Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la trama es una de esas cosas que viven en la mente sin que te des cuenta, hasta que son demasiado grandes para ignorarlas.
Pasado.
Ahora que tenía la certeza de que ella no desaparecería, se sentía más tranquilo. Estando juntos todo parecía ir bien. Y en realidad todo iba bien. Jasper cada vez tenía más confianza en ella, cada vez tenía más confianza en sí mismo.
Alice era totalmente feliz de que Jasper se estuviera abriendo, ya que eso era todo lo que ella quería, todo lo que ella deseaba. Pero ahora quería algo más…
Quería hablar sobre su pasado. Jasper por lo general evadía el tema, y ella sabía que todo eso que sentía y que se guardaba solo para él, le estaba haciendo daño. Ella quería conocer más de todo eso, quería escucharlo de sus propios labios. Quería que él desahogara toda esa tristeza que tenia dentro. Quería compartir la carga con él, para que ya no se sintiera solo en cuanto al peso enorme de ese terrible pasado que llevaba a cuestas. Quería que él se lo confiara, que él le dijera todo lo que sufrió, todo lo que padeció y poder por fin librarse de esa situación. Estar juntos en todo, EN TODO.
Suspiro. De algún modo tenía que lograr que él se abriera a contarle su pasado.
Porque una cosa era que ella supiera todo lo de los últimos treinta años, y otra era que él se lo confiara, que aliviara un poco su pesada cruz, y para eso tenía que hablarlo, solo entonces podría ella compartirla.
Además, cincuenta años antes de que ella lo viera, debían haber pasado muchas cosas, cosas que no conocía, cosas que probablemente no se imaginaba, cosas que quizá le costaría trabajo entender.
Suspiro nuevamente y Jasper la miro alzando una ceja. ¿Qué la traía tan frustrada que suspiraba de esa forma?
— ¿Qué tienes Alice?
— Yo—Alice se sorprendió de verse descubierta—. Nada Jazz, ¿Por qué lo preguntas?
Jasper detuvo su andar y la miro frunciendo el ceño.
— Alice, esa manera en la que suspiras no es precisamente nada. Y eso sin contar toda la frustración que emanas. Algo tienes y no me lo quieres decir. ¿Qué te ocurre?
— No es nada Jazz. Tonterías mías.
— Nada de lo que tu tengas me parecen tonterías a mi—dijo el sureño, quien enseguida se arrepintió, eso era demasiado decir. Controlo por todos los medios la ola de vergüenza que quería escapársele. Lo único que le faltaba era que Alice se riera de él.
Pronto la risa de campanitas de la pequeña vampira inundo el aire y Jasper supo que no había logrado evitar que escapara aquella vergüenza.
— ¿Por qué te avergüenzas Jazz? —pregunto Alice riendo.
Buena pregunta ¿Por qué le avergonzaba decirle lo mucho que le importaba? Al fin y al cabo, eran compañeros ahora ¿o no? Eso no había quedado exactamente claro aquel día que se habían besado, después de su momento de debilidad. Pero habían compartido unos besos rápidos después de eso y a ella no parecía molestarle. Aun así quedaba la pregunta ¿de verdad eran compañeros?
Jasper se había ido de tal manera en sus propias preguntas que de pronto Alice tuvo que decir.
— Tierra llamando a Jasper, contesten, contesten.
— ¿Qué cosa?
— Nada. Solo que regresa a la realidad. ¿Qué te paso?
— No, no era nada.
— Bueno, volviendo a lo que estábamos. ¿Por qué te avergüenzas, Jazz? —repitió la pregunta.
— No, no es nada—mintió Jasper, intentando no volver a caer en la espiral de preguntas que se formaba en su mente—. Mejor dime tú, ¿Por qué estas tan frustrada y suspiras así?
Alice se vio atrapada por el brillo de esos ojos dorados y no supo qué hacer. ¿Sería bueno que le dijera que su frustración se debía a su renuencia a hablar del pasado? Lo dudo y simplemente intento salirse por la tangente.
— Nada de nada. A veces me da por suspirar así.
— Eso no es cierto Alice—replico Jasper—. Emanas frustración por las cuatro puntas, ¿acaso crees que pasare por alto eso?
— No—rio divertida—. Bueno, te diré— accedió ella.
