbo amarillo pollito y corrí silenciosamente hasta el garaje. Antes de subirme al auto, observé el lugar vacio en donde debería estar el viejo Volvo de mi hermano. Pensé por un segundo lo que estaba haciendo, sabía que estaba mal lo que estaba por hacer, caer de repente, sin avisar era muy descortés, pero no podía soportarlo.

Ahora tenía la escusa perfecta de que iba a buscar a Edward y no iba a desaprovecharla…

Edward pov.

Conduje en silencio por la carretera, escuchando las dulces notas de piano de Claro de Luna, ahora podía escucharlo con tranquilidad, pues el recuerdo de Bella se había vuelto más maravilloso y ya no me perturbaba tanto como antes. Pensé en varias cosas sobre lo que quería hablarme Jasper, ¿habría sido algo importante o urgente?, ¿algo qué hiciera que el necesitara mi ayuda desesperadamente? O ¿algo referente al trabajo? ¿le habría pasado algo al viejo Eleazar o a Jasper? Mi cuerpo se tensó ante la idea de que él se encontrara gravemente o en el hospital….

Sacudí mi cabeza rápidamente, alejando aquellos pensamientos preocupantes. Si Jasper hubiera estado en el hospital, mi padre lo sabría, él trabaja en el único hospital de Forks. Con esa suposición, traté de relajarme. Tal vez solo Jasper quería hablar conmigo por algo del trabajo o solo hablar conmigo. Pero me quedé pensando en Eleazar… ¿estará bien? Negué internamente, el viejo es muy fuerte aún, no creo que le haya sucedido algo.

Me aparqué a un costado de la carretera y busqué en el móvil plateado la información de perfil de contacto, donde tenía grabado el número de Jasper, y estaba seguro de que mi mejor amigo había grabado la dirección de su hotel allí. Ya la había encontrado cuando estaba escribiendo la nota.

Maniobré y volví a la carretera en busca de aquella calle. Llegué muy rápido, aunque no debería sorprenderme, Forks es un pueblo demasiado pequeño. Aparqué el auto y me dirigí al hotel. Observé aquel lugar fijamente, era enorme, había que admitirlo, incluso demasiado grande para un pueblo como Forks, era como si estuviera construido especialmente para Jasper.

Entré lentamente, admirando cada rincón de aquel lujoso lugar. Por dentro parecía ser más grande que desde afuera. Crucé la gran sala de estar, caminando sobre una fina alfombra roja. En la sala había sillones que daban la sensación de ser demasiado cómodos y también de ser demasiados caros, al igual que las pinturas hermosas bordeadas con un marco de color oro que se encontraban adornando la sala.

Me acerqué a la recepción. Allí se encontraba una mujer joven, de cabello rubio recogido y gafas de vidrio cuadrado, vestida elegantemente con un traje gris oscuro. Se veía tan concentrada, escribiendo en una computadora sin apartar la mirada del monitor, que lo único que se me ocurrió hacer para llamar su atención fue carraspear.

-¿Qué se le ofrece?- preguntó sin observarme, lo que hizo ponerme más nervioso.

-Ah, bueno… necesito hablar con una persona que se hospeda aquí desde hace dos días…

-¿Cuál es su nombre? Así tal vez pueda encontrar la habitación donde se hospeda…- ella levantó la mirada lentamente y me observó por unos segundos. Primero de forma indiferente, pero luego abrió grande los ojos y ahí fue cuando me di cuenta del color avellana de sus ojos.

Se removió inquieta y pareció que se atragantó con su propia saliva. Comencé a preguntarme qué debería hacer. Al parecer, recobró su compostura, se arregló un poco su perfecto uniforme y me observó con un aire seductor y profesional a la vez.

-Nombre, por favor…- dijo batiendo sus pestañas de una forma que debería ser sexi, pero a mi me pareció todo lo contrario.

Ignorándola por completo, le respondí.

-Jasper Whitlock…

Mi conducta formal y sin rodeos, ni insinuaciones la dejó desilusionada, pero no tanto ya que pareció un poco aliviada en cuanto le dije el nombre de Jasper. Tal vez creía que estaba buscando a una mujer para pasar la noche en el hotel con ella, aunque pensándolo bien ¿quién pasaría una sola noche en tan lujoso hotel?. Tecleó rápidamente el nombre de mi mejor amigo y observó detenidamente el monitor. Clavó su vista en mí y me sonrió.

