Regalo de cumpleaños
Transcurría la temporada de lluvias cuando Jane ingreso al colegio, provocando que los días, se volvieran eternos para un aburrido Draco, que en su mansión, observaba a través de la ventana la caída de la lluvia. Las visitas de la niña eran esporádicas, la mayoría de veces, en las tardes, durante las pocas horas de sol, aquello no le agradaba.
"Su padre, amo… me ha enviado a buscarle- Dobby interrumpió sus pensamientos-. Lo espera en el estudio".
"¿Padre?.- frunció el cejo, era raro que alguno de sus progenitores estuviera en casa a esas horas del día, sin pasar por alto el hecho de que su madre odiaba los días de lluvia, obligándoles a dirigirse hacia un nuevo lugar en donde el sol, no dejara de brillar.
El joven amo de la casa, descendió la elegante escalinata, sus pequeños pies hacían poco ruido en los escalones. Los fríos y grises ojos de Lucius Malfoy, fue lo primero que vio al ingresar al estudio, el elegante porte de ese hombre hacia mella en la sociedad mágica y Draco, no pudo mas que mirarle admirado, su padre era una persona que respetaba y temía, extraña combinación de sentimientos.
Lucius hizo a un lado el libro que había estado leyendo hasta antes de reparar en la presencia de su primogénito, con un simple movimiento de cabeza, le animo a cruzar el umbral de la puerta y colocarse de pie, enfrente suyo. Observo fijamente al pequeño, el cabello rubio, cuidadosamente peinado, los ojos grises idénticos a los suyos, su hijo era un digno heredero al prestigio de la familia Malfoy.
"Ha pasado mucho tiempo, Draco.- un escueto saludo de su parte-. Mañana cumplirás 6 años hijo y tu madre me ha enviado para saber que deseas como obsequio de nuestra parte".
"Lo había olvidado por completo, Padre…- exclamo titubeante, no estaba acostumbrado a conversar con aquel hombre.
"Vendremos esta noche para saber que quieres que te regalemos…-Lucius Malfoy consulto su reloj-. Llegare tarde a la cita que tengo con el Ministro, piensa bien tu regalo".
-Pensarlo-
No tenia caso hacer tal cosa, Sabia bien que sus padres, podrían comprarle lo que fuera, cumplirle el más mínimo capricho, pero esta ocasión, no quería nada material… eso podía adquirirlo cuando le placiera…
Cansado de permanecer tanto tiempo encerrado en casa, tomo su impermeable y paraguas, emprendiendo su olvidada caminata, lo mas probable es que no vería a Jane, pero con un poco de suerte, podría deshacerse de ese sentimiento de abandono que comenzaba a apoderarse de el.
Camino por largo rato, hasta que se descubrió frente a la casa de su molesta vecina, sonrió para si, dando la espalda a ese lugar para volver a su hogar, sin embargo un sonido parecido a sollozos le detuvo… no podía equivocarse, alguien estaba llorando y los sonidos parecían provenir del árbol que estaba sembrado en el patio de aquel jardín.
"¿Qué haces aquí afuera?.-no le fue difícil reconocer la silueta encogida bajo aquel árbol, buscando inútilmente resguardarse de la lluvia-. Te enfermaras, será mejor que entres a tu casa y cambies tus ropas".
No obtuvo respuesta, Jane cubría su rostro lo que preocupo a Draco, quien se acerco, intentando tocarla sin éxito pues el llanto de la niña aumento, provocando que sus sospechas de que algo no estaba bien, cobrara fuerza".
"¿Te han hecho algo?.- le sujeto por los hombres-. ¿Te sientes mal?... ¡Por Merlín¿Que tienes!"
"Lo siento…- escapo de los labios de la niña, una frase impregnada de desolación y con lentitud, reunió el valor para verle a los ojos.
Fue entonces que Draco entendió el motivo de su llanto, no podía dar crédito a lo que veía. Los cabellos de la niña habían sido cortados, ya no vería más las coletas con las que le conociera, estas habían desaparecido y la pequeña pudo leer la sorpresa en sus ojos, por que comenzó a llorar nuevamente.
"Lo siento mucho.- intentaba enjugar sus lagrimas, frotándose los ojos con las mangas de su mojado suéter.
"¿Quién lo ha hecho?.- sujetaba los cortos cabellos de la niña.
"Ellos…- apunto hacia el interior de la casa en donde se veían un grupo de niños que disfrutaban de leche y galletas, Draco ya los conocía, eran los primos de Jane-. Me han pegado chicle en el cabello y Amelie no ha podido quitarlo…"
"Idiotas…- la sangre le hervia.