Y se fue a brinquitos a sentar al pie de un frondoso pino que se encontraba por allí. Palmeo la hierba a su lado, pero Jasper ya se estaba sentando. Estos últimos meses él se había acostumbrado a que de pronto se sentara para charlar. Era gracioso que se tuviese que detener y sentarse para hablar, pues bien podrían mantener una conversación estando a 200km/h y sin cansarse.
— Cuéntame sobre tu pasado—dijo ella de pronto, logrando que Jazz se cerrara a cualquier rumbo que tomara la conversación.
— ¿Por qué quieres saber de eso?
— Porque quiero conocer todo sobre ti. Tus buenos y malos momentos, quiero saberlo…
— Pero no quiero halar de ello, Alice.
— ¿Por qué no? —ahora Alice se había enfurruñado cual niña pequeña.
— Porque lo quiero dejar atrás. No quiero pensarlo.
— Alguna vez oí a un humano decir—comenzó Alice— Que los sentimientos y los recuerdos son como las frutas. Cuando uno está podrido debes sacarlo, porque si no, terminara pudriendo todo lo demás. La única manera de sacarlo es hablando.
Esa expresión ausente de Alice, mas la frase, que en alguna ocasión también la escucho en algún lugar, hicieron flanquear las defensas de Jasper, permitiéndole abrirse un poco a la posibilidad de no cargar él solo con sus problemas. Aun así, no cedió completamente.
— Alice, yo no te quiero importunar con mi pasado. No es la historia más alegre que vas a escuchar.
— Pero es tu historia y eso es lo que quiero escuchar. Quiero ayudarte con ese pasado que traes a cuestas. Quiero aliviar tu carga y tu dolor, quiero que compartamos todo. No solo los buenos momentos que viviremos desde ahora, sino todos los malos que viviste antes. Todo, quiero que te sientas libre, que el peso de todo aquello desaparezca. Quiero que seas feliz completamente. Pero no lograras ser completamente feliz si no sacas eso de dentro de ti. Jasper, por favor. Solo quiero ayudarte, quiero ser tu apoyo.
Aquellas palabras de la pequeña bailarina tiraron por la borda toda excusa que se había formado en su cabeza para evitar hablar de su pasado.
Lo sufría, claro que lo sufría. Estaba intentando dejarlo atrás, pero no fue sino hasta ese momento en el que él se dio cuenta de que no podía dejarlo atrás, no podía olvidarlo, no mientras no lo hablara con alguien. Y Alice estaba allí, ofreciéndole una mano, ofreciéndole un oído que lo escuchara, para así poder aliviar el peso de su dolor, de su pasado, de su dolor, de su tristeza.
Exhalo un suspiro profundo y miro en sus pequeños ojos ámbar. Pudo ver todo el cariño, todo el amor que ella sentía, y no hubo necesidad de preguntar. Eran compañeros, eran pareja. Sintió el amor fluir en el cuerpo de la pequeña vampira, y se percato de que él se sentía igual. La amaba, la amaba con todo el corazón, con locura y en ese momento supo, que toda esa necesidad de estar con ella, todo lo que ella la necesitaba, era simplemente porque la amaba. No solo por la esperanza que ella representaba, no solo porque le había tendido una mano y le había dado sentido a su existir, sino porque la amaba y ya no la dejaría ir jamás.
— ¿De verdad quieres saberlo? ¿Qué quieres saber? —pregunto, aun temeroso de abrirse.
— Todo—dijo ella en tono suave y expectante.
Un suspiro innecesario se escucho por parte del sureño, quien procedió a contarle.
— Tenía veinte años cuando me transformaron. Era mayor en el Ejercito Confederado, el mayor más joven—sonrió imperceptiblemente—. Me uní al ejército cuando tenía casi diecisiete, pero les dije que tenía veinte. Cuando me hicieron Mayor tenia veinte, pero creían que tenia veintitrés. Mi carrera militar parecía prometedora, pero se vio coartada aquella noche.
Jasper se sumergió en sus recuerdos, dándole a la historia un matiz de melancolía y ansiedad, creando expectación en la pequeña mujercita.
— Fue durante la primera batalla de Galveston. Me pusieron al frente de la evacuación. Había terminado, iba de regreso a la ciudad. Aun recuerdo perfectamente esa noche, no se desvaneció ni con la transformación, ni con el tiempo, se ha quedado allí, grabada para siempre.