-El señor Jasper se encuentra en la habitación 104, y no ha salido aún por lo que podrá encontrarlo allí…- sonreí, agradeciendo que Jasper todavía se encontrara aquí-. ¿Quiere que le comunique con él o usted irá a la habitación del señor Jasper?

-Iré yo, gracias por la ayuda…- miré el nombre que tenía bordado en el lado izquierdo de su uniforme-… Jessica..

Ella pareció sorprendida de que no le digiera su apellido, también bordado, seguro siempre la llamaban por su apellido en este lugar. Jessica se sonrojo fuertemente y me sonrió algo apenada.

-De nada… Solo tiene que subir por las escaleras y encontrara la habitación del señor Jasper.

Me alejé de allí y me dirigí a la gran escalera. Subí lentamente y en unos minutos me encontré con un corredor repleto de puertas de madera pulida y con finos detalles tallados a mano. Cada puerta tenía números dorados. Busqué el número de Jasper rápidamente, pasaba los ojos por cada puerta: 38, 46, 51, 69,72… ¡Arg! Comenzaba a desesperarme. Caminaba tan rápido que mis pasos comenzaron a ser cada vez más largos y esas grandes zancadas se volvieron en un trote rápido. El pasillo comenzó a parecerme muy largo, demasiado, parecía no tener fin.

Me detuve abruptamente para tomar un poco de aire, había comenzado a hiperventilar y no me había percatado de ello. Respiré hondo por unos segundos y luego observé la puerta que estaba frente a mi, parecía diferente a pesar de que todas las puertas del pasillo eran iguales, miré el número de la puerta: "104" Una enorme sonrisa se extendió por mi rostro, la había encontrado ¡había encontrado la habitación de Jasper!

Ya no podía esperar más, levanté la mano lentamente y di unos golpes terriblemente pausados a aquella puerta. Esperé por unos minutos y nada, agudicé el oído, esperando oír algo detrás de la puerta algo que me hiciera creer que Jasper estaba allí. Él no había salido del hotel hoy, tendría que estar aquí o tal vez ¿estaría durmiendo o en el baño? Miré el reloj de mi muñeca, conociendo a mi mejor amigo él ya debería estar levantado, de seguro estaba en el baño.

Golpeé otra vez la puerta esperando a que Jasper lo oyera. Escuche unas leves pisadas acercándose a la puerta. Esperé paciente a que abriera la puerta pero cuando lo hizo, no me espere encontrar con una mujer. Sus ojos azules me inspeccionaron con curiosidad e impresión. La observé bien, su cabello azabache húmedo, su piel pálida, parecía que todo estaba normal, tal vez ella era alguna ayudante de limpieza del hotel, pero… ¿si era una especie de mucama, no tendría que tener algún uniforme? Y si en verdad era alguna mucama ¿no debería tener su cabellera seca y recogida?

Miré fijamente su vestimenta, estaba vestida con una camiseta azul marino como las que usa Jasper… deben tener el mismo gusto, eso debe ser. ¡Esperen un momento! Si ella era la mucama no podría estar vestida así, solo con una camiseta, dejando sus piernas al descubierto, debería usar un uniforme como las demás.

Si ella no era la mucama, entonces… ¿quién rayos era ella? Y ¿qué hacía en la habitación de Jasper? Conocía muy bien a mi mejor amigo, tanto que diría con extrema seguridad de que él no era de lo hombres que llevan a una mujer a la cama en una primera cita, ni siquiera en una semana de conocerse ¡no puede ser posible!

Ella me observó confundida al principio, pero luego cambió su expresión por una algo extraña como si fuera ¿sexi? No podría ser cierto, si estaba saliendo o algo por el estilo con Jasper no debería hacer ese tipo de expresión ¿verdad?

-¿Ne… necesitas algo?- dijo sin apartar la mirada de mis ojos.

Pasé la mano por mi rebelde cabello cobrizo con aire nervioso.

-Esto… ¿está Jasper aquí?- que pregunta tan estúpida, Edward, si la recepcionista había dicho que él se encontraba aquí entonces porqué se lo volvía a preguntar a ella. Sacudí la cabeza internamente.

Ella pareció algo confundida de que conociera a Jasper. Se movió a un lado y abrió un poco más la puerta mientras sonreía levemente.