"Y mama utilizo las tijeras… me corto el cabello.- lo abrazo ante la sorpresa de Draco-. ¡Ya no podré utilizar los listones que me diste en mi cumpleaños!"
"¿Y por eso llorabas?.- acertó a darle unas palmaditas en la mojada cabeza, no pudo evitar sonreír al conocer el motivo que tenia a Jane en ese estado.
"Eran mis favoritos…- asintió la pequeña-. Me gusta mucho ponérmelos".
"Vamos, deja de llorar.- le animo, por extraño que eso suene en la conducta de un Malfoy-. El cabello te volverá a crecer".
"¿De verdad?.- sonrió con un brillo de esperanza en sus castaños ojos y Draco se limito a asentir con lentitud.
"Así es…- acaricio su rostro-. Y en esta ocasión, lo hará mas fuerte y hermoso… ya no llores".
"Gracias…- tras mirarle por unos segundos, Jane redujo la distancia entre ellos y se refugio en sus brazos.
Un tenue color carmesí adorno las mejillas de Draco, era la primera vez que alguien lo abrazaba en esa forma y la calidez que ese pequeño cuerpo emanaba le agradaba en tal forma, que deseaba tenerlo por siempre… en verdad se sentía bien que alguien se deira cuenta de que estabas vivo.
"¿Qué ha sido ese sonido?.- Jane rompió el abrazo y Draco gruño quedito, maldiciendo internamente al causante de que esa calidez llegara a su fin.
"No he escuchado nada…- frunció el cejo, Jane no entendía el motivo por el cual estaba molesto.
"Creo que viene de aquel lado.- sin decir mas, la pequeña emprendió la carrera en dirección a la calle principal.
"¡Oye!.- Draco tardo en darle alcance, estaba furioso por la imprudencia de la pequeña niña, que se había quitado su suéter y se encontraba de rodillas en el asfalto-. Vas a enfermarte… ¡Ponte de pie y volvamos a tu casa!.- grito, pero Jane no se movió un centímetro.
"No puedo…-murmuro la niña, sus ropas estaba completamente mojadas y sosteniendo el suéter en sus manos, parecía proteger algo-. Si lo quito, el quedara igual que yo…"
Extrañado por esas palabras, Draco se coloco detrás de ella, descubriendo la causa de su actitud. Se trataba de un cachorro que deambulaba por esas calles, intentando protegerse de la inclemente lluvia sin mucho éxito.
"Es muy pequeño.- explico Jane-. Es por eso que cuando lo vi…"
"¿Pretendiste crearle un refugio?.- cuestiono Draco a lo que Jane se limito a asentir, sin despegar su mirada del desprotegido cachorro.
"No ha de tener un hogar, esta solo…-exclamo la pequeña-. Y si alguien le da un poco de cariño, jamás podrá olvidarle… es triste…"
"Es verdad lo que dices…- asintió Draco y en un rápido movimiento, sujeto del cachorro y con su manos libre, tiro de Jane-. Pero estar tan solo, no es tan malo como piensas… basta con que recuerdes el hecho de que le preocupaste a alguien para alegrarte… por lo tanto"
-Aunque el cuerpo este solo, tu alma nunca lo estará-
"Tienes razón…- apretó la mano de Draco y volvieron al resguardo del árbol.
"Entra a casa y toma un baño por que de lo contrario te enfermaras…-le miro por unos segundos antes de esquivarle, ser amable no era su punto fuerte pero no podía evitar cuando estaba junto a esa pequeña-. Te dará un resfriado y podrías contagiarme… por eso es que te lo digo…"
"¿Qué sucederá con el?.- su rostro se entristeció ante la suerte del cachorro.
"No te preocupes…- suspiro-. Yo me hago cargo…"
La sonrisa de Jane quedaría grabada en la mente de Draco por siempre, la calidez y ternura de la niña le dieron fuerzas y animo cuando estuvo frente a sus padres que con asco en el rostro, observaban a la criatura que estaba en brazos de su primogénito.
"¿Quedártelo?.- aquello era una idea estupida-. Draco, querido… si lo que deseas es una mascota, podemos comprarte algo mucho mejor".
"Lo quiero a el…-apretó al cachorro contra su pecho-. Que sea mi regalo…"
"¿Estas seguro?.- Lucius Malfoy no aprobaba la idea de su hijo por conservar esa criatura pero podía jurar que el niño no cedería a su necedad en esta ocasión. En sus ojos brillaba una determinación que nunca antes había mostrado.
