-Gracias…por salvarme- sonreí en modo de agradecimiento

-No tienes por qué agradecerme princesa…

-¿Princesa?- mire estupefacta

-¿Qué tiene? Es mejor que Spiripitiberto

"-¡NO ME LLAMO ASI!- Grito el s/n nombre con todas su fuerzas

-¡¿A quién le gritas idiota?- Midna lo miraba furiosa

-No lo sé, pero me pareció escuchar Spiripitiberto o.o

-Diosas… ¿que hice para merecer esto? -_-** "

Un escalofrió recorrió mi espalda y la de Link.

-Bueno, igual gracias, mi héroe- y con eso lo bese en la mejilla y seguí mi camino

Ambos caminamos de regreso a la mansión entrando sigilosamente, debido a que estaba "prohibido" salir sin autorización. Llegamos al muro y entramos rápidamente, pasando por los jardines, las fuentes, y los campos de entrenamiento, así hasta llegar a la sala.

-Bien, llegamos- mire a Link un tanto estúpida- Bueno…ehm…- Me puse nerviosa, no sabía que decir, no soy muy buena con las palabras- iré…a…tomar una ducha- comencé a retroceder poco a poco sin dejar de mirar esos embriagantes ojos azules que eran hipnotizaste, pero me duro poco la idiotizada, debido a que me tropecé con un jarrón detrás de mí, di la media vuelta y agarre el jarrón, torpemente, antes de que se rompiera.

-Cuidado- Link comenzó a reírse a lo bajo, haciendo que me ruborizara rápidamente.

-Si ¿verdad?, ehm….ahora si….adiós….- gire mi cuerpo, y haciendo una mueca de enojo por mi comportamiento estúpido, y me dirigía a mi habitación. Camine lo más rápido que pude cerrando la puerta tras de mí, cerrando mis ojos esperando que nada de esto hubiera pasado, pero ¿Qué más podría pasar ahora?

-Y dime…- escuche una voz que provenía directo del inframundo…así es….era Midna- ¿Cómo te fue?

Abrí lentamente mis ojos esperando que haya sido una alucinación mía, pero no, lamentablemente ella estaba ahí, frente a mí, mirándome con una sonrisa burlona característica de ella, sentada a la orilla de mi cama con las piernas cruzadas y las manos sobre sobre la cama.

-¿Cómo me fue de qué?- suspire y avance hasta llegar al control remoto, con el que abría mi compartimiento de armas, se abrió la compuerta y metí mi arco y mi carcaj de flechas.

-No te hagas, sé muy bien que te escapaste con Link…

-¡Yo no me escape con el!- grite inconscientemente.

-Aja si…lo que digas…por eso mismo a las 16n horas del día de hoy ninguno de los dos se encontraban en ningún rincón de la mansión…y por ninguno me refiero a ninguno- Midna sonrió triunfante mientras yo estaba boquiabierta, ¿Cómo era posible que nada se le escapara a esta mujer?

-¿Por qué?- pregunte incrédula

-Vamos dime, ¿Qué paso?- la chica puso ojos de cachorro

-Ni tú te la crees…¬¬- dije un tanto seca al ver su vago intento.

-¡Puta madre! Ya dime mujer- Midna ya estaba enojada, y es ahí cuando corres o dices lo que quiere saber.

-Me salvo… ¿feliz?- entre al baño, colocando el seguro, para preparar mi tina de baño

-¿Cómo que tu salvo?- escucho que Midna se colocó detrás de la puerta para escuchar mejor.

Mientras tanto abrí las llaves de la tina que se encontraba en lo alto del cuarto, había tres grandes ventanales por donde entraba la luz, arriba de la tina se encontraba una gran regadera para enjuagarme. Bajando los cuatro grandes escalones, viendo de frente a la puerta, del lado derecho, se encontraba el "tocador" como dicen común mente. Subiendo se encontraba la tina donde a los lados se encontraban dos grandes columnas con un arco en la parte de arriba donde una delicada tela color crema se deslizaba "ocultando" mi amada tina. Los colores del baño eran de unos delicados y sofisticados colores beige.

-Sí, bueno, estaba en el bosque y llegaron unos ReDeads- hable mientras ponía sales de baño en el agua.- y ¿Qué más paso?- pregunto Midna más interesada aun.

-El llego a ayudarme…

- y… ¿Qué más?- Ella sabía que había algo más allá de lo que decía. Por obvias razones no le iba a decir que estuve a punto de suicidarme, además de la aparición de esa extraña luz, y más aún el hecho de que mágicamente mi carcaj volvió a llenarse.

-Y nada más…- dije desvistiéndome, lista para entrar a mis placentera tina. Removí cuidadosamente mis prendas, una por una, hasta quedar en ropa interior. Camine lentamente, subiendo aquellos largos escalones, removiendo aquella delgada y fina tela, removiendo mis últimas prendas, sacando a flote mis cabellera rubia, que cubría mis senos con facilidad, por ultimo me introduci a mi sanante agua caliente.

-¿Estas segura?- dijo Midna aún no muy convencida con mi relato

-Muy segura- cerré mis ojos para poder aprovechar esa sensación de paz y tranquilidad. Tome mi control remoto y encendí el estéreo para poder relajarme aún más con la sinfonía de Koji Kondo. Una suave melodía comenzó a resonar y fue cuando escuche una puerta cerrar, era Midna que se había retirado de mi habitación, tanto mejor, así podría meditar acerca de lo ocurrido hoy.