-Esta descansando, pasa ya no debe tardar en despertar…

Fruncí el seño. ¿Jasper descansando? Si había salido sería mejor no molestarlo ahora. Tal vez debería volver más tarde, cuando se despertara. Ella pareció un poco confundida al verme estático frente a la puerta de entrada sin moverme, encerrado en mis pensamientos. Carraspeó levemente tratando de llamar mi atención.

Levanté la vista y la pose en sus ojos azules. Me sonrió.

-Mi nombre es María… Jasper está bien, no te preocupes, te lo explicaré todo adentro- aclaró sin dejar de sonreír.

Sin decir nada más, entré a la lujosa habitación y cuando lo hice me di cuenta de que volví a percibir la misma sensación que tuve cuando entré al hotel, esa sensación de que por dentro parecía ser aún más grande de lo que aparentaba por fuera. Aquella habitación parecía ser grande como una casa de una planta. Observé todo el lugar, cada detalle hasta la más mínima decoración. María, que estaba detrás de mí cerro la puerta muy despacio, como tratando de no despertar a alguien. La miré fijamente, esperando que comenzara la explicar lo que necesitaba con urgencia saber.

Suspiró pesadamente, como si lo que estuviera a punto de decir no lo quisiera escuchar o como si me iba costar aceptarlo.

-Ayer, Jasper y yo estábamos en un restaurante, cenamos y cuando nos fuimos de ahí, Jasper… se resbaló y se golpeó la cabeza en los escalones de la entrada del restaurante…

Tardé unos cuantos minutos en comprender sus palabras y en cuanto lo hice Mis ojos se abrieron como platos ante la sorpresa…¿Jasper estaba herido? ¿Acaso el golpe fue muy grave?

María se percató de lo preocupado que estaba y se apresuró a calmarme. Dio dos pasos para acercarse a mí mientras me colocaba una mano en mi hombro. Sonrió otra vez.

-Él se encuentra bien, solo fue un golpe en la cabeza, los doctores dijeron que el dolor se le pasará en unos días, no hay nada de que preocuparse….

Solté un largo suspiro de alivio, y se sintió como si me quitara algún peso de encima. Pasé una mano por mi cabello, feliz de que mi mejor amigo se encontrara bien. Agradecí mentalmente que esta mujer estuviera con Jasper cuando pasó eso, ella debió ser un gran apoyo para mi amigo. Aunque pensándolo bien, Jazz jamás me contó de que estuviera saliendo con alguien o de que su abuelo hubiera planeado citas a ciegas otra vez. La observé con sospecha, ¿quién era ella en realidad? La curiosidad no se hizo esperar y no pude evitar preguntarle.

-María… ¿Qué eres de Jasper?- pregunté sin rodeos.

Ella sonrió aún más por mi pregunta.

Alice pov.

Cuando llegué al hotel después de unos minutos, pregunté por Jasper en la recepción y la secretaría que estaba ahí no me contestó. Ella parecía estar como ida, soñando despierta y murmuraba cosas como "hombre apuesto" o algo por el estilo con un rostro como deslumbrado, comenzaba a creer que estaba loca. Después de hacerle algunas cuantas señas y de llamarla repetidas veces por el nombre que decía en su uniforme de secretaria, pude lograr que me prestara atención.

Jessica, la secretaria, parecía un poco confundida en cuanto le dije el nombre de la persona que buscaba en éste hotel. Sin siquiera fijarse en el monitor o tomarse las molestias de buscarlo para asegurarse de que él estaba aquí, me dijo el número de su habitación y que todavía se encontraba allí. Me dijo que subiera las escaleras y que buscara el número de su puerta casi al final del pasillo.

Le agradecí y subí las escaleras rápidamente. Este hotel me sorprendía cada vez más, estaba todo perfectamente decorado y parecía más un palacio que un hotel ¿Cómo un lugar así podía estar en Forks? Negué internamente, esa respuesta de seguro no existía.

Busqué el número de la puerta de Jasper "104, 104…. 104" estaba comenzando a desesperarme, parecía que ese número había desaparecido. Esos tres dígitos se habían vuelto algo muy importante para mantener la calma, sabía que si los encontraba, a su vez encontraría a Jasper. Suspiré, Jasper, el único hombre que pudo quitarme el sueño, el único que se adueñó de mi corazón y fue capaz de estar siempre presente en mis pensamientos y todo en un solo día. ¿Acaso yo soy demasiado vulnerable? O ¿tal vez él es en verdad el indicado?