"Si…- asintió con firmeza, sosteniendo la mirada de su padre.
"Pues entonces, es tuyo…- puntualizo su padre quien tras analizarle por unos segundos se puso en pie para dirigirse a su habitación siendo seguido por su esposa, horrorizada ante la idea de que una criatura así estuviera con su hijo.
"Lo hice…- sonrió satisfecho y cayendo de rodillas, su cuerpo temblaba, pero había enfrentado a su padre con tal de conservar al cachorro que le miraba con simpatía-. Esta será tu casa a partir de hoy…-titubeo antes de acariciar a esa criatura-. Mi nombre es Draco Malfoy…- el cachorro parecía atento a sus palabras- Y el tuyo será…"
Sábado por la mañana, con semblante sereno, miraba al cachorro que descansaba bajo los pies de su pupilo, Severus Snape tenia una ligera sospecha del por que había una criatura así en su clase pero le basta observar la tranquilidad y atención con la que Draco tomaba sus lecciones para desistirse de cualquier tipo de comentario.
"Suficiente por hoy, Draco…- el mismo Snape se extraño de decir esas palabras una vez mas-. La clase ha terminado hace mas de una hora… recoge tus cosas".
"Es extraño.- guardo sus pergaminos y plumas-. El tiempo se me ha ido muy rápido y la clase no se me ha hecho tediosa como en otras ocasiones…"
"Agradezco tu opinión, aunque no le veo caso que lo hagas…- exclamo en forma cansina-. Y aunque me daría gusto seguirte dando un poco de tedio con mi clase, tengo cosas mas importantes que hacer en el colegio, mi tonto alumno".
"Señor…- Draco se puso en pie-. ¿No me dira nada de el?.- apunto al cachorro que en esos momentos mordia su pata sin razón aparente.
"Me desagrada si es eso lo que quieres escuchar…- frunció el cejo-. Pero has puesto mas atención que en otras ocasiones y eso tengo que tomárselo en cuenta, así que si con esa cosa…- apunto al cachorro-. Tengo todo tu esfuerzo en clase, creo poder ignorarlo":
"Gracias señor.- en un momento de arrebato se arrojo a su maestro, abrazándole con fuerza en señal de agradecimiento.
"Vete de una vez, antes de que cambie de opinión.- frunció el cejo, fingiéndose molesto por la muestra de afecto por parte de su pupilo.
"¡Si!.- Draco ni siquiera se dio cuenta de lo que había hecho y sin mas, salio de la oficina acompañado del cachorro, se dirigieron hacia el jardín en donde comenzaron a jugar.
Al heredero de los Malfoy le agradaba mucho la compañía del cachorro, en un inicio había combatido contra la simpatía y sonrisas que le provocaba el ver la carita de esa criatura. Solo Snape que a través de la ventana le veía jugar, los elfos que observaban con simpatía el cambio en su joven amo y la pequeña Jane que se sorprendía a veces con la espontaneidad de su vecino, eran testigos del cambio que Draco comenzaba a sufrir y sin que alguno de ellos entablara palabra alguna, pactaron en silencio que nada habría de perturbar la felicidad que ahora poseía el niño.
"¿Me lo prestarías?.- comenzaba a oscurecer cuando Jane se atrevió a expresar el motivo que le llevara esa tarde a visitarlo-. Solo mañana, prometo cuidarlo bien…"
"Pues…-se quedo pensativo-. No es que yo me niegue.- mintió-. Pero depende si el quiere ir contigo…"
"Ah.- exclamo extendiendo sus brazos-. Entonces nos veremos mañana…-el cachorro acudio a su llamado y sin mas, se retiraron de ese lugar.
Draco se quedo de pie en el jardín, sin comprender lo que había sucedido y observando como la niña acariciaba la cabeza de su mascota. Tras recuperarse, una mueca de molestia apareció en su rostro y volvió a casa mascullando en contra su esos dos.
"Traidor…-azoto la puerta de su cuarto.
Se dejo caer pesadamente en la cama, el niño tenia la sospecha de que su mascota no era una criatura ordinaria y tenia la sensación de que este, se había valido de algún medio para hacerle saber su nombre...
Prefirió dar fin a sus raras conclusiones, a final de cuentas se había salido con la suya y el cachorro vivía en su casa. Aburrido, se incorporo y tomo uno de los catalogos que tomara del cuarto de su madre, ignoraba si los muggles celebraban San Valentín pero el tenia muchas compras que realizar-. Regalos para Theodore Nott, Zabini Blaise, Millicent Bulstrode… no eran sus amigos pero la relación de sus padres le obligaban a presentarles algún obsequio… también tenia que enviarle algo a Pansy, de lo contrario le daría mucho mas lata de lo que ya lo hacia.