Primeramente, nada había tenido ni una pizca de lógica, empezando por los hechos ocurridos en orden cronológico, se encontraba el hecho de la gran cantidad de ReDeads en aquella zona, si fuera así nos hubieran mandado a exterminarlos desde hace tiempo. Enseguida surgió esa luz cegadora, el sol no puede ser una opción porque ya era tarde, podría ser una opción si habláramos de las 12:00pm y ni aun así porque fue demasiado cerca, alumbrado tampoco pudo ser debido a que esa es un reserva ecológica, por ende no hay alumbrado. También está hecho de que al disiparse la luz se encontraba Link, quien había sido, según él, guiado por una voz. Por último se encuentra el misterio de mi carcaj, que antes de la luz estaba vacío y después se encontraba lleno.

-Por las diosas…-suspire, aun sin encontrar alguna razón coherente para aquellos sucesos.

Termine mi baño después de dos horas, eran las 19hr justo a tiempo para la cena de "convivencia". Salí de la tina, me enjuague y me vestí rápidamente con un camisón blanco de seda, que en mi gusto es muy cursi y muy provocativo, debido a lo corto que esta. Quite el chupón de mi tina y me dirigí a la salida, pero antes me coloque una bata color vino para tapar todo mi cuerpo, cerré la puerta y camine por los pasillos hasta llegar al comedor. Cuando llegue solo se encontraba Midna y el sin nombre.

-¿Dónde está Link?- pregunte rápidamente al no ver al rubio de ojos azules por ningún lado.

-No vendrá a cenar- dijo el sin nombre tomando su cuchara listo para comer sus sagrados alimentos.

-¿Por qué?- pregunte aun preocupada

-Dice que no tiene hambre- dijo Midna igual apunto de comer, pero antes me dio una rápida mirada.

Me senté en mi asiento y comencé a comer, distante a este mundo, mi cuerpo estaba presente, pero mi mente estaba en otro lado, específicamente estaba pensando en por qué Link no habría querido ir a cenar, acaso ¿está pensando en lo ocurrido hace unas horas? O quizás ¿estaría molesto por algo que yo hice?. Me deprimí ante este pensamiento, no me gustaría que Link pensara algo malo de mí, y fue entonces que mi mente recapacito, y mi cabeza termino sobre la mesa mientras repetía una y otra vez: soy una estúpida, soy una estúpida

-¿Y a ti que te pasa?- escuche como preguntaba Midna incrédula por mi comportamiento.

-Nada…-voltee a verlos y miraba como ellos estaban con una cara de wtf? Que incluso tenían sus cucharas frente a ellos, debido a que estaban a punto de comer un bocado.

-Con permiso…- retire mi silla y me dirigí a mi habitación, me sentía avergonzada, en mi vida me había sentido así de estúpida, preocupada por ¡cosas sin importancia!, lucho contra ReDeads todos los días, las cosas de acción son pan comido para mí, pero ¿no puedo soportar el hecho de que Link este molesto conmigo?.

Abrí mi puerta, enseguida la cerré me tumba en la cama y comencé de nuevo mi proceso….

-Soy una estúpida, soy una estúpida, soy una estúpida.

Pronto llegaron las 22hr, es decir eran las 10:00pm, salí de mi habitación, y como pensaba no se encontraba nadie, camine hasta la cocina, y comencé a preparar un omelett de huevo y un café, los coloque en una charola y camine en dirección opuesta a mi habitación, quedando frente a una puerta de madera, con fuerza trague en saliva y toque la puerta.

-Adelante…-se escuchó del otro lado.

Entre con poso lento y me encontré con cierto rubio que se encontraba sentado en su mini sala mientras veía unos papeles.

-Zelda, eres tu- el chico sonrió dulcemente- pensé que eras el idiota- miro la charola que llevaba y se levantó rápidamente- déjame ayudarte

-Estoy bien- de igual forma sonreí, pero cuando volví a ser consiente, Link ya tenía la charola en sus manos, depositándola suavemente en la pequeña mesa de vidrio.- Perdón por interrumpirte, pero como no fuiste a cenar, pensé que tendrías hambre- sentí como mis mejillas se tornaban rojas debido a la vergüenza.

-Gracias, es un lindo detalle- el joven sonrió tomando la aza de café en sus manos.

-¿Qué es todo esto?- pregunte tratando de salir por la tangente y desviar el tema. Me senté frente a él tomando un papel entre mis manos.

-Es acerca de los ReDeads que nos encontramos hace un rato- comento mientras dejaba su taza a un lado- Según los reportes, nunca se reportó una oleada de zombies en la zona.

-Así ¿que tú también pensabas en eso?- pregunte feliz por saber que no había sido nada más.

-¿Tú también pensabas en ello?- Link pregunto incrédulo

-Así es, también pensaba en esa extraña luz, y en la voz, que dijiste, te guio hacia mi

-Es bastante extraño, no es muy usual ese tipo de cosas.

-Habrá que investigar- dije con una sonrisa en el rostro, feliz de tener un caso extra.

-Claro, pero, ¿le comentaste algo a los demás?- pregunto Link seriamente.

-No…

-Bien, entonces será un caso de ambos- el rubio sonrió ampliamente

-Entonces así será, investigare todo lo que pueda y te pasare la información- sonreí, hasta que recordé un pequeño e insignificante detalle- pero, necesitamos un lugar donde reunirnos y una hora determinada

-¿Qué te parece aquí?, ¿a esta hora?

-Me parece perfecto- Link me extendió la mano y yo la tome con firmeza y gusto- Es un nuevo caso

-Un caso de ambos- sonreímos, y por alguna razón me sentía feliz de tener un espacio para estar con él. ¿Esto significaría algo más que una simple misión?