La angustia de aquella noche regreso a él, quien no pudo evitar, al recordar aquel momento terrible en el que dejo de ser humano para convertirse en un monstruo.
— Cabalgaba de regreso, era muy tarde. Solo me había alejado kilometro y medio cuando las vi. Eran tres mujeres muy jóvenes, e iban a pie. Pensé que se trataba de rezagadas, así que desmonte para ofrecerles mi ayuda.
'' Cuando vi sus rostros me quede petrificado. Me maravillo la extrema palidez de su piel. Definitivamente eran las tres damas más hermosas que había visto.
Jasper clavo la mirada en el suelo. No se sentía cómodo hablando de aquella noche. A pesar de que la recordaba perfectamente bien, algunos detalles aun eran confusos.
— Me miraron y hablaron entre ellas— se limito a decir lo que había entendido aquella noche, pues no tenia ánimos para repetir cada una de las palabras que habían salido de boca de María, Nettie y Lucy. Era sorprendente ver como decaía su ánimo con solo recordar aquella noche—. Por lo poco que entendí en aquel momento, hablaban de mí y de matar. De pronto me sentí inseguro, como si estuviera en un grave peligro. Mis instintos humanos me advirtieron, pues se me erizo el vello de la nuca.
'' Dos de ellas se fueron. Nettie y Lucy. María se me quedo mirando y me pregunto mi nombre. Me sentía incapaz de ser grosero con una dama, así que respondí a su pregunta, nervioso.
'' Se acerco a mí y se inclino como si fuera a besarme. Me quede allí, sin saber qué hacer, aunque todo mi ser pedía a gritos que saliera huyendo de allí. Ella se iba acercando poco a poco, cada vez más. En el último instante antes de que su boca rozara mi cuello, cerré los ojos.
'' Sentí un ardor que nunca antes había sentido. Mi cuerpo cayó pesadamente mientras aquel fuego me carcomía vivo. No pude evitar algún grito que se escapo de mi garganta. Aquello parecía una pesadilla. El dolor no cedía un solo instante y yo lo único que deseaba era que terminara, aunque eso significara que moriría. Cualquier cosa con tal de terminar con aquel dolor.
El vivido recuerdo de su transformación hizo que el rubio se encogiera imperceptiblemente. Habían pasad tantos años, tantos que ya no sabía cuántos eran, pero ese recuerdo nunca se desvanecía.
'' El tiempo y el espacio perdió significado para mí. Solo existía aquel dolor terrible. Aquella tortura que parecía no terminar. Quería morir. Quería que alguien me matara, pero que terminara.
'' Y de un momento a otro, se acabo. Se acabo el dolor, pero fue sustituido por un ardor en la garganta. Un ardor terrible y doloroso, que necesitaba aplacar. Abrí los ojos, encontrándome tendido en el suelo, y ella estaba a unos metros de mí.
Jasper se sumió nuevamente en sus pensamientos. Volviendo a aquel primer momento de inmortalidad. Cuan confuso era todo.
'' Me incorpore al grupo de neófitos que ella estaba reuniendo. Éramos seis en ese momento. Todos varones, así que constantemente peleábamos entre nosotros. Ella quería soldados.
'' No paso mucho tiempo antes de que me pusiera al frente de los otros, quería entrenarnos bien, pero también tenía prisa, pues quería atacar antes del primer año, mientras siguiéramos siendo descomunalmente fuertes.
'' En cuanto me puso al frente, las bajas descendieron y aumento nuestro numero hasta ser casi veinte. Mi don era muy valioso para esto, aunque yo apenas si sabía de su existencia. Logre que trabajaran veintitrés neófitos codo con codo, no sin grandes esfuerzos.
'' Nos encaminamos hacia Monterrey, el antiguo terreno de María, y atacamos a los enemigos. Fue muy sencillo, solo cuatro bajas.
Jasper respiro profundo intentando calmarse. No era sencillo hablar de esa situación, lo tenía tan reservado para sí mismo que el hecho de estar allí, hablándolo, lo hacía sentir vulnerable. Alice escuchaba atenta sin hacer ni el más mínimo ruido. Jasper no solo le estaba contando su pasado, le estaba confiando y mostrando sus más profundas heridas del alma, tanto más marcadas y dolorosas que todas las medias lunas que tenia hincadas en la piel.