"También podría gastar algo en esa niña…- frunció el cejo-. Pero será mas trabajo encontrar algo… si tan solo no fuera muggle…"
"Amo…- unas temerosas orejas se asomaron en la puerta-. ¿Deseas que Dobby le moleste con la cena?"
"No…- respondió en forma distraída-. Por Merlín¿Qué podría regalarle a una niña ignorante de la magia?"
"Un oso de felpa, amo…- expreso con jubilo el elfo, pero rápidamente cubrió su boca y espero con temor la iracunda reacción de Draco.
"¿Qué dijiste?.- se puso en pie y se dirigió al temeroso elfo que retrocedía a cada paso que daba-. ¿Un oso de felpa?.- posos sus manos en los hombros de Dobby-. ¡Eso es perfecto!"
El alma se le fue al suelo cuando vio la sonrisa que se dibujaba en el rostro de su amo. Draco le había felicitado por su idea y ahora se mostraba amable con el.
"¿De verdad, amo?.- parpadeo sin dar crédito a lo que sucedía, tal ves Dobby había rodado por las escaleras y ahora estaba alucinando.
Draco asintió y abandono la habitación, tenia una lechuza urgente que enviar al Callejón Diagon, los obsequios de los demás podían esperar. Anoto lo necesario y la cuenta a la que habrían de efectuar el pago, el regalo debía ser perfecto.
"Ya esta…- observo a la lechuza perderse en la distancia y con mas tranquilidad regreso a su habitación en donde una humeante y deliciosa comida le aguardaba junto con una ración extra de su postre favorito.
"Joven amo…- Dobby llamo a la puerta en forma solemne, sabia que el niño odiaba que interrumpieran su lectura-. Tiene visitas…"
"¿Quién?.- no despego su mirada del libro que sostenía entre sus manos.
"La niña muggle, amo… cargando de su mascota…-Draco se incorporo y con cierta extrañeza bajo los escalones y se dirigió hacia la sala de la casa en donde Jane degustaba galletas y te de leche.
"Hola…- saludo la pequeña-. Es la primera vez que entro a tu casa, es muy bonita…"
"Si…-parecía extrañado de su visita, tomando en cuenta de que quien le había abierto la puerta había sido uno de sus criados, los elfos eran criaturas desconocidas para los muggles y la niña lucía excesivamente tranquila.
"¿Se le ofrece algo mas?.- el niño casi se va de espaldas cuando vio a un hombre de mediana edad ingresar de la cocina.
"No, gracias…- respondió la niña, que se llevaba a la boca una galleta mas.
"Me retiro, amo…- dio la vuelta y entonces Draco comprendió. Los Elfos habían empleado su magia y observo a dos de ellos pelear por mantener el equilibrio mientras que el resto reían en la cocina.
"¿A que se debe tu visita?.- amarro la bata que le cubría y ocupo uno de los sillones de la sala.
"Pues…- medito sus palabras-. Lo lleve a casa.- señalo al cachorro-. Y nadie se dio cuenta…"
"¿Cuál es el punto?.- bostezo, por la falta de sueño y aburrimiento.
"Nadie se dio cuenta pese a que él estuvo cara a cara con mi papa…-Draco ahogo su bostezo-. Tampoco comió la comida que tome de la cocina…"
"Un momento…- Draco paro la explicación-. ¿Qué estas intentado decirme?"
"Que no come…- enumero.
"Nunca lo hace.- respondió el niño, preocupado de que alguien llegara a casa en esos momentos y le viera en compañía de esa niña.
"Y tampoco lo pueden ver…-finalizo.
"Si…- respondió distraído-. ¿Qué cosa?"
"Que no lo ven.- aseguro la niña-.Nadie se dio cuenta de que él me seguía esta mañana".
"Eso no es posible…- miro al cachorro que en esos momentos rogaba por que le acariciaran.
"¿Por qué nosotros lo podemos ver?.- cuestiono la niña.
"No lo se…- hizo un recuento de las personas que habían visto a su mascota. Snape, los elfos… sus padres… ¿Qué tenían en común?
"Es raro…- se quedo pensativa-. Casi como si fuera… mágico"
"¿Magia?.- parpadeo-. Acaso…- miro a Jane unos minutos antes de comprender lo evidente.