Cuando por fin encontré la puerta, me detuve frente a ella. Estaba entreabierta y se podía oír murmullos detrás de ella. Sabía que sería descortés escuchar a hurtadillas, pero la curiosidad estaba ganándome. Acerqué mi oído a la puerta y cuando escuché mejor aquellas voces pude reconocer a una de ellas de inmediato, esa voz era la de mi hermano… Edward.

Por un momento se quedaron en silencio y lo que hizo que me tensara inmediatamente. ¿Acaso ellos se habían percatado de mi presencia? Estaba tan nerviosa que ni siquiera respiraba y hubiera jurado que sentí que mi corazón se detuvo por unos segundos ante el pánico. Seguí en la misma posición, tratando de no hacer el menor ruido posible, tal vez ellos no sabían que estaba ahí.

-María… ¿Qué eres de Jasper?- preguntó mi hermano seriamente.

¿María? ¿Qué hacía María aquí, en la habitación de Jasper? De pronto recordé que María había salido con Jasper ayer en la noche, y ese recuerdo me vino como un balde de agua fría, volviéndome a poner tensa sin saber que pensar. Esperé en silencio la respuesta de esa mujer, pero no contestó de inmediato y eso comenzaba a desesperarme.

-¿Qué soy de Jasper?-repitió María como si estuviera sonriendo-. Bueno… soy su novia…- soltó rápidamente aquella última palabra detestable para mi.

Me quedé como piedra y comenzó a costarme respirar. Estaba estática frente a la puerta, sin poder creer lo que ella había dicho. No puede ser posible-pensé, la forma en la que Edward me había contado acerca de Jasper me dejaba a entender de que él no era de los chichos que están con cualquiera. Jasper era una persona que se tomaba en serio las relaciones, eso lo había descubierto en un solo día y con solo observar fijamente sus profundos ojos azules. ¡Esto debe ser un error! Esa zorra debería estar mintiendo, seguro que sí.

Los dos se quedaron en silencio y luego pude oír unos pasos acercándose a la puerta, donde estaba yo al otro lado, aún sin mover un músculo por el shock. Me quedé inmóvil, esperando lo peor, esperando a que me descubrieran detrás de la puerta husmeando.

-¿A dónde vas, María?- preguntó Edward con curiosidad.

Mis ojos se abrieron aún más, entonces la que se acercaba hasta donde estaba yo era ella. Cerré los ojos sin pensar, esperando ser descubierta, había llegado aquí a ver a Jasper, no me iba a echar para atrás en este momento.

-Solo voy a cerrar la puerta, está entreabierta…- contestó ella.

Cerró la puerta lentamente y escuché sus pasos alejándose de la puerta. Solté un suspiró de alivio, como si volviera a respirar después de tanto tiempo de no haberlo hecho. Relajé mi postura tensa por el momento y decidí que sería mejor ir a visitar a Bella. Necesitaba un apoyo en este momento, a pesar de que el miedo de que me descubrieran había pasado, todavía estaban las palabras de esa bruja rondando por mi cabeza, sin dejarme pensar con claridad, esas palabras que con solo recordarlas hacía volverme a poner tensa otra vez, pero de pura ira.

Me alejé de la habitación con la frustración de no poder ver a Jasper, sumada las asquerosas palabras de María. Su novia, ¡era imposible de creer! ¿¡Quien rayos se creía esa zorra para mentir tan descaradamente! Suspiré para tratar de tranquilizarme un poco mientras bajaba las escaleras con extrema lentitud, encerrada en mis pensamientos. No lo iba a creer aún y menos de sus palabras, solo lo iba a creer si Jasper lo decía, si él lo confirmaba. Crucé la sala de estar sin siquiera mirar a la secretaria, pero podía sentir su mirada fija en mí. Salí del hotel y me dirigí a mi hermoso Porche turbo, me subí en él y conduje hasta la casa de Bella.

Esta vez necesitaba aclarar mi cabeza e intentar olvidar las palabras de María por unos momentos… Y Bella era la única persona a la que recurriría en un momento asi, pero por ahora necesitaba tiempo…

Holaa a tods!

Si lo se T.T merezco tomatazooos x tardarmeee tantooo… no tengo perdoon ¬ ¬ pero dije q los iba a subir, tardee o tempranoo, y q iba a terminar este fic…. Asi q ténganme paciencia…

Besooos!

Flo-vampireslayer.