'' Los combates fueron intensos. Muchos temían que vinieran los Vulturi, pero eso no llego a pasar. Ganamos muchas batallas y perdimos otras tantas. Nettie y Lucy se volvieron contra María, pero yo me di cuenta de sus intenciones mucho antes de que las perpetuaran, y la advertí, por lo que al final fue ella la que prevaleció.
''Así atravesé muchos años de mi vida. Nunca fue sencillo, pero era todo lo que conocía y no creía que existiera otra posibilidad. Sabía que así era en todos lados, así que jamás pensé en otra vida.
'' Las batallas eran lo peor. Todas esas emociones terribles que me atormentaban por mi don. Angustia, miedo, odio… eso era lo único que se sentía en aquel ambiente tan hostil. Fue lo único que respire por setenta años. Cada vez me sentía peor. No podía evitar que me afectara.
'' Algunas décadas después, un neófito de nombre Peter y yo trabamos amistad. Me agradaba, porque era civilizado. Estaba a cargo de los neófitos.
'' Al cabo de un tiempo llego el momento de deshacernos de todos los neófitos. Él me ayudaba a deshacerme de ellos, las noches que pasaba eso, se nos hacía muy larga.
'' "Deshazte de todos ellos" había sido la orden de María. "Algunos aun tienen potencial, Jasper" me había dicho Peter, pero no le hice caso.
'' Llevábamos la mitad, cuando sentí la agitación de Peter. Llame a la siguiente víctima mientras pensaba en decirle que se fuera y yo terminar la tarea solo. Pero a quien convoque fue a Charlotte, su compañera. Claro que en ese momento yo no lo sabía.
'' Los sentimientos de Peter se descubrieron y él le dijo a gritos que huyera y salió tras ella. Comencé a perseguirlos, pero me detuve a mitad de un paso y los dejé ir. No quería matarlo. Además, creo que muy en el fondo le tenía cierta envidia, pues yo creía que aquellos sentimientos que él había manifestado hacia Charlotte estaban perdidos para mí.
Jasper sonrió al pensar en lo que le hizo darse cuenta de lo contrario. Quiso mirar a Alice, pero no lo hizo. Siguió su relato, mientras ella escuchaba atentamente.
— María se molesto mucho conmigo por ello. No podía creer que había dejado ir a dos que podrían perfectamente hablar de nuestras tácticas con los clanes enemigos.
'' Mi estado de ánimo seguía yendo hacia abajo, no entendía por qué. María tampoco. Ella simplemente estaba perpleja. Ella nunca se sentía de ese modo y se preguntaba que había diferente en mí para que fuera así. Pronto note un cambio en sus emociones cuando estaba cerca de mí. Algunas veces miedo, en otras, malicia. Exactamente el patrón que me alerto de la traición de Nettie y Lucy hacia María.
'' Había decidido destruirla, aun sin saber que pasaría después de que lo hiciera, cuando apareció Peter. Primero me quede confundido de verle allí, luego me altero la posibilidad de que viniera con otro ejército, lo que me faltaba.
'' Pero venia solo, y únicamente quería hablar conmigo. Me conto de muchas posibilidades jamás soñadas en el norte. De una vida pacífica, de no luchar. La vida del nómada del norte. No tuve que pensarlo demasiado. Me fui con él.
'' Anduve en compañía de Peter y Charlotte durante algunos años. Me acoplaba apenas a esta vida nueva y pacífica. Pero la tristeza, la desolación no desaparecían. No supe que sucedía, hasta que Peter se percato de que mis ánimos se ponían peor después de cada cacería.
'' Lo pensé detenidamente y me di cuenta de que, al dar caza a una presa, tenía un poco de la última noche que fui humano. Una pequeña chispa. Por eso también aquel recuerdo no se desvaneció jamás. Me aleje de ellos, pues no tenían que soportar mi aversión.
'' Pase mucho tiempo así, el abatimiento se volvía insoportable. Intente de todo—Jasper suspiro sonoramente. Alice conocía a la perfección la ultima parte de la historia, pero quería escucharla de labios de Jasper, el necesitaba hablarlo todo y ella lo escucharía.