-Jane poseía magia, por eso podía ver al cachorro-
Pero si ella era hija de muggles no era posible a menos que… palideció… si su padre se enteraba estaría en serios problemas… la sangre de un Malfoy era pura, esas habían sido de sus primeras lecciones, jamás manchar su linaje con sangre… sucia.
"¿Draco?.- Severus Snape llamo la atención de su silencioso pupilo-. ¿Me pondrias atención por unos minutos, intento informarte de la ultima decisión de tu padre".
"¿Mi padre?.- la mención de su progenitor le provoco miedo.
"Si, y por tu expresión veo que no te ha dicho nada…-observo al pequeño unos segundos.
"¿De que cosa?.- frunció el cejo, intentando lucir lo mas normal posible.
"Es tiempo de que vuelvas con los tuyos.- exclamo con aire solemne-. Empaca tus cosas, Draco, en unos días, tu familia se mudara de vuelta a la Mansión de los Malfoy".
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Platica Libre…
Jojojojo… bien, aquí esta el capitulo, supongo que tienen la duda de cómo se llama el cachorro de Draco, bueno, acepto sugerencias, yo ya tengo uno en mente, pero ustedes podrían proporcionar uno mucho mejor.
Oki, como ven las cosas ya están tomando su curso… se lo mucho que desean que esta historia sea independiente de "Cuando cierro los ojos" pero es imposible, por que como se habrán dado cuenta de esa historia, yo nunca dije como fue que Draco se enamoro de Hermione… esta historia pretende explicarlo, creo… aun faltan algunos capítulos… no muchos pero si los suficientes como para que me soporten un tiempo mas.
Jugando con la numerología, el nombre de Draco y Hermione son muy compatibles, obtuvieron 94 puntos mientras que Harry y Hermione solo 56… lloro… con razón los fics de esta pareja ya no son tan populares, mejor pasemos a la contestación de reviews
Eve: Ahora soy yo la que pide piedad, lamento la tardanza de… casi un mes, pero aquí esta, con un poco de suerte y consigo que el próximo capitulo sea mas pronto, nada mas es cuestión de capturar, leer y modificar… haré caso de tus palabras, iré siempre adelante, cuídate mucho y gracias por leer el fic.
Lore: Pues créemelo, era enemiga y ahora estoy escribiendo una historia exclusiva de esa pareja por encomienda de mi hermana menor que si es fanática de ellos. Yo también me quede con la misma sensación (también quería dejarlos juntos) pero fui débil y preferí ser fiel al plan original que tenia de la historia, pero tranquila que después de terminar con el pasado, tocare un poco Hogwarts y de ahí… ¿nos iremos cinco años después de la boda de Mione, gracias por leer la historia.
Minea: Sip, cuando se es niño todo es más fácil, digo, el expresar que alguien te gusta es menos problemático que cuando ya cuentas con unos años más… la actualización ha tardado pero aquí la tienes, Voices como siempre tardara mas de lo planeado, no consigo salir de la primera pagina.
Hcate: Como le decía a Lore, el fic no queda estancado solo en la niñez de Draco, por el contrario, se va aun mas lejos, tocando Hogwarts y después de "Cuando cierro los ojos", es una explicación de cómo surgió el amor que Draco le profesaba a Mione en el fic, que nunca mencione salvo el hecho de que leía la correspondencia que le enviaba a Harry… es complejo y algo que deje inconcluso aun sin proponérmelo así que pondré todo mi esfuerzo en que la historia sea aun mejor. En cuanto a Ron… creo que no te podré dar gusto, el pelirrojo que describo en el fic de Sueños es lo mas maduro y sensato que puedo manejar, aun falta mucho de esa historia y es un pilar muy importante para Selenne, solo dale tiempo. Cuídate mucho.
Cris: Que bueno el saber que te ha gustado esa breve aparición de Harry en el fic, la cuide mucho y da satisfacción leer que fue tierna (aun sin proponérmelo), insisto que yo misma desee que esos dos quedaran juntos por que aun sin tenerlo en mis planes, los dos personajes fueron tomando vida propia y separarlos me fue difícil (tal vez estoy alucinando pero existen determinadas ocasiones en que la historia toma vida propia y es difícil encaminarla hacia lo que uno quería), procurare que al final, cada uno tenga lo justo.
Muchas gracias por sus comentarios, ya saben como los aprecio y esperen el próximo capitulo (lo mas probable sea que mi cabeza ruede por lo que va a pasar…)
NEXT CHAPTER… Mudanza& Despedidas