— Intente disminuir la frecuencia con que cazaba, pero no funcionaba, al final la sed vencía. Me sentía impotente, no sabía ya que hacer conmigo. Parecía que la vida no tenía sentido, parecía que nada podría hacerme sentir mejor. Estaba perdido.
'' Hasta que…
Jasper levanto la vista y observo a la menuda vampira que se encontraba sentada a su lado escuchando con mucha atención. Ella sintió la presión de esa mirada de oro y se encogió un poco, pero de gozo. Esa mirada era simplemente amor. Estaba impregnada de amor y adoración, ella estaba segura, nada la haría pensar lo contrario.
— ¿Hasta qué…? —pregunto deseosa de oír el resto.
— Apareció alguien—continuo Jasper—. Un día de tormenta, en Philadelphia entre en un café para mantener la fachada de humano, cuando se me acerco una mujercita de cabello negro y ojos de oro. Pensé que quería atacarme, pero todas sus emociones eran nuevas y, de algún modo desconocido, relajantes.
Alice escuchaba y no podía creer lo que oía. ¿Era lo que creía que era?
— Se acerco a mí con un andar bailarín y se planto frente a mí. "Me has hecho esperar mucho tiempo" me dijo. Yo no comprendí al instante que ocurría, no sabía que ocurría. Pero lo único lógico en mi mente me indicaba que me disculpara, y así lo hice.
— Y tu agachaste la cabeza y dijiste "Lo siento, señorita" —dijo Alice sonriente, sus ojos brillantes de puro gozo.
Jasper sonrió y la miro aun con adoración.
— Tú me tendiste la mano y yo la tomé sin detenerme a buscarle un significado a mis actos, pero sentí esperanza por primera vez en casi un siglo.
Y en un acto imprevisto y maravilloso, el tomo entre sus manos el pequeño rostro de la vampira y beso sus labios, con necesidad, con pasión, con amor. Con todo lo que él sentía por ella envolviéndola. No lo controlaría, ya no. Ya no podía. La amaba con locura y ella era lo único que necesitaba. Nada más, NADA.
Ese beso duro muchísimo más de lo que había durado jamás un beso en la historia de la humanidad. Se separaron cuando la necesidad mutua estaba saciada y se quedaron mirando el uno al otro, aun con las frentes juntas.
— Alice… yo…
— Sshh… no digas nada… solo hay que sentirlo… el amor solo se siente—le acallo ella con su dedo índice.
— Te amo—concluyo él con una sonrisa.
— Y yo a ti, Jazz. Te amo con todo mi corazón. Te amo con mí ser. Te amo y te amare hasta el fin de mi inmortalidad.
— Nuestra inmortalidad, Alice—le corrigió él.
— Tienes razón—dijo ella—. Nuestra inmortalidad.
En ese momento Alice se sumergió en una visión del futuro, volviendo en si treinta segundos después.
— ¡Oh! —exclamo ella viendo hacia atrás.
— ¿Qué viste Alice? ¿Qué ocurre? —pregunto él ansioso.
— Unas visitas inesperadas, Jazz—le dijo ella levantándose. Él la imito y se miraron mutuamente. Pronto se escucho el rumor sordo de unos pasos en la nieve, que se acercaban a ellos…
Hola, hola. ¿como estan? como ven esta vez no tarde casi nada en actualizar. Y asi sera de ahora en adelante. Estoy equilibrando mi vida.
Bueno ¿que les parecio? Jasper por fin ha hablado todo lo que traia cargando, y hasta le ha confesado todo lo que siente a Alice. Es maravilloso. ¿Y quienes seran esos visitantes inesperados? solo espero que no causen problemas. ;)
Muchas gracias a Romy92 y a jess ykyytaa por sus reviews del capi pasado.
A quienes aman a esta parejita les tengo una noticia enorme! Nuestra compañersa jess ykyytaa que hasta ahora unicamente habia leido fics, se ha animado a escribir su primer fanfic, que se llama Me enamore de ti. Es un buen drama, y esta muy interesante. Asi que no duden y entren a leerla. apoyen el nacimiento de esta nueva escritora. No se dececionaran. La historia esta en mi perfil, en mis favoritas.
Bueno me despido que son la 1:05 am aca en Mexico, espero ver sus reviews mañana. Besos.
Klau.
P.D. El capitulo de DVUMA esta en proceso, espero tenerlo pronto.
